—Quiero quedarme aquí…contigo.

Abrazo el cuerpo de Meeri con fuerza mientras dejo salir un profundo suspiro que aterriza en su pecho. La noche es estrellada y la luz de la luna se refleja sobre las serenas olas del mar. Nuestros cuerpos están recostados sobre la arena, la paz reina en el ambiente y en nuestros corazones.

—Sabes que la única forma de hacerlo es que abandones tu magia y no te lo permitiré, no cuando has luchado mucho por llegar a donde estás ahora.

Su voz es un bálsamo, un canto angelical. Cuando estoy con ella, el mundo deja de existir, mi corazón encuentra una calma anhelada. Estiro el cuello para verle mejor, sus cabellos finos como la plata se mecen al ritmo del oleaje.

—No te pediré venir conmigo.

—Lo sé. Siempre le voy a pertenecer al mar.

—Y el agua corre por mis venas.

Meeri sonríe, mi corazón se salta un latido.

—Es lo que más amo de ti.

Me dice antes de atrapar mis labios en un cándido beso que conmueve hasta la más recóndita de mis terminaciones nerviosas. 

Etiquetas: fantasía romance

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