1.- La noticia criminal

Fue el más grueso volumen de jurisprudencia recopilada por un complejo y selectivo grupo de anacoretas del derecho, la que termino su jurídica y diáfana existencia.

El informe de medicina legal registraba en uno de sus apartes:

“herida contundente al parecer causada por un lomo de libro tamaño familiar, el insigne doctor Rocinante Rosero fue encontrado debajo de una ruma de tratados de contenido netamente normativo en desuso (…)” suscrito por Juvencio el Bibliotecario forense

No fue gratis, que la Fiscalía 41 de instrucción criminal iniciará oportunamente las pesquisas, como si se tratase de un caso de interés poblacional, sin ambivalencias, artilugios ni dilaciones, cada minuto contaba para conocer la verdad en tan fatídico caso, que consterno ese día las redes sociales de la Villaviciosa.

2.- Actos preparatorios

La indagación preliminar arrojó inicialmente el hecho de que que el venerable doctor Temístocles Tertuliano Rocinante Rosero tramaba un variado enramado de líneas jurisprudenciales encaminadas a lograr su status pensional y devolver a sus colegas del gremio la dicha de jubilarse en el régimen de prima media, con prestación definida- Fue ese el “iter – criminis” que le condujo a su propio deceso, según conclusiones de la técnica forense Tránsito Legislación Tutalcha y del Castillo Zarama, investigadora asignada al caso por el Patriarca Olarte.

Las clases de sistemas que logró costearse de su propia renta, en nada incidieron en la construcción de las líneas y precedentes normativos, madrugadas enteras, insomnio voluntario gastado en buscar los enlaces que le condujesen a las relatorías de las altas cortes, de allí que debió respirar jornadas indescriptibles en medio de ácaros voladores, humo de cigarro y polillas, hasta dar con la arandela arquimedica que marcaba el inicio de sus operaciones jurídicas en tan épico avatar laboral, tramado de textos impresos, arrumados en los estantes del alma mater, la Quijano Guerrero.

3.- Informe de investigador de campo

Una pequeña imprenta que heredó de sus abuelos, se convirtió en la formula filosofal en la Villaviciosa de la Concepción de los Pastos, su ingenio operó de manera aleatoria con la reciente edición de las instituciones procesales de López de Guzmán en materia civil y de otra serie de tratadistas del derecho del trabajo. En esas dimensiones alteró varios puntos de vista para que la norma siga cumpliendo su cometido de ser la promulgación de la voluntad soberana, sin renunciar los dictados de su corazón para favorecer a los que consideraba desdichados.

El patriotismo del jurisconsulto y las falsas modestias de Tránsito Legislación Tutalcha y del Castillo Zarama incidieron matemáticamente en el algoritmo primario, adulterado en primera medida en la recolección de elementos materiales probatorios. Toda la sala de humanidades era susceptiblemente sospechosa de la pérdida del aleph jurídico del Valle de Atriz. Un programa de inteligencia artificial que tenía la virtud de remplazar una sala completa de magistrados con un solo clic. Esto apartaba al insigne doctor Rocinante Rosero, porque no era un de sus atributos la inteligencia artificial, desde pequeño a base de pollada, arrancadas y locro de ocas su madre fusionó en las densas neuronas del jurisconsulto una aplomada inteligencia cerebral desechada en el escenario arquimedico del precedente judicial, por considerarse obsoleta (Esto acaso, fue lo que dijo la experticia de asuntos laborales Tutalcha y del Castillo)

4.- Compilación del código hermenéutico

Su última reunión con Pachito Lagos resulto una premoción insidiosa de los eventos posteriores , el trágico desplome de cientos de volúmenes que no acababan de descifrar si el estudio de las normas es ciencia o disciplina, Disertaciones profundas de si los hechos necesitan la prueba o la prueba necesita de hechos, tratado especifico de patronatos y capellanías, como extraes sinónimos barrocos para parecer más inteligente que el resto de los mortales

5.- Prueba de oficio

El día en que lo admitieron en la logia para diseñar pruebas para funcionarios de la justicia fue el más ambivalente de su vida, es mañana no amaneció siendo un insecto como Gregorio Samsa, pero la sensación, aunque alejada de ese mundo, tenía mucho de parecido[i], ser escogido entre miles de candidatos para tan escasos cargos, era de lo mejor que le había pasado en la vida, después de haber firmado de manera vitalicia en el partido de las naides.

Como fuera su habito en los últimos años de su vida, desde que lo sacaron del régimen de transición reviso su móvil, persignándose de manera reiterada al visualizar en su pantalla, senda imagen a contraluz de la santa, recordó inevitablemente recordó que nunca se había suscrito a la página, sin embargo, junto con el recibo de energía le facturaban el recargo, que le implicaba un remordimiento por tan efímera aparición en su página de inicio, tres mensajes adicionales matizaban esa jornada cibernética esa madrugada.

6.- Audiencia preparatoria

La peste de insomnio había hecho de las suyas, en ese Macondo mágico de Gabito, al punto que tuvieron que rebautizar todas las cosas: “esta es la vaca, la vaca da leche, este es el café si lo mezclas con leche, tendrás café con leche”, así de nuevo pareció ser el mundo ese día de noviembre, del otro lado del charco se incendiaban los bosques de Australia; pero para Rocinante el mundo era nuevo y seguía obsesionado con la nueva interfaz de Aple.

Lo del insomnio colectivo no solo era un recuerdo de sus días de bachillerato, cuando se divertía con las aventuras de los Buendía, la peste era una profunda realidad, el siguiente mensaje le causo más asombro, Juana ya no quería ser Juana, no se identificaba con su cuerpo, ahora quería orinar de pie y Mario al contrario sentía como Gregorio Samsa y renunciaba a su carcaza masculina, la mayoría de sus amigos variaban su identidad.

La semana anterior a su partida nuestro hidalgo rocín repaso algunos textos literarios, en uno de ellos Justiniano el flaco de la novela, quería engordar y Doris Perención la gordita de la obra hacia toda clase de dietas para adelgazar, Adelmo Promiscuidad, ansiaba dejar su bipolaridad y Flavio sus bajos instintos; pero el autor de la obra se negaba a conceder tamañas peticiones, aunque a folio 19 de la obra el sindicato de personajes presento su pliego de peticiones y se negaban a sentarse con Vicente, el demiurgo de tan compleja maraña de personajes, se negaban a seguir en el cuento hasta que su creador varié sus descripciones, Ilmo Botina fue más lejos empezando a escribir una obra paralela dentro de la obra, un ejercicio que escapo al bloque de búsqueda fraguado por Vicente.

La tremenda cabeza de Rocinante Rosero llena de datos y complejidad, aunque el 90% contenía el Código Judicial, normas sobre patronatos y capellanías, decreto 100 de 1980 y una serie de normas derogadas que a ese tiempo, hacían parte de los clásicos del derecho, sin embargo con esa mercancía cobraba la hora catedra en la prestigiosa Nacho de ciudad capital, pero a martes 19 estaba tan saturada que pensó que lo mejor era seguir con su otro trabajo en la rama judicial, a no ser que hiciera caso a esa premonición de la investigadora Tránsito Legislación Tutalcha del Castillo.

Ese día igual que un Cronopios pequeño, busca la sentencia ratificadora dentro de la sentencia y el nicho citacional en el grupo de sentencias desde el 91, a la vez la clave del correo y el usuario en la libreta de apuntes, la libreta en el saco posterior de la levita y la levita en el ropero y el ropero en pieza 4 del hotel “don Saúl” y el hotel cerca de la capilla de san Agustín, momento en que se acuerda de hacer sus rezos matinales, asiste de frack a la primera banca, dialoga con el cura, se acuerda que no hizo ninguna de las anteriores y es cuando al final del día recuerda que es otro de esos días donde no hizo nada y de golpe recuerda que debe enviar las preguntas que le corresponde para completar las 130 que de paso la Nachito visualizara en sendo examen que contestaran los sobrevivientes a la convocatoria Nro. 22 y alguna población adicional emergente de las incontables facultades de derecho. Esta misión termina en el pago de las misas de todo el mes

Rocinante busca los cerillos para encender su cigarro en bolsillo trasero de su jean de marca y descubre que, en lugar de cerillos, se encuentran los postulados de interpretación de Robert Alexy, camina y al cancelar la cuenta del Hotel, descubre que en lugar de pesos, tiene 800 bolívares fuertes, piensa que el mundo cambio de golpe circunstancialmente y si en lugar de Colombia, estamos en Venezuela y se ha hecho realidad la pesadilla del “castrochavismo”, vuelve a persignarse como quien intenta exorcizar el pensamiento, recuerda los rezos que aprendió de chico del reverendo padre Concha, en el semáforo le dicen “Chamo regálame un real”, Rocinante pega un alarido y crea de manera instantánea la fórmula de darle vía de escape a la eternidad a Maduro.

Toda esta madeja de estrés postraumático, aunado a los titulares de diario “Extra” alborotan la presión de nuestro egregio Rocin, quien en vía a la audiencia en sala 1 del palacio de justicia, descubre que las letras de sus libros se han escurrido y las palabras no tienen filo, es cuando llega al inicio de su travesía y empieza a tergiversar las normas a darles un alcance a fin a los ideales de su partido, su pensamiento de miércoles fue:

“Si en el establo la vaca no cree ser una vaca y en vez de leche encuentra huevos, porque pensaba estar en un cuerpo equivocado, en el de una gallina para el caso y el gallo esa mañana no canto, porque pensaba estar en el cuerpo del perro y el perro subió al techo a ladrar y en su subconsciente pensaba cacaraquear, porque pensaba era un cantor matutino y esa mañana todos los animales de la granja se quedaron dormidos, entonces el mundo cambio de golpe”

De esta forma el insigne Rocinante Rosero termino sus preguntas para el examen de la Nachito, donde resaltan las analogías de alcalde a gobernación, jurista a leyes, donde la resta de 10.000 menos 6.000 no es 4.000 y todas las ciencias exactas dejan de serlo y las humanas se convierten en inhumanas, desenlaza en entramado para que se anule su traslado de régimen, inventa las jurisprudencias que le hacen falta para completar la línea, llega a un acuerdo con el sindicato de personajes, piensa que todo está perdonado de antemano en consecuencia perdonado y se dispone a limpiar los estantes de los libros sin sospechar que el libro al que más remiendos le parcho se desliza poco a poco de su sitio abriéndole de golpe su sesuda cabeza.

[i]
Personaje real de la Metamorfosis de Franz Kafka

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS