Cuando tu estás triste, yo me siento fuerte para alegrarte la vida; cuando yo me encuentro decaída, eres tu el fuerte que me lleva en brazos; cuando estoy enfadada, tu estas consciente para hacerme ver con conciencia; cuando tu te sientes enojado, soy yo quien te dice las palabras que necesitas oír; y si uno de los dos se encuentra ausente, el otro tira del hilo del amor para hacerle, de nuevo, volver al momento presente.

Porque si no tengo ganas de levantarme cuando suena el reloj, mi inspiración es poder perderme otra vez en tu mirada llena de amor; porque si las fuerzas te fallan para moverte, mi sonrisa es  la energía extra que necesitas; porque si tengo sed, bebo de tu espíritu; porque si tienes hambre te comes mi alma a besos; porque en mi depresión encuentro tu luz, que ilumina mi actitud; porque en tu ansiedad, encuentras paciencia con mis abrazos.

Y cuando me siento cristal, te siento a ti metal; y cuando tu eres sol, yo aparezco vestida de luna; y cuando estoy abajo, tu tiras de mi desde las alturas; porque cuando todo te sale negativo, yo te doy la positividad que te faltaba; porque en mis derrotas, sólo tengo que mirarte para ver mi triunfo; porque en la guerra de tu día a día, siempre encuentras la paz en mí; porque si erré en muchas ocasiones, tengo claro que contigo acerté; porque si te sientes en la ruina, sólo conmigo descubres de nuevo tu prosperidad; porque si nuestro camino se hace estrecho, con la anchura de nuestro amor se soluciona todo.

Porque no necesito nada más, en esta vida, que a mi complemento perfecto.

Para el dueño de mi corazón.

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