Prosa reflexiva
Autor: Dairo Tirado

Eres capaz de dar alegría al corazón de un hombre que hasta ahora conoces. No imagino el amor y el calor que debes aportar a tu familia.

Los detalles son ilustraciones del libro que tu alma escribe sobre ti misma. Al tocar mi corazón con un gesto tan hermoso superas la idea de ser alguien común y demuestras que no permites que te roben la oportunidad de ser extraordinaria.

En un gran corazón hay espacio para todo. Al expresarte sin decir una sola palabra, a través de un gesto, un detalle o un cumplido, reflejas que distribuyes tu amor entre todo lo que te rodea. No cabe duda de que estás realmente viva y que la nobleza es un rasgo esencial de tu personalidad.

Al darme ese obsequio también te entregaste a ti misma, porque a través de aquello que regalamos dejamos una parte de nosotros en la vida y en el recuerdo de las personas. Sin embargo, creo que muchas veces hemos perdido la verdadera dimensión del acto de regalar, por temor a que los gestos puedan ser malinterpretados.

Ahora quiero compartir contigo un sueño y permitirte conocer una parte de mi vida.

Mi sueño es ser un hombre que viva una vida de adoración, alguien que pueda pasar tiempos a solas con Dios y que, en medio de esa soledad, aprenda a conocerlo cada día más. En ocasiones actúo con mis propias fuerzas y reconozco que he estado un poco alejado de Él, por eso extraño su compañía. Comprendo que muchas veces vivo lo que decido vivir y no siempre actúo conforme a lo que le agrada, pero aun así Él toca mi corazón y puedo sentir que nunca ha dejado de mirarme.

A veces sentimos la necesidad de estar acompañados. Sabemos que Dios moldea nuestra vida a través de cada experiencia que vivimos, y aun así nos recuerda que siempre está dispuesto a darnos su mano y hasta su abrazo. Vivimos momentos que marcan nuestra historia, situaciones de dolor por amor y circunstancias que transforman nuestra vida y nuestro entorno. Todo ello nos ayuda a madurar y a comprender que en este mundo nada de lo que tenemos nos pertenece realmente.

También es bueno sentir lo que sentimos; incluso llorar puede ser bueno, porque el corazón no programa sus emociones.

Quiero que sepas que tú eres un regalo perfecto de Dios. Eres una mujer única, llena de gracia, con valores y principios. Tienes una profesión y también sueños que aún deseas alcanzar. Pero Dios quiere que recuerdes que todo aquello que pidamos en su nombre con fe, creyendo y siendo fieles a Él, puede hacerse realidad conforme a su voluntad.

A veces nos sorprendemos por lo que ocurre en la vida y por la manera en que reaccionamos ante ello. Este es nuestro mundo, y nosotros mismos somos quienes lo construimos; si no lo hacemos, alguien más lo hará por nosotros.

Puede que los grandes cambios no ocurran de inmediato, pero con esfuerzo incluso aquello que parece difícil puede volverse sencillo.

Muchas personas pasarán por nuestra vida, algunas estarán por un momento y otras permanecerán más tiempo. Sin embargo, los momentos verdaderamente importantes son aquellos que quedan grabados en nuestro corazón a través de las acciones.

Tú, con ese hermoso cuadro que guarda la imagen de mis hijas, has tocado profundamente mis sentimientos. Por eso, en agradecimiento, pido a Dios que bendiga tu vida inmensamente y también te pido que nunca apartes tus ojos de Él.

Deseo lo mejor para tu vida.

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