ÁRBOL Y TIERRA
Profundizo en tus húmedas tierras
Y de ellas me alimento,
Y bebo de tu savia,
Escondida y atesorada,
Para paliar mi infinita sed.
Y a ti permanezco asido con firmeza,
Extendiendo mis dedos,
Que se alargan sin temores
Confiados en tu complicidad.
Y broto endeble, maleable y frágil,
Libre de la muerte
Merced a tu fuerza,
A la ayuda constante que me brindas
Y al empeño de tenerme sujeta.
Y crezco hasta ofrecer una plácida sombra,
Fresca y apacible,
Hasta cobijar a tiernos polluelos
Mientras sus madres buscan su alimento,
Hasta que mis brazos se secan
Y tú, tierra,
Me pareces insuficiente.
Y es entonces cuando quiero escapar.
Y pienso: «Eché raíces,
Anclado permanezco
Y sin libertad».
Julio´21
OPINIONES Y COMENTARIOS