Contra todo pronóstico: Mujeres en Medicina
Hace poco, el 8 de marzo se ha celebrado un año más el día internacional de la mujer, y con este pequeño articulo hago un recuerdo, de lo que ha avanzado una mujer que decidió estudiar medicina, con muchos obstáculos sociales, disparidades de género, culturales, sin políticas que compensen las desigualdades; pero que a pesar de estos obstáculos; sus sueños, son mas fuertes y permiten a otras mujeres decidirse a estudiar la carrera profesional de medicina, que les dará muchas satisfacciones tanto personales, como profesionales.
Son tres artículos en inglés, de diferentes años, en una búsqueda en PUBMED, que incluyo las palabras “woman” and “medical”; de los cuales he extraído las ideas más importantes, que me permitan reconocer el esfuerzo de todas las mujeres medicas; denominada “feminización de la medicina”(1).
La mayor evolución de la participación de mujeres en el campo médico, fue en la segunda mitad del siglo XIX, área considerada exclusiva de hombres, frente a muchos prejuicios y obstáculos; ante ello; Leandro Malthus en 1883 publica: “Notas y comentarios de la Escuela Medica contemporánea”…hace referencia: “ellas son desertoras del hogar, ellas son fundamentalmente heraldos inconscientes, quienes vienen a mostrarnos, el anuncio de disolución de la familia”(2). Hasta una mujer tuvo que pasar toda una vida como un varón para poder estudiar medicina; es el caso de Margaret Anne Bulkley que se graduó en 1812 de la escuela de Medicina de Edinburgh; con el nombre de su tío, James Barry; esto ha ido mejorando por ejemplo en Brasil en 1970 la participación de varones en medicina era 87% y mujeres 13%, para incrementar en el 2020 46.6% de mujeres; otro hecho importante es que en Brasil hay 114 opciones diferentes para practica medica pero la medicas mujeres escogen más Ginecología, Obstétricas y Pediatría en el 70%, pero en el área de cirugía solo el 11.9% (2).
Ahora, esta situación es diferente en cada país; Ramakrishnan et.al; revisaron artículos entre los años 1992 y 2012, haciendo referencia a la representación de mujeres en medicina, la medición de su estatus, como salario y su posición de liderazgo en Japón, Escandinavia y Rusia con Europa Oriental, por medio de la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo de las siglas en inglés (OECD); ademas del Programa Índice Inequidad de Genero (GII), desarrollado por las Naciones Unidas (1).
Las mujeres medicas en Japón representan el 34% en Japón, tienen mayor posicionamiento en área de Ginecología con 66.2% pero muy baja en sociedades científicas con 1.9%; en Japón existen normas y políticas sociales que influencia en el desarrollo de mujeres médicas, discriminación de género en el trabajo, hostilidad sexual, niveles altos de estrés debido a la responsabilidad familiar, hijos, embarazo y trabajo; en cuanto a los procedimientos durante la formación de especialidad se la dan más a los medicos varones; otro punto esencial que las mujeres medicos deben abandonar sus carreras para la crianza de sus hijos hasta cierta edad y retorna en un promedio de 9 años pero la mayoría ya no regresa; pero se ha planteado soluciones como el apoyo de los esposos, flexibilidad en el trabajo, políticas de soporte a la maternidad, soporte en el ambiente laboral, programas de reentrenamiento después de la temporada que se fueron por cuidar la infancia y niñez de sus hijos (1).
En Escandinavia la proporción de mujeres medicas es mayor 42% según OECD, también mayor especialización en Ginecología u Obstetricia y Pediatría; en Cirugía con 10%, en mayor proporción que en Japón; las mujeres medicos reportan problemas en el equilibrio del hogar con el trabajo debido a las guardias nocturnas, lo que la lleva a cambiar de especialidad que sea compatible para afrontar las responsabilidad del nacimiento de sus hijos y la familia; también tienen un bajas posiciones de liderazgo en el Hospital, en la Salud Publica, en la práctica privada en la enseñanza de medicina; a raíz de ello Noruega ha promovido políticas y actitudes culturales que promuevan el balance entre la familia y el trabajo(1). En Suiza, se evidencia disparidades en el salario en lograr cargos como profesores de medicina y en estudiantes de medicina mujeres una relacion entre ideación suicida y la experiencia de las desventajas de género, hostilidad sexual en el trabajo, trato diferente por el personal de enfermería y el resto de profesionales de salud con respecto a los estudiantes varones, ademas de pocas oportunidades para hacer procedimientos, examinación de paciente; correspondiente para su entrenamiento, en comparación de sus compañeros varones (1). De los países Escandinavos, en Finlandia; la mujer medico tiene mayor posicionamiento en cuanto a cargos de liderazgo, en la parte administrativa, investigación, enseñanza (1).
En Europa Oriental y Rusia, durante periodo soviético hubo desprofesionalización de medicina, con abolición de sociedades médicas, muy poca paga, con grades disparidades en cuanto al salario y horario con respecto a medicos varones y la excusa de ello, era que su trabajo de las mujeres medicas no era adecuado debido a que tenían responsabilidades en el hogar, con sus hijos y su rendimiento en el trabajo no era el mismo; en Estonia se hablaba de “un mercado negro de trabajo”; en Rusia las mujeres medicos reportaban conflictos entre el trabajo y la familia, barreras estructurales para su entrenamiento como medicas en su práctica quirúrgica; en Hungría, había mayor proporción de mujeres médicas, para 2012 50%; pero disparidades culturales, profesionales, de genero debido a los roles en los que se desenvuelve como esposa, madre, hija y médica, con altos niveles de Burnout en comparación a medicos varones; en Lituania más del 50% de médicas y científicas son mujeres pero la experiencia reportada es de “ trabajo duro y la esperanza que alguien(hombre) reconozca su trabajo” y tenga la posibilidad de tener un mentor quien usualmente es un varón (1).
Pero no todo está perdido, actualmente se ha evidenciado; que si se da el soporte necesario en las mujeres médicas y mujeres en otras carreras profesionales biomédicas, mejoraría el ámbito económico, en los descubrimientos científicos y en las implicaciones en la salud de la mujer(3). Se ha reportado sesgos implícitos o subconscientes al seleccionar un hombre por sobre una mujer, como barrera para que una mujer medica avance; se ha evidenciado la importancia de un mentor y que sea mujer que sea una guía en la comunicación del lugar de trabajo en un campo dominado por varones e incrementado el número de promotores, entrenadores disponibles; que ayuden a mujeres médicas, que tienen hijos pequeños, padres ancianos, y obligaciones familiares (3).
Los estudios económicos de los fenómenos sociales, reportan un potencial crecimiento económico con la equidad de género; el Instituto Global McKinsey indica que hay evidencia de la ventaja de la equidad de género definido por traer más mujeres al campo laboral, diversificando diferentes sectores que aceleraría el crecimiento económico en Estados Unidos como parte del capital humano; otro punto es que la diversidad de etnicidad, genero, y edad tiene un impacto significativo en el desarrollo efectivo de un grupo debido a la diferencia de informaciones, opiniones, perspectivas y experiencias que promueve innovación, creatividad y efectividad al tomar una decisión en el grupo de investigación para mejorar la salud; la Comisión de Educación en Graduación Medica indica que la mujer en medicina y en la salud de la mujer están intrínsecamente unidas; que quiere decir que el sexo y el género influencia en investigaciones médicas, incrementando la representatividad de mujeres en medicina, sobre todo en cargos de liderazgo mejoraría el desarrollo de programas de investigación que beneficiaria la salud de la paciente mujer; debemos asegurar que la mujer medica tenga un rol de las discusiones y decisiones para beneficio de la salud de las mujeres (3).
Conflictos de Interés
La autora declara que no tiene conflictos de interés
Referencias
1. Ramakrishnan A, Sambuco D, Jagsi R. Women’s Participation in the Medical Profession: Insights from Experiences in Japan, Scandinavia, Russia, and Eastern Europe. Journal of Women’s Health. noviembre de 2014;23(11):927-34.
2. Strauss E. WOMEN’S ACHIEVEMENTS IN THE MEDICAL FIELD. Arq Gastroenterol. junio de 2022;59(2):161-3.
3. Plank-Bazinet JL, Heggeness ML, Lund PK, Clayton JA. Women’s Careers in Biomedical Sciences: Implications for the Economy, Scientific Discovery, and Women’s Health. Journal of Women’s Health. mayo de 2017;26(5):525-9.
Against all odds: Women in Medicine
Recently, on March 8, the International Women’s Day has been celebrated for another year, and with this small article I make a memory of what has advanced a woman who decided to study medicine, with many social obstacles, gender disparities, cultural, without policies to compensate for inequalities; but despite these obstacles; her dreams are stronger and allow other women to decide to study the professional career of medicine, which will give them many satisfactions both personal and professional.
There are three articles in English, from different years, in a search in PUBMED, including the words «woman» and «medical», from which I have extracted the most important ideas that allow me to recognize the effort of all women doctors, called «feminization of medicine»(1).
The greatest evolution of women’s participation in the medical field was in the second half of the 19th century, an area considered exclusive to men, in the face of many prejudices and obstacles; in view of this, Leander Malthus in 1883 published: «Notes and Comments on the Contemporary Medical School»…he refers: «they are deserters from the home, they are fundamentally unconscious heralds, who come to show us the announcement of the dissolution of the family»(2). Even a woman had to spend a lifetime as a man to be able to study medicine; this is the case of Margaret Anne Bulkley who graduated in 1812 from the Edinburgh Medical School; with the name of her uncle, James Barry; this has been improving for example in Brazil in 1970 the participation of men in medicine was 87% and women 13%, to increase in 2020 46. Another important fact is that in Brazil there are 114 different options for medical practice but women physicians choose more Gynecology, Obstetrics and Pediatrics in 70%, but in the area of surgery only 11.9% (2).
Now, this situation is different in each country; Ramakrishnan et.al; reviewed articles between 1992 and 2012, referring to the representation of women in medicine, the measurement of their status, such as salary and their leadership position in Japan, Scandinavia and Russia with Eastern Europe, through the Organization for Economic Cooperation and Development (OECD); in addition to the Gender Inequality Index Program (GII), developed by the United Nations (1).
Women physicians in Japan represent 34% in Japan, they have a higher position in the area of Gynecology with 66.2% but very low in scientific societies with 1. In Japan there are social norms and policies that influence the development of female physicians, gender discrimination in the workplace, sexual hostility, high levels of stress due to family responsibility, children, pregnancy and work; as for the procedures during specialty training, they are given more to male physicians; Another essential point is that women physicians must abandon their careers to raise their children until a certain age and return in an average of 9 years but most of them do not return; but solutions have been proposed such as support from spouses, flexibility at work, maternity support policies, support in the work environment, retraining programs after the season they left to take care of their children’s infancy and childhood (1).
In Scandinavia the proportion of female physicians is higher 42% according to OECD, also higher specialization in Gynecology or Obstetrics and Pediatrics; in Surgery with 10%, in higher proportion than in Japan; female physicians report problems in balancing home and work due to night shifts, which leads them to change specialty that is compatible to face the responsibility of childbirth and family; They also have low leadership positions in the hospital, in public health, in private practice and in medical education; as a result, Norway has promoted policies and cultural attitudes that promote balance between family and work(1). In Switzerland, there is evidence of salary disparities in achieving positions as medical professors and in female medical students a relationship between suicidal ideation and the experience of gender disadvantages, sexual hostility at work, different treatment by nursing staff and other health professionals with respect to male students, as well as few opportunities for procedures, patient examination and corresponding training, compared to their male peers (1). In Scandinavian countries, in Finland, female physicians have a higher position in leadership positions, in administration, research and teaching (1).
In Eastern Europe and Russia, during the Soviet period there was deprofessionalization of medicine, with abolition of medical societies, very little pay, with large disparities in salary and hours with respect to male doctors and the excuse for this was that women doctors’ work was not adequate because they had responsibilities at home, with their children and their work performance was not the same; in Estonia, there was talk of «a black market of labor»; in Russia, women physicians reported conflicts between work and family, structural barriers to their training as physicians in their surgical practice; in Hungary, there was a higher proportion of female physicians, by 2012 50%; but cultural, professional, gender disparities due to roles as wife, mother, daughter and physician, with high levels of Burnout compared to male physicians; in Lithuania more than 50% of physicians and scientists are women but the reported experience is of «hard work and the hope that someone (man) will recognize their work» and have the possibility to have a mentor who is usually a male (1).
But all is not lost, currently it has been evidenced that if the necessary support is given to women physicians and women in other biomedical professional careers, it would improve the economic environment, in scientific discoveries and in the implications in women’s health(3). Implicit or subconscious bias in selecting a man over a woman has been reported as a barrier to a woman physician’s advancement; the importance of a female mentor and a female mentor as a guide in workplace communication in a male-dominated field has been evidenced and increased numbers of mentors and coaches are available to help women physicians who have young children, aging parents, and family obligations (3).
Economic studies of social phenomena report potential economic growth with gender equity; the McKinsey Global Institute indicates that there is evidence of the advantage of gender equity defined by bringing more women into the workforce, diversifying different sectors that would accelerate economic growth in the United States as part of human capital; another point is that diversity of ethnicity, gender, and age has a significant impact on the effective development of a group because of the difference in information, opinions, perspectives, and experiences that promotes innovation, creativity, and effectiveness in making a decision in the research group to improve health; The Commission on Medical Graduate Education indicates that women in medicine and women’s health are intrinsically linked; meaning that sex and gender influence medical research, increasing the representation of women in medicine, especially in leadership positions, would improve the development of research programs that would benefit the health of the female patient; we must ensure that women physicians have a role in discussions and decisions for the benefit of women’s health (3).
Conflicts of Interest
The author declares that she has no conflicts of interest.
References
1. Ramakrishnan A, Sambuco D, Jagsi R. Women’s Participation in the Medical Profession: Insights from Experiences in Japan, Scandinavia, Russia, and Eastern Europe. Journal of Women’s Health. noviembre de 2014;23(11):927-34.
2. Strauss E. WOMEN’S ACHIEVEMENTS IN THE MEDICAL FIELD. Arq Gastroenterol. junio de 2022;59(2):161-3.
3. Plank-Bazinet JL, Heggeness ML, Lund PK, Clayton JA. Women’s Careers in Biomedical Sciences: Implications for the Economy, Scientific Discovery, and Women’s Health. Journal of Women’s Health. mayo de 2017;26(5):525-9.
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