La casa de Reis

La casa de Reis

DaelBeek

26/03/2026

—Necesitas fortalecerte, tanto física como mentalmente, para recibir los poderes de Auryn.

Reis se agachó para quedar al nivel del pequeño Micah. Luego, le ofreció una sonrisa suave mientras le mostraba el talismán atado a su muñeca como pulsera. Quería exudar seguridad y firmeza para que el futuro Elarian comenzara a confiar en él, aunque por dentro se preguntaba si a su corta edad era capaz de reflexionar sobre este cambio tan radical al que se sometería y lo que esto conllevaría.

—Yo te entrenaré aquí en Alkrayre. Comenzaremos con lecciones teóricas: criaturas sobrenaturales, los tipos de clanes, magia y hechicería, los cuatro elementos; así como también aprenderás sobre el mundo de los humanos.

—¿Podré seguir viendo a mis papás, mis amigos?

El calor primaveral sofocaba ligeramente la respiración de Micah. Su frente se hallaba húmeda y pegajosa y su pelo recién cortado brillaba bajo el sol. Él se sentía igual, como el mismo de siempre; aquel que salía a jugar por las tardes, el que comía helado en días fríos, el que adoraba los colores de la naturaleza y el que poseía un ferviente sentido de la empatía. Micah König era el mismo, pero estaba a punto de saltar al abismo de lo desconocido.

Reis volvió a sonreír, asintiendo con la cabeza.

—Podrás hacerlo. No quiero que veas esto como un castigo. Apenas vas comenzando, pero en el futuro sabrás que Auryn es un amuleto extraordinario; no solo por sus poderes y conocimientos generacionales, sino también por la forma en que afectará tu vida.

—Lo sé… No todos los días conoces a un extraño que te ofrece ser un superhéroe.

El sol refulgía vigoroso detrás de la casa de Reis. Un fénix atravesó volando el campo de vista de Micah, haciendo que este abriera los ojos como platos y perdiera el aliento por un instante. Fue una sorpresa tan efímera como asombrosa, el niño no logró digerir del todo que una criatura fantástica apareciera de la nada y de una forma igual de común que como una paloma. Cuando su boca se curvó en una sonrisa de felicidad, el pequeño ya se encontraba en el interior de la casa.

—Serás un Elarian excepcional —Reis lo condujo a su estudio donde ya tenía todo preparado para las clases, debía admitir que se sentía emocionado—. Pero tu infancia no será como la de los demás.

Micah observó anonadado el maravilloso estudio de su maestro; había frascos conteniendo criaturas conservadas en un líquido transparente, las paredes estaban repletas de mapas cuyas líneas se movían constantemente, la llama de una vela tenía la forma de una mujer, bajo el techo tintineaban estrellas que podía tocar con su mano y cientos de cosas extraordinarias e inimaginables más.

—Yo nunca he sido normal.

Respondió al final, sintiendo en su interior que este era el lugar correcto.

Etiquetas: auryn fantasía magia

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