Por Ítaca va Ulises

Por Ítaca va Ulises


Por Ítaca va Ulises, después de tantos años,
al fin huellan sus pasos la tierra en que nació.
Regresa de la guerra, recuerda a sus amigos,
aquellos que han caído,  luchando por Ilión.

Vestido con harapos, deambula solitario,
sintiéndose un extraño, comprende el gran poder
de ese dios insaciable, padre del tiempo, Cronos,
que sentado en su trono devora todo ayer.

Ya va entrado al palacio, Penélope afligida,
no sabe todavía, que el héroe ya llegó.
Murmuran los traidores, la turba envilecida:
—¿Quién es ese mendigo? ¿De dónde es que salió?

Solo su perro Argos, que la vista ha perdido,
por su olfato canino, el sí lo conoció.
Pero se halla tan débil que no logra pararse,
y apenas un gemido de su hocico brotó.

—Aguarda, amigo mío, no puedo saludarte,
no quiero que esos viles descubran quién soy yo.

Y así su noble perro, que tanto lo ha esperado,
moviendo un poco el rabo, contento, pereció.

Etiquetas: argos ítaca odiseo ulises

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