El soldado del amor 2: Malherido

El soldado del amor 2: Malherido

RUWELS SALUWER

01/12/2022

Ahora, mientras ya había pasado las vacaciones de fin de año, el iniciar un nuevo año era algo que muchos celebraban con sus familias, pero, en el caso de Pedro, no podía hacer eso. Pedro, como uno de los días más atareados que podía tener era este. En estos momentos se hallaban preparando todos los informes que debían de entregar a las oficinas centrales para así poder finalizar su trabajo. Lo único malo en estos momentos, siendo que todo el mundo andaba corriendo de un lado a otro, con mucho entusiasmo para poder celebrar con una gran fiesta el inicio de un nuevo año, mucho s de sus compañeros también deseaban hacer lo mismo.

Pero, en el caso de Pedro, esto no podía significar nada en lo absoluto, el tener algo en qué distraerse era lo mejor en momentos como estos. Pero, lo que pensaba en estos momentos era – al fin estamos cerca de poder terminar todo el trabajo que hay por hacer, pero… Será necesario que todos los demás estén tan ansiosos por lograr ver la hora de salida sin tomar en cuenta todo lo que debemos de hacer. Bueno, no importa como lo vea, de todas maneras – sonrió y con un tono que iba de normal a melancólico – no puedo culparlos, todos ellos tienen alguien que les está esperando en casa… casa… casa… sí… eso es…. – y continuó tecleando y pasando cada uno de los reportes que tenía por hacer. En estos momentos, Pedro no quería distraerse en lo más mínimo para no terminar retrasando a sus compañeros de trabajo y que tuvieran que quedarse más tiempo del necesario por culpa de él. Después de todo, él seguirá yendo hacia adelante sin detenerse por nada, no puede continuar así por siempre, al ser que ya había pasado unos cuantos meses y seguía pensando en muchas cosas que le hacían mantener la mente un poco ocupada sin poder comprender al final que era lo que buscaba, pero de vez en cuando, durante este día, a veces miraba hacía la ventana y como el tiempo iba transcurriendo. El ver como de la mañana hasta un anaranjado atardecer cambio le hizo sentir por un momento un pequeño alivio para posteriormente verse un poco nostálgico.

El frío de la época, era algo que debía de calmar todos los pensamientos que se habían formado y acumulado, sin darse cuenta, durante tanto tiempo, sin embargo, parecía no ser el caso, había algo que le hacía sentir como el tiempo había transcurrido sin darse cuenta y si no se daba cuenta de nada, terminaría siendo sólo un oficinista más sin ni una ambición ni nada que le hiciera poder avanzar más de este lugar en el que se encontraba.

Pedro, desde el fondo de su ser, pedía a gritos – ¡¡¡DEJAME REGRESAR A LA REALIDAD!!! ¿POR QUÉ NO PUEDO OLVIDARME DE…? – siendo que sentía que no valía la pena el poder seguir sintiendo esto que nunca dejo su ser en lo más mínimo, ahora podía llamarlo únicamente una obsesión de la cual quería deshacerse y, a pesar de que sabía que no podía dejar que esto fuera opacado por algo nada más que desecharía después, el hacer uso el sentimiento de rechazo era una forma de poder salir de esta forma de querer. Pero, sintiendo un poco frío en el corazón, se proponía poder dejar congelar todos estos sentimientos para que nunca más lo volvieran a molestar ni que volvieran aparecer de nuevo. Esta forma podía ser la mejor opción, al ser que las horas de su vida en el día a día, era todo absorbido por cosas del trabajo y no dejar que haya algún tiempo libre en el cual pueda dejar que todos estos sentimientos e ideas vuelvan aparecer, terminaron siendo una rutina de la cual no podía dejar de sentir que era lo mejor, sin darse cuenta que gesta opción temporal muy pronto podría derrumbarse y acabar.

Así es, Pedro había logrado hacerse de la vista gorda y de esta forma evitar darse cuenta de muchas cosas que pasaban a su alrededor que pudieran desencadenar estos sentimientos nuevamente. Ante sus compañeros él podía parecer un poco más atento que todos, pero de lo que si era completamente ciego era el poder ver cuando alguien quería acercarse más y más a él, sobre todo si estos se tratasen de alguna clase de situación que se viera involucrado con algún posible intento de llamar su atención para lograr ganar su corazón.

Sin embargo, mientras la silenciosa oficina quedaba, Pedro iba dejando que este silencio fuera roto únicamente por el sonido de las teclas, mientras escribía. El último de sus compañeros, que ya estaba por irse, regresando del sanitario, entró y se dirigió a a recoger su portafolio para poder retirarse.

Pero, este al ver a Pedro tan concentrado, dijo – no te vayas a descuidar. Será mejor que te apresures para poder regresar a casa – Pedro – Ah. Gracias, lo tomare en cuenta, tan sólo que debo de terminar estos reportes, sino terminará siendo una pérdida de tiempo para los demás departamentos si no lo logro terminar a tiempo – su compañero – está bien, bueno, paso a retirarme. Adiós, nos vemos mañana – Pedro – Si, gracias por el concejo y nos vemos el día de mañana – y, con el rechinar de la puerta que se cerraba, el lugar volvió a quedar sumido en el silencio.

Pedro, continuando su trabajo hasta llegar a terminarlo, le dio las ocho de la noche. Estirándose un poco, debido al cansancio, tomo su suéter y se lo puso, luego recogió su mochila y apago la computadora. Una vez ya estaba todo listo, llevo el informe al buzón de la oficina del jefe encargado para que lo pudiera ver el día de mañana, ya que en ese momento ya no se encontraba.

Cerrando la puerta al salir de la oficina, empezó a caminar. Viendo la hora, dijo con una expresión de asombro – ¡Ah! No puede ser que ya sea tan tarde. Creo que no encontraré un autobús a esta hora que se dirija a mi casa. Bueno – un poco decepcionado – tendré que caminar hasta llegar a casa – y empezó a caminar desde su trabajo hasta su casa.

Mientras pasaba por las oscuras calles iluminadas por el alumbrado público, el ver que todo el lugar era silencioso y casi no llegaba a encontrar a ni una persona caminando por esa hora, se puso los audífonos para poder tener la música como su acompañante en esta fría noche. El ver varios centros comerciales cerrados y unos cuantos abiertos, le hacía preguntarse de que a esta hora de la noche, las calles suelen ser muy silenciosas. Un paisaje nocturno, que era lo que presenciaba, lo ponía pensar – ya son estas fechas del año. Sólo me pregunto si estará bien que esté un poco triste al recordarlo. Bueno, no importa en verdad, el que me sienta así… el que me sienta así no es algo tan importante e… es… eso debe de ser. Deberé de tratar de dejarme llevar por la emoción de las festividades – pero, mientras pensaba en ello, un frío en su corazón sintió pasar. La sensación de como si un pedazo de hielo estuviera en su corazón y de pronto callera un poco de esta fría agua al derretirse, también le hacía compañía un pequeño nido en su garganta y una pequeña lagrima que quería salir de sus ojos. El tener la sensación de como si su nariz estuviera congestionada, aunque no era así, combinado con una sensación un poco difícil de describir, era lo suficientemente sinceras, más sinceras que su actitud que tomaba.

Caminando por las calles de noche, mientras de pronto en su mente llegaba a pasar uno que otro recuerdo de ella, se encontraba en una confrontación en la que le hacía sentir mal que pensara todavía en alguien más que intento olvidar antes de realizar su declaración. Este sentimiento que estaba entre culpa y un leve alivio, le hacía sentir que sería un poco más difícil el poder olvidarse de todo lo que sucedió.

De poco a poco, aquel tiempo que parecía volverse largo al igual que su camino de regreso a casa, al fin estaban por terminar. Ya sólo le faltaba unas cuantas cuadras para llegar a su casa. Él, mirando los terrenos, sonrió mientras decía – que buenos tiempos fueron aquellos – con una mirada ya calmada y aliviada – bueno, si me escucharan decir eso, de seguro que dirían que ya soy un completo anciano. Aunque, creo poder entenderlo, pero todavía soy… soy muy inmaduro para esto – y continuó su camino.

Al llegar por fin a su casa, abrió la puerta y entro. Pero, mientras entraba, miraba a su alrededor mientras pensaba – creo que está un poco vacía. Bueno, al final de cuentas, vivo solo desde hace un tiempo, ya me he acostumbrado a esto – se dirigió a cocinar algo para cenar y, siendo que las fuerzas se le habían agotado, esta vez no se bañó hasta la mañana siguiente. Por alguna razón, ese día, su cama tenía una pequeña sensación de ser demasiado cómoda como si estuviera flotando en el aire, lo cual hizo que lograra conciliar el sueño muy pronto y quedar dormido profundamente.

Mirando desde cerca, pero a la vez tan lejos

Desde esa vez en que lo supe, no sé qué poder decir ni pensar. El cómo me he enterado de esto no es algo tan simple, pero tampoco parece ser imposible. El día de hoy, cuando lo veo como pasa como si nada hubiera pasado, me hace pensar si realmente fue real lo que me contaron o no.

El conocerlo desde hace mucho tiempo y no llegar acercarnos en lo más mínimo, esa debería de ser la forma correcta de las cosas, pero, sin siquiera poder poner resistencia alguna, termine llegando a verlo desde lejos y perseguirlo con mi mente y mis sentidos. En ocasiones, cuando puedo estar cerca de él, lo único que recibo a cambio es una mirada fría, una conversación entre completos extraños, a pesar de que ya hemos trabajado desde hace un buen tiempo y consideraba que este muro se debió haber hecho cada vez más pequeño y dejarnos acercarnos un poco más, y un adiós al final del trabajo sin decir ni una palabra más, ni una pequeña pregunta o conversación, tal vez un mal chiste que rompiera este ambiente un poco retorcido que separa a cualquiera que ingresa en ella, ni los amigos podrían soportarlo si intentaran ingresar en esto.

Lo que sé es que… bueno, no puedo decir que tan real sea, p… pe… pero al parecer ha llegado a ingresar alguien a su radar. Cuando me entere de esto, no lo sé con exactitud, pero termine yendo en busca de conocer a esta persona y lograr comprender como lo logró. No lo sé, en realidad no entiendo que es lo que pasa por mi cabeza ni mucho menos la forma en que debo de actuar o el por qué actuó así, sólo puedo decir que mirar ha sido la única forma de poder tratar de comprenderlo.

Conforme va pasando el tiempo, hubo un instante en que me pregunté si es sólo por alguna clase de querer acosarlo al seguirlo con mi mirada, mis oídos cuando él está hablando, y sentir como mi corazón late a mil por horas cuando nuestras miradas llegan a cruzarse por algún fortuito momento, el cual no dura más de unos segundos al voltear de forma natural sin dejar de actuar como si nada hubiese pasado.

En el momento en que escuché que él se iba a declarar, más bien, lo deduje al ver desde lejos sus expresiones y como caminaba con firmeza hacia un lugar que no sabía. Sólo puedo deducir que no salió bien al llegar a verlo un poco apagado.

Quizás los demás no podían llegar a notar esta tristeza que se desprendía de él, pero a mí no me pudo engañar. Aquella forma de actuar tan natural sin mostrar lo que en realidad está pasando… esa forma tan despreocupada que se muestra, pero en realidad está más que preocupado irreparablemente por dentro, me hacía sentir que esto no estaba bien o eso creí al principio.

No sé si llego a inventarse alguna excusa, si realmente no le afectaba tanto o que era lo que le impulsaba, pero había algo en él que lo impulsaba a continuar sin rendirse. Era como si algo dentro de él le dijera “Continua, esto no ha terminado” pero a la vez como si lo culpara, como si se tratase de un juicio en el cual se enfrenta al juez que le dice “¿Cómo puedes ser tan descarado al tratar de olvidarla con el dolor de que seas rechazado?” nunca lo comprendí, pero él siempre estuvo preparado para el rechazo y, más bien. Era como si eso esperaba. Sin embargo, la esperanza de que eso no sucediera, aunque fuera muy pequeña, aún vivía muy en el fondo de él.

En el momento en que llegue a escuchar que había alguien que aún vivía en su corazón y que no había logrado sacarla de ahí, a pesar del tiempo que había transcurrido y todo lo que pasaba en el día a día, el tratar de olvidarla era lo más difícil de lograr y, en el momento en que se declaró, de seguro esa pequeña chispa es lo que le hizo sentirse culpable, como si se tratase de que estuviera traicionándola, pero a la vez no era traición. El conocer esto, me hacía sentir un poco mal, no puedo dejar de sentir un peso encima al llegar a conocer este secreto bien guardado de él que, por un pequeño descuido, salió por un momento a la luz y de esta manera llego a mí.

Sin más que poder decir, sólo puedo decir que la persona que haya sido lo suficientemente capaz de poder llegar a cautivarlo de esta manera por mucho tiempo, pueda ser lo suficientemente digna de él. No puedo juzgarla, ya que ni yo sé lo que está pasando conmigo, pero no puedo dejar de imaginarme lo que tuvo que pasar para poder olvidarse de ella.

Si tan sólo el tiempo fuera lo suficientemente poderosos como para hacer que la lejanía se volviera muy grande y al final terminar con un mal inicio, que ni siquiera puedo decir que sea un inicio. No lo puedo comprobar, pero es lo que quiero pensar. Quiero sentir que es una meta que siempre estuvo ahí pero del cual nunca logro llegar a tocar.

En esta ocasión, después de aquel suceso, ya ha pasado algunos días. No he visto algún cambio significativo al principio, pero ahora que lo veo, hay algunas cosas que han cambiado en su forma de ser, es como si intentará dar cada vez más y más de él. Es como si tratara de mejorar y si una nueva meta hubiera aparecido, pero lo sigo viendo un poco distraído.

El verlo triste ya no es algo que lo acompañe demasiado como antes, pero en estos momentos… el encerrarse por algo como esto… no puedo pensar en que esto sea algo bueno. Si se mantiene en ese capullo, es posible que nunca logre ver todo lo que pasa a su alrededor. El ser que no quiera experimentar nuevamente esta sensación que paso una vez, me pregunto si es demasiado doloroso o el conflicto que hay dentro de sí mismo puede ser lo suficientemente ridículo como para apagarlo por completo.

Sin necesidad de que lleguen a intentar obligarlo a olvidar y dejar de sentir, él mismo lo ha hecho. Pero, al verlo de esta forma… me hace sentir un poco adolorido en el corazón. No sé qué este sentimiento que ha estado rondando en mí desde hace tiempo, pero me cuesta creer lo que estoy viendo en este momento y como que si la lejanía m e afectara mucho más que antes, el ser que lo hayan rechazado o no, el que trate de obtener una novia o no, el que comparta más con alguna compañera de trabajo o no lo haga, todo eso ahora me da igual, lo único que quiero es que él pueda volver a ver todo lo que sucede a su alrededor… qué el me mire.

Como una pequeña desesperación desde el fondo de mi corazón, quiero que él vuelva a la realidad y salga de ese cascaron con el que se está tratando de protegerse, quiero que él mire todo de nuevo como lo hacía antes, quiero decirle… decirle… de… quiero que él me diga que… aunque sea muy egoísta de mi parte… aunque me digan que me aprovecho de la situación… aunque me digan que esto va en contra de… no… no… ¡no!…. ¡¡¡NO!!! No puedo dejar ahora de pensar que debo de hacer algo en este momento… ¿Acaso no se suponía que yo era sólo una espectadora más de todo esto? ¡¿No se supone que no debo de interferir con lo que suceda?! ¿Sin motivo para actuar? Eso es lo que se supone que debería de ser.

Si no puedo controlarme, entonces ¿Siquiera podré ser la indicada para sacarte de este cascaron? O ¿Acaso sólo será una pequeña ilusión más que sucedió sin darme cuenta? Sólo diré que quiero dejar esto y ya no involucrarme más contigo si es que es por ello que ahora me estoy empezando a sentir así. Sólo dejaré que todo acabe y ya no volveré a mirarte como lo hacía hasta este momento, sólo de esta forma podré regresar a ser una espectadora más… sí esa será la mejor elección que puedo tomar… o eso creo.

¿Por lo menos… puedo soñarte?

Nomi, que se encontraba corriendo para poder dirigirse a trabajar, ya que termino levantándose tarde, no podía dejar de lamentarse el haberse quedado despierta hasta tarde. Conforme iba corriendo lo más rápido que le era posible con el uniforme de la empresa, ella miraba su reloj en su muñeca derecha, el cual marcaba las siete y veinticinco.

Con un poco de suerte, logró llegar a las siete y media en punto a la parada y, al ser que esta vez había varias personas que estaban esperando el poder tomar el bus que pasaba a esa hora, le dio suficiente tiempo como para poder tomarlo y no tener que correr hasta la siguiente parada y tomar otro bus que la llevara a su trabajo.

Nomi, mientras se encontraba un poco sofocada, se dirigió hasta la parte de atrás y, quedándose parada al ser que no había conseguido asiento, logró estar casi cerca a la ventana. Pero, una vez que había recuperado el aliento, pensó – bueno, no importa que tanto haya sido el tener que correr para alcanzar el bus, si tan sólo no me hubiera quedado viendo aquella película que estaba pasando a altas horas de la noche, quizás no tendría que haber pasado por esto, hasta posiblemente hubiera logrado conseguir un asiento. Pero, eso ya no importa, todo lo que puedo decir en este momento es que logré alcanzar el bus, de no ser así, tener que correr para alcanzarlo, si es que parara al verme, o tener que dirigirme a la otra parada que se encuentra a unas seis cuadras más para tomar otro bus que me dejé cerca del trabajo. En una próxima vez que vea una película tan emocionante, sólo debo de anotar el nombre de esta y después puedo buscar y comprarlo, no es como si tuviera que verlo en ese mismo instante… – en eso, fue interrumpida de sus pensamientos al recordar que debía de entregar un reporte en el trabajo y que parecía que no lo traía consigo.

Nomi, buscando entre su cartera el documento del informe que debía de entregar, no lo encontró por ni una parte. Un poco apresurada, se bajo en la siguiente parada y tuvo que regresar a su casa para poder ir a recoger aquel informe que debía de entregar y, debido a la hora, tuvo que correr hasta la otra parada para lograr tomar un bus que la dejara cerca de donde trabajaba al ser que perdió el otro bus que pasaba cerca de su casa.

Nomi, llegando a duras penas a su trabajo, vio la hora en su reloj. Con una expresión que denotaba el estar exhausta y a la vez estar decepcionada consigo misma, se paro firme mientras decía – hoy estoy muerta… – y de esta manera entró a la empresa.

Justamente Nomi había llegado con treinta minutos de retraso. En todo el tiempo que llevaba trabajando, nunca le había pasado el tener que llegar tarde a trabajar y, en este momento que era su primera vez, sólo podía imaginarse que la regañarían y, si no es tomado como una falta tan grave, sólo sería una advertencia, pero debido al reporte que llevaba consigo, no era algo tan simple como recibir un regaño y una advertencia, sino que le podría costar su trabajo.

En el momento en que ella estaba marcando la hora de su entrada, pasó una compañera que le dijo – buenos días Nomi – Nomi – buenos días – su compañera – no puedo creer que hayas venido a trabajar – Nomi – bueno… es que tengo que venir ya que hoy es lunes… supongo – su compañera – pero, según había escuchado que hoy no debía de venir a trabajar debido a que tuvieron que asistir con el cliente el día de ayer – Nomi – ¡¿Ah?! – su compañera – acaso no te dijo nada Jorge – Nomi, un poco confusa, respondió – no, la verdad… no me dijo nada – su compañera se rio – oye, no te rías así de mí – su compañera – es que creí que lo sabías al ser que llegaste un poco tarde – Nomi – te juro que no lo sabía – su compañera – está bien, ahora ya no se puede hacer nada. Así que… – Nomi – ¿Qué? – su compañera – ¿Qué es lo que harás ahora que te encuentras aquí en tu día libre? – Nomi, desviando su mirada un poco avergonzada de sí misma, se rio un poco mientras decía – bueno, sólo iré a dejar el informe al jefe y luego veré que me dice – su compañera – de acuerdo. Espero que te vaya bien – luego ella continuó su camino hacia su escritorio para continuar con su trabajo.

Nomi, que quería morirse en ese momento, pensaba – no puedo creer que tuve que pasar por todo esto sólo porque esa persona no me dijo nada. Si tan sólo me hubiera dicho eso, de seguro que en este momento estaría durmiendo en mi cama o estaría disfrutando un buen desayuno mientras veo algún programa en la televisión o tal vez un video o jugando – dio un suspiro como de haber perdido y que no había nada más que pudiera hacer.

Después de haber dejado sus cosas en su escritorio, se dirigió con su jefe para poder entregarle el informe por el cual tuvo que correr de regreso a su casa y luego tomar un bus que pasaba a unas seis cuadras más lejos de lo habitual, sumando en eso que era incomodo el tener que correr con su uniforme y que, para suerte de ella, sus zapatos no eran de tacón, sino que era más como los escolares. Nomi, esperando que por lo menos valiera la pena todo lo que había pasado, quería tener a esa persona con quien tuvo que estar el día de ayer para poder reclamarle el no haberle dicho nada y que por su culpa se encontraba de esta manera. Sin embargo, relajándose un poco, pensó – bueno, al final de cuentas, no creo que pueda hacer algo en contra de él. Se supondría que, si él sabía que no debíamos de venir el día de hoy, también debería de aplicar para mí. El que nadie del departamento me haya dicho nada sobre el tener que tomar como descanso el día de hoy, no es su culpa o al menos eso creo… – abrió la puerta, y en ese lugar se encontraba también la persona con quien ella había estado el día de ayer.

En el momento en que Nomi lo vio, pensó – e… e… entonces, ¿ni él lo sabía? – debido al shock, ella se había quedado detenida en la entrada, pero su jefe dijo – puedes pasar – a lo que Nomi respondió un poco confusa – ah… ¡Ah! Sí, con permiso – entró y se quedó parada frente al escritorio de su jefe mientras decía – buenos días jefe. E… este… yo… – el muchacho se rio por lo nerviosa que parecía estar Nomi.

Aunque a Nomi no le parecía tener ni la menor gracia el que se riera de ella, su jefe dijo – Nomi, no debes de estar tan tensa, toma asiento – Nomi – Muy bien – y tomo asiento. Su jefe, en el momento en que los dos estaban sentados, dijo – bueno, este, lo siento por no haberles avisado ayer que el día de hoy podían tomarlo como descanso, tan sólo que el reporte que traen el día de hoy es de suma importancia. No se preocupen por haber trabajado el día de ayer. La empresa se encargará de pagárselo con una bonificación extra – el muchacho – está bien jefe, muchas gracias por eso – el jefe – de acuerdo, es tiempo de escuchar sus noticias sobre lo sucedido el día de ayer – Nomi, poniendo el informe en el escritorio del jefe, lo abrió mientras empezaba a decir – por supuesto jefe. Tan sólo le quiero informar que el día de ayer nuestras negociaciones con la empresa… – Nomi parecía estar completamente sumergida en lo que estaba diciendo con el mayor detalle posible sobre las negociaciones y como habían logrado obtener la aprobación acerca del negocio y que debían de empezar a poder trabajar con esta empresa a partir de las próximas dos semanas, por lo que debían de tomar en cuenta el tiempo que tenían para poder empezar a tomar acción en cada uno de los puntos del contrato y que debían de ser capaces de lograr abastecer con el producto final para su entrega en dos semanas exactas sin retraso alguno.

Mientras Nomi seguía explicando todo acerca de la negociación, el muchacho se quedó escuchando atentamente cada una de las palabras que decía Nomi, mientras en su mente pensaba – para parecer novata, puedo decir que ella posee una gran experiencia y talento para esto, lo único que necesita es poder conseguir oportunidades en las cuales se pueda desarrollar cada vez más y más y… – dirigiendo por un momento su mirada hacía Nomi – ella no parece disgustarle en lo más mínimo su trabajo –.

Una vez que habían terminado de entregar el informe, Nomi regresó a su escritorio para empezar a prepararse para las siguientes negociaciones que tendría que hacer. Por lo que debía de contar con todo el material que fuera necesario como el tener que estudiar un poco acerca de la empresa a quien se dirigirían en esta ocasión para así poder tener éxito. Pero, mientras estaba se encontraba tecleando y revisando la información con la que contaba, pensó – al parecer he cometido un grave error al pensar que esa persona había omitido el decirme algo acerca de no tener que venir el día de hoy. Debo de recompensarle también por haberlo hecho esperar con el jefe al ser que me atrasé en venir el día de hoy, bueno, tal vez le invite como el hizo conmigo en aquella ocasión. Ya que, como compañero de negocios, no fue nada malo. Si no fuera por su ayuda, no sabría que habría sucedido entre las diferentes negociaciones que hemos tenido últimamente con los clientes. Debo de admitir que es admirable el cómo es que manejó tan fácilmente la primera vez que nos vimos, ahora debo de mejorar, pero… – recordando nuevamente lo sucedido en aquella ocasión en que vio a aquel otro muchacho irse triste – me pregunto cómo estará ahora. No lo he vuelto a ver durante estas últimas dos semanas y parecía estar mejor, pero… se siente como si ese no fuera el caso – dio un pequeño suspiro – bueno, espero poder verlo otra vez, y… si no lo volviera a ver… quisiera poder soñar con él –.

El tiempo siguió transcurriendo hasta la hora de salida. Nomi, tomando sus cosas y estando exhausta por el largo y duro día que le toco, sólo podía estar anhelando regresar a casa y poder cenar para luego dirigirse a dormir.

Nomi, estando de vuelta en su escritorio, empezó a ordenar todo lo que tenía por hacer aquel día. Con suma destreza, aquel gran lio de papeles que se encontraban en su escritorio empezaron a disminuir con forme las horas iban pasando y, sin dejar nada, ella logró terminar todo justo en el momento de poder irse.

El dolor que sentía y cansancio de haber dormido muy poco le empezaban a afectar, pero el sentir que al fin podría regresar a casa le hacía muchas ilusiones. Es por ello que, aunque sus ojos se empezaban a entrecerrar, ella trato de no dormirse y resistir hasta poder ver el bus. La oscura noche y las luces del alumbrado público, así como el ya casi no haber muchas personas caminando por las calles le daban un toco pacifico a la ciudad.

Nomi, sintiendo el frío aire soplar, sólo se cubrió un poco más con su bufanda que traía consigo. El sonido de los autos que pasaban iba disminuyendo gradualmente. A pesar de que ella había logrado terminar su trabajo a tiempo, no logró salir a tiempo al tener que verificar un informe para el próximo cliente con quien tendría que verse muy pronto.

Viendo al bus al fin llegar, Nomi se levantó y lo detuvo. Subiendo en el bus, que estaba casi sin asientos disponibles, noto que había un lugar disponible al final, por lo que se dirigió hasta ahí. Al llegar hasta el asiento, fue que lo vio. Nomi había estado pensando que posiblemente no se volverían a encontrar de esta manera. Justo en el último asiento se encontraba sentado él y el lugar disponible era a su lado. Nomi, sintiéndose un poco avergonzada y tímida, no podía soportar el sentarse junto a él, así que iba a irse parada, pero el sueño que se estaba apoderando de ella le hizo ver que esta no era una opción.

Nomi, sentándose en un momento en el que sus pensamientos quedaron en blanco, sintió como fue que el bus empezó nuevamente su marcha al marcar el semáforo nuevamente en verde. El sentir el bus nuevamente en movimiento la hizo regresar en sí y darse cuenta que él estaba sentado justo a su lado. A pesar de que ella quería verlo, no lograba hacerlo. Sus pensamientos empezaron a surgir tan rápidamente que la hacían preguntarse si fue una buena idea el haberse sentado a la par de él y si se debería de mantener sin decir nada, aunque también significaba una oportunidad para ella.

Dirigiendo su mirada lentamente hacía él, lo que vio fue a un muchacho sumergido en sus pensamientos y cansado de una larga jornada de trabajo, en el reflejo de la ventana, ella pudo notar que había algo que él estaba viendo diligentemente pero que no podía decirlo o trataba de ocultarlo. Esto le hizo preguntarse – ¿acaso… él me estará viendo a través del reflejo del espejo? – para luego ruborizarse un poco y mover un poco sus labios como si tratara de decir una palabra para luego terminar en una completa vergüenza y cubrirse con la bufanda mientras desviaba la mirada al lado contrario.

Nomi, después de haber pensado en ello, quedó completamente callada y no dirigió su mirada hacía él durante el resto del camino. Pero, lo que le dio una mala jugada a Nomi o posiblemente una suerte para ella, fue el cansancio el que la hizo terminar sintiéndose tan pero tan sueño que poco a poco empezaba a cabecear mientras cerraba lentamente sus ojos para luego abrirlo al sentir que se caía hasta que al final ya no lo pudo soportar más y terminó apoyándose poco a poco en el hombro de aquel muchacho mientras quedaba completamente dormida.

Mientras Nomi dormía cómodamente sobre el hombro de aquel muchacho, él, un poco sorprendido al sentir que Nomi apoyaba su cabeza en su hombro, sólo sonrió mientras decía – creo que ella ha tenido un día un poco duro. No puedo despertarla así nada más – y suavemente la movió para dejarla descansar sobre sus piernas.

Nomi, sintiendo que podía acomodar su cabeza de mejor manera, acercó sus dos manos para ponerlo bajo su cabeza como si se tratase de una almohada y seguir durmiendo de esta manera el resto del camino. Por suerte para Nomi, el bus no iba tan rápido por lo que paso despacio en cada túmulo haciendo que aquel viaje fuera cómodo para ella y no se despertara por algún golpe al momento de pasar cada túmulo que encontraba en el transcurso del camino.

Llegando a su parada, el muchacho la despertó diciendo – señorita, señorita – al cual Nomi no reaccionaba en lo más mínimo. El muchacho, le volvió a hablar mientras sacudía gentilmente su hombro. Nomi, despertando, pensó – ¿Qu… qué está pasando? – abrió lentamente sus ojos – creo que me quedé dormida en el bus. Pero, parece que… – reaccionando dirigió su mirada rápidamente hacía el muchacho y, al verlo con una sonrisa mientras decía – veo que ya te has despertado – Nomi se levantó inmediatamente mientras que su cara se ponía roja como tomate y ella decía – eee… e es… este… este, discúlpame, no era mi intención – sin tener nada en mente con el cual disculparse por lo sucedido y con la vergüenza que le hacía sentir el querer desaparecer de inmediato de ese lugar. Pero el muchacho dijo calmadamente – no se debe de preocupar. Me imagino que debió de haber tenido un día un poco difícil, así que es normal que se haya quedado dormida. Así que no se preocupe – Nomi, un poco alterada pero tímida – pe… pe pero… es que no era mi intención el molestarle… – a lo que el muchacho respondió – no me ha molestado, así que no es necesario que se disculpe. Bueno… – viendo que su parada sería la próxima – espero que pueda regresar bien a su casa, si me disculpa, la siguiente parada es donde me debo de quedar – Nomi, sin poder reaccionar debido a la vergüenza, se levanto para que el muchacho pudiera salir y dirigirse hasta el asiento del chofer para poder bajar en la siguiente parada mientras se quedaba sin poder decir nada.

El bus se detuvo en la siguiente parada y el muchacho bajo del mismo. Mientras tanto, Nomi lo siguió con la mirada un poco risueña ahora, pero tratando de lograr entender lo que había sucedido. El momento en que el bus continuó su marcha, sólo pudo verlo como se alejaba nuevamente de lo que pudo hacer.

Con un pequeño suspiro, ella pensó – bueno, creo que no soy tan atrevida como para poder decirle algo – puso sus manos en su pecho mientras una mirada un poco triste se reflejaba en aquel espejo – no creo que esté hecha para esto – y de esta manera llegó a su parada.

Bajando un poco apresurada, al ser que casi se pasaba por estar distraída, vio la oscura calle vacía. Mirando por ambos lados antes de cruzar, se dirigió de vuelta a su casa. Con un viento frío sintiéndose, Nomi tembló un poco mientras decía – ay, pero que frío. Ahora me arrepiento de no haber traído otro suéter conmigo – y luego aceleró el paso.

El ladrido de algunos perros dentro de las casas vecinas era lo que irrumpía aquel silencio. Nomi, viendo una tienda abierta, compró un par de huevos, salchichas y una cajita de té. Aunque estuviera un poco cansada, no quería comprar una sopa instantánea para su cena, prefirió cocinar algo para esta ocasión. Además, el sueño que tenía se había ido posiblemente por el incidente en el bus con aquel muchacho.

Nomi, llegando al fin a su casa, abrió la puerta y entro para luego ver un lugar vacío, ya que ella vivía sola, y luego decir – bien, al fin he regresado. Creo que será mejor que tome un baño antes de hacer mi cena. También, – vio a un lado – cierto tengo que hacer unos arreglos aquí en cuanto empiecen mis vacaciones. Aunque… – un poco deprimida agacho su cabeza – me hubiera gustado el poder haberlos tenido un poco antes – se dirigió hasta su habitación – bueno, no se puede hacer nada… – retomando nuevamente su determinación – bien, eso no significa que no puedo encontrar alguna manera de poder pasármela bien. De todas formas, tal vez pueda pensar mejor lo que debo de hacer. Además, tengo que dejar de ser tan tímida cada vez que lo veo, no puedo vivir de esta forma por siempre. Aunque por el momento sólo sea en sueños… no si sólo sigo soñando con el día en que me mirarás, creo que nunca conseguiré nada. Pero… ¿Por lo menos… – se detuvo por un momento justo enfrente de su cuarto – puedo soñarte? Sólo un poco más será suficiente mientras reúno todas mis fuerzas para poder decírtelo algún día – y con esto en mente, Nomi estuvo feliz por el resto de la noche mientras murmuraba y tarareaba – hoy te pude ver, hoy fue un día fantástico, fantástico~ – para luego dirigirse a bañarse antes de preparar su cena e irse a dormir tranquilamente.

Mi silenciosa voz

En este momento me encuentro un poco cansada después del trabajo, a pesar de que al principio pensaba que después de haber estado estudiando y me graduara, lograría conseguir un buen trabajo que estaría desempeñando y con ello podría vivir una buena vida sin pena ni preocupaciones. Pero, la realidad si que me ha sido un poco dura. El tener que ir viendo mis gastos con el sueldo que gana, más tener en cuenta que sólo descanso el día domingo, me ha hecho darme cuenta que en realidad no es algo tan simple.

Me gustaría retomar mis estudios, quizás seguir una carrera en la universidad, pero en realidad no creo que pueda seguir el paso de los demás ni mucho menos contar con el tiempo para hacerlo. El trabajo ha llegado absorber una gran cantidad de mi tiempo, que hasta ahora me pregunto cómo le harán mis amigas como para meterse en problemas en sus salidas y viajes. Si apenas y puedo descansar bien, ya no sé ni que es lo que haré una vez que se incrementen las horas de trabajo, que por lo regular es en las fechas festivas.

JAjajaja, no puedo creer que antes esperaba con ansias estas fechas cuando era todavía una estudiante, pero ahora no puedo esperar nada más ver llegar el sábado para descansar el domingo y temiendo que los días festivos lleguen debido a que me veré más y más ocupada de lo normal.

Pero [Suspiro] lo que me ha hecho sentir mejor en estos momentos, tal vez es poder tener que ver desde lo lejos aquel pasar del tiempo. Saben, me he preguntado una y otra vez si es que llegará a decir algo… si siquiera mi voz podrá romper estas barreras que se han creado a través del tiempo. Pero no puedo seguir de esta forma por siempre ¿No?, aunque me gustaría que esa no fuera la realidad.

Hoy estoy nuevamente en mi escritorio arreglando varios documentos y haciendo revisiones del trabajo de mis compañeros del trabajo, esto es solo porque soy quien está a cargo de ellos y cual error debo de responder por ellos. Hay momentos, como este en que estoy viendo un presupuesto que está mal hecho, en las que me gustaría decirles “¿Acaso no han leído los documentos que les envié? Ni siquiera han seguido las instrucciones” con una gran furia. Pero no puedo decir que esto esté bien o mal, ya que la finalidad siempre será la eficiencia dentro del trabajo.

En este momento, siento como mi cabeza me duele el tan sólo pensar que todos esperan a que lo arregle y corrija, la verdad, para ser sincera, esto no tiene nada que ver con el área a la que me dedico, al igual que últimamente me han estado dando más trabajo de lo usual. No estaría en contra de ello si este fuera algo que tenga que ver con el área al cual pertenezco, pero me han dado trabajo de áreas a las que ni siquiera tengo nada que ver. Es que ACASO NO PUEDEN NOTAR QUE SI CONTRATAN AL PERSONAL PARA UN AREA, ESTE NO TIENE NADA QUE VER CON OTRA, además de que ese no es el colmo de todo, sino es que simplemente esperan que sepa hasta lo que no conocen los encargados de estas áreas y no me dan aunque sea una capacitación de este tema, vamos, no pueden ser las cosas así, mínimo denme una capacitación para poder pedirme un rendimiento de alguien especializado en esa área, en mi currículo no hay nada de que sea una especialista en esa área, al contrario, ahí específico sobre qué área es donde me he especializado como que habilidades tengo.

Sin embargo, creo que el ver que de alguna forma he logrado conseguir adaptarme y hacer un buen trabajo es lo que les hace pensar que puedo soportar con una mayor carga de trabajo. En este punto no me quejaría si me subieran el sueldo, pero ni mi sueldo ha aumentado. Quizás hubiera renunciado en este instante, pero aún no puedo darme ese lujo, necesito realmente este trabajo, sino me quedaré sin una fuente de ingreso, por lo menos creo que es tiempo de empezar a buscar un nuevo trabajo.

Pero, lo que más me ha sorprendido hasta ahora, ha sido ver que no soy la única que la pasa mal. Hay otra persona de otro departamento que está teniendo una situación similar a la mía. El porque aún no he colapsado con tanto trabajo ha sido sólo por esa persona que ha estado compartiendo parte de mi trabajo.

Me gustaría decirle algo y poder platicar un poco, pero siento que es un poco distante. Aún recuerdo bien que se termina desviando cada vez que me ve, es casi como si estuviera tratando de evitarme por alguna razón. Eso no me debería de importar si es que casi no nos vemos o conocemos, pero me hace sentir mal por alguna razón, y no es por que realmente no lo conozca del todo, no sé… la verdad ni siquiera estoy segura si es un desconocido o no, pero de lo que realmente estoy segura es que sé muy bien lo que pasó entre los dos hace ya varios años atrás.

No lo sé en realidad, la verdad… todavía me pregunto como fue que pude ser tan estúpida, una tonta total que fue capaz de acercarse a él sin ni una sola razón y… bueno… terminar besándolo sin nada más que decir. No pude ni decir ni una sola palabra después de eso, más bien, terminé dejándolo ahí sin ni una sola respuesta o dejar que me pudiera decir algo más acerca de lo que estaba ocurriendo, dejando eso de lado, no podré decir algo más en este momento, ya que, en realidad, no puedo dejar de pensar en eso por más que quisiera. Esto se ha vuelto en un sinfín, por más que lo intente lograr sacar de mi mente, no lo puedo hacer, sino que terminó cada vez más soñando en… sólo dejen… ¡¡¡DEJENME OLVIDAR!!!.

No lo entiendo, por más que trate de acercarme, nunca me sale nada como yo quisiera, por lo que quiero tirar la toalla en este preciso momento, pero algo muy dentro de mí no me deja hacerlo. Por lo que quiero que me mires a la cara y me digas algo, no me importa que sea, no me interesa si me duele o no, lo único que quiero es terminar con este delirio que estoy pasando ahora. No puedo decírselo a nadie, ni siquiera mis amigas me podrían ayudar, ni se lo diré.

Pero, uffff~, que más podré hacer ahora, ya que en realidad he dejado pasar el tiempo y… yo nunca pude olvidarme de eso. Sin tan sólo dijera que el olvidar algo tan trivial como eso fuera posible, lo habría hecho hace tiempo, pero… esto no es así. No puedo dejar de la nada todo esto que ha sucedido, ni siquiera por que tuviera el poder de retroceder el tiempo y poder cambiar lo que hice en aquel momento, pero… esto no puede ser de esta forma, ya que no creo que pueda hacerlo. Esto es debido a que es lo único que me dio algo de ilusión y sentir un poco menos pesado el seguir avanzando en mi diario vivir.

El trabajo sigue siendo un poco cansado y difícil de lograr complacer a todos, no puedo dejar de pensar que en realidad a mis jefes no les gusta nada de lo que hago, ya que siempre me deben de decir que tengo más de algún error o me dan más trabajo del que debería de tener. Al ver a mis demás compañeros, parecen pasarla mal a veces, pero en el momento en que alguno de ellos no es capaz de avanzar, me toca a mí tener que responder por ello. En esos momentos me gustaría gritarles ¡¡¡ACASO ESO TIENE ALGO QUE VER CONMIGO SI NI SIQUIERA SOY LA QUE ESTÁ A CARGO DEL GRUPO!!! ¡¡¡DEJENME EN PAZ Y HACER SÓLO MI TRABAJO Y NO DE ALGUIEN MÁS!!! ¡¡¡EL ERROR DE LOS DEMÁS NO TIENE NADA QUE VER CONMIGO, ASÍ QUE NO ME CULPEN POR QUE SE RETRASEN LAS COSAS!!!, pero si fuera posible que lo dijera libremente, no tendría que estar en este estado, más bien, debería de decir que sólo me queda el resignarme y apurarme lo más que pueda.

Pero, sabes, es gracioso lo que sucede en la vida sin que nos demos cuenta, quien diría que seguir esforzándome me llevaría a encontrarte nuevamente, mientras te miraba en aquella noche en que nos volvimos a encontrar, podía decir que estabas completamente destrozado, pero había algo en tu mirada, aquella que se fijo en mí por sólo unos segundos, bueno, no creo que me hayas reconocido en primer lugar o que siquiera fuera hacía mí que la dirigieras, pero quiero creer que así fue.

Qué es lo que puedo llegar a ver después de todo este tiempo, me pregunto si alguna vez llegarás a mí o si todo seguirá de esta manera. No me importaría esperarte por toda la eternidad, sin embargo, esto puede ser un poco doloroso ¿Sabes? No soy alguien tan fácil de conquistar ni mucho menos que pueda dejar atrás tan fácilmente las cosas que han sucedido.

Sólo iré una y otra vez sintiendo como el tiempo transcurre y la noche se acerca después de un arduo día de trabajo, después que ya no quiero saber nada más de lo que sucede a mi alrededor, el poder recostarme en mi cama y enterrar entre mi cabecera mientras desordeno todas las chamarras en mi cama, sentir una presencia de estar todo bien, como si el mal que he tenido en este día o durante toda la semana se pudiera deshacer en un instante.

Pero, aunque me duela el cuello después de estar frente a una computadora por varias horas, aunque la cabeza me de vuelta al tener que estar solucionando un montón de problemas, el haber sido que te vi una vez más, es suficiente para calmar todo esto. Pero lamentablemente, no creo que llegues a escucharme, ni mucho menos tener la menor idea de lo que siento en este momento por ti. Sé que muchas veces puede suceder varias cosas que nos termine doliendo a los dos, pero eso no significa que no pueda haber nada que lo arregle, quiero poder volver a ver esos colores al escucharte hablar. Sé que soy una completa tonta al pensar que en realidad llegarías a verme a mí con una sólo intención… el poder estar para siempre a mi lado y poder pasar el resto de nuestras vidas juntos.

Lo más increíble de todo esto es que quiero poder conocerte, pero me acobardo en el momento decisivo, si supieras esto y fueras el que diera ese paso, sabes que no dudaría en lo más mínimo en darte una respuesta, no quisiera verte con alguien más, ver que seas feliz con otra persona, aunque le diga a los demás que eso no me afecta y te deseo lo mejor en todo lo que suceda en tu vida y que puedas ser feliz con esa persona, en realidad me duele tanto el no poder ser capaz de ocupar ese puesto.

Sí, soy completamente consciente que no tengo ni la menor oportunidad ni derecho de reclamar un puesto en el que nunca di un paso para poder obtenerlo, sin embargo, me gustaría poder ser capaz de poder hacerlo realidad, aunque sea en mis sueños, mientras tanto, al ser que soy un poco despistada, y no tengo mucho valor como para admitirlo, me convenceré a mí misma que no siento nada por ti.

Desde lejos te he de observar y no interferiré en tu vida, no trataré de arruinar tu día a día, pero sólo me gustaría que sepas que… cuando tú… te sientes triste y veo tu bello rostro a través del espejo en el bus hacer una expresión como esa, también me duele y… quisiera ser capaz de acercarme a ti y poder decirte alguna palabra quete haga sentir mejor.

Mi voz, que siempre ha sido fuerte, decisiva y no tiene nada más que un fuerte peso al momento que era necesario, no puede llegar a pronunciar muy bien tu nombre, no puede llegar a tus oídos, pues por más que trate de hablarte, no me escuchas.

Esto es algo muy complicado, pero tan fácil a la vez. Pero… pero… pero… dime… ¿Me escuchas? Mis amigas se burlarían de mí si es que supieran de esto, en el trabajo todo se volvería un alboroto y no lograría hacer nada bien, sin embargo, este cansancio, estas horas que pasan sin detenerse en lo más mínimo y el tiempo en mi vida que transcurre como algo monótono, todo eso no se ve de esta forma, siempre y cuando pueda ser capaz de verte desde la distancia. Aunque mi voz se tan baja… aunque mi voz sea tan débil que no pueda llegar a tus oídos, no me puedo rendir tan fácilmente, sólo trataré de decir tu nombre una vez más. Sólo puedo añorar con poder algún día estar a tu lado y poder agrandar mi apellido. En ese instante ya no seré solamente alguien que sueña, alguien con una voz que no puede llegar a ti, sino que seré tan feliz, podré decir que ahora mi apellido terminará con un “De…” pero mientras tanto, espero poder quitarme estas barreras, este miedo, esto que detiene a mi voz de llegar a ti y que al fin puedas llegar a escucharme decirte al oído “sólo tú eres mi amor, jijijijí” y escuchar en ese día el que tu me lo digas también, me digas algo como “te amo” pero aquel que viene realmente de ti, no ese que dices sólo por la emoción del momento, en ese instante en que ya no será sólo un “te quiero”, ya que no sólo querrás estás conmigo, sino que podrás compartir conmigo todo este sentimiento que nos impulsará a seguir avanzando a través del tiempo. Pero por hoy, sólo soy aquella que nunca logrará hablar, aquella que con su voz silenciosa desea que alguien la escuché. Sólo seguiré avanzando un paso a la vez… sólo puedo esperar a que en realidad no sea demasiado tarde cuando logre superar todo esto y que logre realizar todo bien en esta nueva oportunidad. Aunque aún no te conozca lo suficientemente bien, eso no quiere decir que no pueda ir conociéndote poco a poco con el pasar del tiempo, aquellas cosas que te gustan o las que no lo hacen, poder ver aquellas facetas que tienes oculta de los demás, aunque en algunas veces puede que no me guste esa parte de ti, pero eso no deberá de ser un impedimento para que podamos crecer juntos mientras nos conocemos, mientras vamos cambiando juntos.

Por el momento, durante estas horas en que me seguiré disgustando con mi vida, con mi trabajo, con todas aquellas cosas que salen mal e incluso con todo aquello que no tenga mayor importancia, mi voz en silencio tratará de llamarte una y otra vez, hasta que el silencio pueda ser roto y con ello la distancia al fin se acorte hasta llegar a un nada.

No te puedo alcanzar

Entre cada día que pasa, la rutina de ir y regresar con cada uno de los quehaceres diarios se había vuelto tan común. En este momento se podía sentir aún aquellos días en que no debía de preocuparme casi por nada, sólo debía de seguir disfrutando de mi vida.

No lo sé con exactitud, pero… ahora que lo pienso, aunque nunca pude ser capaz de ir con todo desde un principio, veo que he logrado varias cosas en esta vida. Si alguna vez escuchas estas palabras, si es que me miras desde algún lugar, papá… quiero decirte que tu hijo ha hecho lo mejor de sí para poder seguir avanzando en todo lo que sea posible.

No recuerdo hace cuanto tiempo fue que sucedió, pero hoy puedo decir que todo está cambiando y que al fin podré ser tu mayor orgullo, sin embargo, lastimosamente, no puedes verlo ahora. Sin siquiera lograr comprender lo que me dijiste en ese entonces, la verdad, un completo rebelde eso era en todo el sentido de la palabra. No puedo dejar de creer que tuviste que aguantarme y no me reprochaste nada, sino que seguías tratando de apoyarme ya animarme en todo lo que hacía.

Pero, sabes, en este momento al fin estoy empezando a entender lo que sentías en aquel momento y en cada uno de esos cuentos que de mamá nos dabas. Aunque en realidad no llegué a entender como era posible que lograras soportar un carácter tan fuerte como ella y pudieras amarla, con el pasar del tiempo, al fin puedo decir que en realidad soy capaz de empezar a comprenderlo un poco.

Un día, mientras estabas aún conmigo, me dijiste – el amor no es algo que se consigue con facilidad más, sin embargo, el poder perderlo por un pequeño error es algo que sucede con tanta facilidad, todo esto es debido a lo frágil que es, pero eso no significa que no sea algo tan fuerte. Hijo mío, si alguna vez eres capaz de llegar a encontrar a esa persona especial para ti, cuídala, sé valiente y dice lo, pero no seas muy engreído o creas que con eso bastó, ya que en realidad no es eso así. Aunque el amor se diga que es lo más fuerte del mundo y que puede ser capaz de romper todos aquellos muros y dificultades que puedan aparecer, no significa que no sea también tan frágil como el cristal que con un simple error puede caerse y romperse en mil pedazos. La vida es tan preciosa, así que quiero que puedas ser feliz, aunque el camino no será todo tan fácil, puede que el dolor también sea necesario para que puedas crecer, ya que no todo deberá de girar a tu alrededor, sino que deberás de ser paciente y cambiar también, aunque no lo entiendas ahora, lo sabrás a su tiempo – en ese entonces no entendía nada y sólo podía creer que era una clase de palabrería que estabas diciendo y no tenía ni un sentido el seguirte la corriente, pero… ahora… Al fin lo empiezo a entender, sólo podré seguir un paso a la vez.

No hace mucho que en el trabajo me ha ido cada vez mejor, me he esforzado lo más que pueda, trato de ir mejorando en cada una de las cosas que hago, pero al parecer nada ha salido bien. Sin embargo, no hace mucho, algo cambió. No lo comprendí al inicio, pero ahora puedo decir que sí o eso es lo único que puedo creer.

Ahora he encontrado a alguien que me ha hecho sentirme un poco diferente, como si quisiera poder ser capaz de llegar a conocerla mejor, el querer ser capaz de ayudarla a salir de los problemas que sucedan, así como, si fuese posible, ser capaz de tener su confianza.

Pero, me he dado cuenta que yo no llego a entrar en ni un momento estar en su sensor. Jajaja, ja, no puedo creer que en este momento esté pensando en tus palabras de aquel entonces. No puedo dejar de sentirme como un completo tonto al no poder ser capaz de darme cuenta de eso hasta este momento. He podido hablar con ella más de una vez, logro conversar como si no fuera nada y todo lo que pudiera hacer fuera completamente extraordinario, pero no entendía el por qué e ese momento tenía que tratar de llegar a verla feliz.

Por más que lo piense en este momento, me temo que el tiempo lo he dejado ir de forma fugaz y que ahora no importa lo que haga, sólo puedo tratar de acercarme lentamente a ella y con eso lograr obtener su aprobación, sólo espero que no haya ni un inconveniente.

Pero… sabes papá, no es eso lo que me preocupa ni nada, sino que una vez la pude ver que ella está… está… está enamorada de otro. En el momento en que me di cuenta que a ella le gusta otra persona es cuando empecé a sentir algo en mi pecho, no sé cómo decirlo, pero en realidad en ese instante no podía pensar en nada más que en “¿Cómo se atreve ese tipo a estar tan cerca de ella?” “¿Cómo puede ella quedársele viendo tan fijamente y sonrojarse tan fácilmente?” no entendí en ese instante de forma inmediata que eran, pero después de unos días, al fin pude entender de que se trataba todo eso… en realidad… aunque me duela decirlo, yo… ¡yo…! Yo estaba celoso de verla de esa forma por otra persona. Es por eso que recordé estas palabras que me dijiste hace tanto tiempo, sin importar en nada de lo que ya había pasado, logré comprender que no puedo estar celoso así de fácil, pues no me lo he ganado para nada ese derecho. Es por eso que te quiero preguntar, papá… ¿Qué puedo hacer…? no tengo ni la más mínima idea de lo que en realidad está bien o no.

Aunque sé que ya hace tiempo desde tu descanso, aún no estaba listo para poder dejarte ir así, pero el destino o tal vez mi propia rebeldía fue la que terminó haciendo que esto fuera completamente el resultado de todo lo que sucedió. Es por ello que no sé ni que más hacer.

No sé como alcanzar este objetivo. No tengo ni la menor idea de sí lo que estoy por hacer estará bien o no. También me gustaría poder escucharte decirme algún concejo sobre esto, ya que no logro encontrar nada más que este dolor en mi interior al recordar lo que vi en ese momento, pero al mismo tiempo me culpo por no haberme dado cuenta de eso mucho más antes, sino que hasta este momento en que puedo sentir que es muy tarde.

Me siento como un completo perdedor, pero no en el buen sentido, no como aquel que aprende de sus errores y puede seguir avanzando, no como ese tipo, sino como el que no quiere dejar pasar la página, aquel que quiere aferrarse de este sentimiento hasta que ya no quede nada de mí.

Quiero ser capaz de aferrarme en todo esto hasta que no quede nada de mí. Estoy dispuesto a tratar de levantarme una vez más y quedarme en este mismo punto hasta que le pueda quitar el trofeo, aquel premio, aquella gloría, ¡todo, todo, todo, todo, todo, todo…! ¡¡¡Quiero ser el único ganador y llevarme todo lo que conlleva el obtener ese puesto!!!

Pero, como todo gran perdedor, aunque no me guste, hoy he venido a embriagar todas estas cosas con un poco de jugo de melocotón y naranja. Sé que es un poco infantil el pensar que puedo embriagarme con eso, pero no deseo tener que algo de licor. No deseo que me vean de una forma tan mala en este momento, aunque no puedo mentirte que en realidad si he probado su sabor y ya he tenido suficiente con eso. Sólo un poco para acompañar las ciertas comidas es más que suficiente, pero el hacerlo para olvidar este pesar en mi corazón, no es la mejor opción, por lo menos, puedo decir que no creo que sea adecuado hacerlo.

En este instante, voy a tratar de ir con todo lo que pueda sin siquiera pensar en nada más. Espero poder alcanzar… no, debo de lograr hacer que estos sentimientos le lleguen a como dé lugar, pero no tengo ni la idea de como hacerlo. No veo que ella se sorprenda lo suficiente con mis habilidades como para prestarme atención. No logro sacar de mis pensamientos que en realidad no llego a alcanzarla. No puedo alcanzarla… por más que trate de lucirme, no puedo captar su atención en mí. No logro pensar que esa persona que llegó a obtener su atención en realidad sepa sobre su existencia en primer lugar o si será capaz de hacerla feliz o si es que tratará de entenderla. Papá, ¿Qué debería de hacer para poder llegar hasta ese lugar en el que ahora hay alguien más pero que no se da cuenta de eso? Dime papá, ¿Qué se supone que debería de intentar para poder ser capaz de llegar a alcanzar lo que es inalcanzable?

Por más que le de vueltas, siempre vuelvo al mismo punto, así que, por favor, aunque sea una pequeña oportunidad, me gustaría ser capaz de hacerla entender que lo que siento por ella es real, o por lo menos quitar mis dudas sobre esto de primero.

Ya que, yo… no te puedo alcanzar, por lo menos no en este momento. Pero trataré de hacerlo lo más pronto posible, no quiero ver que sigas enamorada de alguien que ni siquiera sepa que en realidad existe en primer lugar, no quiero verte llorar por un idiota que no pueda comprender tus sentimientos, pero también me da miedo ser yo ese idiota que termine haciéndote sentir muy triste.

En este momento, sólo le daré una oportunidad más, quizás aún no he empezado muy tarde, pero esta es mi primera vez, es mi primera experiencia con algo como esto, pero no puedo dejar que todo se acabe sin haber empezado y dado el primer paso. Sé que he empezado muy tarde y alguien más parece haber ganado esta carrera, pero no puedo rendirme aún.

Aun si yo soy el único perdedor de esta historia, lo daré todo por lograr conseguir obtener una aprobación que quizás ni me pertenezca. Sólo un poco más, sólo un poco más, sé que con un poco más podré llegar a estar más cerca de ti, aunque sea un completo tonto en cuanto se refiere a entender los sentimientos, trataré de esta vez no dejarlos escapar ni darle la espalda como hice en mis tiempos de rebeldía, esta vez quiero que sepas papá, que yo no dejaré que este dolor perdure para siempre, no dejaré que mi pasado me impida avanzar.

Yo seré el último en ganar, no importa las heridas que tenga en el proceso, no importa si es que tenga que beber mis propias lágrimas en este camino, pero para llegar hasta alguien que no puedo alcanzar, el tener que pasar por algo como esto deberá de ser necesario. No puedo decirte inmediatamente que me gustas, ya que puede que termine asustándote si lo hago así de la nada, por lo menos quiero ser capaz de ganarme un poco de tu confianza antes de lograr decírtelo.

Me preguntó que consejos tendrán para mí aquellos que lo han logrado con éxito, que tantas barreras tuvieron que afrontar, ya que yo no tengo ni la menor idea de lo que se debe de hacer, ya que todo esto es nuevo para mí. No puedo solamente atesorarlo como si nada, ya que de lo contrario lo terminaré perdiendo todo. Sino lo que debo de buscar es una forma de actuar. Pero por el momento voy a dejar que este dolor que me está llevando a desesperar en cuestión de muy poco tiempo, pueda desaparecer mientras lo pienso una y otra vez, mientras sigo considerando dejar que mis lagrimas caigan como una tormenta. Sólo quiero gritarlo todo. Sólo quiero dejar salir este sentimiento de mí, este que no comprendo, que me hace sentir mal, que me hace sentir bien, que me confunde aún más y me hace dudar de todo lo que en realidad creía antes hasta el punto de ya no saber ni quien soy.

Pero, ahora que lo pienso mejor, que… agh… ¡¿Qué es lo que estoy haciendo en realidad?! Porque será que me volví de esta manera. No quiero ni siquiera tener que moverme por ni una sola razón de esta más mientras sigo tomando y tomando. No hay nada con que pueda acompañar esta bebida más que las tortillas frías que están en la canasta envueltas en las servietas (Hola a todos, soy Ruwels Saluwer, en el caso de servietas podríamos decir que es la forma de llamar a las servilletas típicas de aquí en Guatemala, puede considerarse una mala errónea de mencionarlo, pero así es como estoy acostumbrado a decirlo, con eso en mente, sigamos).

Por alguna extraña razón hoy sólo puedo pensar en nada más que si pudieras estar conmigo, de seguro estarías sentada justamente en esta mesa junto a mí, pero no es así.

Sólo la curiosidad que me da el conocer si todo lo que pensé es cierto o no, es lo que en realidad me queda ahora. Sí, incluso en este instante parece que de golpe empecé a querer y pensar en otras cosas, pero no lo comprendo por qué es que me volví así. Todo deja de tener sentido en cuestión de unos instantes, en cuestión de segundos es suficiente para hacerme creer otra cosa.

No sé ni como le hiciste papá para poder pasar por todas estas cosas que al final son muy complicadas y no puedo ni comprender en lo más mínimo, en este instante, sólo quiero tener al fin algo de sueño y dormirme, pero no dejo de pensar en eso. Quizás en realidad sólo me esté volviendo un completo loco y no pueda salirme de esto en lo más mínimo. Hasta que todo se aclare, seguiré con este malestar.

Hasta que pueda al fin dejar de creer que es inalcanzable, que no soy capaz de alcanzarte en lo más mínimo, hasta que llegue ese momento, no podré dejar de sentir esto en lo más mínimo.

Gracias por haber leído la continuación de esta historia, espero que lo hay disfrutado, recuerden, pueden preguntarme sobre la continuación de esta u otra de mis historias.

Búsquenme como RUWELS SALUWER

Hasta la próxima.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS