Rosas sobre tus lágrimas

Rosa, sobre el fulgor de tus lamentos,

te digo adiós, mujer, en el camino

donde suspiros tiernos y divinos

se encienden en los ojos sedientos.

Entre ceños que el tiempo va marcando,

late un sollozo, alma prisionera,

una plegaria íntima y sincera,

un breve respiro de aquellos amando.

Y en el silencio de la noche oscura,

donde la fragilidad se muestra,

tu voz, como una estrella que se presta,

resplandece en la paz de la ternura.

Oh, mujer, entre lágrimas y vientos,

dejas flores de amor en tus lamentos.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS