trigger warning: +18

En la nota decía: No dejar ni un rastro.

Además, estaba remarcado en negro. Entonces, era de suma importancia limpiar cualquier indicio de la existencia de esta persona.

El cuerpo ya estaba tendido sobre un enorme pliego de plástico que había colocado minutos antes con el fin de facilitar la limpieza posterior. La droga ya había hecho efecto, así que no sentiría nada, ninguna de las atrocidades que estaba a punto de cometer. Era como una muñeca de trapo y le arrancaría las extremidades como a tal.

A continuación le tomé el brazo y se lo torcí con fuerza, justo en el sentido contrario de su articulación. Seguidamente repetí la misma acción con todas las partes que se me ocurrió torcer, no obstante, después reflexioné que no era necesario haber hecho semejante desastre, pues con la sierra eléctrica resultaría más sencillo rebanar su cuerpo.

Para ser honesta, desconozco en qué momento la vida de esta víctima pereció. Cuando terminé de desmembrar sus brazos y piernas, ya no tenía pulso. Era curioso que no sintiera compasión por esta persona, ni remordimiento alguno por mis horribles actos.

Primero se me ocurrió echar los restos por el excusado, pero corría el riesgo de que se tapara y después cómo explicaría todo el batidillo de sangre en el baño. No, demasiado lío.

Lo mejor sería arrojarlos en un bote lleno de ácido. Que la química se encargue de la naturaleza. Y si la policía llegase a encontrar el bote, ya sería demasiado tarde.

Etiquetas: asesinato

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS