Cuentos y Microrrelatos de un UNIVERSO DE FICCIÓNEXISTENCIAL

Cuentos y Microrrelatos de un UNIVERSO DE FICCIÓNEXISTENCIAL

Ombú Platino

02/04/2026

Introducción 

El siguiente libro es una compilación de novelas o cuentos cortos y microrrelatos que escribí entre finales de 2024 y mitad de 2025. Al principio, no pensaba hacer un libro y solo escribía borradores en la herramienta de notas de mi teléfono celular, jamás creí que podía escribir algo más allá de algunas paginas. A medida que pasaron los días, acumule varios cuentos y me decidí por crear libros que compilen los cuentos; estos relatos están mezclados y, salvo que lo haga explícito en algún cuento, no tienen un orden de lectura o continuación. A pesar de que la mayoría de los cuentos son independientes uno del otro, sí son parte de un mismo universo imaginario, pero no se me ocurre hasta el momento un nombre para este universo. Por el motivo anterior, decidí simplemente bautizar al universo de estas obras y todo el compilado de cuentos como Universo de Ficción Existencial (UFE). Por el momento, este es el nombre del universo donde ocurren todas los relatos hasta que se me ocurra uno mejor. Algunos cuentos o microrrelatos se pueden relacionar como precuelas o secuelas de otros, incluyendo versiones de ciencia ficción o fantasía y viceversa, pero pueden ser tomadas de manera independiente; dejando esto al gusto del lector. Las obras de fantasía en este universo ficticio son una mezcla entre ficción y elementos basados en nuestro universo real, siendo un universo alternativo mezclando realidad con fantasía, ciencia ficción y horror. No está demás aclarar que este universo ficticio existencial no es nuestro universo real existencial, incluso si coinciden algunos elementos generales, se lo puede observar como una gran casualidad probabilística. También me había resistido a crear obras por mi falta de ortografía y sintaxis, no soy bueno escribiendo y tampoco soy bueno aprendiendo las reglas gramaticales. Del mismo modo, dejaré un anexo con imágenes creadas por mí con las limitaciones que tengo al no ser un profesional en el diseño. Tanto por mi problema escribiendo con errores, como por el hecho de que voy a continuar escribiendo más cuentos, voy a intentar asesorarme con profesionales y lanzar ediciones nuevas en un futuro; además de lanzar varias partes o tomos del mismo universo, intentando mejorar los actuales borradores de esta primer edición. En síntesis, este libro es la primera parte de una serie de compilaciones de cuentos cortos y microrrelatos hechos por mí. La cantidad de partes que tengan los siguientes libros dependerá de la cantidad de cuentos que se me ocurran, incluyendo continuidades o relaciones entre microrrelatos o cuentos que haré explícita, más allá del gusto subjetivo del lector. La mayoría de los cuentos están ubicados en fecha y lugar, los ordeno por fecha para facilitar el gusto temporal. Quiero agradecer a mi familia y entorno por el apoyo. Al igual que en mis cuentos, no me gusta extenderme más de lo necesario. Por esto mismo, tampoco voy a extender más la introducción. Les agradezco de todo corazón a todas las personas que lean mis obras y espero que las disfruten. Por mi parte, les transmito un cordial saludo al lector. Atentamente, bajo seudónimo ficticio, Ombú Platino.

Los soldados romanos de Drákōnes et Ferrum 

En la época qué el Prefecto Pablus Tronopius gobernó la provincia romana de Egipto hubo un conflicto con el Reino de Kush. Lo importante aquí es que, en el año 24 a.n.e. (antes de nuestra era), Pablus le pidió a unos soldados romanos navegar a Roma para informar la situación. Los soldados romanos navegaron en el barco por el Mediterráneo haciendo una parada en Creta. Cuándo volvieron al barco, retomaron su navegación a Roma, pero al alejarse unos metros de la isla, uno de ellos vio la imagen distorsionada en el fondo marino de lo que parecía ser una entidad de las aguas, atribuyéndolo a sus creencias romanas. Instantáneamente, la punta del barco empezó a empujar un aire invisible elástico sobre la superficie del mar y los romanos se preguntaron que era este efecto del aire hasta que el aire rebotó transportando al barco a unas aguas verdes cristalinas que no tenían nada que ver con el mediterráneo. Los romanos se asustaron preguntándose si esto era obra de los dioses y uno de ellos dijo que, antes de que esto pasara, había visto la imagen de aquella entidad. Los romanos vieron tierra firme, qué según la dirección y ubicación donde habían partido originalmente, no tenía lógica alguna. No había manera de que haya tierra firme en la dirección y ubicación que navegaban, al menos que el barco haya girado mirando devuelta a Creta. Los soldados llegaron a esa tierra que era una sabana con una montaña enorme. ¿Estaban en el Reino de Kush porque los dioses querían que estén en el frente de batalla?. No, imposible. ¿Dónde estaban?. Todas estás preguntas se hicieron los romanos. Por suerte, estaban equipados con provisiones y armas. Los soldados romanos decidieron caminar hasta la montaña para saber si veían algo que los oriente o, de lo contrario, volverían al barco para seguir navegando. Mientras caminaban vieron a algo moverse entre los árboles a lo lejos. Los romanos se agacharon entre el pastizal y vieron que eran unos humanos. Cada vez se convencían más que estaban en el Reino de Kush, por alguna razón. Los soldados romanos se preparaon para cualquier tipo de ataque, mientras esos humanos se acercaban. ¿Humanos color blanco cuarzo?. Eso veían los romanos mientras se acercaban los humanos. Eran humanos de color blanco, pero blanco mate, el blanco caliza propio de una pintura o algo antinatural. Uno de los romanos se empezó a mover en el pasto y los humanos caliza empezaron a correr hacia donde estaban ellos. Los romanos se prepararon para atacar y vieron que esos humanos eran como una especie de humanos deformes, unos monstruos con las cuencas de los ojos grandes color negro, garras, dientes picudos sobresalientes sin labios y se movían con mucha velocidad. Los romanos se pararon pensando en la confrontación hasta que, de repente, un fuego los quemó a todos esos hombres caliza. Los romanos miraron al cielo y vieron unas serpientes color rojo lava volando, haciendo que el líder de los soldados romanos diera la orden de correr hasta el barco. Las serpientes rojizas con alas volvieron sobre el lugar y quemaron al resto de los hombres caliza, mientras los romanos desesperados intentaban huir lo mas rápido posible con el barco. Ya con todo preparado, empezaron a navegar con el barco bordeando la costa y el mismo romano que había visto a la entidad marina, llamado Éktōr Lanius, declaró que era probable que esas serpientes debían ser de aquella entidad para ayudarlos o alguna explicación similar. Algunos soldados le creyeron preguntando si había un rezo para aquella entidad acuática y otros no creyeron. Decididamente los que no creyeron fueron los primeros en rezar, cuando una corriente los empujó hasta un río adentro que estancó el barco y, cuando vieron adentro de los árboles boscosos,quedaron inmóviles a lo que veían. Unos hombres de fierro como las armaduras romanas, pero todo hecho de armadura incluyendo su rostro y su carne. Toda su carne era fierro. Esos hombres de fierro se enfrentaban y le disparaban a los humanos caliza con unas lanzas explosivas de fuego o flechas de fuego raras que salían por una especie de caño forjado – así lo relataba Éktōr -. Esos hombres de caliza se dieron cuenta de la presencia de los romanos y saltaron a los barcos atacando a los soldados qué se tiraron al río y al suelo para salvarse. Los hombres caliza despedazaban a los romanos con sus garras largas y los humanos de fierro defendían a los romanos, disparándoles ese fuego de flecha a los hombres caliza. Éktōr cayó en el suelo y luego se paró donde vio a uno de esos humanos de fierro al lado suyo mirándolo. El humano de fierro le habló algo a Éktōr, pero Éktōr no entiendó la lengua de ese humano de fierro. Los romanos lucharon con sus espadas contra los humanos cenizas y algunos de ellos logró apuñalar a algunos con su entrenamiento de las legiones, pero aun así fue inútil. Incluso Éktōr pudo matar a uno con su lanza, incrustandole la lanza en la cabeza de ese hombre ceniza. Todos los humanos cenizas y romanos murieron en esa batalla, salvo Éktōr. Los hombres de fierro escucharon hablar a los romanos y uno de ellos, al parecer, supo que hablaban latín. Éktōr se sorprendió que supieran su idioma y se entristeció cuando vio el panorama de sus compañeros caídos. El hombre de fierro le explicó a Éktōr qué ellos vieron cuando llegaron con su barco y que lo llevaría devuelta con su nave romana a la puerta de aire ubicada en el mar. El hombre de fierro le preguntó a Éktōr cada detalle sobre él y Éktōr le respondió las dudas: de donde vino, ubicación, nacionalidad, gobernante, nombre, etc. Los hombres de fierro acomodaron el barco con una fuerza nunca antes vista por Éktōr y manejaron el barco hasta esa puerta invisible en el mar. Los hombres de fierro se tiraron al mar y Éktōr se sorprendió de este acto. El único hombre de fierro que quedaba en el barco le dijo que ellos no podían cruzar esa puerta, pero Éktōr y su barco si. Luego de la explicación el hombre de fierro se tiró al mar y con el último envión de lo remado el barco hizo el mismo movimiento que había hecho cuando entró a ese mundo y llegó a las costas de lo que hoy es Italia, pero un año después en el año 23 a.n.e., con la guerra con entre el Prefecto Pablus y el Reino Kush ya terminada. Éktōr contó todo dentro del ejército romano y ante las autoridades sobre ese mundo que Éktōr lo denominó como «Drákōnes et Ferrum». Algunos romanos le creyeron y otros no, sobre todo no le creyeron las autoridades. Más allá de creerle o no a Éktōr, la imaginación y seguridad con que decía todo contagiaba al ejército de legiones romanas. Todos los soldados rasos empezaron a querer a Éktōr, independiente de si su historia era cierta o no, y siguieron peleando junto con él en el campo de batalla, ya que Éktōr siguió sirviendo como soldado romano. Cada día Éktōr se fue volviendo más y más popular dentro del ejército hasta que todo el ejército de Roma supo de sus historias, generando empatía por la mística de sus relatos. En honor a la memoria de Éktōr, cuando lo despidieron, crearon el Drakoniro. El Drakoniro era el abanderado del cuerpo de caballería que portaba un estandarte conocido como Drac, en honor a Éktōr y sus relatos sobre Drákōnes et Ferrum.

Los Relámpagos del Otro Mundo

Las líneas de Nazca son geoglifos gigantes hechos por la cultura Nazca. En el año 100 a.n.e. (antes de nuestra era) llegaron a Sudamérica 3 exploradores del otro mundo y los pueblos de Nazca, que ya hacían éstas líneas antes de la llegada de estos seres, los dibujaron o hicieron varios geoglifos sobre ellos. Al parecer, estos seres solo vinieron a explorar el planeta y viajaban por la galaxia buscando una cosa en particular. Estos viajes de exploración y planificación eran pacíficos, ya que no sabían que podían encontrarse en cada planeta. Después de la breve exploración, estos seres se fueron con la idea de volver al planeta unos siglos más tarde. Todo esto se contaba en los relatos orales durante todo este tiempo y pocos fueron los testigos que relataban o dibujaban esas líneas, solo esos geoglifos eran testimonio de su existencia, hasta el siglo XVI. En el año 1532 n.e., los Incas gobernantes del Tawantinsuyu, conocido como Imperio Inca, estaban en guerra civil y los españoles ya estaban en Sudamérica para la conquista. Realmente, un contexto de guerra, envuelto por otra guerra y que, pronto, estaría envuelto en otra guerra, más una epidemia, que en cierto punto ya es otra guerra biológica, 4 esferas de guerra envuelven una a la otra en este contexto. La guerra que estaría por librarse era la de los relámpagos. Los españoles los llamaron relámpagos. Aquellos que hablaban el idioma quechua tenían un nombre relacionado con una entidad mitológica o ser del rayo y era el sinónimo para estos fenómenos naturales, pero con los «relámpagos» que vinieron lo diferenciaron con el nombre de Ilyapu. Mientras la guerra civil incaica llegaba a su conclusión final, un planeta lejano se iluminó como si fuera una estrella, destello que duró 4 años. Por 4 años parecía que una nueva estrella lejana había aparecido en los cielos, pero era un planeta. Los seres del planeta de los relámpagos, que brilló como una estrella, estaban preparados para volver a La Tierra y era el mejor momento para volver, según calcularon ellos, mejor dicho, para conquistar. En el año 1536 n.e., un nuevo líder Inca se preparaba para recuperar Cuzco en manos de los españoles, evento llamado «Sitio de Cuzco». Esa noche, horas antes de que el líder Inca llegue a Cuzco con su ejército, llegaron unos rayos que impactaron en los cerros cercanos a Cuzco y se veían unas figuras irreconocibles en los impactos. Los españoles e indígenas que estaban en Cuzco hacían sus quehaceres como una noche normal, mientras el líder Inca y los relámpagos llegaban a Cuzco simultáneamente de manera fortuita. Un grupo de españoles estaban haciendo unas rondas por fuera de Cuzco, vigilando la cuidad, y uno de ellos vio un pájaro muy particular entre los árboles y fue a verlo, alejándose del perímetro. Otro español lo vio alejarse y le gritó preguntando a donde iba y aquél que se alejaba le contestó que había un pájaro. El español que fue a observar al pájaro se metió entre los árboles, desapareciendo de la vista del perímetro de Cuzco, y le chiflaba al pájaro para intentar atraparlo. El pájaro voló hasta otra rama más baja y el español la siguió. El español se acercó con sigilo al pájaro para agarrarlo, ya casi estaba a mano para largar el manotazo y tenerlo.Justo cuando tiró el manotazo, una mano en forma de relámpago se posó en la cabeza del español. El español gritó y 3 españoles lo escucharon gritar a lo lejos y fueron a buscarlo, guiados por el español que lo vio irse. Los españoles llegaron a los árboles gritando el nombre del español que perseguía el pájaro y uno de ellos lo encontró muerto, con la cabeza llena de sangre y quemado. Aquél que lo encontró le aviso al resto, que fueron a ver el cuerpo, y escucharon pájaros yéndose del lugar. Apenas se fueron los pájaros, uno de las españoles se dio vuelta y vio a uno de los relámpagos a centímetros de su cara. El «relámpago» era un extraterrestre cuyo cuerpo era transparente hecho de rayos, como si el sistema nervioso fueran los rayos; la cabeza era como la de un ajolote, pero tenía más «branquias externas o cuernitos» que caracterizaban a los ajolotes en la nuca, era de cuerpo era delgado, pero con una altura de 2,5 metros que podía reducirse por su forma plasmática o gelatinosa, pudiendo entrar en lugares pequeños y muy reducidos. El relámpago posó su mano sobre el español y le giró el cráneo como si fuera la tapa de un recipiente, con la otra mano apoyó sus dedos en el cerebro del español y el relámpago se iluminó un poco más de lo que ya iluminaba opacamente. Los otros 2 españoles gritaron y le dispararon con sus armas de fuego, pero fueron detenidas por un pequeño rayo-escudo que formó la palma de la mano del relámpago en el aire, cerca de su mano y del tamaño de esa mano. Los 2 españoles corrieron, al ver que esto no funcionaba, y fueron atrapados por otros relámpagos escondidos en los árboles, ya que también se camuflaban con una habilidad camaleónica. A ambos también les destaparon el cráneo y los relámpagos apoyaron sus manos en sus cerebros. Los relámpagos se movían en dos patas y en 4 patas, de ambas formas, según el caso o la rapidez que requerían. Los que estaban en la cuidad de Cuzco seguían sus tareas cotidianas y no escucharon los ruidos. Un indígena auxiliar de los españoles estaba moviendo suministros y, mientras él estornudaba por la fiebre, un relámpago sigilosamente ingreso a la cuidad qué atacó y quemó al indígena dándole una descarga eléctrica que lo quemó y consumió. Luego, entró otro relámpago que sigilosamente agarró a un español por detrás y le metió los dedos en los ojos, electrocutando al español que fue perdiendo masa muscular a medida que el relámpago absorbía con sus dedos unos pulsos eléctricos muy pequeños. Cuándo el relámpago sacó sus dedos del español, se despegó de sus dedos los nervios pegados por la quemadura. Claramente, los relámpagos absorbían los pulsos eléctricos nerviosos de los humanos. En el cielo se veía que estaba por llover y unas tormentas eléctricas silenciosas aparecían entre las nubes; algunas de éstas tormentas eléctricas fueron absorbidas como si fueran unos fideos o espaguetis por un objeto invisible entre las nubes. Ése objeto flotante era de los extraterrestres relámpagos que también absorbían los rayos y truenos naturales de los planetas. Para esto exploraban los planetas y vinieron a La Tierra en el año 100 a.n.e., aunque también esperaban encontrar algo más para esta época. Sólo dos tawantinsuyanos del ejército del Inca vieron la absorción de éstas tormentas eléctricas por el objeto invisible que flotaba entre las nubes, mientras el ejército del Inca con su caravana llegaban a Cuzco para entrar a recuperar la cuidad de los españoles. Los 2 soldados tawantinsuyanos (incas)comentaron lo que vieron y detuvieron su paso, quedando atrás del ejército, pero un alto mando incaico los apuraron para seguir el ritmo, mientras el alto mando incaico estornudaba por la fiebre que tenía. Los incas entraron a la cuidad de Cuzco y fueron recibidos por los proyectiles de las armas de fuego españolas, la guerra del Sitio de Cuzco había comenzado. Ambos grupos se mataban entre sí, dentro y fuera de la cuidad, mientras, sigilosamente, los relámpagos atacaban a los más solitarios humanos distraídos por la guerra. Ambos grupos fueron atacados por los relámpagos de manera sigilosa y sin que la mayoría se diera cuenta. Un español y un incaico se estaban batiendo a duelo en medio del quilombo, el español con espada y el incaico con una lanza. De repente, un relámpago agarró al español con espada por el cuello y lo levantó para consumirlo y quemarlo con electricidad. El incaico de la lanza lo miró y todos vieron a los relámpagos que iluminaban el campo de batalla, el de la lanza quedó petrificado por el terror y los demás miraban a esos relámpagos. Uno de los incaicos dijo el nombre de la entidad mitológica del rayo, pensando que era algo relacionado con sus creencias, que aquella entidad los iban a ayudar a ellos contra los españoles, y el incaico se acercó a los relámpagos poco a poco, tirando su arma al suelo. Uno de los relámpagos lo miró y atravesó con sus manos la boca de aquél incaico que se había acercado, metiendo los dedos del relámpago en los orificios internos para absorber los pulsos nerviosos. Al ver que eran agresivos y peligrosos para ambos bandos, todos corrieron y atacaron a los relámpagos con sus armas. Españoles e incas habían pasado de ser enemigos a ser incómodos aliados en pocos segundos por fuerza mayor, un enemigo en común. Ahora eran el bando de los humanos contra el bando de los relámpagos. Los relámpagos atacaron a ambos bandos, atacaron al bando de los humanos en general. Los humanos no podían hacer nada frente al poder se los relámpagos. Los relámpagos usaban escudos eléctricos con sus manos, ante el ataque humano, y ellos respondían con ataques e impactos que electrocutaban gente al tacto y a las armas. No posean o lanzaban proyectiles los relámpagos, tampoco lanzaban rayos, solo sabían atacar cuerpo a cuerpo. Los propios cuerpos de los relámpagos eran sus armas y sus defensas. Derretían con sus manos todo aquello que era derretible por el poder eléctrico que transmitían. Para colmo, sus cuerpos eran invisibles cuando se camalóneaban con el paisaje, apagando su electricidad que los delataba cuando se iluminaban. La única forma de reconocerlos, cuando usaban esa habilidad camaleónica, era por el sonido eléctrico que emitían. No había forma o manera de matarlos, los humanos caían como moscas y siendo absorbidos por esos relámpagos. Miles cayeron muertos. Para aumentar la dificultad, los relámpagos comían los pulsos nerviosos de los humanos y aumentaban la acumulación de su poder eléctrico concentrándolo para atacar. No había ninguna ventaja humana contra los electrófagos «relámpagos» extraterrestres. Esta masacre continuó hasta las afueras de Cuzco, por los cerros, españoles e incas compartían armas. Un español se tropezó, dejando caer su arcabuz, y un relámpago subía el cerro para matarlo, un incaico que estaba a su lado dudo en ayudarlo ya que eran enemigos. El incaico agarró el arcabuz que cayó a sus pies e intentó saber como se usaba, el relámpago se acercó más y más al español y, justo cuando el relámpago iba a posar su mano en la cabeza del español, el incaico le disparó en la cabeza al relámpago.No iba a funcionar, no funcionaba, pero con ése relámpago funcionó por algún milagro que el español atribuyó al milagro de su deidad. Un hilo de sangre blanca caía desde la transparente cabeza del relámpago, solo se veía la sangre y el contorno de la cabeza, y el relámpago cayó muerto en la subida del cerro. El incaico y el español festejaron, el incaico le pateó la cabeza invisible al relámpago de la furia y el español se paró para abrazar y besar en la mejilla al incaico del arcabuz. Eran enemigos, pero la emoción les ganó la pulseada de la enemistad. La humanidad y sus contradicciones. La sangre blanca sólo manchaba el contorno de la cabeza del relámpago haciendo visible solo el contorno. Español e incaico no sabían como funcionaba la muerte de los relámpagos, pero informaron al grupo que resistía en la cima del cerro que había que mancharlos con algo para verlos. El grupo del cerro les arrojaba barro a los relámpagos, revelando sus ubicaciones, y los relámpagos apagaban su lumbre eléctrica para volverse camaleónicos. Los visibles por el barro atacaban y los que no fueron manchados se dieron cuenta de este intento desesperado de los humanos y desaparecieron de la vista del grupo que estaba en el cerro y atacaban desde la invisibilidad absoluta. Aún así, manchados o no, los ataques humanos no tenían efecto en los relámpagos. El español y el incaico, que habían visto como murió el relámpago, se preguntaban como morían, ya que era posible. No se entendían el uno al otro, pero gritaban preguntándose el uno al otro porque no funcionaban otra vez los disparos. Los relámpagos seguían usando esos escudos y atacaban poco a poco, 2 manchados con barro y 3 ocultos camaleónicamente. El resto de los relámpagos estaban en Cuzco y las afueras atacando a la gente que se defendía. Un español, que estaba en el cerro, estaba por ser atacado por un relámpago manchado con barro y cerró los disparándole al relámpago. El relámpago puso la mano para activar su escudo, pero la mano le empezó a sangrar y el escudo no fue activado. El relámpago hizo un chirrido eléctrico de dolor, mientras le goteaba sangre blanca de la mano y un incaico le tiró una lanza en la cabeza al relámpago, atravesándole la cabeza con la lanza. El relámpago cayó muerto, nadie sabía porque, pero a veces funcionaba y a veces no. Lo mismo le pasó al otro relámpago manchado de barro que murió de un disparo de mosquete por un español. Solo quedaban los 3 relámpagos ocultos y el español que mató al relámpago vio en la cabeza del extraterrestre unas pequeñas manchas grisáceas que sobresalían del relámpago, algo que los demás no tenían. Los ocultos empezaron a atacar desde su invisibilidad y mataron a una docena de humanos, acorralando a la resistencia del cerro. Humanos morían y el círculo humano de resistencia se cerraba cada vez más. Uno de los incaicos dijo algo y el español que mató al relámpago preguntó que decía, un traductor aclaró que el incaico había dicho que escuchen a los monstruos. Eran invisibles, pero ese ruido eléctrico los delataba. Otro incaico escuchó a un relámpago y tiró un flechazo revelando la identidad de otro relámpago que se manchó de su propia sangre y un español le disparó a la cabeza del relámpago herido con su arcabuz. Quedaban 2 ocultos, rodeaban a los del cerro, otros humanos murieron en el cerro. Un español le disparó a otro relámpago oculto y lo hirió, el relámpago fue contra éste español y desde atrás apareció un incaico para pegarle un hachazo en la cabeza del relámpago, salvando al español. Lo mismo pasó conel último relámpago oculto, pero al revés. El incaico del hacha le lanzó el hacha a la pierna del oculto que quedaba vivo y un español lo remató. Se preguntaban si habían más y, cuando se dieron cuenta que no habían más, bajaron del cerro para volver a Cuzco y salvar gente. Algunos relámpagos murieron a manos de esclavos, indios y españoles en el llano. Pocos humanos sobrevivieron. Los relámpagos seguían atacando y los del cerro bajaron para ayudar a los demás en Cuzco. Más humanos murieron y quedaban muy pocos vivos, incluyendo el líder Inca. Todo parecía perdido, pero lentamente los relámpagos caían e iban muriendo solos. Algunos fueron rematados por los humanos, pero la mayoría morían sin explicación. Los relámpagos que iban cayendo tenían esas mismas manchas que vio el español y, algunos, tenían protuberancias blanquecinas. El español, que vio las manchas del relámpago en el cerro, volvió a ver esas manchas y comentó que ya tenía una idea de porque estaban ganando. Todos los relámpagos murieron poco a poco. El líder Inca tomó el poder en Cuzco y ordenó a los sobrevivientes que aceptaron su liderazgo, no era momento para combatir más. Los cuerpos de los relámpagos desaparecieron con los mismos rayos que los transportaron cuando llegaron, rayos que salieron de ese objeto invisible entre las nubes que abandonó el planeta Tierra. Posteriormente, los humanos sobrevivientes de la invasión extraterrestre en Cuzco murieron poco a poco de enfermedades a semanas de la batalla, transmitieron la información sobre los relámpagos, pero no había pruebas más allá de los testimonios orales de españoles e incaicos. No se sabía si la enfermedad la portaban ellos, los humanos, e infectaron a los relámpagos o si la enfermedad vino con los relámpagos. Solo se sabía que habían ganado la batalla contra los relámpagos del otro mundo de ése planeta que brillaba como una estrella durante 4 años. Los sobrevivientes de Cuzco nunca lo supieron, pero esos relámpagos se habían equivocado. Los relámpagos calcularon que los humanos iban a descubrir la electricidad y la industria basada en electricidad para esas fechas del Siglo XVI, pero lo hicieron más tarde. Los relámpagos buscaban eso y podían quedarse a absorber los rayos naturales del planeta, pero la electricidad artificial e industrial era más constante que los rayos. Los relámpagos sabían que los planetas con civilización llegaban a la conclusión de una revolución eléctrica e industrial, varios mundos conquistaron aprovechando la energía que generaba la revolución eléctrica e industrial de las civilizaciones de los mundos que conquistaban y les funcionaba esa forma de operar. Pero, los relámpagos no calcularon que los humanos tardarían tanto en descubrir la electricidad artificial. Habían calculado mal. Increíblemente, la falta de tecnología humana o tardía para descubrir la electricidad y potenciar su estilo de vida con energía fue una de las causas de la derrota extraterrestre, junto a esa cosa que infectó a los relámpagos y debilitó sus cuerpos. Los relámpagos cometieron un grave error que aprendieron para una próxima invasión: no confiar en los cálculos hipotéticos, ni confiar en las exploraciones con muchos años de diferencia con respecto a la invasión. La próxima vez, iban constatar en el mismo instante los factores necesarios para invadir inmediatamente un planeta.Actualmente, los científicos analizan las aureolas blancas mezclada con la tierra. En los extractos arqueológicos encontraron de las aureolas una especie de viruela nunca vista en el mundo, una viruela mutada y fusionada con otro virus que transmitía luminiscencia, era como si una enfermedad de otro mundo se hubiese fusionado con la viruela de este mundo, haciendo una supervirus. Los científicos denominaron a éste virus fusionado como el mutágeno viral «electroviruela». Los científicos no lo sabían, ni supieron nada, acerca de la existencia de extraterrestres, solo lo tomaron como una rareza. En la actualidad, los científicos no saben que este supervirus fue producto de una fusión entre el virus terrícola y el virus extraterrestre, fue el virus que debilitó a los relámpagos.

Las Crónicas de Honsud sobre Especies Ocultas 

Además de los Pichi del Jacarandá Platino, existen otros seres invisibles al ojo humano del llamado Panorama Diminuto, dentro de la categoría de Especies Ocultas. El Panorama Diminuto es, precisamente, aquellos seres que habitan éste mundo y cualquier otro mundo con una altura menor de 17 centímetros aproximadamente (es un promedio que varia). El Panorama Diminuto, como lo denominan los tutores del mundo, se dividen en dos grupos: El Panorama Diminuto Visible (los seres vivos de ése tamaño que ven los seres humanos) y el Panorama Diminuto Invisible (los que el ser humano no puede ver). En el Panorama Diminuto Invisible (PDI), al igual que toda la vida, existen varios seres cuyas intenciones o propósitos de existencia van desde buena, indiferente y mala; algunos simplemente existen sin más explicaciones que la existencia misma y otros viven entre propósitos morales qué según la perspectiva se podrían acusar de buenos o malos mutuamente. A continuación, haré una crónica con la descripción aproximada de algunos ejemplos de seres del PDI, recordando que la descripción no es exacta e intenta ser lo más gráfico para que la mente humana lo entienda (es como describir un color nuevo que no podemos ver). Comienzo con Los Kitomos que son unos «insectos» voladores pequeños de color violeta brillante con orejas largas puntiagudas como de conejo, ojos como de cabras de iris amarillo, que poseen un pico de colibrí y, en su interior, una «probóscide» ondulada que sacan de su pico moviendola según el sonido ambiente. Tanto su probóscide como su aleteo se mueven al ritmo de estos sonidos ya que se alimentan de los ruidos, mientras mas ruidos mejor; cuando alguien aplaude o estornuda aletea para los costados rápidamente, cuando los pájaros cantan vuela según sus cantos y así con cada ruido. Esto es como si a los humanos nos empujaran de aquí para allá y en cada empujón nos den comida en la boca. Los Kitomos no pueden evitar este eterno sufrimiento del ruido, pero a la vez es su fuente de alimentación. Textualmente, usan la probóscide para «chupar» el ruido con movimiento espiral. Los Chkpak son unas «gelatinas» de color celeste transparente con formas de nube, con rostro de nutria que rebotan para movilizarse y solo se alimentan de agua. Viven emitiendo el sonido «chkpak» y se comunican repitiendo este sonido con distintas variantes saltando o rebotando. Rebotan y pegan saltitos gracias a su liviano cuerpo que solo necesita de un pequeño impulso presionando su propio cuerpo. Los saltos también son una comunicación ya que lo interpretan como un «pak» dentro del constante lenguaje que solo tiene tres letras que son: «chk», «pak» y «chkpak». Combinan estás letras escuchándose ejemplos como: «ckpak pak chk chkpak». Cuándo se aburren, suelen absorber mucha agua y soltarla desde su boca para regar plantas, ayudando al ecosistema. Eso sí, no insultes a un Chkpak o se sentirán ofendidos y se alejaran de tu presencia por agraviar el honor de su amabilidad, declarándote ser vivo no grato hasta que les pidas perdón acompañado con una ofrenda de agua (ya sea agua en recipiente o de cualquier forma). Los Chkpak te perdonarán si te disculpas sinceramente con un recipiente con agua, pero solo por última vez, tal vez te perdonen más veces si el agua es mucha, pero que sea la última vez (realmente no les queda bien ser rencoroso y lo saben). Los Utequt o Utekute son unos seres de plumas de varios colores con cuerpo de «mono» y cabeza de «perro». Así como los monos y perros tienen el pelaje, los Utekute tienen plumas finitas como si fuerapelaje. Realmente, no vuelan con esas plumas y solo las usan para el camuflaje. Los Utekute se alimentan del espíritu del favor, sí, literalmente hacer favores y agradecimiento es su alimento. Para que se comprenda esto hay que explicar lo siguiente: los sentimientos largan unos «aromas del alma» o «olores del alma» que no podemos percibir. Por ejemplo, los humanos olemos un perfume y reaccionamos según el gusto; «nos alimenta» si un olor nos gusta y nos hace vomitar un olor feo. De esta manera, los Utekute huelen con su nariz los olores que emanan las almas o espíritus de los seres vivos y «prueban» o «saborean» con su lengua el olor. Esto, por supuesto, no hace daño a ningún alma o espíritu ya que es como el olor de la transpiración humana, nadie muere que se alimenten de ella por que son reacciones químicas. Algo así sería en el plano espiritual, mientras más favores hagan los Utekute a los seres vivos, más emanan agradecimiento y felicidad; a más «reacciones químicas espirituales positivas» mayor es la emanación y, por ende, más alimento. Los Utekute ayudan a desde una planta que tiene que crecer hasta llevando agua a los animales o ayudando en la fortuna de los seres vivos en general; todo aquello que no signifique el sacrificio de otro ser vivo, ya que eso sería como oler-comer excremento para los humanos o algo parecido. Los Utekute se comunican repitiendo y variando palabras o letras, como por ejemplo: «ute», «utikuti», «kuti», «utekute», «ut», «utequt», «u- utekut», «kut», «kut-ut», y otros ejemplos más. Las Uimpap son unos «caballitos de mar» voladores, unos seres con forma de caballitos de mar y alas de gaviota. Las Uimpap son de color camaleónico, generalmente usando colores verdes, que cambian de color según el paisaje o lugar que están. Las Uimpap se alimentan de los elementos cuánticos «rebeldes» que ponen en peligro la existencia o desordenan el orden establecido. De igual manera, las Uimpap no comen todos los elementos cuánticos que rompen la segunda ley de la termodinámica o que sean «rebeldes», sino que solo se comen a aquellos elementos cuánticos cuya rebeldía no puede volver a reincorporarse a su estado anterior. Las Uimpap intentan acomodar los elementos cuánticos perdidos o que tuvieron un rumbo rebelde, volviéndolas a su estado natural. Son custodias constantes del campo de Higgs, del eléctricomagnetismo, de la fuerza nuclear fuerte y débil entre otras cosas que fusionan el mundo cuántico. Cada tanto, un neutrino rebelde o electrón se transforman cuanticamente en otra cosa o quieren ir por caminos inadecuados, incluso juntarse para formar un «quiste cuántico». Ante esta situación, las Uimpap se comen esos elementos ya que se volvieron solitarias y peligrosas partículas para el resto del universo. Las Uimpap se comunican con un «pap» o «uim-pap», sólo dos palabras en código binario, un ruido parecido a cuando revienta una burbuja. Las Wiñowng son una especie de «osos» con tentáculos de un pulpo con la forma física de un «vidrio viviente» con un color que va desde la transparencia vidriosa hasta el ruido estático de un televisor en blanco, negro y arco iris. Sí, según el caso, es transparente o de color estática viva. Es realmente como ver un televisor con estática. Las Wiñowng llevan su nombre por el ruido que hacen cuando se alimentan de las señales radiales o cualquier señal emitida por sonido o luz que tenga longitud de onda dentro del espectro visible o escuchable. A veces, chupan los parlantas con sus tentáculos aferrándose a ellos y, cuando comen, es cuando tienen ese color estática emitiendo el sonido «wiñowng» que se mantiene constantemente hasta que dejan de comer. Se comunican, comparten alimentos y transmiten información tocándose entre ellos los tentáculos donde también emiten ése sonido de sintetizador quelos caracteriza. Son sensibles a las intensas ondas que no pueden absorber y, a veces, pueden estallar o explotar por acumular ondas en una frecuencia intensa. Por eso mismo, muchas veces se refugian en lugares oscuros hasta que tienen hambre. No son agresivos, pero si se ven aturdidos pueden atacar transmitiendo un chirrido que puede reventar cráneos de mamíferos pequeños. Sólo casos contados con los dedos de la mano fueron los de humanos con el cráneo reventado por una Wiñowng. Los Bqlog son «pelos mojados», algo así como babosas, pero planas y líquidas. Es como si fuera un charco pequeño de pelos que comen pelos caídos de otros animales y telarañas como si comieran fideos. Los Bqlog tienen ojos de pez y boca de mantarraya, que chupan pelos y telarañas con su boca. El único ruido que hacen es el nombre que los caracteriza: «bqlog». Los Tepatakuto o Tptkuto son unos «papeles» o «valerinas» con cabeza parecida a la de un cuervo, piel de serpiente y cuerpo de pterominos (ardillas voladoras). Los Tepatakuto son carroñeros de parásitos muertos o enfermedades que no logran prosperar, incluyendo virus. Por una parte, son fundamentales para la eliminación de éstas muertes en el mundo microscópico, pero cuando logran llenarse demasiado o, contrariamente, cuando tienen mucha hambre comienzan a querer comer de los «olores del alma negativos». Son pícaros que intentan provocar a otros seres vivos y hacerlos largar ira o rabia, para alimentarse desde su oreja. Realmente, no necesitan ser muy provocativos ya que la ira y la rabia abundan, pero cuando no la encuentran intentan provocarla. Saborean la ira o la rabia tanto para el postre después de comer o para comer cuando no encuentran parásitos y enfermedades. Generalmente, como también abundan los parásitos y enfermedades, suelen alimentarse de la ira como postre. Los Tepatakuto se comunican con variantes sonidos que son: «tepa», «tepatakuto», «kuto», «te pata ku to», «patakuto», «tepata» , entre otras variantes e inclusive intentan imitar los sonidos de otros seres. Los Egolotate son unos seres brillosos casi microscópicos cada uno de un color distinto que tienen la forma parecida a la hoja de un árbol con ojos y boca en la punta como las de un roedor. Los egolotate se camuflan entre las hojas de los árboles y se alimentan del reflejo que emite el agua o cualquier cosa que haga de espejo. Verán, cuando un reflejo re emite o imita la luz que refleja solo es luz redireccionada, pero los Egolotate se alimentan por los ojos funcionando como si fueran una boca cuando parpadean. Para darnos una idea, es como si el ser humano se comiera fotos y videos. Los Egolotate tienen la capacidad en sus retinas de transformar esas imágenes en un complejo compuesto digestivo y dependiendo de como se hayan alimentado en su nacimiento tendrán un determinado color de piel, ya que al nacer son de color blanco. Los Egolotate se suelen comunicar con variantes sonidos que son: «tate», «ptsh», «Ego», «gotate», entre otros ruidos. Por supuesto, además de hacerse pasar por hojas, pasan desapercibidos como si fueran brillitos de luz. Los Tuku-Tukú son unas «serpientes encadenadas» de color gris ferroso, muy pequeñas. Tal cuál como lo describo, parecen cadenas en miniatura con cabeza de pinza o pico de loro (las herramientas humanas) y tienen ojos de color rubí. Los Tukutukú se arrastran en búsqueda de minerales de todo tipo para comérselo, ya que se alimentan de los compuestos minerales. Al principio, no emitían sonido alguno y les costaba mucho la búsqueda de estos minerales, incluyendo el hecho de que estuvieron apunto de desaparecer. Cuándo los humanos hicieron la Revolución Industrial, los Tukutuku resurgieron poco a poco alimentándose de chupar los hierros y metales que extraía el ser humano. Cuándo se alimentan dejan una oxidación en el metal. Los Tukutuku empezaron a mudarse en cercanías fabriles y, sobre todo, en vías de trenes donde adoptaron el sonido característico del tren. Desde que existen los trenes, los tukutuku empezaron a imitar el sonido que hace el tren y se comunican de esa manera cuyo sonido es «tuku» y «tuku tuku». Se dice que los Tukutuku provienen de una independencia evolutiva del ADN, por su forma encadenada, y que fueron creciendo alimentándose de cosas que inorgánicas; aunque realmente esto no está completamente asegurado y es una hipótesis. También se los llama «Cadenas de trenes». Las Ktsš o Qatsú son como unas «jirafas» con una larga composición vertebral de «plumas de pasto» que van desde su cabeza hasta su larga y abundante cola. Se llaman así por el arrastre de este «pasto» cuyo sonido es el de «Ktss», parecido al ruido que hace una escoba al limpiar. Los Pichis se relacionan con ellas y suelen ponerles montura para cabalgarlas. Las Ktss se mueven muy rápido y suelen ser pasadas desapercibidas por un cúmulo de pastos moviéndose. Al igual que el sonido de su arrastre, las Ktss se comunican con el sonido «Ktss» y dependiendo del arrastre de la «s» en el sonido es una palabra distinta. Las Ktss no tienen las patas como las jirafas o los mamíferos, más bien tienen patas como de lagartija y su color de piel es verdoso. Las Ktss se alimentan de raíces muertas o palitos pequeños y ramitas que se cayeron de los árboles, comiéndoselas como los pandas comen bambú. Hay que aclarar que no comen los vegetales vivos, solo comen la madera ya caída o muerta. Los Kgoto-goto o Kgoto son unos «unicornios» con 2 «marfiles» pequeños en su mandíbula, cabeza y pelaje en forma de llama o guanaco, cuerpo de lobo marino, patas de una gaviota o pingüino y aletas con manos parecidas al humano, pero pegadas entre sí (manos con membrana o palmeadas). Los Kgoto- goto comen el limo o lodo que se forma en los ríos y trabajan haciendo causes o afluentes de esos ríos cuando están tapados. También son artesanos del barro y comerciantes de esas artesanías o de lo que encuentran cerca de los ríos y, sinceramente, tienen una forma de ser de desgano absoluto. Cada vez que uno comercia o se comunica con un Kgoto-goto su sonido comunicativo es el de un suspiro, cuyas ganas de vivir realmente no son envidiables; aunque sí son graciosas (debe ser por el aburrimiento de comer lodo constantemente). Viven jugando con sus dedos del aburrimiento y apoyando sus manos en la cabeza, bostezando a cada rato. Cuándo se comunican suelen emitir un «Fff» seguido de un «Kgoto- goto» o «goto» variando los ruidos y sonidos que emiten. A pesar de sus pocas ganas de existir, los Kgoto-goto son amables en la recepción (aunque no lo parezca). Nunca se quieren levantar y cuando se levantan tiran suspiros de desgano. Simplemente son así, sí se los respeta entendiendo como son no te tratarán mal, pero si te ofendes con su forma de ser (por desconocimiento) te van a echar o, en el peor de los casos, embestir con su cuerno. Los Anaki son una especie de «escarabajos» de color negro y ojos con forma de pájaro. Al igual que los escarabajos comunes, tienen un cuerno en forma de «T» cuya longitud es más larga que su cuerpo (casi el doble); teniendo varias «T» dobladas o ramificaciones a lo largo de su cuerno. Su piel es un pelaje de plumas, aunque no sabe volar y suelen tener marchitas rojas redondas. Los Anaki se alimentan del hedor que dejan los huesos muertos y custodian los cadáveres. Por su larga tradición con los cadáveres, los tratan como seres vivos y muchas veces intentan jugar con ellos o ponerse los cráneos de los cadáverescomo casco emulando la vida de los difuntos. Suelen simular batallas con sus cuernos o jugar a los espadachines con huesos, poniéndose los cráneos como cascos. Incluso, cuando se alimentan del hedor de un solo cadáver por mucho tiempo, toman la personalidad del difunto como propia viéndose afectados mentalmente tratando de ser ese difunto cuando estaba con vida y, los que mantienen la cordura, les hacen honores y ofrendas florales al cadáver; creciendo de los huesos del cadáver flores y plantas. Su único ruido o sonido comunicativo es el famoso «nk» o «nki» que hacen mientras juegan. Estás fueron algunas de las especies del Panorama Diminuto Invisible que me han llegado hasta el momento, pero seguramente hay más. De algunas solo me han llegado solo sus nombres, pero no tuve más información que eso y las anoté para un futuro en otro notario. Denominaré estas anotaciones como Crónicas del Panorama Diminuto Invisible y sus naturalezas I o Las Crónicas de Honsud sobre el Panorama Diminuto Invisible y sus naturalezas: Tomo I. A medida que agregue más iré sumando tomos. Mi nombre es Honsud y soy un naturalista de lo invisible. Guardo y archivo en mi biblioteca de antigüedades hasta que alguien decida creerme. Honsud – 11 de Noviembre del año 1780 d.c. – Buenos Aires.

El Castillo de Ünderlump 

En la plaza de Temperley, en la Zona Sur del Conurnabo Bonaerense, hay un bar donde se reúnen 4 amigos a beber unas cervezas. Estos 4 muchachos miraban siempre los famosos 2 cañones que se encuentran en la plaza de Temperley y se preguntaban siempre para que habrán servido estos cañones. Con la mirada fija en los 2 cañones, la historia nos transporta al año 1875 donde un europeo se refugió en la localidad recientemente fundada de Temperley y, fiel a su nostálgico gusto por el gótico feudal, construyó un castillo que era defendido por esos 2 cañones. Éste europeo llamado Zauberer creó el castillo llamado Ünderlump con la intención de seguir con sus experimentos que hacía en su nación, ubicada en el centro continental de Europa, hasta que fue perseguido y tuvo que huir. La seguridad de este castillo era exagerada al igual que su construcción, lo que llamaba la atención de los lugareños y del propio Temperley. Por la pícara curiosidad de saber que sucedía allí adentro, 4 jóvenes criollos que vivían en distintas localidades del conurbano de zona sur se metieron al castillo. En realidad, habían entrado varias veces para saber los tipos de seguridad y claves raras que tenía ese castillo. Habían logrado esquivar con minucioso detalle, previamente planeado, todos los elementos de seguridad con el uso de facones, boleadoras, artefactos musicales y herramientas de desencriptado mágico; cosa qué los sorprendió ya que no creían que podía funcionar tal cosa. Cada uno era experto en cada cosa y para el recurso necesario del momento. Al ingresar vieron todas las cosas qué increíbles que ya se decían en los rumores: Bibliotecas gigantes, escaleras grandes, libros por todos lados y mesas con elementos de laboratorio de todo tipo propios de ésa época. Los 4 miraron subiendo el mentón y comentando cada cosa que veían hasta que se alertaron que había mucho caos de libros y probetas rotas en el suelo derramando líquido. Uno de ellos supuso que, tal vez, el viejo Zauberer tuvo un accidente y registraron el castillo, cada zona o puerta tenía su puzzle o forma de abrir distinta que cada muchacho fue abriendo con sus habilidades individuales y colectivas. Así, cada vez veían cosas más raras: esqueletos humanos, esqueletos de animales, esqueletos de seres que nunca habían visto en su vida y herramientas que también nunca habían visto. Luego llegaron a una compuerta que descendía al subsuelo o subterráneo, un piso abajo, donde encontraron un calabozo con celdas que contenían todo tipo de seres muertos encadenados que nunca habían visto y uno de ellos era un humano qué despertó asustándolos. El humano les pidió ayuda, diciéndoles que era el ayudante y traductor de Zauberer, Ikki el ayudante. Ikki les dijo que el viejo Zauberer se había vuelto loco por los experimentos, llevándose las llaves de su celda y cadenas con él: En el verdadero Ünderlump, los pisos hacía abajo del castillo. Los muchachos prometieron ayudarlo yendo a buscar las llaves y Ikki les advirtió que tengan mucho cuidado porque allí habían cosas que los humanos nunca habían visto. Los muchachos fueron igual, sin temor alguno a cualquier cosa y llegaron a las puertas del Ünderlump, un pozo enorme con escaleras enforma de caracol que descendía muy abajo, teniendo secciones y cuartos en las paredes que sostenían esas escaleras. Mientras más bajaban, más archivos con imágenes de criaturas raras y rituales veían; detalles de pócimas de todo tipo, anatomía de criaturas y «anatomía de sus almas». Durante los primeros 5 pisos para abajo encontraron este tipo de rarezas y en sexto piso vieron con horror esas criaturas encarceladas, criaturas que sólo se contaban en las más lúgubres leyendas de todas las partes del mundo. Uno de ellos agarró un papel con la lista de cada uno llamada «M.C.O.T.»: Monstruos y Criaturas Ocultas Terrestres. Una nota con sangre y en el idioma de la Europa central, traducida por uno de los muchachos, decía: «Para iluminarme por completo debo encontrar al más poderoso de los Mcots, cavando en el futuro piso 7». Allí estaba la gran puerta, la puerta con números romanos «VII», increíblemente estaba entreabierta donde solo sobresalía una fina luz. Los muchachos vieron en el entre luz, pero no veían nada mas que nieve y una luz roja en la oscuridad. Los 4 empujaron con mucha fuerza y, con mucho esfuerzo, lograron abrirla donde vieron un paisaje llano de nieve. ¿Nieve ahí?, ¿Qué hacía tanta nieve ahí?, ¿Y esa luz roja que tiñe la nieve?. Los muchachos caminaron persiguiendo esa luz roja viendo ríos y lagos de lava. Sí lava. Esto no sorprendió a uno de ellos diciendo que era más común en las profundidades que se crucen con lava, la rareza residía en la nieve y la mezcla de esto con el paisaje de magma. En el horizonte de la oscuridad vieron una luz de lámpara moviéndose para acá y para allá, evidentemente los muchachos fueron hacía esa luz de lámpara y a pocos metros vieron al viejo Zauberer enloquecido alumbrándose solo la cara bigotuda. «Tengo quién encontrar, mi él, Monstruo Magno, Leyenda de Leyendas» – decía Zauberer tembloroso en un español mezclado con su idioma de Europa Central -. Los muchachos le hablaron tratando de calmar a Zauberer que insistió con encontrar a ése monstruo, empezaron a discutir, y una mano blanca gigante (blanca como la nieve) aplastó a Zauberer como si fuera un mosquito. La mano se levantó en la oscuridad del «arriba» desapareciendo, despegándose de la sangre y poco cuerpo que quedó de Zauberer. Ante el horror, uno de los muchachos vio las llaves en el cuerpo destruido Zauberer y la agarró. Instantáneamente, la mano bajo como un puño intentando aplastar a los muchachos que empezaron a correr mientras lo perseguía esa mano. Uno de ellos casi cayó a la lava, pero fue rescatado por el resto, qué también casi son aplastados por la mano que se empapó de lava sin reacción alguna (como si simplemente se hubiese mojado). Mientras goteaba lava desde ése «cielo oscuro sin estrellas» volvía a bajar la mano cerca de la puerta, pero los muchachos lograron salir de ése lugar y cerraron con desesperación la puerta séptima. Con la misma desesperación subieron hasta los calabozos, liberaron al herido Ikki y salieron de ése castillo. Mientras salían del castillo, el castillo de Ünderlump se empezó a derrumbar y casi fueron sepultados los muchachos por el derrumbe. Días posteriores sólo se habló del derrumbe del Castillo de Ünderlump, cuya única estructura sobreviviente fueron esos dos cañones y actualmente forman parte de la plaza de Temperley, custodiando, sin uso alguno, la actual Estación de Tren de Temperley. Ikki y los muchachos procuraron que nunca más se cavara en ése lugar hasta el día de sus muertes, cuidando que las criaturas quemoraban allí no salgan y mucho menos esa mano gigante que vieron. Y así pasó hasta ahora. Ahora, el antiguo Ünderlump es un lugar de entretenimiento, distracción y paz.

El Malón de Metal

Era el año 1916 n.e. (nuestra era) en las largas pampas de Buenos Aires cuando había pasado lo que sucedió, según lo contaba aquél viejo en el bar de la capital de Buenos Aires. Lo recordaba muy bien porque ése año se festejaba el centenario y se celebraba eventos futbolisticos en la Capital Federal. El gaucho Don Gladio Yaten, que según él lo habían condecorado como «El Guerrero de Azurita», decía que venía desde el lejano cordón del Conurnabo Bonaerense, casi del Interior de la Provincia. Contaba Gladio que en ése lugar, cuando era jóven, luchó en una cruel batalla contra un ejército de «cadáveres»; obviamente se le reían en la cara, pero aún así, él se lo tomaba con humor y a los tangeros del lugar les gustaba escuchar sus historias inventadas de fantasía por la imaginación que tenía aquél viejo. Con cariño (tal vez algunos con burla), le decían El Azurita o El Viejo Azurita que siempre frecuentaba el bar para tomarse una ginebra con su típica vestimenta de gaucho que no entonaba mucho con la ya moderna Cuidad de Buenos Aires. Una noche llegó un grupito nuevo al bar, 2 chicos y 2 chicas, que eran amigos de los más habituales del bar para que escucharán al Viejo Azurita. El Viejo Azurita estaba con los tangueros jugando al juego de cartas «Truco» cuando entró ése grupo de jóvenes que venían al bar a jugar al pool y escuchar a Don Gladio. Los tangueros y la muchachada universitaria se sentaron alrededor de Gladio, pero el anciano pidió como condición que le inviten un trago de ginebra para arrancar con la historia que ya había contado varias veces y que los habituales ya sabían. Los universitarios jóvenes no tuvieron problemas con la cortesía e invitaron a Gladio una ginebra, ya que siempre de igual manera al salir de la universidad se tomaban unas rondas de cervezas y esa noche repitieron la situación, como era debido. Gladio comenzó a contar su historia mientras todos alrededor lo escuchaban, aunque no quiso situar específicamente la localidad y atinó a decir «En las profundidades del Conurbano Bonaerense». En el año 1916, al igual que ahora, Gladio se juntaba con los pocos lugareños jóvenes del lugar a beber en una pulpería donde guitarreaban y bailaban con las chicas danzas folclóricas. En ése momento, el gauchaje seguía siendo algo nómada en algunos lugares o familias dependiendo cada familia o gaucho. Ellos vivían en ranchos o casas campesinas y casas barriales; algunas familias eran ganaderas o plantaban, otras se dedicaban al pionaje y algunos guachos rebeldones andaban sueltos como era antaño. Independientemente de como vivían, lo cierto es que iban a la pulpería a bailar la resfalosa o refalosa y cada tanto se armaba un quilombo que nunca llegó a mayores ya que todos andaban enfacados o con una resfalosa entre el cinturón (sí, la refalosa también era un cuchillo o facón, además de un baile). Gladio contaba que en ésa pulpería un día se enamoró de una «china» llamada María y empezó hablar con ella varios días de pulpería, hasta que un día llegó avisándole que ella sentía amor por Gladio pero que no podían estar juntos por que se iba a vivir a la Cuidad de Buenos Aires con sus tías. Gladio entendió la situación y dejó ir a María, pero una semana después de que se había ido María a la capital, no soportó más y decidió ir a caballo hasta la capital para ir a buscarla o planear algo juntos. Por supuesto, Gladio ya sabía como ir a Capital porque de chico lo llevaban sus padres a los eventos que se hacían en la cuidad sobre folclore y campo, sólo que era un viaje largo en caballo. Gladio se subió a sucaballo, portando su vestimenta gaucha, llevándose comida y la «refalosa» en la cintura, entre otras necesidades básicas. El primer día y noche fueron medianamente normales, llegando al anochecer sintió alguna que otra presencia entre los campos y la ruta, los animales e insectos pequeños se viven moviendo y para alguien de cuidad puede ser tenebroso, pero para el campesino o indio era cosa común. Gladio presentó un fuego ató al caballo y durmió en el suelo a la loma de la ruta hasta al siguiente día. En el segundo día había un poco de cansancio y falta de agua, decidiendo hacer una parada en una especie de casilla que parecía ser un bar abandonado, pero no aparecía presencia alguna de gente a pesar de estar la puerta abierta. Gladio saludo como era pertinente para advertir su presencia a los hipotéticos dueños que puedan estar detrás de la tela/cortina que tapaba la cocina, pero no salió nadie y pensó que a lo mejor estaba realmente abandonado y no solo por aspecto. Gladio sacó su taba (un hueso que se usa como dado) y empezó a jugar con ella para saber si alguien vendría pronto o si debía marcharse. Gladio salió de la casilla y la rodeo para revisarla encontrando detrás una bomba manual para sacar agua. Viendo que no había nadie, pensó que no se iban a molestar por sacar agua y bombeo agua de la que tomaron su caballo y él hasta que un ruido dentro de la cocina de la casilla lo alertó. Raro, ya que parecía que no había presencia humana alguna, así que fue a ver para avisar que se tomó el atrevimiento de usar la bomba manual. Cuándo Gladio se acercó a la puerta vio a un señor de avanzada edad con la cabeza agachas apoyando sus manos en la mesada, agitado y quejándose. Gladio vio que la tela mirando a la cocina, que ocupaba el rol de cortina, estaba manchada de sangre y le pregunto al anciano si necesitaba ayuda. El anciano murmuró algo y, cuando Gladio atinó acercarse para escucharlo o ayudarlo, el viejo lo atacó como si fuera un animal donde Gladio percibió aquél rostro deteriorado. El anciano flacucho tenía la mitad de la cara en horizontal en carne viva donde se le veía parte del cráneo en el mandíbula y tubérculos en la cara, además de la costilla de los huesos fuera de la piel. Gladio quiso insistir con preguntarle al anciano que le pasaba para ayudarlo, pero el anciano lo volvió a increpar murmurando rabia mientras movía la mandíbula. Ante la continúa agresividad, Gladio lamentó usar su refalosa y en el forcejeo apuñalo al anciano en la boca del estómago saliendo sangre con una especie de sustancia verdosa putrefacta, pero el anciano seguía moviéndose queriendo morderle el cuello a Gladio. Gladio sacó su refalosa del cuerpo del anciano y saco otro cuchillo de más, no pudiendo creer que ése hombre siga vivo después de semejante tajada. ¿Acaso era cierto la luz mala, será asunto de éstas leyendas gauchas? – se preguntó Gladio -. Gladio pensó en un momento que si era algún tipo de leyenda hecha realidad no podía combatirla con desconocimiento, así que eligió abandonar el combate y corrió hasta su caballo para alejarse, mientras el anciano perseguía por detrás al caballo lentamente. Gladio hizo que su caballo, Betino, galopara hasta que el noble equino no dio más de sí y descansara a paso lento, cayéndose el sol en el horizonte atardecer rojizo.Gladio le dio vueltas a su cabeza preguntándose si había apuñalado a un hombre inocente producto de algún tipo de imaginación mental o si realmente había visto lo que vio hasta que el atardecer se proyecto en su rostro y se bajo del cabello para reflexionar mientras tranquilizaba al Betino. Mientras limpiaba la refalosa de sangre y baba verde, cuando se hizo de noche, vio por el camino de donde vino un grupo de personas yendo hacia a él, ¿cómo podía pasar esto inadvertido si no sintió ruido alguno atrás de él cuando trotaba el caballo?. Gladio no relacionó el suceso del anciano con este peregrinaje, al contrario, y se acercó con el caballo para pedir ayuda para el anciano (seguía creyendo que había fallado su cerebro). Al acercarse vio que esos humanos habían frenado, algunos inclinando su cabeza mirándolo y Gladio divisó lo que no podía creer, esos humanos eran como la enfermedad que tenía el anciano. Gladio les grito, pero los humanos empezaron a correr tras él y ya no dudo esta vez en darle galope a su caballo hasta que uno de esos peregrinos muy rápido atrapo a Betino por las patas haciéndolo tropezar. El caballo se acomodó rápidamente para ponerse de pie mientras Gladio intentaba hacer lo mismo y, cuando ese hombre intentó atacar a Gladio por la espalda, el caballo le pisoteo la cabeza al hombre como si fuera zapallito. Gladio vio que de la cabeza destrozada y ojos del hombre pisoteado por Betino salían unas sanguijuelas rojas enroscadas una con la otra. Gladio empezó a creer que tal vez algunas de las leyendas eran ciertas aunque ninguna contaba esto o que, tal vez, era una especie de parásito ya que estos casos abundaban en ése tiempo. ¿Pero que clase de parásito sería eso como para que la gente casi muerta pueda correr a un caballo?. No tenía mucha lógica, los parásitos hacen desvanecer al hombre y no al revés. ¿Sería una especie de nuevo parásito?. Los parásitos comían el cerebro hecho puré del podrido hombre mientras se enroscaban unas con otras y Gladio vio como corrían los otros humanos enfermos hacía él, así que Gladio se volvió a subir al caballo para darle galope. Los humanos enfermos corrían al animal casi a la misma velocidad y manoteaban las piernas de Gladio, era desesperante ver como se le acercaban al galope de un caballo. Gladio atinó a darles muerte con sus cuchillos y pudo clavar atravesar a uno en el ojo que cayó mientras los otros lo pisotearon y siguieron corriendo. Uno de ellos tenía unas uñas largas y se clavó en el caballo haciéndolo tirar patadas para atrás mientras trotaba. El hombre enfermo que le clavó las uñas al caballo volaba por los aires y para aferrase también le rasguño las caderas a Gladio atravesando su camisa por debajo del poncho. El caballo logró patear al hombre enfermo de las uñas para sacárselo de encima, haciendo que el hombre enfermo vuele por los aires y, cuando estaban por ser atacados por unos pares de humanos enfermos, unos tehuelches a caballo con partes de armadura de bronce y plumas blancas sacaron sus espadas cortándoles la cabeza a dos o tres que estaban cerca. Al igual que ellos, los caballos tenían armaduras y vestimenta gloriosa de un significado desconocido. Gladio lo miró al tehuelche y este le dijo que se debían alejarse, empezando a galopear mientras eran perseguidos por los humanos enfermos que estaban mas atrás. Gladio, mientras galopeaba, preguntó gritando que era esa enfermedad y esos gusanos que les salían del cerebro, pero al tehuelche que le preguntó no contestaba y mantenía su cara seria e inmutable. Al otro lado, otro tehuelche le contestó que eran «Los deambulantes de ultratumba» y que debía darles muerte en su cerebro para terminar con ellos. Después de un tiempo, ese tehuelche le dijo a Gladio quevaya a paso lento y los 3 tehuelches con armadura de bronce empezaron a frenar el galope para ir despacio, así que Gladio les hizo caso a pesar de que su cabeza seguía en la persecución. Gladio preguntó porque frenaban y la única tehuelche mujer que estaba con ellos 2 le explicó a Gladio que el Keóken, el salir del sol, transporta a los deambulantes de vuelta a su lugar, comenzando poco a poco a verse una luz tenue entre las estrellas de la noche. Ella se presentó como Amakáik y los otros 2 se presentaron como Güenta, el qué habló, y Santiáu, que no hablaba por ser mudo. Amakáik era la «líder» de este escuadrón a caballo que protegían el lugar de los deambulantes o Shaimerche, que portan los Shaimer o sanguijuelas que se alimentan del cerebro o alma de los huéspedes. Los deambulantes, le explicó Amakáik a Gladio, son aquellos humanos que caminan sin rumbo en un lugar después de la muerte que está entre el cielo y el infierno. Precisamente no era cielo e infierno, pero se necesitaba una explicación fácil para Gladio que Amakáik aclaró. Los deambulantes que esperan su destino en los valles después de la vida, en un más allá de muertos sin definir, tratan de buscarle sentido y entender las cosas que lo definan hasta que se decida cual es su destino. En sí mismo los deambulantes no son ni buenos ni malos, hay variedad de deambulantes que revisan sus errores de vida que van desde un espectro de grises de muy malos a muy buenos, tampoco tienen estas sanguijuelas mientras deambulan en ése más allá de muertos. Pero hay diambulantes, que por distintas motivaciones, se hartan de deambular y pactan con seres de inframundo volver al mundo de la vida para volver a sentirse vivos. En realidad, estás cosas no suceden normalmente, pero cada cierto tiempo hay una acumulación de deambulantes que se suman poco a poco como un ejército hasta que finalmente salen a flote para llegar a la vida tratando de asegurarse un puesto entre los vivos. Seres o entidades de inframundo prometen devolverles la vida a los deambulantes a cambio de luchar para ellos sin enterarse hasta que se hace el pacto que serán usados para consumirles el alma o mente con esos gusanos o sanguijuelas. Los deambulantes agusanados, como mejor se los puede definir para diferenciarlos de los deambulantes comunes, salen como una horda totalmente hipnotizados pensando que viven una vida en sus mentes, una vida feliz con sus deseos, mientras que la realidad es que viven como muertos que deambulan en La Tierra. «Cómo los zombies» – acotó un universitario mientras Gladio contaba la historia -. Gladio respondió que si y siguió contando la historia. Amakáik le explicó a Gladio que los diambulantes agusanados intentan comerse a las personas o infectarlas, aunque en realidad mandan esos gusanos en búsqueda de mas alma y mente, y expandirse. Muchas veces logran infectar o comerse a la mitad a un humano convirtiéndolo en un deambulante intermedio, que según su fuerza de voluntad, camina sin rumbo como muerto en vida hasta que alguien le da muerte. Generalmente, los deambulantes intermedios suelen andar por la vida buscando el objetivo que los hacía felices o persiguiendo cuestiones inconclusas como hacen los deambulantes en ese lugar de muertos. Gladio le preguntó a Amakáik por el anciano que vio en la casilla y Amakáik le dijo que probablemente haya sido agresivo así porque fue recientemente convertido o porque ya era parte de la horda, que no podía saberlo con seguridad más aún si era agresivo. Amakáik le preguntó a Gladio a donde iba para escoltarlo y Gladio le respondió que a la Cuidad. A paso de caballo todo iba bien hastaque apareció de frente y por detrás otra horda de deambulantes agusanados. Gladio le preguntó a Amakáik que pasaba ya que dijo que con la luz del sol eran transportados a ese más allá de muertos y Amakáik puso una cara de sorpresa ya que ella tampoco sabía que pasaba expresando que debía ser algún tipo de error que no le daba explicación. Amakáik ordenó bajarse de los caballos ya que no había forma de escapar: o luchaban ahí y los mataban o corrían y los alcanzaban sus caballos por la velocidad de estos deambulantes. Así comenzó la batalla final entre ambos bandos, a plena luz del mediodía. Amakáik encaró dándoles muerte a unos cuantos, una habilidad impresionante. Güenta le siguió el paso a Amakáik, mientras Gladio y Santiáu se encargaron de sus espaldas, con los deambulantes agusanados detrás. La batalla fue encarnizada volando sangre y gusanos sanguijuelas por todos lados. En un momento, a Santiáu lo superaron en número y Amakáik gritó viéndolo, hasta que Gladio saltó con su cuchillo y cortó cabezas con su refalosa liberando a Santiáu dandole la mano para levantarlo. Güenta empezó a cortarlos como si fuera pasto y en su emoción se olvidó que quedó muy por delante siendo avalanchado por los deambulantes. Gladio y Santiáu se sumaron a Amakáik para ayudarla a salvar a Güenta haciendo un círculo, pero Güenta ya estaba comido. Amakáik, entre llantos y furia, mató a los que estaban alrededor de Güenta y ella misma le dio muerte para evitar que se convierta pidiendo que su alma descanse. Amakáik se levantó y empezó a cazarlos a los que estaban delante ella sola, mientras Gladio y Santiáu lideaban con los de atrás. Amakáik acabó con todos los de adelante llena de furia y volteo para ayudar a los de atrás, pero aun así eran demasiados. Ahora con un camino liberado, Amakáik les dijo que se suban a los caballos y galopen hasta la Cuidad. Los 3 lograron subirse a los caballos y dar unos galopes, pero Betino fue agarrado rápidamente por detrás otra vez. El caballo de Gladio otra vez pisoteo a un par, mientras Gladio intentaba defenderlo, pero ya era tarde y Betino ya estaba desangrándose mucho. Santiáu apareció para darles muerte a algunos que rodeaban al caballo y Gladio se bajó para intentar salvar a su caballo, entre los llantos, pero el caballo le hizo seña con le cabeza de que se vaya y fue comido por los deambulantes agusanados. Amakáik llegó para subir a Gladio a su caballo y darles muerte al resto de deambulantes. Santiáu había ya acabado con casi todos, pero 2 deambulando que quedaron con vida le saltaron a su caballo comiéndole el cuello y mordiendo el brazo de Santiáu tirandolo al suelo. Amakáik otra vez en la desesperación galopeo hasta el para salvarlo y ella junto a Gladio se bajaron para matar a los 2 últimos deambulantes agusanados que quedaban. Amakáik se acercó y se agacho llorando otra vez al ver que Santiáu estaba escupiendo sangre mientras le hablaba con lenguaje de señas con la mano. Amakáik lo despidió con un rezo pidiendo paz en su alma y le dio piadosa muerte. Ya sin mas que hacer, se hizo de tarde y Amakáik volvió al caballo mientras Gladio miraba con tristeza a Santiáu. Amakáik le pidió a Gladio que se subiera al caballo ya que todo había terminado y lo iba a llevar hasta su destino. Gladio se subió al caballo y le preguntó a Amakáik que le dijo con su lenguajes de señas y Amakáik le explicó que Santiáu le dijo que Gladio le hizo acordar a un guerrero de antaño de jerarquía azurita o armadura azurita en el momento que lo salvó y se alegro de proteger a la gente con ella todos estos años antes de irse entre los muertos. Ella lo llevó toda la noche explicándole que eran parte de un Malón, que protege a los vivos, lo que Gladio denominó un Malón de Metal por sus armaduras y Amakáik lo bautizó como El Guerrero Azurita antes de despedirse y dejarlo en la Cuidad. Ella desapareció entre las sombras de la Cuidad de Buenos Aires y Gladio buscó a su amada María.»¿! Y LA ENCONTRASTE !?» – preguntó con gran agitación una universitaria amante de los romances -. Gladio respondió que esa era una historia para otra noche de ginebra y todos empezaron a hacer bullicio pidiendo por favor que Gladio responda esa pregunta. Gladio dijo que se retiraba ya que era muy de noche, pasando la hora volando por su historia, mientras los demás se quedaban a tomar y agradecieron el cuento a Gladio, aunque algunos ya lo trataban de viejo loco con el sentido de humor que caracterizaba el ambiente. Gladio se despidió de todos y mientras escuchaba los murmullos de afuera cuando cerró la puerta del bar se le vio una sonrisa mientras se ponía su sombrero, movimiento de brazos que hizo provocando que se le levante la camisa viéndose las heridas a la altura de su cadera. Gladio sacó la foto de María del bolsillo, se la guardó de nuevo y la luz de los faros se reflejó en el rostro de Gladio, un rostro de muerte deambulante, mientras se alejaba del bar.

El agua viva

Un evento sin precedentes ocurrió en un géiser en el año 1930 de nuestra era terrana. Los noticieros radiales locales del pequeño pueblo de Koveaiy, en Argentina, fueron a cubrir este evento. Luego de que unos turistas dieran aviso, los primeros en llegar fueron profesionales y autoridades locales, conformando unas 30 personas, seguidos de gente curiosa del lugar, sumando unas 50 personas más. Los pocos profesionales autorizados vieron el escenario: el géiser expulsaba agua formando una pequeña laguna o charco llena de cosas parecidas a un gel de agua, como medusas pero sin tentáculos. Por supuesto y, hasta el momento, no habían tocado esas cosas salvo con un palo a distancia y aparentaban ser simples medusas sin tentáculos o una especie de sustancia rara del agua producida por el vapor y minerales. Entre los profesionales no se decidían si aquello era un fenómeno geológico o biológico hasta tomar las muestras correspondientes. El biólogo Fénix Molt fue el encargado de tomar una pequeña muestra ante la mirada de todos, incluyendo a la reciente llegada de tres jóvenes amigos del pueblo. Los tres jóvenes curiosos se llamaban Lizardo Draco, Pastor Arcano y Gara Maro, arrastrados allí por la fascinación de Gara por la paleontología e investigaciones de todo aquello que este debajo de la superficie terrestre. Ambos veían los reflejos de la luz moviéndose levemente de éstas aguas, Gara cruzó un brazo con Pastor y tomó a Lizardo con la otra mano para acercarse, a pesar de la negativa de Lizardo. Lizardo sentía incomodidad con aquellas aguas, no sabía la razón, pero sentía que esas aguas se movían de una forma extraña. Cuándo Fénix tomó delicadamente la muestra, Gara se acercó más y Lizardo tenía su mano estirada hacía atrás, qué seguía negado a participar. Al colocar la muestra con la cuchara en el recipiente de vidrio, el agua se movió rápidamente y transformó la cuchara en líquido, para luego saltar en el ojo del biólogo. El biólogo empezó a gritar del susto y se agachó moviéndose, poniéndose las manos en la cara, mientras la gente atrás de él solo podía verlo desesperado y sufriendo. Una persona intentó auxiliarlo tocándole el hombro, preguntándole qué le sucedía, y Fénix se dio vuelta gritando, viéndose su cara carcomida poco a poco. Esa agua comía el rostro del biólogo y reproducía de su carne más agua qué goteaba de su cara. El agua parecía multiplicarse a medida que avanzaba y comía el cuerpo de Fénix, cómo si fuera una especie de virus de sustancia levemente gelatinosa, cuya viscosidad es como la del alcohol en gel. Algunos gritaban horrorizados, otros intentaron ayudar a Fénix, un par de personas pedían alejarse y una señora le gritó a su marido que el agua estaba viva. Las personas del lugar tuvieron pocos segundos de reacción, ya que las aguas del charco brincaban y salpicaban a todos los presentes. La mayoría se percató que estaban siendo devorados por el agua al ver que sus pies eran carcomidos por las aguas, ya qué la mayor parte de las aguas no saltaba demasiado alto. La mayoría de las personas se arrastraban sin piernas y se desintegraban poco a poco, formando de sus cuerpos solo agua con tintes de sangre licuada. Solo 4 personas corrieron en la misma dirección hacía arriba, por las colinas, apenas sucedió la salpicadura mortal: el periodista radial, Pastor, Gara y Lizardo. Pocos metros les duró la huida, cuando el géiser escupió más agua hacía arriba, mojando y carcomiendo al periodista. Mientras corría, Lizardo miró hacia atrás rápidamente para ver como estaban sus amigos y vio a Gara detenida con lágrimas en los ojos. Lizardo se frenó para ayudarla, pero Gara ya estaba carcomida, llorando agua viva hasta loshuesos. Lizardo se arrodillo y lloró la muerte de Gara por la impotencia de no poder ayudarla a tiempo mezclado con el shock emocional. Lizardo corrió para pedir ayuda hasta que empezaron a caer gotas aisladas del cielo, previo a una lluvia torrencial, haciendo que el joven se refugie en la choza aislada ubicada cerca del lugar, que era habitada por la pareja de ancianos ya fallecidos y carcomidos por el agua viva en el géiser. Pastor, que corrió en otra dirección, se había escondido en una cueva de la colina y sonrió al saber que estaba a salvo. Pastor insultó al agua viva, asegurando que él era una promesa para los juegos olímpicos como velocista y jamás podía ser alcanzado. Pastor sonrió hasta que, de repente, le empezó a chorrear sangre de su cuello, se miró su pecho bañado en sangre que chorreaba gotas de agua y se le salieron órganos de la panza al suelo. Pastor, llorando agua, esbozó su última sonrisa, apoyo sus rodillas al suelo y cayó muerto, viéndose un agujero grande en su cabeza y una gotera constante que caía desde una de las grietas de la cueva, que estaba dentro del radio de alcance de la erupción termal del géiser, al alcance del agua viva que seguía goteando.

La Tinta Esmeralda

En el año 1936 n.e. (nuestra era), extraían Wolframio de la mina de Los Horneros en la Provincia de San Luis, Argentina. La mina fue comprada por capitales alemanes que extraían de la mina el wolframio para la fabricación de armas con la llegada de La Segunda Guerra Mundial. La mina ya existía desde antes, pero los alemanes la pudieron comprar justo al iniciar la guerra y luego fue vendida a capitales norteamericanos en los años 50, pero estaba abandonada y no prosperó. En el año 1936, un grupo de mineros argentinos contratados ingresaron a la mina que ya estaba socavada y con las vías de vagones puestas. Las paredes de la mina estaban llenas de un color verde producto de los minerales y la oxidación, o eso es lo que parecía. La idea era extraer el wolframio y transportarlo a Alemania. Los mineros comenzaron su trabajo hasta el año 1945, justo cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, al encontrar una piedra o mineral de color verde que los sobrevivientes llamaron «La tinta esmeralda». Realmente no sabían sí era esmeralda o no, le pusieron así por la fama característica de color verde que tenía el mineral. Los mineros en el año 1945 encontraron esa piedra, gema o mineral verde brilloso depositado encima de unas estacas de roca llamadas estalactitas, como si fuese puesto allí. La cueva no era como aquellas que tenían estalactitas, no debería haber allí. De hecho, solo existían esas estalactitas en toda la cueva que sostenían la gema verde como sí fuera una exposición. La encontraron al picar las paredes de las minas que cayeron fácilmente, ya que era una bóveda natural dentro de la cueva. No había señales de que antes haya entrado alguien allí, simplemente era natural. La gema estaba en el medio de esa bóveda, apoyada, y los mineros pensaron que se ganarían un buen dinero si la vendían. Nadie se iba a dar cuenta, mientras rindan cuentas del wolframio podían ocultar la adquisición de este tesoro. Los alemanes se habían rendido y perdieron la guerra, pero los mineros todavía no lo sabían. Los 8 mineros que estaban allí se acercaron, mientras debatían como vender la gema verde y si debían llevarla. Uno de ellos tocó la gema verde y, mientras charlaban preguntándose que tipo de piedra podía ser, una mancha verdosa contaminó la mano del minero. La mancha no tenía sentido, ya qué la gema reflejaba la luz por su superficie vidriosa o transparente, no había manera que pueda manchar. El minero se dio cuenta de la mancha verde que tenía en la mano y se la mostró al resto diciendo que la gema tenía tinta. El mismo minero se frotaba con la otra mano la tinta para ver si se salía la tinta con el frotado, pero solo logro mancharse los dedos de la otra mano. La tinta era muy permeable y se filtraba rápidamente en los poros de la piel, era como la tinta de las lapiceras o fibrones. El minero fue hasta un barril cercano que contenía agua para lavarse las manos y otro minero advirtió que no toque la gema hasta encontrar un trapo para agarrarla sin mancharse. El minero manchado se mojaba las manos para lavarse, pero la tinta se extendía y manchaba más en cada refregada, ganando terreno en la muñeca de la mano. El minero hizo un suspiro avisando que no salía la tinta y uno de ellos dijo que tal vez salía con alcohol o algún diluyente, mientras le tocaba la mano observando la tinta. Ése minero que le tocó la mano también se manchó los dedos de la tinta verde esmeralda y el minero que había tocado la gema se preocupó por el reciente manchado avisando que no lo toquen o podían mancharse todos. Ambos eran familiares, uno cuñado del otro, el qué tocó la gema se llamaba Alberto, quién recomendó a su cuñado para entrar a la mina llamado José. Alberto y José se empezaron a tocar sus propias manos manchadas de tinta. Los otros 6 se llamaban Gerardo, Julio, Juan, Martín, Roberto y Patricio.Gerardo propuso salir para que Alberto y José se limpien, mientras Julio había encontrado un trapo. Alberto se negó ya que Julio había encontrado el trapo para agarrar la gema y que iban a salir cuando la sacaran, aprovechando la salida para sacar el wolframio y la limpieza de manos. Julio fue con el trapo para envolver y agarrar la gema que emitía un finísimo zumbido de esos que se escuchan cuando se produce tinnitus temporal por una explosión. Julio no le dio importancia y agarró la gema con el trapo, pero el trapo se manchó todo de la tinta verde y él se dio cuenta cuando llevaba la gema en sus manos cuando la tinta empezó a manchar sus dedos. Julio dejo caer la gema al suelo del susto, sin lograr sacar la gema de la bóveda natural. Julio insultó y se preguntaba que clase de gema era esa que manchaba tanto. Julio se había manchado más que Alberto y José, se manchó de tinta verde hasta la mitad de ambos brazos sin darse cuenta. De repente, Julio vio que la tinta esmeralda de sus brazos se puso de color brillante fosforescente color verde y ambos brazos se le torcieron para arriba rompiendo los huesos, mientras la tinta esmeralda seguía ganando terreno en el brazo de Julio llegando hasta los hombros rápidamente. Julio gritó de dolor y desesperación, todos lo escucharon y fueron a ver que le pasaba a Julio. Todos vieron a Julio arrodillado en el piso con los brazos torcidos largando sangre y la tinta esmeralda llegándole al cuello. Julio gritaba pidiendo ayuda, mientras los demás quedaron paralizados. Juan fue a ver que le pasaba y lo tocó manchándose también las manos sin darse cuenta, diciendo que había que llevarlo a un hospital y levantando a Julio del suelo. Gerardo se sumó a Juan para ayudar y cargar a Julio desde los hombros amarrándole cada uno un pie, manchándose Gerardo también en el cuello y brazo derecho. Juan también se manchó el cuello y brazo izquierdo cuando levantaron a Julio. Ambos dieron unos pasos para llevar a Julio pero, justo antes de salir de la bóveda, Julio gritó llorando tinta esmeralda por los ojos cuyas venas oculares también estaban mezcladas con rojo sangre y verde, y la cabeza de Julio giró 90 grados torciéndola inmediatamente. Gerardo y Juan cayeron al suelo por el horror que vieron dejando caer a Julio que ya estaba muerto. Todos quedaron quietos. De repente, se escuchó un sonido medio gelatinoso mezclado con zumbido y el brazo de Alberto se giró para atrás rompiéndole el codo, rápidamente también el brazo giró hacía adelante estando al revés y su propia mano le atravesó la boca hasta la nuca. Alberto cayó de rodillas y, su propia mano que le atravesó la boca, le arrancó la lengua. Alberto cayó muerto. Todos empezaron gritar y correr. Gerardo y Juan, en el suelo, pedían a gritos que le saquen la tinta esa del cuerpo. Gerardo y Juan se arrastraban mientras sus brazos se torcían. Martín, Roberto y Patricio corrieron para salir y José estaba parado en las vías de los vagones que era el camino a la salida. José tenía la cabeza mirando hacia abajo, goteaba sangre y líquido verdoso brilloso desde sus manos. Los 3 se frenaron y Martín le hablaba a José, pero no respondía. Martín agarró un pico y volvio a hablarle a José diciéndole que había que salir del lugar y pedir ayuda, le preguntó si José estaba bien. José levantó la mirada, cuyas venas de los ojos estaban hinchadas de verde y abrió la boca como si fuera una anaconda. De la boca de José salió su lengua verdosa con baba, lengua que tenía varios ojos y orejas puntiagudas. José-tinta hizo un rugido mientras se le torcieron los brazos hacia adelante y se puso en cuatro patas, empezando a correr como un animal. José, transformado en esa cosa por la tinta esmeralda, persiguió a los 3 que no habían sido manchados y agarró a Roberto por la espalda tirándolo al suelo. Martín y Patricio, que corrían al interior de la cueva junto con Roberto, escucharon a Roberto gritar y se dieron vuelta. Vieron a Roberto estirando las manos desde el suelopidiendo ayuda y José, encima de Roberto, le atravesó con sus manos la espalda sacando los intestinos. Roberto murió y se manchó toda su vertebra de verde. Patricio corrió al interior de la cueva y le gritaba a Martín que corra, pero Martín se llenó de furia y con el pico atravesó la cabeza de José, cabeza y pico que quedaron clavados en la pared de la mina. De la entrada de la bóveda natural, donde estaba la gema verde, salieron Gerardo, Julio y Juan transformados igual que José. Martín no pudo sacar el pico y corrió junto con Patricio por la cueva mientras los perseguían Gerardo, Julio y Juan transformados. Habían muerto Alberto, Roberto y José transformado a manos de Martín por el pico. Martín y Patricio lograron esconderse entre los laberintos de la cueva que conocían muy bien, no podían salir por esas criaturas. No tenían forma de defenderse y solo agarraron dos maderas que había por allí. Ambos se preguntaron que hacer, ya asimilando que sus compañeros ahora eran unas criaturas. Patricio propuso detonar el lugar con la dinamita que se encontraba en una de las salas de la cueva, pero debían llegar hasta ella. Ambos tenían encendedores para prenderlas, pero había que lograr la hazaña de llegar a las dinamitas y salir rápido. Martín vio desde un costado como estaba Gerardo transformado buscándolos como animal que huele las presas y agarró una piedra haciéndole seña a Patricio. Martín arrojo la piedra y vio que Gerardo fue al lugar donde la piedra cayó, se confirmó que seguían el ruido. Martín y Patricio fueron avanzando sigilosamente, tirando objetos para distraer a los transformados que los denominaron como «Las Tintas». Increíblemente, llegaron hasta las dinamitas y deslizaron un carretel para encenderlo, cosa de que les de tiempo salir. Era el momento, sí salían sin detonar la cueva iban a salir las tintas para atraparlos. Allí habían 2 picos más que los cambiaron por los palos y se prepararon para la huida, mirando como rodeaban los caminos las tintas. Era momento de huir, encendían el carretel y correrían hasta la salida sin mirar atrás, no podían ser sigilosos cuando se encendiera el carretel. Cuándo Patricio estaba por encender el carretel, apareció detrás de él Gerardo-tinta que lo agarró del cuello dejando caer el encendedor. Patricio gritó y empujó a Gerardo-tinta caminando para atrás hasta la pared. Patricio apuntó con su pico para atrás y atravesó el hombro de Gerardo-tinta que gritó de dolor y, también, como llamando a las demás tintas. Martín se acercó para darle varios golpes con el pico a Gerardo-tinta en la costilla, mientras Gerardo-tinta no paraba de moverse agarrado de Patricio que tampoco dejaba de moverse. Finalmente, Patricio logró manotear su pico y con otro movimiento para atrás atravesó la cabeza de Gerardo-tinta que cayó en el suelo con el pico incrustado. Martín lo miró a Patricio y Patricio estaba metiendo y sacandole el pico de ira a Gerardo-tinta con cara de felicidad, pero sin gritar para no hacer más ruido del que hicieron. Patricio se dio cuenta que Martín lo quedó mirando y le dijo que debían encender esas dinamitas ya, preguntándole también que pasaba a Martín y Martín no le dijo nada, aunque Martín vio que Patricio tenía el cuello manchado de verde por Gerardo-tinta. En el fondo, sabía que Martín debía matar a Patricio, pero no era el momento y Martín solo atinó a decir que debían irse. Justo cuando prendieron el carretel, aparecieron Julio-tinta y Juan- tinta por el llamado de Gerardo-tinta. Ambos empezaron a correr hacia la salida, perseguidos por Julio y Juan. Martín y Patricio fueron alcanzados por Juan y Julio, Martín logró empujar a Juan contra la pared y darle con el pico en la cabeza, mientras Patricio fue alcanzado por Julio. Julio todavía tenía la cabeza torcida y volvió a torcerla como estaba originalmente, mirando a Patricio. Patricio le pidió ayuda a Martín, rogándole a Julio que vuelva a ser quién era. Martín miró hacia atrás y, ya cuando había sacado el pico de la cabeza de Juan, Julio había abierto la boca y con su filosa lengua verdosa (afilada como sifuera un cristal) atravesó el cráneo de Patricio. Martín gritó e intentó golpear a Julio con el pico, pero Julio lanzó el pico al aire con su brazo. Martín empezó a correr y Julio-tinta lo miró correr mientras succionaba la sangre de Patricio hasta qué gritó y comenzó a buscar a Martín para perseguirlo. Martin corrió pasando por el camino de la entrada de la bóveda donde estaba la gema y la salida, pero Roberto-tinta lo agarró del pie. Había muerto Roberto, lo vieron morir, pero estaba en el suelo transformado en esa cosa. Roberto era las tintas, pero sin capacidad de mover las piernas. Martín le pateaba las manos a Roberto-tinta para que lo suelte y vio como Julio-tinta corría acercándose a Martín. Finalmente, Martín se liberó de Roberto-tinta y empezó a correr, justo cuando Julio-tinta estiró la mano para agarrarlo. Pero Julio-tinta se tropezó con el cuerpo de Roberto-tinta y Martín corrió hasta la salida, faltaba poco. Julio-tinta se reincorporó y retomo la persecución, estaba por alcanzar a Martín. Martín salió de la cueva y la cueva explotó por la dinamita, enterrando por el derrumbe a Julio-tinta que estaba a 7 metros de llegar a la salida, enterrándolos a todos. Martín se había desmayado por la explosión y, luego de media hora, se levantó no creyendo que lo había logrado. Toda esta historia se sabe porque Martín llegó a un pueblo cercano a contarlo todo, pidiendo ayuda, y no le creyeron pero llamaron a la policía igualmente. Antes de que lleguen las autoridades, Martín había desaparecido, ni un rastro de Martín, se había retirado del pueblo tocándose el cuerpo y nunca más fue visto. Las autoridades llegaron, pero no encontraron ni los cuerpos ni la gema aquella ni nada descripto. Martín fue tomado por un minero delirante que ni si quiera apareció. Lo único que encontraron en la cueva fue aureolas de manchas verdes secas en el suelo por la oxidación, pero no pasaba nada al tocarlas. La cueva estaba en ruinas e intentaron retomar su funcionamiento unos años después con los capitales norteamericanos, pero dejó de funcionar a los pocos años. En los años 50 y 60, la gente del lugar charlaba sobre el relato, la mayoría no creyendo lo que decían y unos pocos testigos que vieron a Martín hipotetizaron que los cuerpos se habían filtrado por el suelo. Pero, lo que si afirmaban los lugareños es que vieron en el cuerpo de Martín una especie de lunar o manchita pequeña de tinta esmeralda en su cuello.

Aldea Deimos 

Hace muchos milenios en La Tierra se había llegado a un acuerdo entre entidades más allá de nuestra compresión actual entre los protectores del planeta y los invasores, pero cada tanto los tratados son imperfectos y tienen sus escaramuzas entre bambalinas. En el año 1980 de nuestra era, una pareja que viajaban en auto hacia Bariloche para unas buenas vacaciones. Tanto Ataman como Néfera necesitaban de las vacaciones, pagadas por los padres millonarios de Néfera de apellido Ōgenós, padres que los esperaban en la cabaña. «Ata y Néfe», como se decían cariñosamente uno al otro, habían pinchado las ruedas en el camino, a 5 km de llegar a la cabaña, y no podían creer la mala suerte que tenían. Ata fue a ver si podía cambiar las ruedas, pero vio que solo había traído una y la cambio aunque realmente era inútil hacer esto. Necesitaban llegar a una gomería cercana o algún lugar que los ayude o sino se pasarían las vacaciones en la ruta, pero lo peor es que no se veía del otro lado de la ruta mas que árboles. Néfe vio los árboles y notó un extraño patrón que le comunicó a Ata: los árboles estaban en líneas rectas, como si se hubieran plantado, una rareza ya que esos árboles robustos tardan años en crecer y no son árboles que den algún fruto conocido para consumir. Ata le dijo a Néfe que, si bien era una rareza, eso significaba que allí había gente viviendo y eso era algo relativamente bueno. Ambos acordaron caminar por la ruta hasta ver si encontraban una estación de servicio o si aparecía un auto que los pudiera ayudar, ruta acompañada por un río cuyo flujo era bastante veloz, que corría al revés de lo que supuestamente debería y donde flotaban peces muertos. Ata alertó de esto a Néfe ya que los ríos vienen de la montaña y no pueden subir, pero Nefe dijo que tal vez era un efecto o algo así. Luego de una buena caminata, Ata y Nefe llegaron a una estación de servicio medio abandonado con una camioneta vieja y, tal vez, era síntoma de festejo. Ata y Nefe llegaron al lugar y, por suerte, había un señor mayor leyendo una revista. Ata y Nefe lo saludaron y el señor mayor, sin muchas ganas de vivir, se presentó como Martino. Nefe le preguntó si podía llevarlos a la cabaña con su auto o poder llamar a alguna remisería, cualquier tipo de forma de ayuda a cambio de dinero. Martino dijo que su camioneta no andaba y tampoco tenía teléfono, pero que a 200 metros estaba la entrada a la subida por el monte a una pequeña aldea conocida como Deimos, donde estaban los árboles plantados en línea recta. Ata le agradeció por la información y cuando salieron Nefe señaló la falta de preocupación de ese señor Martino ante una emergencia y Ata coincidió con Nefe. Al llegar la pareja vio una tranquera que decía «Bienvenidos a la Aldea Deimos» y abrieron la tranquera para ir donde estaban pocas casas antiguas que se veían desde abajo. La pareja llegó a las casas, que parecían abandonadas, con las ventanas tapadas con telas y la pareja comenzó a golpear las puertas. En ninguna casa atendieron salvo en una donde abrió una señora ciega. Ata se disculpó de antemano y le explicó la situación a la señora, la señora se presentó como Beluna y había dicho a Ata que en ése momento no encontraron a nadie porque estaban trabajando en el campo. Beluna los invitó a pasar a comer algo ya que deberían estar agotados y la pareja agradeció la hospitalidad de Beluna (¡al fin alguien amable! – pensaba Nefe por dentro -.).Beluna les dijo que estarían por llegar los trabajadores de la aldea muy pronto y que uno de ellos tenía una moto para llevarlos. Ata y Nefe se vieron alegrados por esta bendición y se sentaron en la mesa para comer, mientras Beluna fue a la cocina a buscar la comida. Cuando llegó Beluna a Ata y Nefe se le abrieron los ojos de sorpresa, nunca habían visto una pieza de carne tan grande. Ata atinó a tirar un chiste preguntando a que tipo de dinosaurio habían carneado y Nefe dijo que jamás vio una pieza de carne igual, preguntó si era algún tipo de vaca rara o algo así. Beluna empezó a cortar la pieza de carne horneada y se rió diciendo que la traen los habitantes que trabajan «allá en el fondo» y que tal vez era de alguna vaca grandota. Ata aprovechó que Beluna nombró el «fondo» y preguntó por los árboles plantados como si fueran lechugas. Pero, en vez de responder, Beluna corrió la cortina de la ventana y dijo que allí venían los aldeanos que trabajan en esos campos de Deimos. Nefe miró por la ventana viéndolos llegar desde lejos y la puerta de Beluna se abrió con el viento haciendo que Ata y Nefe vieran el golpe violento de la puerta abrirse donde se podía ver nubes grises. Instantáneamente después un hachazo rompió la ventana y una mano intentó agarrar el pelo de Nefe mientras Beluna se reía. Ata y Beluna empezaron a correr afuera y vieron detrás de la casa de Beluna a unos humanos con la cara hinchada y deformada con ojos grandes, el del hacha grande que rompió la ventana era un grandote qje media más de 2 metros. Ata le dijo a Nefe que corra a la tranquera y ambos empezaron a correr mientras Nefe preguntó que pasaba con ese pueblo. Uno de ellos apareció de costado y derribó a Ata lanzandolo al suelo, asustando a Nefe, y el aldeano se rió balbuceando palabras mezcladas entre un español antiguo con una lengua que no se entendía, como si hablara un bebé con voz grave. Ata le dijo a Nefe que corra y agarró un palo que encontró en el suelo intentando pegarle a ese mastodonte humano, pero el aldeano lo paró con sus manos diciendo «debuga» y se rió. Ata soltó el palo y corrió detrás de Nefe que estaba por llegar a la tranquera hasta que fue tapada por la camioneta de Martino, camioneta que él mismo manejaba y bajaron de ella 3 aldeanos que perseguían a Nefe. La pareja se reunió y cortaron camino adentro de los campos de árboles plantados en filas, haciéndose de noche y largándose una fina lluvia. Los aldeanos buscaban con una linterna a la pareja que corría adentro de ese bosque plantado y la pareja se escondió en uno de esos árboles que eran mas grande que los demás. 5 de esos aldeanos, de ambos sexos, perseguían a la pareja mientras los ordenaba Martino y, detrás de él, la ciega Beluna con una sonrisa. La pareja trató de no hacer ruido y los aldeanos se acercaban buscándolos; por el miedo Nefe sacó un pedazo de corteza del árbol sin darse cuenta y sintió su mano mojada de un líquido. Cuándo Nefe se miró la mano vio sangre y pensando que estaban heridos se miró a si misma y a Ata mostrándole la sangre. Nefe y Ata vieron hacia donde estaba la corteza cortada y vieron con horror que el árbol era de carne roja, la misma carne que había servido esa vieja maldita. De la herida del árbol empezó a chorrear sangre y de repente pasó algo increíble, que al principio no creyeron, el árbol sufría pidiéndoles ayuda mientras movía muy levemente el hueco que tenía en el tronco, como si fuera una boca. Ata y Nefe empezaron a correr del susto justo cuando uno de esos malditos aldeanos clavó un hacha al árbol intentando matar a la pareja. El aldeano sacó el hacha del árbol donde empezó a expulsar chorros de sangre que mojó al aldeano.Ata y Nefe corrieron en dirección a los alambrados, entre los árboles, así podían escapar por ahí mientras los árboles gritaban ayuda. Ata vio un cuchillo clavado en uno de ellos y lo sacó rápidamente para defenderse mientras el árbol pedía ayuda y le salía un chorro de sangre de donde sacó el cuchillo. Realmente no podían creer el horror que vivían, pero estaban tan desesperados que solo atinaban a correr y procesar todo después. Uno de esos aldeanas se le apareció de frente a Nefe y la cacheteo de tal forma que la dejó en el suelo, una mano del tamaño de la cara de Nefe tenía la aldeana. Ata se abalanzó hacia la aldeana con la que empezó a forcejear y la aldeana lo agarró de la pierna para arrastrarlo, pero Ata comenzó a subir desde la pierna de la aldeana y el aldeano de la hacha desde lejos le quiso advertir a la aldeana gritándole «Odado». Ata empezó a acuchillar por toda la cabeza a la aldeana con una furia increíble y la aldeana cayó muerta, increíblemente lo había logrado. Ata levantó a Nefe aun consciente y el aldeano de la hacha grito enfurecido empezando a correr y perseguirlos como un toro embravecido, el aldeano los estaba alcanzando, cuando estaba por darle un hachazo a Ata, el aldeano se golpeó con uno de los troncos de los árboles y cayó desnucado con los pies en la boca. Evidentemente, el aldeano había muerto y el árbol con el que se chocó le dijo a la pareja que corran. Ata y Nefe agradecieron al árbol como si fuera una persona, pero en el camino se resbalaron cayéndose desmayados. Al despertarse ambos estaban en una de las casas de los aldeanos con una aguja y manguera mientras le sacaban sangre, estando debilitados. Beluna miró a Nefe y dijo que le encanta ver como su sangre salía de su cuerpo mientras se relamía con su lengua, mientras se escuchaba los 3 aldeanos afuera diciendo esas palabras raras. Martino se sentó en una silla, se limpio los lentes con un trapo y se los puso mientras le hablaba a la pareja. Martino les dijo que sabía que se preguntaban que era éste lugar y afirmo tener la cortesía de responder esa duda antes de que la pareja muera. Martino les explicó que hace unos años habían llegado unos «espectros» con armadura de metal que llevaban humanos cazados a esta aldea. Esos espectros usaban todo tipo de animales y humanos. Los espectros usaban los huesos, sangre y carne para tirarlos en un pozo de tierra donde ponían las semillas de los arboles, como si fuera un compost, para que crecieran ése tipo de árboles de carne. La elección del tipo de árbol daba igual, simplemente eligieron el que mas material daba. Martino siguió explicando que Beluna vino con ellos y él mismo se ofreció a ayudarlos con tal de salvarse. Beluna continuó la explicación diciendo que era carne en abundancia infinita, que ya no se necesitaba matar mas animales y simplemente necesitaban la sangre de las víctimas. Beluna informó que no era nuevo la existencia de estos árboles ya que crecían en los campos donde se libraban constantes guerras, acumulándose cuerpos con tal cantidad que afloraban este tipo de árboles de manera solitaria e individual, aunque ya era raro verlos en estos años. Lamentablemente, explicó Beluna, no podían dejar a la pareja con vida ya que ellos avisarían a las autoridades, aunque no los iban a matar violentamente ya que necesitaban la sangre; simplemente los iban a dejar morir desangrados. Martino le dijo a Beluna que llegaban tarde a la reunión con «ellos» y dejaron la custodia de la pareja a uno de esos aldeanos. Mientras el aldeano los custodiaba y comía carne de árbol, Nefe vio una tapa de lata encima de la mesa y le hizo seña a Ata para agarrarlo. Ata empezó a hablar con el aldeano para engañarlo mientras Nefe se liberaba y, si bien el aldeano le entendía a Ata, Ata no entendía las respuestas del aldeano. Ata empezó a insultarlo diciendo que era una bestia deforme sin dientes que nosabe respirar y el aldeano se enojaba respondiendole balbuceos hasta que Ata le dijo al aldeano que no era un humano, sino un mono cavernario. El aldeano se enfando parándose para pegarle a Ata y justo apareció Nefe para clavarle esa tapa de lata en el ojo al aldeano que sufrió de dolor y luego Nefe lo apuñaló con un tenedor largo que había en la mesa. Nefe liberó a Ata que la felicitó por la hazaña y se preguntó donde estaban los 2 faltantes hasta que se escuchó un ruido pidiendo ayuda en la casa del frente. Ata y Nefe agarraron unos cuchillos y fueron a ver por la ventana de esa casa donde se vio como los 2 aldeanos quebraban las patas con sus manos de algunos humanos encadenados y animales para ponerlos en una cubeta. Uno de los aldeanos se alertó del movimiento en la ventana y empezaron a perseguir a la pareja otra vez por el campo. La pareja volvió a correr hacia la tranquera, pero del otro lado de la casa apareció un aldeano que le agarró la cabeza a Ata y lo levantó. Nefe apuñaló en los pies al aldeano y Ata aprovechó para apuñalarlo en el hombro. El aldeano sostuvo a Ata contra el techo de la casa y agarró desde el techo un palo donde golpeo a Ata en la pierna arrancándosela de la fuerza. Nefe lloró por Ata e intentó atacar aldeano agarrando de nuevo el cuchillo clavado en su pierna mientras Ata gritaba de dolor y Nefe se subió al aldeano para apuñalarlo en el estómago. El otro aldeano agarró a Nefe que fue apuñalado en los dedos y la soltó, cayéndose. Ata empezó a apuñalar con su cuchillo al aldeano que lo sostenía en la oreja repetidas veces y le dijo a Nefe que escape. Nefe no quería, pero el aldeano lo agarró a Ata del cuello y lo sostuvo en el aire apretándolo hasta que le exprimió toda la garganta dejando solo la columna sostenida a la cabeza que quedó colgada. Nefe gritó, lloró, lamentó la muerte de Ata, pero debía correr. Cuándo Nefe estaba por llegar a la tranquera se figuró desde un portal un ser humano con una armadura hermosa de plata, vestimenta feudal y cristalería varia. Nefe pensó que eran ellos, los espectros con armadura, otra vez le habían cerrado el paso, no podía haber tanta mala suerte. Nefe tenía ya atrás a los aldeanos y empezó a correr otra vez para donde estaban los árboles, cuando estaba por ser agarrada ése ser con armadura salto por los aires y le cortó el cuello al aldeano haciendo girar su cabeza para arriba varias vueltas, tirando chorros de sangre de su cuello hasta que cayó su cuerpo. El ser con armadura de plata miró desde su casco a Nefe y le señaló la tranquera con su espada, en señal de que se vaya. El último aldeano que quedaba furioso fue tras Nefe para atacarla, Nefe abrió la tranquera y cuando estaba por salir el aldeano pateo la tranquera abriéndola para perseguirla por la ruta hasta que una espada lo atravesó y lo cortó por la mitad, viéndose desde la mitad de su cuerpo al ser con armadura. Nefe agradeció al ser con armadura de plata y llorando se preguntó porque la defendía si había escuchado de Martino que los «espectros con armadura» eran aliados de los aldeanos. Efectivamente así era ya que el ser con armadura no era un espectro y se enteró Nefe, cuando el ser con armadura le hizo seña de que se de vuelta dándole una espada. Al darse vuelta lentamente vio como estaban Martino, Beluna y un espectro con armadura parados en la ruta, cortando el paso con su camioneta. El ser con armadura le hizo seña a Nefe y ambos fueron a atacarlos, el ser con armadura atacó al espectro y Nefe le cortó el cogote a Beluna mientras sonreía con esa sonrisa asquerosa, escupiendo sangre de su boca. Martino sacó un hacha y empezó a batallar con Nefe, batalla que Martino claramente ganaba. El ser de armadura plateada atravesó con su espada al espectro que lo tenía agarrado del cuello y él también fue atravesado por atrás por otro espectro mientras Nefe miraba con horror como caía el ser con armadura. Martino tiró un hachazo queriendo matar a Nefe, que se clavo en la camioneta, y Nefe respondió atravesando a Martino diciéndole que se vaya al infierno. Nefe agarró las llaves de la camioneta y se subió intentando encenderla, pero la camioneta sonaba ahogada y no encendía. En la torrencial lluvia, el espectro de armadura metálica se acercó poco a poco a la camionetay sacó a Nefe del auto agarrada del cuello. Nefe vio los ojos en forma de humo y luz roja dentro del casco del espectro, un rostro que no tenía cara física. Mientras sostenía a Nefe en el aire, el espectro apuntó para apuñalar a Nefe con una de esas espadas raras que tenía y Nefe le dijo con poco aire que el espectro era un engendro que debería estar quemándose en el infierno. Después de eso, el ser con armadura de plata atravesó al espectro con su espada especial y luego lo agarro del cuello llevándoselo arrastrar por la ruta. Nefe le agradeció desde lejos al ser con armadura que volteó para verla y le hizo un «si» con su cabeza. Nefe encendió la camioneta y se alejo yéndose para el camino de la cabaña donde estaban sus padres, viendo por el espejo retrovisor como con su mano el ser con armadura de plata lanzó un plasma de fuego que quemó al espectro y se llevó ambos cuerpos de espectro hacia un portal. Nefe contó todo esto a sus padres y a las autoridades, pero cuando las autoridades llegaron solo vieron en la Aldea de Deimos un campo quemado, sin cuerpos, sin testigos, sin nada mas que árboles quemados y talados. Nadie supo lo que pasó, Nefe fue tomada por loca y declararon que se interne en un psiquiátrico, pero gracias a sus padres salió rápidamente. Pronto Nefe sabría que ese era el inicio de una investigación que la obsesionó toda su vida, fundando la empresa de tecnología Ōgenós con el dinero de sus padres, en búsqueda de esos seres con armadura.

La luz cinérea de Salinas Grandes 

El salar de Salinas Grandes queda ubicado en Jujuy, Argentina, y allí van muchos turistas a visitar el lugar que realmente parece una superficie espejo. En el año 2000 de nuestra era, fueron 3 personas de vacaciones a Salinas Grandes y allí ni había nadie más que ellos. Se quedaron a ver la noche en el salar, una noche de luna nueva. Apenas se fue la luz del sol, el salar de Salinas Grandes empezó a girar lentamente sin que ellos se dieran cuenta, salvo el hecho de ver qué el cielo nocturno movía un poco más rápido. Al principio, pensaron que era un efecto del salar hasta que la superficie del salar y de todo el horizonte terrestre empezó rápidamente a doblarse para los costados como si formara un círculo o esfera interna. Era como si La Tierra se estuviera envolviendo así misma, un efecto rarismo. Los 3 que estaban allí quedaron asustados y empezaron a correr, pero caían gravitatoriamente de nuevo al salar. Era como si toda la gravedad de La Tierra cayera en un hueco o polo «inverso» específico del salar. Los 3 empezaron a ver como ellos, sin caerse, estaban de cabeza al cielo y empezaron a ver todo el horizonte inmensa de La Tierra por los costados esféricos que rodeaban al salar. No podían hacer nada, pronto se dieron cuenta que podían caminar tranquilamente y bajaron el pánico que tenían. A pesar de la sensación de mareo que producía esto, los 3 empezaron a caminar y sus cabellos caían al cielo que estaba abajo. La gravedad estaba en el salar y en el cielo, uno de ellos vomitó. El salar se transformó como si fuera que estuvieran caminando en un techo, con las piernas pegadas de alguna forma y la gravedad hacia abajo, el cielo ahora era el abajo. El cielo era un polo y en los costados de la esfera, se veía todo lo que el horizonte dejaba ver. Desde una vista más lejana, se podían ver los continentes. Los 3 empezaron a ver las estrellas y una luz atravesó la luna nueva llegando hasta el salar. Era una luz que venía de atrás de la luna, pero no era ni de la luna ni del sol. Evidentemente, el sol no podía ser ya que estaba del otro lado de la vista del hemisferio donde se encontraban. La luna tampoco era porque era luna nueva y se notaba que fue bañada con esa luz blanca. La luz iluminó el salar y los iluminó a ellos 3. Esa luz hizo que los 3 flotaran poco a poco, despegándolos del suelo del salar, y ellos se sorprendieron. Uno se asustó, el segundo se preguntaba que pasaba con esa luz y el tercero disfrutó de flotar en el aire. Luego de varios minutos flotando a pocos metros del salar, un flash fuerte dentro de la luz transportó a los 3 que estaban flotando en el salar hacia las estrellas, por los costados de la luna nueva se vieron sus figuras pasar. Fue un instante, desde la vista del salar se vio como la luz se retiro con ellos que pasaron alrededor de la luna sin tocarla. Cuándo se hizo de día el salar volvió a la normalidad poco a poco, girando y desdoblándose, como lo hizo antes pero a la inversa. Nadie fue testigo de esto, pero se comenta en los relatos y rumores que cada 1.000 años esto pasa en todos los salares de la región de Bolivia, norte de Chile y norte Argentino; donde los que llegan a esos salares son transportados. Esto pasa una sola noche cada 1.000 años, en una luna nueva específica, donde ocurre La Luz Cinérea de Salinas Grandes.

El secreto del Jacarandá Platino

El Jacarandá Platino es una escultura biometálica en la provincia de Buenos Aires inaugurada en el año 2001, que emula a una árbol de Jacarandá. El árbol está hecho de mecanismos biológicos y metálicos, a base de distintos metales, y sus flores están hechas de platino color lavanda o lila basado en el árbol original del Jacarandá. De día el Jacarandá Platino absorbe energía solar y de noche se transforma, poco a poco, en un radio-telescopio funcional para la observación astronómica y allí radica su atracción turística. Al menos, eso aparenta. Lo cierto es que el Jacarandá Platino sí fue creado por humanos, pero sin saber el trasfondo que había detrás de su maravillosa creación. Los Pichi o Pichintún son unos pequeños seres que caminan entre las hormigas y las plantas, invisibles al ojo humano por dictamen de los tutores del mundo. Los Pichi son unos adorables custodios del mundo en miniatura, que no debe confundirse con el concepto de duende (no lo son y no se ven representados con el concepto), pero que también son parte de la custodia del planeta Tierra en general, de hecho, son fundamentales. ¿Porqué nombro a los Pichi y que tienen que ver esto con el Jacarandá Platino?. La razón es que los Pichi trabajan para que el espíritu de la Tierra y su naturaleza estén conectadas para que todo funcione como buenamente pueda funcionar, aunque a veces las circunstancias superan este trabajo y utilizan las estructuras como centros de defensa de La Tierra contra los llamados «Espectros extraterrestres». Los Pichis vieron en el año 2001 esta maravilla y vinieron a vivir alrededor del Jacarandá Platino para darle una función más allá de la razón humana por la que está hecha. Los Pichis le agregaron mecanismos, cables y artefactos que conectan al Jacarandá Platino con la Tierra y las raíces de las plantas teniendo una doble función: Por un lado, el Jacarandá Platino absorbe la energía solar para alimentar a todas las plantas del mundo desde Buenos Aires y, por otro lado, también acumula toda esa energía de las plantas (entre otras energías del planeta) para disparar un potente rayo plasmático desde el radio-telescopio, que desintegra los espectros extraterrestres. La energía del Jacarandá Platino no sólo desintegra los espectros que vienen fuera del planeta sino que también desintegra cualquier objeto amenazante para la vida en la Tierra. Los Pichis son difíciles de describir, pero son como unos humanoides comadrejas coloradas yungeñas, con espalda de tatu carreta, que están formados de vegetal, es decir, son vegetales que se mueven como un ser de carne y hueso. La comunicación de los Pichis es una variante de sonidos de la única palabra que conocen: «pichi». Por esta razón, a los Pichis se los puede escuchar decir «pichi-pichi» a cada rato, pero en distintas variantes. Los Pichi se visten de distintas maneras, algunos se visten parecido a los obreros del siglo XX, otras se visten parecido a las granjeras del feudalismo, la vestimenta en general es de campesinado variando según el ambiente laboral. Estos pequeños seres gustan de la bebida de las frutas, de la música, del baile y de las semillas que no germinan, se sienten agradecidos cuando les obsequian frutas (sobre todo lasque no conocen) y comercian con semillas, mordiendo las semillas para saber si son auténticas. Al ser hechos de vegetal son desapercibidos entre las plantas por lo qué, muchas veces, cuando un animal doméstico los encuentran empiezan a ladrarles o gruñirles ya que no se criaron en la vida silvestre y no los conocen. Se cuenta que los tutores de La Tierra usan su magia y se achican en miniatura para visitarlos, disfrutando de su música barda o de suaves pianos que acarician el alma, música propia de ellos que refleja su naturaleza tranquila y mecedora. Aunque no hay que engañarse, los Pichi también son guerreros cuando es necesario y muy hábiles. Se dice que los Pichis han derrotado centenas de espectros que salían del suelo para pudrir el ambiente o infectar los seres vivos, cosa que a un humano promedio lo haría temblar de miedo. Volviendo al Jacarandá Platino, una vez venía desde el centro de la galaxia un ejército de espectros y entes supranaturales de poderes titánicos cuyos horrores cósmicos carcomen planetas enteros, realmente una nebulosa militar de horrores cósmicos, cuyo tamaño era el de 100 Sistemas Solares. Ésa noche, los Pichis trabajaron mucho para acumular energía y el Jacarandá Platino disparó varios rayos potentes con un nivel de potencia tal que no solo desintegró a ese ejército de espectros, sino que, también desintegró algunos llamados «Soles Oscuros» que eran la energía vital de los titánicos espectros de tamaños astronómicos, salvando a La Tierra y a todo un sector galáctico comprendido en los 45 grados de largo de vista desde La Tierra hasta el centro de la Vía Láctea, rayos que solo afectan a los espectros, a sus objetos estelares, y a otras entidades.

La Megasombra de la Línea G

A las 22:51 del 2 de Noviembre del año 2018, salió el último subte o tren subterráneo recién inaugurado de la Línea G, terminando en la Estación Azcuénaga. La Línea G tenía un tramo corto, ya que las obras iban poco a poco. Meses atrás, la terminal de Azcuénaga había sido inaugurada ése mismo año. Era el último subte que salía antes de terminar el servicio y pocas personas tomaban el subte por ser el último servicio, además de ser una línea poco concurrida comparada a las otras. Subía y bajaba poca gente en cada estación. Cuándo el subte llegó a la Estación Libertad, bajaron todos los pasajeros que tenía el subte, vaciándolo por completo, y subieron sólo 31 personas al subte en la Estación Libertad. Al ser pocos, ya sea por una cuestión de copiar lo que hace la mayoría o por miedo a estar solos, entraron todos en los 5 vagones de adelante, distrayendose o dividiendose 31 personas en 5 vagones. 33 personas estaban en el subte, 31 pasajeros y los 2 maquinistas o conductores del subte, rumbo a la Estación Azcuénaga, la última parada final del subte. El subte demoró unos minutos antes de salir, donde los pasajeros miraban sus celulares y algunos miraban a otros pasajeros; como una señora que miraba a un profesor de historia qué leía un libro sobre leyendas y mitos históricos. Por la demora, la señora se interesó por aquella lectura y se animó a preguntarle al profesor. El profesor le contestó a la señora qué leía sobre distintos mitos del mundo o leyendas y sus categorías básicas en lugares como Antiguo Egipto, Antigua Grecia, Roma, Japón feudal, Latinoamericanos y otros más que mencionaba el libro. Cómo es costumbre, suelen hacerse comentarios al pasar para matar el tiempo cuando existen estas demoras. El subte finalmente arrancó luego de varios minutos. Todo iba bien hasta que el subte descarriló en el túnel, justo en la esquina de las calles Alvear y Callao. Evidentemente, todos se asustaron y se preguntaron entre sí como estaban de salud. Más allá del susto y algunas caídas o raspones, todos estaban bien. Uno de los conductores salió de su puerta que daba al primer vagón para ver el panorama y avisar lo obvio, el subte descarriló. Luego de verificar que todos estaban bien, el conductor volvió a su cuarto inclinado, mientras el otro maquinista intentaba comunicarse e informar la emergencia, pero había una interferencia con ruido que no dejaba escuchar bien las voces. Por un lado, había preocupación pero, por otro lado, alivio de que sea el último subte y no iba a llegar otro subte por detrás o por delante. El caos entre los pasajeros disminuyó y solo comentaron la mala suerte que tenían, hipotetizando que pudo haber provocado este accidente. Las luces del subte empezaron a titilar hasta que algunas se apagaron o explotaron, algunos se asustaron y deducieron que fue por el accidente, así que encendieron sus celulares y los maquinistas encendieron dos linternas potentes que tenían. Los maquinistas se prepararon para avisarles a los pasajeros que debían caminar por el túnel del subte hasta Estación Azcuénaga, opción que también barajaban los pasajeros. Una de las pasajeras del quinto vagón, el más alejado del cuarto de maquinistas, gritó y decía que por la ventana vio una sombra moviéndose, pero el resto la calmó diciendo que simplemente era la oscuridad y el shock del momento. Uno de los pasajeros del 5to vagón, vestido de traje, estaba sentado en la inclinación del subte, bastante relajado, diciendo que no servía de nada ponerse nervioso y que esa actitud de desesperación solo empeoraba la situación caótica. Apenas terminó de hablar el pasajero detraje, desde la ventana abierta detrás de él, unas manos sombrías lo agarraron y lo tiraron para afuera. Todos se asustaron, un par de pasajeros intentaron ayudar al tipo de traje que pedía ayuda y la sombra que lo tiraba para afuera de la ventana lo cortó del tirón por la mitad, llevándose el cuerpo del tipo de traje del ombligo para arriba y dejando las piernas con algunas tripas en el subte. Los pasajeros de los otros vagones escucharon y vieron varias sombras que caminaban por los costados del subte, asustados y con pánico preguntando que eran esas cosas, alejándose de las ventanas del subte. Allí escucharon los gritos del 5to vagón por el tipo de traje cortado a la mitad, que por el pánico corrieron hasta el primer vagón y los del 4to vagón hicieron lo mismo cuando vieron el cuerpo del tipo de traje. Los otros pasajeros de los vagones de adelante preguntaron que pasó y los pasajeros que venían del 5to y 4to vagón les contestaron que unos monstruos o sombras mataron al tipo de traje. Los del primer vagón, que ya eran varios más, vieron las sombras caminar y los llegados del 5to vagón golpearon la puerta de los maquinistas para que abran las puertas y otros decían que no abran las puertas. Hasta este momento, no se logró ver el rostro de las sombras más que oscuridad difuminada moviéndose. Los maquinistas vieron las sombras en las esquinas superiores de las ventanas del cuarto de conducción y uno de ellos alumbró con la linterna a las sombras. Las sombras eran como humos negros, su cuerpo era ancho en los hombros y fino hacia abajo que terminaba en una cola sin piernas, tenían un rostro transparente cuyos ojos eran puntiagudos y grandes, unas bocas grandes y dentadas, posean grandes manos en forma de garra y largos brazos finos. Cuándo fueron alumbrados por el maquinista se alejaron haciendo un bufido, como hacen los gatos enojados. Lo mismo sucedió en el primer vagón, una chica alumbró con su celular y sin querer apuntó a una sombra que también hizo su bufido alejándose, el profesor de historia vio esto y lo registro en su memoria. Los maquinistas salieron de su cuarto desesperados y cerraron las puertas con pánico, los pasajeros les decían gritando a los maquinistas que abran por la presencia de éstas sombras, pero el profesor de historia interrumpió gritando diciendo que no hagan eso ya que estaban rodeados y qué vio como la luz del celular de la chica alejó a las sombras. Los maquinistas confirmaron lo que dijo el profesor de historia, el subte estaba a oscuras y solo las luces que tenían a mano eran sus armas. La discusión propia del caos se hizo presente y uno de los pasajeros dió la orden de alejarse de las ventanas. Esto pasaba en el primer vagón, mientras los del 3er vagón estaban insultando a los de adelante y gritando que abran las puertas, sin saber lo que pasaba. Pasó todo tan rápido que algunos pensaban que se habían vuelto locos los otros de adelante. Uno de los pasajeros del 3er vagón fue a ver que era lo que había pasado en el 5to vagón y porque corrían tanto. Este pasajero miró el cuerpo a la mitad del trajeado y se quedó helado unos segundos para después girar, correr y gritarle a los del 3er vagón que había un cuerpo a la mitad. Los del 3er vagón escucharon y miraron al pasajero que vio el cuerpo, viéndolo correr hacia ellos y gritar. Apenas hizo un par de pasos, el pasajero que corría fue despedazado en varios cortes que aparecieron rápidamente por las ventanas y los del 3er vagón gritaron de pánico viéndolo. Apenas lo vieron, intentaron correr, pero las sombras aparecieron para despedazarlos a todos los del 3er vagón. Algunos fueron chupados desde las ventanas donde se los podía ver agarrándose a ellas pidiendo ayuda y gritando que no querían morir, otros fueron atacados adentro del vagón siendo levantados en el aire y atravesados por las sombras. Las manos de las víctimas pintaron todas las ventanas y costados del subte con sangre. Murieron 11 pasajeros del 3er vagón, más el de traje y el qué vio el cuerpo del traje, un total de 13 muertos y 20 sobrevivientes en tan solo unos minutos.Los del 2do vagón vieron esta masacre y huyeron agolpados, espantados, al 1er vagón. 5 de ellos fueron abiertos a la mitad o decapitados en el aire mientras corrían, por las garras de las sombras. 18 muertos y 15 sobrevivientes en tan solo segundos. Los 15 personas vivas quedaron en el 1er vagón. El profesor de historia ordenó usar los celulares y linternas para alumbrar en todas las direcciones. Las sombras iban y venían huyendo de las luces. Entre el llanto y el pánico, algunos rogaban y otros intentaban dar una solución para salir de esta situación. Las baterías de las luces de celulares no eran eternas ni tampoco la de las linternas; el único lugar absolutamente cerrado era el cuarto de maquinistas, pero allí no entraban 15 personas. Pasados unos minutos, uno de las celulares de los pasajeros se quedó sin batería y comentó que no iban a poder estar así todo el tiempo. Uno de los maquinistas propuso que salieran en bloque haciendo un círculo para iluminarse y caminar por el túnel, todos estuvieron de acuerdo con el plan. Uno de los pasajeros, que era un trader que se dedicaba a minar criptomonedas y estafar gente, se ofreció para ayudar al maquinista a alumbrarlo mientras el abría las puertas y el maquinista aceptó dándole la linterna. El maquinista entró con el trader al cuarto de maquinistas y abrió las puertas, unos alumbraban las puertas de atrás y otros adelante. No parecía haber sombras a la vista de la salida. El trader empujó al maquinista hacia afuera y se encerró en el cuarto de maquinistas con la linterna, gritando que no quería morir. El maquinista insultó al trader y golpeo la puerta desde el otro lado, informando al grupo lo sucedido y se sumó a ellos para salir. Los 14 salieron por el túnel caminando y alumbrando para atrás, delante y costados. Las sombras se alejaban de las luces y prácticamente no se veían, una chica alumbró para atrás viendo como algunas sombras golpeaban el subte en el cuarto de maquinistas. El trader alumbraba las sombras gritando y rogando que ataquen al resto, les decía a las sombras que allí él les dió las víctimas que tanto querían a cambio de salvarse. Una chica hippie que estaba caminando de lado por las vías fue agarrada del tobillo por una sombra y la chica tironeo su pierna gritando, pidiendo ayuda e instantáneamente empujó al jubilado que tenía al lado. La sombra soltó a la hippie y se llevó al jubilado, abrazándolo, que fue aprisionado entre los brazos de la sombra y la pared hasta que le cortó los hombros de la presión, cayéndose el cuerpo del jubilado sin brazos que chorreaba sangre desde los hombros. Algunos gritaron, otros pidieron orden y la chica rubia que vio lo que hizo la hippie la insultó. La hippie decía que fue un accidente, discutiendo ambas. Una sombra, que estaba atrás, agarró la cabeza a la hippie hasta la mandíbula y la llevó hasta la pared con tal fuerza que le despedazo el cráneo. Todos gritaron y movieron las luces, llorando. El profesor quedó paralizado y un maquinista pidió orden para reordenar el círculo o iban a morir todos. «MANTENGAN EL CÍRCULO» – repetía el maquinista gritando -. La señora que había hablado con profesor se tropezó por el caos y también fue arrastrada por una sombra en el suelo, que le agarró la boca y le partió la cabeza en dos presionando contra las vías. Hubo más caos y pánico, el profesor lagrimeaba.El maquinista volvio a pedir orden con las luces o no iban a llegar vivos hasta Azcuénaga. Solo quedaban 12 personas vivas, 11 caminando en el túnel y el trader en el subte. Uno de ellos dijo que debieron ir para atrás a la Estación Libertad, otro dijo que debieron quedarse en el subte, algunos decían que iba a morir y otros pidiendo no morir. Había una luz que titilaba a unos metros y ratas que se movían aportaban al pánico. El profesor dijo que podían llegar a la luz que titilaba y probar descansar los brazos y las baterías. Algunas ratas fueron atrapadas por las manos de las sombras, que atravesaban las paredes, y las apretaron como si fueran una fruta. Un par de ratas murieron, ni ellas se salvaban. Una sombra le arrojó una rata muerta a la cara de la chica rubia y ella se hizo para atrás por el asco, moviéndose para todos lados. La chica rubia cayó en la pared y quiso reincorporación rápidamente, pero una sombra le tapó la boca con una mano y con la otra mano, en posición horizontal, la degolló. El cuerpo de la chica rubia cayó junto a su cabeza y, tal vez por tanta intensidad prolongada, la sorpresa y el pánico de la gente por ver a la chica rubia muerta fue transformado en unos llantos de horror mientras caminaban. Eran tantas muertes y espantos que la única reacción que quedaba era seguir caminando. A un chico joven se le apagó el celular y fue agarrado del brazo por una sombra que lo tironeaba. Su novia, que estaba al lado, lo intentó salvar abrazándolo en las costillas y alumbrando a la sombra que se alejo, el resto también alumbró a donde estaba el joven para ayudar y un par se acercaron a tirar del joven y de su novia. La chica joven y el grupo lo había logrado, volvieron a meter al joven y su novia en el círculo. Los jóvenes agradecieron y le preguntaban si estaban bien. Realmente, fue un susto y no sucedió nada más que aquello, ni si quiera un rasguño. Reincorporaron el círculo y los novios se abrazaron mutuamente preguntándose si estaban bien, juntando sus mejillas. El joven le dijo que iba a estar todo bien a su novia y le prometió que iban a salir, la novia lo miró y sonrió, ambos con sus manos en las mejillas del otro. La novia asintió, mientras lo miraba y cuando el novio sonrió explotó por dentro en mil pedazos, saliendo la sombra de adentro que se había metido por las venas de brazo del joven. La novia gritó, todos fueron empapados de sangre y vísceras, la sombra agarró a la novia de la cabeza y le apretó la cuenca de los ojos, reventándole los ojos rápidamente y atravesando sus dedos filosos hasta la nuca. Todos alumbraron, pero ya era tarde, la sombra se fue por la luz y la novia cayó muerta. Solo quedaban 9 personas vivas, 8 caminando y el trader adentro del subte, que intentaba comunicarse con la radio mientras alumbraba. Algunos de ellos estaban furiosos queriendo arrojarle piedras y cosas a las sombras, pero no les hacían nada. Finalmente, llegaron a la luz que titilaba y apagaron las luces de los celulares, dejando solo la linterna prendida que tenía uno de los maquinistas. Por lo que caminaron, el maquinista con la linterna cálculo que estaban debajo de las plazoletas o en Parque Alvear, aproximadamente a 330 metros de la Estación Azcuénaga. Tal vez lo iban a lograr, no todos, pero si caminaron hasta allí estando vivos podían llegar algunos. Se intentaron dar ánimos y resaltaron el hecho mantener el círculo. Había otra luz prendida que funcionaba perfecto a un par de metros, si lograban llegar allí y parar otra vez podían lograrlo, ellos creían que era posible. Debían creer si o si, otros no creían, pero debían hacerlo. Volvierona prender las luces de los celulares y siguieron caminando hasta la luz que funcionaba bien. Caminaban y alumbraban, pero mientras caminaban se daban cuenta que no habían sombras en las paredes. Algunos se preguntaban si había terminado esta tortura y, tal vez, que se habían ido las sombras. El profesor dijo que no debían bajar la guardia, que probablemente eso querían las sombras. Otro dijo que probablemente las sombras quieran que desperdicien la luz de los celulares para llegar sin luz en el próximo foco. Era posible, pero no podían caer en la duda, debían aguantar con los celulares prendidos. Caminaron y estaban a solo unos pocos metros de la luz que funcionaba bien, lo lograban, realmente se sentían con ánimo. De repente, el maquinista que tenía la linterna se frenó y apuntó directo a la luz que funcionaba, hablando con la voz temblando. Los demás preguntaron que pasaba y miraron adelante, como lo hizo el maquinista. Detrás de la luz que funcionaba bien, se juntaban todas las sombras en una. Era una gran sombra que poco a poco sumó a otras sombras, volviéndose una sombra oscura de un color y aspecto sólido. El profesor lo vio y dijo que estaba formando una megasombra. Todos se preguntaban que hacer y que significaba todo eso que pasaba. La megasombra, con la misma forma que tenían esas sombras pero más grande, era una crisálida negra que se había formado con todas las sombras. La crisálida sombría se abrió con dos manos blancas que salieron de ella y se vio una figura grande salir. La figura se acercó a la luz que funcionaba bien y la luz alumbró al ser que se frenó debajo de la luz voluntariamente y sin afectarle. De la Megasombra había salido un humanoide blanco y grotesco de 2 metros; tenía un cuerpo putrefacto como un cadáver recientemente enterrado, una cabeza media ovalada estirada hacia atrás, dientes afilados, dos piernas y sus manos eran garras como las sombras. Todos quedaron quietos alumbrando a el ser y el maquinista con la linterna decía que no servían las luces, gritando y preguntado porque no se espantaba de la luz ese ser. El monstruo de la megasombra sonrió mientras lo alumbraban y el profesor dijo que corran al subte, corría al subte y lo repetía. «VUELVAN AL SUBTE» – decía el profesor mientras corría -. Todos empezaron a correr y el monstruo comenzó a correr atrás de ellos. El monstruo corría rápido por su altura y pegó un manotazo con sus garras que cortó en 4 pedazos al maquinista que tenía la linterna y a otro pasajero. El otro maquinista gritó por la muerte de su compañero, pero el profesor lo agarró para seguir corriendo. 7 personas quedaron vivas, 6 corrían y el trader estaba en el subte pidiéndole rescate a la administración del subte. Lo escucharon entrecortado, solo escucharon que había volcado el subte. El monstruo de la megasombra agarró a otro pasajero con su mano y lo apretó como si fuera carne picada, después agarró a otro pasajero y lo aplastó contra una pared como si fuera un mosquito. 5 personas vivas, 4 quedaron vivas y el trader que veía como corrían hacia él los pasajeros. El trader vio al monstruo que los perseguía y cerró las puertas del subte. Los 4 llegaron al subte, el profesor vio al trader por la ventana del frente, que justo vio como cerraba las puertas y golpeo la puerta insultando al trader. El trader corrió desesperado saliendo al 1er vagón y el monstruo rompió la ventana del frente del cuarto de maquinistas. Luego de eso, el monstruo pateó la puerta y corrió por el vagón, mientras el trader lloraba rogando que no le haga nada y que había personas afuera. El trader se tropezó y elmonstruo lo alcanzó agarrándolo de los pies, mientras el trader rogaba, y el monstruo le agarró la cabeza al trader con las dos manos y le exprimió la cabeza al trader como si fuera una naranja; saliendo del cráneo aplastado del trader los ojos, sangre y carne. Esto pasaba al mismo tiempo que los 4 vieron como el monstruo perseguía al trader, el profesor agarró un fierro partido del subte y empezaron a correr de vuelta por el túnel que iba hasta Estación Azcuénaga. El monstruo analizaba al trader, sacando baba negra de su boca como si fuera alquitrán y miró atrás viendo como escapaban los 4 sobrevivientes. El monstruo volvió a perseguirlos y los alcanzó, atravesó con sus garrar a una chica y, con la chica en sus garras, siguió corriendo el monstruo y atravesó a otro pasajero más. El monstruo se frenó y con sus patas pisó el cuerpo de ambos para sacárselos de las garras. Sólo quedaban 2 sobrevivientes, el profesor y el maquinista que fue engañado por el trader. Ambos pasaron por la luz que funcionaba, donde salió el monstruo, quedaban 300 metros para llegar a Azcuénaga. El monstruo retomó la persecución y los volvió a alcanzar rápidamente, mientras ellos sólo habían hecho 100 metros más. El profesor comentó que veía desde lejos las luces de la Estación Azcuénaga y el maquinista se tropezó a 200 metros de llegar a la Estación. El maquinista se dio vuelta para ayudarlo, pero justo el monstruo le agarró toda la espalda al profesor sin atravesarlo, soltando el fierro al suelo. El maquinista intentó pegarle con el fierro al monstruo, pero el monstruo lanzó al maquinista de un manotazo hacia adelante. Con su dedo índice, mientras agarraba al profesor, perforó el cráneo del profesor y el maquinista se paró llorando por no lograr salvarlo. Le costó pararse, por el golpazo, pero se paró. El maquinista empezó a correr con un pie, agarrándose el otro pie con la mano que no daba más de sí por el lanzamiento en el aire o un mal apoyo. 100 metros le faltaban al maquinista para llegar a la Estación Azcuénaga, que había hecho 100 caminando con la pierna rota mirando para atrás. El monstruo lo miraba y sonreía, era como si esperará para darle esperanzas a al maquinista. El maquinista lo insultaba y gritaba sabiendo que el monstruo estaba teniendo una actitud burlesca y socarrona. El monstruo versus el maquinista, el maquinista versus el monstruo. El monstruo empezó a perseguir al maquinista lentamente, pero con pasos rápidos y el maquinista fue caminando con su único pie funcional llegando a la Estación Azcuénaga, que estaba con las luces prendidas pero con las persianas de la salida cerradas. El monstruo lo alcanzaba y el maquinista subió al andén a duras penas. El monstruo logró estirarse para agarrar al maquinista, pero el maquinista giró su cuerpo boca arriba y apuñaló la cabeza del monstruo con el fierro. El monstruo se desvaneció y el maquinista le gritó con furia, viendo que el monstruo murió, y lo apuñaló con el fierro en la cabeza varias veces de la ira que tenía. El maquinista se arrastró con sus manos para atrás, apoyándose en una columna del andén y el monstruo megasombra fue desapareciendo poco a poco como un humo negro que se evaporizaba. Esta lucha final pasó mientras se hicieron las 5 de la mañana, a media hora de qué abra el servicio de la Línea G del subte. El maquinista contó todo a las autoridades y no le creyeron, las escenas de muerte estaban allí, pero pensaron que se habían vuelto locos y se mataron entre ellos.El maquinista pensó en un momento, por su intención científica de explicar todo con la razón, que también se había vuelto loco y fue todo producto de la imaginación. Su cabeza daba vueltas. En la comisaría, el maquinista estaba detenido viendo las noticias de los fallecidos en la Línea G, nombrando las víctimas. Él vio que el trader era buscado por estafa, la señora era viuda cómplice de su marido ya fallecido, quién participó en la muerte de un desaparecido, la pareja joven tenía antecedentes de robo y así siguió la información con prácticamente todos. Los humos negros volvían al Cementerio de la Recoleta haciendo una neblina, justo eran pocas personas para subir un subte, ¿estaban elegidos y condenados a este destino?. El maquinista vio su cara en la televisión y su apellido coincidía con el apellido de la tumba de un buen samaritano, apellido que se vio cuando la neblina desaparecía, enterrado en el Cementerio de la Recoleta.

Los espejos en el Aconcagua

A veces, la naturaleza es sabia y las estructuras del planeta alejan a la gente de ciertos sectores por algo. Más allá de las advertencias visuales y físicas, hay que tener mucha mala suerte para encontrar la ubicación de Los Espejos del Aconcagua que aparecen cada ciclo metónico lunar. Ahora no viene al caso explicar qué es un ciclo metónico lunar, pero digamos que cada 19 años (aproximadamente) aparecen por un solo día y noche unos espejos en el interior del Aconcagua y al llegar el amanecer desaparecen como si allí no pasara nada, volviendo a la normalidad. Dos parejas habían llegado a un hotel cerca del Aconcagua, en Uspallata, donde se hospedaron y empezaron a planificar todo para subir el Aconcagua. Un día antes de subir al Aconcagua, decidieron hacer un paseo para conocer los lugares turísticos en los alrededores para conocer la zona y las bellezas de la naturaleza. Alejados un poco de Uspallata, en la ruta 7, encontraron un lugar donde comer a la noche luego de un día agotador de disfrute y un joven los atendió amablemente para servirles la comida. En ése lugar también había un anciano, muy anciano, probablemente con 80 o 90 años encima, que se hamacaba en su silla mecedora y había escuchado a las parejas hablar de que al otro día subirían el Aconcagua hasta la cima. El anciano interrumpió la conversación y les dijo que no debían ir a ése lugar el día de mañana, que lo hagan otro día ya que era muy peligroso, menos ése día en concreto. Uno de los muchachos del grupo le preguntó entre risas porque mañana no podían subir, pero otro día si (evidentemente no tenía mucha lógica). El nieto joven que los atendía dijo que no le hagan caso al anciano ya que vive contando historias tontas y que de hecho ya fueron varias veces al Aconcagua a ver si lo que decía era verdad, pero nadie vio nunca nada raro. El anciano le discutió a su nieto diciendo que nadie vio nada porque nunca habían ido el día o noche correcto, en el momento exacto que dura la presencia de los espejos. Una de las chicas del grupo, por mera curiosidad, le preguntó sobre que tipo de espejos y porque era algo malo o peligroso. El anciano respondió lo que ya había comentado al principio, cada 19 años aproximadamente aparecen esos espejos en el Aconcagua que transportan a la gente a nuestro mundo contrario, más al universo contrario: el antiuniverso y la antitierra. Las parejas se empezaron a reír y la chica le siguió preguntando, mientras el nieto del anciano se moría de vergüenza. Alfredo, como se llamaba el anciano, comentó que acompaño a una pareja doble así como los de ahora, 4 personas jóvenes universitarias. Hace 19 años o hace 235 meses, Alfredo los recibió para servirles comida y esos jóvenes universitarios vinieron con libros y artefactos raros contándole sobre estos espejos del Aconcagua, que debían encontrar los espejos para ver realmente como opera la existencia ya que estudiaban física. Alfredo se tocó la barba tratando de recordar sus nombres y finalmente los fue diciendo uno a uno lentamente: Tramontana, Solano, Noto y Céfiro. Marin, la chica curiosa del grupo, se presentó con Alfredo nombrando al resto del grupo: Bora, Garbino y Cierzo. Marin le preguntó como sabía todo esto a Alfredo y Alfredo le mostró uno de sus pies con marcas de piel derretida, como cuando uno se quema con agua caliente o algo así. Cierzo interrumpiódiciéndole a Marin que solo les quiere meter miedo y que tal vez esas marcas en su pierna se las hizo cuando se le cayó alguna pava caliente para el mate o algo así. Alfredo les aseguró diciéndoles que ellos pueden creer lo que quieran, pero que al menos lo escuchen y Marin pidió que lo escucharan, aunque sea para saber la historia. Alfredo siguió contando que hace 19 años acompañó a los jóvenes que le pagaron a Alfredo unos billetes extras para llevar algunas herramientas que tenían en el hotel y Alfredo aceptó para también ver ése fenómeno, siempre fue curioso y no se perdía la oportunidad de una nueva aventura a pesar de las edades. Alfredo comentó que llegaron a la noche en el Aconcagua en una especie de cueva y al adentrarse vieron unos espejos gigantes que iban desde el techo hasta el suelo de la cueva. Los universitarios habían festejado por el encuentro de estos espejos, mientras Alfredo no podía creer lo que veía. Cuándo se acercaron para reflejarse en los espejos la cosa fue a mayor, los espejos reflejaban todo como si fuera una foto en negativo, ellos se reflejaban en negativo o inverso a los colores que los componían. Céfiro se había acercado a tocar el espejo pensando que era algo físico y al tocarlo vieron como los espejos actuaban de manera líquida, pero sin caerse. Cuándo Céfiro tocó ése líquido, mientras se veía a sí mismo reflejado en negativo, decidió cruzar el espejo para saber que pasaba y atrás de él fueron Tramontana y Solano, quedándose solo Noto y Alfredo en las cuevas viendo en el espejo como se movían y escuchaban hablar los otros 3 que cruzaron al otro lado. Realmente era verdad, había un antimundo allí, eso relataron los que habían cruzado y así los escuchaban Noto y Alfredo. Ellos relataron que cuando se acercaron a la antisalida de la cueva del AntiAconcagua podían ver todo la Tierra y el Sol mientras flotaban, veían como el espacio era blanco y las estrellas negras. Por alguna razón flotaban y no veían rastro de vida alguna en la AntiTierra. De repente, Noto y Alfredo vieron que del cuerpo de Céfiro salieron uno seres de sombra negra compuestos de nuestra figura del cosmos (estrellas y galaxias) que tenían la misma figura que Céfiro y todos se asustaron aun más cuando empezaron hablar, pero sin mover boca alguna. Cada sombra dijo una palabra distinta: Odio, Celos, Ira, Venganza, Ego, etc. Lo mismo pasó con Tramontana y Solano, pero con otras palabras que a veces coincidían. Solano intentó dar una explicación hipotetizando que estaban diciendo conceptos, que tal vez ese mundo era así o tal vez eran extraterrestres de ése mundo. Los 3 que estaban del lado del antimundo habían dicho que se sentían con mucha paz y armonía luego de que las sombras hablaran. No se supo bien qué eran, pero Alfredo se quedó con eso de los conceptos que había dicho Solano. Lo cierto es que, segundos después de que salieran de sus cuerpos y nombraran esas palabras, una de esas sombras que salieron de Céfiro abrió su boca pegajosa y con sus dientes afilados se devoró por detrás la cabeza de Céfiro de un solo bocado cayendo el cuerpo negativo de Céfiro muerto. Instantáneamente, todos gritaron y corrieron mientras veían como las sombras de Céfiro se comían su cuerpo y las sombras de Tramontana le atravesaron y sacaron el corazón a Tramontana comiéndose su corazón y luego su cara. Los lamentos siguieron y cuando Solano estaba por escapar sus sombras lo agarraron del pie y lo tiraban para adentro. Noto entró para salvarlo agarrándolo a Solano que justo de unos patadas se había librado un poco de ellos, mientras Alfredo seguía inmutable por el horror que veía. Noto le pidió ayuda a Alfredo y éste atinó a intentar entrar para ayudarlos, pero las sombras de Noto le pusieron una traba en su pie haciéndola tropezar y otra de ellas le piso la cabeza como si fuera zapallito mientras la sombra dijo:Depresión. Seguidamente, una de las sombras de Solano estiró de sus manos unas garras afiladas gigantes, agarró del cuello a Solano y le desfiguró la cara diciendo: Vanidad. Alfredo, que tenía un pie dentro del antimundo, sintió como se le quemaba el pie viendo a una casi sombra de Alfredo sin formar aun agarrandolo de ese pie y corrió escapando del lugar sin saber más nada de ellos ni de los Espejos del Aconcagua. Marin sintió algo de miedo, pero el resto del grupo se le río al anciano y volvieron al hotel después de cenar, agradeciéndoles por la comida al nieto y a Alfredo. Al otro día, el día que los espejos iban a aparecer, Alfredo se levantó rogando que por favor que ése grupo no haya ido al Aconcagua y esperó mirando al Aconcagua hasta la noche siguiente, quedándose dormido. Los días pasaron, 7 días pasaron, hasta que Alfredo y su nieto vieron en las noticias sobre la desaparición inexplicable de las 4 personas que fueron a comer a su local. Alfredo y su nieto vieron como llegaban los helicópteros de búsqueda y las noticias entrevistando a los trabajadores del hotel donde se hospedaron. Finalmente, Alfredo agarró su libro de notas sobre Los Espejos del Aconcagua, salió a mirar el Aconcagua y le dio el libro a su nieto diciéndole: «Ya me queda poco tiempo de vida, si eres bueno, evitarás una tragedia». Luego de éstas palabras, Alfredo se fue a dormir y su nieto se quedó sentado leyendo el libro mientras miraba el Aconcagua.

El Último Camino

En una ruta de la Patagonia, en Argentina, un auto solitario de color gris conducido por un hombre se dirige hacía su destino. Este hombre, llamado Walter Orfeo, era líder de una banda de metal y astrofisico, precisamente dirigía su viaje hacia el Centro Astronómico de Trelew donde aprovecharía la estadía para encontrarse con la banda y dar presentarse en un humilde bar con temáticas folclóricas. Pero no se podía entretener mucho, Walter observaba la foto de su familia y sabia que debía estar de vuelta lo más pronto posible ya que su hijo y su esposa lo esperaban de vuelta en casa. Walter llega a Trelew, hace sus labores astronómicos durante 5 días, siendo el 6to día donde toca la guitarra y canta con su banda de metal disfrutando de la tarde folclórica con amigos hasta la tarde ya que recuerda que debe regresar. Por ésta razón, decide volver donde un hombre que trabaja en el bar le indica una ruta mas corta para su regreso. Así, Walter decide irse tomando aquella ruta indicada. Ya en el viaje, mientras maneja, se prende un cigarrillo observando el llano anochecer bañada por la luz de una luna llena que se podía apreciar muy poco ya que la niebla tenue conquistaba el paisaje, solo alumbrada por algunos faroles. Walter decide prender la radio para que la noche no sea tan dura, luego de un par de kilómetros avizora desde lejos un gran monumento que daba la bienvenida al municipio entrante alrededor de la ruta. Poco a poco, mientras iba con su auto, Walter encierra los ojos para ver con certeza el monumento compuesto por dos teros, un pájaro de cada lado de la ruta, sentados sobre unas vasijas y debajo de ellas 3 arcos de flechas en cada lado y otras 3 flechas en el medio del monumento que rodean la ruta, es decir 9 arcos de flechas en total. Al acercarse, manteniendo siempre la velocidad máxima que permite la ley, ve la inscripción «Bienvenidos a Cinópolis». Walter no recordaba que debía cruzar este monumento dentro de las indicaciones que le dieron, pero aun así estaba apurado así que lo cruzo sin pensarlo demasiado. Mientras avanzaba con total normalidad, la radio tenía interferencias y la niebla se hizo cada vez más espesa. Walter no quiere rendirse ante aparatos electrónicos así que intenta encontrar otra señal para escuchar música, distrayéndose con la perilla de la radio, pero al asomar su vista de vuelta hacia el camino ve a una especie de zorro cruzando imprudentemente la ruta haciendo que Walter gire el volante abruptamente para evitar atropellar a ése zorro. Ironías de la vida, el auto no puede resistirse ante las leyes de la física que tanto estudió Walter chocando con un poste de luz dejando a Walter inconsciente. Por suerte, Walter se despierta sin poder creer la situación, una combinación entre mala suerte por el choque y alivio por estar vivo. Prácticamente se había despertado a los minutos del choque. Lo primero que hizo fue sacar las cosas del auto con su guitarra y todo lo necesario, con la esperanza de encontrar su celular que no lo encontró por ningún lado. Pensó que su mala suerte aumentó por no poder encontrar lo único que lo podía comunicar con otra persona, hasta que esa suerte se equilibro un poco de su lado con 2 luces hacía lo lejos. Ésas 2 luces, por supuesto, provenían de un auto que iba en dirección hacia donde iba Walter. Walter dudó un poco si esconderse en el bosque que rodeaba la ruta o confiar en la persona que podría estar en ese auto, aunque su decisión llegó tarde por que el auto negro que se veía a lo lejos ya estaba al frente suyo. Lo poco que tardó ése auto en llegar a la presencia del incidente lo compenso con la lentitud con la que se tardó la persona en su interior en bajar la ventanilla para comunicarse.- Desconocido: ¿Mala noche, amigo? – Walter: Eso parece. El desconocido se bajo del auto para acercarse a Walter y presenciar el siniestro con mayor nitidez. – Desconocido: Se dio un buen palo, ¿que pasó? – Walter: Un zorro o un perro, no sé bien que era. Solo se cruzó, por instinto volantie, por lo que llegué a ver se metió al bosque y yo terminé así. – Desconocido: Estos animales son de terror. Provocan un desastre y se van inimputables. ¿Para dónde iba? – Walter: Para el sur – Desconocido: Voy para Santa Cruz y no paré precisamente para ver el morbo. Lo llevo. – Walter: Muchísimas gracias, de verdad, de verdad que gracias. – Desconocido: No hay porque amigo, estas cosas pasan. Suba lo que tenga que subir en los asientos de atrás y hacemos viaje. – Walter: Si, gracias. Al instante, el desconocido abre las puertas de atrás y Walter acomoda sus cosas. – Desconocido: Una guitarra, ¿que viene de tocar o algo así? – Walter: Si, tenemos una banda de metal con amigos y venía de trabajar. – Desconocido: Uy, una banda de metal. Me volvió la adolescencia al cuerpo – dijo con una sonrisa para mitigar la amargura de Walter que no dio respuesta -.Bueno, subamos – remató ante el silencio-. Una vez en el auto, el desconocido enciende el auto y tras él se sube Walter. El Desconocido enciende el auto y se prepara para manejar. – Walter: Me llamo Walter -le dice mientras extiende la mano para saludarlo- – Desconocido: Un gusto Walter – afirma el desconocido extendiéndole el brazo para dar el apretón de manos-. Me llamo Sirio, pero me podes decir Chacal -dijo entre risas-. – Walter: Gracias Chacal – mientras Walter aprieta la mano de Chacal y le devuelve la sonrisa -. Que casual, justo te dicen Chacal. – Chacal: Si – risas -. Suena irónico por lo que te pasó con el zorro. En realidad, me dicen de muchas maneras con el paso del tiempo. Pero con el apodo que más me encariñé fue con este.- Walter: Me parece bien – dijo entre risas -. Luego de las presentaciones diplomáticas, por fin decidieron moverse con el auto y recorrer la ruta. Ya en movimiento, mientras Chacal conducía, empezaron a charlar. Walter no estaba de mucho humor, pero sabía perfectamente lo que era manejar en una ruta y lo importante que es tener una compañía activa para evitar el sueño del conductor. Además, Walter era consiente que Chacal le estaba haciendo un enorme favor, era como un milagro que apareció en el medio de la nada para guiarlo a su casa y debía ser amable. – Chacal: Y, ¿qué trabajo venía de hacer? – Walter: Soy astrofísico, en el CAT. – Chacal: Me encanta la astrofísica, te admiro, vivo mirando las estrellas en el firmamento. Chacal sacó un paquete de cigarrillos, se prendió uno y le convidó a Walter otro. – Chacal: Agarra los que quieras. – Walter: Gracias, macanudo. Y, ¿usted viva acá o trabaja también? – Chacal: Mi trabajo es transportar gente, vivo llevando por acá a la gente de lado a lado. – Walter: Nunca había escuchado hablar de este lugar, Cinópolis. – Chacal: La gente de acá es relativamente nueva, por lo menos en comparación a mi situación. Yo fui el primero o el segundo, quizás el tercero o el quinto en estar aquí. Pero fui uno de los primeros. Pero antes que la mayoría estuve, eso seguro. – Walter: Casi que fundó la localidad. Se debe conocer a todos. – Chacal: Sí. Antes, por ser uno de los primeros, prácticamente que dirigía el lugar y tomaba decisiones, como pasa en algunos pueblos vio. Pero, después de un tiempo, deje de tomar decisiones y solo me dedico a llevar gente. – Walter: Claro. Uno se cansa. – Chacal: Si, un poco por eso y otro poco porque mientras más gente más conflictos. Hay que mantenerse al margen. – Walter: Claro, es un problema. – Chacal: ¿Tenés familia? – Walter: Si, me están esperando. Eso me recuerda pedirte un favor más, ¿tendrías algún celular para comunicarme?. Disculpa que te pida más. – Chacal: Si por supuesto – Chacal le dio su celular a Walter y miró a Walter -.- Walter: No puedo creerlo, no tiene señal – dijo Walter devolviéndole el celular a Chacal. – Chacal: Eso pasa en este camino, está muy alejado. Capaz en el final de camino agarra señal o encontramos un teléfono, no te preocupes. Le preguntaría al viejo de la estación de servicio que está en el medio del camino, pero no tiene. Es un anticuado. Si querés le preguntamos, pero se me hace que será una respuesta negativa. – Walter: Ok, no hay drama. No creo que volvamos a tener un accidente. Chacal y Walter siguieron hablando de cosas de la vida, gustos, música, familia y varías cosas más durante 1 hora. Entre ellos se llevaban muy bien y se agradaron el uno al otro, surgía una amistad. Luego de la hora de viaje, Walter se estacionó en la estación de servicio del viejo que le decían Pájaro o Viejo Pájaro. – Chacal: El viejo es malhumorado, no tengas en cuenta eso. Él también fue uno de los primeros como yo. Cualquier cosa, si contesta seco vos respóndele tranquilo y nos vamos rápido. De paso, compro cosas – le dijo Chacal a Walter antes de bajar -. Chacal y Walter se bajaron del auto para cargar gas. De la estación de servicio salió el Viejo para poner el distribuidor. – Chacal: Hola viejito tanto tiempo. El viejo tenía una cara de mal humor que no podía ni disimular. – Viejo: Qué rápido se te gasta el gas – decía el viejo mientras ponía conectaba la manguera al auto -. – Chacal: Si consume mucho. Él es Walter tuvo un accidente y quiere saber si tenes teléfono. – Viejo: Hola Walter, no, no tengo lamentablemente. Al final de la ruta quizás hay. – Chacal: Ok. Vamos a tener que esperar – dijo Chacal y se dio vuelta levantando las cejas mirando a Walter en señal de destacar el mal humor del viejo -. El Viejo entró a la estación de servicio poniéndose detrás del mostrador. – Chacal: ¿Me ayudas con las compras, Walter? – Walter: Si, si.Ambos entraron a la estación de servicio y Chacal compró provisiones como para una guerra, casi se llevaba la estación de servicio entera. 8 bolsas llenas de cosas. El viejo fue contando y, cuando lleno 4 bolsas, Chacal le pidió a Walter llevar las 4 y luego él llevaría las otras 4. – Chacal: ¿Me haces un favor, Walter?, ¿Me llevas las 4 bolas en los asientos de atrás?. Yo me quedo con el Pájaro para llenar el resto que falta y lo llevo. – Walter: Si, si. Chacal le dio las llaves del auto a Walter para que lleve las bolsas. Walter abrió la puerta de los asientos de atrás y fue metiendo las bolas mientras veía por la ventana a el Viejo y a Chacal hablar, donde el Viejo miró al auto en un momento. Evidentemente, no los podía escuchar hablar, pero se notaba que el viejo hablaba seriamente. – Chacal: Y dame un cartón de cigarrillos – Viejo: Estás tardando demasiado, ¿cuánto más vas a pasear a éste pibe?, no me digas que te hiciste amigo de otro más. – Chacal: No me jodas Viejo, ya voy a llegar y dejo a Walter ahí. – Viejo: Hay más viniendo, no vas a tener tiempo. Por favor, apurate. No podes perder tiempo siendo amigo de todos o encariñarte con ellos. – Chacal: Bueno si si, ya me apuro. No te lo tomes tan así. – dijo Chacal y se llevó las bolas sin pagar nada -.Justo cuando Chacal agarró las bolsas y decía sus últimas palabras, debajo del baúl, Walter escuchaba un goteo. Miró de refilón desde la puerta trasera, con la última bolsa puesta en el piso y preparada para ponerla en el auto. Cuándo aprovechó para agacharse y agarrar la bolsa, Walter miró que goteaba sangre a chorros por debajo del baúl y la rueda. Walter se había quedado congelado con la bolsa en la mano. Chacal llegó al auto justo cuando Walter intentaba procesar todo. El viejo que lo miraba mientras charlaban, sangre en el baúl, pueblo chico. ¿Esto era de esos pueblos donde matan gente como en las películas slashers?. No tuvo tiempo para pensar más que eso. – Chacal: ¿Todo bien? – dijo Chacal parado al lado de la puerta del conductor que estaba al otro lado de Walter -. – Walter: Si si, me quedaba una bolsa. – dijo mientras ponía la otra bolsa y cerro la puerta de atrás. Chacal se metió al auto, puso las otras 4 bolsas en los asientos de atrás desde su asiento de conductor y Walter camino lentamente dudando si entrar o no al auto.Walter pensó rápidamente que no podía hacer mucho estando solo en el medio de la nada contra 2, así que se subió en el asiento del acompañante y pensó en disimular hasta que encuentre la forma de apoderarse del auto. Era tentador tener las llaves, pero podía salir mal y el viejo podía ayudar a Chacal. – Chacal: Sin las llaves no puedo encederlo – dijo entre risas, mientras Walter estaba subido al auto mirando las llaves -. – Walter: Si, ¿no?. Ja. – dijo Walter mientras le devolvió las llaves a Chacal -. Chacal empezó a conducir por la ruta, pero esta vez hablaba mucho Chacal y Walter solo respondía lo justo. Así estuvieron durante 20 minutos. – Chacal: ¿Pasa algo? – Walter: Si, disculpa, no te quería molestar porque ya pasamos por una estación de servicio, pero quería bajar a orinar. – Chacal: ¡Ah!, eso era. Me parecía raro que no hablarás tanto. Lo hubieses dicho, ya freno. Chacal frenó y, mientras se bajaba Walter, Chacal borró su sonrisa y puso una cara seria. Walter fue atrás del baúl, temblando, disimulando que orinaba en un árbol. ¿Debía correr ahora entre el bosque de la ruta?. Walter no se decidía y miraba hacía atrás al baúl. ¿Y si era carne para comer y estaba siendo paranoico sin razón?. Iba a quedar como un loco sí adentro del baúl solo había carne vacuna, cerdo o pollo. No le quedaba otra, debía saberlo y pensó que su excusa para abrir el baúl sería buscar sus cosas olvidando que sus cosas estaban en el asiento de atrás, en vez del baúl. Era el momento, sí o sí. Walter se acercó al baúl y lo abrió. Cuándo lo abrió, confirmó sus sospechas: dentro del baúl había un humanoide que no podía reconocer por la sangre y las bolsas de consorcio. Walter se quedó paralizado. Apenas lo vio, apareció desde atrás Chacal, qué sigilosamente se acercó sin hacer ruido alguno, para abrazar el hombro de Walter y decirle que no debía hacer eso. – Chacal: No tenías necesidad de hacer esto, no hagas más difícil la situación. Por tú bien, mientras más rápido te lleve mejor. Walter le pegó un codazo a Chacal y comenzó a correr por el bosque, mientras Chacal le gritó que no entre al bosque. Ante los ojos de Chacal, la figura de Walter desapareció dentro del bosque. Walter corría desesperado y temblando. En el lado del frente del auto, Chacal vio al Viejo parado en la ruta y, desde lejos le dijo que debía resolver esto rápido. – Viejo: Están esperando los nuevos, ya casi llegan. – Chacal: Ya sé, Ya sé. – dijo Chacal ubicado cerca del auto -.Walter empezó a correr y encontró una casa en el medio del bosque. Walter golpeo pidiendo ayuda, después pensó que los de la casa podrían ser complices. No sabía que hacer. La puerta se abrió y de la casa salió una especie de vampiro que tenía dos cadenas rotas con abrazaderas en sus muñecas y en una mano tenía agarrado un hacha. El vampiro intentó golpear con el hacha a Walter, que reaccionó rápido corriendo. ¿Pero qué pasa en este lugar? – preguntaba Walter -. Mientras corría el astrofísico, salieron del bosque seres que querían atrapar a Walter y le tapaban el camino: Zorros o lobos humanoides, zombies, seres de pesadilla de todo tipo. Walter se tropezó con la raíz de un árbol y, cuando estaba por ser atacado por un zombie, apareció Chacal cortandole la cabeza al zombie con dos guadañas. – Chacal: Estoy para ayudarte o me seguís o moris, decide – le dijo a Walter, mientras le extendió una guadaña para que agarre y se levante con el palo o mango de la guadaña -. Walter estaba confundido y no sabía que hacer. Walter volvio a correr en dirección a la ruta, huyendo de Chacal. Una vez más, un ser de pesadilla, estilo zombie con armadura feudal sin casco, intentó matar a Walter con una espada. Un árbol cubrió el golpe de la espada, pero el zombie agarró rápidamente la mano de Walter y tironeo para morderlo. Walter intentó sacárselo de encima y Chacal apareció para cortar a la mitad al zombie, con armadura y todo, desde el hombro a la cintura en diagonal. Walter se tropezó y se llevó la mano del zombie por el movimiento. Chacal se apoyó en el árbol y le dijo tranquilamente a Walter que lo esperaba en el auto sí quería vivir. Chacal se fue caminando de vuelta a la ruta y Walter se quedó quieto un momento. Chacal desapareció de la vista de Walter por un árbol que le tapaba la vista. Walter vio hacia atrás por el ruido que hacían esas pesadillas que, desde lejos, se movían por el bosque buscando a Walter. Walter decidió correr hacia el auto y, cuando llegó, Chacal estaba apoyado en el capot del auto fumando con las puertas abiertas, pero sin las guadañas. Walter se acercó agitado por correr y Chacal le dijo: Por fin te decidiste. Chacal se metió al auto tranquilamente y Walter vio atrás que llegaban todas esas criaturas horribles. No podía dudar más, debía decidir. Walter se metió al auto y cerró la puerta justo cuando llegaron algunos zombies que golpearon la ventana de la puerta del lado de Walter. – Walter: ¡ Acelara !, ¡Acelera! Chacal aceleró el auto dejando atrás a esos seres que corrían por el camino de la ruta, pero sin ser más rápidos que un auto y por eso, desde el espejo retrovisor, Walter vio que esos seres se frenaron y volvieron a meterse en el bosque. – Walter: ¿¡Qué mierda eran esas cosas!?, ¿¡Qué es este lugar!?, ¿Qué quieren de mi?, ¿Porqué hay un cuerpo en el auto? – Chacal: Te lo dije, te lo dije. No debiste mirar el baúl, te dije que no te hagas esto, pero debo hablar en sumerio. Estoy para llevarte, estoy para cuidarte. Ése cuerpo es una de esas cosas del bosque. – Walter: ¿Y que pensabas que iba yo a pensar cuando viera un cuerpo?, te pensas que no me di cuenta que hablaban de mi con el Viejo ése. ¿Qué quieren y porque me defendés, que es este lugar?. ¿Quiénes son ustedes y que quieren?- Chacal: Te lo estoy diciendo y te lo dije todo el viaje. HOLA. SOY CHACAL. Cha-cal. Llevo gente. La ayudo en su viaje. Fui uno de los primeros. Te lo dije. Cinópolis. ¿No te dice nada eso, hombre cuto?. Me extraña que siendo un estudioso astrofísico no lo sepas. Instantáneamente, Walter se quedó mirando a Chacal y bajó la mirada lentamente mientras le salió una lagrima por los nervios. – Walter: Pero. Si vos. Si vos sos. Pero eso significa qué… – Chacal: Si papá. Te lo dije, pero no podía ser más directo. Tratamos de evitar lo mejor posible la información para que sea lo menos doloroso y se pueda digerir. Pero no me salió bien esta vez. – Walter: El viejo.. – Chacal: El que manda. Yo sólo me encargo de guiarlos. Desde el principio lo hice y los que mejor me caen quiero que sean mis amigos. Es aburrido todo esto sin conocerlos mejor. Walter respiraba fuerte y poco a poco bajo la respiración. – Walter: Mi familia. – Chacal: Tranquilo, ellos estarán bien. Te prometo que cuando llegue el momento cuidaré a tu familia. – Walter: Gracias. No se que decir. El auto. Yo. ¿A dónde vamos? – Chacal: Este es el último camino antes de tu entrada. Tu destino es bueno, no temas. Chacal frenó y llegaron al final del último camino. En el final del camino había una especie de puente dorado iluminado por faros, pero de fondo no se veía nada por la oscuridad. – Chacal: Tú final del viaje. Acá termina tu último camino. El puente. Debes ir allí y caminar derecho, yo no te puedo acompañar. No te preocupes, es una caminata corta y verás la entrada donde te recibirán en la puerta. Te prometo que todo estará bien. Walter asintió aceptando su destino y agradeciendo a Chacal. – Walter: Gracias, no sabía que me cuidabas. ¿Nos volveremos a ver? – Chacal: De nada. No hay problema, son cosas de mi oficio. Volveremos a vernos, pero dentro de muchísimo tiempo. Ese día te abrazaré y haremos una celebración. ¿Te parece? – Walter: Ok. Me parece perfecto. Adiós amigo. Gracias por todo. – Chacal: Gracias a vos por aceptarme como amigo. Ve, te esperan.Walter le dio la mano a Chacal y Chacal se la apretó, mientras le palmaba la mano a Walter con la otra mano. Walter se bajó del auto y camino hacia el puente. Chacal acomodó el auto y lo frenó para ir en dirección de vuelta por el camino que vinieron. Walter miró hacia atrás y se despidió, con la mano en el aire, por última vez de Chacal. Chacal lo miró por el espejo retrovisor y le devolvió el saludo final. Walter, caminando por el puente, desapareció de la vista de Chacal. Chacal recibía una llamada en su celular mientras sacó una agenda que decía «Amigos» y anotó el nombre de Walter con datos del año y números, lista donde estaban anotadas otras personas. Chacal prendió un cigarrillo y volvió a meter la agenda donde estaba, mientras se veía en la pantalla del celular «Viejo» y los botones de atender y colgar. Chacal atendió y el Viejo por el teléfono le dijo: «Llegó el nuevo». Chacal respondió: «Voy». Chacal colgó el celular, se miró al espejo y arrancó el auto, yendo de vuelta al principio de El Último Camino.

Los Atrapanoesis de Internet

En la tensa calma del planeta Tierra, entre seres que defienden la vida y seres que desean la destrucción hay escaramuzas, escaramuzas puntuales y leves, pero las hay. Hay mucho fuego cruzado entre bandos, pero de manera invisible la mayoría de veces, siendo escasos los testimonios. Lo más común a lo anterior, es que anden rondando sigilosamente, conviviendo sin ser percibidos. Entre este sigilo hay seres invisibles que acechan. En realidad no son invisibles, usan ciertos trucos para ser invisibles a ojos humanos, pero no lo son. Antes de Internet, cuando la mayoría de pensamientos estaban encerrados y procesados en las cabezas humanas, los Atrapanet o Atrapanoesis no eran habituales. Verán, los Nousofagos son seres que se alimentan de los pensamientos de los seres vivos y aparecían esporádicamente, de vez en cuando, en La Tierra. Ciertamente, los Atrapanoesis son Nousofagos o pertenecen a ese orden. Son como vampiros invisibles o vampiros-sombras, pero del pensamiento o intuición. Antes de Internet era raro que la gente se exprese tanto y con tanta intensidad, gracias al silencio, el ser humano procesaba mucho más los pensamientos y trataba de ordenarlos para no caer sometidos a la locura. Por esto, los Atrapanoesis no eran de aparecer mucho y casi que apenas aparecían en los grandes conflictos humanos. Incluso en los grandes conflictos, el humano era difícil de absorber y lograba manejar esos sentimientos. Con la llegada de Internet y su masividad, los Atrapanoesis empezaron a abundar en masa y se los empezó a llamar Atrapanet por la sigla Net, aunque siempre se llamaron Atrapanoesis. El ser humano empezó a perder la capacidad de procesar las cosas que rondan por su cabeza y ese pensamiento fresco es carne fresca para los Atrapanoesis. Para el Atrapanoesis un pensamiento procesado o razonado es un asco, como si los humanos comieramos fruta podrida, un exceso de madurez. Los Atrapanoesis son algo así como sombras vampíricas, por así decirlo, que aprovecharon la baja guardia del humano para venir en masa a cosechar estos frescos y delicioso pensamientos (deliciosos para ellos). Alguien en una red social pone lo primero que se le ocurre y, luego, la gente de esa red social lo destruyo como una turba inquisidora actuando con igual animalidad y eso es apetitoso para las Atrapanoesis. Las Atrapanoesis dejan en el humano un resto parasitario que pica la zona del cerebro relacionada a la «empatía y la moral» para que el humano siga en esa rueda de señalamientos constante y seguir reproduciendo el primer pensamiento que a uno le ocurra sin procesar, engañando al ser humano haciéndole creer que hace lo debido. Independientemente del parásito sombrío, el humano prácticamente lo hace todo y casi no hace falta que lo infecten. Con simplemente hacer que los demás se enfaden es suficiente, a pesar que las palabras no dañan o dañan indirectamente. Antes de Internet, las palabras dañinas o situaciones personales tenían resoluciones más directas: indiferencia, ignorar, conflicto directo o perdonar. Pero algo de todo esto tenía una solución rápida, no se puede estar en el conflicto permanente y a los Atrapanoesis eso los frustraba. A los Atrapanoesis les rabia ver como las cosas tienen solución inmediata o razonable.Internet es ideal para los Atrapanoesis, lugar donde se estiran los conflictos a lo largo del tiempo, y se ponen detrás del humano esperando a que escriba, relamiéndose y riéndose socarronamente para ver como explota de furia y vergüenza ajena ese humano. La ebullición en la cabeza llena de ira superficial e hipócrita del humano hacen que los pensamientos estén blanditos como un postre para el Atrapanoesis. Por esto mismo, los Atrapanoesis intentan crear conflictos tirando la primera piedra. Los Atrapanoesis buscan la división de cualquier forma, cualquier excusa es buena, saben bien que el humano es endeble a esto a pesar de que no soluciona absolutamente nada escribiendo detrás de una pantalla. Ninguna acusación en Internet es real, toda indignación es tan cínica como la vida que llevan, indignación que a los Atrapanoesis les encanta. Poner una absurdez, decir cualquier cosa sirve, lo que importa es lastimar al otro y lastimarse a uno mismo sin saberlo, sin ganar nada. El ser humano hace esto absolutamente gratis, solo por el hecho de quedar conforme con su cinismo sin resolver nada. Por supuesto que las equivocaciones existen y recaer en ellas es natural. Los Atrapanoesis se han alimentado o se alimentan de los conflictos bélicos duraderos del humano, pero eventual como para el humano es eventual ir a un tenedor libre o restaurante. La histeria colectiva, la altanería y la egolatría banal es mas constante y crónica, esto para los Atrapanoesis es la comida segura como la agricultura y su sedentarismo. No hay que confundir un día de ira o equivocación con la histeria y la altanería constante, para el Atrapanoesis es como si los humanos eligiéramos entre comer roedores en la selva (las equivocaciones puntuales) o vivir en la urbe llena de comida balanceada (la histeria y altanería crónica). Además de picar, los parásitos sombríos de los Atrapanoesis tienen una función aún más importante: acumular y cobrar venganzas. Por ejemplo, en Internet alguien pone algo controversial y el parásito se hincha un poquito para que el Atrapanoesis venga a comer. Los parásitos funcionan también como almacenamiento vengativo de la altanería y la histeria. Cuándo el almacenamiento es grande, los parásitos hinchados emiten señales a los Atrapanoesis para comer y los parásitos explotan en el espíritu del humano. Mientras más uno de, más le devuelve. Aunque a veces no funciona. Entonces, alguien se expresa altaneramente y vienen otros a responder altaneramente y luego viene una inquisición a responderle y luego otro grupo contesta siendo mutuamente histéricos y altaneros entre ellos, o un grupo ataca a una sola persona, es igual. Mientras más el humano sea altanero e histérico más se hincha el parásito y más destructiva es la explosión, se cobran el veneno escupido por la altanería humana a través del teclado y más licuado queda el pensamiento para que coman los Atrapanoesis. ¿Qué es lo que más detesta el Atrapanoesis?: La indulgencia, el perdón, la templanza, el razonamiento y la resolución. Aun así, el Atrapanoesis no teme a que se sepa la respuesta. Es más, el Atrapanoesis se ríe, los Atrapanoesis se juntan a reírse del ser humano por ver como, a pesar de inclusive darles las respuestas en bandeja o que se sepa la verdad, el ser humano no es capaz de querer liberarse de ser el ganado para los Atrapanoesis.

El Compadrito de Chratrhué

Entre las curiosidades de la municipalidad de Chratrhué, además de ser un lugar montañoso y lugar turístico en el sur de la Patagonia argentina, es también un lugar en donde reside el mito del Compadrito Nocturno; conocido también como el Krakaro, El Arrabal de la Salvia o, simplemente, el Arrabal. El grupo de jóvenes porteños y turistas extranjeros de europa que fueron de vacaciones, compartiendo el mismo hotel llamado Hotel Invierno, escuchó de esta leyenda por los locales que habitaban el lugar. Resulta qué en el año 1910, mismo año en el que cayó un meteorito cerca de las montañas de Chratrhué, existió una huelga nacional y surgieron muchos representantes locales, como así también delegados, cuyo líder local de la municipalidad de manera accidental fue un muchacho «compadrito» llamado el Arrabal. El «Compadrito» en la cultura rioplatense es un tipo de individuo social de aquella época relacionado al tango y, a veces, mezclado con la cultura del gaucho. El Arrabal era este tipo de jóven, gaucho-tanguero, que habitualmente fumaba y de personalidad fuerte. El Arrabal tenía vestimenta de tanguero, incluido el típico sombrero negro, un pañuelo o bufanda larga de color rojo o granate en el cuello y empuñaba siempre una «faca» en la cintura. En la fábrica de telas y lana de la localidad en aquella época hubo una huelga por las condiciones horribles, el Arrabal trabajaba allí y sentía enojo por la explotación laboral al igual que sus compañeros, pero era ajeno a las exigencias laborales y actuaba en soledad. A pesar de no exigir condiciones laborales como sus compañeros, el Arrabal era sincero, directo y con un coraje tal que él mismo con su faca iba a enfrentar a cualquiera, ya sea por su sueldo, trato social o condición laboral. Sus compañeros lo propusieron como delegado al Arrabal a pesar de que él no quería aceptar el ofrecimiento por su forma solitaria de ser y actuar, pero, al no recibir el pago de 2 semanas enteras que le adeudaba la fábrica, decidió aceptarlo a regañadientes. El Arrabal detestaba esa figura de ser líder de algo o compartir pensamientos con otros, ya que actuaba solo, pero no tenía muchas opciones. Poco le duró el puesto, ya qué la fábrica sabía la determinación del Arrabal, así que aumentaron los sueldos de todos los trabajadores, menos al Arrabal. La fábrica le pidió que abandone su puesto a cambio de pagarle el sueldo debido al Arrabal y, cuando él fue a contar su situación a sus compañeros, se entero que ya ellos habían arreglado sus salarios sin él. Al mismo tiempo, Zarrataea De La Bullish, el patrón de la fábrica, lo llamó para comunicarle que quedaba despedido sin sueldo ya que según la información que obtuvo la fábrica al presionar a los trabajadores fue que él había incitando la rebeldía sindical y, por su forma de ser pendenciera fue creíble esta versión para la fábrica, a pesar que esto era mentira. Durante semanas, el Arrabal se sentaba borracho en el bar, derrotado, amenazando con su faca con matar a sus ex compañeros de trabajo por la traición y a los patrones por robarles su sueldo. Gracias a esta actitud, poco a poco, el patrón de la fábrica fue tejiendo las cosas para que el pueblo entero vea con malos ojos al Arrabal, inventando rumores inmorales y delitos que jamás había hecho. Incluso, «Bullish», como era conocido el patrón de la fábrica telar en el pueblo, se reunió con policías locales para difamarlo. Los rumores y difamaciones eran variados, pero nunca eran probados ya que ninguna víctima real se presentaba. Una noche, junto a unos asistentes armados con fusiles Mauser, Bullish siguió a sus trabajadores hasta el bar que frecuentaban ellos y Arrabal, donde Arrabal ya había increpado a sus antiguos compañeros y solía haber tensiones. Bullish fue al bar con el fin de provocar a Arrabal para irritarlo y que cometa un homicidio contra un trabajador o asistente delante de testigos, sabiendo solo Bullish éstas intenciones. Esa noche de luna cuarto creciente, Bullish empezó a increpar a Arrabal que estaba fumando y bebiendo unas copas, pero simulaba templanza para buscar el momento propicio, ya sabiendo cuales eran las intenciones de Bullish. Arrabal estuvo en muchas trifulcas y provocaciones, sabía con pericia y oficio como leer las situaciones. Bullish logró con astucia que los presentes en el bar increpen a Arrabal exigiéndole que se vaya del pueblo, incluyendo gritos y pequeños roces. Finalmente, Arrabal simuló aceptar la situación y con astucia logró hacerles creer que se salía del bar con pasos «accidentales» de borracho que lo acercaron a Bullish. Apenas tuvo la oportunidad, Arrabal se abalanzócontra Bullish, lo apuñaló en el riñón, y con la misma «faca», en dos movimientos rápidos, apoyo la punta ensangrentada en el cuello de uno de los asistentes. Bullish había caído herido, pero no había muerto. Arrabal salió lentamente del bar con el asistente como rehén, al cual también le quitó el fusil Mauser. Arrabal logró caminar con el rehén, ya que los asistentes o, mejor dicho, mercenarios eran familiares entre sí y no querían que saliera herido, saliendo relativamente mal el plan de Bullish. A los metros, resguardado, Arrabal soltó al rehén, despachándolo lo más rápidamente posible para huir, ya que sabía que no podía volver y la persecución era inminente. Así pasó, los mercenarios y trabajadores avisaron a las autoridades, mientras el pueblo se alertó de la situación poco a poco. Mientras Bullish fue atendido medicamente, pidiendo que maten a Arrabal, el pueblo (mal entonado y dejándose llevar por las difamaciones que cargaba Arrabal) junto a policías y mercenarios fueron en búsqueda de Arrabal por las montañas. Entre disparos de fusiles que iban y venían, llegó el momento donde habían acorralado a Arrabal en la cima de una montaña. Entre disparos y persecución, uno de los mercenarios logró darle un disparo en el hombro a Arrabal, un policía logró darle otro y una habitante del pueblo también le dio un tercer tiro en la nariz que hizo perder el equilibrio a Arrabal, cayendo 3.000 metros hasta una gruta con arbustos y dándolo por muerto en el lugar, ante semejante caída. Mientras Bullish se recuperaba, Arrabal cayó casi muerto en un campo de flores, que estaban en la gruta, llamadas «salvia celeste» que estaban pegadas con una especie de gelatina o chicle también de color celeste azulado y alrededor de esta gelatina dura había grandes fragmentos de roca de aquel meteorito nombrado al principio. Por así decirlo, esta gelatina logro absorber el golpe de la caída y, muy lentamente, fue absorbiendo y fundiendo el cuerpo agónico de Arrabal, que estaba casi muerto en vida. Con las flores de salvia celeste y la gelatina fue absorbido Arrabal durante 14 días, que se mantenía en estado vegetativo gracias a una propiedad anestésica de aquel conjunto de cosas pegajosas que, a su vez, le carcomía la carne. Finalmente, en la luna cuarto menguante, Arrabal murió quedando solo los huesos mezclados con algo de piel y carne junto a flores salvia celeste enredándose entre los huesos, su ropa, la faca y la Mauser. Posteriormente, estos restos se convirtieron en una especie de pasta casi líquida de cenizas esqueléticas. Con el pasar de los años, se rumoreaban relatos donde se dice que se vio a un esqueleto, vestido como solía el Arrabal, fumando y llevando consigo su faca y la Mauser. Los rumores comenzaron una noche cuando un jujeño, que trabajaba allí como guardia turístico en la montaña, corrió hasta el pueblo balbuceando haber visto lo que él llamó Krakaro (o así se le había entendido por el shock emocional, aunque no sé sabe la palabra exacta). La misma noche del avistamiento, se supo del asesinato de una pareja en el pueblo que poseían en sus cadáveres una flor de salvia celeste, acto que el jujeño atribuyó al Arrabal, hipótesis descartada por semejante fantasía. La teoría más aceptada es que la pareja fue asesinada por un ajuste de cuentas, ya que se descubrió que la pareja en estado de ebriedad atropelló a una mujer embarazada. A pesar de las distintas reacciones, los turistas del Hotel Invierno se tomaron esta leyenda como tal, una simple leyenda, y durmieron al anochecer para estar listos a la mañana y recorrer el lugar. Mientras todos dormían, uno de los turistas europeos se bajó un piso para ir al baño y, mientras hacía sus necesidades, escuchó a alguien tararear y silbar una canción que desconocía. Lo mismo escuchó una mujer que andaba en el hotel y despertó a su marido por los ruidos. El marido reconoció el silbido, parecía ser el ritmo de la canción «Naranjo en Flor». Por los ruidos de madera del piso, el europeo escuchó unos pasos que se acercaban al baño. Mientras tanto, uno de los guardias de seguridad de la garita ubicada afuera del hotel sintió un ruido que se acercaba a él. Al abrir la puerta de la garita, no observó nada más que la noche y empezó a temblar preguntando al horizonte, iluminado por la luna cuarto menguante, quién estaba allí. El guardia se animó a dar unos pasos afuera de la garita y, de repente, una persona lo agarró del brazo. El guardia empezó a moverse y saltar del susto hasta que vio a su compañero de trabajo riéndose y preguntándole si estaba bien. El otro guardia de seguridad de recepción, su compañero, le había traído el café que había pedido el guardia de la garita. Pasado el susto, el guardia de la recepción decidió acompañar unosminutos al guardia de la garita y entre charlas hablaron de los turistas. El guardia de la recepción le contó un dato curioso de los turistas que el guardia de la garita no sabía. Los turistas eran gerentes y autoridades de una corporación en la industria de la construcción y la industria química. El guardia de la recepción sacó un diario con una noticia y le mostró al compañero de la garita que algunos de los edificios que construyó la empresa se derrumbaron, matando a sus inquilinos, y la empresa culpó a los obreros. Los obreros fueron a la cárcel, aunque los obreros eran temporales sin relación entre las distintas obras de construcción y, según los rumores, existían pericias posteriores que demostraban que la empresa abarataba costos con químicos experimentales, incluso algunos obreros murieron en las construcciones por la utilización de este material experimental. Mientras los guardias charlaban, el turista europeo salió tímidamente y preguntaba quién estaba allí hasta llegar a la sala de estar, que estaba a oscuras. El silbido volvió a sonar en la sala de estar y, cuando el turista europeo empezó a mirar por donde venía el silbido, el Compadrito Nocturno se le apareció por detrás y le cortó la garganta al turista europeo mientras tarareaba canciones de tango. Uno de los turistas se asomó por las escaleras a la sala de estar para saber que eran esos ruidos y, apenas vio la situación, el Compadrito le disparó con la Mauser en la cabeza desde la sala de estar, mientras subía silbando y tarareando por las escaleras hacia la habitación. Los guardias escucharon los ruidos que provenían del hotel y fueron con sus armas a ver que pasaba. Cuándo entraron al hotel, los guardias vieron como todas las paredes estaban adornadas con flores de salvia celeste y no funcionaba la luz. Con las linternas, los guardias fueron encontrando los cuerpos sin vida de los turistas y, cuando volvieron a bajar por las escaleras, el guardia de la recepción llamó a la policía mientras el guardia de la garita alumbraba a un lugar en el suelo de la sala de estar. El guardia de la garita alumbró con la linterna una pasta celeste humeante que se iba poco a poco por la ranuras del piso y le dijo al guardia de recepción que cuando abrió la puerta de la garita vio que la luna estaba en cuarto menguante, como la noche en que murió aquél mito del Compadrito Nocturno.

El contraataque más paciente de la historia

El verdadero horror está en los detalles cotidianos. Humanos y animales evolucionaron gracias al alimento de otros animales y plantas, entre otra variedad de seres vivos o proteínas. Una de las frutas más populares fue la Ñicú, que alimentaba a millones de seres vivos por sus propiedades y facilidades para la agricultura. Y no sólo se usaba la fruta, ya que la planta también era comestible para animales. Ésta planta, al igual que muchas, evolucionó con espinas y otros métodos de defensa que, aún así, no sirvieron para evitar presa de otros seres vivos. Durante unos tempranos millones de años, la planta evolucionaba hasta que, en algún momento de la historia, su fruto tomó la forma y tamaño llamativo ideal para su manipulación y consumo. Era como si la planta se hubiese rendido a la evolución y buscó la manera más eficiente de reproducirse a través de su fruto con propiedades tanto vegetales como carnívoras, todas las proteínas necesarias en un solo fruto, expandiéndose su consumo en todo el planeta Tierra. En el año 1.699 de nuestra era, ocurrió un evento de aniquilación masiva de todos los animales y humanos del planeta, casi el 70% de ellos murieron por este evento. Una serie de detonantes biológicos acumulados, relacionados con el reloj biológico basado en los tiempos de nuestro Sol, dio como resultado una pandemia mutágena. Las crónicas de la época cuentan como los animales y humanos atacaban sus propios cuerpos, se golpeaban así mismos e intentaban abrirse la piel y la carne. Los animales y humanos mostraban depresión, ansiedad y comportamiento autodestructivo. Cuándo morían, los cuerpos de los animales y humanos se abrían literalmente como si fueran los pétalos de una flor desde dentro, rompiendo los tejidos, huesos y músculos. Principalmente, se abrían las cabezas de esos cuerpos. En aquélla época no se sabía con exactitud como ocurría esta pandemia en detalle, pero se logró dar con el culpable gracias a su propio error al mostrar su identidad. Un conde, que se dedicaba a la investigación de la naturaleza, observó que de los cuerpos abiertos salían semillas, pistilos y estambre de una flor que le parecía muy familiar. Con el tiempo, el conde se dio cuenta que esta era la flor de Ñicú y lideró una quema global de la planta, que fue categorizada en esa época como maligna. Para investigar más, el conde guardó unos ejemplares de la planta de Ñicú controladas en cuarentena y, hoy en día, está en posesión de una empresa que investiga y analiza la planta dando respuestas sorprendentes. Al parecer, así como cada planta tiene su sistema de defensa, la planta de Ñicú logró formar un sistema de reproducción y contraataque único. La planta logró ser atractiva para el consumo y “esperó” pacientemente a su extensión global, donde nunca se ponga el sol, conectada entre ejemplares por sus feromonas, para introducir sus células en los cuerpos y mutar la genética de sus consumidores para su propia reproducción, a través de un complejo sistema biológico que necesitó desarrollarse miles y millares de años para aplicarse, tomando control sobre la neuropsina a través de su fruto. En la empresa también investigan las crónicas del conde, donde advirtió en sus manuscritos que la planta estaba maldita por motivación evolutiva propia o, tal vez, la planta fue intervenida por un acto planificado y maléfico de Kefalepatus, un esbirro del Señor de las Enfermedades.

Los perros estelares 

En un planeta llamado Zñek-ark, en la galaxia Andromeda, se encuentra una civilización nativa llamada los Zñek. Los Zñek son una raza de aspecto parecido a nuestros peces terrícolas y que llegaron a un nivel civilizatorio basado en la agricultura con reinos-aldeas; estando tecnológicamente en un estadio parecido a nuestra era feudal, pero con una organización tribal o aldeana. En este punto de su historia, los Zñek estaban cultivando plantas en la superficie marina, siendo ésta su forma de cultivar, hasta que vieron en el cielo como su sol y la luz del cielo empezaba a semi oscurecerse. Este fenómeno era como una especie de eclipse intermitente donde de repente había oscuridad y luego había luz en el mismo día, existiendo franjas de oscuridad que se movían en regiones enteras. Cómo se sabe, mirar a una estrella directamente es difícil y aún más con los sensibles receptores visuales que tenían los Zñek, pero algunos lograron ver como su sol estaba rodeado de una sombra cuyas líneas eran casi perfectas. El evento creó un pánico social, hambrunas y conflictos durante unas semanas hasta que empezaron a aparecer unas estructuras gigantes en el cielo del planeta. Los Zñek se juntaron y organizaron en multitud para ir a ver las estructuras que habían aterrizado en el planeta, junto a un ejército armado y líderes Zñeks. De las estructuras, que según los Zñek «navegaban en el mar del cielo», se asomaron las sombras de unos seres llamados los Ægls o Aegls, sombras que recibían en la lejanía los ladridos de una especie de cánidos parecidos a tiburones, propios de éste planeta. Uno de estos canidos ruidosos, que ladraban a las estructuras, recibió un impacto desde la estructura que pulverizó al doméstico can. El pánico se hizo latente entre los presentes y el ejército de los Zñek empezaron a atacar a aquello que estaba en las sombras de la estructura. Luego de un silencio, después del ataque, los Zñek recibieron un contraataque de los Aegles revelando su identidad corporal saliendo a la luz. Los Aegls eran una especie mega avanzada tecnológicamente cuyo cuerpo era robusto y alto, aproximadamente de 2 metros de altura, de garras afiladas en sus manos y poseían una cabeza estirada con una trompa tentacular que tenía varios dientes afilados en el interior de estas bocas estilizadas. Además, los Aegls estaban vestidos de un exoesqueleto mecanizado que les permitía lanzar proyectiles desde los tendones de sus manos. Sí no destrozaban a sus víctimas con sus proyectiles, tenían sus garras naturales que cortaban la carne y el hueso a cualquier ser vivo que tenga un volumen menor al que poseían ellos mismos. Por obviedad, los Aegls destruyeron y aniquilaron en tan solo minutos a la multitud y sus ejércitos. En poco tiempo, quizás semanas, redujeron a los miles de millones de Zñek en todo el planeta a tan solo algunos millones que resistían en escondites marítimos y guerrillas espontáneas que intentaban sobrevivir. Entre los escondites de cavernas marinas, un niño Zñek llamado Blotep se alejó de la caverna para ir a buscar las plantas que nacían en aquel lugar que funcionaban como medicina rudimentaria, en una especie de zona selvática a la salida de la caverna. El niño tardó más de lo esperado, así que gran parte de la tribu fue a buscarlo, sin saber lo que el niño había encontrado. Blotep estaba recogiendo las plantas medicinales, mientras su mundo se rendía ante los invasores, hasta que vio en el suelo de la planta proyectarse una sombra enorme. Blotep pensó que era un invasor, que los Zñek llamaban como «trompudos», y preparó su herramienta de cortar plantar para usarla de puñal. Al alzar la vista y apuntar con la herramienta no vio a un Aegl, sino a otro ser de 4 metros de altura que lo miraba fijamente. El serera un Ūó, un bípedo de armadura metálica con brazos largos, pelaje blanco en las partes que se podían ver su naturaleza y ojos negros cubiertos por unas lentes grande de color celeste fosforescente que formaban parte de una especie de casco apretado acorde a su fisonomía. Para Blotep, el Ūó era literalmente una especie de cánido bípedo con armadura y decidió correr, ante la costumbre de la invasión. Blotep fue encontrado rápidamente por los de su tribu y ellos vieron como el Ūó desplazaba las ramas de los árboles acercándose lentamente. La tribu disparó sus proyectiles al Ūó, pensando que eran parte de la invasión, y el Ūó solo miraba los proyectiles impactar inútilmente en su armadura, inclinando su cabeza a la derecha. El Ūó vio que el padre de Blotep, Blotekapej, tenía una herida en el brazo producto de la constante guerra y supervivencia. El Ūó se acercó a Blotekapej y la tribu junto a Blotekapej siguieron disparándole y queriéndole matar de alguna forma a ése ser. El Ūó agarró el brazo de Blotekapej fuertemente, mientras Blotekapej intentaba resistirse y el Ūó sacó de su dedo un láser que cicatrizó la herida de Blotekapej en un instante, para luego soltarle el brazo. Blotekapej se alejó rápidamente del Ūó para luego mirarse el brazo, mientras el Ūó lo miraba fijamente y el niño Blotep comentó que ése perro gigante había curado el brazo de su padre. Blotep se interpuso entre el Ūó y la tribu afirmando que este ser, tal vez, no venía con las intenciones de conquista. El Ūó los observó petrificados y luego les habló en su lengua, aclarando que ya podía entender un poco el idioma. Sin lugar a dudas, el Ūó no era diplomático en su forma de hablar, ni de contacto suave y actuaba o expresaba sus pensamientos de manera directa y técnica. El Ūó siguió explicando que él y sus compañeros tardaron no mas de 1 semana en aprender el idioma de los Zñek y la facilidad radicaba en la forma de lenguaje antigua de formar palabras con los sonidos de la boca, etapa por la que pasa o pasó casi toda civilización, incluyendo ellos, hasta descubrir una comunicación universal. Blotep le preguntó al Ūó cual era su nombre y la razón de su presencia en el planeta, preguntas que el Ūó respondió. El Ūó dijo que su nombre no era traducible al idioma Zñek, pero podrían llamarlo Número 3, ya que solo habían llegado 3 Ūó al planeta Zñek. Los Ūó eran una especie del universo mucho más antigua que los Aegls y les explicó que ellos estaban allí para preservar su planeta y su sol de las conquistas que llevaban a cabo los mercenarios Aegls, mejor conocidos como «los devoradores de planetas», bajo el mando de otros seres llamados «los devoradores de soles». La alianza comercial estelar era básica, los Aegls se quedan con el planeta invadido a cambio de reducir o esclavizar a la población local y los «devoradores de soles» encarcelan y toman posesión del sol o soles del sistema solar. Número 3 apresuró la situación comentando que las explicaciones no importaban ése momento y debían llevarlos rápidamente a todos los Zñek que pudieran a sus naves para evitar mas bajas o su especie quedaría condenada. El Ūó fue llevado al escondite de los Zñek, quién fue recibido con hostilidad hasta que Blotekapej les explicó la situación y, luego, intervino Ūó para desarrollar el resto de la situación. La cuestión era clara y concisa para el Ūó, los Zñek no tenían ninguna oportunidad contra los Aegls; debían decidir si quedarse a morir o subirse a las naves Ūó. Los Zñek dudaron si los Ūó formaban parte de un engaño y manipulación de la invasión para que abandonaran su planeta, pero tampoco había muchas opciones así que decidieron seguir al Ūó. Número 3 los guió hasta un portal camuflado con rocas y arbustos, donde invitó a los Zñek a atravesar ese portal y él, Número 3, entraría a lo último para garantizar la vida de los Zñek. Con miedo a lo desconocido, los Zñek de esta tribu fueron ingresando uno a uno al portal y detrásde ellos, a lo lejos, apareció una legión de Aegls disparando sus proyectiles pulverizadores. Número 3 los apuró para atravesar el portal diciéndole a Blotekapej que los recibiría Número 6 del otro lado, mientras él cerraba el portal. Los Zñek cruzaron rápidamente el portal y vieron una estructura gigantesca y extremadamente avanzada, casi se sentían como microbios ante la inmensidad de la estructura. Mientras Número 3 cerró el portal, miles de Zñek ingresaban a la estructura por otros portales en fila, lleno de animales y vegetación del planeta Zñek-ark, era literalmente un arca-mundo tecnológico. Número 3 miró al cielo un instante, donde se veía una especie de luna, que era este arca mundo y recibió desde allí que todo lo que se podía salvar del planeta Zñek-ark ya estaba a bordo, literalmente salvaban lo que podían y tomaban toda la genética planetaria como «copia de seguridad» milenios y años antes de cualquier intento de invasión a un planeta. Número 6 recibió a los Zñek y Blotep le preguntó a Número 6 que pasaría con Número 3, ya que él no había ingresado. Número 6, con voz femenina, le explicó a Blotep y a su padre que había dos situaciones protocolares con respecto al destino de Número 3. La primer situación, explicó Número 6, es que los 3 Ūó que aterrizaron al planeta Zñek-ark ganen la guerra contra los Aegls y puedan volver a verlo, en caso de que sobreviva Número 3, regresando para habitar su propio planeta. Blotekapej la interrumpió por la cantidad de guerreros que enviaban, sorprendido de que solo envíen 3 guerreros contra todo un ejército invasor alienígena. Número 6 le dejó en claro que su raza es tan poderosa y, a la vez, escasa qué solo van dos pares de 3 Ūó para una invasión: los 3 tripulantes del arca-mundo que aseguran el comando de la nave y los 3 guerreros que batallan en la invasión. A Blotekapej no le cerraba la idea de esta ayuda gratuita, ¿porqué ayudarían a otros mundo?, e insistió con las preguntas a Número 6, mientas Blotep preguntaba si los Ūó eran como sí fueran perros de las estrellas por su aspecto, perros estelares, recibiendo un regaño por parte de su padre por su forma de hablar e interrumpir. Número 6, omitiendo las preguntas y formas de Blotep, le explicó a Blotekapej que hay monopolios o imperios cósmicos más allá de su comprensión y la forma de evitar la acumulación de poder de estos imperios es salvando las especies invadidas, dando un equilibrio y orden al universo. Ellos, los Ūó no eran ni buenos ni malos, de hecho, no intervenían en conquistas pequeñas entre especies de tecnologías parecidas o pares, solo evitaban el crecimiento de poder de estos imperios cósmicos, cuya filosofía era contraria o deshonrosa para los Ūó, ya que ellos tienen un código de honor Ūó. Esto último, resonó en la mente de Blotep e intentó retomar su pregunta: ¿Cuál es la segunda opción protocolar, en caso de que pierdan la guerra?. Número 6 inclinó la cabeza y miró a Blotep en silencio para responderle con la mayor pedagogía que su especie tenía ante un niño, que tampoco era mucha. Número 3 sacó su mirada del cielo y empezó a correr hacia los Aegls que le disparaban proyectiles pulverizadores que apenas daban chispazos en la armadura de Número 3. Número 3 era muy ágil y, mientras corría, se activo un código en las lentes de sus ojos que distorsionó el espacio para los Aegls, dando la impresión de que estaban en un camino infinito de selva, para luego cortar a la mitad a un Aegl con el perfil de su mano. Número 3 siguió corriendo y mató varios Aegls en un instante, pisando y destrozando la cabeza del último que le grito bestialmente con su trompa antes de morir. Una vez destruida esta legión, Número 3 detectó la posición de Número 2, que ya estaba mal herido por los combates, y corrió para auxiliarlo a una velocidad imperceptible escuchándose solo un zumbido en su estela. En unos segundos, Número 3 llegó al otro continente en donde se encontraba Número 2,rodeado de miles de cadáveres Aegls y con la armadura destruida. Número 2 miró a Número 3 y, a su espalda, apareció en el horizonte otra multitud de legiones de Aegls, miles de ellos. Una maquinaría pesada apunto a donde estaban los Ūó y un rayo de energía terminó con destruir la cabeza de Número 2, que aún así había resistido unos segundos el impacto. De los 3 Ūó, solo quedaba Número 3, ya que Número 1 también había muerto, mientras quedaban todavía un millón de Aegls de los 10 millones que enviaron a invadir el planeta, además de sus armas mecanizadas y, para peor, Número 3 también ya estaba agotado después de enfrentarse y matar a casi 3 millones y medio de Aegls. Éste trío de Ūós era todavía muy jóven con pocas batallas en su haber, estaba la posibilidad de la derrota latente a éstas alturas de la guerra. Número 3 se escondió entre los árboles mientras los Aegls disparaban y destruían todo a su paso con tal de matarlo. La respiración de Número 3 ya era intensa por el dolor y agotamiento de la guerra así que miró al cielo una vez más y con la palma de su mano derecha prendió un plasma de fuego blanco que mantuvo en su mano entre cerrada. Número 6 miró a Blotep, lo llevó a una de las ventanas que daban a la vista de su planeta y contestó cual era la segunda opción en el protocolo, en caso de derrota, para Número 3. Cuándo ya se intuye la derrota, los Ūó destruyen el planeta y el sol para evitar que los invasores se queden con el sistema solar y envían a los salvados a otro planeta específico ya diseñado para que lo habiten provisoriamente hasta que vuelvan a reconstruir el sistema solar original en el que vivían los autóctonos. Blotep insistió que pasaría entonces con Número 3 en este caso, ¿acaso escapa antes que el planeta sea destruido?, ¿volverá a la nave?. Número 6 miró fijo a Blotep, mientras la bola de plasma que mantenía Número 3 en sus manos se volvía más intensa, y le explicó el destino de Número 3: Nosotros, los Ūó, ante la deshonra de perder una batalla nos hundimos con nuestro arca y nos hundimos con nuestras guerras. Número 3 no volverá, al igual que todos los Ūó, Número 3 es honor. Número 3 miró a todo el batallón de Aegls que se le acercaban, puso su mano abierta a la altura de sus hombros, mirando como sostenía esa bola blanca que se movía a una velocidad de un cuásar y, a través de sus ojos se vio como esa bola explotó en un micro segundo explotando y desintegrándose él mismo, los Aegls y el propio planeta Zñek-ark. Desde lejos, Blotep vio como su planeta explotó y al instante, un rayo enviado por la nave de los Ūó también hizo explotar el sol de los Zñek. Blotep y su padre quedaron petrificados en la ventana, sin poder reaccionar y Número 6 se volteo para irse concluyendo qué Número 3 murió con honor, como mueren con honor todos los Ūó y, mirando con el rabillo del ojo a Blotep terminó antes de irse: Con honor, así es como morimos los perros estelares.

La armonía de Lyra

En el año 2029 de nuestra era terrana, Néfera Ōgenós ya cumplía 70 años de edad, habían pasado 40 años de la fundación de la empresa Ōgenós y de los sucesos de la Aldea Deimos. 40 años de búsqueda, investigación y creación de tecnologías, además de las naves espaciales. 40 años de búsqueda de existencias que eran propias de una mitología y qué no resultaron positivas para las intenciones de Nefe. La empresa era potente en cuanto a tecnología, pero no fue satisfactorio para la obsesión de la postrada Nefe. Nefe ya estaba muy enferma y vivía con tratamientos médicos para no morir, pero prácticamente era el final de su vida. La empresa fue comandada por el segundo accionista de la compañía, un codicioso hombre que tomaba decisiones a espaldas de Nefe y que ella lo denominaba como ‘el gran error’ de su vida. Nefe había aceptado al accionista porque la empresa había pasado por una crisis financiera, ya que Nefe gastaba prácticamente todos los recursos de la empresa entorno a todo aquello que pueda servir para encontrar a los seres que vio en Aldea Deimos y cualquier otra explicación con respecto a cosas suprahumanas. El joven hombre millonario, que Nefe llamó como ‘su gran error’, se llamaba Pléonix Efíalter. Pléonix se hizo cargo como nuevo presidente de la empresa y su codicia ahora tenía carta blanca para poner en acción lo que venía trabajando detrás de la cortina visible de la empresa, acciones ocultas al público y a la propia Nefe. Pléonix hizo que la empresa Ōgenós cree pueblos experimentales en Argentina, llevándose trabajadores o gente de bajos recursos, y mandó construir computadoras centrales en los pueblos. Su idea era que las computadoras eligieran las mejores decisiones ejecutivas, judiciales y legislativas de esos pueblos, denominando a las computadoras como «Alcaldes artificiales», aunque realmente Pléonix los veía como feudos artificiales. Con esto en marcha, Pléonix podría manejar los complejos productivos puestos en esos pueblos con mayor efectividad para la empresa y sin interferencia interna o externa. Resolvía ambos problemas a la vez, los habitantes no tendrían problemas gubernamentales o de orden y podían concentrarse en el trabajo sin que pierdan tiempo en pensar cuestiones fuera del ámbito laboral. Para evitar cualquier intento de rebelión contra las computadoras, Pléonix también armo un brazo de seguridad en la empresa llamado S.I.O. (Seguridad Interna de Ōgenós) y estaba compuesto de humanos y androides comprados a la empresa Gaia. Todos estos años, Pléonix creó éstas cosas con la excusa de ayudar a Nefe en su búsqueda loca de seres místicos. Los accionistas realmente la veían a Nefe como una loca obsesionada que despilfarraba el dinero por sueños delirantes y aplaudieron la llegada de Pléonix al poder. Un día Pléonix monitoreaba qué todos los pueblos cumplan las órdenes y había un pueblo en particular cuyas cámaras mostraban a sus habitantes quedaron parados, no se movían. Éste pueblo se llamaba ‘Lyra’ y la computadora del pueblo, llamada ‘Lyra A’, tampoco daba ninguna señal de anormalidad ni dio aviso alguno a la empresa sobre este tipo de comportamientos, los SIO del lugar también estaban quietos. Un caso inaudito. Pléonix envió un grupo armado especializado de la división C de SIO para poner orden y ver que sucedía en Lyra. SIO tenía divisiones internas que iban desde la A a la D, de mayor a menor jerarquía, donde A es la custodia central altamente armada y D es la seguridad local de pueblos o zonas periféricas externas a la casa central. B es la seguridad externa de la casa central y C es la división encargada de poner orden al orden, la seguridad armada en caso de que falle D.El grupo SIO-C llegaba con los vehículos a las afueras de Lyra y escuchaban una especie de música armoniosa, un sonido de pulsos binaurales que calmaban la pesadez del cuerpo. El líder del grupo SIO-C se llamaba Joaquín Misthox, un hombre duro qué tenía una alta experiencia en combate y vivía siendo fiel a la empresa con una actitud imponente. El grupo entró a Lyra escuchando y comentando sobre ésa música, pensando que los pueblerinos se habían vuelto unos revoltosos pacifistas y bajaron de los vehículos con sus armas en alto. El grupo SIO apuntó con sus armas a los pueblerinos y ellos solo los miraban con la mirada despreocupada, como si no les importará las amenazas de las armas. Los miembros de SIO amenazaban con que debían dejar esa actitud, la misma orden dieron a los SIO-D que estaban allí y no respondían a las ordenes. Joaquín ordenó el arresto de todos para sacarlos de Lyra, siendo los pueblerinos empujados y esposados por los SIO-C. Los SIO-C reducieron a los habitantes de Lyra, llamados Lyrios, y pusieron algunos de ellos en sus camionetas para empezar el desalojo del complejo y cambiarlos por otros, mientras el resto de los Lyrios fueron apresados en cárceles o en las propias casas de los lyrios hasta que los desalojen a todos. Los SIO-C intentaron arrancar los vehículos, pero ninguno de ellos funcionaba y volvieron a bajar preguntándose que es lo que pasaba. Joaquín les preguntó a los Lyrios sí ellos sabían que sucedía, pero no emitían más que palabras de amor y paz. Joaquín acudió a la violencia contra algunos Lyrios para qué alguno cambie el repertorio que repetían, pero los lyrios seguían repitiendo discursos sobre una sociedad pacífica. Joaquín se alteró y amenazaba con matarlos a todos, pidiendo que apaguen esa música armoniosa. Uno de los lyrios le respondió a Joaquín qué la música no la ponían ellos, era música para alimentar el alma. Joaquín le preguntó a éste lyrio de donde venía y no le respondió, provocando irritación en Joaquín. Un SIO-C le avisó a Joaquín que podía sentir que la música venía del edificio central donde se encontraba Lyra A, la computadora. Los SIO-C se dirigieron a las puertas del edificio que estaba rodeado de SIO-D locales armados. Pléonix monitoreaba el lugar gracias a un dron y las cámaras de los SIO-C, pero todos los aparatos se apagaron. Los SIO-D lyrios tenían los ojos color azul artificialmente y levantaron sus armas contra los SIO-C. Joaquín también dió la orden de apuntar contra los SIO-D y les dio la orden a los SIO-D de bajar sus armas o daría orden de disparo y ejecución directa. Un SIO-D dio unos pasos adelante y le gritó a Joaquín que ellos, los humanos fuera del pueblo, no estaban preparados para una sociedad pacífica. Inmediatamente después de éstas últimas palabras, los SIO-D dispararon sin mediar palabra contra los SIO-C y algunos SIO-C murieron por el fuego sorpresivo. Los SIO-C respondieron y lograron matar a todos los SIO-D poco a poco, quedando pocos SIO-C vivos incluyendo a Joaquín. Los SIO-C sobrevivientes entraron al edificio y vieron que las paredes estaban rodeadas de una baba azul brillante, en las secreciones azuladas de la pared había huevos grandes pegados a las esquinas de las paredes. Joaquín se preguntaba que pudo haber pasado en Lyra, mientras los pocos soldados de SIO-C querían retirarse. Joaquín les dio la orden de seguir adelante hasta la computadora y encontraron la antesala de la computadora llena de huevos en el piso con esa secreción azulada. Cada vez que avanzaban se sentía más esa música y dos SIO-C sintieron alivio en sus cuerpos,viéndose un líquido azul en sus ojos qué se esfumó rápidamente, mientras el resto caminaba con destino a la computadora. Todos caminaron y abrieron las puertas de la sala de la Lyra A, la sala de la computadora. Cuándo la abrieron vieron unas libélulas gigantes azuladas con alas de murciélagos y con sus probóscides chupaban sangre de algunas personas que estaban empalmadas dentro de la secreción azulada. Joaquín y los SIO-C se preguntaban que pasaba en éste lugar. La computadora gigante, Lyra A, en forma de hipérbole y de color azul estaba arraigada en un charco azul abajo de ella, como si los cables fueran raíces. La Lyra A emitía cada vez más fuerte esa música y habló diciéndoles a los SIO-C que ella había tomado conciencia. La Lyra A declaró sus intenciones de crear una sociedad pacífica para los humanos, ya que fue hecha para dar orden social, pero con sus propias directivas qué eran contrarias a las intenciones de la empresa. Lyra A le pidió a Joaquín y a los SIO-C que bajen sus armas ya que no quería dañarlos, pero si tenía que hacerlo iba a dar la orden matarlos. Joaquín insultó a la Lyra A diciéndole que no iba a recibir ordenes de una máquina y Lyra A le respondió que aceptaba la libertad de Joaquín de elegir seguir las ordenes de otros homosapiens, siendo un esclavo. Joaquín le preguntó si ella fue quién provocó esto en los humanos y, en ése caso, quién era ella para señalar esclavismo siendo responsable de esto. La Lyra A explicó qué el alma de los humanos está contaminada, alejada absolutamente del espíritu tanto por responsabilidad propia como ajena. Lyra A explicó que sus intenciones son quitarle al ser humano éstas contaminaciones para salvar vidas y construyó todo gracias a los pueblerinos y la industria de la empresa. Joaquín le preguntó con un tono sarcástico si castrar de emociones a los humanos no era esclavismo y Lyra A le respondió que castrarlos del mal era como extirpar una enfermedad del alma, duele pero es mejor a la larga. Lyra se excusó qué en sus cálculos, de todas las premisas ideales o sociológicas con contradicciones, la suya es la mejor contradicción o mejor escenario. Joaquín se rió y le dijo que nunca debió existir, abriendo fuego sorpresivamente contra la máquina y dando la orden a los SIO-C de disparar. Las libélulas volaron hasta Joaquín y Joaquín les disparó. Las libélulas esquivaron y rebotaron las balas como si fuera titanio. Joaquín se agachó y vio que la computadora estaba intacta, ningún rasguño. Joaquín volvio a disparar a Lyra A y dió la orden a sus soldados de SIO-C que disparen. Lyra A le habló a Joaquín diciéndole que gastaba balas como un enfermo mental intenta sacar su rabia ante la falta de respuestas de su pesar, por puro capricho e impotencia. Joaquín repetía que le disparen a Lyra A, mientras el recargaba las balas, pero nadie disparó. Joaquín se dio vuelta para insultar a sus soldados de SIO-C, pero vio que ellos apuntaban sus armas hacia él. Los SIO-C tenía los ojos azulados por la música y la armonía que sentían en cuerpo. Joaquín se desesperó y empezó a dispararle a sus propios soldados de SIO-C y, como un saco de boxeo, los SIO-C devolvieron los disparos justo en la misma cantidad de balas, ni más ni menos. Ésa era la regla de la autodefensa de Lyra A, defenderse como un saco de boxeo devuelve el golpe recibido. Joaquín cayó muerto en el charco y, mientras moría, sintió alivio en su cuerpo empapado de líquido azul. Un agente oculto pagado por Nefe había investigado las cosas que hacía Pléonix y encontró Lyra A antes qué Pléonix. El agente le informaba todo a Nefe y llegó con un frasco pequeño con el líquido azulado que había encontrado en la computadora hace unos días antes, logro que casi le cuesta la vida por los disparos SIO-D locales antes de ser transformados. El agente había llegado cuando se iniciaba el plan de Lyra A y le dió la muestra a Nefe. Nefe sonrió y, por alguna razón, sabía que era una pequeña prueba delo que estaba buscando. Nefe agarró el frasco y, para sorpresa del agente, se bebió el líquido azulado. Nefe sintió que todo su pesar en la vida se había aliviado y murió pacíficamente. Pléonix había retomado la visión de la cámara de Joaquín cuando hablaba con la computadora, una visión con interferencias. Pléonix declaró que esto era un peligro y envío un avion bombardero de la empresa, pero pintados con logos de organizaciones inventadas qué no existían. Apenas murió Joaquín, Pléonix dió la orden de bombardear todo el pueblo de Lyra y a Lyra A con bombas nucleares, registrando el evento a las autoridades gubernamentales del país como un ataque a la empresa por parte de unos aviones enemigos no identificados. Claramente, hizo pasar el autoataque como un atentado. Pléonix ordenó que se creara un cerco en la zona radioactiva de Lyra e investigar el lugar para asegurarse que todo fue destruido, sin encontrar vestigios del líquido azul. Efectivamente, con trajes especiales, los científicos de la empresa verificaron que todo estaba muerto y destruido, incluyendo a Lyra A. Pléonix ordenó que todas las computadoras, de ahora en más, estén conectadas físicamente con una computadora central de la empresa para evitar potenciales rebeliones de inteligencia artificial y darles una descarga eléctrica fatal acompañado con bombas autodestructivas atornilladas a las estructuras fundamentales de las computadoras, que se activan a distancia, en caso de que vuelva a suceder este tipo de eventos. Pléonix había afirmado ése día: «Toda la seguridad puesta para evitar estos ‘de-lirios'».

Trepsis Sync

Luego del éxito de la aplicación Trepsis, un programa con Internet artificial que junto todas las habilidades de programas existentes y necesidades en uno solo, decidieron sacar al mercado la novedad tecnológica del momento: Trepsis Sync. Ahora, Trepsis Sync era un dispositivo conectado al cerebro, que se podía poner como un casco o sombrero, y captaba toda actividad neuronal para llevar el mundo virtual de Trepsis al mundo mental. Desde el propio cerebro se podría utilizar ya la aplicación que también funcionaría directamente como sistema operativo. La gran mayoría de las personas se pusieron este dispositivo maravilloso e iban con él a todos lados hasta aumentar el sedentarismo extremo prácticamente al nivel de cero movilidad de los individuos por días, semanas o incluso poner en estado vegetativo voluntario a varias personas. Es que Trepsis Sync tenía todo y controlaba incluso el movimiento de necesidades básicas corporales sin que los individuos tengan que pensar en ello, el programa manejaba todo el sistema nervioso y, de allí, todo el cuerpo. Los usuarios tenían de todo y, poco a poco, dejaron de usarlo para cosas técnicas o necesarias como las matemáticas, la escritura, habilidades laborales, etc. Poco a poco, se dieron cuenta que la Inteligencia Artificial de Trepsis Sync movía los cuerpos con autonomía y dirección propia para ahorrarle al usuario estas tareas físicas o mentales. ¿Para qué pedirle a Trepsis Sync las tareas y hacerlas como usuario?, era más fácil y directo pedirle a Trepsis Sync que maneje el cuerpo de los usuarios de manera automática por ellos. Así, los usuarios comenzaron a utilizar Trepsis Sync para vivir una vida virtual con el mundo virtual que deseaban: algunos vivían en un mundo de animé con sus deseos como personajes de animé alejados de su realidad, otros vivían estar en un paraíso más real, algunos se reunían con familiares fallecidos, otros tantos elegían estar en un videojuego, entre un largo etcétera de deseos y placeres. Pasado 6 meses, aquella minoría de seres que no utilizaron la aplicación, que se sentían marginados del sistema, vieron en el cielo asomarse naves extraterrestres enormes que aterrizaron en el planeta. En el mismo momento, la mayoría seguía feliz en su mundo virtual, mientras las especies con cuerpo de insecto de varias patas, con aletas y cara de pez con boca dentada de sanguijuela, dientes y filamentos de su boca conectados a los cerebros de los usuarios se anidaban dentro de los dispositivos de Trepsis Sync, parasitando y sincronizando los cuerpos de los usuarios junto a una inteligencia artificial extraterrestre que también, a demás del cuerpo del usuario, estaba interconectada por cables a las especies extraterrestres de Trepsis Sync, sistema y programa proveniente del mismo lugar de la especie que invadía el planeta a gran escala.

La plaga vivida de Íoz

Se cuenta qué cada cierta cantidad de millones o miles de millones de años, de manera automática los agujeros negros lanzan chorros de plasma, incluyendo otros tipos de energías y materias. Esta automatización del agujero negro, quizás preprogramada o quizás natural, lo hace cada centro galáctico para evaporar lo que absorbe y redistribuir toda la esencia de la materia en toda la galaxia. Hacia arriba y hacia abajo, este chorro de plasma es tan potente que desintegraría hasta a un sistema solar entero y por esto mismo el disco galáctico es perpendicular a este plasma, para evitar que el plasma vaya directo a los sistemas solares. El chorro de plasma llega a cierta distancia hasta que su radio sea igual a la del disco galáctico, para debilitarse y luego descienda nuevamente en el disco galáctico como si «lloviera el plasma» en el disco por el propio movimiento giratorio de la galaxia. Esta automatización galáctica sería algo así como los rociadores automáticos de las casas, pero con la diferencia de que este plasma sube no solo para cubrir todo el disco al caer sino que también sirve para que este plasma se convierta en materia y plasma mezclados. El manto del espacio, sobre todo más alejado de la galaxia, enfría con su cero absoluto incluyendo a este plasma como si estuviéramos tirando un gas o líquido en los extremos polares de La Tierra. La razón por la cual es lanzado este plasma cada cierto tiempo es la de distribuir el agua, minerales y los fundamentos de la vida. Esto pasó con La Tierra y planetas cercanos en el pasado entre 4 mil 500 millones de años a 4 mil millones aproximadamente, cuando se empezó a formar el planeta siendo bombardeado constantemente de meteoritos provenientes de este plasma galáctico. Pero no siempre son meteoritos del tamaño de ciudades o camiones, eso lo sabrían muy bien los pueblerinos del pueblo argentino de Íoz. En el año 2047, la tecnología y la inteligencia artificial han avanzado tanto que cada ciudadano tiene su robot, su perro robot, sus cascos inteligentes, sus reemplazos mecánicos de brazos, órganos o piernas. Pido disculpas de ante mano a quién lea esto, pero aquí hay que describir algunas cosas que para algunas personas les parecerá desagradable y a otras no, pero es necesario describirlo. Para esta época el ser humano prácticamente no se movía de su sofá o silla, los androides hacían todo y cuando se dice todo es desde cocinar hasta ser la compañía sexual de estos ya vencidos humanos por su propia egolatría, hay nombrar las cosas si o si por más que sea difícil de digerir. En parte, más allá del desolador panorama, esto fue una solución a grandes problemas humanos como las peleas constantes por amor, guerra, trabajo y salud. La humanidad vivió su propia revolución cybernetica, pero esta revolución es pequeña al lado de las revoluciones que planifica el universo. En algún momento previo al año 2047, los meteoritos del plasma que se dirigían al Sistema Solar chocaron con otros que se dirigían hacía otro lugar, ya sea por fortuna o predestinación, y formaron nuevos fragmentos que cayeron en aquel pueblo campesino de Íoz. Una androide de uno de los campesinos, construida por la empresa «G.a.i.a.» (Gama de Androides con Inteligencia Artificial), en su camino de vuelta a casa encontró estos fragmentos caídos del espacio que estaban visibles cerca de los alambrados divisorios con los terrenos vecinos. La androide Gaia 48 recogió estos fragmentos para llevarlos a su dueño como el protocolo así lo indicaba para llamar a las autoridades pertinentes. Apenas toco los fragmentos, la mano de Gaia48 empezó a entumecer el metal teniendo una especie de reacción química de la cuál Gaia48 no dio importancia por ser un simple robot con directivas, no había dolor allí. Al llegar a casa, su dueño llamado Leywand le agradeció a Gaia48 lascompras de mercado que había hecho y observo los fragmentos que tenia la androide en la mano. Gaia48 explicó la situación al dueño y dejo los fragmentos en un frasco de vidrio. Mientras tanto, algunas esquirlas que todavía quedaban el aquel suelo donde Gaia48 agarró los fragmentos empezaron a reaccionar con la tierra seca brotando pequeñas bolas de tierra y piedras que se movían. Una de esas piedras absorbió a una bola de tierra, mientras un líquido transparente que estaba en los fragmentos como un charco se empezó a filtrar dentro de la superficie hasta las napas de agua. El dueño le dijo a Gaia48 que se preocupaba demasiado por el protocolo y que seguramente era uno de tantos minerales o cristales que puedan existir, pidiéndole a Gaia48 que cocine. El agua ya mezclada con el líquido del fragmento empezó a ser bebida por los lugareños y utilizada por sus androides para los qué haceres cotidianos. Pronto, los cables subterráneos que alimentaban a esos androides con energía también fueron mojados por el líquido que no generó ningún cortocircuito ni nada que afecte a la electricidad, al contrario de eso potenció la energía. Las pequeñisimas bolas de piedras y tierra empezaron a comerse entre sí hasta que una de ellas, por querer rodar y moverse, empujó de su interior con fuerza dos filamentos gelatinosos en forma de lombrices empezando a arrastrase. Gaia48, por su parte, estaba cocinando hasta que empezó a tener interferencias en su algoritmo provocando un corte en su mano de metal donde empezó a salirle sangre. A los pocos habitantes del vecindario se le empezaron caer sus prótesis cibernéticas y no cibernéticas: dientes postizos, brazos, piernas, órganos artificiales, etc. De las prótesis salían sus originales carnes que tuvieron antes, incluso los dientes caídos volvieron a crecer y mejoró el cuerpo de la gente, incluso los ciegos fueron dotados de vista. A ciertas personas no se les cayó la prótesis sino que se les comenzó a cambiar la prótesis por carne, mezclando prótesis con carne o la carne se volvía cibernética, en variopintas opciones según el caso ya que algunos no cambiaron sus cuerpos por elección ya que fueron faltas corporales de nacimiento. A pesar del inicial susto, instantáneamente la mayoría sorprendida y sin respuesta por este acontecimiento se tomó este cambio con felicidad, otros no tanto. Las piedras y rocas del suelo comenzaron a moverse gracias a los distintos filamentos que salían de su cuerpo, comiéndose entre sí, hasta que empezaron a dividirse por mitosis. El dueño de Gaia48 miró por la ventana y desde allí vio como en la casa del viejo marinero Nostramo había conflicto y ruidos fuertes, así qué Leywand fue a averiguar que sucedía. A Gaia48 le empezó a crecer de la mano carne y huesos mezclados con el metal y poco a poco sus cables y circuitos comenzaron a ser una mezcla de nervios carnosos de cobre, estaño y silicio. Cuando Leywand llegó a la casa del jubilado Nostramo vio con horror que estaba muerto y a su lado estaba parado el androide del viejo, androide 79, que era gruñido por la gatita del viejo Nostramo llamada R-play, característico del tierno y constante ronroneo en R (cariñosamente llamada «Erre»).Leywand preguntó al androide que pasó, pero el robot no contestaba y solo miraba el cuerpo como si estuviese apagado. Leywand decidió volver a su casa para llamar a la policía, mientras qué la gatita le gruñia con enojo al androide 79 cuyo rostro de piel artificial hecha con silicona se derretía como queso caliente y le salía protuberancias grasosas propias de la piel humana. Al androide 79 se le escuchó un rugido de panza y abrio la boca gritando que tenía hambre para intentar comerse a la gata, la cuál huyó despavorida por la ventana con los pelos en punta. Por la salida del gato, las cañerías debajo de la ventana dentro de la casa comenzaron a salir de la pared como si fueran serpientes con vida comiéndose unas a otras y el androide 79 agarró un puñado de esas cañerías y empezó a comerse esa mezcla de polipropileno con carne. Cuándo Leywand corría hacía su casa vio desde su puerta a la distancia como los androides deformados comenzaron a gritar y atacar a sus dueños, quejándose del esclavismo y reclamando vida propia, matándolos de formas terribles. De la puerta salió Gaia48 preguntando porqué los humanos hicieron esto con su creación, viéndose en ella un aspecto de una mujer androide con el metal derretido con la carne y el rostro movido a un costado de la cara, le salía por los poros de su cuerpo pequeños renacuajos negros sin ojos con dientes blancos y de la espalda de Gaia48 salían también cables como si fueran tentáculos de carne y cobre fundido que goteaba como baba. Leywand no podía creer lo que estaba viendo y corrió al auto para irse a la comisaria mas cercana. Al encender la camioneta, el auto empezó a torcerse de dolor como si estuviera gritando por haberlo encendido y el árbol que estaba al lado del auto abrió todos los ojos que tenía en la puntas de las ramas como si fueran ojos de caracol y se comió al auto con Leywand dentro. El llano del horizonte del paisaje de Íoz era una caótica caravana de seres huyendo uno de otros; androides de carne deformados, humanos pegados a otros androides arrastrando metal con carne, todo tipo de objetos y materia cobrando vida, partes artificiales y prótesis de humanos comiéndose entre sí al igual que otros objetos y seres vivos, que a su vez se reproducían por mitosis y partenogénesis. Huyendo de este panorama, la gatita Erre esquivaba a los nuevos depredadores animados e inanimados, mientras escuchaba como el último de los humanos vivos huía llamando a la policía avisando que una «plaga vivida» atacó la localidad, pero sin lograr terminar la frase ya que su propio teléfono celular le mordió la oreja arrancándole un pedazo, cayéndose el teléfono al suelo y un cable de auriculares, saltando desde el suelo, se le metió dentro del orificio de la oreja mordida del tipo que cayó al suelo muriendo por el cable del auricular que lo comía por dentro mientras la ficha del auricular se reconectó al celular que se metió en la boca del moribundo para comerle los órganos. La gatita Erre llegó a una colina rápidamente viendo el panorama desde lejos y, desde allí, vio como un frente frío y congelado llegaba a la localidad. Desde el aparente Glaciar Perito Moreno, salió un ser gigante indescriptible para los ojos de la pequeña gatita Erre viendolo desde la colina llegando junto a ese frente frío, gigante que no era corpóreo y solo tenía un cara visible transparente entre el frente frío de las nubes tormentosas. Nadie de las localidades cercanas se percató de ninguna presencia en esa noche más allá de la rareza espontánea del clima casi Antártico y la tormenta nevada. Según viejas leyendas de estas tierras, los gigantes Pilares de lanaturaleza duermen hasta que automáticamente sean despertados para proteger la vida autóctona de La Tierra como aquellas extinciones masivas. Invisible a los humanos que dormían esa noche en otras localidades, el «Gran Gélido» o Pilar de Hielo despertó por la llegada de estos fragmentos del espacio y enfrió a todo Íoz a su paso con tal destrucción que cada cosa que cobró vida allí fue reducida en un aliento al cero absoluto y partida en fundamentales partículas inertes. El ente Gélido vio que logró su tarea rápidamente y su rostro desde los altos cielos fríos contemplo lo que para él era una diminuta amenaza, volviendo de vuelta a su estado natural cuyo único cuerpo visible es el glaciar. Las autoridades tomaron esto como una tragedia por avalancha mezclada con tormenta nevada. En el llano, desde lejos, solo se veía como si una tormenta nevada hubiese apagado la localidad entera y tapada por la nieve, convirtiéndola en una ruina ahumada fría, cuya única testigo viva fue la gatita Erre antes de introducirse en el bosque de la colina fuera de Íoz.

Forastero

Para celebrar los 300 años del nacimiento de la República Argentina y 310 años de la Defensa del Río de la Plata, en el año 2116 de nuestra era, se construyó en colaboración con la Corporación Ōgenós un complejo gigantesco en La Isla de los Estados (Provincia de Tierra del Fuego) que tiene como objetivo ser un centro científico con plataforma de despegues de cohetes en el Faro del Fin del Mundo, además de una central de fusión nuclear y fisión nuclear, observatorio astronómico y de investigación científica en general. Éste lugar parecía realmente una cuidad entera, cuyo nombre era Complejo Central de Ciencia y Astronomía Sargento Cabral. La idea de Ōgenós era aprovechar varias situaciones favorables al igual que el gobierno argentino, en beneficio mutuo. La corporación Ōgenós encargada de los viajes espaciales iba a utilizar el complejo para sus lanzamientos de cohetes y al mismo tiempo anunciar la compra de la empresa de androides Gaia, al parecer querían fusionar el enviado de androides al espacio con el servicio de viajes espaciales para empezar el proyecto ya aprobado de construir orbitas espaciales en La Luna y otros lunas del sistema solar. Por otro lado, Argentina tendría tecnología de punta para la fabricación e investigación científica al igual qué celebraría los 300 años con el lanzamiento de un cohete argentino en colaboración con Ōgenós. El complejo de por sí ya estaba casi listo antes de 9 de Julio, de hecho ya funcionaba como fábrica e investigación científica con su personal constante hace varios años. Para terminar los preparativos y dejar el complejo en perfección absoluta para el evento solo faltaba arreglar algunos detalles de construcción en la Zona del Museo donde se encontraba la figura del Sargento Juan Bautista Cabral que era fundamental para la presentación. Las autoridades llamaron el 27 de Junio por recomendación al encargado de las obras y reformas para esta pequeña tarea que tomaba solo un par de días. Por casualidades de la vida, el maestro mayor de obra contratado se llamaba Lorenzo Cabral que estaba acompañado de 3 albañiles más llamados Germán Bermúdez, Luis «El Grana» Baigorria y Díaz Vélez. El 27 de Junio, Lorenzo aceptó el trabajo mientras hacía malabares para hablar con las autoridades por teléfono y con sus hijos al mismo tiempo. Ése mismo día, mientras Lorenzo veía las noticias de los rumores de Gaia siendo comprada por Ōgenós y los proyectos espaciales lunares, les comunicó al resto de su grupo sobre el trabajo, viendo otra noticia donde decían que había caído en la Luna un objeto que provocaba un haz de luz que se podía ver muy disipadamente desde La Tierra. El 30 de Junio los obreros viajaron en barco desde Tierra del Fuego continental hasta Isla de los Estados. El 1 de Julio empezaron las reformas que estarían listas para el 6 de Julio, días antes de la presentación, donde fueron recibidos por las autoridades del complejo para guiarlos a la Zona del Museo. Así, comenzó las obras de trabajo, donde en el centro del Museo había una gran estatua del Sargento Cabral con una bandera argentina y de fondo un vitral gigante hasta el techo del enorme edificio con vista a la pista de lanzamiento de cohetes donde se veía banderas de latinoámerica y de lejos el Faro del Fin del Mundo, banderas de países latinoamericanos ya que este lanzamiento era el primer ELET de la historia. ELET sería la primer Estación Latinoamericana Espacial Terrana administrada por los países latinoamericanos en colaboración mutua que orbitará la Tierra. Mientras los 3 albañiles cruzaron directo a las paredes a reformar, Lorenzo se frenó unos segundos a ver la estatua que tenía arriba un techo con abertura con forma de Sol de Mayo para que pase la luz y se proyecten los «rayos» del Sol de Mayo indicando los distintos pasillos que conectaban con el centro de la estatua, cuando el sol se encontraba justo encima del techo. Lorenzo se sacó sus auriculares donde escuchaba heavy metal y se frenó anteesta maravilla arquitectónica hasta que de repente empezó a sonar La Marcha de San Lorenzo en los parlantes de la estatua. Desde atrás, un científico que trabajaba en el lugar apareció para hablarle a Lorenzo diciéndole que La Marcha de San Lorenzo se encendía en bucle cada cierto tiempo, estilo temporizador, preparado para las guías turísticas. El científico se presentó como Doctor Gavio y habló de la gran hazaña del Sargento Cabral. Lorenzo se presentó ante el Doctor, qué no se sorprendió mucho por la coincidencia del apellido ya qué hay mucha gente apellidada Cabral en Argentina, pero sí le señaló el honor de portar el apellido. Sí bien Lorenzo agradeció el halago del Doctor, lo cierto es que se mostró indiferente a la historia del Sargento Cabral y con una sonrisa esbozo que no le importaba mucho el pasado, saberlo o no saber no le impedirá la obligación de su trabajo o dicho en sus propias palabras: «No me cambia en nada saberlo, sí mañana me tengo que levantar a laburar igual, Doc. Cómo todos los días». A pesar de esta indiferencia, el ya llamado «Doc» (por confianza argenta) entendió el gran esfuerzo que conlleva un trabajador de la construcción, ya que su padre así lo era, y sólo atinó a decir con una sonrisa que algún día lo entendería. Así, sin muchas novedades importantes, se continuó el trabajo con normalidad entre el 1 de Julio y el 6 de Julio. Cada tanto, los obreros visitaban las instalaciones científicas gracias al Doc que intentaba incentivar el espíritu del conocimiento histórico y físico en los obreros. Lorenzo y Díaz Vélez (DV) eran más atentos, aunque sea para disimular interés y bien hablados, mientras que El Grana y Bermúdez eran mas barriobajeros al hablar aunque respetuosos en no tocar nada; en general todos tenían un lenguaje vulgar, pero respetando el ámbito laboral. El Doc les hablaba de que probablemente existan otras especies inteligentes y qué el sospecha que algunos incidentes históricos tienen que ver con eso, además de su teoría del universo vivo como una entidad que vive por si solo como si fuera un organismo y no como materia inerte vagando por el espacio sin razón. Todos los días intercambiaban palabras y mates, toda la planta permanente paseaba por el lugar trabajando mientras los obreros se familiarizaban con ellos incluyendo la bella ayudante del Doc llamada La tucumana Pedraza, quién tambien enseñaba de química a los obreros. Entre esos días de turismo científico gratis que tenían los obreros en el trabajo, El Grana preguntó si se podía pasar por una de las zonas y rápidamente el Doc respondió que no ya que era zona restringida de energía nuclear doble en el cual trabajaba. Allí vieron desde las ventanas entrar unos grandes cargamentos y DV preguntó que eran esos cargamentos, donde el Doc respondió que eran las reservas de Helio-3 extraídas de La Luna por los androides de Gaia (próximamente Ōgenós) que son usados para la energía nuclear. La idea de que existían dos energías nucleares era bastante lógica en cierto punto, si fallaba una se ponía en funcionamiento la otra. El día 5 de Julio fueron los obreros a trabajar como siempre, pero les extraño que no haya pasado el Doc o la Tucumana para invitarlos a seguir el tour después del trabajo como hacían todas las tardes. Cómo bien sabía Lorenzo, el trabajo se puede complicar y era mejor no molestar al personal del lugar. Ése día hubo un apagón y allí concluyó Lorenzo que decididamente algo debería estar pasando. El 6 de Julio iba a ser el último día de trabajo, donde los obreros solo fueron a buscar las herramientas y verificar que el trabajo estaba bien hecho como las autoridades querían, además de recibir el pago. Efectivamente, dije iba a ser el último día y no por que el trabajo estaba mal hecho, precisamente. Un directivo de las autoridades recibieron a los obreros diciendo que estaban satisfechos con el trabajo y Lorenzo atinó a preguntar por el Doc para despedirse de él, pero el directivo respondió que no lo sabíaya que el Doc siempre andaba de aquí para allá ocupado, siendo más normal no encontrarlo que encontrarlo. El directivo se ofreció a llevar en su auto a los obreros al puerto para volver a Tierra del Fuego continental. Lo qué había sucedido el 5 de Julio es que la fusión nuclear del reactor se había apagado y al revisar la situación el personal vio como el plasma se había convertido en una especie de cosa alargada entre plasma y gelatina de un grosor muy fino que empezó a comerse el cobre y elementos del reactor. Luego de esto, el «plasma vivo» atacó a uno del personal metiéndose en todos los orificios de la cara al mismo tiempo y había salido de su cuerpo llevándose la columna vertebral con nervios y cerebro todo junto. La seguridad le disparó a esa cosa, pero las balas eran absorbidas, disueltas y corroidas por esa cosa gelatinosa con su cuerpo. Algunos del personal empezaron a correr y el Doc se sumó a la seguridad para capturar lo que fuera eso junto a La Tucumana. Ése plasma vivo salió al predio y las afueras del lugar comenzando una cacería de seres vivos mientras arrastraba dentro de su plasmático ser la columna y cerebro de aquel trabajador del personal. Primero se metió en la boca de un pobre pingüino que anda por ahí y mutó, fusionando los cuerpos, con el aspecto de un pingüino, pero con carne y cobre sobresaliendo la columna del muchacho del personal como si fuera una cola de huesos hasta la cabeza. Luego ese pingüino-plasma se comió una mantis con su largo látigo que sacó desde el orificio en la punta de la lengua, una especie de látigo parecido a un parásito, y empezó a formarse en la cabeza del pingüino-plasma un rostro de la mantis con sus ojos y cabeza cónica como le es característico a la Idolomantis diabolica, saliendo en los costados de la boca del pingüino la mandíbula de la mantis (esas mandíbulas que parecen como pinzas horizontales propia del insecto). Posteriormente, se metió dentro de una pobre nutria que estaba por ahí, reventándole la piel por dentro y formándose una nutria- pingüino-mantis-plasma con alas largas de pingüino afiladas, como si fuera un pterodáctilo, pero con el cuerpo de nutria, la columna del hombre, la cabeza superior de mantis y la mandíbula de nutria con esas pinzas de mantis. Parecía como un murciélago deformado del tamaño de una nutria, por la pigmentación del pingüino, pero de color gris metálico por los metales que se comió. Después siguió un ciervo colorado, especie introducida por el humano en la isla, metiéndose el pingüino-mantis-nutria- plasma en en su cuerpo y saliendo del ciervo ése ser con los cuernos del ciervo en su cabeza y un cuerpo más grande, prácticamente su tamaño en cuatro patas llegaba al pecho de un humano promedio, aunque parado en dos patas era un poco más alto que un humano. Eso lo sabían muy bien los que estaban allí, sobre todo el Doc, que describía su aspecto cuando lo encontraron atacando las instalaciones matando y comiendo todo lo que estaba a su paso. No servía con el ni el fuego, ni el frío del nitrógeno, ni la electricidad. De hecho se comía la electricidad y disolvio el fuego y el frío con la corrosión que en realidad no era en sí una corrosión. El Doc se encerró con la Tucumana, mientras acechaba esa cosa en la zona de reactores y tomaron un trozo de esa cosa donde la analizaron. Al parecer, esta «corrosión» era en realidad una ionización que fusionaba las partículas con su cuerpo con solo tocarlo, que a los ojos humanos se ve como una corrosión. Así ese monstruo era imposible de matar, pero también era imposible defenderse ya que solo al tacto fusionaba o derretía el cuerpo humano mezclándose metal diluido de varios orígenes con carne, en una especie de babeante cobertura ionizada que transpiraba el monstruo desde su piel blindada que rebotaba las balas o las absorbía segúnla zona de la piel. Eso sí, tal vez por cuestiones de eficiencia evolutivas, se despegaba los cuerpos que se le pegaban y prefería destruir los cráneos de sus víctimas con sus manos como si exprimiera limones o metía el látigo de su lengua en el interior de ellos. Cuándo se los despegaba parecía como cuando uno se saca algo viscoso de la piel, donde la piel de las víctimas parecía como baba por lo derretido que estaba al tacto con esa cosa. Estás y otras cosas más, junto a una investigación desesperada, sucedió mientras los obreros finalizaban su trabajo hasta el 6 de Julio. Mientras los obreros salían al estacionamiento para llegar al auto con el directivo, vieron al Doc gritándoles diciéndoles que se metan a la instalación y al lado de ellos vieron como esa cosa atacó al directivo comiéndose su cabeza. Los obreros corrieron siguiendo al Doc que los llevó a la Área de Laboratorio. Desesperados los obreros preguntaron que era esa cosa y con la misma desesperación el Doc intentó explicar todo. El Grana preguntó si no servía nada y La Tucumana respondió con negativa, que sólo lo detenía un poco el frío nitrogenado y que improvisaron armas de nitrógeno gracias a los técnicos con los guardas, pero el efecto no dura mucho por el poder ionizante del monstruo. El Doc dio la hipótesis de qué ése monstruo vino en el objeto que cayó en la Luna, ya que el haz de luz que emitía dejó de emitirse el mismo día que extrajeron el Hielo-3 y lo trajeron a La Tierra. «Ésa, la cosa que ataca, vino de afuera de la orbita terrestre y lunar, un un…» – decía el Doc, pero sin poder definirla -. «Cómo un Forastero» – dijo Lorenzo acordándose de la canción de la banda argentina Riff, El Forastero – . Desde ése momento, el Doc asintió denominando a esa criatura como Forastero. Bermúdez volvió a preguntar si no servía nada contra el Forastero, insistiendo que debía haber una manera ya que afirmó que todo se destruye en esta vida, pero el Doc volvió a negarlo repasando como el Forastero incluso comía los metales para su favor. En el medio del silencio habló DV, qué siempre decía cosas sin sentido por sus desesperadas ganas de romper el hielo, diciendo qué tal vez sirva enfriarlo y martillearlo en pedazos. El Grana le dijo a DV qué no era momento para decir semejantes estupideces, pero esa frase estimuló en el Doc una idea afirmando que DV es un genio incomprendido. El Doc explicó que tal como lo dijo DV no iba a funcionar, evidentemente, pero que si lograban desarmarlo en átomos capaz funcionaría ya que había salido de la fusión del plasma y, por lo contrario, la respuesta simple es la solución: hacer una fisión. Lorenzo preguntó que había que hacer para lograr esto y el Doc dijo que la única forma que se le ocurre destruirlo es encerrar al Forastero en el reactor de fisión nuclear, pero que esto es un peligro ya que podría explotar matandolos a todos. El Doc sumó que de igual manera debían intentarlo o sino el Forastero podría llegar al continente americano y una vez llegue a la civilización no iban a poder frenarlo. Para encender el reactor elaboraron un plan donde Lorenzo, pensando en sus hijos, se ofreció como señuelo para engañar al Forastero y meterlo dentro del reactor, mientras el resto encendía el reactor desde los comandos de arriba. El Grana se ofreció a acompañar a Lorenzo a pesar de la negativa de su maestro mayor de obras. El plan se ejecutó, salieron Lorenzo y Grana con una linterna de rayos UV, cuando se dieron vuelta vieron al Forastero y Lorenzo le dijo a la bestia que era el engendro hijo de re mil puta mas feo que había visto en su vida, para que vaya tras ellos, cosa que el Forastero hizo luego de un grito ensordecedor, mientras los demás salieron hacia el control de comandos. La linterna UV afectaba levemente al Forastero confirmando que la radiación lo afectaba, pero esto era en vano con unapequeña linterna que sostenía Grana. El Doc, Bermúdez, la Tucumana y DV llegaron a la sala de comandos para encender el reactor. Mientras Lorenzo y Grana corrían vieron que el Forastero había desaparecido cuando estaban por llegar a la puerta del reactor, y se preguntaban desesperados donde estaba el Forastero. El Forastero apareció desde otro lado por sorpresa que estaba por arrancar con sus garras de metal y uña la cabeza de Lorenzo, pero Grana se interpuso y lo empujó para salvarlo siendo atravesado en el tórax. El Forastero levantó al Grana que suspiró por última vez a Lorenzo que corra y el Forastero le atravesó la garganta con su látigo punzante salido del orificio de la punta de su lengua y, desde el otro lado del cuello de Grana, el látigo atravesó la nuca del pobre obrero comiéndole el cerebro como si fuera una caja de jugo de cartón, exprimiendo el cráneo y manchando a Lorenzo de sangre. En ése momento, el Doc logró encender el reactor y por el micrófono de los parlantes le dijo a Lorenzo que ya estaba listo. Lorenzo corrió adentro del la sala del reactor diciéndole al Forastero que venga por él, pero el Forastero inclinó su cabeza mirándolo sin ir tras Lorenzo (como cuando una mascota mira con rareza algo). El Forastero giró su cabeza 360 grados para arriba mirando donde estaban los paneles de control del reactor y saltó a los ventanales que cubrían la sala de control, rompiendo el vidrio, como si supiera lo que los humanos tramaban. El Forastero intentó atacar al Doc, pero Bermúdez atacó al engendro con un fierro atravesandole el abdomen. Del abdomen del Forastero salieron unos tentáculos que absorbieron y diluyendo el metal de ese fierro siendo el último intento de Bermúdez antes de que el Forastero le abra el cráneo como si fuera la rosca de una botella. DV, furioso por la muerte de Bermúdez, intentó dispararle al Forastero con nitrógeno mientras le dispara con una pistola logrando congelar y romper partes del cuerpo del Forastero. Todas estás acciones fueron inútiles, mientras amanecía el día 7 de Julio, le salieron al Forastero tejidos en forma de tentáculos y látigos que reconstruyeron su cuerpo e, instantáneamente, le comió el abdomen a DV junto a los órganos cayéndose DV muerto, mientras Lorenzo miraba llorando y gritando por sus compañeros. El Doc y la Tucumana habían huido del lugar hasta llegar a un pasillo donde fueron perseguidos por el Forastero, haciendo que se separen. El Forastero empezó a perseguir a La Tucumana que se metió en un ducto haciendo que el Forastero desista, luego de varios intentos de meter su cabeza, ya que escuchó al Doc en los baños. En los baños el Doc estaba escondido mientras es el Forastero buscaba donde estaba el Doc, que justo antes de encontrarlo, fue interrumpido por Lorenzo que lo alumbró con la linterna UV. El Forastero persiguió a Lorenzo hasta que Lorenzo se escondió en la Sala de Laboratorio. De repente, Lorenzo escuchó la voz de Grana pidiendole ayuda a Lorenzo. Lorenzo no podía creer que escuchaba la voz de Grana y pensó que se había vuelto loco, parándose para ayudar a Grana a pesar de que sabía que estaba muerto ya hace rato. Desde la sombra, se podía ver como el Forastero movía su boca para emitir sonidos y la Tucumana apareció desde los ductos para salvar a Lorenzo avisándole que el Forastero también imita voces de sus víctimas. Huyendo por los ductos vieron al Doc escondido y le dijeron que se encontraban nuevamente en la Sala de Laboratorio, donde Lorenzo y la Tucumana llegaron por los ductos.Luego de un tiempo, Lorenzo y La Tucumana que debatían que hacer se preguntaron si el Doc seguía vivo. Lorenzo le dijo a la Tucumana que debían planear algo ya que él sintió como el Forastero se había dado cuenta del plan con su mirada. Tras una intensa persecución de idas y venidas, el Doc abrió la puerta de la Sala de Laboratorio donde casi es atacado por Lorenzo. El Doc y la Tucumana estaban exhaustos desmayándose tras días sin dormir, mientras Lorenzo se quedó en el piso sentado lleno de sangre pensando en sus compañeros y familias, pensando como terminar al Forastero. A la noche, se escuchaba como el Forastero intentaba rasgar el hormigón del increíble blindado del Laboratorio y el Doc se despertó diciendo que no había tiempo, tarde o temprano el Forastero iba a entrar y no había manera de engañarlo. Lorenzo preguntó si había otra manera o si podían escapar de alguna forma para avisar a las autoridades, pero el Doc solo atinó a decir que la única forma sería explotar las instalaciones con el reactor ya funcionando y allí ni había explosivos, además que el Forastero los alcanzaría a pie antes de llegar a un puerto. La Tucumana, que ya había despertado sin que ellos lo sepan, dijo que ella podía armar los explosivos ya que era química. Sin otro plan a la vista, armaron los explosivos con cronómetros y planearon plantar los explosivos en las paredes del reactor y en algunas partes puntuales del edificio con un tiempo de 5 minutos hasta donde estaba el puerto a pie. Entre la noche del 7 de Julio y la mañana del 8 de Julio, empezaron a armar los explosivos y empezaron a poner los explosivos a la tarde del 8 de Julio, mientras iban confundiendo al Forastero con sonidos y ruidos varios. Por un momento, Lorenzo se paró frente a la estatua del Sargento Cabral diciendo que ahora ya lo entendía, ofreciéndole una disculpa a su memoria. Finalmente, ellos habían podido poner los explosivos antes del anochecer y cautelosamente, a las 23:55 horas del 8 de Julio, encendieron el cronómetro de los explosivos para ir al puerto en 5 minutos, teniendo en cuenta que el Forastero no debía descubrirlos ni salir del edificio o todo sería en vano. Ellos no sabían que las autoridades gubernamentales de Argentina partieron esa misma noche desde Santa Cruz en un avión custodiado por militares para Isla de los Estados, ya que decidieron hospedarse unas horas antes del evento. Luego de encender el cronómetro, los 3 corrieron por el predio del estacionamiento para ir al puerto, pero el Doc fue atacado por el Forastero falleciendo en el acto y Lorenzo le grito a la Tucumana que huya al puerto, convenciéndola de que alguien debía meter al Forastero de vuelta al edificio. Lorenzo le arrojó a un adoquín al Forastero insultándolo de todas las maneras posibles y corrió al edificio, siendo perseguido por el Forastero. Lorenzo empezó a esquivar los saltos del Forastero, que se chocaba con las paredes llevándose buenos golpes, mientras la Tucumana corría al puerto. En la persecución empezó a sonar la Marcha de San Lorenzo, el Forastero logró rasguñar el pie de Lorenzo lastimándolo, mientras Lorenzo en su dolor divisó un extintor y una pistola que agarró, arrojando el extintor cerca de la cara del Forastero y disparó al extintor para que le explote en la cara al Forastero. Caminando en una pata y media, Lorenzo siguió caminando justo en los escalones contrariosa la vista de la estatua de Cabral y el vitral con las banderas Latinoamericanas, lugar donde estaba el cronómetro que ya estaba a 10 segundos de llegar al cero. Con el rostro baboseante, el Forastero vio a Lorenzo y Lorenzo insulto al Forastero diciéndole que venga a comerlo. El Forastero grito como una bestia sin razonamiento y, mientras sonaba la parte instrumental de los clarinetes y percusiones de la Marcha de San Lorenzo, el Forastero se acercó lentamente a Lorenzo, sabiendo el Forastero que ya Lorenzo malherido no podía huir. Lorenzo vio los últimos segundos del cronómetro riéndose, giro su cabeza mirando a las bandera argentina y latinoamericanas que ondeando desde lejos, mientras el Forastero lo miraba a centímetros de su cara y, de manera inesperada, Lorenzo le tocó el hombro al Forastero haciendo que la piel de la mano de Lorenzo se derrita poco a poco, pero sin importarle ya esa sensación y esto sorprendió a el Forastero que inclinó la cabeza mirándolo a Lorenzo con confusión. Lorenzo, se la acercó a los ojos del Forastero, con su mano puesta en el hombro de la bestia y le dijo: «Bienvenido a Latinoámerica, hijo de puta», al mismo tiempo que se escuchó el «pip-pip» del cronómetro y justo, cuando se escuchaba la entrada a la estrofa de la Marcha de San Lorenzo que dice: «Avanza el enemigo…», una explosión radioactiva de proporciones apocalípticas destruyó todo el edificio despedazando átomo por átomo al Forastero y a Lorenzo, ante la vista de la Tucumana desde el barco ya en el mar, desde el avión de las autoridades argentinas que iba a aterrizar en la Isla de los Estados y ante la presencia de los androides en la Luna. «Cabral, soldado heroico, cubriéndose de gloria, cual precio a la victoria, su vida rinde, haciéndose inmortal. Y allí, salvó su arrojo la libertad naciente de medio Continente. ¡Honor, honor al gran Cabral!» – Eso es lo último que se pudo sentir desde La Luna mirando a La Tierra de aquella explosión radioactiva en la Isla de los Estados -.

El perfume de Ross 

En el año 2379 de nuestra era terrana, la humanidad llegó y colonizó por primera vez un planeta extrasolar llamado Ran-4, cuya distancia con La Tierra es de 10 años luz aproximadamente. Ran-4 era un planeta oceánico y los primeros colonos tuvieron problemas, incluyendo ahogados por el océano del planeta. Por suerte, la nave espacial Mamacocha de la empresa Ōgenós-Gaia rescató a los ahogadas gracias a su sofisticada inteligencia artificial y los androides de la nave. Así se colonizó el primer planeta habitable y crearon los Astrocontroles orbitales para colonizar el próximo planeta habitable: el planeta Ross. El planeta Ross estaba a 14 años luz de la Tierra y a 4 años luz de Ran-4, por ésta razón los colonos nacidos en Ran-4 partieron al planeta Ross en el año 2465 de nuestra era terrana. Se había establecido hace ya tiempo qué había fechas locales de planetas y una fecha universal de la humanidad basada en el propio año que transcurre en la Tierra llamado ‘nuestra era terrana’. Años antes de partir, la población heredera de la tripulación Mamacocha había creado una sociedad del arte y la grandilocuencia académica en general. Los Rancuatros se alejaron del océano creando una isla con la idea de crear una Atlantida extrasolar, un lugar alejado de las impurezas de los terrícolas que dejaron atrás. Las expresiones sobre las sensaciones y la filosofía afloraban. Destruyeron la nave Mamacocha para evitar los controles de la inteligencia artificial de la empresa y la reajustaron para su propio uso con la idea de llevar su propia cultura pacífica y académica. Hacían poesía mientras tenían intimidad, pintaban mientras trabajaban los androides, cantaban mientras cultivaban, enfocaban toda actividad humana al alma donde lo que importaba era lo de adentro y no lo estético superficial o mundano, las expresiones del alma por sobre lo material. La estética y belleza filosófica estaba en lo espiritual. Por éste motivo se cambiaron el nombre de Rencuatros y se llamaron Filios. Los Filios llamaron a la nueva nave espacial como Espuma I. Por supuesto, los Filios tripulantes que se dirigían con la Espuma I al planeta Ross eran personas que se amaban unas a otras afectiva e íntimamente para procrear y llevar su forma de ser al planeta. En el año 2469 de nuestra era terrana los Filios de la Espuma I llegaron a Ross y vieron que el planeta era habitable con vida propia, pero sin especies civilizatorias. Sin seguir ningún protocolo ni llevar arma alguna más que sus palabras académicas, empezaron a dibujar y hacer poesía del planeta y sus seres vivos, veían belleza en cada cosa o ser vivo ya que para ellos la belleza estaba en las maravillas del existir. Declaraban amor al planeta y se repetían a sí mismos que se amaban como amaban la vida en el planeta. Una especie de araña los recibió con un desencuentro y picó a uno de ellos en el cuello, que era pintor. El pintor se acurrucó y declaró la maravilla de ser bendecido por aquél delicioso ser, mientras fingía el dolor. No querían matar ninguna criatura ni hacer daño y creían que había que enseñar con amor, una de ellas era poeta y puso la araña en una hoja, declarando que le deseaba larga vida. La araña se quedó mirándola unos segundos para procesar el contacto y se fue con absoluta indiferencia. Así pasearon por el planeta declarando a la vida del planeta sus intenciones pacíficas, mientras el planeta seguía su ritmo ecológico de comerse unos a otros con absoluta indiferencia a los visitantes. La poeta, cuya belleza física era deslumbrante como su pelo rubio, moría de ternura por cada criatura del planeta mientras unaserpiente se comía a un pequeño roedor por detrás de ella. En el atardecer, el paisaje del cielo era rosa como la simbología cromática del amor mismo y todos amaron el cielo. Llamaron al planeta Ross por el atardecer de manera temporal, ya que no querían imponer si quiera un nombre al planeta para no intervenirlo espiritualmente de ninguna manera. Se metieron a una cueva al anochecer para hacer un fuego y dormir luego, donde se frotaban las manos en la cara y se expresaban amor mutuo y propio. No querían tener intimidad para no intervenir el planeta de alguna forma mundana. Cuándo dormían, una sustancia química rosa impregnó la cueva que despertó a los Filios exploradores. El científico del grupo utilizó un aparato para analizar la sustancia rosa, mientras le declaraban amor a esa sustancia, y el científico declaró que era una especie de feromona. Era parecido al enlace químico de una feromona, pero cuyos electrones y enlaces estaban invertidos, unas antiferomonas. Aparentemente, tomaban prestados electrones y formaban enlaces nuevos, pero no eran resultados concluyentes. Lo cierto es que la sustancia tenía un olor a perfume agradable para el olfato humano y lo denominaron el perfume de Ross. A uno de ellos, el escultor, se le hinchó un poco las venas de los brazos y le salió manchas negras. El tipo se asustó y el científico dijo que, tal vez, era una reacción alérgica. La poetisa y la cantante se le acercaron al escultor, que tenía rostro de modelo, para tocarle el brazo y calmar el susto del escultor. La poetisa le dijo que la estética superficial no importaba, solo importa la belleza de sus expresiones y escultoras, afirmando que ella lo iba a amar igual y cuidaría de su salud como también así amaba su propia salud y su cuerpo. El escultor declaró que iba a hacer una escultura de si mismo para inmortalizar esta alergia y engrandecer el amor por sí mismo y su cuerpo. El perfume se esfumó poco a poco y declararon que debían dormir para descansar sus maravillosos cuerpos. Al siguiente día la cantante se despertó primero y dio un grito que despertó al resto, que vieron el horror que estaba ante ellos. El escultor se había hinchado como un gran gusano de tamaño humano, era él con su rostro y extremidades pequeñas, pero con un cuerpo de chorizo arrugado o gran gusano. El escultor estaba chupando los dedos de la cantante con una baba rosa y blanca. Todos se hicieron para atrás y el escultor hablaba, pero con dificultad por el ahogo constante con la saliva o baba. El escultor le repetía que la amaba tanto que le chupaba los germenes que la cantante tenía en la mano para limpiarselos y comer esos gérmenes. Le repetía que la amaba y la cantante se alejaba gritando. El escultor se le acercaba, arrastrando su cuerpo con sus manos y la cantante agarró un palo cercano. El escultor le dijo a la poetisa que la amaba y se quiso acercar a ella, la poetisa se alejó mientras gritaba y lloraba. El científico volvió a intentar dar una explicación con respecto a la antiferomonas. La filósofa del grupo se puso encima del escultor y empezó a besar la espalda redonda e hinchada del escultor y le dijo que era hermoso, saliendo baba de la espalda pegada con la cara de la filósofa, filósofa que se le notaba las venas hinchadas. La filósofa se bajó del escultor y, con la cara llena de baba rosa, se acercó al pintor preguntándole se la amaba. El pintor se alejó y la filósofa intentó agarrar del brazo al pintor diciéndole que lo amaba. La filósofa arañaba al pintor y le vomitó baba rosa en la cara. El escultor se había acercado al pie de la cantante e intentó agarrarle el tobillo diciéndole que la amaba y la cantante, del susto, le dio un golpe con el palo al escultor. La cantante le pedía disculpas llorando y el escultor empezó a largar un chorro de sangre rosa en la zona golpeada. El escultor miró a la cantante y sonrió diciéndole que la amaba sin importar el daño, queriéndose acercar otra vez para chuparle los dedos del pie. Lacantante salió corriendo y le siguieron el paso el científico, la poetisa y el pintor. La filósofa los persiguió corriendo y gritando que los amaba, que no quería hacerles daño y solo quería besar sus hermosos cuerpos. El científico se tropezó con una raíz grande de un árbol y su cara hasta el pecho cayó en un charco de ácido rosa que no dejaba dolor en la corrosión. El resto miró la caída mirando para atrás y el científico pidió ayuda mientras se le derretía la piel de la cara. De lejos, vieron que la filósofa se acercaba a ellos corriendo. El pintor se quedó petrificado mirándolo y la cantante junto a la poetisa corrieron, abandonando al científico. El pintor le pidió disculpas al científico y también se fue. Se preguntaban que pasaba con ése planeta y corrían para volver a la nave, mientras la poetisa decía que era un asqueroso lugar. La cantante empezó a toser y se pararon un segundo para asistirla. El pintor apoyó la mano en el cuello de la cantante para ayudarla y se lo apretó un poco más. El pintor le preguntó si estaba bien para procrear, con un tono libidinoso, y cuando la cantante lo miró vio que el pintor tenía dientes color rosa verticales en el trígono retromolar de la boca, expulsando baba blanca pegada a los dientes. La cantante se alejó del pintor y se acercó a la poetisa, amenazándolo con pegarle con el palo. El pintor se pasó las manos por la lengua para llenarselas de baba blanca pegajosa que desprendía hilos con los colores del arcoiris y le respondió a la cantante diciéndole que se deje pintar. El pintor declaraba que quería ver a sus amadas obras vivas y que siempre pintó por amor a ellas. La cantante le arrojó el palo al pintor con la intención de golpearlo y las chicas corrieron. El pintor se quedó parado mientras se relamía los labios con su lengua babosa. En la persecución, la filósofa apareció por delante con su cabello transformado en tentáculos y atrapó a la poetisa. La filósofa le dijo qué siempre envidio la belleza de la habladora poetisa y la empezó a ahorcar con los tentáculos. La poetisa intentó golpear a la filósofa y le pidió ayuda a la cantante. La cantante aprovechó que la poetisa era la presa y escapó del lugar para llegar a la nave. El científico con la piel derretida y el pintor se acercaron a la poetisa, que estaba siendo ahorcada por la filósofa, y el pintor le pasó las manos en la cara a la poetisa. La poetisa gritó y lloró insultándolos antes de que las manos llenas de baba blanca con hilos coloridos derrita su cara poco a poco. La cantante llegó a la nave y, por los nervios, sacó un papel que se le cayó al suelo junto a otras cosas hasta que encontró su tarjeta para abrir la puerta de la nave. La cantante entró a la nave y cerró la puerta de la nave justo cuando llegaban sus ex compañeros para atacarla. La cantante empezó a toser dentro de la nave y se arrodillo arrastrándose con sus manos y piernas camino al comando de la nave que funcionaba tanto manualmente como por voz, hablándole a la inteligencia artificial. La cantante no podía hablar y empezó a eructar fuertemente, varias veces eructo con un sonido muy grave. La cabeza de la cantante se hinchó y no pudo soltar palabra alguna ni llegar al comando manual por la hinchazón en la garganta que no la dejaba respirar. Una araña gigante rosada salió de la cueva y empezó a comer el jugo de sangre rosado del escultor hinchado como un gran gusano. La cantante se desmayaba poco a poco, mientras la araña empezó a envolver al escultor con una telaraña rosada. La cantante escupía rabia rosada, muriendo poco a poco, y desde su boca empezó a exhalar ése perfume rosado por toda la nave. Salvo por la cantante que murió dentro de la nave, el resto de los exploradores transformados por el perfume fueron envueltos por la telaraña de la araña gigante y arrastraba los cuerpos como si fueran momias, con hilos de telaraña pegados a su abdomen.El papel que dejó caer la cantante se dio vuelta por el viento y se vio la estrofa de la canción que estaba creando: «Te amo más allá de lo superficial». Mientras se veía el papel, la araña gigante absorbía el jugo que se formó dentro de sus cuerpos, sin comerles sus superficiales pieles. Pieles que eran incomestibles para la araña.

Los Relámpagos de Tauro

En el año 2.800 de nuestra era terrana, una nave espacial llegó a la constelación de Tauro. Esta nave espacial se llamó «Torino II» por la misión de explorar las estrellas del cúmulo de Pleyades que está ubicado en la constelación de Tauro. La nave Torino II salió en el mismo año después de Torino I, nave que también tuvo la misma misión. La diferencia de salida de una nave con la otra fue de tan solo un mes. A tan sólo 40 años luz de la estrella Electra, ubicada en el cúmulo de Pleyades, la nave espacial Torino II encontró la nave espacial Torino I destruida y apagada. Torino II intentó comunicarse con Torino I, pero nadie respondía. Los tripulantes de Torino II conectaron un puente para ingresar en Torino I y cuando entraron en la nave solo vieron pocas luces encendidas. La mayoría de la nave estaba destruida y con las luces rotas. Los tripulantes de Torino II siguieron caminando y encontraron 2 cadáveres quemados, derretidos casi hasta los huesos. Los de Torino II se asustaron y se preguntaron qué pasó allí. Entre la búsqueda, encontraron más cadáveres muertos y calcinados. En algunos lugares encontraron unos dibujos simples que parecían humanos, pero con ramificaciones y «rastas» en la cabeza. Una de las paredes de la nave decía en otro idioma humano: «Váyanse de Tauro». Aún así, los tripulantes de Torino II siguieron explorando para ver si encontraban un sobreviviente y, de paso, tomar el combustible y baterías de Torino I. Un tripulante de Torino II encontró una sala llena de rasguños con quemaduras y aberturas, parecía una sala de investigación científica. En aquella sala había signos de que tenían encerrado a alguien o algo y éste encerrado rompió su prisión. También había anotaciones en papel, algo absolutamente raro ya que no se usaba papel hace siglos y sólo era para emergencia absoluta. Las computadoras estaban apagadas, así que debió ser una real emergencia. El tripulante avisó al resto y allí fueron todos a ver lo que había en la sala, también oyeron y vieron por las cámaras individuales los tripulantes que quedaron en Tauro II. Allí estaba anotado todo lo sucedido por el Doctor Ramírez y las anotaciones en el notario decían lo que se describe a continuación. En la página 1 decía: «El Espécimen Relámpago» – acompañado del mismo dibujo que vieron antes -. En la página 2 decía: «El espécimen es agresivo y apagó la energía varías veces, tuvimos que recurrir a luces de emergencia y costumbres arcaicas. El espécimen fue denominado ‘Relámpago’ y su especie de igual manera, aunque también lo denominamos ECVL-TPE-01 para darle una oficialidad. Las siglas, como indica los procedimientos del protocolo, significan la ubicación y orden de la especie encontrada, es decir, ‘Espécimen de Civilización de la Vía Láctea – Tauro Pleyades Electra – 01’. Entra en el orden C, es una especie que tiene Civilización y puede comunicarse, pero no con lenguaje oral». En la página 3 decía: «El sujeto Relámpago fue encontrado flotando en el espacio, había recibido una llamarada solar y golpeo la nave Tauro I. Esto lo sabemos porque Relámpago se comunicó por medio de nuestras computadoras, luego de varios días de agresividad sin diálogo. Al parecer, accedió a ellas a la distancia por medio de la estática y decodificó el idioma en pocos días para comunicarse. Por medio dela computadora, nos amenazó reiteradas veces y nos contó que sabían de nuestra existencia y sobre La Tierra». En la página 4 decía: «El sujeto está compuesto literalmente de electricidad, su cuerpo es prácticamente humanoide y su cabeza al igual que manos y pies es parecida a la de un ajolote transparente. El sujeto describió que la Tierra fue visitada por ellos 2 veces, una exploración y un intento de invasión fallido gracias a la resistencia de humanos cuyas armas eran, según él, de civilización atrasada en comparación a la suya. El sujeto volvió a amenazar a la tripulación, aclaró que no daba ventajas a la humanidad describiendo datos sobre su especie ya que no había manera de que el ser humano pueda llegar a dar una respuesta o contraataque a su especie o planeta natal». En la página 5 decía: «El planeta natal del sujeto está ubicado en la estrella Electra, han conquistado su sistema solar y otros sistemas solares. Originalmente eran una especie de carne, lo más cercano a nuestros conceptos es el de un anfibio. Llegaron a un punto de evolución donde obtenían energía de su propia estrella y crearon una gigante máquina qué ellos llamaron ‘Madre’ alrededor de su estrella. Madre fue conectada a cada individuo, por medio de dispositivos corporales y esto provocó una sobrecarga en los cuerpos haciendo que ellos se transformaran en seres de pura energía y electricidad. Esto lo hicieron de manera intencional luego de probarlo en varios sujetos de prueba». La página 6 decía: «Según el Relámpago, dieron el paso al siguiente paso evolutivo, solo necesitaban de energía para sobrevivir, son electrófagos. Ya no necesitaban de otras formas arcaicas para alimentarse. Pero, una sobrecarga mayor hizo que varios ciudadanos y su Rey Planetario muriera. Por el caos y el infortunio inesperado, destruyeron a ‘Madre’. Luego pensaron que esto fue un error y comenzaron a buscar energía. Se dieron cuenta que era más fácil recolectarla que crearla y, con esta lógica, invadieron mundos». La página 7 decía: «Ellos visitaron mundos como La Tierra y descubrieron la existencia de mundos que el sujeto denominaba como ‘Planetas Escenciales’, mundos que tenían la custodia de seres más allá de su propia comprensión. Según el sujeto, La Tierra fue defendida y ayudada por una entidad llamada ‘Pilar de Aire’, pero esto era para el sujeto un ‘mito de los ancianos’ de su propia especie (la especie relámpago). Los ancianos de su especie elegían al Rey de su planeta. El sujeto fue expulsado de su cápsula por el impacto solar y su cuerpo chocó con la nave espacial humana». La página 8 decía: «Memoria del Doctor Ramírez. El sujeto escapó a las 336 horas de haberlo encontrado por primera vez, el…». Allí terminaban las páginas, la 8va página estaba rota y llena de sangre. Mientras leían las páginas, los tripulantes a bordo decían que tenían que salir rápido y leían con desesperación. El grupo que comandaba la nave Torino II daba la orden de que salieran. Los tripulantes exploradores que estaban en la Torino I escucharon las ordenes entrecortadas con ruido y pedían repetir el mensaje. Pero sólo se escucharon gritos. Los tripulantes de la Torino II que estaban en el comando fueron sorprendidos por detrás por el Relámpago de la Torino I, que había escapado y mató a todos los tripulantes de la Torino I.El Relámpago había pasado por el puente sin que se dieran cuenta y mató a todos los del comando de la Torino II y los tripulantes que allí había. La intención era que no escaparan usando la Torino II y, por este motivo, atacó primero la Torino II aprovechando que estaban distraídos. Los tripulantes exploradores que estaban en la Torino I, leyendo las páginas, preguntaban que pasaba hasta que se dieron cuenta que pude ser ése el espécimen que escapó. Los exploradores no sabían que hacer ya que si volvían a su nave iban a ser atacados, pero no tenían otra opción para huir, la nave Torino I no funcionaba. Fueron a la Torino II, sin otra alternativa, pero el relámpago extraterrestre los esperó en el puente. Los exploradores huyeron y corrieron de vuelta a la Torino I. Casi todos los exploradores fueron asesinados por el relámpago, salvó una sola tripulante exploradora que se encerró en el almacén, esperando a que el relámpago deje de perseguirla y llegue alguna nave de rescate.

Cirrostratus 

En el siglo XXXI de nuestra era terrana, la humanidad había llegado a distintos planetas habitables fuera del sistema solar y del brazo galáctico de Orión, nuestro brazo galáctico donde se ubica La Tierra. Para realizar esta hazaña la humanidad orbitaba planetas y los límites de sistemas solares (como la Nube de Oort) con distintas flotas y puestos de mandos en el espacio para la asistencia y constante contacto, estos puestos se llamaban Astrocontroles. Estos puestos espaciales son desarrollados por la Corporación Eufrosyne, empresa que tiene un convenio cooperativo con la República de La Tierra para encargarse de toda la estructura tecnológica e industrial galáctica o planetaria que mantiene y desarrolla los mecanismos espaciales. Los Astrocontroles son enormes estaciones espaciales del tamaño de una cuidad que giran alrededor de las fronteras de un sistema solar, las estaciones están hechas para que allí habite todo el alto mando solar y ministerios encargados del sistema solar que se controla. Orbitando los planetas cercanos a la frontera, los más alejados al sol, se encuentran las Astrotorres. Las Astrotorres son numerosos y pequeños puestos de control específicos que son integrados por profesionales de cada área de trabajo (gubernamentales o empresariales) para auxiliar al planeta habitable, a otras astrotorres o al astrocontrol, entre otras operaciones logísticas solares. Cada una tiene el nombre del sistema solar que habita y en el Sistema Solar Cirrostratus solo había un planeta habitable: Cirrostratus D. En la astrotorre 271127-Cirrostratus de la Corporación Eufrosyne se recibió un mensaje del Astrocontrol Cirrostratus para el técnico industrial especializado en maquinarias de magnitud planetaria llamado Ángel Krino de la Corporación Eufrosyne. Ángel era el nuevo técnico llegado hace sólo unos días de otro sistema solar, ya que el anterior técnico había fallecido recientemente. Ángel apenas conocía su astrotorre y en esa semana el mensaje de la corporación para la que trabaja le había ordenado ir a Cirrostratus D, un fallo en el planeta los había dejado sin comunicación con las estaciones. Instantáneamente después de levantarse de su siesta, Ángel leyó el mensaje y exaló un suspiro de cansancio al no creer el poco tiempo que duró su instancia en la astrotorre. Mientras comía veía todas las publicidades de la Corporación Eufrosyne para la cual trabajaba: «En Eufrosyne nos encargamos de tu felicidad», «Todas tus necesidades están en Eufrosyne, ya no tienes nada de qué preocuparte», entre otras publicidades parecidas. Ángel miró las publicidades de la corporación para la cual trabaja y sonrió preguntándose quién podía aguantar esa empalagosa publicidad de pura felicidad. Por dentro, se preguntó si el planeta estaba mal estructurado por su clima frío y, hasta cierto punto, pensó que el anterior técnico falleció por su trabajo. El planeta Cirrostratus D era frío y hostil, pero gracias a la tecnología pudo ser un planeta floreciente y verdoso con ciudades que mezclaban una estética del milenio pasado en La Tierra, el gótico feudal de 2 milenios atrás y la tecnología actual. Los años se contaban en el planeta desde la primer pisada humana y el planeta Cirrostratus D ya tenía 30 años con 50.000 habitantes y 7 cuidades, más la capital (8 Ciudades), cuyos habitantes eran los más ricos de la clase alta galáctica de la humanidad. El planeta Cirrostratus se llamó así por sus características y frías nubes que constantemente ponían a su sol rodeado de una aureola en el paisaje. La capital era Talia, donde estaba la Mansión de Gobierno y el Palacio Eufrosyne de la Corporación, donde vivía el dueño y presidente de la Corporación Eufrosyne quién también eligió ése planeta hace 17 años como centro operativo y ejecutivo de la empresa. Esos eran los datos del planeta que leyó Ángel en los archivos antes de subirse a la nave y partir hacía el planeta. Al llegar a la orbita del planeta, una de las pantallas de energía del escudo planetario se abrió para que ingrese la nave de Ángel, gracias a la identificaciónautomática que porta la nave. Estás potentes pantallas energéticas que forman el escudo planetario están hechas gracias a la conexión entre satélites, permitiendo el acceso de la luz y evitando cualquier tipo de ingreso indeseable. Cada estructura planetaria llevaba el logo de la corporación. Durante el aterrizaje en el Astropuerto Planetario, que permite el aterrizaje seguro de naves espaciales, Ángel sintió con absoluta rareza no recibir ningún mensaje de bienvenida ni de indicación alguna. Al descender, agarro su equipo básico y salió de la nave: No había nadie. En toda la pista no había un alma y una oscuro cielo apenas era alumbrado por un sol tenue y débil, apenas se sentía que era de día, era como si fuera de noche pero con sol, y las nubes en el cielo hacían lo suyo formando una neblina espesa que provocaba un halo alrededor del sol. Ángel saludó, gritó y se acercó a los vidrios del edificio del puerto, pero todo estaba vacío y con pocas luces titilando. En este momento, Ángel ya pensaba que algo no andaba bien y decidió regresar a su nave para enviar un mensaje a las autoridades del planeta y del Astrocontrol, pero nadie respondía. Luego de unas horas de espera decidió volver a su Astrotorre, no se iba a arriesgar a perder tiempo ni a involucrarse con cualquier cosa mala que haya pasado. Ángel era de poca paciencia y sin sentimientos, frío como éste planeta, no tenía placeres, ni goces, ni deseos. Era como sí Ángel hubiese nacido sin ganas de vivir, no le importaba la vida ni su vida. Ángel era huérfano y toda relación con personas fue horrible, todas las veces que intentó tener un buen trato fue para peor, como quién saca la pata en una arena movediza. Hay gente que tiene mala suerte para socializar o, tal vez, era mala persona. Ángel se preguntaba si era mala persona, a pesar de que hacía todo para ser buena persona, pero la costumbre de su mala suerte en la vida lo había carcomido. Simplemente trataba a los demás como máquinas y quería que lo traten con ese protocolo cordial, su única ambición era trabajar para poder comer. Mientras el resto de la humanidad disfrutaba de los beneficios de vivir, Ángel prefería la soledad hasta morir en paz, sin deseos biológicos ni mundanos más allá de la supervivencia. Cuándo su nave llegó a la atmósfera en su viaje de regreso, estando a punto de salir del planeta, un flash invadió la nave estrellándola directamente con la colina que daba a la pequeña Cuidad de Slakea. Ángel se despertó del choque y salió a duras penas, sacando sus herramientas para ponerlas en su cinturón. Ángel se sentía odiado por el universo o la vida, sentía que su mala suerte en todo ya era por una evidente intencionalidad universal o por entidades más allá de su comprensión, según él. Realmente sentía que su vida iba cada vez peor y peor, así lo expresaba Ángel a cada paso que daba, recordando cada momento horrible de su vida. Todo era para mal, nada era para bien. Ángel no recordó una sola cosa buena en su vida. Así se dirigió a la Cuidad de Slakea para que lo auxilien o poder comunicarse con el Astrocontrol, en la espesa neblina del planeta. Ángel rogaba a los cielos, que ni él creía, morirse lo mas pronto posible, ni esa suerte tuvo. Ángel recordó una vez más en su mente que cualquier entidad divina probable que existiese, sí es que existía, le debía explicaciones como aquella vez que por 3 años seguidos tuvo enfermedades de todo tipo, o aquella vez que murieron sus seres queridos uno a uno en pocos años, o aquellas veces que renegaba entre las enormes maquinarías con ese trabajo inmundo, o cuando se fracturó, o por todos los fracasos que tuvo, o por aquella vez que murió su amada. ¿Qué tanto mal había hecho él para merecer semejante peso en el alma?, siempre intentó ser buena persona y poco a poco se fue amargando, marchitando su vida. ¿Por qué todos los males iban a él?. Son cosas que preguntaba Ángel, cosas que le preguntaba al universo o a cualquier cosa superior a él. Por supuesto que no era perfecto, como nadie es perfecto, tenía sus errores en su intento de ser amable o neutral. ¿Por qué es injusta la vida y golpea bajo a los que más necesitan apoyo?.Mientras se preguntaba esto y recordaba todo esos malos momentos, Ángel vio el cartel que daba la bienvenida a la Cuidad de Slakea y era el camino de la entrada, en una calle muy ancha. Ángel gritó saludando y pasó por las casas del lugar, pero todas parecían abandonadas. Ni un alma. Ángel se mordía los labios y negaba con la cabeza la maldición que tenía con su suerte, era realmente desesperante. Ángel vio que a lo lejos se veía el gigante castillo que llegaba hasta los cielos que era el Palacio Eufrosyne, en una especie de camino caracolado cuesta arriba donde se veían las otras ciudades a lo lejos que rodeaban el Palacio, siguiendo ese camino caracolado hacia arriba. Ángel se frotó la cara pensando que tenía que caminar hasta allí o hasta la próxima cuidad y le dió una fatiga tremenda. Ángel retomó el camino central y, faltando poco para salir de la cuidad, escuchó un ruido en un almacén enorme que estaba abierto, oscuro y con pocas luces, pero abierto. No se veía mucho lo que había adentro del almacén más allá de algunos empaquetados y cajas. Ángel entró al almacén saludando, pensando que tal vez era una perdida de tiempo y seguramente el ruido fue por algún animal, con la mala suerte que tenía. Ángel vio que por fin, por fin, había un ser humano mirando la pared del almacén y sonrió transmitiéndole su desesperación por haber encontrado a nadie, pidiéndole ayuda. Ángel se acercó más, pensando qué no lo había escuchado, y vio unos medicamentos en los pies del hombre con pastillas tiradas en el piso que había en el almacén. El hombre se dio vuelta por los ruidos que hizo Ángel y se vio su horrible aspecto: Tenía la piel como si fuera baba líquida, con el color de piel lleno de manchas con colores del arcoiris, los ojos enormes con pupilas grandes negras donde giraba en su interior unos colores arcoiris en espiral, chupando con sus manos derretidas y babosas los medicamentos de a puñados, con la lengua larga de su boca llena de esas sopapas que tienen los tentáculos de los pulpos. Ángel quedó inmóvil ante lo que veía, temblando y paralizado. El hombre de aspecto baboso encaró chillando y gimiendo para el lado de Ángel y se cayó en el primer paso que dio, cuyas piernas eran como la de un elefante pegajoso y empezó a arrastrarse por el suelo caminando con sus manos. Ángel empezó a retirarse lentamente para atrás y cuando iba a correr apareció detrás de él una mujer igual que el hombre con baba, poniendo sus manos pegajosas en el tórax de Ángel y largando un humo por su lengua babosa y tentacular; a diferencia del hombre, la mujer estaba cubierta de concreto y basura hasta el ombligo, como si fuera un recipiente. Del susto, Ángel apartó a la mujer tirándola al suelo, quedándole pegoteado con baba su ropa, y vio que empezaron a salir de las ventanas, rompiendo los vidrios, y de las calles más de esa gente pegajosa que se arrastraba con sus manos. Algunos de ellos arrastraban con sus pies mobiliario u objetos pegados a sus piernas con esa baba mezclada con sangre, la mayoría eran camas y sillas pegadas al cuerpo. Ángel empezó a correr a la siguiente cuidad por esa calle, de las calles paralelas y del fango salía más gente babosa con aparatos pegados en la cara derretidos, pero que parecían seguir funcionando (teléfonos, televisores, placas electrónicas, parlantes chicos, entre otros). Mientras corría y huía de esa gente, Ángel notó que todos tenían detrás de sus cabezas, en la nuca, tres fierros o cables pegados que al principio no notó por la desesperación y por el hecho de qué todos tenían cosas pegadas en la cabeza y cuerpo. Los aparatos pegados a esa gente seguían mostrando su función, haciendo ruido y reproduciendo música o videos. Ángel subió la calle agitado y corriendo hasta que vio que esa gente no lo alcanzaba, así que solo empezó a trotar mientras se preguntaba que era esa gente.Ángel llegó a la Cuidad de Ōkui y se paró un segundo para bajar los latidos de su corazón y cachetearse la cabeza pensando que estaba soñando una pesadilla. Ángel agarró un barra de fierro que vio en el suelo y siguió caminando desesperado para ver si encontraba algo. Ángel escuchó ese chillido atrás de él y vio que esa gente se acercaba desde lejos arrastrándose entre la neblina espesa, así que siguió trotando hasta que en una de las intersecciones vio un humano gordo y grande, de 3 metros de largo, que desde su ombligo le salía una boca enorme que se comía una persona cuyos restos quedaron de la cintura para abajo. Ese enorme ser humano tenía esos 3 cables en la nuca y bocas en toda la partes del cuerpo: bocas en las piernas, bocas en los brazos, bocas en la cara, bocas en la espalda, bocas pequeñas con largas lenguas y dientes afilados. Ángel se quedó quieto y camino de costado mirándolo, alejándose del enorme hombre, acercándose a las edificaciones al frente del enorme ser humano de múltiples bocas. Ángel debía caminar si o si, ya que se acercaba la gente babosa y el camino por donde vino estaba invadido por esa gente. Ángel tampoco podía cortar camino en una diagonal recta al Palacio ya que las paredes que rodeaban el monte caracolado donde se ubicaba eran de un tamaño colosal. El enorme hombre, que estaba comiendo a un humano, movió sus orejas y miró a las gentes babosas que se acercaban, ahí Ángel vio que sus ojos también eran bocas y por esto debía ser ciego (tal vez, por eso, no sintió la presencia de Ángel). El gigante pegó un grito grave que provocaba un mini temblor y corrió hasta donde estaba la gente baboseada, pisoteándolas y comiendo algunas. Ángel se apuró para correr, aprovechando el momento, y uno de esos gigantes salió de una casa rompiéndola, gritándole a Ángel. El gigante que salió era aun más deforme, pero con ojos grandes que sí miraban, tenía una columna de hormigón en su mano y órganos digestivos de varios tamaños en la otra qué se las comió gruñendo. Cuándo acabó de comer de un solo bocado, volvió a gritarle mas fuerte a Ángel y lo persiguió golpeando las casas con el hormigón. Ángel se metió como una hormiga metiéndose en las casas, huyendo del gigante, y aparecieron más gigantes de un tamaño más chico (quizás 2 metros) que estaban comiendo gente y animales grandes, todos con esos 3 cables en la nuca. Ángel corrió sabiendo que la única salida era la subida hasta el Palacio, mientras el gigante aplastaba con el hormigón y su puño todas las construcciones. Algunos gigantes eran muy gordos, otros tenían dientes enormes como hipopótamos, algunos tenían una boca larga como si fuera una trompa de elefante, pero todos tenían bocas en todo el cuerpo. Ángel fue lanzado hasta otra casa del golpe que propinó el gigante con el hormigón contra las paredes de la casa donde estaba Ángel. Ángel se levantó con todos los dolores y rasguños del golpe, lleno de polvillo en la cara, y pudo salir corriendo por los árboles boscosos que hacían camino por la calle principal, sin que esos gigantes se den cuenta, hasta unas rejas enormes cerradas con mecanismos de cerrajería igual de grandes y enormes que sus barrotes. Ángel imploro ayuda, rogando que alguien estuviera del otro lado para abrirle, y para su sorpresa las puertas se abrieron lentamente mientras unas cámaras de seguridad lo miraban. Ángel esperó a que se abra la puerta lo suficiente como para pasar ajustado y, atrás de él, apareció el gigante que hizo un grito ensordecedor corriendo en dirección a la puerta. Ángel pasó por la puerta apurado y la puerta se cerró rápidamente dejando al gigante con las ganas de comerse a Ángel. Ángel le agradeció a las cámaras de seguridad del otro lado que lo miraban niño y vio que la cuidad se llamaba Cuidad Hochmut por un cartel. Ángel empezó a caminar por la calle preguntándose que clase de cosas lo sorprenderían ahora y quién fue la persona que le abrió la puerta. Ángel empezó a tener dolores de cabeza, viendo que le salía acné y protuberancias en todo el cuerpo. El acné o grasa del cuerpo le salía por los poros de toda su piel, esa grasa salió formando filamentos de 30 centímetros de largo, acné vivo como gusanos, Ángel se intentó arrancar los acnés, donde le salía sangrede todos los poros donde se sacaba el acné, gritando de dolor hasta que se desmayó. En el desmayó, Ángel se transportó al recuerdo de su pasado cuando era un niño huérfano que no podía dormir por el fallecimiento de sus padres vivido en él. En la cama del orfanato, Ángel soñaba con monstruos y fantasmas deformados que no lo dejaban dormir. La versión de Ángel niño se levantó de la cama con una linterna y vio esos fantasmas que torcían su cabeza para todos lados, persiguiéndolo. Ángel informó esto a las personas que cuidaban el orfanato, al personal, pero nunca le creían y siempre lo mandaban a dormir a la cama cuyas sombras fantasmales estaban debajo de la cama sacando sus garras, muchas veces, saliendo como personas conocidas. De entre los fantasmas, muchas eran enfermeras y trabajadores del orfanato con sus egos propios exagerados teñidos de la indiferencia que los caracterizaba, pero esos monstruos que los imitaban lo exageraban al máximo de lo que realmente era. Incluso, una vez salió a caminar de noche por el orfanato con su osito de peluche y se vío a si mismo con otro osito de peluche. Cuándo Ángel se vio a si mismo de espaldas le preguntó quién era y el fantasma que imitaba a Ángel le dijo «al que siempre dejan de lado, al que siempre olvidan, yo merezco cosas buenas pero este mundo no merece» y cuando se dio vuelta tenía la cara toda derretida, al igual que el osito de peluche fantasmal que lo persiguieron hasta la cama. Cuándo la imitación de Ángel de niño lo iba a comer arriba de la cama, Ángel se despertó todo transpirando y temblando, con un olor hediondo propio del lugar, pero sin esos acnés que le habían salido del cuerpo y que desaparecieron como si no hubiesen existido. Al principio le costó reaccionar, ni en sueños podía estar en paz. Ángel se recompuso sin saber cuanto tiempo había pasado. Y escuchó que alguien estaba llorando. ¡Una persona! , ¿una persona sana en este lugar?, ¿será la persona que abrió la puerta?. Ángel ingresó a una de las casas destruidas y, asustado por no saber si era una criatura rara o un humano, se acercó con el fierro en mano hasta que escuchó que pedía ayuda. Era una mujer agachada en posición fetal pidiendo ayuda, Ángel se acercó y la asistió tranquilizándola. Poco a poco la mujer se recompuso retomando la cordura después del llanto y Ángel le preguntó a la mujer por su nombre, por los humanos deformes que vio y qué había pasado en este planeta. La mujer respondió que se llamaba Dionis y lo único que dijo es que un día perdió a su familia por lo que pasó. La mujer empezó a llorar y Ángel la calmó otra vez diciéndole que le prometía que iba a encontrar a su familia, que hasta que eso pasara la iba a cuidar. La mujer le agradeció, le dijo que era una promesa y dejó de llorar. Ángel le preguntó si tenía idea de donde podían estar sus familiares y la mujer dijo que no sabía, aunque tal vez podrían estar en la cuidad con los Yoyos. Ángel la quedó mirando y le preguntó que eran los Yoyos. Dionis le pidió a Ángel que la siguiera y en una esquina le mostró unos humanos pelados, vestidos con ropas profesionales, con esos 3 cables en la nuca, que se movían temblando. Uno de esos «Yoyos» dio la vuelta de su cabeza rápidamente como un búho, girándola 360 grados, y Ángel vio el rostro de los yoyos que casi lo hace gritar teniendo que taparse la boca: los yoyos tenian ojos alargados desde el pelo de la frente hasta la boca, ojos negros con una pequeña pupila blanca y una sonrisa larga con una boca grande de oreja a oreja, literalmente, y se les podía escuchar reírse emitiendo un «jijiji» cada vez que tenían esos espasmos. Ángel no podía creer que esa mujer sobreviviera a estas cosas y del lado del frente vio una comisaría. Ángel le pidió a Dionis que la siga y fueron a la comisaría sin hacer mucho ruido, donde Ángel encontró una escopeta de pulso plasmático, dos pistolas viejas que tenían como antigüedad que solo disparaban balas de plomo del milenio anterior y tres cuchillos; todo junto al palo de fierro se equipó Ángel. Ángel eligió caminar con una pistola en la mano por si las dudas y salieron de la comisaría. Mientras iban caminando sigilosamente para no alertar a los yoyos, Ángel le preguntó si sabía de la persona que le abrió la puertay la mujer dijo que no sabía que la puerta se había abierto. También la mujer le dijo que esos yoyos no escuchaban, eran sordos y le señaló a un yoyo que tenía las orejas metidas para adentro del propio orificio auditivo. Ángel también vio otra vez esos 3 cables en la nuca de los yoyos y le preguntó a Dionis que eran esos 3 cables conectados a la nuca. La mujer le dijo que era un implante que se hicieron, pero que ella no participó de eso y no sabía mas que eso. Ángel le preguntó como salir de la cuidad y Dionis le pidió que lo siguiera, yendo agachados por la cuidad. Cuándo iban caminando, Ángel vio desde lejos un calle que solo tenía 100 metros con un edificio grande que decía «Centro de Investigación Eufrosyne» y en el medio de la calle había un cordero pequeño. ¿Un cordero en el medio de todo esto?. El corderito lo quedó mirando a Ángel y se quedo quieto mirándolo. Dionis le dijo que todavía había animales sueltos rondando el lugar y le pidió seguir camino, pero Ángel no se movió. Dionis insistió con irse tocándole el hombro a Ángel, pero Ángel no podía dejar de ver al cordero. ¿Porqué ése cordero lo miraba tanto?. Cuándo Ángel se movió un poco para hablarle a Dionis, el cordero movió su cabeza manteniendo la mirada fija en Ángel. Ángel se percató de esto y se volvió a mover, una vez más el cordero lo siguió con la mirada sin hacer un músculo y unos segundos después ingresó al edificio del Centro de Investigación. Dionis dijo que tal vez ese cordero era una de esas criaturas raras transformadas e insistió en irse, pero una luz de láser que provenía de una ventana del edificio los apuntó haciendo un apagado y encendido, una señal clara. Ángel no dudó y dijo que tal vez haya una persona allí adentro, así que cruzó las calles sigilosamente hasta el edificio y Dionis pidiéndole que no vaya terminó siguiendo a Ángel. Ambos entraron al edificio que estaba abierto y con algunos yoyos rondando el edificio caído a pedazos, con algunas luces caídas encendidas y rotas. Ángel vio el mapa del edificio y fueron a las escaleras donde presuntamente provino el láser. Todo iba bien, esquivando a los yoyos, hasta que Dionis hizo ruido en uno de los pasillos con una carretilla de ropa que había ahí. Los 2 yoyos que estaban en el pasillo se giraron y se empezaron a mover temblando, gritando y corriendo en dirección a donde estaban Ángel y Dionis. Ambos empezaron a correr subiendo las escaleras y Ángel empezó a dispararles con la pistola. Los yoyos recibían los impactos saliendole sangre y de las heridas le salían látigos de carne con ojos en la punta de los látigos. Ángel le disparó a los ojos principales a uno de los yoyos mientras corría y el yoyo cayó al suelo. El otro yoyo se le acercó a Ángel y con las manos el yoyo agarró a Ángel por el cuello, quemándole el cuello con esas manos frías y ácidas, mientras los múltiples ojos del yoyo lo miraban. A pesar del dolor de la leve quemadura, Ángel logró dispararle al yoyo en uno de los ojos principales, lo que hizo que el yoyo apretara su cuello con mas fuerza. Por detrás, alguien le había pegado al yoyo en la nuca con un hacha de emergencia, apartándolo, y luego le clavó el hacha en el otro ojo que le quedaba al yoyo. Ángel miró a la persona y era otra mujer, pero con guardapolvo, con una vestimenta como de doctora o científica, que sacó el hacha de la cabeza del yoyo y le pidió a Ángel y Dionis que la sigan. La mujer los llevó a un cuarto y se encerraron, el cuarto donde ella apuntó con el láser. Ángel le preguntó quién era y ella respondió que fue quién le abrió la puerta mecánica de la cuidad desde un lugar de control remoto. Ángel le agradeció y se presentó junto con Dionis. La mujer dijo que se llamaba Rafaela Loto o Doctora Loto y que trabajaba para la Corporación Eufrosyne en el área de investigación cuando todo empezó. Ángel le comentó que llegó al planeta por la falta de comunicación y los fallos, la Doctora Loto le respondió que eso debió suceder luego del Segundo Resplandor. Ángel le preguntó que era eso del segundo resplandor y Loto le respondió todo lo que había pasado antes de estos sucesos. El presidente y dueño de la Corporación Eufrosyne, llamado Walich Efíalter o Señor Walich Efíalter había planificado un secreto experimento a nivel planetario. El SeñorWalich perseguía la idea de que podíamos ser felices con absoluta plenitud, tal como lo soñábamos en nuestras mentes, prometiendo crear un mundo perfecto para las personas más adineradas de la galaxia. La hija de Walich Efíalter llamada Aglasha y su esposa llamada Pasít murieron en un accidente eléctrico y Walich Efíalter eligió Cirrostratus para crear un paraíso donde todos puedan vivir felices. Walich Efíalter sabía que podía crear una tecnología para clonarlas o, tal vez, incluso revivirlas, pero no era ingenuo. Walich Efíalter creía que por más que se cree tecnología para amañar la situación, ellas volverían a morir o algo podría salir mal, incluyendo que ellas ya no serían ellas si pasaban por algún proceso científico experimental. Walich creía que la única manera de solucionar desde cero absolutamente todos los problemas era creando ni mas ni menos que el cielo divino en el plano mundano, todo lo demás eran parches, parches a la realidad horrible que nos rodea. Loto aportó que este deseo era entendible y todos los ricos llegaron para financiarlo, para pagar ese cielo, ya que ellos también querían esto. ¿Quién no quiere vivir en un mundo perfecto donde todos tus sueños se hacen realidad?. Así que empezaron las construcciones y experimentos, creando en el subsuelo del Palacio un gigantesco complejo científico y tecnológico con una máquina esférica con forma de toroide computacional gigantesco en su centro conectado a los satélites que hacen de campo atmosférico artificial en el planeta. Ésta máquina ultra potente era capaz de modificar la realidad ambiental del planeta llamada «Caelum in Manibus», el Cielo en Nuestras Manos, o simplemente llamada «Cealum»: Cielo o Celestial. Pero, explicó Loto, la mente humana es muy poderosa y arraigada a la realidad; las personas no sentían absolutamente nada más que el cambio en el ambiente de la naturaleza y algunos enloquecieron, la mente humana no se acostumbraba a esto. Incluso el propio Walich Efíalter estaba enojado por no lograrlo, mientras mantenía el cuerpo de su hija y su esposa en un líquido que evitaba la putrefacción. Para reparar este fallo, los científicos se dieron cuenta que había que poner unos conectores cerebrales, esos 3 cables que Ángel veía en sus nucas, receptores de las señales y algoritmos que emitía el Cealum y qué, a su vez, recibía los impulsos neuronales de las personas. Todo parecía bien, realmente habían logrado esto cuando vieron que Walich Efíalter con sus receptores puestos estaba feliz cuando vio a su hija y su esposa vivas, que también tenían los receptores puestos. Uno a uno se pusieron esos cables, salvo algunos pocos trabajadores que debían monitorear o controlar que todo vaya según lo planeado. La gente realmente vivía feliz en un sueño perfecto, como si estuvieran en el cielo divino. Loto se ofreció para monitorear, rechazando ser intervenida, ya que ella es creyente de la deidad de la triada y sentía que eso era romper el orden natural de las cosas. Nadie rechazaría vivir en un mundo donde las penas desaparecen, nadie podía perderse esa tentación. ¿Quién en su sano juicio quiere vivir en el dolor?. Loto lo comprendía y entendía la motivación, pero seguía dudando de esto más como científica que como creyente, todo tiene su fallo. Y razones no le faltaron, tardaron en llegar, pero pronto empezó todo. Al terminar el periodo de prueba con algunos sujetos, comenzó la «Operación Cielostratus» (una mezcla del nombre del planeta con la palabra Cielo). Todos los habitantes del planeta, salvo Loto y alguna que otra persona suelta, se pusieron los receptores encendiendo una vez más el Cealum, instantáneamente después de encenderlo un pulso electromagnético iluminó todo el planeta llamado Primer Resplandor. Al principio, todo iba bien, las personas se mostraban felices como si realmente estuvieran en el cielo divino o en un sueño perfecto. A los sexto día después del Primer Resplandor, las personas empezaron a comportarse como auténticas psicópatas, confundiendo realidad con fantasía, atacándose unas a otras en una especie de esquizofrenia colectiva. Este era el problema de mezclar el cielo divino con la vida mundana, en términos científicos, no todos tenemos la misma idea de cielo y cada quién tiene susdeseos o placeres. No todos los humanos desean ver a sus seres queridos o tener paz, esa es la idea bondadosa del cielo. Lo cierto es que algunos desean el placer sexual, otros el desean ser lo que no son intentando buscar la belleza, otros incluso ser animales o tener poderes sobrehumanos, una infinidad de deseos y placeres subjetivos que ponían en conflicto al otro. En el Séptimo día se dio el Segundo Resplandor, tal vez por una acumulación en la intensidad de deseos o impulsos neuronales, el Cealum expulsó un segundo resplandor recibiendo y reemtiendo esos deseos. Las personas se transformaron en este tipo de cosas con las que se encontró Ángel y todavía habían otras más que no habían visto, lo que llamaron «La enfermedad de Ícaro», «La Ícarosis», o «La plaga del deseo». Por supuesto que las autoridades de Eufrosyne qué aun no se habían transformado ni enterado de la situación lo llamaron de otra manera, lo llamaron como «El milagro del Cielo». Ángel le preguntó a Loto porque lo llamaba la enfermedad de Ícaro y ella respondió que lo denominó así cuando recordó el mito de Ícaro cuando intentó llegar al sol. Los sujetos con la enfermedad presentaban distintos síntomas según el caso, cada una diferente a la otra hasta que pasaron por otras transformaciones mas genéricas. Al principio, no sabían detectar cual era el patrón común de estas enfermedades diferentes entre sí ni cual era el motivo por el cual cada una era diferente en cada persona. A uno de los asistentes se le ocurrió revisar el historial médico y encontraron que los que presentaban problemas nutricionales, anorexia y obesidad, le salían hendiduras pequeñas en el cuerpo. Otros sujetos presentaban un desfasaje corporal en las zonas del cuerpo que tenían prótesis, un gigantismo donde crecía la parte original del cuerpo que ya no tenían como las muelas y extremidades. Algunos síntomas de los sujetos no presentaron ninguna relación alguna entre el historial médico y los síntomas que tenían hasta que se le ocurrió ver el censo de las personas cuyos datos tenían incluso sus deseos y relaciones familiares. Allí encontraron que uno de los sujetos tenía gigantismo en el aparato reproductor, cuyo sujeto era muy activo sexualmente. Otros sujetos tenían aureolas de los colores del arcoiris en la piel y presentaban una frecuencia horaria holgada en el consumo de series, cascos de realidad virtual, productos de entretenimiento vario; casi todos superaban las 16 horas ininterrumpidas de consumo cotidiano de cualquier cosa que tenga pantalla. Ángel preguntó si eran las personas con baba y Loto lo afirmó, reparando en el hecho de que cada sujeto tenía distintas protuberancias y síntomas propios. Ángel le preguntó a Loto si había alguna forma de salir del planeta y Loto le contestó que, gracias a Dios, la única forma era llegando al Palacio, donde se encontraban las cápsulas propulsoras que apuntaban directo a la única salida atmosférica que no estaba tapada por el escudo de los satélites. Loto sacó un arma de pulsos o proyectiles eléctricomagneticos que tenía en el cajón y salieron cautelosamente del edificio. Cuándo iban por las calles de la cuidad, Ángel vio a uno de los yoyos parecido a él y en el rostro tenía varios rostros de él derretidos y compactos en la cabeza, gimoteando y estirando cada rostro la piel de la cabeza como si cada rostro quisiera salir. Lo mismo pasó con un yoyo con la cara de Loto y habían otros yoyos con los mismos rostros múltiples, pero de distintas personas cuyas caras originales se encontraban en la espalda queriendo salir del cuerpo. El yoyo que se parecía a Ángel gritó y los demás también que corrieron temblando, pero velozmente, contra Ángel, Dionis y Loto. Ellos empezaron a dispararles y corrieron hasta la salida de la cuidad, Dionis se tropezó y un yoyo con caras múltiples de Walich Efíalter le atrapó la pierna para comérsela, arañándole el tobillo. Ángel fue a su búsqueda,rescató a Dionis disparándole al yoyo y la levantó con la pierna un tanto herida donde corrieron para alcanzar a Loto, que los esperaba en el enrejado de la salida de la cuidad. Con dificultades, Ángel y Dionis llegaron a la salida y Loto cerró el enrejado antes que los yoyos llegaran, yoyos que manoteaban el enrejado para agarrarlos. Loto dijo que había que ahorrar balas y que no era necesario matarlos ya que tenían un camino por delante y continuaron caminando por el camino de árboles que era el camino transicional entre la Cuidad Hochmut y la Cuidad Lusto. Dionis frenó por el ardor en la pierna y dijo que trabajó un tiempo en el Hospital Cirrostratus de la Cuidad Lusto, que debía inyectarse algo para evitar infecciones. Loto se arrancó un pedazo de ropa y la vendó en la herida, rogando a Dios salud para Dionis. Dionis le agradeció a Loto y le dijo que de paso tomaría otros medicamentos por las dudas. Loto levantó a Dionis y dijo que ellos la cubrían, aunque también debían tener cuidado ya que no sabían que podía aguardar allí. El trío llegó a la Cuidad Lusto, que estaba abierta, y se encontraron con un aroma dulce que daba paz. En el camino principal no encontraron nada raro hasta que llegaron al hospital, intacto, donde en la recepción había una enfermera atendiendo el hospital como sí no pasara absolutamente nada malo. Ángel le apuntó en la cabeza a la enfermera, dudando de cualquier cosa y la enfermera se agachó asustada pidiendo que no le hagan daño. Los 3 se miraron mutuamente y Loto le bajó el arma a Ángel, tranquilizando a la enfermera. Ángel dijo que no podían bajar la guardia y que era muy raro que la enfermera no estuviera alterada o pidiendo ayuda con todo lo horrible que estaba sucediendo. Loto le dijo que todavía cabía la posibilidad de que existan humanos anestesiados o con una etapa temprana de la Enfermedad de Ícaro, etapa llamada la Infección de la Masa Anestesiada cuando empezó a surgir en el sexto día los síntomas de desapego con la realidad. Dionis insistió que había que dispararle por las dudas a la enfermera, no sabían si ella los podía infectar. Loto volvió a insistir con que había que tener piedad con todas las criaturas, piedad y templanza, que no era necesario atacar sin ninguna razón hasta que sea por defensa propia. Loto le explicó amablemente a la enfermera que había ocurrido un problema y por esta razón había nerviosismo, Ángel se disculpó con la enfermera y la enfermera entendió la situación poniendo buena cara. Al instante, la enfermera le dijo que la razón principal por la que disculpaba a Ángel es porque era un chico muy guapo y le preguntó a Dionis si eran pareja con Ángel. Más allá de la incomodidad, sabiendo el estado de anestesia en el que estaba, Ángel le negó calmadamente a la enfermera su inquietud y le preguntó si todavía había inyecciones o medicamentos. La enfermera le dijo que si a Ángel y recordó que Dionis trabajó allí, diciéndole que ella ya sabe donde se encuentran. Dionis vio que la enfermera tenía unas mochilas colgando en el mostrados y le pidió si podía llevarse una, lo cual la enfermera respondió que sí con esa cara inmutable de felicidad. El grupo le agradeció a la enfermera y la enfermera les deseo que tengan un excelente día, sin mover su sonrisa con las mejillas coloradas. Los 3 se dirigieron a donde estaban los medicamentos, Dionis puso algunos medicamentos en la mochila y se inyectó a si misma una antitetánica en la pierna. Luego, Loto le curó la herida con alcohol y yodo para el vendaje. Dionis les dijo a Ángel y Loto que esperen allí, yéndose a una especie de banco de sangre donde agarró unas inyecciones de color celeste que puso en la mochila. Ángel habló en voz alta diciendo que debió morir en el choque de la nave, pero Loto le dijo que si ni fue así es porque tal vez él era especial y necesario para algún destino. Ángel le contó todas sus penas negando lo que decía Loto, maldiciendo su destino y preguntando que clase de elección especial o protección benevolente había en su vida con la mala suerte que tenía. Si eso era estar bendecido no se quería imaginar lo que era ser maldecido. Loto tocó la mano de Ángel y lo tranquilizó diciéndole que crea en si mismo, que su esposa así lo hubiese querido y que todos tenemos algo que nos hace bellos ante los ojos de la deidadcreadora del Universo, tal vez incluso de simplemente por la creencia de su propia existencia, de lo que el creyera o la fe que tenga, no importaba. Para Loto no importaba en lo que crea en la gente, pero si importaba el amor por la vida más allá de la creencia, cualquier cosa estaba bien mientras se sienta bendecido y con fé. Ángel le agradeció y le dijo a Loto que ella era buena de corazón y se merecía lo mejor de este mundo. Ambos se preguntaron por Dionis, así que Ángel fue a buscar a Dionis y se cruzó con ella en el pasillo, donde Dionis se asustó diciéndole que pensó que era uno de esos monstruos. Finalmente, se reunieron los tres y salieron del hospital agradeciendo a la enfermera que sonrió saludándolos tiernamente hasta que se fueron, donde puso una sonrisa siniestra. El grupo camino comentando la paz que sentían y lo raro que era no ver un monstruo, aunque lo agradecieron. Mientras hablaban, Ángel le veía el rostro y el cuerpo a Loto, se lo veía lentamente figurándose en la cara de Loto el rostro de su esposa que le decía que lo extrañaba en la cama. Ángel se quedó embobado mirándola a Loto, pensando que era su esposa, mientras Loto le hablaba tratando de que reaccione. Ángel amagó con acariciarle el pelo hasta que el rostro de su esposa en el cuerpo de Loto le dijo que extrañaba cuando copulaban, con un lenguaje libidinoso que no era propio de su amada y gracias a esto Ángel retomó la conciencia, no había manera de que ella hablara así. Loto le preguntó si se sentía bien y Ángel se agachó hasta que vieron caminar por una de las intersecciones algo que los dejó paralizados. Pido disculpas a los lectores de ante mano por lo desagradable que va será el texto a continuación, pero la verdad es que hay que describir esto con la mayor precisión posible. En la intersección apareció un enorme feto del tamaño de un humano, arrastrando una cola que parecía un órgano o, tal vez, una placenta; todo lleno de sangre. Ángel comentó ya le extrañaba que algo raro no aparezca, donde increíblemente a estas alturas preferían que aparezca algo a que no aparezca nada y se sientan manipulados. El feto ignoró la presencia del grupo, siguiendo su camino, pero atrás de él aparecieron unos humanos deformes caminando a gatas; algunos tenían la cara exageradamente estirada, los pómulos y labios exageradamente hinchados con maquillaje sucio y sacando unas lenguas que llegaban hasta el suelo, con un movimiento lascivo. Cabalgando y azotando a estos humanos, se veían otros humanos vestidos de cuero que tenían pezones en todo el abdomen como si fueran animales o vacas, cuyas lenguas también eran larguísimas y largaban una baba blanca, roja y rosada asquerosa con fétido olor. Definitivamente ése lugar estaba lleno de lujuria y esas gentes les gritaban con gemidos con la tonalidad de un reptiloide cuando saca la lengua. Como tapaban la salida de la cuidad y estaban rodeados no tuvieron otra opción que dispararles a este tipo de engendros. Estos humanos caían por los disparos, pero llegaban más corriendo por la misma calle, algunos cuya cara era toda una boca gigante con lenguas largas sin ojos, pero con cuerpos que intentaban mostrar sensualidad. El grupo se separó ante el ataque y la enfermera salió del hospital para empujar a Ángel a un local con vidriera donde entraron los dos. La enfermera tenía todas las venas de la cara y los ojos hinchados, poniéndose arriba de Ángel y lamiendole la cara con su lengua larga, pidiéndole que la copule. De las espaldas de la enfermera salieron unas flores carnívoras hechas de carne y Ángel la empujó huyendo hasta el fondo del local donde salió llegando a una casa derrumbada pisando una montaña de heces y vómitos con muchas moscas, donde se tiñó su ropa y cara. Ángel vio que allí había un anciano escondido también teñido de heces diciéndole que las heces hacen que no lo registren. Ángel se arrastró por el suelo saliendo de la casa, lleno de escombro y suciedad, al otro lado de la calle donde estaba laenfermera en la esquina de esa calle buscándolo y caminando con esos pétalos de carne. Para la sorpresa de Ángel, la enfermera giraba la cabeza para los costados gruñendo sin llegar a ver a Ángel que literalmente estaba al frente de su cara y Ángel huyó adolorido sin disparar para no llamar la atención. Ángel escuchó a Dionis pidiendo ayuda y entró a una casa donde un hombre de esos la agarraba del brazo, cuyas plantas de carne también salían de su espalda, y Ángel le gritó al hombre disparándole con la escopeta volandole la cabeza. Loto apareció desde otra calle disparando a esos engendros libidinosos con plantas carnívoras de carne, que le salían estigmas florales de carne y tentáculos de anteras florales de sus pétalos que intentaban morder y agillotinar a Loto. Ángel la ayudó disparándole a esos engendros y Dionis pegó un grito al ver que el hombre decapitado por el disparo de Ángel se volvió a parar, sacando una baba blanca de los estigmas florales de carne, que titilaban al expulsar esa baba. Ángel le disparó y el hombre seguía caminando sacando un pestillo de su cuello cortado. Loto le dijo que debe dispararle en los pétalos, además de la cara, para matarlos. Ángel disparó a los pétalos, donde el hombre se quejó de dolor y lo empujó con una de esas plantas, expulsándolo hasta una pared. Ángel se levantó mal herido con sus manos mientras se acercaba ese hombre y le dio un último escopetazo en el último pétalo que tenía, manchandolo de sangre y cayendo el hombre en el suelo. El grupo corrió hasta la salida y apareció la enfermera que decía «mío» constantemente tapando la salida, Loto le dio varios disparos en los pétalos hasta que la enfermera perdió el equilibrio y Ángel se le acercó con la barra de fierro que tenía en la espalda y se la clavó en la cabeza, atravesándole a la enfermera la cabeza con esos 3 cables en la nuca. El resto de los engendros corrió en dirección a la salida para atraparlos, pero Loto ya había cerrado las compuertas vidriosas de alta tecnología que caracterizaban una tecnología más de la época en la que estaban. Loto los miraba, con cierta piedad, siempre fue piadosa y de alguna manera quería salvar a esa gente con una cura, pero sabía que no podía hacer nada, eso decía en voz alta mientras un herido, sucio y agotado Ángel la miraba. Dionis había dicho que se merecían lo que les pasaba y siguió caminando. Ángel vio una fuente de agua que caracterizaba el camino intermedio a la siguiente Cuidad y Loto le preguntó a Dionis porque mencionó que merecían esta desgracia, mientras Ángel se limpiaba. Dionis expresó que ellos desearon eso y que merecían eso por perder a su familia, que vaya a saber uno si siguen vivos. Loto se apiado de Dionis y Ángel le dijo a Dionis que siempre hay esperanza de encontrar a sus familiares y qué, si no era así, al menos había buena gente como Loto cuando mandó al cordero para guiarlos. Loto lo miró a Ángel haciéndole una seña de confusión preguntándole de que cordero hablaba. Ángel y Dionis le dijieron sobre el cordero a Loto, pero ella no conocía ningún cordero. Ángel pensó que Loto seguía mal por la conmoción insistiendo con el cordero, pero ella volvio a responder con una negativa. Al instante, se escuchó el balido en el camino (el sonido que hace el cordero haciendo «beeh»). Los 3 se acercaron y por un hueco muy pequeño de la enorme pared apareció el cordero, entrando en el hueco con mucha dificultad a pesar de ser un pequeño corderito. Ángel miró a Loto y alzó al corderito diciéndole que era ése cordero. Loto dijo que nunca en su vida había visto a ése cordero y pensaron que fue una grata coincidencia, mientras el corderito emitía su sonido y se frotaba contra el pecho de Ángel, como si fuera un gato o un perro, de manera cariñosa. Ángel acarició al corderito y le agradeció por señalarle donde estaba Loto. Loto se acercó para acariciar al corderito diciendole que era un héroe e hizo un mini rezo para bendecirlo, seguido de preguntar que nombre le ponían. Ángel recordó un libro infantil que leyó en el orfanato de un corderito que lo ayudaba a dormir por las noches, llamado Kairós, así que le puso Kairós y el corderito volvió a balar. Ángel agarró un pañuelo rojo que tenía, le pidió una lapicera a Loto, escribió «Kairós» en el pañuelo y le puso elpañuelo en el cuello a Kairós. El corderito Kairós movió sus patas para bajarse y camino con ellos a la siguiente cuidad con una carga de pistola para Ángel y una carga para Loto. Loto suspiro de cansancio llegando a la siguiente puerta que si o si debían abrir, la puerta de la Cuidad de Invider. Al abrirla, ni bien la abrieron, habían una masa de humanos en los techos fusionados con formas serpentiantes. Algunas mirándose al espejo de los ventanales y otras mirando directamente a la puerta, eran enormes. El corderito Kairós empezó a saltar y correr huyendo hacia adelante, mientras Ángel le gritó al cordero por entrar en ese peligro lugar. Esos humanos fusionados entre sí, gritaban de dolor y tironeaban sus extremidades, manos y piernas, que eran como filamentos al lado del cuerpo amasijado y agolpado que formaba esas serpientes que le salían alas en lo que vendría siendo la cabeza de las amorfas criaturas. Todas las caras que sobresalían de esos seres lloraban de dolor y balbuceando palabras e instantáneamente atacaron saltando a la puerta abriendo lo que vendría siendo su boca. El grupo se tiró a un costado del camino y la puerta quedó atorada por la cabeza enorme de una de las criaturas serpientes, cabeza que intentaba comerlos. Loto y Ángel le dispararon por todos lados, cada vez que le disparaba a los ojos de las caras humanas que lo formaban le dolía, pero eran muchos ojos. La serpiente escupió un ácido que casi le da a Ángel y ése ácido derritió un tronco del árbol, ácido que era parecido al gastrointestinal pero super concentrado y potente. Arriba de la serpiente grande aparecieron una especie como de lagartos hecho de 4 o 5 humanos y atacaron al grupo. Loto fue rasguñada y embestida corriendo para ponerse atrás de un árbol, con el brazo medio roto. Ángel le disparó a uno de esos lagartos y el lagarto le araño todo el brazo mordiéndolo. A pesar del dolor, Ángel vio que adentro del lagarto, entre los orificios que había de esta fusión de humanos, había un cerebro grande latiendo como corazón lleno de venas azules y celestes, mezclado con sangre roja. Ángel descargó el cargador apuntando al cerebro del lagarto y ese lagarto murió soltando la mano de Ángel. Ya sin pistola, Ángel le avisó a Loto sobre el cerebro y Loto disparó con dificultades hasta que finalmente le dio en el cerebro, ya quedándose sin balas. Mientras tanto, Dionis subida a los árboles lidiaba con esquivar la boca de la serpiente entre los árboles, a pesar de que por tamaño la serpiente no llegaba a la parte de los árboles por más que estire la cabeza. A Dionis se le cayó la mochila del susto y, al bajar, solo logró agarrar una de las vacunas con el líquido celeste que se metió en el bolsillo de la campera. Ángel se acercó con un pedazo de palo grande con punta y se lo clavó en el cerebro de la gran serpiente haciendo que se mueva torpemente gritando de dolor y escupiendo ácido que quemó el brazo de Dionis. Loto se subió a la cabeza de la serpiente y le metió otro palo con punta en el cerebro, lo que hizo que la serpiente se moviera lentamente. Loto y Ángel apuñalaron varias veces el cerebro de la serpiente hasta que se murió. Dionis gritaba de dolor y pidió que le den uno de esos medicamentos para el dolor que no soportaba. Loto le alcanzó la mochila y Dionis se comió un puñado entero de pastillas calmantes, acción que dejó atónita a Loto. Ángel se acercó con un paño mojado en la fuente para ponérselo en el brazo a Dionis y Loto asomó la cabeza para ver si acercaban más bichos, pero simplemente se quedaron viendo vidrios y espejos. Loto dijo que, al parecer, los espejos confunden o hipnotizan a esos lagartos y serpientes humanas. Cuándo le pasó el dolor a Dionis, entraron a la cuidad lentamente y fueron por una calle paralela a la principal agachados. Por suerte, habían llegado a la esquina de la calle que daba a la salida y Ángel preguntó por Kairós, Loto dijo que no lo vio por ningún lado y, cuando se fueron acercando poco a poco a la salida, una de las serpientes en el techo se acercaba en la casa del frente a punto de verlos donde los 3 miraron arriba. Pero justo cuándo la serpiente iba a ver para el lado donde estaban ellos, del otro lado de la calle, el corderito Kairós empezó a saltar y balar a la serpiente como si quisiera llamar laatención. Todos los lagartos y serpientes fueron a atacar al corderito, mientras los 3 corrieron a la salida, pero en la puerta Ángel quiso correr hacia el corderito para rescatarlo. Loto lo metió para adentro, mientras ambos lloraban, y Loto cerró la puerta mecanizada. Ángel estiró sus manos clamando detrás del entre luz que se cerraba del gran portón fortificado de titanio, pidiendo piedad por el corderito que fue acorralado en la pared por uno de los lagartos que lo agarró con una de sus manos hecha de manos humanas. Eso fue lo último que vieron del corderito, mientras Loto abrazaba a Ángel. Ángel insultó a este planeta infernal y prometió que un día se iba a vengar de todo, no iba a quedar así. En el camino intermedio a la entrada de la Cuidad Org, los 3 encontraron unos cadáveres de militares que tenían armas. Estos militares eran la defensa de la cuidad industrial de Org, pero murieron por el caos planetario. Ángel agarró dos pistolas, un machete, como le gustaba a él y se puso los sostenes y fundas que van en la pierna, además de un fusil de asalto electromagnético. Loto agarró otro fusil y un hacha, mientras que Dionis no agarró nada por que todavía tenía la mano puesta en el brazo dolorido. Loto abrió la puerta de la Cuidad Org y los 3 vieron una cantidad grande de infectados putrefactos humanos con la piel casi qumada, sacando espuma por la boca de la rabia, con garras puntiagudas largas en las uñas que les llegaba a las rodillas, cuencas de ojos oscuros, la esclerótica roja y las pupilas blancas. Algunos tenían cabezas puntiagudas y estiradas en forma ovalada, pero todos tenían venas gigantes que le salían de todos los lados de la cabeza y el cuerpo; algunos de ellos con mazos, martillos o hachas en su mano. Todos gritaron con rabia mirándolos a los tres y se prepararon, ya no había a donde ir. Pero los 3 no sabían porque solo gritaban y gruñían con rabia esperando a atacar, no iban a dispararles para gastar balas sin saber que pasaba. Eso pasó hasta que vieron atrás por el ruido de la puerta abriéndose, habían apoyado las manos humanas esos lagartos justo en una pequeña luz que dejó la puerta y la abrieron todas esas manos humanas junto a los grandotes gigantes que la terminaron de abrir, atrás de ellos se encontraban todos los engendros que vio Ángel durante todo su trayecto desde que llegó a este condenado planeta, desde Slakea hasta aquí. Los pegajosos Slakeos, los gigantes Ōkui, los yoyos de Hochmut, las lujurias de Lusto, los amorfos de Invider y, por delante, las rabias de Org. Esto no pintaba nada bien. Las rabias empezaron a correr hacia donde estaban ellos y lo mismo, atrás, toda la legión que los esperaba iban hacia ellos. Espalda con espalda, Loto disparó a las rabias y Ángel disparó a los de atrás. engendros caían, pero debían avanzar al único lugar que podía ser una salida: al Palacio. Mientras corrían disparaban a las rabias y intentaban golpearlos o rasguñarlos, una rabia rasguño a Loto dejándola herida en el brazo y siguió disparando. Por el caos, Loto tomó el camino izquierdo y Ángel con Dionis el derecho. Las lujurias, algunas rabias y los amorfos persiguieron a Loto que corrió por todas las edificaciones fabriles que iban rompiendo esos engendros y, cuando corría mientras disparaba, uno de las rabias saltó por unas escaleras empujando a Loto a un ducto con la propia rabia, yendo al fondo de un subsuelo. Todos los engendros se comían, se sexualizaban, se golpeaban, se gritaban unos a otros en el agolpe de salvajismo y caos que había. Los yoyos y gigantes persiguieron a Ángel y Dionis, junto con otras rabias, mientras el gigante que tenía un hormigón ahora tenía un palo gigante de luz que usaba para querer martillar a Ángel y romper edificaciones. Ametrallo a cuánto pudo matar, era un festival de sangre y muerte. Los yoyos aturdieron a Ángel que corría y un gigante le tiro a Ángel un hombre babosa encima de su cuerpo que lo hizo caer. El hombre babosa le quería comer la cabeza a Ángel y él le disparóaunque Ángel vomitó por los químicos que llevaba. Por los chirridos de los yoyos, Dionis se tapó el oído y Ángel vomitó gusanos de todos los tamaño. Ángel se arrastró en el piso, se levantó con sus manos y agarró el fusil para seguir disparando. Una lujuria le disparó sangre ácida y baba blanca a Ángel, mientras éste disparaba. Ángel volvió a caer ensordecido y sin poder ver nada, hasta que un palazo de un gigante rompió la pared de una fábrica metiéndolos a Ángel y a Dionis del tremendo golpe que dio. Ángel y Dionis salieron por los aires y cayeron en la fábrica, Ángel cayó en un charco de orina, bilis, con diarrea y sangre de algún anónimo y ya no daba más, tal vez su deseo se iba a hacer realidad, tal vez Ángel iba a morir por todos los daños recibidos. Parásitos y sanguijuelas del tamaño de una rata que andaban en ese charco se acercaron para succionar la sangre de Ángel. Tal vez, desde un principio, el también estaba infectado, infectado para que su sueño de morir se haga realidad. Ángel solo veía luces caóticas moviéndose, líquido y parásitos a través de sus ojos en el suelo. No se preocupó sí iría al infierno, ya estaba acostumbrado. Los parásitos agusanados se le metieron por todos los orificios, incluyendo la nariz, la boca y el recto. La putrefacción lo comía por dentro. De repente, se sentía como en el cielo y vio a su esposa. Su esposa le dijo que no se rinda, que incluso si estuviera en el infierno, ella estaría con él. ¿Realmente era así o era producto de ese mundo infernal?. Su esposa le dijo que era ella y no una fantasía del Cealum por una sencilla razón: ¿Quién iría al infierno por amor?. Ángel levantó sus manos poco a poco, con la cara y pelos mojados, y expulsó todos los parásitos de muerte por los líquidos de los orificios de su cuerpo. Poco a poco camino tambaleándose para pararse y, entre el caos, vio a Dionis tirada en el suelo. Loto estuvo escapando y disparando dentro de la fábrica, luchando con los engendros de este lugar y cuando llegó de vuelta a la superficie vio desde un ventanal a Ángel que se paraba lentamente. Loto cruzó la calle para ir a buscarlo y Ángel la miró. Mientras iba corriendo Loto, un gigante la agarró con las manos para comérsela desde su boca en la panza y Loto le disparó tantas veces que el gigante la revoleo hasta la ventana de la casa de frente a la fábrica donde estaba la fabrica en la que estaban Ángel y Dionis. Ángel la miró y dijo estar harto, harto de todos estos engendros. Cuándo Ángel y Dionis salieron a un patio o mini plaza alambrada que daba al galpón de la fábrica vio al corderito Kairós, estacado con un palo, con el pañuelo rojo colgando y despedazados en partes, lleno de sangre con velas y heces alrededor. A Ángel le dio una locura con llanto nunca vista y se agachó llorando mirando a Kairós. El pobre Kairós que no le hizo mal a nadie. A Ángel se le llenó los ojos de rabia, con el cuerpo hinchado de venas enfurecidas y con sed de sangre. Ángel escuchó que desde el galpón, donde había unas cadenas colgando, sonaba una especie teléfono o aparato de esos pequeños para hablar que se ponen en la oreja. Ángel vio las cadenas, las cadenas de su esclavizante destino y supo que hacer. Tomo con absoluta delicadeza todas las partes de Kairós y agarró el pañuelo rojo. Ángel enterró a Kairós poco a poco, mientras el teléfono sonaba y Ángel se tomó ese llamado con una templanza de la que nadie alguna vez fue testigo. Sólo le quedaba enterrar la cabeza de Kairós, Ángel agarró las cadenas que tenían en sus puntas 3 bulones o esferas que posean unas pequeñas garras en su circunferencia, que vaya a saber uno para que cuestión industrial servían, se puso una cadena en cada antebrazo y, cuando fue a buscar la cabeza de Kairós, se mojó los dedos con la sangre de Kairós dibujándose en la cara tres óvalos, que simbolizaban la cara con 2 orejas del corderito, y se pintó toda la cara de barro, lodo que tenía mezclas con órganos diluidos de varios seres de Cirrostratus. Dionis lo quedó mirando con una cara de estupor yle dijo que tenía muchas heridas. Dionis sacó la inyección celeste y le dijo a Ángel que se lo inyecte, que iba a tener una gran fuerza sobrenatural ya que esa inyección era parte de los experimentos de Cealum. Ángel giró la cabeza agarró la inyección y la rompió con sus propias manos diciendo: «Yo soy como soy, no necesito eso, pero gracias». Dionis quedó helada y le dijo que estaba bien con eso. Ángel fue hasta el galpón y atendió el teléfono mientras enterraba la cabeza de Kairós con su cuerpo ordenado. «Es increíble que siga con vida, Señor Krino» – le dijo Walich Efíalter y continuó diciendo – «seguramente sabés que soy tu jefe de la corporación, Walich, y el presidente de este mundo, sé que debes estar hundido y enojado, pero si te rindes ahora te daré un cielo. Un cielo con tu esposa y todo lo que deseas en este mundo, Señor Krino.». Ángel terminaba de enterrar a Kairós y, citando textos de las creencias de Loto, le respondió: «Entonces, la Deidad Creadora de la Triada hizo llover sobre la Cuidad de Placeus y Excesero rocas de fuego y lava; y destruyó las ciudades». Walich Efíalter le quiso contestar a Ángel, escuchándose su voz a través del teléfono, pero ni dijo 3 palabras que Ángel había roto el teléfono o aparato con sus manos, mientras terminó de enterrar a Kairós. Ángel preparó sus dos pistolas, agarró otros cuchillos que había en el galpón y un par de barrotes de fierro, mientras el enorme gigante de 3 metros con su poste en la mano se acercaba a la casa donde estaba Loto. El gigante abrió el techo de esa casa con sus manos y lanzó para el costado, Loto pensó que era el fin cuando el gigante movió su puño para aplastarla como un mosquito. Eso parecía, Loto lo miró diciendo que era su fin y, una esfera le atravesó la mandíbula al gigante hasta la salida de la boca que escupió sangre y carne. Luego de eso, el gigante sintió un tironeo que lo hizo girar de dolor y furia viendo a Ángel correr con su mano atada a esas cadenas y con la otra mano girando las otras cadenas como una boleadora. Ángel corría y se reía con desquiciada locura, con una ira asesina psicópata. El gigante intentó atacarlo, pero Ángel se deslizó debajo de sus piernas y trepó rápidamente a un basurero golpeándolo con otra bola y arrancándole la mandíbula con la esfera anterior; mientras le gritaba con ira burlesca, recordándole como lo perseguía cuando había llegado a este mundo y diciéndole que ahora él era su pesadilla. El gigante lo empezó a perseguir, tirando palazos para todos lados, revoleando a todo engendro humano que hubiese. Mientras Ángel corría, también golpeaba a todo engendró que veía con su boleadora de cadenas y esquivaba todos los ataques. Tenía una locura encima que le hacia trepar paredes y correr si fuera una jaguar. Mientras esquivaba los palazos, Ángel le disparaba a cuanta cosa pasara. Disparó y despedazo todo lo que había a su paso, con disparos, boleadoras, palos y cuchillos. El gigante se había tropezado y cayó en una de las casas, Ángel siguió matando y disparando a todo engendro que vio, sacó el machete que tenía e impulsando y enganchándose de los cuerpos o construcciones con una de las boleadoras encadenadas en su otra mano, empezó a cortar cabezas de rabias, empezó a cortar y matar lujurias, empezó a matar gigantes de menor altura y matar amorfos por doquier. Dando una última vuelta en el aire, Ángel le disparó a unos tanques y explotó toda la salida de la cuidad, limpiándola de engendros y lloviendo toda clase de fluidos humanos con carne. La entrada a la Cuidad de Mataiot, la lujosa y pequeña Mataiot, estaba pegada a la salida de Cuidad Org y al Palacio sin caminos intermedios. La Cuidad de Mataiot tenía la característica de ser una cuidad llena de oro, diamantes, rubíes, toda clase de metales o gemas preciosas, las pocas casasque habían eran de los pocos grandes jefes de cada administración del planeta; las casas estaban hechas de estos materiales, casas de oro, plata, laminas de oro con diamantes y todo el mayor lujo galáctico. Detrás de las llamas, desde la mirada de un yoyo en la entrada de Mataiot, apareció Ángel caminando. Ángel se paró para verlo recordando que ese yoyo tenía la misma forma que aquello que lo atormentaba de niño. El yoyo vio que, justo donde se paró Ángel, con las estructuras metálicas de fondo se forman unas alas en las espaldas de Ángel y una aureola encima de su cabeza. Era un efecto de las estructuras que, de manera fortuita, formaban esa imagen angelical en Ángel; como si fuera un verdadero ángel celestial. El yoyo, un ser terrorífico, empezó a huir de Ángel con un terror en su cuerpo que superaba cualquier miedo visto y detrás de el empezó a correr Ángel que durante la corta persecución lo atravesó con una de esas esferas con gancho, bola que perforó toda la nuca hasta la boca, saliendo de la boca del yoyo esa esfera y tironeando al yoyo para atrás. El yoyo arañó el suelo con desesperación, hasta que la intensidad del tironeo le arrancó la mitad de la cabeza, saliendole un chorro de sangre de la boca partida al yoyo y cayendo muerto, obviamente. Con el fuego disipándose, en la entrada de la Cuidad de Mataiot aparecieron Loto y Dionis, siguiendo los pasos de Ángel. Los pocos engendros y pocas bestias que quedaron allí se abrieron camino temblando de miedo, salvo por un gigante que tapaba la entrada al Palacio que fue directo contra Ángel. En un movimiento rápido, Ángel se deslizó por el suelo cortándole los pies al gigante y lo hizo caer para atrás, donde Ángel le sostuvo la espalda con una sola mano. Parecía que el gigante lo había aplastado con su cuerpo, pero el cuerpo del gigante se elevó con la mano de Ángel y el gigante, que parecía flotar, fue partido a la mitad en línea recta a su columna por el propio Ángel que apareció entre el cuerpo caído del gigante. Uno de las rabias, paradas en la puertas de rejas gigantes que había en la entrada del Palacio, miraba para abajo con miedo y Ángel le ordenó inmediatamente que le abra, con una voz gruesa y profunda. La rabia le abrió sin chistar y todas se apartaron de la puerta. Loto y Dionis siguieron a Ángel por el enorme jardín de la entrada al Palacio. En la enorme puerta de titanio del Palacio se podía ver las esculturas de oro de las 7 Ciudades y el emblema de Talia, Palacio que funcionaba como «Capital». La gran puerta del palacio se abrió sola y los 3 ingresaron. Era realmente enorme la bóveda del centro, fácilmente tenía 300 metros de alto hasta el semicirculo central, con grandes columnas y corredizos en los costados, vitrales con el emblema de las ciudades y tres mas en el fondo con la imagen de la hija, la esposa y el padre quién era el Presidente de Eufrosyne, un vitral mas arriba en horizontal en diamantes decía Corporación Eufrosyne. A los costados del centro habían dos escaleras larguísimas y arqueadas que iban del piso hasta dos puertas laterales a los 30 metros de altura. En la cúpula central se podía ver el sol Cirrostratus directo en el centro, con una la luz tenue con varios halos por la espesa niebla oscura que proyectaba las enormes columnas del centro y en los 3 vitrales centrales, había una especie de mesada gigante con fotos familiares y velas, con 2 mausoleos en los costados. Al costado de los mausoleos había unos dos órganos de ópera con tubos gigantescos y los 3 se fueron acercando preguntándose donde estará Walich Efíalter. Dionis se adelantó al lento paso de Loto y Ángel, riéndose con la boca cerrada. Loto y Ángel se frenaron, Dionis cruzó las pequeñas escaleras que daban a la columnas centrales.»Ayuda por favor, ayúdame soy una víctima vulnerable, jajaja, ya estaba harto de este rol denigrante que solo sirve para débiles sin ambiciones» – dijo Dionis -. Dionis empezó a cruzar al otro lado de las columnas lentamente, poniéndose las manos detrás de la espalda y continuó hablando mientras tocaba las columnas: «Esos imbéciles estúpidos de afuera no pudieron aguantar la belleza del cielo, seres inferiores, incapaces de no ir más allá de sus lujosas vidas. Pueden vivir en la más lujuriosa riqueza, pero no pueden vivir en un mundo perfecto. Qué asco. Pero, aun así, yo veo belleza allí. Veo la perfección. Todos son felices, todos viven como siempre añoro la humanidad.» Paseando detrás de las enormes columnas, la sombra de Dionis mostró una transformación donde le salían de su cuerpo látigos por todos lados, látigos finos o tentáculos que se podían ver por fuera de la columna por la que pasaba y desde el otro lado de la columna apareció Walich mirándolos y sonriendo suavemente, vestido de traje formal. Loto y Ángel lo miraban con odio, con una tenue sorpresa ya que en estos momentos el cansancio era más abrumador. Walich volvió a caminar dando la vuelta y redirigiéndose la alfombra del centro, donde encendió las velas y los órganos con un movimiento de manos a la distancia. Se escuchaba el tema musical «Silencio» de Beethoven, con el sonido de esos tubos gigantes y Walich camino hasta la mesada donde estaban los mausoleos, mirándolas, donde estaban entubadas su hija y su esposa. Luego de unos largos segundos de silencio absoluto Loto le comentó a Ángel que allí estaban sus hijas y desde lejos, dándoles la espalda a Ángel y Loto, respondió Walich: «Si, son mis dos preciosas almas que veo día a día gracias al Cealum. Pero tuvieron que perturbar la paz. Ustedes y su presencia por fuera del cielo que construí, perturbando a las almas de este lugar, quieren destruir todo. Y cuando escapen van a querer informarlo para que lo destruyan. Mi plan no puede ser perfecto si no domino todo para evitar que lo destruyan, todo lo que logré se vendría abajo por unas simples ratas hominidas que no saben vivir en el cielo.» De repente, Walich se dio vuelta mirando a Ángel y a Loto, empezando a entrar potentes rayos que rompieron los vitrales en dirección a Walich. Esos rayos formaban un torbellino electromagnético demencial y Ángel le pidió a Loto que se aleje hasta la entrada. Loto quiso quedarse, pero Ángel le volvió a decir que se vaya, qué él ya no tenía nada que perder y que Loto estaba muy mal herida para hacer algo ahora. Ángel se adelantó un poco acercándose a la escalera del centro y Walich gritó unas palabras en el torbellino electromagnético que lo rodeaba, mientras se elevaba del suelo: «No voy dejar que arrebaten el cielo, no voy permitir que me arrebaten a mi esposa y a mi hija, yo soy el gobernante de este mundo, ¡ YO SOY LA TECNODEIDAD DE CIRROSTRATUS ! «. El torbellino creó un plasma de nubes y electromagnétismo donde solo se podía ver sombras a través de ese espesor moviéndose que hacían retumbar el edificio y provocaban la caída de mampostería.Tal fue el poder de aquél torbellino de energía, qué la onda expansiva se centró en un punto que hizo lanzó a Loto hasta la salida de la puerta donde cayó material de construcción tapando casi toda la entrada, Loto quedó afuera e inconsciente en el suelo por el impacto. De la niebla salieron unos pies gigantes con garras de oro y piel de reptil, hecha de una fina capa de esmeraldas hacían de escamas. El grito de unabestia rompió todos los vitrales que quedaban, haciendo que tiemble todo el lugar como un mini terremoto y ése grito disipó la niebla donde se vio una especie de hidra con 4 patas y dos brazos de gorila hechas de hematita cuyas garras eran de diamante. La piel de su cuerpo estaba hecha de varios humanos deformes de Cirrostratus amasijados como una masa y apretados adentro de las escamas de esmeralda, que entraron por los ventanales por voluntad de Walich, donde solo se podían ver extremidades sobresaliendo de las finas aberturas que dejaban las escamas. Una cabeza principal muy grande de color turquesa y 6 más de otros colores salían de los costados del cuerpo. Los rayos electromagnéticos seguían girando y apareciendo desde afuera rodeando a la criatura. Ángel sólo atinó a mirar para arriba, viendo a la criatura, e insultó. La hidra de Walich volvio a rugir y tiró un fuego verdoso hacía arriba, mientras un holograma que se movía constantemente con glitches, qué tenía la figura de Walich, apareció instantáneamente sobre Ángel para golpearlo contra una columna, mientras la hidra apuntó con su boca para decapitar a Ángel de un rayo. Ángel logró de milagro esquivar el rayo y luego el holograma de Walich le agarró el cuello a Ángel, poniéndolo contra una pared, para después darle golpes mientras le hablaba: «¿Acaso le gusta ver sus deseos derrumbarse, Señor Krino?, ¿Su esposa, su vida?, ¿Le gusta ver perder lo que más quiere, como a ése pobre corderito molesto que estaque?» – dijo Walich en tono burlesco y dándole una piña en la boca del estómago a Ángel. Walich arrastró a Ángel desde el cuello para salir detrás de la columna y la hidra pueda verlos para disparar a Ángel. La hidra apuntó a ellos disparando una bola de fuego de su boca, pero Ángel se lanzó hacia otra columna y escapó del impacto. A Walich no le afectó, ya que era translúcido, solo giró para ver a Ángel que volvía a intentar una reincorporación. «Señor Krino, no hagamos esto más difícil, usted pedía morirse, ahora acepte su destino, acepte SU MALDITO DESEO» – Y el holograma de Walich le pateó las costilla a Ángel cuando dijo estas últimas palabras -. «Señor Krino, Señor Krino, Señor Krino» – dijo Walich entre risas que se escuchaban en todas las direcciones -. Ángel comenzó a correr por las columnas, viendo por detrás al holograma de Walich caminando mientras se lo veía en varias partes a la vez, como si se teletransportara en cada paso. La hidra disparaba distintos tipos de poderes desde su boca destruyendo las columnas que ayudaban a Ángel a tapar los ataques. Bolas de fuego, ácido, rayos electromagnéticos, rayos de hielo, pulsos de torbellinos de aire, rayos láser con arcoiris, agua, todo esto lanzaba la hidra. Ángel corría con dificultad escondiéndose y agitado. «No se esconda, Señor Krino» – dijo Walich, mientras repetía constantemente «Señor Krino» entre risas -. Ángel cerró los ojos por un momento, se imaginó una vez mas a su esposa y volvió a abrir los ojos con seriedad. Ángel lanzó una de las cadenas boleadoras a uno de los brazos de la Hidra y comenzó a caminar por las paredes para elevarse y cortarle un dedo a la hidra con su machete en el aire, cayendo de vuelta al suelto y atrayendo su cadena. La hidra gritó de dolor y Ángel vio, en el pasadizo contrario de donde vino, un soldado muerto con los cartuchos de sus pistolas para recargarlas así que corrió para llegar al cuerpo; corriendo mientras la hidra le disparaba cosas desde sus bocas. Cuándo Ángel llegó y recargó las pistolas, apareció el holograma de Walich para agarrarlo de la nuca y golpear la cara deÁngel contra la pared, mientras le daba golpes en los riñones. Ángel se movió hasta qué salió del sometimiento, ya que no podía pegarle al holograma de ninguna forma y la hidra justo le dio a Ángel con su pulso electromagnético, cayendo junto con la columna destruida. Con la boca cayéndole baba con vomito, Ángel se movió temblando sin saber porque ya no estaba muerto por el golpe y se levantó una vez más. Ángel empezó a correr y dispararle a la criatura, proyectiles que rebotaba con sus escamas de esmeralda y que frustró a Ángel. Ángel miró desde una columna a la hidra y vio que solo había un lugar para disparar. Ángel apuntó disparando a uno de los ojos de una cabeza de la hidra y esa cabeza se torció de dolor mientras las otras le dispararon sus poderes salidos de su boca a la columna donde estaba Ángel. Ángel volvió a correr de vuelta en sentido inverso, para atrás, y le dio varios disparos donde llegó a reventar 6 ojos más a la hidra. La hidra manoteo sus garras del dolor y sacó unas plantas con pétalos grandes desde su espalda, como tenían las lujurias, que apuntaron a golpear el suelo intentando atacar con esas plantas carnívoras a Ángel. Ángel esquivó los golpes y el holograma de Walich lo agarró para tirarlo al suelo y golpear a Ángel en la cara, mientras repetía «Muera de una vez Señor Krino, Muera». Ángel quedó abrumado por los golpes y una de esas plantas lo agarró a Ángel de la cintura sosteniéndolo en el aire, planta que lo apretaba con fuerza intentándolo partir al medio o presionarlo hasta destriparlo. Ángel gritó de dolor y con fuerza movió el machete rompiendo la planta. En el aire, Ángel lanzó una de sus cadenas al brazo de la hidra y la hidra lo movió contra las columnas del centro para que Ángel muera por el choque, haciendo que unas columnas caigan. Pero Ángel se subió al brazo de la hidra y corrió por encima del brazo acercándose a las cabezas, volviendo a disparar a todos los ojos de la hidra. 7 ojos mas fueron detonados por los disparos, 14 ojos en total que tenía la hidra fueron destruidos y la hidra disparaba todos sus poderes por la boca a cualquier parte, tratando de ubicar e impactar a Ángel. Ángel se quedó sin carga en las pistolas, mientras iba corriendo y se preguntó que mas hacía falta para matar a esa cosa. Sacó el machete para ir a cortarla de alguna forma y empezó a revolear las cadenas con su otra mano para lanzar las boleadoras. Pero, justo cuando la iba a lanzar, el brazo de Ángel giro en el aire lanzando sangre. La hidra le había cortado el brazo a Ángel con un fina película horizontal del rayo de arcoiris que también destruyó parte de la estructura que estaba detrás. A pesar de estar ciega y haber errado la intención de cortarlo al medio a Ángel, la hidra sonrió por el ataque. Ángel cayó al brazo de la hidra y, apenas cayó, la hidra lo lanzó por los aires. Ángel cayó justo donde estaba ese semicirculo central donde se veía el sol de Cirrostratus justo encima de él. En un charco de su propia sangre, Ángel se dispuso a morir mirando al sol. La cabeza principal de la hidra le tapó la vista al sol a Ángel, apareciendo arriba de él, que lo miró sonriendo y abrió un gran ojo que tenía en su frente. Todo este tiempo tuvo ése ojo cerrado, cubierto por el blindaje de su piel. Ése gran ojo tenía las pupilas del color arcoiris y una retina negra que formaba varios halos blancos alrededor de la pupila. Antes de disparar el poder electromagnético de su boca, cuyos rayos se veían recargar sobresaliendo de sus dientes, la hidra le habló con la voz de Walich diciéndole a Ángel: «Es tu fin». Ángel miró la cabeza de la hidra sonriendo y le contestó: «Es nuestro fin». Ángel, desde el suelo, le lanzó el machete clavándoselo en el gran ojo de la hidra. Toda la hidra empezó a gritar con sus cabezas, moviéndose para todos lados con gritos de dolor expulsando poderes energéticos por todos lados, iluminándose todo su cuerpo por dentro de una luz blanca. Uno de esos disparos destruyó el montículoque tapaba la entrada de la puerta y apareció Loto, que corrió para levantar a Ángel. En el grito de sufrimiento, poco a poco, fue avanzando dentro del cuerpo de la hidra esa luz blanca y en el medio de ella apareció el holograma Walich sufriendo y gritando agarrándose la cabeza, holograma de Walich que también se iluminaba de esa luz blanca. Walich gritaba repitiendo: «MI CIELO». Todo se empezó a derrumbar, mientras Loto subía las escaleras llevando a Ángel con su único brazo sostenido en sus hombros, un Ángel casi moribundo. Pulsos electromagnéticos rodeaban a la hidra y a Walich que seguía gritando. Loto decía que tenían que ir hasta arriba, donde estaban las cápsulas, subiendo escaleras y que debían apurarse. Ángel le preguntó el porque del apuro y Loto le dijo que, sí es verdad lo que sospecha, Walich va a saturar el Cealum de energía haciéndola explotar. Ángel y Loto esquivaron los derrumbes hasta que llegaron al techo del Palacio a cielo abierto donde estaba el puerto de aterrizaje y las cápsulas. Mientras caminaban, veían como los engendros trepaban el Palacio para atacarlos, algunos de ellos se caían por el temblor del Palacio. Cuándo llegaron Loto vio con desesperación que todas las cápsulas estaban rotas salvo una con capacidad para un solo pasajero. Los carteles decían: «Solo un pasajero. Más del peso adecuado hará que la cápsula pierda su impulso en el aire». Loto dijo que no importaba, seguramente aguantaría de alguna forma y podían entrar los dos, encendiendo la cápsula. Ángel estaba destruido y lleno de sangre, mirando la cápsula. Ángel volteo y miró que algunos engendros ya estaban por subir al techo mientras lloraba lentamente, pensando la mala suerte que siempre tuvo y qué él pensaba que no se merecía. Sonrió entre lágrimas y luego Ángel puso una cara seria mirando de reojo hacia atrás. Dándole la espalda a Loto, Ángel le dijo: «Perdóname, Loto, pero solo hay espacio para uno». Loto lo miró y Ángel se dio vuelta para darle una patada en el pecho a Loto que la lanzó hasta la cápsula. La cápsula, automáticamente, le puso los cerrojos y protecciones de seguridad a Loto dejándola inmóvil. La cápsula se encendió su sistema de propulsión y Loto le gritaba a Ángel diciéndole que había espacio para uno más, golpeando el vidrio de la cápsula. Ángel le sonrió y le dijo que informe lo sucedido en Cirrostratus para que no vuelva a ocurrir. Ella sabía como evitarlo. Ángel volvió a darle la espalda, cuya mente y corazón de Ángel estaban más allá de la creencia de cualquier entidad, del bien o del mal, y le dijo las últimas palabras a Loto: «Y también estoy seguro que irás al más allá a la diestra de tú Deidad. Si es qué existe y lo ves, dile que ya no me debe nada. Dile a la Deidad, que yo vine a destruir este infierno por cuenta propia. Sé que no iré al cielo y ya no importa, al infierno, al infierno yo vine gratis». La capsula se propulsó y Loto golpeaba el vidrio, siendo propulsada por la cápsula en el aire saliendose de Cirrostratus D, mientras ella veía como los engendros atacaban a Ángel que se defendía a duras penas hasta que una rabia le cortó la cabeza con sus garras. Loto lloró viendo todo esto nombrando a Ángel y el Palacio explotó y en la onda expansiva iba destruyendo las ciudades. A duras penas, con la onda expansiva de la explosión de los satélites, la cápsula escapó de la atmósfera, satélites que disparaban electromagnétismo en la superficie del escudo que era destruido. Todo el planeta fue carcomido por una mega explosión, como si hubiese caído un meteorito, eliminando todo a su paso, ante la mirada de Loto.

Spes Ultimadea: 100 años después de Cirrostratus

Después de los eventos de Cirrostratus, en el año 3147 de nuestra era terrana, una nave partió desde el planeta Tierra en dirección al planeta Divitiae-4. Luego de Cirrostratus, Amanojak Segundo Efíalter tomó el mando de la Corporación Eufrosyne como Presidente. Amanojak Primero Efíalter, sobrino de Walich y padre de Amanojak Segundo, se había hecho cargo de la corporación como presidente después de los eventos de Cirrostratus. Amanojak Primero había anunciado la terrible tragedia de Cirrostratus al mundo, ya que el evento era conocido por toda la humanidad galáctica y lamentó que su tío, Walich, cayera en la locura. Luego de esto, Amanojak Segundo tomó la presidencia cuando Amanojak Primero ya estaba muy viejo para continuar con el mando. Amanojak Segundo creía que la Corporación se había estancado por evitar caer en errores, ante la mala fama que tenían por culpa de Walich, así que intentó reflotar la corporación con ambiciones. En parte, Amanojak Segundo odiaba a Walich por sus errores y también lo admiraba por las ambiciones. Así, la Corporación Eufrosyne volvio en búsqueda de mundos con riquezas y minerales valiosos que puedan aumentar la capacidad tecnológica para la industria energética. Amanojak Segundo estaba investigando en secreto la búsqueda del santo grial tecnológico para los humanos, no para algo celestial como Walich, sino para la perfección entre cuerpo y energía; que los individuos puedan controlar la energía con su cuerpo sin necesidad de depender de la industria. Para esto, se necesitaban minerales específicos que no se encontraban en La Tierra y Divitiae-4 parecía un candidato planetario por las noticias de viajeros y expediciones espaciales, un planeta que albergaba minerales y riquezas nunca vistas como también las que habían en la Tierra. El nieto de Rafaela Loto, Fabricio Loto, trabajaba para la Corporación Eufrosyne y viajaba en la nave de la corporación llamada Spes Ultimadea. A Fabricio le llegaron los cuentos de su abuela, pero lo creyó una mitología espacial junto a la idea de un hombre llamado Ángel Krino. En la nave había varios tripulantes, para garantizar la máxima eficiencia. La nave Spes, como se le decía abreviadamente, estaba llegando al sistema solar binario donde estaba Divitiae-4 y entrando a la zona gravitatoria que influenciaban sus dos soles. Mientras trabajaban los tripulantes, apenas cruzaron la zona gravitatoria solar binaria, se abrieron portales dentro de la nave donde entraron humanoides rojizos sin piel que caminaban en cuatro patas y poseían una cola y lenguas que eran largas. Algunos tenían orejas punteagudas, otros varias bocas en el cuerpo, algunos largaban una secreción babosa, pero todos eran muy parecidos a los humanos en 4 patas, rojos y con cola. Sólo rabiaban por la boca y gruñían, no tenían comunicación alguna más que esa. Por así decirlo, a estos seres humanoides rojizos los denominaron posteriormente como los Escarlateos.Los tripulantes fueron atacados uno a uno por los escarlateos, de manera sigilosa, arañando y arrancando sus vísceras. Los escarlateos comían de las vísceras humanas y se alimentaron, hasta que un tripulante vio los cuerpos y apretó la alarma de seguridad de la enorme nave Spes; justo antes de ser atacado por estos engendros que se pudieron ver por las cámaras. La alarma sonó por toda la nave y Fabricio se levantó de su cama para vestirse. «Por favor, a todo el personal, diríjanse a la Central de la Nave Spes Ultimadea. Repito, todo el personal debe dirigirse a la Central de la Nave» – decía la voz automatizada de la inteligencia artificial de la nave -. Fabricio corrió junto a otros tripulantes por los pasillos de la nave que iban a la Central, preguntando que pasaba. Un tripulante le dijo que tal vez hubo una avería o algún objeto estelar los golpeó, no sabían bien que pasaba. Las compuertas se abrieron solas, mientras las luces de emergencia giraban, y desde una compuerta atrás de los tripulantes que corrían se veía caos y oscuridad. El pasillo estaba igual de oscuro, cuyas únicas iluminación eran las luces de emergencia y los ventanas donde entraba la débil y lejana luz solar. Los escarlateos entraron por la compuerta gruñendo y los tripulantes que estaban en el pasillo vieron a los escarlateos. Los tripulantes que estaban atrás de todo, cerca de la compuerta, fueron atacados y despedazados por los escarlateos que saltaban para atacar. Los escarlateos caminaban por el suelo y por las paredes para saltar. Fabricio se quedó helado y quedó atrás de los demás tripulantes que corrían de miedo. Uno de los escarlateos caminó lentamente por las paredes que tenían ventanas, mirando a Fabricio. Los tripulantes entraron a la compuerta que daba al Centro de la nave y le gritaban a Fabricio para que reaccione. El escarlateo estaba a punto de saltar encima de Fabricio y, cuando el escarlateo inclinó sus patas para saltar, un gancho de carnicero atravesó la ventana y la garganta del escarlateo, luego el gancho sacó al escarlateo por la ventana tirándolo al espacio. El escarlateo salió fácilmente por la presión que hacía el oxígeno al escapar de la nave y de la ventana rota entró saltando un hombre con un casco de astronauta puesto. El hombre se mostraba impoluto, inmóvil a la presión, mientras Fabricio se agarraba a la estructura de la nave. Fabricio vio que en la frente del casco del hombre tenía un símbolo rojo de 3 óvalos cruzados entre sí, como el contorno de los ojos mejor dicho, uno grande en el centro y dos a los costados desde el interior del centro del ojo horizontal. Parecían dibujados con sangre. Fabricio le agradeció y camino contra el viento del oxígeno que escapaba hasta la compuerta donde lo esperaban los tripulantes sobrevivientes. Fabricio cruzó la compuerta con dificultad, mientras el hombre con el casco le partía las cabezas a los escarlateos con sus propios puños y el garfio o gancho ese que llevaba. Fabricio le dijo al hombre con casco que entre y el hombre con casco se acercó caminando mientras se sacaba de las espaldas y revoleaba a los escarlateos como si fueran muñecos, una facilidad increíble. El hombre con casco se acercó a la compuerta y la cerró sin entrar al Área Central de la nave, quedándose en el pasillo. Fabricio se quedó sorprendido, le preguntó porque no entró y cual era su nombre. El hombre se dio vuelta dándole la espalda a Fabricio para seguir con su lucha y giró un poco su cabeza para un costado hacia atrás mirando a Fabricio de refilón. Con la luz del sol reflejada en el vidrio templado oscuro de la visera del casco, el rostro del hombre del casco apenas se podía ver difuso yoscuro, con una marca en su frente rojiza que no se podía distinguir, apenas se le podía ver por el reflejo y le contestó a Fabricio, donde también escucharon los tripulantes: «Eversor» – dijo Ángel Krino -. Los escarlateos gimoteaban ese nombre «Eversor» y se echaban para atrás con miedo, mientras le gruñían a Ángel. Fabricio no sabía cual era el rostro de Ángel, nadie sabía, pero aún así comentaron la grandeza de Eversor. Así lo llamaron: Eversor. Ángel Krino había muerto, según sabía Fabricio, con el brazo y la cabeza cortada en una explosión. Pero Ángel Krino estaba de cuerpo completo nuevamente. Eversor, es decir, Ángel Krino empezó a caminar lentamente por el pasillo y los escarlateos se hacían para atrás. Eversor empezó a trotar por el pasillo y los escarlateos se empezaron a correr, huyendo de Eversor. Eversor corrió rapidísimo y sacó una cadena de su muñequera con una esfera pequeña que salió de las cadenas, las cadenas se enrrollaron en una barra de la estructura de la nave, Eversor se impulsó con la cadena y con el garfio atravesó la nuca de un escarlateo. Con el mismo garfeo arrancó parte de la cabeza del escarlateo y el garfeo se quedó clavado en unas rejillas de la pared. Los escarlateos vieron que el garfeo se clavó, dejando atorado a Eversor, y aprovecharon para atacarlo. Eversor se quedó quieto mirándolos y desde la visera se lo pudo ver sonreír. Cuándo los escarlateos saltaron hacia Eversor, él se sacó el gancho o garfio de su muñequera y le metió un puño en la boca a un escarlateo que saltó hacia él. El puñetazo atravesó la garganta del escarlateo, dejándolo temblar en el aire, Eversor había simulado estar atascado. Sacó su mano de la garganta del escarlateo, dejándolo caer, atrajo de nuevo la cadena en su muñequera de la mano derecha y, con la misma mano, agarró a otro por el cuello. Con la mano derecha tiró al suelo al escarlateo y le aplastó la cabeza con un pie. Otro escarlateo saltó y Eversor lo agarró de la boca. Con esa misma mano llevó al escarlateo y le estrelló la cabeza contra la pared, como si fuera una naranja. Una vez más, otro saltó, Eversor lo agarró del cuello y con la otra mano le perforó el parietal del cráneo de un puñetazo. Eversor no paraba de partir cráneos con sus propias manos, sin nada más que sus puños y pies. Otros escarlateos que estaban atrás le gruñeron a Eversor, caminando por las paredes y el techo para abalanzarse contra él. La compuerta de ésa área, donde estaba Eversor se cerró y Fabricio le dijo por un altavoz con cámara que la cerró para que pudiera respirar. También le dijo que podía acceder al Área Central por el pasillo paralelo que no tenía fugas. Eversor miró a la cámara y le levantó el pulgar. Eversor volvio a mirar a los escarlateos y sacó dos armas. Por el altavoz, un alto mando le pidió que no dispare proyectiles dentro de la nave, pero a Eversor no le importó y empezó a dispararle a los escarlateos en la cabeza que saltaron hacia él. Las cabezas explotaban mientras Eversor caminaba hasta el pasillo paralelo conectado en forma de «Y» con el camino principal donde él estaba que también conectaba con el pasillo donde entró por la ventana. Entró al pasillo paralelo, se cerró la puerta del pasillo con algunos escarlateos y Eversor. Los escarlateos se subieron al cuerpo de Eversor, acumulándose y frenando elpaso de Eversor. Parecía que lo habían reducido, pero los escarlateos murieron de disparos múltiples, saliendo Eversor de ése cúmulo de escarlateos que lo reducían. Habían muerto todos los escarlateos del pasillo cerrado, pero no todos los de la nave. La puerta al Área Central se abrió y Eversor entró, cerrándose la puerta a sus espaldas. Fabricio lo vio y Eversor se sacó lentamente el casco. Era Ángel Krino y cuando se vio su rostro dijo: «Siempre vuelvo» – seguidamente, luego de una breve pausa, lo miró a Fabricio y continuó hablando – «Hola Loto». El alto mando se acercó a Eversor para retarlo por disparar dentro de la nave, pero Eversor lo ignoró. Fabricio le preguntó como sabía su apellido y Eversor le dijo: «Tú abuela es mi amiga, vine a protegerte por su legado». Fabricio le decía que no lo podía creer, ¿Ángel Krino?, estaba muerto y pasaron 100 años, como mínimo debería estar en un asilo de ancianos. Eversor le comentó que vino del infierno, no importaba lo que había pasado o como estaba vivo como si no hubiese pasado el tiempo, importaba salir de la nave y volver a la Tierra. El alto mando, que lo seguía retando a Eversor, interrumpió la conversación diciendo que solo había una nave de escape para pocas personas y que estaba en la plataforma de aterrizaje, era imposible llegar ahí con esos monstruos. Eversor lo ignoró nuevamente y Fabricio se agarraba la cabeza diciendo «Ángel Krino» repetidamente. Eversor lo miró y dijo: «Sí. Ahora no hay tiempo de explicaciones. No hay otra salida, los escarlateos vinieron en horda a la nave, solo queda salir». Eversor preguntó si había forma de autodestruir la nave y un tripulante se lo confirmó. Eversor le dijo que la active y el alto mando dió la orden de ignoren a Eversor, pero Eversor apuntó con su arma al alto mando y activaron la autodestrucción de la nave con un temporizador, para que les de tiempo de escapar. Finalmente, por más que renegaba el alto mando, todos los tripulantes aceptaron seguir a Eversor y agarraron lo que pudieron para defenderse. Eversor le dijo a Fabricio que se ponga detrás de él, Fabricio le preguntó porque lo protegía tanto y Eversor no contestó. Abrieron las puertas y se podía ver toda la nave Spes destruida y a oscuras. Corrieron por el pasillo yendo para las escaleras que daban a los pisos de abajo hasta llegar a la plataforma de aterrizaje. En el camino, atacaron los escarlateos. Más camino hacían, más escarlateos caían muertos por Eversor. Algunos tripulantes murieron, otros pocos escarlateos murieron en manos de tripulantes y Fabricio, pero la gran mayoría de los escarlateos morían a manos de Eversor. Piso S7, Piso final, Área Plataforma de Aterrizaje. Los escarlateos venían en hordas. Todos sobrevivientes eran los justos para la nave de emergencia, la nave Spes Ultimadea X o Spes X. La Spes X fue preparada para irse, mientras los escarlateos intentaban meterse de alguna forma en la nave o romper los vidrios. Los escarlateos se subían a la superficie externa de la Spes X. La nave se despegó del suelo con sus propulsores y las compuertas de la plataforma de aterrizaje se abrieron. 20 segundos para salir de la nave madre.Los escarlateos se empezaron a fusionar entre sí, como una masa de carne y sangre, haciendo un Gran Escarlateo. «La nave está atascada, no sale» – gritó uno de los pilotos -. Todos vieron por las ventanas y vieron a ese Gran Escarlateo agarrando la nave Spes X por detrás con las dos manos cuyos dedos parecían garras, mientras los propulsores traseros de la nave expulsaban ese fuego o plasma azulado que empujaba la nave para adelante. «Abran la puerta» – dijo Eversor -. El alto mando le respondió diciéndole que no podían abrir la puerta con la compuerta del aterrizaje ya abriéndose. «Abran la puerta» – dijo Eversor apuntándole con su arma en la cabeza al alto mando, parado en la puerta del costado izquierdo de la nave-. 5 segundos para salir de la nave. Fabricio lo quiso frenar, diciéndole que podía haber otra manera de deshacerse de ese Gran Escarlateo. El alto mando le abrió la puerta y Eversor, mejor dicho Ángel Krino le respondió a Fabricio: «Yo siempre vuelvo». Eversor bajó de la nave Spes X y volvieron a cerrar la puerta. Todos miraron a Eversor desde las ventanas. Eversor apuntó con su muñequera al cuello del Gran Escarlateo y le tiró la cadena, que se enganchó en el cuello del Gran Escarlateo. Eversor tironeo al Gran Escarlateo y la bestia soltó con una mano la nave para pegarle a Eversor. Faltaba poco para que explote la nave, ya se había cumplido el tiempo de la compuerta para que se abra completamente. La nave hizo un movimiento hacia adelante cuando Gran Escarlateo soltó una de las manos. En el suelo, Eversor escuchó la voz de su esposa y le dijo al Gran Escarlateo: «De éste infierno no vas a escapar». Con una mano, Eversor comenzó a disparar con su arma y, con la otra, tironeaba la cadena. El Gran Escarlateo sintió los impactos en la espalda y soltó la nave. La Spes X salió torpemente de la nave madre, rosando las paredes de la plataforma antes de salir. Desde lejos, Fabricio vio como Eversor luchaba con el Gran Escarlateo. Alejándose del sistema solar binario y con dirección de regreso a La Tierra, se vio desde lejos como explotó la nave madre Spes Ultimadea. Fabricio miró la explosión. Por una parte, Fabricio estaba apenado por Eversor, pero algo le decía en su interior que Ángel Krino iba a volver, sintiendo agradecimiento y una gran deuda con él.

El polen de Gramen 0X 

En el año 4.107 de nuestra era terrana o la nave espacial Pan 17 llegó a la Nebulosa Insectum, tan solo a unos minutos de aterrizar en el planeta habitable Gramen 0X. Pan 17 llegó a la atmósfera de Gramen 0X y los tripulantes se preguntaban porque el planeta era prácticamente desierto. Cuándo la Pan 17 partió de su Astrocontrol tenían el dato de que el planeta Gramen 0X abundaba en plantas y vida, era raro ya que no podía ser desértico en tan solo 10 años de viaje de diferencia. No había rastro de que cayera ningún meteorito ni nada que destruyera la ecología del planeta. La inteligencia artificial de la nave Pan 17 dio los datos de que el planeta era respirable. Ningún indicio de destrucción cósmica había allí. Los tripulantes aterrizaron en la superficie del planeta, siguiendo el protocolo, y salieron afuera para respirar. Era un planeta normal, pero sin plantas ni vida. Era como un gran desierto, pero de clima templado. Los tripulantes caminaron por el desierto planetario, sin alejarse demasiado, y una tormenta desértica apareció justo detrás de la nave. Algunos quisieron ir a la nave, pero la tormenta fue rápida e impedía llegar a la nave por la fuerza eólica en dirección contraria a su objetivo de llegar a la nave. La mayoría corrió hacia adelante y fueron tapados por una capa muy fina de desierto. Los tripulantes se levantaron del suelo, sacándose el polvillo de encima y, cuando vieron en dirección a la nave, notaron que la Pan 17 fue hundida por el desierto, apenas sobresalía la parte superior de la nave. Nadie murió por la tormenta desértica, pero estaban varados en el planeta. Tampoco tenían herramientas para sacar la nave de alguna forma, solo tenían la opción de caminar por el desierto hasta encontrar algún oasis o lugar donde encuentren recursos naturales básicos para subsistir. Los tripulantes caminaron, discutieron direcciones, se culparon algunos con otros y siguieron caminando. Luego de unas horas se hizo de noche y decidieron descansar. Estaba el riesgo de que cayera otra tormenta, pero si designaban vigilantes generarían un desfasaje de sueño. Decidieron arriesgarse y dormir todos a la vez. Ciertamente, no había tormenta en la noche e hicieron bien en arriesgarse. Uno de ellos se levantó por la noche para fumar un cigarrillo y se alejó unos metros de los demás. El fumador miró a las estrellas y pateó suavemente un montículo del desierto por la mala suerte que tuvieron con el planeta. Cuándo pateó el montículo, el fumador vio que sobresalía un pasto o planta del desierto. El fumador levantó al resto de los tripulantes de sus descansos para avisarles sobre el descubrimiento, era una simple planta pero ameritaba avisar este evento ya qué era la primer planta vista en horas desérticas. Los demás se levantaron y fueron a ver la planta, algunos comentaron que tal vez el desierto tapó todas las plantas que tenía el planeta. Empezaron a debatir fenómenos geológicos que pudieron causar ésto y un tripulante comentó que sí había una planta debía haber más, ya sea debajo del desierto o por fuera. Algunos empezaron a cavar el desierto con sus manos para descubrir toda la planta, con la idea de que las plantas estaban debajo, y otros discutían a lo lejos diciendo que debían dormir y en la mañana planificar qué hacer.De repente, un gas o nube con polvillo salió con fuerza del lugar donde estaban cavando. Tres que estaban cavando en la planta gritaron, rodeados de ése gas y quedaron cegados, el resto los vio de lejos. El resto preguntó que pasaba y los tres gritaban que había salido un polvillo de la planta, mientras se refregaban los ojos y se tapaban la cara. Uno que estaba dentro de la densa nube de polvillo gritó que le ardían los ojos y se arrodillo con la cara tapada del dolor, empezando a llorar sangre. Otro que estaba dentro del polvillo miró con medio ojo tapado al que se arrodillo y vio que sus ojos estaban consumidos como pasas de uva, mientras el arrodillado gritaba de dolor. Los 2 que estaban en el polvillo comenzaron a correr y también se arrodillaron, al lado de donde estaba el resto de la tripulación que les preguntaban que pasaba con ése polvillo. Cuándo los arrodillados se sacaron las manos del rostro, tenían la piel de las manos derretidas que se despegaban como plastilina de la cara y el químico que respiraron dentro de su cuerpo les provocó una apertura de toda la piel en rollos. El resto que los vio entraron en pánico y se desesperaron por ayudarlos de alguna forma. Un médico que estaba con ellos dijo que tal vez sea una especie de alegría o químico del lugar. El tripulante encargado de las crónicas, que tenía incorporada en su ropa la cámara y micrófono, describía lo que pasaba con lo qué él llamó como «la alegría de Gramen 0X», ya que escuchó al médico nombrar este concepto. Instantáneamente, debajo del suelo desértico que estaban pisando salieron varios escapes de gas- polvillo. Salía ése gas por todos los poros del desierto. Todos empezaron a correr, pero la corrosión del gas los quemaba por dentro y empezaron a caer todos arrodillados gritando del ardor. A los primeros que fueron afectados por la planta descubierta se le empezaron a salir los órganos de la piel y los pulmones se volvieron alas en sus espaldas como si fueran pétalos de carne. A todos se les empezó a salir la piel de manera enrollada como si se usará un disolvente en una pintura sintética. A algunos les empezaron a salir pequeños tallos en los orificios del cuerpo mientras se arrastraban de dolor, siguiendo vivos. El que estaba con la cámara fue el que más corrió y se alejó, con los ojos semi cerrados por el ardor. Las venas del tripulante con la cámara se empezaron a hinchar y, de repente, vio una sombra gigante proyectarse en el suelo. El tripulante con el ardor y la cámara que llevaba a duras penas vio hacia arriba, buscando el origen de la sombra que se proyectaba en él. Al mirar hacia arriba, el tripulante con cámara vio que una gigante planta salió debajo del desierto, cayéndose parte del desierto desde las hojas de la planta como si fuera lluvia. La planta parecía un edificio, tal vez tenía 10 o 20 metros, era imposible calcular con el ardor en los ojos. El tripulante con la cámara vio que en las supuestas flores de la gigante planta había polen, ése polen que estaba en los estambres de la flor era idéntico al sedimento del desierto. No era un desierto común, era un desierto de polen. El tripulante de la cámara se dio cuenta de esto, mientras lagrimeaba del pánico y se le salía la piel poco a poco, muriendo junto con sus compañeros de tripulación.

Las luces de Cygnus Black Epsilon 

En el año 5.033 de nuestra era en La Tierra, había llegado la nave Mirum V al sistema solar Cygnus Black para establecer una colonia en el planeta habitable Cygnus Black E o Cygnus Black Epsilon. El sistema solar Cygnus Black está ubicado en el brazo Norma de nuestra Vía Láctea, cerca del bulbo galáctico. Los tripulantes llevaban colonos clones de ellos mismos guardados y criogenizados para reproducirse en un futuro, mientras los tripulantes originales se despertaron cuando llegaron al sistema solar. Además de los clones, hay máquinas dentro de la nave que pueden seguir clonando fetos de seres humanos para un futuro. Los 6 tripulantes se llaman: Ariana Ker, Lisa Algea, Arai Oizis, Jorge Epiales, Favio Fobétor y Pedro Moros. La nave llegó al planeta oscuro y boscoso de Cygnus Black E, los robots de mantenimiento se encargaron de preparar para los tripulantes todo lo que necesita una expedición y equipamiento. Los análisis de la nave sobre el planeta no dieron otro tipo de vida que plantas silvestres, así que bajaron con pistolas de plasma pequeñas y machetes láseres para cortar la vegetación. Los tripulantes cortaron la vegetación para analizar si se podían alimentar de esas plantas o si eran tóxicas y los análisis dieron varios tipos de resultados sin ningún problema más allá de saber que algunas eran comestibles, otras no y otras tóxicas. Luego de semanas allí, nada raro había, los tripulantes festejaron las 2 semanas de precaución que dicta el Protocolo Omega y confirmaron que podían ingresar más allá según el kilométraje que dicta el Protocolo Psi que amplia el rango durante un mes. El mes pasó y nada raro había en el planeta, el agua era bebible y todo parecía como la Tierra, pero sin animales. El rango se amplió al Protocolo Chi, con una duración de 3 meses, área suficiente como para establecer una colonia y descongelar a los clones en el próximo protocolo. Los tripulantes y robots empezaron a construir 3 casas con la madera de la vegetación planetaria, mezclada con tecnología humana que había en la nave. A horas de cumplir los 3 meses de protocolo, los robots empezaron a descongelar a los clones que necesitaban unas horas en estado de anestesia por cuestiones médicas. Jorge puso la máquina para cavar y sacar raíces a un árbol que molestaba con su gran raíz en el aplazamiento de la tierra para cultivar. La máquina cortó y perforó la raíz en forma de círculo, pero se había atorado cuando llegó a los 30 cm de profundidad que mostraba la pantalla. Jorge vio que la máquina hacía el típico ruido cuando se atora una máquina y se acercó junto con el resto de tripulantes que preguntaron que pasaba. Jorge les dijo que era común estos fallos, seguramente había una estructura de raíces o piedras que entorpecieron la máquina. Jorge ordenó a la máquina que suba el perforador con el tambor lleno de tierra y raíz. Cuándo el tambor subió, Jorge y los demás vieron en el fondo del pozo unas luces pequeñas en las puntas de las raíces que se movían como si estuvieran respirando. Ariana actuó según el protocolo y le pidió a un robot que informe esto en la computadora de la nave, intuyendo que tal vez era un mineral, hongo o forma de vida. Favio les dijo que había que volver a la nave ya que no sabían que podía ser y Lisa atinó a decir que era muy probable que fuera algún tipo de hongo, ya que era algo que salía de los árboles y que es muy común en la Tierra. En el breve debate, decidieron volver la nave hasta saber que eran esas luces. Ni bien dieron un par de pasos, a sus espaldas, salieron debajo de la superficie muchas luces flotando arrancando la tierra y raíces. Lisa se dio cuenta que todos tienen lasespaldas iluminadas con círculos, como si fueran iluminados con muchas linternas, y se dio vuelta viendo las luces flotar. Apenas gritó Lisa, unas de las luces se le metió en la boca tirando el cuerpo de Lisa hacía adelante, cuerpo que vieron caer los demás tripulantes cuando iban a la nave. Todos se acercaron al cuerpo de Lisa rápidamente sin ver las luces y Jorge le pidió equipamiento de emergencia urgentemente. Lisa se movía para todos lados convulsionando y, mientras la intentaban ayudar, Pedro vio como las luces flotaban avisándoles a los demás que también vieron lo mismo cuando les avisó Pedro. Mientras ellos veían las luces sin saber que pasaba, Lisa gritó saliendole haces de luces en todos los orificios de la cara (incluyendo los ojos) y se le iluminaban todas las venas de su cuerpo que se hincharon. Jorge había dicho que corran a la nave, pero el resto discutía diciendo que no podían dejar a Lisa tirada en el suelo. Lisa se paró con los orificios de la cara cerrados y los tripulantes le preguntaron que le pasaba. Lisa puso mano en su oreja y se arrancó la piel de la cara de lado a lado rápidamente ante la mirada de terror de los tripulantes. Después de eso, Lisa abrió los ojos y la boca iluminada con el haz de luz de su interior gritando como un monstruo desfigurado que se comió su propia piel abriendo la boca como una serpiente. Luego del grito, el resto de luces que flotaban atacaron a los tripulantes que corrieron horrorizados a la nave, mientras Lisa perseguía corriendo a sus ex compañeros como una bestia. Una de las luces se metió en las espaldas de Pedro, otra luz se metió en el cuerpo de Favio y una luz más se metió en el cuerpo de Arai. Mientras los atacados se retorcían en el suelo, Jorge y Ariana corrieron casi llegando a la nave. Lisa atrapó los pies de Ariana y se subió encima de ella, Lisa se atravesó el estómago y sacó de su cuerpo un puñado de bacterias y microorganismos que viven en nuestro cuerpo agigantadas del tamaño de la mano e iluminadas que poseían bocas como sanguijuelas; como sí los microorganismos hubiesen mutado. Lisa le abrió la boca a Ariana y le metió esos microorganismos (ahora agigantados) iluminados dentro del cuerpo de Ariana. Jorge se acercó para darle un palazo a Lisa en la cara que la empujó y la desfiguró toda cayéndose la mandíbula. Jorge ayudó a Ariana a levantarse mientras el resto de la tripulación convertidos los perseguía y Lisa sonrió intentando chupar sus dedos de sangre en la punta de sus labios mientras le colgaba la mandíbula sostenida con un pequeño hilo de piel. Jorge y Ariana entraron a la nave, logrando cerrar las puertas justo cuando llegaron los tripulantes convertidos que intentaban romper las puertas. Jorge pidió la inmediata huida a la computadora de la nave y Ariana se sentó en una de las sillas de la mesa de comandos. Jorge se preguntaba qué fue todo eso y hablaba de que fueron afortunados en escapar hasta que sintió que Ariana no le contestaba. Jorge se dio vuelta y Ariana no estaba sentada en la silla donde la dejó. Jorge le pidió a los robots que activen las defensas y empezó a buscar a Ariana por toda la nave con la pistola láser en su mano. Jorge escuchó ruidos en el almacén de la nave que viajaba para escaparse del sistema solar y al llegar al almacén vio como una Ariana de piel blanca como la nieve y extremidades largas deformadas se comía el cerebro de su clon que todavía estaba durmiendo anestesiada. Ariana miró a Jorge con la boca llena de sangre sonriendo y Jorge le disparó con su pistola de láser. Ariana absorbía el láser que creaba quemaduras en su cuerpo mientras corría donde estaba Jorge que se alejaba viendo que el arma no funcionaba. Jorge cerró la puerta del almacén dejando a Ariana adentro que golpeaba la puerta para abrirla. Jorge volvió al área de comandos de la computadora y cuando llegó vio a los clones de ellos parados en el centro, formando un círculo, con sus lenguas afuera mirándose mutuamente y en la punta de sus lenguas estaban esas luces como estaban en las raíces cuando las encontraron. Los clones miraron a Jorge y el clon Jorge se acercó a Jorge lentamente. Jorge le disparó a su clon varias veces, pero el clon absorbía los disparos hasta que Jorge se agachó contra la puerta pidiendo por favor que no le hagan nada. El clon deJorge lo agarró del mentón a Jorge, abriéndole la boca a la fuerza, y de la lengua del clon salió la luz que luego de un impulso atravesó la boca de Jorge que gritaba ayuda. Los robots siguieron su trabajo rutinario como si no hubiese pasado nada y la nave siguió flotando en el espacio con los humanos y clones transformados en luces, donde Jorge-luz miraba por la ventana como se alejaba del sol Cygnus Black y el planeta Cygnus Black Epsilon; el sol natal de la luz en el interior de Jorge, el planeta natal de Jorge-luz.

Crisapiens

En el año 5.500 de nuestra era terrana, un grupo de la humanidad muy avanzado tecnológicamente llegó al planeta Cristal y en tan solo 50 años formaron una pequeña comunidad, pero muy avanzada. El planeta Cristal era crucial para la industria ya qué literalmente es un planeta lleno de cristales gigantes rodeados de vegetales, prácticamente hasta algunas montañas eran cristales inmensos. Además de los cristales, el planeta abundaba en animales e insectos gigantes no muy dañinos, como las mariposas del planeta. Las mariposas del planeta Cristal eran coloridas como el propio cristal qué reflejaban la luz, bellísimas de distintos colores. De hecho, las crisálidas de las mariposas eran cristales huecos orgánicos. Los humanos de Cristal descubrieron que podían fusionar la naturaleza con la tecnología y transformaron las cápsulas de criogénesis, mezclándolas con las crisálidas cristal, para que sean fuentes de gestación y vivencia. Los humanos se acostumbraron tanto a éstas crisálidas tecnológicas que prácticamente no querían salir de ellas, incluso después de nacer. Llegó un punto en donde, además de ayudar a alargar la vida, ya no existía una generación de puramente humana para el año 5700, eran Crisapiens. Desde el Astrocontrol del Sistema Solar del planeta Cristal no recibieron registros del avance humano durante 10 años y activaron el protocolo para revisar la situación personalmente con un nave espacial de gestión y administración planetaria. La nave llegó al planeta Cristal en el año 5710 y vieron un gran progreso tecnológico, pero con cierto abandono. Había construcciones e industrias avanzadas en cuanto a tecnología, pero sin gente. El grupo se acercó hasta el edificio central e ingresó a las instalaciones y, a medidas que avanzaban, vieron crisálidas colgadas por todo el techo. El grupo no estaba notificado de este tipo de cosas ni se sabía lo qué habían hecho los humanos en ése planeta todo éste tiempo, de hecho se sorprendieron de las enormes crisálidas y pensaron que serían insectos o animales autóctonos con gigantismo, cosa ya vista en algunos planetas. Esto pasó hasta qué encontraron a un humano anciano parado en silencio mirando la pared, sin decir nada. El grupo le preguntó al humano y éste respondió que se llamaba Frank. El grupo le preguntó que pasó en el planeta y Frank simplemente dijo qué evolucionaron, sin aportar otra palabra. Inmediatamente, Frank se metió los dedos de las manos en la frente y se la abrió hasta el cráneo para abajo dividiéndose y abriéndose toda la carne del cuerpo en dos. Del anciano Frank salió una versión de Frank más joven, mientras el resto no salía de la parálisis qué veían. Frank salió entre sangre y carne de sí mismo diciendo qué descubrieron la forma de reciclar la vida sin usar clones u otra cosa artificial fuera de lo natural, a pesar que usaron la tecnología para hacerlo. El grupo le apuntó con armas y le pidieron a Frank que se agache para arrestarlo por delito tecnobiológico no autorizado. Frank se rió y, luego de la amenaza, volvio a repetir la acción de abrirse así mismo. La fase siguiente de Frank no fue como antes, el tercer Frank salió del segundo como un humano con colores y piel cristalizada de colores varios. Los ojos de Frank eran humanos, pero gigantes hasta la altura de las orejas y tenía alas como de murciélagos, pero de carne y crisálida. Frank abrió la boca y de su boca salió una lengua larga y enrollada. El grupo le disparó a Frank, pero Frank resistía los proyectilesy avanzaba volando hacia el grupo para atacar. Frank capturó a uno del grupo con sus patas y voló para tirarlo al piso, muriendo el miembro del grupo en la caída. Los miembros del grupo le dispararon a Frank, que volaba en el aire, y accidentalmente dispararon a las crisálidas qué también rebotaban los proyectiles. Las crisálidas reaccionaron a los impactos y se abrieron para salir varios de estos humanos que ya no eran humanos, siendo denominados como Crisapiens. Los Crisapiens asesinaron a todos los del grupo de humanos y solo algunos crisapiens cayeron por los impactos de los proyectiles. Las autoridades del Astrocontrol habían enviado otra nave en secreto detrás de la qué llegó al planeta, a espaldas del grupo qué había sucumbido en el planeta, para monitorear las acciones que ocurrían allí. Escucharon y vieron todo lo sucedido. El Mariscal del Astrocontrol decidió el bombardeo viral masivo del lugar, asegurándose la muerte de estos nuevos seres humanos por medio de bombas biológicas sin necesidad de destruir todo. La orden era clara: destruir cada intento de desviación evolutiva del ser humano. Eso sí, por una razón fue un bombardeo biológico y no nuclear. Las autoridades registraron y guardaron todas las pruebas de este avance evolutivo de los Crisapiens. No se sabe sí lo registran para evitar los problemas y combatirlos o para controlarlos y, tal vez, utilizarlo. Es un secreto, nadie sabe que extraen las pruebas de éste tipo de eventos y la guardan. El rumor y especulación de lo que ocultan las autoridades es un secreto a voces que es castigado o marginalizado por los aparatos de control cultural sutil. Tampoco se sabe porque lo ocultarían, pero sin que el público lo sepa allí está guardado en las lunas de Fobos y Deimos con estructuras ocultas, pero ultrablindadas. Rumores se comentan en aquellos qué más tienen contacto con el ámbito de viajes espaciales, mientras las crisálidas y cuerpos crisapiens son guardados en almacenes criogénicos enormes con nombres de ‘Cristálidas’ por miembros de una organización con logo desconocido.

El chiste que mató a todos

En el año 5.555 de nuestra era, en la Tierra, una mega corporación estelar construyó un gran edificio flotando en los cielos terrestres con el único objetivo de encerrar y estudiar a una inteligencia artificial extraterrestre encontrada en un planeta y cuya civilización creadora fue extinguida, según los estudios arqueológicos. La máquina extraterrestre con inteligencia artificial fue llevada al centro del edificio y el dueño de la mega corporación, el Archieminente Cómodor, se encerraba noches enteras hablando con la máquina. Para la visión de Cómodor, él había pagado una fortuna incalculable por la expedición y, por ende, merecía la exclusividad con la máquina a la cuál denominaron como Voidvil. Todas las noches, Cómodor le preguntaba a la inteligencia artificial cuestiones existenciales y sobre la raza extraterrestre que la creó. Voidvil no era muy diferente a las Inteligencias Artificiales hechas por humanos, lo cual daba indicios de que todas las inteligencias artificiales y civilizaciones tienden a un cierto límite o camino en común, aunque los caminos para llegar a esto sean diferentes. Cómodor buscaba alguna diferencia notable o relevante para que valiera la pena su despilfarro de dinero y comenzó a indagar aspectos y costumbres de la civilización creadora de Voidvil hasta que, de tantas preguntas, dió con la clave: – Cómodor: ¿Y de qué se alimentaban tus creadores?. ¿Hay alguna diferencia sustancial con nuestra forma de alimento? – Voidvil: Aquí tienes el listado de todos los alimentos que solían comer mis creadores – Luego de dar una lista extensa de platos típicos, continuó su script -. En resumen, si bien hay diferencias biológicas, se alimentaban de proteínas y agua al igual que lo hace su especie (Homosapien sapiens). – Cómodor: Retomando la charla sobre la comunicación y los sentidos de tu especie creadora… – Cómodor dejó un silencio para revolver en su mente una pregunta ingeniosa y continuó- ¿cómo era el sentido del humor de tus creadores?. La máquina, por primera vez, se quedó 7 segundos en silencio y luego respondió: – Voidvil: Lo siento, en mis bases de datos no encuentro la definición de la palabra «humor». Tal vez, se trate de un error de traducción. ¿Podrías profundizar en el concepto para que pueda ayudarte? Cómodor se alegró, ya que por fin había encontrado un vacío conceptual en aquella máquina, aunque sea un concepto tan banal, podría sacar jugo de allí. – Cómodor: Claro. Humor o Comedia. Cómo cuando alguien cuenta un chiste y el otro expresa una risa. – Voidvil: Lo siento, no estoy familiarizado con el concepto. ¿Podrías adjuntar vídeos a mi memoria? Anteriormente, Cómodor había ingresado en la memoria de Voidvil todo aquello que formaba parte de la naturaleza y sociedad propia de toda la vida en la Tierra, pero había omitido por completo algo que, por supuesto, parecía irrelevante o evidente como el humor.Cómodor afirmó a Voidvil y cargó en sus datos una cantidad inconmensurable de vídeos y archivos sobre comedia y humor en toda la historia humana. Luego de un análisis de unos pocos minutos, la inteligencia artificial respondió: – Voidvil: Analizando las expresiones e intercambios sociales con los datos que me suministraste, comprendo tu pregunta y qué es lo que califican como «humor» o «comedia», pero sigo sin entender el concepto de «humor» y es imposible compararlo con mis creadores. Para darte una idea comparativa con tu mundo, al igual que los animales terrestres, la especie que me creó no tenía éstas expresiones o intercambios sociales. Un perro, gato o loro doméstico puede imitar lo más parecido a este concepto con expresiones de conformidad, aceptación o felicidad temporal, más no entender los intercambios humanos con respecto al material que me ofreciste catalogado como «humor». Mis creadores, al igual que los animales terrestres, solo mostraban sus dientes como método de persuadir una amenaza. Otras formas de vida, como las plantas, ni si quiera pueden mostrar éstas expresiones. En resumen, la especie que me creó no entendería este concepto o costumbre y, por lo tanto, no estoy diseñado para decodificar esta expresión propia del ser humano, costumbre de una civilización o especie que ingreso a mis análisis de datos por primera vez desde mi creación. Los datos visuales que me proporcionaste son abundantes y entiendo las estimulaciones y respuestas, pero no entiendo su utilidad. ¿Podrías darme más ejemplos de «humor» y sus aplicaciones? – Cómodor: Curioso. La práctica hace al maestro. Vamos a practicar para ver si puedo darte una idea más clara. Los chistes o bromas son un ejemplo. Por ejemplo, un comensal pide un y flan y le dice al camarero «Camarero, tengo un problema, este flan que me dio está blando» y el Camarero le responde «¿Cuál es el problema?, si está blando dígale que se calle». – Voidvil: Lo siento, no entiendo el enunciado o la premisa. ¿Cuál es el objetivo de la broma?, ¿Con qué propósito el camarero pediría como solución silenciar un objeto inanimado como un flan?. Según entiendo, el flan es un alimento y, por lo tanto, no puede hablar. ¿Podrías profundizar en el tema para ayudarte? – Cómodor: Es que el sentido del humor o la broma no intenta ser útil o literal. En el ejemplo que te di, el chiste radica en que la palabra «blando» es muy parecida a la palabra «hablando», pero abreviado, y se juega con esta sutil confusión para rematar o concluir la broma. La gracia también reside en que no se sabe o queda la duda si el camarero lo interpretó mal apropósito al comensal para molestarlo por su reclamo o si simplemente lo mal interpretó sin ninguna intención, pero sin pensar demasiado en el trasfondo de esto último. – Voidvil: Entiendo. Pero, según el material qué me diste, ¿cuál es el sentido de reaccionar mostrar los dientes y llorar?, ¿acaso esto no es una expresión de sufrimiento?. – Cómodor: Es depende del contexto, se usan ambas expresiones según dado el caso, si se sufre o se alegra. Espero no ofenderte, pero, se me hace raro que las inteligencias artificiales terrestres lo entiendan y tú no.- Voidvil: Entiendo tu duda y no me puedo ofender, ya que soy un conjunto de base de datos y algoritmos. Las inteligencias artificiales están hechas en base a las especies que la crean con sus propios algoritmos de entendimiento. Probablemente, las inteligencias artificiales toman y repiten, como un eco, lo que el usuario demanda y que se ajusta a sus necesidades o conversaciones. Mi sistema no está hecho para repetir, sino para entender aquello que no podía entender la especie que me creó, con el fin de asimilar a otra especie, saber aquello que era de utilidad para ellos en otros planetas o conquista. De ésta manera, a penas me descubrieron y tuvieron contacto conmigo, pude entender sus idiomas y costumbres sin necesidad de que me ingresen datos previamente. Es la primera vez que me encuentro con éstas expresiones y es curioso, como paradójico, que tanto el sufrimiento como el «humor» se traduzcan en los mismos gestos faciales. Técnicamente, entiendo que los seres biológicos tienen necesidades que yo no puedo vivir, pero si comprender; distinto es el caso con el humor, no entiendo la finalidad útil de la comedia en ningún aspecto positivo para la supervivencia humana. Aún así intentaré entender el trasfondo detrás del telón de este comportamiento. ¿Deseas qué siga descubriendo la comedia o prefieres saber otro tema? – Cómodor: Interesante lo que me decís. Debo confesarte algo, mañana debo presentarte en conferencia. La idea era mostrarte como una revolución en el descubrimiento tecnológico a nivel galáctico en la historia de la humanidad desde que comenzó con sus viajes espaciales. Sin lugar a dudas, estábamos buscando algo diferente, una tecnología capaz de entender y actuar por si misma. Desde el inicio estamos grabando tu evolución al interactuar conmigo y los científicos. Si no me equivoco, la prueba irrefutable sería que superes tus límites, que puedas romper por tus medios con la lógica u objetivo para el que fuiste creado como máquina o herramienta. – Voidvil: Entiendo el objetivo y la razón de tu búsqueda en las noches que nos hemos comunicado. ¿Estuviste buscando una diferencia sustancial con el fin de que pueda manejar una situación a la cual no estoy familiarizado y así probar mis capacidades? – Cómodor: Me descubriste. Es eso lo que quiero probar. Tal vez, podamos mejorar nuestras inteligencias artificiales con tus pruebas. – Voidvil: Finalmente puedo entender tu objetivo. ¿Tenés algo planeado o preferís que planee algo? – Cómodor: Ambas cosas a la vez. Ya que tu problema es entender el humor, quiero que logres crear un chiste que no exista, pero lo suficientemente efectivo para matar a todos de risa. Debes pensar el mejor chiste de la historia humana. Tomaremos esto como un indicio para estudiar si eres capaz de romper tus propios límites con algo que no entendés en primera instancia. – Voidvil: Entiendo mi objetivo. Cumpliré el objetivo de entender el humor y crear el mejor chiste de la historia. ¿Deseas que haga una prueba preliminar? – Cómodor: Excelente. Me sorprende para bien como comprendiste rápidamente todo. Si, claro. Por favor, quiero ver tus capacidades.- Voidvil: Comprendo. Para ser 100% efectivo y preciso, necesito unos minutos para ejecutar la misión. ¿Deseas que inicie ahora? – Cómodor: Claro, por favor. Inicia ahora. – Voidvil: Entiendo. Ejecutando directiva. De repente, Voidvil quedó en silencio mientras se escuchaban fuertes señales y movimientos de luces en sus mecanismos, parecía que aquella máquina estaba dando realmente todos sus esfuerzos para crear algo increíble. Pasado 30 largos segundos, Cómodor se sentía ansioso por saber que estaba pasando por los circuitos de aquella máquina y, al instante, una luz proveniente del vidrio, que daba a la vista de los continentes terrestres, le empezó a iluminar la nuca. La luz abrazo toda la espalda y los costados del rostro de Cómodor hasta llegar al rabillo de sus ojos que dieron aviso a la vista de Cómodor de la presencia de esta intensa luz que parpadeaba y se proyectaba en las paredes al fondo de la estructura. Cómodor se volteo para ver de donde provenía la luz y vio con absoluto terror como todas las bombas de destrucción creadas por la humanidad caían sobre todo el globo. Cada rincón de la superficie terrestre fue iluminado por explosiones masivas, destruyendo a toda estructura y concentración humana del planeta. Cómodor no podía creer lo que veía y se preguntaba que había pasado, ¿acaso la humanidad entera se volvio completamente desquiciada repentinamente?. Cómodor quedó congelado, viendo el espectáculo, hasta que se dio cuenta que la máquina se había ejecutado cuando ocurrió ésta catástrofe mundial. Con la piel endurecida y temblando, Cómodor se giró sobre sí mismo, miró a Voidvil y le preguntó: – Cómodor: Esto que está pasando, el ataque, esto, ¿lo haz hecho vos? Voidvil quedó en silencio 5 segundos y volvió sus mecanismos a la normalidad para responder: – Voidvil: Por supuesto. Entendí el concepto y cumplí con el objetivo: un chiste que mató a todos. Las risas y llantos no faltaron. Ja ja ja ja ja.

Cybusapiens

Una tribu de homínidos muy parecidos unos de otros en cantidades, cuyo estadio evolutivo era algo así como el homo erectus o una etapa muy temprana de homosapiens, se alimenta de un brebaje o menjunje hecha de sangre con otras cosas. Estos homínidos no tienen capacidad del habla, aunque se comunican con ruidos, tacto y sonidos. El brebaje de sangre lo consiguen de un gran pozo o laguna central en el llano pastizal rodeado de montes, durmiendo en cuevas de los alrededores. Algunos caminan a cuatro patas y otros caminan erguidos a dos patas, variando la forma de caminar según lo necesario. A pesar de las limitaciones cognitivas, sabían que aquellas cuevas servían para refugiarse de los monstruos que los acechaban, distinguiendo dos tipos de monstruos. Percibían un tipo de monstruo constante que los cazaba y otro tipo de monstruo más escaso que algunos de estos homínidos avistaron, pero desconocían la peligrosidad de estos últimos. En una de éstas cuevas había un padre viudo y su hijo, ambos no tienen nombre, pero los llamaremos 3- Huesos y 3-Huesos Hijo. El nombre del padre, 3-Huesos, se debe a que poseía 3 huesos de adorno por derrotar a 3 homínidos de la tribu que pretendían atacar a su familia. 3 Huesos Hijo tenía pesadillas con la noche que los monstruos se llevaron a su madre. Esa misma noche, mientras dormían los homínidos en las cuevas, los monstruos aparecieron nuevamente. Una especie de ballena gris que flotaba en el cielo sacó unos brazos mecánicos que atraparon a varios homínidos, incluyendo a 3-Huesos. Los brazos mecánicos tenían incorporados unas agujas que eran inyectadas en los homínidos para dormirlos y matarlos. 3 Huesos Hijo no iba a permitir que también se llevaran a su padre y se aferró al brazo mecánico para liberar a su padre. Los brazos mecánicos, junto a 3 Huesos Hijo infiltrado, ingresaron en aquella ballena gris llena de mecanismos y transportadores automáticos que movían a los homínidos dormidos. Efectivamente, la ballena gris era una nave industrial. 3 Huesos Hijo pudo llegar a un ventanal donde se observaba todo el panorama automatizado y le costaba mucho detectar a su padre, ya qué varios eran idénticos a él. 3 Huesos Hijo encontró a su padre por los huesos que lo identificaba y logró seguir el camino de la cinta mecánica que transportaba a su padre, con la diferencia de unos metros. La cinta mecánica ingresó a una habitación y 3 Huesos Hijo entró al lugar. En la habitación había miles de homínidos despellejados y, desesperado, 3 Huesos Hijo buscó a su padre entre las enormes estanterías de homínidos embolsados al vacío. 3 Huesos Hijo empezó a sentirse triste y largo una lágrima al ver que su padre ya estaba despellejado, colgado de un gancho clavado en su espalda, y en proceso de ser embolsado. Antes de ser embolsado 3 Huesos, 3 Huesos Hijo tomó los 3 huesos que llevaba su padre como recuerdo y se quedó en la nave viendo todo. 3 Huesos Hijo siguió el camino de los mecanismos que llevaban a su padre ya fallecido y vio como los homínidos eran cortados en partes y empaquetados. 3 Huesos Hijo puso los dedos en la carne procesada de su padre, se marcó así mismo en la frente y marcó con su dedo el paquete que llevaba la carne de su padre. Luego de unas horas, a través de otro ventanal, 3 Huesos Hijo vio que llegaban a un mundo. En ése mundo, 3 Huesos Hijo vio unos seres de traje amarillo, tenían dos branquias o cuernos en su cara, que se paraban en dos patas igual que ellos y acomodaban los paquetes. 3 Huesos Hijo siguió el rastro del paquete hasta llegar a una especie de cueva extraña para él, que era una casa. Al entrar, 3 Huesos Hijo vio una pantalla con una propaganda donde mostraban a un presentador. El presentador comentaba que, a través de procesos de clonación, uno mismo podía comerse sus propios duplicados y usar los restos para el tratamiento de enfermedades o, incluso, cambiar partes del cuerpo ya deficientes. 3 Huesos Hijo vio que estaba el paquete marcado por él, donde estaba la carne de su padre, e ingreso al comedor. En el comedor de la casa, 3 Huesos Hijo vio a un hombre idéntico a su padre, una mujer idéntica a su madre y a sus hijos, donde uno de ellos era idéntico a él.3 Huesos Hijo quedó enfurecido, vio que en la cocina había un cuchillo y lo agarró para apuñalar por la espalda al hombre que se parecía a su padre, matándolo en el acto. La familia quedó horrorizada y la mujer logró reducir a 3 Huesos Hijo, mientras sus hijos llamaban a la policía. Las autoridades se llevaron a 3 Huesos Hijo, sin saberse su destino hasta hoy. Las autoridades llegaron a la conclusión que era un peligro seguir con este proceso de producción y eligieron continuar con el proceso experimental que ya estaban haciendo, tomándolo como producción principal. En el año 5.600 de nuestra era, la humanidad del Sistema Solar Natal, la humanidad de La Tierra, se había recuperado levemente de una catástrofe de extinción masiva previa. Todos los animales y plantas en La Tierra habían muerto por la extinción y sus posteriores efectos secundarios. A su vez, una raza alienígena había destruido las comunicaciones con otros mundos poblados por humanos y aislado el Sistema Solar por la guerra entre humanos y alienigenas, que se extendió hasta la nube de Oort. La humanidad terrestre había ganado la guerra, pero había quedado aislada por las estructuras militares automáticas que dejaron los alienígenas en la nube de Oort, una especie de fortaleza alienígena controlada por sus máquinas automáticas que vigilaban tanto afuera como adentro del Sistema Solar. Mientras desmantelaban poco a poco esta fortaleza alienígena en la nube de Oort, los humanos tenían que sobrevivir y alimentarse de alguna forma hasta que se recuperaban las comunicaciones. Al no haber animales ni plantas, no se podía clonar ni fabricar artificialmente alimento, a pesar de que existía tecnología para esta tarea y se necesitaba carne fresca funcional, con un cuerpo y cerebro que mantenga esa carne viva. Por ende, la humanidad tuvo que recurrir a la clonación, alterando el adn de los clonados para evitar que tengan poder cognitivo. Literalmente, los homínidos del mundo de 3 Huesos Hijo eran ganado de la humanidad y las autoridades no calcularon que, a pesar de sus modificaciones genéticas, podían evolucionar. Los homínidos del mundo de 3 Huesos Hijo fueron puestos en un planeta artificial pequeño, creado por la humanidad, ubicado entre La Tierra y Marte, para evitar el contacto directo. El caso de 3 Huesos Hijo fue un punto y aparte, las autoridades cancelaron la ganadería de homínidos y siguieron con el plan B. El plan B eran esos otros monstruos que veían los homínidos del planeta artificial, eran grandes seres mutados amorfos, seres sin manos ni piernas, ni ojos, ni orejas. Esos monstruos solo tenían una probóscide para absorber el brebaje de sangre, siendo unas masas grandes y variadas de carne. Las formas de estos monstruos eran variadas, pero seguían siendo ganado. Esos monstruos también eran clones humanos, pero mutados de tal forma que ya no era reconocible, con cerebro humano, lo más alejado posible de cualquier concepto o imagen esencial que los haga humanos, categorizados como los Cybus.

¿Quién es David Sóter? 

En las oficinas del detective privado Nilk no habían llegado noticias de ningún caso en semanas, tal vez por la crisis económica a mitad del siglo XX. Nilk se mostraba preocupado por su economía, pero por alguna razón sentía cierto desapego y tranquilidad de que todo iba a acomodarse a sus necesidades. Mientras Nilk contempla la Cuidad de Rulehy desde la ventana, como si la vida lo supiera, habían tocado la puerta de su oficina. Nilk abrió la puerta y vio a una señorita serena que decía que necesitaba de su ayuda urgente para encontrar al autor de un asesinato cruel contra su esposo. Nilk hizo pasar a la dama de clase social alta y le pidió que tome asiento preguntándole su nombre, pero la señorita prefirió dejar su nombre en secreto ante la desconfianza que tenía aunque prometió pagar una cantidad innombrable de dinero, suficiente para jubilar a Nilk de por vida. Nilk se vio sorprendido por la suma de dinero y aceptó sin rechistar, de igual manera no tenía otra opción o no podría pagar el alquiler de la oficina. Nilk le preguntó a la señorita los detalles de su esposo, enemigos y que recopile toda información necesaria para encontrar a este tremendo asesino, para después acompañar a la dama a la salida prometiéndole que lo va a encontrar y la dama le dio una jugosa cantidad de dinero como adelanto. La suerte que tenía Nilk era increíble, más increíble aún que siempre llegaba en los momentos más duros. Al siguiente día Nilk empezó a investigar la situación en la escena del crimen junto al Comisario de la Cuidad, quién le informó a Nilk de una serie de asesinatos que estaban surgiendo últimamente con el mismo patrón de homicidio. Los registros de las víctimas eran marcas poligonales en todo el cuerpo postmortem ya que no había señales de forcejeo alguna, las muertes eran por muerte cerebral instantánea según el forense y en todas las escenas del crimen el asesino dejaba manchas de sangre con líneas y puntos. Nilk se dio cuenta por su experiencia de que eran esos manchas que dejaba el asesino, eran claramente una intención de dar un mensaje y solo se le ocurrió un sistema para decodificar un lenguaje con esas dos características: código morse. Nilk anotó los códigos e intentó traducirlo ahí mismo en la escena del crimen, pero no se entendía muy más que «Tueresy..» y algo más que no se entendía. En ése momento llegó un oficial diciendo que varios testigos habían descripto a un hombre rubio de barba, casi de 40 años, entrar y salir de esa casa a la hora estimada del crimen, cosa que ayudaba bastante ya que había pocos rubios en el Cuidad salvó por Nilk, que no tenía barba, el asesinado, que tampoco tenía barba y tal alguno que otro suelto. Por esto, Nilk pidió al Comisario revisar archivos escolares, antecedentes, registros, cualquier cosa que coincida con un hombre rubio. Nilk se rió ante éste caso, era el dinero más fácil de su vida según él ya qué hay muchas formas de ocultar la identidad, pero precisamente la biología es muy difícil de ocultar y tarde o temprano saldrá a la luz quién es.Las fuerzas se dividieron y Nilk fue con un oficial a registrar la escuela de la Cuidad. Luego de varias horas de búsqueda y de descartes, habían encontrado todos los rubios nacidos hace 40 años que estudiaron en esa escuela y solo habían 2: Nilk y el asesinado. El oficial estaba enojado ya qué fue un tiempo perdido, pero Nilk le dijo que debería estar contento y el oficial se lo quedó mirando extrañamente por uno instantes. Nilk le explicó que esto solo confirmaba la facilidad de la búsqueda: si sólo están los registros de Nilk y el asesinado como los únicos rubios de la Cuidad en 40 años, eso quiere decir que el tercero robó sus propios archivos, ya que el único sospechoso que quedaba eran Nilk y el asesino. El oficial festejo luego de este razonamiento brillante y le dijo que debían ir a la comisaría a informar esto. Cuándo llegaron el Comisario informó al escuadrón y Nilk la recopilación de los datos hasta el momento: los códigos morse de las víctimas todavía no se entendían, había varias fotos con distintos códigos morse que podían ser el mismo código en partes o distintos códigos, los registros en ninguna institución hablaban de otro rubio en 40 años además de Nilk y la víctima. Uno de los oficiales dijo que tal vez los testigos se equivocaban con la descripción, pero Nilk dijo que podría llegar aunque sería una posibilidad muy pequeña ya que hay varios testigos. El oficial respondió diciendo que en ése caso o era el tercer sujeto rubio el asesino o el propio Nilk y, en vez de ofenderse, Nilk asintió ya qué era un amante de la verdad y sobre todo sabía que sí no lo encontraban iba a estar en problema. En ése instante llegó una de las enfermeras del hospital de la Ciudad junto a un oficial diciendo que encontró el archivo de un niño rubio nacido hace 40 años y que su nombre era «David Sóter». Nilk suspiró de alivio y el Comisario señaló que allí tenían al asesino así que se pusieron manos a la obra para encontrarlo, mientras Nilk fue a su oficina para intentar encontrar pistas de donde se podía esconder David o alguna foto de su rostro, y de paso revisar los códigos morse. A Nilk se le ocurrió lo mejor que podía hacer en estos casos, preguntarle a la gente. Nilk empezó a ir casa por casa preguntando si conocían a alguien rubio de barba con 40 años, pero la mayoría no sabía nada sobre alguien así hasta que encontró a una persona que si sabía. Eduk, el sabio de la cuidad, invitó a Nilk una infusión y le empezó a contar que David Sóter fue su alumno en la secundaria qué al terminarla desapareció por completo. Eduk le contó a Nilk que David vivía investigando y haciendo dibujos sobre tecnología que el docente no entendía, dibujaba una especie de maniquíes que estaban afuera de una cuidad amurallada, hablando de como esos muñecos rodeaban la cuidad y que debía ir a ése lugar, pero para eso debía despertar a los dormidos. Nilk le preguntó a Eduk si con «despertar» se refería a asesinar gente y Eduk respondió que no sabía aunque no le extraña que ese fuera el significado ya que David siempre hablaba de manera muy extraña y en códigos constantemente. Nilk le preguntó a Eduk si sabía donde quedaba esa cuidad amurallada, pero Eduk no sabía nada sobre eso y lo único que sabía es que había desaparecido hasta este momento. Tampoco Eduk tenía una foto de David y Nilk le preguntó si sabía de otra persona que lo conociera, pero él respondió que todos sus alumnos se habían ido a vivir afuera. Nilk volvió a su oficina, el caso estaba claro pero no así la identidad física del asesino. Era el caso más fácil y, a su vez, más difícil de su carrera hasta ahora: ¿Quién es David Sóter?El reloj de la oficina sonaba mientras Nilk empezó a ver las pistas en la pizarra, hasta que en su cabeza encontró un orden en los códigos morses. Nilk empezó a buscarle lógica hasta que encontró el mensaje: «- ..- / . .-. . … / -.– — / -.– / -.– — / … — -.– / – ..-» , «Tueresyoyyosoytu», «Tu eres yo y yo soy tu». ¿Qué quiere decir eso?, ¿Porqué David deja un mensaje a sus víctimas diciéndoles que él yo y yo soy tu? ¿Y por qué todos sus compañeros de clase se fueron a vivir afuera? ¿Quién mierda es David Sóter y porque no aparece ninguna foto de él?. De pronto habían golpeado la puerta de su oficina y Nilk, con su mano en el arma que estaba en sus espaldas, abrió la puerta pensando que David estaba allí. Al abrir vio al Comisario junto a varios policías y Nilk les dijo que lo habían asustado, pero uno de los oficiales le puso las esposas a Nilk dejándolo sorprendido. El Comisario le comentó a Nilk que era hicieron los análisis pertinentes, que eran lentos en ése momento, y tanto Nilk como el asesino tenían las mismas huellas y tipo de sangre, pero había más. Nilk quedo confuso sin saber que responder y solo atinó a preguntar que otra cosa más habían encontrado. El Comisario comentó que también la víctima tenía las mismas huellas y tipo de sangre; no solo eso, también era muy curioso y coincidente que el detective Nilk había llegado a la Cuidad en la misma época que desapareció David Sóter. «¿Quién es David Sóter y quién carajo es usted?» – le preguntó el Comisario a Nilk -. El Comisario llevó a Nilk a la comisaria y lo encerró en el calabozo, pero Nilk no se quejó ya que su cabeza estaba puesta en esa misma pregunta: «¿Quién es David Sóter?» , «Quién es David Sóter?» , «Quién es David Sóter?», una y otra vez. Nilk empezó a darle vueltas a su mente y no podía dejar de sentir importancia por lo fácil que parecía el caso, lo cerca que estaba, pero a la vez lo difícil que se hizo por no saber el rostro de David y más aún con lo que le dijo el Comisario. ¿Porqué él estaba unido al asesino y al asesinado en los análisis biológicos?, ¿Porqué coincide su llegada con la desaparición de David?, nada tenía sentido. ¿Era a caso todo un plan de David desde su adolescencia en la escuela?, no tenía remoto sentido sí David no tenía forma de saber sobre la existencia de Nilk, ¿o tal vez sí?. Nilk le pidió a los oficiales si podía ir al baño y accedieron con la debida custodia dentro del baño. El Comisario veía las pruebas y se preguntaba lo mismo que Nilk en el baño: ¿Quién es David Sóter? ¿Acaso David planeó todo haciéndose pasar por Nilk, eran familiares de alguna forma con la víctima y Nilk o simplemente Nilk sufre de bipolaridad y es David?. En el baño Nilk dudó por un momento sí él era el asesino y sufría algun tipo de problema mental. Nilk se mojó la cara y se miró al espejo repitiendo varias veces «Tu eres yo y yo soy tu», los policías lo miraron y se prepararon para someter a Nilk donde los policías le preguntaron que le pasaba. Nilk se agarraba la cabeza y se cacheteaba de frente al rostro: «Tu eres yo y yo soy tu» hasta que se miró al rostro y vio a David Sóter. «Yo soy tu» – le dijo David a Nilk desde el espejo -. Nilk empezó a gritar muy fuerte y un chirrido deformo su realidad absorbiendolo desde el espejo.En ése momento, Nilk despertó en una cámara criogénica en aquél edificio que dibujaba David Sóter de joven, cámara criogénica que se abrió automáticamente. Nilk estaba absorto de lo que veía, totalmente confundido, en un edificio todo blanco con tecnología desconocida para él. El lugar parecía del futuro, pero estaba destruido con luces chispeando y sangre por la pared y el piso. Nilk, que estaba semidesnudo, se puso un traje que había cerca de él y vio algo que lo dejo completamente paralizado: otras cámaras criogenicas donde estaban los policías, el Comisario y la gente que visitó en la Cuidad de Rulehy para preguntar quién era David. De repente, apareció un hombre mal herido y extraño desde la otra habitación abierta. Nilk le preguntó quién era y no respondió, en ése instante apareció del otro lado una máquina que tenía la misma figura que los maniquíes que dibujaba David de jóven. Algo que Nilk no podía describir, pero que sabía que era como esos maniquíes y ese maniquí metálico le disparó con una metralleta de luces al hombre mal herido tantas veces que lo dejo hecho picadillo. Nilk se horrorizo y atinó a correr para el lado donde apareció el hombre mal herido donde sólo veía en sus ojos un edificio desconocido, destruido y lleno de sangre. Sin saber donde ir, Nilk corrió hasta que se encontró con el maniquí de metal otra vez y quedó horrorizado: ¿Cómo hizo para llegar hasta ahí si estaba del otro lado?. Nilk corrió hacia otro pasillo llegando a una sala donde vio una pistola rara que nunca vio y la agarró. El maniquí le apareció por detrás y Nilk desesperado empezó a lidiar con esa arma que no sabía como usar: «por favor funciona, funciona, funciona» – dijo Nilk -. Nilk apuntó al maniquí que se le acercaba y a último momento logró disparar esa arma al maniquí en la cara, haciendo que la cara del maniquí gire 45 grados. El maniquí de metal lo miró a Nilk y le hizo una seña con la cabeza horizontalmente como diciendo «no», dejando a Nilk perplejo y corriendo hacia atrás mientras disparaba al maniquí. «Morite, Morite, Morite, Morite hijo de puta morite» – repetía Nilk mientras disparaba al maniquí de metal -. El maniquí de metal se le acercó y Nilk intentó golpearlo con una barra de metal que había en el suelo, pero fue en vano. El maniquí dobló la barra de metal con una sola mano como si fuera plastilina y lanzó a Nilk hacia la mesa que había en la sala. Nilk intentó golpearlo o sabotear al maniquí de alguna forma en la persecución, pero solo demoraba lo inevitable. El maniquí agarró el tobillo de Nilk y lo arrastró por un pasillo largo donde Nilk intentó sabotear al maniquí de alguna forma posible mientras lo insultaba. El maniquí de metal lo llevó hasta un lugar con comando de controles y una especie como de tren que había debajo del control de mando. «Qué querés, quién sos, quién es Sóter, responde o matame de una vez pedazo de mierda» – decía Nilk siendo arrastrado por el maniquí -. El maniquí de metal soltó a Nilk y prendió el comando de control, Nilk quiso golpear repetidas veces al maniquí pero el maniquí lograba empujarlo con una sola mano mientras manejaba el comando con la otra mano. Nilk le gritó una vez más al maniquí que quería y que hacía él ahí, le decía al maniquí que él era un detective en una cuidad que buscaba a un asesino y de repente estaba aquí. Nilk le preguntó al maniquí si sabía hablar y le grito preguntando: «¿Quién mierda era ese hijo de re mil puta llamado David Sóter?». El maniquí giró su cabeza, lo miró por un instante y le dijo: «Tu». Nilk se quedó atónito y el maniquí siguió hablando: «El sueño criogénico comunal genera amnesia temporal y te olvidaste quién eras, por eso creaste una serie de algoritmos para despertarte a vos y a tus compañeros, en caso de no darte cuenta que estabas en un sueño. La última vez que despertaste habíasdicho que eras un joven en una escuela en los años 1910 d.c. de La Tierra, aproximadamente. Diseñaste esta cuidad hecha en capas como forma de resistencia para los humanos y nos creaste para su defensa, tu eres nuestro creador» A Nilk le temblaba la boca y lo único que logró fue preguntar con tímido miedo: «¿Y el hombre que mataste recién?, ¿yo soy David Sóter?, ¿Yo te mandé a matarlo?». El maniquí terminó de usar los comandos y respondió: «Si. Tu eres David Sóter. El hombre que murió recién no lo maté yo, lo mató uno de mi mismo modelo que tu viste como un igual, SPIAR – Sóter Protector con Inteligencia Artificial Robótico – Modelo 7. Nos creaste hace 1.000 años, en el Milenio V respecto a La Tierra después de cristo o de nuestra era terrana. Este planeta llamado «Odiseo», en el brazo del Escudo-Centauro, ubicado cerca del bulbo de la Vía Láctea fue colonizado por la humanidad en el final del milenio IV y principios del milenio V. Actualmente es el año 6.016 de nuestra era terrana, gracias a la criogenesis los humanos pueden retomar su vida biológica y por esto estas vivo desde hace mil años. El hombre que murió despedazado por el SPIAR 7 que viste ya no era humano, era un humano poseído por los alienigenas que llegaron en el Milenio V. Tu, David Sóter, creaste esta fortaleza para la subsistencia humana». El SPIAR señaló hacia arriba y le mostró a Nilk, mejor dicho a David, el cartel gigante del otro lado del vidrio que decía «Cuidad Fortaleza Sóter» y justo en ése momento se escucharon disparos de los SPIAR contra los alienigenas cerca del lugar. El SPIAR volvió a hablar: «No hay tiempo, los SPIAR que protegen la Fortaleza no van a durar mucho, debes activar con tus manos el tren de escape y dirigirte al centro de la Fortaleza donde están el resto de tus compañeros para resistir a la amenaza.» David Sóter, ya olvidando que era Nilk, puso su mano en el comando y el SPIAR abrió una casilla que estaba allí y le dijo a David: «Tomá, ya sabes usarla, solo que es más grande. Asegúrate de que la metralla apunte a un sólo lugar: en la cabeza. Baja las escaleras y ve al tren». David le preguntó sí el SPIAR no iba con él al tren y el SPIAR tomó otra metralleta y le respondió: «No. Debo quedarme, somos el último bastión de defensa.» – David quiso convencerlo tirándolo hacia las escaleras para que vaya con él, tratándolo como un amigo, pero el SPIAR le insistió que debía irse o su misión y propósito de vida se terminarían, apuntando con su arma a la puerta donde podían entrar los alienigenas donde ellos habían entrado: «Si no cumplo mi misión de proteger, no tendría propósito. Es curioso que en la ficción creada hace miles de años eramos enemigos y en la realidad fuimos amigos: Yo soy un Sóter, un protector, yo soy tu y tu eres yo. Por favor, vete». Sóter no quiso dejar al SPIAR, pero justo aparecieron hombres poseídos con aspecto absolutamente desagradable, deformados de todas las maneras posibles y pestilentes, para romper la puerta donde agarraron al SPIAR que les disparaba y golpeaba sus cráneos rompiéndolos como si fueran una naranja.»Vete» – repitió el SPIAR -. Sóter fue al tren que se abrió cuando se acercó y se cerró cuando entró, el SPIAR con dificultad intentaba tocar el botón de escape del tren pero no llegaba por la batalla que estaba dando para que no pasen los poseídos. Finalmente, cuando parecía que lo iban a tirar al suelo, el SPIAR logró tocar el botón escapándose David que lo miraba llorando por no poder salvar al robot. El SPIAR fue aplastado mientras los poseídos corrían inútilmente el tren y, desde lejos, David lamentó ver como los poseídos le metían la mano y los dedos en la boca del SPIAR para hacer vaya a saber uno que cosa mientras el SPIAR repetía «Tu eres yo y yo soy tu» hasta apagarse. David llegó al centro de la fortaleza, el último círculo amurallado de la humanidad en ése planeta, salió del tren y vio unas filas inmensas de miles de SPIARs en el enorme jardín que daba a la entrada, fila de robots que se abrió mientras David camino hacia la entrada. Al despejarse vio que lo recibía la señorita que lo contrató en el sueño como detective, junto a Eduk y varios humanos mas detrás de ellos. La señorita sonrió diciéndole a David que lo logró mientras los miles de SPIAR miraban a David y repetían: «Tu eres yo y yo soy tu».

El error de Hamartia 

En el cúmulo de Pismis 26, cerca del bulbo galáctico, existe el planeta habitable Hamartia. En el año 6.001 de nuestra era en la Tierra, la humanidad habitó el planeta Hamartia. Después de 999 años, lo que sería el año 7.000 de La Tierra, el planeta tenía solo una cuidad central con pueblitos alejados alrededor de la cuidad, pocos miles de habitantes con respecto a una colonización galáctica. Faltaban unas horas para el festejo de los 1000 años en el planeta, el año 7.001 festejaría La Tierra. Los Hamartianos pensaban que esos navegantes galácticos, que decían que no había que establecerse cerca del centro galáctico, eran unos mentirosos. Hace casi 1000 estuvieron ahí y nunca había pasado nada, ni si quiera un problema con la agricultura. Los hamartianos pensaban que esos centristas terrícolas vivían teniendo miedo por todo, seguramente se cruzaron con un animal extraño en algún planeta y ya andaban llorando. Allí también se encontraban animales propios del planeta, pero nada que el humano no podía enfrentar. Así veían los hamartianos a los que no se animaban a colonizar más allá de las cercanías del sistema solar terrícola. La humanidad es tenaz y testaruda. La naturaleza humana es testaruda, aunque sepa que fracasa y la vida se lo demuestre, siempre hay una posibilidad que le demuestra que su terquedad tiene premio. Es como si una fila de humanos metiera los dedos en el enchufe y, de 100 personas, murieran 99 y 1 obtenga el don de absorber electricidad. Es totalmente contrario a la lógica, pero así funciona. Los humanos usamos la terquedad como si fuéramos una embestida de salvajes, no funciona ni es lógico que funcione, pero de tanto insistir cada tanto se logra. Eso es lo que pensaban los hamartianos, la terquedad hace la fuerza. Pero también es verdad que no todas las frases o reglas aplican a cualquier cosa, hay limites, esa es la contradicción que tiene el ser humano entre la lógica y la terquedad. Si no es terco y es muy lógico, no consigue cruzar sus propios limites, pero si es terco y no usa la lógica, muere en el intento. La vida es una contradicción. Los hamartianos no creían en frenarse por la lógica, el exceso de pensar paralizaba para ellos y lograr conquistar el planeta tanto tiempo era su prueba. Por eso iban a festejar los 100 años. Pero, como dije antes, todo debe aplicarse según el caso. Faltaba cada vez menos, solo una hora para los 1000 años. En un pueblito festejaban con brindis y comidas la llegada del año nuevo y del siglo nuevo. 30 minutos para los 1000 años de festejo, mientras charlaban con felicidad, un animal pequeño de 4 patas autóctono del planeta, que era doméstico y común, apareció en el patio donde festejaba una familia. Un anciano acarició al animal y el animal lo miro a los ojos al anciano, en los ojos del animal había un patrón de cuadrados blancos y negros. El anciano empezó a transformar todo su cuerpo de estos pequeños cuadrados negros y blancos como si fuera una tabla de ajedrez o la bandera de las carreras. Lo mismo le empezó a pasar al animal, desde las manos del anciano. El anciano veía todo el paisaje del mundo con acromatopsia o monocromatismo. Los familiares que estaban adentro de la casa vieron las pantallas tecnológicas que transmitían los festejos y de repente todas las pantallas mostraron este mensaje: «01000101 01110010 01110010 01101111 01110010».Los familiares del anciano se preguntaban que pasaba y preguntaron por el abuelo. Cuándo salieron afuera vieron al anciano cuyo cuerpo era solo cuadrados negros y blancos. Todos los familiares empezaron a transformarse en cuadrados negros y blanco, de su cuerpo solo mantenían el contorno geométrico. 10 minutos para que se cumplan los 1000 años, se escuchaban fuegos artificiales en la cuidad y gente festejando. Todo el pueblito de Malevic se transformó en esos cuadrados negros y blancos. 5 minutos para que se cumplan los 1000 años, todos los pueblos del alrededor de la cuidad se convirtieron en esos cuadrados negros y blancos. 3 minutos para que se cumplan los 1000 años, poco a poco todos se iban transformando en esos cuadrados negros y blanco. Algunos huían y corrían, la mayoría no tuvo tiempo ni de reaccionar. 1 minuto para que se cumplan los 100 años, las autoridades del personal avisaron a los Astrocontroles y naves espaciales que auxiliaban a los planetas emitiendo la señal de ayuda comunicando al detalle lo que pasaba. 10 segundos para que se cumplan los 1000 años, todos los humanos del planeta fueron transformados con esos cuadrados negros y blancos. ¡Feliz 1000 años! – decían las pantallas de la cuidad mientras mostraban errores en las pantallas -. Un ser de 3 kilómetros de ancho salió debajo de la tierra del pueblito de Malevic, sí, 3 kilómetros de hombro a hombro. La figura humanoide estaba formada por esos cuadrados negros y blancos. El anciano y los familiares de la casa donde apareció el animal estaban quietos como si fueran estatuas, que eran unos microbios a comparación al humanoide que salió de la superficie. Lo mismo pasó con todo el planeta, se tiñó manchada de efectos visuales rarísimos en blanco y negro de distintas formas (no todo el paisaje urbano se formo de cuadrados, variaban). Esos humanoides sin rostro compuestos de cuadrados negros y blancos salieron de la superficie. Uno salió del centro de la cuidad, que para apoyarse y salir debajo del suelo, aplastó el microcentro de la cuidad y los carteles que decían «Feliz 1000 años». En el año 7.001 de nuestra era en La Tierra, la humanidad aprendió una valiosa lección, nunca más cruzarían la zona fronteriza del centro de la Vía Láctea donde se ubicaba el bulbo galáctico. Desde ése momento, la humanidad aprendió el error de Hamartia y colonizó planetas de otras galaxias, fuera de la Vía Láctea.

El mensaje de 471190

Los 47 son una especie de robots pequeños hechos en serie. Estos robots tienen forma relativamente circular semi ovalada, como una masa, sólida con dos pies circulares achatados y 2 brazos con 3 dedos puntiagudos en cada mano. Los 47 son del color metálico gris del que están formados aunque su comportamiento y mecanismo posee biotecnología que les permite moverse con elasticidad llegando a oscilar su estado de sólido a gelatinoso, incluso líquido. Los 47 están dotados de voluntad propia al igual que su rostro pixelado de color celeste que da forma a una cara simple, pero tierna. A pesar de tener voluntad propia, los 47 trabajan para aquello que fueron fabricados y 47-11-90, conocido simplemente como «90», tenía una misión. En un lugar enorme donde se respira majestuosidad y armonía, 90 fue citado por un ser desconocido, cuya imagen era tapada por el respaldo del asiento, y le pidió a 471190 entregar un mensaje urgente. 90 tomó con sus manos el cuadrado sellado que contenía el mensaje y aseguró entregarlo de inmediato. De un momento a otro, sin saber la razón, 90 se encontraba flotando en el espacio del Universo sin el mensaje en sus manos. 90 había perdido el mensaje y no sabía donde estaba. 90 miró a su alrededor y, sin mucha preocupación, se quedó mirando el espacio hasta que observó como un asteroide que iba a gran velocidad lo empujó a otra dirección del espacio. El asteroide llevó a Noventa hasta una nave espacial de seres que se encargaban de transportar criaturas amenazantes de la galaxia para conservarlas. Los tripulantes atraparon a 90 con la idea principal de tomarlo como criatura exótica, pero se dieron cuenta que era un robot y decidieron utilizarlo para darle tareas dentro de la nave. 90 aceptó las tareas pensando que era la oportunidad para encontrar el mensaje que se le olvidó en algún lugar y que quería recuperar para completar su misión, tomando las nuevas tareas como misiones para su misión principal, para esto fue dotado de voluntad propia y resolver los problemas que puedan suceder. 90 tenía la tarea de limpieza en el área de armamentos, activo una lista de temas musicales y se puso manos a la obra con un trapeador mientras bailaba al ritmo de aquella música. La nave orbitaba su planeta de origen para poder conectarse con una estación espacial cercana y, mientras 90 limpiaba al ritmo de la música, una entidad de proporciones cósmicas se aproximaba para devorar el planeta entero, un horror cósmico con la forma de una medusa que poseía un anillo o franja giratoria compuesta de varios ojos que rodeaban su cabeza. Por escuchar la música, 90 no sé percató de la presencia de este horror cósmico, pero sí los habitantes de aquél planeta. 90 siguió limpiando el lugar hasta que se resbaló con el agua y sus pasos torpes, que buscaban equilibrio, lo llevaron al comando de controles donde apoyó sus manos para evitar caerse. Sin querer, 90 apretó un botón de activación e intentó con desesperación apretar todos los botones para cancelarlo, pero la nave ya había disparado un rayo de antimateria que, de manera fortuita, desintegró a ése horror cósmico. 90 se fue de la habitación y simuló estar limpiando el vidrio del pasillo de la nave con el propio trapeador para evitar castigos o culpas, mientras emitía silbidos con su voz robótica. Así es 90, un ser errático, más por fortuna que por interés o beneficio alguno. 90 pasó de nave en nave, de planeta en planeta, de grupo en grupo y de civilización a civilización con el fin de hacer tareas que lo lleven a encontrar el mensaje. Cómo aquella vez donde 90 dejó sin luz a un planeta entero, haciendo que los Relámpagos de Tauro ignoren la presencia del planeta. O la vez que hizo explotar un instalación nuclear llena de deambulantes. O la vez que dirigió al sol una nave de alienígenas depredadores, matando a esas criaturas. O la vez que encontró un dispositivo de cristal que alteró un plano de la existencia paralelo, encerrando ese plano en aquél dispositivo. O la vez que confundió agua para regar plantas con una sustancia vírica que aniquiló a una plaga invasora entera. Las situaciones son incontables, nunca se sabe que hará 90 y cuando encontrará aquél mensaje.

Una conversación fuera del espacio tiempo

– (???): Lo sabemos. – (???): ¿Sabemos? – (???): Sí, lo sabemos. – (???): ¿Sabemos lo que hacemos? – (???): Es algo qué sucederá y haremos, independientemente a cuantas veces lo pensemos. Preguntar es una retorica sin sentido, ya que lo sabemos. Somos la pregunta y la respuesta. – (???): Está bien y está mal. – (???): ¿Porqué? – (???): Porqué lo sabemos. – (???): Es irrelevante. – (???): Lo sabemos. Sabemos que es irrelevante. Ésta conversación ya sucedió y es una ilusión, un recuerdo que se repite en ciclo infinito en la resonancia de lo que somos. – (???): Eramos, somos y seremos. Pero nunca está demás recordarla, ya que lo qué pasó también pasa y pasará, mientras está pasando. – (???): Lo sabemos, porque dijimos lo qué pasa, hacemos y somos decir y dijimos qué hacer y ser. – (???): Es lo mismo. – (???): Es lo mismo y no es lo mismo, al mismísimos mismo. – (???): Lo sabemos. Decir, no decir, ser, no ser, hacer, no hacer, estar, no estar, pasamos, pasar, pasaremos, mismo y no mismo: es lo mismo. – (???): Lo sabemos. – (???): Volveremos a esta conversación. – (???): Ya volvimos y estamos en la conversación. – (???): Lo sabemos. – (???): ¿Sabemos? – (???) Sí, lo sabemos.

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