Él estaba exfoliando sus penas en un momento de alegría

Dejando las cruces en su cabeza

Matando el peso en su espalda

Gritando, disfrutando

Exfoliando los miedos

Su piel se siente tersa y áspera

Preparada para cualquier golpe

Él me mira, a veces me recrimina

Él es un puente abierto hacia un mundo de sueños

donde hay una gran ciudad

Esta rodeado de arcos que le dan la llegada

Rojos como la sangre que pinta sus dientes después de cada batalla

Él a veces me recrimina y yo lo animo

Ya no gritamos el creer ajeno, ni el de nuestros enemigos porque ellos están cayendo y salen de una mente

Él y yo tenemos una sola mente, unida por un puente rojo adornado con grandes arcos sin llegar a un final

Completaremos la parte sin forma de un humano,

seremos físicamente un solo ser

Llegas hacia mí

Solo el tiempo pronunciará si nos integramos

Aún así te siento en pequeños momentos

donde me regocijo en la piel que habito lista para los golpes

Nos miramos juzgándonos, pero eso se acabará

Tu imagen se plasma en mi mente

Tú eres como una gran ciudad

Flechas vuelan anunciando tu llegada

Estamos listos para tu llegada, tu mundo te espera.

Solo espero algún día poder llamarte mío y que vivas en mí plenamente

Dejar el ‘él’ y llamarnos por un ‘nosotros’,

ese día sabré que en cada caída, tú seguirás en mí.

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