Susurros nocturnos de un corazón agonizante.

Susurros nocturnos de un corazón agonizante.

Lazulixio

07/04/2026

Al final logras entender, no solo tú mente te lo decía, ahora tus ojos lo confirman.

Nadie te dará un abrigo, ni una mano se irá contigo.

Te lanzan dagas a la garganta y esperan que te las quites y sigas como si nada.

Te atraviesan el pecho por completo con el frío del metal.

Esperan que te arranques la espada que te lastimo y la uses contra quien la lanzó.

Nadie te ayudará pero aún esperas que te tengan piedad.

Ellos a ti no te cuidarán, pues a ti te consideran capaz.

Pero ¿Qué no es acaso la capacidad el resultado de la soledad?

Para ti nunca hay tiempo, pero para otra persona, el cielo y el infierno se vuelven solo conceptos.

Puedes tambalear, morir en el frio.

Pero, eres capaz, así que no se te permite llorar.

La noche es el manto más gentil, con ella te permites sentir.

Sientes el dolor y la rabia bailar en ti, pero no puedes detenerte, no eres un mártir.

Encierras rápido tu corazón moribundo en un cajón.

La llave es tu decisión, ¿dejarás que lo usen como juguete o lo cuidarás tú?

El tiempo avanza, recordando tú error, cuatro veces creíste en el amor.

Cuatro veces que tu corazón sufrió.

Puedes elevarte y surcar el frio y solitario cielo.

Puedes quedarte y besar el sucio y lastimero suelo.

Las armas siguen en ti, ¿te mutilarás para hacerlos feliz?

El tiempo sigue, tú voz quiere salir, pero tu orgullo impide que te vean sufrir.

¿Sigues buscando amor donde no lo hay? Para ti ese no es el lugar.

Tanto te aferras a una ilusión que no miras como te destruyo.

Olvidaste lo que te enseñaron, pero no te preocupes, yo no ayudaré a recordarlo.

En esta realidad, sola caminarás, sola te levantarás, sola te cuidarás y sola gobernarás.

Y si para regresar, de carmín  los teñirás; si para gobernar, sola te quedarás.

¿Estás dispuesta a tomar el arma y luchar o seguirás llorando por no encajar?

El viento llevará estos susurros a un mejor lugar.

Sus oídos no conocerán tu lamento, pero quienes te guían te librarán del tormento.

Nadie te dará un abrigo, ni una mano se irá contigo.

Es hora de escribir tu destino, no temas, al final, yo estaré contigo.

Pues soy el viento que te guarda, soy la tierra que te espera, yo soy el frío que congela.

Yo guardaré el cajón de tu corazón, hasta que decidas, si vives por él o sobre él.

Yo vigilaré tu dolor, para que no te consuma la aflicción.

Yo seré esa mano que vaya contigo, solo te pido no dudes de mi abrigo.

Mi viento secará tus lágrimas, mi tierra acunará tus plegarías, mi frío sellará tu alma.

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