Siempre avance no me rendí, pensé en nunca desistir, así que no pare de asistir a clases, empecé a comportarme para llegar a pararme sin encontrarme siempre tratando de contarte los pasos y esos saltos de fe esos mismos que nunca dí … bueno, que di y no los asumí, como esos errores que no cicatrizan, pues el dolor no caduca… al menos no en mi.

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