“… las sendas desaparecen
bajo la nieve,
el blanco abrazo de la partida»
John Berger
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Yo nací en dos sitios parecidos
y a la vez diferentes.
Uno va silbando eses, con su ondear de lengua
y el otro …, con la zeta entre los dientes.
En el que aparecí, pequeño y débil
aprendí a que corriera mi risa
se hiciera fuerte,
como piedras y corrientes.
En el que nací, con las canas dibujadas
por el mar que separa mis dos almas,
aprendí a extrañar, y a tolerar no verles.
Yo suelo andar por las dos tierras a veces,
con los mismos zapatos
por los dos lodos manchados.
Puedo llorar y regar los campos, en las dos vertientes.
Puedo abrir las jaulas de mis pasiones de ambos sitios
que acompañan cada día, mis abismos y planicies.
Lo que no conozco aún
de estas dos tierras de amores
cuál me abrazará por siempre
si el de las cálidas zetas
o el de las suavísimas eses.
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