Una parte de mí murió esa noche;
así tenía que ser.
Era imposible seguir viviendo sin vivir,
mientras más pensaba, más caótico se tornaba todo.
Decisiones que desgarran,
ahora camino con el dolor del vacío,
lamentable, inevitable.
Cualquiera en mi lugar, con mi personalidad, mi mente, mi locura,
hubiera hecho lo mismo.

Esa parte que de mí murió…
emerge como una cicatriz que no sana,
de vez en cuando asalta, quema, duele, irrita.
Me transformo en lo que me arrastra: heridas, despedidas, desapego, desinterés.

Pero esa parte que de mí murió,
la convertiré en arte, la repararé con oro,
la uniré a todas las demás,
la soldaré a mi alma y así, tal vez…
a pesar del dolor,
pueda seguir respirando.

@Dcadenciarota

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