En el fondo, un lugar apocalíptico, amigos que ya no son amigos.
Nos encontrábamos en el mismo entorno, y ella también pertenecía a mi oscuridad
Otra gente tenía otros grupos, otros tipos de avernos, otros tipos de perversiones, ellos me golpearon contra el suelo lleno de tierra, el impacto de mi tráquea contra manos llenas de lodo.
Estábamos allí todos, ebriedad y el fin del mundo, en la plaza que ibas con tus amigos.
Y yo golpeaba mis rodillas contra mis manos, y ella ya no respiraba de tanto reírse
todos me seguían, pero se dispersaron sus voces una por una entre todo el gentío
Una mano quiso tomarme, pero, dios, a mí se me caían mis pantalones.
Estaba ciega… O estaba todo oscuro
la adrenalina de todo mi ser, de toda mi alma, escupía sonido de bajos violentos.
Pidiendo ayuda sin poder gritarla, salí a rastras de las puertas del infierno ese día
Y en la guarida donde ellos se encontraban, llegué gateando como un bebé huérfano
Y todo estaba bien, dentro de una trinchera y manos llenas de barro.
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