Un estratega un poco complicado
Una vez que se había vuelto a reunir con Saluo, Julia decidió descansar en aquella ciudad durante unos tres días antes de partir. Es por ello que Saluo le preparo un lugar en el cual pudiera estar cómoda y no tener que pasar por un mal rato.
Una vez pasaron los tres días, Julia y Saluo partieron de aquel lugar de regreso al castillo. Mientras regresaban, Julia pensaba – aunque les debo algunos favores por el momento, no creo que sea algo de que preocuparme por el momento, lo más importante es poder lograr encontrar alguna forma de poder hacer que mis padres traten de emparejarme con alguien más y me permitan formar parte en la gestión del reino también. Aunque, si lo pienso bien, creo que aún me hace falta mucho para poder llevar a mi reino en un camino prospero, tal vez…. – miró a Saluo – bueno, sólo puedo continuar avanzando. Si ya he empezado mi emprendimiento, no puedo quedarme sólo hasta aquí, sino… sino… si termino quedándome sólo hasta aquí, no podré llegar a cambiar nada. No dejaré que sigan pensando que soy alguien tan débil y sin gran valor que no puede hacer casi nada por su cuenta. No importa que sea sólo una princesa de este reino, al final no vale de nada sólo contar con un título y no hacer nada. No seré alguien que sólo se siente sin hacer nada en el poder que mi pueblo me ha otorgado, les demostraré que seré capaz de cumplir con todas sus expectativas, ya que yo soy su princesa –.
Continuaban caminando de regreso al castillo y, llegando a medio camino, Saluo empezó a estar un poco más alerta de lo usual. Julia, dándose cuenta que algo no andaba bien, susurro – no importa lo que pase en este momento, será mejor que nos mantengamos al margen por el momento, no podemos dejar que ellos sepan que soy la princesa ni que eres mi guardián, así que… sólo sígueme la corriente y no hagas ni un movimiento precipitado que nos pueda delatar a menos que sea demasiado peligrosa la situación en la que nos encontremos – Saluo – como lo ordene mi ama – Julia – también me gustaría que te abstengas de decirme “mi ama” – Saluo – entonces ¿Cómo debería de llamarla – Julia – llámame como cuando nos conocimos por primera vez, antes de que supieras que era una princesa – Saluo – como lo ordene –.
Siguieron caminando de forma normal sin tratar de actuar o demostrar que estaban un poco alertas de que los vinieran siguiendo. Pero, como sabían que caminar en silencio podría ser un poco sospechoso, sobre todo por la edad de los dos, Julia empezó a decir – bueno, ¿Qué te parece el día? – Saluo – pienso que está bien – Julia, mientras hacia una expresión de “¿De verdad vas a responder de esa manera?”, continuó la conversación – y ¿Qué te ha parecido el viaje? – Saluo – bien – Julia – pero, ¿Qué es lo que más te ha gustado de este viaje? – Saluo – no tengo nada en particular – Julia, empezaba a poner una expresión de “¿De verdad vas a responder así? ¿Acaso me odias o soy muy aburrida como para poder conversar conmigo?” mientras empezaba a sentirse un poco enojada.
Con un pequeño suspiro, trato de mantener la calma y continúo diciendo – entonces Saluo, ¿Qué te parecería el continuar viajando conmigo? – Saluo – iré a donde sea que me ordene ir – Julia, furiosa, empezó a pensar – no puedo creerlo. Por qué continúa siendo de esta manera, acaso no tratará de realizar una conversación normal como si todo fuera… fuera… – Julia miró a Saluo – bueno al final de cuentas, no puedo reprocharle nada. Ya que, siendo que en primer lugar soy una princesa, posiblemente no pueda llegar a llevarme mejor con él y ser también amigos. Aunque me gustaría que Saluo pudiera ser también mi amigo y no sólo mi sirviente, pero… – dirigió su mirada hacia el cielo – no creo que sea algo posible que suceda – dio un pequeño suspiro – bueno, tendremos que ir mejor callados sin realizar ni una conversación para que no sospechen de nosotros… creo que el tratar de conversar entre nosotros, parece algo más sospechoso que el que caminemos en silencio – y vio hacía los lados tratando de contemplar el paisaje que estaban recorriendo y, de esta manera, poder dejar pasar el tiempo y parecer un poco más natural su forma de actuar.
Pero, por más que lo intentaran, al final siempre se llegaría notar que algo andaba mal. Julia, sin poder saber lo que pasaría si los descubrieran, pensaba que era mejor mantenerse cerca de Saluo. Sin embargo, lo que no podía conseguir en una situación como esta era el lograr emprender nada de lo que fuera planeado con anticipación.
El estar nuevamente en un punto en el cual no le era posible planear que hacer ni cómo salir de la situación en la que se encontraba, Julia empezaba a sentir que todo estaba mal y que cada vez era mayor la probabilidad de que los pudieran llegar a acorralar en cualquier momento. Sin importar nada de lo que sucediera, el tener que cumplir con una misión y una labor que le fue impuesto desde pequeña, con lo que ella quería llegar a ser, todo estaba mezclado de tal forma que no le era completamente fácil el tratar de ser nada a la vez.
Sin comprender la situación en la que estaban en ese momento, siguieron caminando como si nada estuviera pasando hasta encontrar un lugar en el cual parecía ser el indicado para comer algo y descansar antes de continuar con su viaje.
Aunque Julia seguía estando un poco alerta, pensaba – creo que los hemos despistado, si esa es la razón, considero que puedo mantenerme de esta forma por un poco más de tiempo sin temor a que nos descubran – luego miró a Saluo y dijo – lo que queda por hacer, es encontrar una forma de poder regresar al castillo sin llamar la atención – Saluo manteniendo un silencio, sólo asintió con la cabeza y continuó comiendo.
Julia, al ver que era un poco difícil el poder mantener una conversación con Saluo en la cual pudieran ser nada más que amigos y no con el estatus que tenía en realidad. Ella, en realidad no estaba enojada ni estaba en contra de la forma de ser de Saluo, pero aún no entendía el por qué él hizo un cambio tan abruptamente en el momento en que supo que era una princesa. Pensaba que debía de ser por el grado de la jerarquía en la que ella está en la cima y él no, incluso, mientras pensaba en eso, se preguntó – cierto, si yo me encuentro entre la cima, entonces… Saluo… él, en realidad en que parte de todo esto está. Si se dice que es mi guardián, le da un cierto grado en la que puede contar con cierto poder al ser que está bajo mi mando, pero no creo que eso sea así. Desde el momento en que nos encontramos, hasta nuestro reencuentro, él parecía contar con ciertos modales de la más alta clase, pero también parecía ser de la más baja. En realidad ¿A cuál pertenece Saluo? No, más bien ¿Saluo de dónde es en realidad? casi no sé nada de él más que es aprendiz de Fernando. Pero… sin importar cuanto quiera conocerlo mejor… si él mantiene distancia conmigo, entonces no lo podré hacer – en el momento en que Saluo volteo para verla, Julia inmediatamente vio hacia otro lado mientras se sentía un poco avergonzada.
Durante el resto del viaje, sin llegar a tener ni una novedad, al fin lograron llegar al castillo. En el momento en que entraron al castillo, con sumo cuidado, fue que al fin pudieron llegar al cuarto de Julia. Ella, sintiéndose al fin aliviada, se recostó en su cama para luego decir – no puedo pensar en nada más ahora, sólo que no puedo predecir lo que sucederá si no puedo contar con preparativos y contramedidas en ocasiones en las que me encuentre nuevamente en peligro. Sólo espero descansar bien por hoy, deberé de lograr encontrar una forma el día de mañana – y con esto se durmió.
Saluo, que estaba frente a la puerta de la habitación de Julia, dijo – bueno, creo que esto no es algo fácil de hacer. Si tan sólo pudieras dejar de lado por un momento el querer cargar con algo que aún no debes… puede que lograrías entender por qué aún no puedo llegar a hablar contigo informalmente. Pero, sólo debo de cuidarte y trataré de que puedas llegar a entender lo que es ser una adolescente y, con ello, prepararte para cuando sea tu turno de tomar el mando de todo lo que sucede en realidad. La guerra… si tan sólo esto no fuera el motor de todo esto, de seguro que podrías tratar de ir más lentamente, no soy capaz de romper las cadenas que tienes en este momento, pero puedo ayudarte a que el peso sea más liviano. Estoy seguro de que quieres disfrutar de tu vida y no es sólo por el reino, sino que es también por ti. Al final de cuentas, tú sólo eres una princesa… una adolescente, que apenas está empezando a entender todo lo que está por ocurrir y la crueldad que hay en todos… no importa, sólo iré a tu lado hasta que puedas esclarecer todas esas dudas que tienes. Si todos se ponen en tu contra, yo estaré a tu lado, si terminas en la peor situación posible, sólo deberás de cerrar los ojos, ya que será una pesadilla de la cual despertaras muy pronto. Tal vez llegue el momento en que deba de dejarte sola, pero siempre estaré contigo en lo más profundo de tu ser ya que, cuando llegue ese momento, me será imposible poder dar un paso más a tu lado, ni siquiera creo que podamos vernos otra vez en ni un lugar de este mundo más que en los recuerdos que tengas de mí… no importa, será mejor que esté listo para lo que quieras hacer ahora – y con estas últimas palabras, Saluo se dirigió a otro lugar por un momento dejando que Julia pudiera descansar y recuperar sus energías.
Ven
Ya habiendo pasado algunos días desde que regresaron, Julia se encontraba leyendo unos libros y disfrutando una taza de leche mientras comía unas galletas. En este momento, aunque el calor se podía sentir, el estar bajo la sombra de una sombría mientras se encontraba sentada en el jardín era algo maravilloso para ella. En estos momentos no tenía ni la más mínima intención de emprender algún viaje o seguir buscando pistas de todas las personas que pueden estar ayudando al reino contrario a invadirlos, sólo por ese día, Julia deseaba poder estar tranquila sin tener que preocuparse en nada en lo absoluto más que sentir que todo estaba bien y que podría disfrutar hacer lo que ella quisiera en ese momento.
Conforme iba pasando el día tranquilamente, Julia empezó a sentir un poco de sueño y, mientras pensaba – de verdad, qué más puedo hacer en este momento. No tengo nada que hacer. El día de hoy no debo de iur a clases ni tengo que emprender ni un viaje como lo había estado haciendo. Tuve la suerte de que no me retrasé con mis clases ni un poco. Esto se debió a que, mientras estaba viajando, siempre estudiaba algo de los libros que llevaba conmigo en mi cartera que siempre me ha acompañado. Al ser que no llevaba muchas cosas, sólo lo necesario, el contar con uno o dos libros livianos era más que suficiente para poder mantenerme al día – luego vio a Saluo que estaba sentado cerca de un árbol mientras miraba fijamente al cielo – me pregunto qué es lo que estará viendo en este momento. Bueno… no es como si él me quisiera decir que es lo que mira ni lo que está pensando hacer en este momento – y un poco desilusionada, bajo la mirada lentamente y volvió a retomar su lectura – no importa que tanto me guste leer, al final no es todo lo que quiero hacer. Me gustaría no tener que estar escuchando de propuestas de matrimonio, sino que me dejaran en paz de todo eso. Entiendo que es algo que no se puede evitar, máximo al ser que soy de la realiza, pero… pero ¡Esto sí que realmente me hace enojar mucho! No puedo esperar a que todo esto se acabe, no puedo esperar a que no tenga que casarme. No soy alguien tan refinada como piensan, pero debo de mantenerme de esta manera. No importa que tanto quiera hacer algo diferente, no me será posible, y… si tan sólo pudiera contar con la fuerza suficiente como para poder demostrar lo capaz que soy, de seguro que me dejarían de estar obligando a casarme. No quiero casarme sólo como algo así de que “es parte de ser de la realiza” – dio un pequeño suspiro – bueno, no importa nada de eso al final. De todas maneras, creo que será mejor que esté preparada, pues… – en voz baja – no creo que pueda escapar por siempre el poder casarme con alguien que hayan elegido para mí –.
Julia, que se sentía un poco deprimida, trato de mantenerse en calma sin siquiera demostrar lo que en ese momento sentía. En eso, Saluo se le acercó y dijo – ¿Se encuentra bien señorita? – Julia, con un pequeño sobresalto, respondió un poco sorprendida – Ah, si estoy bien – Saluo, notando que ella se esforzaba por mantener la calma y compostura de toda una dama, la tomo de la mano.
En el momento en que Saluo tomo la mano derecha de Julia, ella quedó impactada y sin saber qué hacer. En ese momento, mientras se había sonrojado un poco, dijo tímidamente – a… a… este… ¿Qué es lo que haces? – Saluo, manteniéndola mirada fija y sin mostrar alguna reacción ante lo que estaba haciendo, dijo – quiero que me acompañes a un lugar – Julia, quien ya no estaba completamente consciente de lo que estaba pasando ni de lo que hacía, respondió instintivamente con un “sí” para luego dejar desvanecer su mente por un momento en el cual no podía procesar nada de lo que pasaba.
Saluo, sin soltar la mano de Julia, la ayudó a levantarse mientas seguía diciendo – entonces, vamos – Julia, in rechazar la ayuda de Saluo para levantarse, no soltó tampoco en ni un momento la mano de él y sólo lo siguió, mientras dejaba en la mesa su libro de forma casual y sin tener que detenerse por ver si lo dejó puesto bien en la mesa para que no se cayera al suelo. Saluo, quien estaba llevando a Julia hacia alguna parte del castillo, trato de no ir tan rápido para que Julia pudiera seguirle el paso y no tropezara y se cayera debido a que no podía seguirle el paso.
Julia, que estaba al fin recuperando sus sentidos, noto que estaban dando vueltas por el castillo pero no entraban a ni un cuarto ni nada por el estilo, era más bien como si estuvieran perdidos en esta enorme casa y que era más como una exploración de los caminos en busca de la salida. Ella, aunque no había soltado aún la mano de Saluo, dijo – es… este… Saluo, será que me puede decir a donde nos dirigimos – pero él no le dio una respuesta, lo único que hizo fue darle una sonrisa y luego continuar caminando. Saluo, en el momento en que vio una esquina después de estar caminando por un rato, dieron vuelta ahí mientras él susurraba – es aquí – y luego quedaron parados en un callejón en el cual sólo había una puerta que Julia no reconocía en lo absoluto.
Saluo, sacando una llave de su bolsa, abrió la puerta. En el momento en que giro la perilla y abrió la puerta, esta dejó salir un pequeño chirrido por no contar con uso alguno durante bastante tiempo. Julia estaba ansiosa por saber que había en esa puerta que no había visto antes, incluso cuando ella creía que ya había logrado descubrir los diferentes pasajes que había en el castillo y cada uno de los cuartos que en el mismo se encontraba. Por otra parte, lo único que se imaginaba que había detrás de esa puerta era algo como una bodega o que fuera un cuarto limpio en el cual no había nada más con lo cual emocionarse. Es por ello que, con sólo conocer que es un nuevo cuarto que no había descubierto antes, era todo lo que necesitaba saber para estar así de ansiosa y, mayormente, curiosa por eso.
En el momento en que entraron en el cuarto que había detrás de la puerta, vio que había varias sabanas que cubrían diferentes cosas en ese lugar. Al parecer, ese lugar estaba casi abandonado por bastante tiempo, ya que estaba casi todo empolvado a excepción de una que estaba al fondo del lugar.
Julia, curiosa por ver lo que había detrás de cada una de esas mantas, dijo – vamos a ver todo lo que se está escondiendo detrás de esas sabanas – para luego reaccionar y decir – pero, si es que están más limpias esas que están allá, debe de haber alguien que pudo haber estado en este lugar antes, así que será mejor no tocarlas para después ser descubiertos muy rápidamente. Pero… si no logró descubrir lo que hay detrás de esas sabanas, no puedo estar segura de que me quede satisfecha con nada de esto… pero sería mejor el no tratar de tocar nada por el momento hasta estar segura de que es seguro y no me descubrirán en lo absoluto, a menos que… – miró a Saluo mientras dejaba salir una pequeña risa que delataba lo que estaba planeando hacer. Calmándose un poco, dijo – este… Saluo… bueno, será que podemos llegar a ver todo lo que hay aquí sin tener que meternos en problemas, o será – Julia trataba de no dejar salir su curiosidad por completo – que podemos hacerlo de alguna otra forma sin que nadie se dé cuenta de eso – Saluo, sintiendo que Julia parecía estar muy interesada en ello, respondió – si es posible que logremos ver todo lo que ha detrás de esas sabanas, pero no en este momento. Por el momento sólo podemos ver lo que hay detrás de esas dos que están al fondo. Pero creo qu… – Saluo fue interrumpido en medio de lo que estaba diciendo al ser jalado por Julia, quien ya no podía esperar el poder conocer lo que había detrás de esas sabanas. Saluo, con un “bueno, creo que no puedo hacer nada, será mejor que lo vea de una vez y así pueda estar más feliz con esto a que este deprimida por todo lo que está ocurriendo afuera” le siguió el paso.
Julia, por otra parte, estuvo jalando a Saluo mientras decía – vamos, no seas tan lento – de una forma infantil. En este momento, Julia no parecía ser una señorita del todo ni alguien mayor a su edad. En este momento, ella estaba mostrando su lado infantil, estaba siendo curiosa y mostrando lo que haría alguien de su edad.
Al momento en que llegaron frente a las dos sabanas del fondo, Julia quería tirar de ambas para ver de qué trataban cada una de ellas, pero Saluo la detuvo y le dijo que sólo puede ver una de las dos. Julia, que no podía dejar de estar impaciente por conocer ambos, retomando al fin su compostura, dijo – muy bien, si vamos a elegir únicamente una de las dos, este… ¿cuál me aconsejarías ver? – Saluo, soltando la mano de Julia, se acercó a ambas mantas para luego mirar con detenimiento antes de decir – podemos ver el de la izquierda – Julia, al momento en que escucho esa respuesta, no espero a que hubiera alguna otra respuesta o que Saluo lo quitara, ella se acercó a la manta del lado izquierdo y tiró de ella.
Al momento que la sabana descubrió aquello que estaba oculto debajo de ella, lo que dejo ver en ese instante fue unos pinceles, una mesa para pintar y, además de contar con la tela y varios tipos de papeles en los cuales podría pintar y dibujar, una basta cantidad de herramientas para poder pintar.
Entre todo esto, al parecer había también un baúl justo detrás de la mesa para dibujar y, aunque se veía un poco viejo, desprendía de sí un cierto encanto que habría la curiosidad de Julia de conocer lo que se encontraba dentro del mismo, pero, después de estar tratando de buscar la llave para abrirla, Julia no logró encontrarla por más que estuvo rebuscando entre todo lo que había en ese lugar, más bien, ella termino haciendo un gran desastre del lugar en lugar de llegar a encontrar la llave de ese baúl.
Julia, con un suspiro, dijo – creo que no podré conocer lo que hay dentro del baúl. Sólo espero que pueda llegar a conocer lo que hay dentro de ahí y… – mirando el desastre que había hecho – no puedo creer que ahora tenga que arreglar todo esto. De verdad esto puede ser un poco… bueno, no importa. Será mejor que empiece a arreglarlo – Saluo, sin que ella lo viera, dejó salir una leve sonrisa que apenas se podía visualizar.
Saluo, mientras miraba como Julia empezaba a arreglar todo el desastre que había hecho, pensaba – no puedo creer que hayas dejado de lado el ser una señorita modelo por algo tan simple. Bueno, no se puede hacer nada con respecto a esto. Mientras que sigas ocultando esta parte de los demás, por lo menos sé que no eres alguien que pueda estar al tanto de cada una de sus acciones, sino que también eres una adolescente que está tratando de hacer lo mejor por ser capaz de cumplir con las expectativas que te han impuesto desde pequeña. Es por eso que, mientras pueda, haré que puedas disfrutar también de lo bueno que es ser adolescente y puedas sentir lo que es la diversión y no sólo lo que es el deber. Por supuesto que, siendo el camino que elijas a partir del día en que nos encontramos, estoy dispuesto a seguirte de cerca y poder darte todo lo que esté a mi alcance por hacerlo realidad. Ya que al final, fuiste tú quien me ha elegido como tu sirviente, tu guardián y por ello daré todo lo posible hasta que la hora de que puedas volar sola con tus propias alas llegue. Hasta que ese día llegue, estaré protegiéndote de cerca… desde las sombras será mi unic… – Julia un poco cansada después de haber estado arreglando el desastre que había hecho, se levantó y dijo – bueno, creo que será mejor que regresemos, no quiero que se preocupen por mí. Es cierto que he logrado salir del castillo para poder viajar y descubrir algunas cosas que han estado pasando en el reino, pero no puedo estar haciendo por siempre. Deberé de enfrentar los hechos de que en realidad mis padres… los reyes no querrán que esté haciéndolo por siempre y no cuento con alguna forma de poder viajar y regresar tan rápido como para que ellos no se den cuenta de mi falta de presencia – suspiró mientras inclinaba un poco la cabeza a la izquierda y poniendo sus dos manos en la cintura hizo un pequeño puchero antes de tomar nuevamente la manta sobre estos.
Con esto en mente, Saluo dijo a Julia antes de que salieran de la habitación – si así lo desea, puedo llegar a… – Julia sonrió y luego dijo alegremente – no es necesario. Este lugar debe de estar oculto en todo este castillo. Debo de admitir que no creía que hubiera todavía lugares que no haya visto en el castillo después de haber pasado en estos pasillos durante toda mi vida que llevo aquí. Pero… este… sólo diré que es agradable poder sentir estos sentimientos en este momento. Por lo que me gustaría que me vuelvas a traer en otra ocasión aquí y, cuando llegue ese momento, espero poder pintar bastante y quiero que me acompañes y… bueno… si se pudiera… – Julia quedo en silencio. Saluo, que miraba desde la espalda a Julia, quien no había llegado a verlo de frente mientras había estado diciendo estas últimas cosas, susurro – ya veo… – luego en alta dijo – no se debe de preocupar mi ama, estoy seguro que podrá ver lo que hay en cada una de estas mantas en el futuro. Todos serán revelados cuando llegue el momento. Mientras tanto, sólo me gustaría que sea paciente – Julia, dándose la media vuelta, tomo las manos de Saluo mientras mostraba una expresión de emisión combinada con un poco de alegría y esperanza de que esta no sería la única vez.
Saluo, al ver esta expresión un poco difícil de explicar por parte de Julia, al igual que sus ojos que brillaban tan vivamente, pensó – haré lo posible por cumplir esta petición – luego Julia soltó las manos de Saluo para luego decir – pero me gustaría que también dejaras de usar tanta formalidad como lo de señorita, ama, princesa o cualquier otro – Saluo, un poco sorprendido, respondió – y… yo… ¡yo no podría hacer eso! No puedo faltarle el respeto princesa – Julia – ahí vamos de nuevo. Sabes, no somos desconocidos ahora. Aunque trates de mantener los estatus… no creo que sea algo bueno que lo hagas, además no sé ni que pensar cada vez que me dices de esa forma o cuando lo cambias de una por otra. Bueno, lo que quiero decir es que me gustaría que trataras de hablarme como alguien que tiene la misma edad que yo. ¿Qué dices? – Saluo – está bien. Trataré de no hacer uso de estos. Pero no creo que sea capaz de hacerlo en este momento. Por lo menos déjame decirte de alguna de estas formas como… – Julia, interrumpiéndolo y con insistencia, dijo – no me importa eso. Cuando nos conocimos, casi no tenía problema con eso, pero ahora que sabes que soy una princesa, no… n… no… – Saluo, rindiéndose y no poniendo más resistencia, respondió – está bien. Por lo menos déjame que pueda decirte señorita por mientras. No podría hacerlo de otra manera – Julia, viendo que la tratara un poco más informal aún no era posible, dio un pequeño suspiro para luego seguir diciendo – está bien, no creo que tenga otra manera de lograr hacer que me entiendas de como quiero que me hables ahora, pero por el momento creo que de esta forma podría ser un poco más… ag, no importa, mejor dejémoslo así. Ya veremos eso en el futuro. Pero no te voy a perdonar si es que nunca dejas de hablarme de esa forma en el futuro – Saluo – le agradezco señorita. Trataré de poder llamarla como es debido antes de que cumpla la mayoría de edad – y con esto salieron de aquel cuarto.
Frágil
A partir de este momento, Julia se encontraba en su habitación con una montaña de libros que debía de leer y aprender. El haber salido de viaje sin haber dicho nada, aunque no llegó a enterarse nadie dentro del castillo de esto debido a que se encontraban más concentrados en la guerra que tenían en este momento contra el reino de Defeig, había llegado a acumularse todo lo relacionado con sus estudios.
El motivo por el cual no había tenido problemas con los estudios y que se dieran cuenta a través de sus maestros que ella no se encontraba en el castillo fue debido a que llegó a tomar un descanso de los estudios, sumado a el problema que hubo con Forgues y la conspiración que había estado ocurriendo dentro del castillo, se prefirió darle prioridad a resolver estos asuntos y dejar que la princesa se mantuviera en su habitación estudiando por su cuenta para que la información sobre lo ocurrido de forma interna en el castillo no llegara a salir a las afueras de este.
Pero, después de haber pasado un tiempo, el rey y la reina había logrado llegar a poner todas las cosas nuevamente en orden, por lo que decidieron que ya era momento de que los maestros regresaran y le siguieran enseñando a Julia.
Como Julia sabía que se supondría que debía de haber llegado a tener u cierto grado de conocimiento superior a lo que conocía antes, a pesar de que el estudiar de forma independiente fuera un poco más lento, pero en este momento ella apenas había llegado a leer los libros que se supondría que debía de haber estado leyendo más bien, Julia había estado estudiando otros libros que no tenían nada que ver con su formación como una señorita de la alta sociedad.
Al ser que estaba en un punto muerto, por así decirlo, no podía quedarse quieta sin tratar de aprenderse todo lo que pudiera en este momento o, en caso de no lograr conseguir el poder aprenderse lo más que pudiera recompensar el tiempo que había pasado fuera y sin tocar estos libros, tendría que enfrentar el hecho de que sus padres llegaran a preocuparse y, por ende, llegaran a realizar alguna especie de clase estricta en la cual no tendría salida para poder tratar de salir fuera del castillo.
Entre varias cosa que tenía Julia que pensar, lo más importante en este momento era lograr conseguir la aprobación de sus padres para que ella pudiera salir del castillo y empezar averiguar todo lo que pudiera sobre lo que estaba sucediendo en todo el reino. Aunque había llegado a salir del castillo, por temor a ser descubierta, como sucedió en una ocasión, no podía llegar a interactuar con las personas de los pueblos cercanos al castillo, más bien, ella sólo podía observar desde un lado sin siquiera poder hacer algo al respecto de todo lo que había llegado a ver.
El afán de tener que llegar a conocer su pueblo y estar consciente de que no todo iba bien en el reino, fue a causa de que salió junto a sus padres en un par de ocasiones de pequeña, pero entre estas salidas, ella llego a separarse de sus padres en una que otra ocasión y ver que había otro lado que no había visto del reino el cual estaba oculto de sus ojos.
Sin siquiera dudar, se decidió a tener que cambiar la situación de su pueblo, aunque fuera por muy poco lo que ella lograra hacer. En ese momento, como ahora, ella no contaba con el poder para lograr hacer algún cambio en todo lo que ella miraba. Pero, a pesar del tiempo que ha pasado, aún sigue pensando en lograr hacer algo en cuanto llegue a ser mayor.
En el momento en que ella llegue a ser alguien mayor de edad, ella podría ser capaz de tomar decisiones y decidir lo que sucederá con el reino. Julia, que al principio pensaba que era tan sencillo el decir lo que era necesario para poder hacer que el reino crezca y sea mejor, después de haberse puesto a estudiar con diligencia y escuchar las conversaciones de sus padres y de otros funcionarios del reino, llegó a entender que no era tan fácil como se lo había planteado.
En cuestiones de contar con el suficiente conocimiento para hacer los cambios era algo sumamente necesario para poder hacer un cambio, otro factor era el querer hacer el cambio y el de hacer el cambio. Entre varias cosas que debía de planear, fue que entendió que debía de conocer mejor a su pueblo para poder conocer la condición en la que se encuentra antes de hacer un cambio, hay varios factores que debía de tomar en cuenta, pero por el momento el conocer mejor a su pueblo era algo necesario.
En este momento, al ser que ahora Julia ya estaba por cumplir sus catorce años, había llegado a vivir varias experiencias con Saluo y empezó a entender que la situación en la que se encuentran actualmente, además de las dificultades que trae la guerra consigo, también tiene que ver con las personas que gobiernan el reino.
Aunque estaba segura que sus padres hacían lo mejor para poder mantener el reino en marcha, no bastaba con eso, era necesario el poder realizar reformas que ayudaran al desarrollo del reino y también era necesario el sacar a todas aquellas personas que no eran más que una carga para el reino y no aportaban nada bueno más que traían consigo la destrucción del reino. El contar con muy poca educación en todo el reino, era una clara evidencia que casi nadie del reino sabia lo que se debía de hacer en casos de emergencias, no podrían llegar a cambiar su forma de pensar y ver que hay mucho más haya de lo que ven. La vida que contaban actualmente no era tan buena y en muchos lugares, donde los señores feudales se mantenían reacios a tratarlos bien pero que ocultaban cada una de estas atrocidades que hacían con la gente de los ojos del rey y la reina, eran una gran evidencia de que todo lo que estaba sucediendo en el reino no era nada más que un completo caos en la cual la realeza estaba perdiendo su poder y en el que su pueblo podría ser erradicado y tomado por otros países cercanos si no lograban hacer nada.
La seguridad que hacia falta, la escases en tiempos de sequia y cuando algún desastre natural ocurría, no eran problemas que se pudieran arreglar tan fácilmente ni rápidamente. Cada vez que sucedía una tragedia como esta, las personas llegaban a morir por falta de alimentación y las enfermedades eran un tema en el cual era muy vulnerable el reino al no contar con una forma de poder prevenirlos ni de que la ayuda llegara a tiempo antes de que las personas llegaran a morir por causa de estas.
Julia, que notaba que su reino era tan frágil que podía ser tomado y destrozado tan rápidamente, empezó a pensar que ya no se podría conseguir una salida si se continuaba de esta forma. Es por esa razón que ella se empeñaba en estudiar todo lo que pudiera sobre las leyes del reino, geografía, finanzas, entre muchas otras cosas. Todos estos libros, los cuales eran muy difíciles de conseguir, los estuvo recolectando en sus viajes mientras otros los lograba conseguir en el palacio.
En estos momentos en que estaba viendo todo lo que le faltaba por estudiar, no lograba encontrar fin a nada de esto de la cortesía y elegancia de alguien de la alta sociedad. Al final de cuentas, Julia se preguntaba si el poder hacer dominio de estos traería algún beneficio para su pueblo y si valían la pena estudiarlo.
Julia, que sostenía uno de los libros que hablaba sobre la elegancia en que se debía de llevar a cabo las conversaciones como la forma de comportarse en las reuniones aristocráticas, tomaba un poco de leche mientras pensaba – Ahhh… que aburrida estoy. No puedo creer que tenga que estudiar estos libros. Aunque dijeran que debo de comportarme como toda una señorita que tendría que llevar la palabra “perfección” en todo lo que hiciera, no creo que eso sea algo que me gustaría llegar a conseguir. Si tan sólo esto no fuera algo que debiera de hacer y me fuera permitido el poder escoger lo que quisiera estudiar, entonces creo que ya podría llegar a ser una experta – dejó salir un pequeño suspiro – bueno, no puedo hacer nada en estos momentos, será mejor que continue y practique cada una de las conversaciones y las poses en que debo de caminar y dirigirme a cada una de las personas – miró por un momento un libro que había llegado a conseguir recientemente y que era de otro país vecino de ella.
Julia, que veía aquel libro sin título alguno, pero con una cubierta color celeste, lo cual era un poco raro de ver, se preguntaba de qué era lo que trataba en sí aquel libro y si su contenido era algo que valiera la pena o no. Dejando el libro que tenía en sus manos por un instante, se acercó y tomo aquel libro sin título impreso en su cubierta. Al abrir el libro, lo que vio en su primera pagina fue una hoja en blanco y sin ni una sola palabra, empezó a hojear poco a poco cada una de las hojas de esta. Pero, lo que no podía imaginarse en un libro como este que le costo obtener y sólo lo adquirió por los rumores que había escuchado de este y quiso comprobarlo siendo que lo logró obtener por pura casualidad en una cabaña abandonada donde estaba una carta escrita y decía que ese era el libro rumoreado que escondía algunos secretos de las eras pasadas y el cómo fue que se solucionaron en cada una de ellas y contenía una mayor descripción de lo que en realidad sucedió pero que no fue visto en lo absoluto en los libros de historias con los que se podían contar.
El simple hecho de ser un libro de historia no podía ser algo tan aclamado para muchas personas de la alta sociedad, pero el secreto de como era que lo libraban en las batallas al igual que cada una de las tácticas que usaron las personas de aquel tiempo y los instrumentos que habían tomado para llevarlo a cabo, eran lo suficientemente interesante de aprender.
Sin embargo, la razón de que esto no fuera popular entre la clase alta era que no contenía nada como la manera de conseguir riquezas, más que matanzas que sucedieron sin ningún valor que les ayudara a aumentar su estatus en la sociedad.
Julia, que había visto por pura casualidad uno de estos libros, poco a poco empezó a comprender la importancia de esto como de otros tipos de información que eran ignorados aún por las generaciones actuales. El simple hecho de que el estudio era algo que sólo la alta sociedad tenía acceso y que el interés por la lectura aún no fuera tan grande como para poder ser considerado un buen pasatiempo o algo menor sin importancia alguna.
En cierta medida, en la alta sociedad se podía considerar que había algunos temas que eran necesarios el ser estudiado, como era conocer las leyes que rigen el reino, los temas políticos eran los más populares entre la etiqueta que se debía de llevar a cabo, de ahí, cualquier otro tema que no tuviera que ver con estos, no eran bien recibidos.
El conocimiento histórico que se permitía como algo de alabanza, era tan pobre que apenas y se podía conocer los sucesos más importantes que quedaron grabados en la historia del reino. Por supuesto que había algunas personas que dedicaron sus vidas a investigar e indagar en temas más profundas en la historia, la tecnología entre otras cosas. Pero estas personas eran muy pocas al ser que casi no se les ´daba mayor importancia de sus trabajos lo que, a la vez, significaba que no era algo que fuera lo suficientemente bueno como para poder sobrevivir el día a día.
Por otro lado, el ver que estas personas estaban regadas entre los diferentes reinos, era otro factor que los hacía un poco difícil de poder contactar con sus trabajos con los que contaban sin mencionar que para que ellos pudieran grabar cada uno de sus descubrimientos era un poco difícil al ser que cosas como lo era el papel fueran muy escasas. El ver estas cosas siendo que aparecieron solamente por un muy breve momento antes de desaparecer y sin tener los conocimientos de su proceso al igual que era el proceso de medicamentos que contenían una mayor efectividad para ciertas enfermedades que podían afectar el día a día de cada persona, se veían perdidas al no contar con un escrito de estos métodos y que se aprendieran únicamente a través de que las personas que lo descubrían llegaran a pasar esos conocimientos a sus aprendices, pero en caso de que no contaran con ninguno de estos, el método termina perdiéndose y haciendo que todo regresara a como era antes de que estos llegaran a aparecer. La muy frágil sociedad, que había mantenido un cierto abandono a nuevos conocimientos y el aprendizaje de estos podía colapsar tan fácilmente.
Julia, a pesar de su tan corta edad, empezaba a entender cada una de estas cosas y se daba cuenta que no podían mantener al margen a estas personas al igual que era necesario el difundir cada uno de estos conocimientos si es que querían salir a delante. Por el momento, aunque ya contaban con una forma de poder vivir un poco mejor que la gente de la clase baja, también notaba que la vida en sí no era tan fácil para ellos. La poca porcelana con la que contaban era sólo un privilegio para ellos al ser que el método para hacerlo se fue junto con la persona que lo creo y nunca se supo de donde vino.
Julia, que hojeaba sin cesar una y otra vez aquel libro, comenzó a desesperarse después de un rato y pensó – ¿don… dónde esta la información de este libro? He estado hojeando y no he logrado ver ni una sola palabra escrita en él más que unas pequeñas letras al final – regresó al final del libro y leyó nuevamente en voz baja – lo que oculto está de los ojos es aquello que está frente a ellos pero que no se podrán descubrir tan fácilmente sin el brillo adecuado del mismo. Los secretos mejor guardados que serán ignorados si no prestas atención, sólo lo podrás revelar si puedes volver al inicio donde todo empezó para poder escribirlo… – y luego de ello no se podía leer bien el resto de la frase al ser que parecía faltar algunas letras en el mismo y siendo visible sólo una parte de la palabra que le seguía o la letra.
El tan ansiado libro, parecía ser nada más ni menos que unas hojas en blanco. Por una parte, Julia pensaba que en sí era muy valioso al ser que estaba escrito en aquel papel blanco puro y suave que no había visto antes, por lo que se dijo a sí misma – tal vez de lo que esté hablando sea que lo impresionante de este libro en sí son las hojas que están contenidas en este. Ya que, por más que busque, no creo poder encontrar unas hojas tan bien hechas como estas. Bueno, no importa en este momento… será mejor que lo deje por el momento y trate de descubrir si de eso se trata o no después de… – trago un poco saliva después de ver los libros que le hacían falta leer y aprendérselo en muy poco tiempo.
Aunque no se tratara de una gran torre de libros, al ser que no existían tantos de estos, se podría decir que ella contaba con alrededor de unos quince libros con unas trescientas paginas cada uno que constaba desde registros propios del reino como de etiqueta y otras cosas que eran importantes para la aristocracia.
Julia, aunque no tenía miedo en leer todo esto, el poco tiempo que tenía para aprendérselo era lo que jugaba en su contra. Sin nada más que hacer y sintiendo un poco de estrés con todo esto, sólo pudo suspirara antes de seguir leyendo y tratando de aprendérselo todo hasta colapsar en la noche debido a la fatiga de haber estado leyendo y aprendiendo todos estos libros de forma consecutivo durante unos cuatro días seguidos y casi no dormir durante este tiempo aumentada esta carga a sus lecciones en donde trataba de poner en practica la forma correcta que debía de comportarse como toda una dama noble que sólo podía desprender de ella la elegancia.
Llegando el quinto día, que fue cuando los profesores llegaron nuevamente para seguir enseñando a Julia, ella parecía ser una persona dedicada, con una frescura y elegancia tal que era digna de admiración. Todos los profesores estaban admirados del conocimiento que ella poseía y de como era capaz de pasar cada una de sus enseñanzas como si no fueran nada para ella y obteniendo una calificación más que apropiada para alguien de la realeza. Aunque en realidad en el fondo Julia se sentía completamente agotada y quería terminar con todo esto y quedarse durmiendo en su cuarto por lo menos unos tres días sin levantarse de su cama de no ser necesario y holgazaneando durante todo este tiempo. Pero, como no podía mostrar este tipo de comportamiento ante nadie, sólo Saluo era quien conocía este lado de Julia.
Riamos juntos
Después de haber pasado ya las pruebas con sus profesores y dejar en claro de que estuvo completamente dedicada durante todo este tiempo en sus deberes como princesa y futura reina de Plazja, ahora sólo quedaba el mantenerse al tanto de su apretada agenda que le había sido impuesto.
Aunque ella no quisiera, no podía obviar nada de esto, sumado a que estuvo hablando con Saluo, quien la convenció de la importancia en tener que aprender todo lo que le estaban enseñando a demás de lo que ella quería aprender, también tuvo que estar con ella en cada momento en que practicaba y estudiaba.
Al principio Saluo no hacía más que acompañarla y traerle un poco de leche, café con leche o té que eran acompañadas de unas galletas, un pedazo de pastel o algún postre que se hubieran hecho. Julia, desde que descubrió la habilidad de Saluo en la cocina, ya no quería comer más de la comida preparada por los chefs reales, al ser que lo que él preparaba era superior al de ellos.
Desde ese momento en que Saluo se volvió también en el chef personal de Julia, ella le hizo acompañarla a estudiar y leer cada uno de los libros al descubrir que él, a pesar de que parecía ser que no contaba con ser de alguna clase noble o con un gran estatus, podía leer y escribir.
Al ser que ya no estaba sola mientras estudiaba, aunque eso no dejó que se llegara a conocer por nadie más, se sentía más aliviada y le parecía agradar hacerlo cada vez más y más. El poder discutir sobre diversos temas que encontraban en común o que no entendían, así como en indagar en cada una de las estrategias que a ella se le venía a la mente, hacía que el tiempo no se detuviera en ni un momento y con ello pasaron los días, semanas hasta llegar a tener ya unos nueve meses desde que Saluo se había vuelto en el sirviente de Julia y en el que los dos ahora compartían una cierta conexión en la cual Julia ya confiaba completamente en él, aunque ya tenía cierta confianza en Saluo cuando muy se conocieron. Pero en estos momentos, ella podía estar segura que podía decirle cualquier secreto a Saluo y saber que él la comprendería, así como reprendería si en caso fuera algo que estuviese mal.
El tiempo que pasaba de forma rápida en estos tiempos en que el reino estaba en caos, era algo magnifico para Julia, que había estado durante tanto tiempo sola. Ella, entre estos años que había transcurrido, había estado siempre esperando el poder conseguir a alguien que pudiera compartir con ella muchas aventuras y, aunque no fuera tan fuerte ni tuviese algún tipo de título más que ser alguien completamente normal, ser amigos.
Esta alegría que sentía en estos momentos, aunque pudiera ser fugaz al ser que tendría que volver a ver todo lo que pasaba en su reino, le hacía sentir un poco incomoda al recordar la situación en que se encontraba en estos momentos.
Es por ello que ella, mientras se apoyaba de su brazo derecho mientras posicionaba su barbilla en su mano, miraba con un gran anhelo aquellas estrellas que brillaban en esta oscura noche para luego decir – si tan sólo pudiéramos terminar con toda esta guerra, si tan sólo no hubiera… sido una princesa desde el principio. Tan sólo una vida normal… – alzó la mano izquierda como queriendo atrapar las lejanas estrellas del cielo – no… no puedo quedarme sentada y esperando que todo cambie sin hacer nada. Si soy la princesa de este reino, si es que mis padres están gobernando y tratando de mantener el reino en paz, yo… n… n… no debería de estar pensando de esa forma. Ya que… – con una cara nostálgica y en sus ojos brillosos debido a las lagrimas que deseaban salir de ellos pero que eran contenidos con suma determinación, pero que mostraban como los sentimientos de confusión, soledad, dudas y el no poder tener el poder suficiente como para hacer algo, haciendo de esta manera hacerla sentir incapaz de poder hacer algo por ella misma, guardo un breve momento de silencio para luego ser roto al continuar diciendo – esta vez, siendo que aún soy una completa inútil, no voy a dejar que esto vuelva a suceder. Me haré más fuerte y protegeré todo aquello que me importa, tomaré con todas mis fuerzas todo lo que me han dado y lucharé por ello, lucharé por todo lo que han hecho por mí, por mi reino, por todo lo que quiero que me pertenezca. Aunque sigo siendo una niña, en sí… ya estoy empezando a ser toda una señorita… no debo de vacilar en lo más mínimo. Pe… pero tampoco quiero volver a ser como solía ser antes… – una fría brisa llegó a pasar por la ventana y, junto a ella, hizo revolotear un poco el negro cabello de Julia que era bañada con la luz de la luna llena en su mejor esplendor.
Saluo, quien miraba desde lejos a la ahora tan pensativa Julia, apretó un poco sus puños antes de irse de ese lugar al escuchar un pequeño ruido detrás de él. Dejando de esta manera sola a Julia por un momento mientras pensaba – no importa nada de lo que pase desde este momento, debo de lograr preparar todo el camino para ti. No puedo dejar que ni uno de tus planes se vea estropeado en lo más mínimo. No puedo dejar que esta guerra termine con todo lo que es tuyo sin siquiera dejar que puedas hacer algo por evitarlo. Sin importar el costo, debo de buscar cada uno de los objetivos que has impuesto en ti y ayudarte a lograrlos. Ya que… – se agachó un poco mientras dirigía su mirada al suelo – no, esto no es todo por lo que lo voy hacer realidad. Sé que no eres como esas otras personas, así que iré caminando siempre a un lado en espera de poder serte de ayuda. Aun… – en voz baja – aunque deba de… – sacudió la cabeza y luego continuó caminando con una pequeña sonrisa dibujada en su rostro mientras seguía diciendo – si es necesario, desde las sombras bastará, no será necesario que me reconozcas cuando el momento llegue – y con estas últimas palabras, Saluo siguió aquel ruido que había escuchado, el cual se convirtió en varios pasos al haberse adentrado en lo profundo del bosque.
Saluo, deteniéndose en lo alto de las ramas de un árbol, vio diligentemente todo lo que estaba pasando en ese momento para luego decir – lo he encontrado – dejó salir una pequeña risilla – esto será realmente emocionante – y con esto salto desde lo alto de aquel árbol para luego seguir introduciéndose en lo profundo de aquel bosque.
Julia, por otro lado, había cerrado la ventana de su habitación para que no entrara más aquel frío aire. Con un libro en su mano, se dijo a sí misma – creo que será necesario que me replantee todo lo que debo de hacer y no hacerlo a la ligera, al ser que en esta operación hay muchos involucrados y no puedo decepcionarlos en lo más mínimo. También no puedo permitirme el tomarlo a la ligera, aunque sea un poco, sólo un poco más allá de lo que era antes, es todo lo que necesito y, para poder lograrlo, será necesario el conseguirlos en donde sea que se encuentren y tomando los costos necesarios para ello, aunque en el reino se me llame una tonta por no haber seguido lo que haría cualquiera de la alta sociedad, pero no cederé tan fácilmente – dirigió su mirada a la puerta de su habitación que se encontraba cerrada – espero… poder reír siempre… no quiero hacerlo sola, como una princesa que ha quedado en el olvido, daré todo porque eso sea así. Así que, espero tener un acompañante… – cerro aquel libro y, poniéndolo en la mesa que estaba en la habitación, se recostó en su cama y, tapándose con sus chamarras, Julia concilió el sueño.
Enfrentando a mis padres los reyes
El tiempo que había trascurrido había sido de tal manera que ahora Julia se encontraba por cumplir sus catorce años. Ella, sabiendo que aún era muy joven, no tenía en mente el tener que actuar como una niña por siempre, sino que trataría de ser lo suficientemente confiable como una persona adulta o eso era lo que ella se estaba proponiendo hacer.
Siendo que en este momento estaba en una clase de lucha consigo misma en la cual ella quería por fin lograr conseguir la aprobación de sus padres de poder lograr empezar a actuar por cuenta propia sin tener que hacerlo a escondidas de ellos. Entre un sinfín de pensamientos que invadían su mente, Julia trataba de mantener la imagen de ser toda una señorita del cual no le haría falta gracia alguna con su forma de actuar.
Conforme pasaba el tiempo, Julia trató de llegar a hablar con sus padres, al ser que ahora ellos se encontraban cada vez más ocupados con los preparativos para poder contrarrestar aquel campo de batalla que se estaba librando en las fronteras del reino. Entre tantas cosas que se debían de ver e intentar conseguir una solución para estas, el que ella los pudiera ver ya casi era nula.
Julia, aunque entendía el motivo por el cual sus padres no la podían ver, pensaba que debía de conseguir una forma de poder lograr conseguir hablar con ellos a pesar de que se viera imposible en este momento y que el simple hecho de querer hablar y pasar un poco de tiempo juntos ya sería como un sueño, sobre todo si esta guerra continuara por un largo tiempo.
Julia, con un pequeño suspiro, después de haber estado tratando de hablar con sus padres durante esta última semana sin éxito alguno, ya no sabía que más hacer para poder llamar su atención y de esta manera lograr hablar con ellos y darles a conocer su propuesta y lo que ella quería hacer a partir de ahora.
Sin siquiera comprender en lo que se estaba metiendo, Julia decidió que ya era hora de que dejara de lado el estar tratando de conseguir hablar con ellos de una forma educada. En este momento, para ella era mayor la importancia de lograr conseguir estar al tanto de todo lo que estaba sucediendo y ya no dejar pasar más tiempo a lo que traía en manos.
Aprovechando la noche, una vez logró conseguir información que sus padres tendrían un momento de descanso y que no habría nadie que los molestara en ese momento, Julia se dirigió a la habitación de ellos para luego quedarse detenida en frente de la puerta.
Mientras se encontraba detenida sin hacer ni un movimiento, las dudas empezaron a apoderarse de ella mientras el miedo que recorría su cuerpo ya era casi evidente con un pequeño vistazo en la expresión de su rostro, así como el hecho de que ella ahora estaba viendo hacía el suelo y apretaba un poco sus puños. Los pensamientos que se apoderaron de ella eran – será que de verdad debo de hacer esto. ¿No será mejor que ellos no sepan nada? Sí, si continuo de esta forma por un poco más de tiempo, no creo que se den cuenta, pero… ¿Qué pasará en el momento en que se den cuenta de que los he estado desobedeciendo? Además, en este momento nos encontramos en guerra y no sería bueno que ellos no conocieran en donde me encuentro en ese momento, ya que pueden suceder muchas cosas. También cabe la posibilidad de que alguien los trate de chantajear diciendo que me tienen cautiva y ellos piensen que es verdad mientras me encuentro viajando de un lado a otro, pero, pero, pero… si no les digo nada, también podría ser una forma en que podría evitar que se preocupen de mí mientras piensan que me encuentro estudiando. Aunque, si no les dijera nada y dejara todo de lado, podría ser capaz de evitar todo esto. No me tendría que preocupar por lo que está pasando, ni tendré que preocuparlos por que me encuentre en algún tipo de peligro si no me encuentro en el castillo. También podría tratar de tomarme las cosas con calma y no dejar que nada me moleste mientras estudio en mi habitación. De seguro que ellos pueden encontrar una forma de resolver esta situación en la que nos encontramos. Si es así, entonces no tendría sentido que viajara en este momento, podría esperar a que todo se calme antes de decirles. Tal vez no en el momento en que la guerra termine, pues no sé cuanto tiempo es que llegue a durar, pero puedo salir con una mayor tranquilidad y sin hacer que se preocupen si todo está más calmado y de esta forma poder empezar a realizar mi plan sin ni un problema y sin tener que retener a mis padres con pensamientos en los cuales se preocupen por mí en lo absoluto. Sí, esa debe de ser la respuesta. En este momento no les voy a decir nada, no por ser que tenga miedo ni nada por el estilo, pero es considerado una nueva perspectiva en la cual he decidido aplazar un poco mis objetivos antes de… – de pronto Julia escucha la conversación que tenían sus padres dentro de su habitación.
Lo que ocurría dentro de la habitación era una conversación entre el rey y la reina. El rey, quien no se detenía de dar vueltas en el mismo lugar mientras pensaba y decía – no puedo creer que todo esto esté ocurriendo – la reina, quien también mostraba tener un poco de preocupación, pero trataba de mantenerse calmada, se encontraba sentada en la cama mientras respondía – lo sé, pero no podemos hacer nada en este momento. Si no pensamos con sumo detenimiento todo lo que esta pasando, no creo que podamos hacer algo en contra de la situación en la que nos encontramos en este momento – el rey – lo sé, pero… – se detuvo y dirigió la mirada hacía la reina – ellos… ellos… – apretó con fuerza sus puños mientras apartaba la mirada hacia el suelo – no lo permitiré, no lo permitiré – la reina – tienes razón, pero, cariño… sabes muy bien que nuestro reino no es una gran fuerza que pueda mantenerse librando una lucha por un largo plazo, sobre todo… – el rey, calmándose un poco pero aún angustiado – lo entiendo. No importa que tanto hagamos, nuestras fuerzas no son suficiente, pero por lo menos trataremos de dar lo mejor de nosotros por proteger a nuestro reino, nuestro país, nuestra fami… – la reina – sé que será duro, pero deberemos de hacerlo muy pronto si es que queremos… – de pronto fueron interrumpidos al escuchar como la puerta dejo salir un gran estruendo al ser golpeada por Julia, quien ya no soportaba escuchar a sus padres hablar de esa forma tan desanimada.
Julia, dejando atrás todas sus dudas, grito – ¡¡¡ALTO!!! – mientras tenía cerrado los ojos y la cabeza agachada, sus brazos estaban extendidos, al ser que abrió con fuerza la puerta de la habitación. Julia, aunque sentía una gran tristeza en su corazón, dejando salir unas pequeñas lagrimas que no fueron visibles para sus padres al ser que ella trato de resistir con todas sus fuerzas el no mostrar este pesar que ahora se encontraba en su corazón. Se paró firmemente y abriendo sus ojos, los cuales desprendía una gran determinación de ellas, Julio despejó sus pensamientos mientras continuaba diciendo – padre, madre, no… papá, mamá… no puedo dejar que sólo los dos tomen todo este peso solos. Sé que no son los únicos que están tratando de dar lo mejor de sí para poder hacer que el reino pueda volver a sus días de paz, pero… pero… no puedo dejar que solo ustedes sean los que están luchando en esto, no puedo ser la única que está sentada a la espera de lo que sucederá, incluso mi hermano y hermana están dando lo mejor de ellos por el bien de todo el reino. Sé que no debería ser yo quien gobierne este reino, sino que… sino que deberían de ser alguno de mis dos hermanos, pero desde hace un tiempo que han decidido que yo era la adecuada para gobernar sin siquiera tomarlos en cuenta. No creo que sea algo justo para ellos. ¡Sé que esto no debería de ser así! ¡¡Yo no soy la indicada para tomar este papel!! – la reina se levantó y se acercó al rey, quien estaba confundido ante el repentino cambio de conducta de Julia – así que, por lo menos, quiero hacer algo en esta situación. No puedo quedarme quieta sin poder hacer nada. No puedo aceptar algo que no me pertenece por ley. No puedo aceptar que me entreguen algo que no me lo he ganado. Sé que deben de pensar que todavía soy una niña que no sabe hacer nada y que se encuentra perdida en todo lo que está sucediendo a su alrededor, pero… quiero que me dejen probar que por lo menos puedo hacer algo con mis pocas fuerzas que tengo. No soy una simple princesa que se encontrara escondida mientras espera que vengan a salvarla de las garras del desastre. No soy tan débil como para no tratar de hacer lo más que pueda para poder lograr conseguir mi objetivo. No quiero quedarme esperando mientras los demás están en peligro – su tono de voz se volvió un poco quebradizo y triste – no puedo dejar que mi reino, el reino que mi papá y mamá han estado protegiendo junto a mis hermanos caiga en ruinas. No puedo dejar que el pueblo… mi pueblo… nuestro pueblo tenga que seguir sufriendo por esto. Debo de tratar de hacer algo, no me importa que termine desterrada como la próxima heredera del reino, no me importa que mi estatus deba de bajar hasta la clase más baja, en la cual me vería privada de todos los privilegios que cuento como alguien de la realeza, pero… so… solamente no quiero terminar perdiendo este lugar sin haber hecho nada en el momento en que pude. Es por eso que – miró fijamente a sus papás – me he decidido que debo de dejar el castillo y empezar a tratar de encontrar una manera de hacer que nuestro reino pueda llegar a prosperar. Tal vez no cuente con tanta fuerza militar como para poder enfrentarme contra quienes amenazan nuestro reino. Tal vez no pueda dirigir como mi hermano a las personas en las peleas, tal vez no sea alguien que pueda tratar de mantener la administración del castillo y ayude en la toma de decisiones como mis hermanas, tal vez… tal… vez… – agachando la cabeza y sintiéndose impotente se quedó en silencio por un momento, mientras los reyes se veían entre sí para luego la reina decir – escucha hija… entendemos que te sientas mal por no poder ayudarnos en estos momentos, pero no creo que puedas hacer algo en estos momentos, sobre todo al ser que apenas y acabas de cumplir tus catorce años, ya llegará el tiempo en que deberás de pensar en todo esto, pero no creo que este sea el mejor momento para eso – el rey, viendo con ternura a su hija – tú mamá tiene razón. Aún eres muy joven para poder pensar en todas estas cosas. También puedo entender como es que te sientes en este momento. Yo también me llegue a sentir de esta manera cuando tenía tu edad. Pero, no creo que sea buena idea que trates de hacer nada por tu cuenta hasta que hayas crecido lo suficiente. También debes de estudiar lo suficiente para poder ser capaz de gobernar todo el reino – la reina, acercándose a Julia y abrazándola cariñosamente – no tienes que preocuparte en este momento, la vida es sólo una, disfruta de ella. Todo vendrá a su tiempo, así que no debes de tratar de hacer cosas peligrosas si aún no es el momento. Ya veras como todo cambiará si lo intentas. El que hayas sido elegida para gobernar en lugar de tus hermanos… bueno, lo sabrás cuando sea su tiempo, por el momento, debes de tratar de demostrar ser digna de ello – Julia, quien trato de no dejarse llevar por el momento, mantuvo su determinación y dijo – gracias papá, mamá, pero… – alejó a su mamá – he tomado una decisión y no puedo retroceder. No sé si estén de acuerdo con ello o no, al final de cuentas, nunca esperé que estuvieran de acuerdo conmigo desde un principio. Estoy feliz de saber que tengo buenos padres y que no será necesario que me preocupe por que se olviden de mí. Pero… – agachó un poco la cabeza y luego la levanto, sin antes dejarse en claro a sí misma que esto era lo correcto y dijo firmemente – no me importa si tratarán de detenerme o no, pero estoy dispuesta a ir con todo mi ser. Es por ello que iré y realizaré todo lo que tengo que hacer ¡ya sea con su aprobación o… – apretó con fuerza sus puños – sin ella! – y con esto se quedó parada frente a sus padres sin decir ni una sola palabra.
Sus padres sonrieron por un momento para luego el rey decir – ¡Guardias! ¡Vengan inmediatamente! – en el momento en que uno de los dos vino – la reina dijo inmediatamente – lleven a la princesa a su habitación y cuiden que ella no salga – y luego el rey terminó diciendo – no dejaremos que salgas del castillo y te veas expuesta al peligro – luego los dos, sabiendo que su hija podría tratar de escaparse, aunque esto parecía ser casi difícil que sucediera una vez que estuviera custodiada por los guardias para que no lo pudiera lograrlo, consideraron que debían de darle una advertencia lo suficientemente grande como para que ella no tratara de irse del castillo hasta que todo su llegara a calmar. Así que, mirándose los dos al rostro, dijeron al mismo tiempo con una gran firmeza y autoridad que desprendía de ellos como los reyes que son – No te atrevas a tratar de escapar del castillo, ya que si lo haces ¡¡¡ENTONCES NO PIENSES SIQUIERA EN REGRESAR AQUÍ NUEVAMENTE!!! – y, con estas ultimas palabras por parte del rey y la reina, quedo en claro que Julia no debía de tratar de escaparse si es que deseaba poder seguir siendo parte de la realeza, además de que también significaba que ella dejaría de ser la princesa del reino y que ya no tendría ni un momento en el cual se podría presentar ante ellos de nuevo.
Julia, estando nuevamente en su cuarto, sintió una gran rabia y enojo, pero, a pesar de ello, se decía a sí misma – bueno, no puedo culparlos por tratar de actuar de esta manera, al ser que, al final de todo, deben de estar muy preocupados por mí. Pero lo siento, no puedo quedarme así por mucho tiempo – Julia empezó a escribir en una pequeña hoja que había logrado conseguir durante uno de los viajes que había hecho antes y lo tenía guardada para poder usarlo en un momento importante para ella, como era en esta ocasión.
Lo que Julia escribía en esta carta, con un poco de tinta que logró conseguir de aquel lugar en donde fue con Saluo en el momento en que ella se encontraba un poco triste, una despedida con sus padres. Julia, mientras estaba escribiendo, no pudo aguantar el evitar derramar una que otra lagrima que caían como gotas cristalinas y eran iluminadas bajo la luz de la luna que entraba por la ventana y una pequeña llama de la lampara de aceite que estaba en su habitación.
En el momento en que había terminado de escribir la carta y dejándolo encima de su cabecera y con la tiara encima de ella, sabía muy bien que la carta no sería llevada por el aire, también el dejar su tiara, Julia se despedía de todo su estatus con el que contaba.
Ella, aunque sabía muy bien que no era nada fácil vivir sin los lujos que pudo haber tenido en el castillo, se había estado preparando para poder sobrevivir de esta manera al aprender y practicar el reconocer plantas comestibles y también, aunque sabía que tendría que trabajar para poder conseguir otras cosas, nunca pidió mucho mientras se mantuvo en el castillo. Trato de sólo tener lo necesario para evitar el tener que arraigarse en todo el lujo que había en ese lugar que una vez fue su hogar.
Adiós
Julia, sabiendo que no podría escaparse de forma inmediata del castillo, justo antes de irse, había estado estudiando y analizando la situación en la cual podría verse envuelta en el momento en que se debía de ir y escaparse, no, en este momento era consciente que ya no era escaparse y regresar nuevamente a su casa, sino que era más bien decirle adiós a todo lo que antes fue su hogar.
Julia, sin tener más opción que irse, aun con unas lágrimas en su rostro, las secó y luego vio directamente en la puerta de su armario para luego decir – Sé que estas ahí, no es necesario que te escondas – en ese momento la puerta del armario se abrió y de este salió Saluo quien respondió con una reverencia – aquí me encuentro princesa – Julia, un poco dolida al escuchar estas palabras, respondió con una voz un poco más suave y triste – la verdad, a partir de ahora ya no seré más una princesa, así que no será necesario que hables de esa forma… – con una pequeña sombra melancólica en sus ojos – ya no es necesario en lo más mínimo, ya que yo… yo… ya no soy una princesa y nunca lo seré otra vez – apartó la mirada de Saluo mientras en su corazón pedía que él pudiera seguir estando a su lado como lo había estado durante este tiempo que había pasado, pero a sabiendas que eso no sería posible, ya que Saluo sólo la seguía por ordenes de sus padres de ser su guardián – mis padres… no… los reyes, ellos te ordenaron proteger a la princesa y al ya no ser la princesa y perder en este momento todo lazo con ellos y no tener derecho de regresar, ya no será necesario que sigas con este trabajo. A partir de este momento, eres libre. En mis últimos momentos como princesa, sólo quiero darte mi última orden y luego de eso, ya no tendremos nada que ver el uno con el otro – Saluo no dijo nada y se mantuvo firme sin dejar mostrar en lo más mínimo alguna pizca de estar sorprendido en lo absoluto, Julia, a quien no le sorprendía en lo más mínimo la forma en que Saluo parecía tomar esto, continuó diciendo – a partir de este momento, has de entregar esta carta y la tiara a mis padres en la mañana, después de que yo me encuentre un poco lejos de aquí y… eso será todo con lo cual hemos de terminar por completo nuestra relación entre un sirviente y su ama – y con ello se dio la vuelta mientras una pequeña sonrisa se forzaba a hacer como tratando de convencer a los demás, no, más bien se trataba de convencer a sí misma que todo estaba bien y que esta era la decisión correcta.
Julia, teniendo en mente que a partir de ahora estaría completamente sola, se paró junto a la ventana en espera de poder conseguir en cualquier momento una oportunidad de escapar de su habitación. La fría brisa del viento soplo. Aunque la noche desprendía una hermosa vista para poder tener un buen momento para poder apreciarla, poder pasar una velada romántica, poder despejar la mente entre otras actividades, pero, en el caso de Julia, ese no era el caso.
Para ella, esta bella noche era demasiado triste y sabía que no podía llorar, debía de ser fuerte y no dejar que la tristeza llegara a apoderarse de ella estando en este lugar aún. Hasta que se encontrara muy lejos, podría perimirse lograr lo que tenía en mente.
Julia, con un nudo en la garganta, dijo en voz baja – ya es hora, así que será mejor irme – y con estas palabras, lanzó desde la ventana una cuerda que había guardado desde hace mucho tiempo, aunque en ese entonces no sabía con exactitud el motivo por el cual lo había hecho. La cuerda lo ató con todas s sus fuerzas a la cama.
Saluo, que parecía estar inmóvil sin hacer nada ni intentar detenerla, en el momento en que vio que ella se paró en la ventana para irse, dijo – creo que estás haciendo todo mal – Julia, al oír a Saluo hablar de forma normal, quedó impactada. En este momento, mientras ella se encontraba aún un poco sensible ante la decisión que estaba tomando, miró fijamente hacia aquel oscuro cielo bañada con la blanca luz de la luna llena, sólo sintió que debía de continuar si no quería arrepentirse de esta decisión, pero había una fuerza invisible que la había dejado inmóvil y sin poder hacer ni una sola acción en ese momento. Es por ello que Saluo, sin moverse del lugar en el que se encontraba, levantó su mirada hacia aquella princesa que había estado cuidando desde hace un tiempo y, extendiendo su mano hacía ella a pesar de que le estuviera dando la espalda, continuó diciendo – ¿Estas segura de hacer esto? – Julia, un poco indecisa, respondió – Sí – Saluo – una vez que lo hagas, ya no habrá vuelta atrás – Julia – ya lo sé – Saluo – sin importar las consecuencias, incluso si no llegaras a obtener el resultado que esperas. A pesar de que puedas morir antes de siquiera lograr hacer algo para poder lograr conseguir tu objetivo… aún siendo un sueño imposible… estas dispuesta a continuar con esto – Julia un poco enojada, se dio la vuelta de forma frenética.
En este momento Julia parecía ser un poco sensible, es por ello que el ver la forma insensible de actuar de Saluo le hacía perder los estribos. Julia, completamente enfurecida, dijo – no me importa ya nada. Es verdad que tengo miedo de dejar todo atrás. Yo no soy alguien que pueda cuidarse por si misma. He vivido en este lugar tanto tiempo que no creo que sea capaz de poder vivir sin poder disfrutar para nada lo que es el que me sirvan, tal vez no pueda mantenerme saboreando la comida que no sea la que preparas. En cada uno de los planes que había estado haciendo, tu eres el que había estado trabajando conmigo para poder volverlo realidad. No sé que es lo que me espera allá afuera, no quiero perder a mis padres, a mis hermanos… pe… pero… – encogiéndose de hombros, desvió la mirada hacia la derecha – pero si no lo hago, no lo lograré hacer nunca. En este momento en que el reino se encuentra en un momento crítico, no creo que pueda ser capaz de seguir estando aún lado de lo que está sucediendo. No puedo seguir creciendo sin siquiera arriesgarme, ya me he decidido, sin importar nada… aunque sea como un fantasma para el reino en el cual nadie me conocerá, voy a hacer todo lo que pueda con mis manos. Mi reino no puede caer tan fácilmente – Saluo – pero si dejas de ser una princesa, entonces ¿Por qué debes de preocuparte por algo como el reino? Ya no tendrás que ver con el reino, puedes ir a cualquier otro país y comenzar de nuevo, puedes dejar de lado tu propia identidad y que nadie pueda reconocerte. Entonces, ¿Qué es lo que te motiva para hacer esto aún siendo alguien sin experiencia real de lo que es el mundo de afuera, en el cual has sido protegida durante todo este tiempo? – Julia – t… tie… tienes razón en eso. Pero no puedo seguir siendo protegida por estos muros… por siempre. No sé si siquiera podre estar viva el día de mañana pero… – con una sonrisa totalmente inocente que también mostraba los pesares que llevaba consigo y la esperanza que guardaba en este, pero con un toque de inocencia de alguien que todavía sigue siendo ingenuo de las maldades del mundo y que podría perdonar y volver a iniciar todo nuevamente a pesar de ser golpeada y herida con la cruel realidad – la verdad, me siento un poco sola y quisiera poder contar con alguien para poder enfrentar esta realidad, pero… sabes… no es necesario que me tengas compasión ni nada por el estilo… al final de cuentas, no soy nada más que una niña muy ingenua que no conoce nada del mundo, pero que quiere arriesgarse en todo… tal vez por capricho… quizás no sea por eso… pero sólo quiero soñar a partir de este momento y pensar que esto nunca sucedió, aunque al volver a abrir mis ojos la realidad regrese a mí y me vuelva a golpear, como también pueda que termine soñando eternamente y nunca despierte de este sueño, así que… – dándole la espalda a Saluo, agarro con fuerzas aquella cuerda – Adiós mi querido sirviente… mi querido amigo – y con esto se sujeto con fuerza de aquella cuerda y empezó a bajar.
Julia, que no se había percatado de lo peligroso que era lo que estaba haciendo, no logró darse cuenta que la cuerda no era lo suficientemente larga como para hacerla llegar hasta el suelo. Al ser que su habitación se encontraba en un tercer nivel, apenas y logro llegar al segundo nivel aquella cuerda, sin mencionar que esta ya se encontraba un poco desgastada y no soportaría por mucho tiempo su peso, Todos estos cálculos habían ido en su contra. Julia no tomo en cuenta todas las cosas que tenía que hacer antes de elegir esta opción. Tampoco se dio cuenta que el nudo que había hecho al momento de amarrar la cuerda en la cama no era lo suficientemente fuerte como para no desatarse y de esta manera dejarla caer hacia el suelo sin nadie que la pudiera estar esperando abajo y la pudiera ayudar a amortiguar la caída.
En el momento en que Julia empezó a caer, cerro sus ojos por un momento y luego vio nuevamente aquella hermosa luna mientras pensaba – conque así voy a morir. Es muy gracioso ahora que lo pienso, ni siquiera pude poner un pie fuera del castillo antes de terminar con mi vida, si tan sólo hubiera logrado salir de aquí y llegar hasta el bosque, quizás podría llamar a esto una operación exitosa, pero he confiado demasiado en cada decisión que he tomado y ahora me toca terminar con todo. Por lo menos ya no tendré que preocupar a nadie ni atarlos a mí –.
Mientras Julia caía desde el tercer nivel hasta el suelo, vio como una cuerda salía de la ventana seguidamente de una silueta. Pero ella ya no tenía esperanza de que lograran salvarla a tiempo, por lo que decidió que era mejor cerrar sus ojos y olvidarse de todo. Mientras esperaba chocar contra el suelo, Julia sintió como la tomaban en brazos y de pronto se detenía suavemente hasta quedar completamente a fuera del castillo sin ni una sola herida.
Aunque quería abrir los ojos, los mantuvo cerrado. De pronto sintió como la llevaban en brazos hacía algún lugar. El estar sin respuestas en ese momento y lo sigiloso que era el lugar en donde se encontraban. Pero, si ella pudiera decir algo, era que ya no se encontraba en el castillo. Con tan sólo sentir el frio aire que provenía de la noche y el sonido de las pisadas en el zacate, las cuales no serían posibles de escuchar si se tratase de estar dentro del castillo más que en el jardín sería el único lugar donde podrían encontrarlo.
Después de haber pasado alrededor de unos diez minutos, Julia escucho la voz que le decía – puedes abrir los ojos, no debes de tener miedo de nada – a lo que ella hizo caso y abrió sus ojos. Y, la persona que la llevaba en brazos era efectivamente Saluo.
En aquella noche bañada con la luz de la luna llena, Julia había dejado en el olvido todo lo que fue uno vez. A partir de ahora, ella ya no seguiría siendo la princesa de Plazja, también ya no contaba con un lugar a donde regresar, pero, entre todo lo que había perdido, sólo hubo una cosa que seguía de su lado, ese era Saluo, su fiel sirviente. Ella, acurrucándose en los brazos de Saluo dijo – dime… ¿Por qué…? – Saluo – no es necesario que lo preguntes, ya que te he de seguir en cualquiera de las decisiones que tomes. El camino puede volverse completamente difícil, pero a pesar de eso, estaré siempre siguiéndote – Julia – e… eso… ¡No me refería sobre eso! ¡¿Sabes que ahora ya no soy una princesa y que no debes de seguir las ordenes que te dieron mis pa… los reyes?! – Saluo – eso lo sé muy bien – Julia – Entonces, ¡¿Cuál es el significado de seguirme aún?! – Saluo con una ligera sonrisa, el cual calmo a Julia, respondió – yo nunca hice una promesa a los reyes, sino que fue a ti. Dije que estaría protegiéndote hasta que regreses a tu hogar, también… bueno, no importa en lo absoluto, sólo que te seguiré ya sea que seas una princesa o no. Ya que tu serás la única que… – se rio un poco – vamos a cumplir con tu objetivo – y con esto Saluo regreso a su seriedad de siempre. Mientras tanto, Julia susurro – no puedo con esto… sólo espero que no te arrepientas después – y con eso en mente, dejaron cada vez más y más el castillo.
Julia, que todavía se encontraba un poco nerviosa de lo que sucedería a partir de ese momento, no podía dejar de sentirse feliz de que no estaría sola durante esta nueva etapa de su vida. Pero, entre las cosas que dejó en el castillo, ella se prometió que nunca olvidaría a su familia que la cuidó y protegió durante todos estos catorce años de su vida.
Ella, sabiendo que todo podía mejorar, se dispuso a cuidar a su familia desde las sombras, una vez que lograra conseguir una forma de hacerlo. Pero, hasta que ese momento llegara, sólo podía ver hacía adelante y no voltear atrás. La decisión que tomo, aunque puede ser que lo haya tomado por puro sentimentalismo, no debía de quedarse sólo con eso. Julia trataría de hacer que todo lo que estaba haciendo ahora no se quedara sólo como una fantasía y un sueño más, sino que lo volvería realidad sin importar nada.
Gracias por haber leído esta historia, espero que les haya gustado, por lo que va de la historia, espero que el desarrollo haya estado bien y que no lo haya hecho muy forzadamente cada uno de los escenarios que han ocurrido en el mismo. Si tienen comentarios que me ayuden a mejorar, pueden dejarlo soy RUWELS SALUWER y nos vemos hasta la próxima.
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