Experimentos literarios (o cementerio de cadáveres exquisitos)

Experimentos literarios (o cementerio de cadáveres exquisitos)

Anhedonia

13/01/2024

Este es un compilado de textos que escribí en diferentes fechas en la sección «notas» de mi teléfono


Fidelidad

La mayor fidelidad a la que puedes aspirar

es vivir en un entorno donde puedas decir hacia afuera

lo que piensas hacia adentro.

¡Bajó la tasa de natalidad!

No puedo cuidar de mi familia

por estar cuidando el patrimonio

de otra familia.

Te extraño

Sin ti

me sobra la mitad de los wantanes de la colación china

y la mitad de los arrolladitos de primavera.

Dejaste a medias la primavera.

Hazte cargo de este hambre de cariño, 

cariño.


Sociedad Privada 

El privado tiene libertad -a sus ojos-. 

Escoge dónde, cuánto y cómo comprar. 

Incluso tiene la posibilidad de invertir, 

e invertir el tiempo de otros con el fin de abultar su bolsillo. 

El privado tiene anonimato. 

¿Acaso has visto programas de farándula persiguiendo a quienes estan detrás de la Sociedad Anónima (S.A)?

El privado se esconde

para que nadie sepa dónde se esconde su fortuna, y por tanto, no se la robe o quiera redistribuirla justamente. 

El privado de libertad, en cambio, ya ni siquiera sueña con la libertad

porque su vida allá afuera no es tan diferente a la de adentro. 

 

Rencor

Todo alrededor tuyo está podrido

o lo estará pronto.

Cochinilla insoportable,

insufrible, putrefacta, pútrida.

Te tomaste mi néctar

y me dejaste aquí,

seca,

sedienta,

mustia

sin siquiera palabras para dar un cierre decente a este descargo.

Cansancio espiritual

Estoy espiritualmente agotada.

No quiero ver a nadie,

solo existir

en mi cama

hasta que vuelva a recargarme

como una piedra a la luz de la luna llena. 

Go vegan

No soy una persona carnívora

pero

me como los cueritos de los dedos cuando estoy ansiosa. 

Cuando nadie me ve

me mutilo pasivamente. 

¿Qué tan alejada estoy

de los psicópatas que enumera Dross en sus listados de gente sórdida

que come carne humana?

¿Qué tan diferente soy

del tipo que cortaba tajadas de su cuerpo,

cual mortadela de panadería, 

y las ponía a freír con especias para luego comérselas de almuerzo?

Bueno, en realidad soy bastante diferente. 

Pero en algunas cosas, muy parecida. 

Ambos estamos siendo carcomidos por la enfermedad mental

y comidos por nosotros mismos. 

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS