Un cucurucho de pescaditos en la mano, una «copa» de vino en un vaso de plástico acompañados con unas vistas a la costa de Asturias. ¿Fue la última llamada que nos hizo reencontrarnos aquí? ¿O fue el dentino que nos soldó y no nos suelta a pesar de la distancia? Esos colores del atardecer nos avisan del peligro de enamorarnos de por vida y perder la cabeza enseguida. No le hacemos ni puto caso. Claro, estamos hipnotizados por el ambiente, comida cutre y el vino caro servido entre estas rocas en vasos que jamás se romperán como nosotros jamás nos romperemos los corazones. ¿Será verdad el cuento del hilo rojo? Creo que el hechizo de Afrodita ha funcionado y nuestros astros se acercaron aun más para no alejarse jamás. Mañana ya me dirás, si quieres seguir contando la historia o la dejamos en este momento donde los dos estamos tan enamorados e ilusionados. Donde los dos vivimos el cuento. Mañana ya verás, si fue un sueño o somos los dueños de esta vida.
Con cariño,
Tu posible futuro.

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