No sé qué paso, o más bien no quiero recordarlo…

Te he dicho lo herido que estoy 

Te he dicho cuanto siento lo que he vivido.

Te he contado como estoy por dentro, y lo mucho que mi alma sufre, 

como la vida me ha tratado, como cada paso que intento dar, pareciera que el universo me detiene.

En fin, tal vez no conoces todo de mí, porque las palabras se quedan cortas y,

tal vez falte mucho por contar, 

pero en mi intento de crear un rato de escape, 

un momento de somnolencia, te mostré lo peor de mí, 

mis palabras se salieron de control esa noche, hable de más y me comporte como esa persona que detesto, 

dañe tal vez esa poca confianza que teníamos y empañe mi exterior, 

desatine el momento y oscurecí cada verso que emití.

¿Qué pensaras de mí?

me lo pregunto cada noche, 

mis pensamientos están descoordinados, 

mi corazón desiste el pensar que te aleje, y se aferra a que podemos empezar de nuevo, 

demostrarte quien soy en realidad y de lo novelesco que puedo llegar a ser.

Solo quiero recuperar eso, 

eso que me hizo sonreír y creer que había una esperanza para mí, 

eso que me hacía levantarme contento por un nuevo día olvidándome de las orbitas de mi malos momentos, 

de saber que al verte todo tenía sentido.

Tal vez estoy siendo y sonando tan patéticamente débil y tan devastadoramente estúpido pero,

al verte tan cerca y sentirte tan lejos al mismo tiempo hacen que decaiga, hace que descienda a lo más profundo de mis pesadillas, 

que cobren vida mis temores y me consuman los nervios, 

ya no sé si las lágrimas me ayudarán esta vez, o si este desahogo funcionará.

Una respuesta, un comentario o una sonrisa de ti que me dé una señal para saber que estamos bien, 

que podemos continuar cultivando este sentir, esta fantasía que quiero vivir…

Maldita sea, no sé qué paso, o más bien no quiero recordarlo…

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS