Se la llevó el viento y voló hacia el infinito,

Ángel de alas heridas y cicatrices en el corazón.

dejo atrás sus vidas creadas, amadas en lo más profundo.

Se la llevó el viento, como hoja de otoño perdida.

Se fue su mirada, su olor, sus caricias, su dulzura.

Todos perdimos al Ángel valiente, todos dejamos de verla,

pero aún se siente el roce de su aliento

cuando el sol te acaricia el cuerpo,

aun se oye el murmullo de su voz,

y un aire cálido y envolvente

abraza el alma a los que dejo huérfanos de su amor.

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