La época de eclipses me convierte en bruja y no en poeta.

La luna en escorpio me hechiza tanto como tus ojos.

El caos mata el aburrimiento.

La plaza, mi templo, y vos, el Dios que venero.

Un día soleado, para contemplar el cielo en tus brazos.

Cocinar salsa blanca con brócoli, encontrar una chinche en el medio.

Noche de verano, con ganas de disfrutarla en otro lado.

En la noche de Halloween, tener sueños premonitorios de gente que apenas conozco.

La inspiración se aleja.

Vivir en una burbuja, para resistir la cruel realidad.

El tarot llama a mi puerta, para leer mi futuro y matar mi tristeza.

Si escucho tu nombre, señal que me pensaste.

Escuchar esa canción que te recuerda tantas cosas.

Confidencias de amigas, por la mañana, por la tarde, por la noche.

Ver salir al sol desde la orilla del río.

Comenzar el día, conectada a la naturaleza.

Mujer joven, madre y emponderada que le da órdenes a su marido.

No recuerdo lo que sueño, sólo los recuerdo si te encuentro en ellos.

El hombre bueno se rebela en el lugar equivocado.

Madrugar para escribir incoherencias.

Bebo mucha agua, para apagar este fuego que no se extingue con nada.

Hago el bien, pero yo sólo quiero pecar con vos.

Cada mañana, asisto a nuestra misa, pagana y prohibida.

La gata me pide mimos y queso blanco.

Busco en las canciones de amor, señales de vos.

Viajar en las fiestas para evitar a los parientes.

Caminar muchos kilómetros para reflexionar, para olvidar lo que no debo.

Me encanta noviembre, el aroma a los jazmines, el signo de escorpio.

Tengo ganas de fumar, si lo hago no podré parar. 

Despertame, cuando se hayan ido.

El viento me limpia de tu desamparo.

Sos el delirio, que me inspira.

La felicidad mata al poeta.

El desamor, lo resucita. 

La pasión, lo enloquece. 

La vida ordinaria, lo aburre. ¡ Qué fastidio el alma del poeta!
Vivir situaciones intensas son la tinta del escritor.

De a ratos, tengo frío. De a ratos, tengo calor.

De a ratos, estamos en otoño. De a ratos, estamos en verano. 

Yo solo quiero vivir la primavera con vos.

No tengo sueños, tampoco pesadillas.
El aquelarre de las tardes, cada tanto se dispersa.

La manada juega a buscar la pelotita.

Las mujeres solas, a veces, se las ve felices.

Dame tu sangre, tu mirada para escribir algo decente.

Baila conmigo un cuarteto, para rozar con tu cuerpo.

En menos de una hora, termina la magia, el tiempo.

Dame amor, dame pasión y gomitas de colores.

No quiero regalos, quiero tus caricias a cada hora del día.

Estoy sola y vacía, ni las palabras me hacen compañía.

El único viaje que pretendo, es besarte desde los pies hasta la cabeza. Ida y vuelta.

La única foto de los dos, desapareció.

Está amaneciendo, otro día para amar de cerca y de lejos.

Está amaneciendo, otro día para vivir lo que se tenga que vivir.

Está amaneciendo, otro día para elegir no elegirte.

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