Perdón, no sabía que quemaba, desperté con polvo en la garganta y ahora una ciudad está en llamas. Venas de magma buscando algo que arda; que quiera sentir. Los ríos de fuego parecen hambrientos. Nadie escucha lo que cantan solo ven lo que consumen. Desatarse de esta cáscara de piedra, extenderse en cada grieta, encender e iluminar es parte del fin. En la ceniza no todo es ruina. Lo que destruye prepara la tierra para lo que vendrá.
OPINIONES Y COMENTARIOS