Un gran negocio

Se presenta la oportunidad que estuve casando por años, ¿Estaré listo? Siempre he dicho que la suerte es cuando la oportunidad y la preparación se encuentran, pero cada que me siento con suerte me encuentro intimidado, ¿Qué hacer cuando un gigante se para frente tuyo?

Son ya casi 10 años de estudios devorando libros y resolviendo mi vida, estoy acostumbrado a vivir bajo estrés, ya es hora de pagar otra colegiatura, va a ser primero de mes y el rentero como un lobo en el bosque espera ansioso que comparta de mi alimento, los centavos se vuelven pesos; pero las cuentas crecen más rápido que cualquier cultivo que me pudiera alimentar, talvez por eso es que no cultivo nada, o quizá sea solo por desidia, todos los días busco herramientas para seguir mejorando y cada que se oculta el sol me siento insuficiente para mí mismo, quiero ser mejor que ayer pero me frustra que me siga superando Luis Fernando de mañana, quiero estar a la altura del gigante, pero con mi metro 87 me siento diminuto ante las circunstancias.

Parece absurdo ir a un país lejano para conocer carencias cercanas; sin embargo, el mundo es al mismo tiempo demasiado pequeño, y yo llevó 1 cuarto de mi vida esperando a recorrerlo, mis piernas se sienten listas para comenzar a caminar, pero mis pies están cansados del peso que sostienen.

Las monedas que me piden son muchas, pero tengo suficientes para arriesgar a jugar, es apostarlo todo a una sola mano, pero a esta vida vine a vivir, NO A DURAR.

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