El gaucho argentino, en cinco poemas de Belisario Sangiorgio

El gaucho argentino, en cinco poemas de Belisario Sangiorgio

El autor 

Belisario Sangiorgio Trogliero (1990) es un fotógrafo, escritor, periodista y guía de turismo de montaña; creció en la provincia del Chubut, región Patagonia, sur de Argentina. Allí, trabajó como peón rural, capataz de estancia, y obrero metalúrgico; además, fue fotógrafo, editor y redactor en medios de comunicación de habla hispana; colaboró con una decena de agencias de prensa y publicidad, radios, revistas; en el periódico LA NACIÓN y el canal de televisión LN+, de Buenos Aires, integró un equipo especializado en investigación de delitos federales, y lideró la producción de un documental titulado Frontera. En 2018, ganó el premio a la mejor crónica de investigación periodística entregado por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

si por ser gaucho y ser bueno 

me condeno yo solo 

a la soledad y al desprecio 

a la envidia y al recelo 

mejor me sea 

ser gaucho y ser bueno

pero también

ser bravo y matrero;

que soy peón cumplidor y leal

pero

 yo nunca me he dejado quebrar 

por un gringo ni por un criollo 

para tener dinero en el bolsillo; 

yo tengo de buen amigo a Dios 

aunque por temor no lo nombre

en todos los lugares adonde voy. 

II

anduve de matrero en la puna y en el sur 

y a mi no me avergüenza ser gaucho rebelde; 

aunque es feo andar a veces sin dinero 

durmiendo en las taperas 

teniendo por tesoro un par de alpargatas nuevas;

pero más feo debe ser 

tener por tesoro ideas ajenas; 

y si a usted jamás lo han perseguido 

para darle muerte o calabozo 

entonces es porque sus zambitas 

hablan de romance 

y otras tantas idioteces; 

vea que en este país de corruptos y corrompidos

todos tienen por sabido 

que el gaucho que dice la verdad 

solamente cosecha enemigos. 

III 

tu amor puro

de arriera de chivas

de cauce de arroyo seco

y de corrales ladeados;

lagrimita de sauce llorón

mi amor

una huella del contrabando; 

entre las bardas 

de la Cordillera

duermo 

en alojos de paisanos;

sobre las piedras

sobre el valle 

con luna clara,

el remolino del río.

IV

sendero en la quebrada

leñita de pino 

cocinas de hierro 

lluvia en las chapas, 

nieve en las piedras;

mate de pava quemada,

facón mellado en campaña, 

carne de vaca robada, 

leo una biblia emprestada; 

llevo años

de montaña en montaña

V

si yo mirara al mundo con los ojos 

de los capataces

y de los patrones traidores 

también envidiaría a aquel paisano 

que es 

más puma que ciudadano

y que aún siendo bagual

se lo tiene por mentado; 

no me culpen fui criado 

de esta forma fui tejido 

con lana blanca

y con lana oscura; 

con mí faja

y mi puñal

hice que hablaran de mí apellido 

desde Esquel hasta Chos Malal.

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