Te encontré a ti y me hallé a mí,
Te encontré a ti y supe de nuevo lo que es mirar a través de unos ojos,
Y cuando por fin te encontré, hubo una explosión de fuegos artificiales.
La noche me guarda el espectro donde lo dejé, en esa sala donde no te bese, en esa banca donde mi boca descansé, y en ese callejón donde tus ojos miré.
Y cuando mi espectro reposó en ti, en tu suave piel, sentí arder mi pecho, sentí… tranquilidad.
Y ahí fue donde dije
-mira: verde !
María, lucero que nunca se acaba,
María, eres poesía,
ay María !
Lo que por ti daría!
Palabras con certeza, tu, una desconocida que me llama con misterio.
María, María, ángel de luz, refugio del alma cansada .
¿ por qué tu ? ¿ por qué yo ?
¿ por qué aquí ?, que me trajo a ti,
Bajo el cielo abierto mientras los demás nos ven, tus ojos son lo único que quiero ver.
Que tan lejos hay que estar para que tu voz a mí pueda llegar, en una sala, en un pasillo, quizás hasta en mi propia casa, donde un pie jamás has puesto, donde tu presencia no ha sido vista, tu olor, tu perfume huelo al caminar, miro a mi al rededor y nadie está.
Una flor amarilla, no es esta que está aquí, por ti me he vuelto ladrona de flores, lo haría todos los días, pero siempre que camine por esos lados y vea esa flor amarilla diré
- Aquí estuvo pooh.
OPINIONES Y COMENTARIOS