LIAM
-«Sé más discreto!» Susurro Thiago.
Frente a mí había una mesa enorme llena de cortes finos, aperitivos y bebidas costosas.
Todos los clanes habían sido invitados a la mansión de Emilia.
Los lobos reían y celebraban chocando sus copas llenas de licor que se derramaba sobre la mesa.
Los brujos se comportaban apropiadamente y veían de reojo a los lobos que se encontraban sentados frente a ellos.
Mi atención estaba completamente sobre el trono al final de la mesa. Más no era la reina quien llamaba mi atención, sino quien estaba sentaba a su lado. Bea.
Se encontraba sentada a su lado un tanto sonrojada, como una novia en el día de su boda. Adira tomaba su mano sobre la mesa para que todos lo viéramos.
«Que diablo pasa entre ellas!?» Pensé
BEA
Adira se puso de pie.
Era impresionante el poder que tenía sobre los demás, el salón se quedó en absoluto silencio y todos desviaron su atención hacia ella.
-«Puedo ver que todos están disfrutando de este festín…» Dijo con una sonrisa.
-«Y es justo así como debería ser. Esta noche celebramos la vida de Emilia»
El salón entero aplaudió y Adira giró hacía Emilia para dedicarle una sonrisa de eterno agradecimiento.
-«Pero no es lo único que celebramos esta noche.» Todos callaron para que Adira continuara.
-«He decidido formalizar mi unión con Beatrice, y ella ha aceptado»
El salón permaneció en silencio algunos parecían asombrados y a otros se les veía felices con la noticia, yo solo sentía que la cara me ardía en llamas.
-«Yo estoy tan sorprendida como ustedes.» Continuó -«No pensé que mi corazón sería capaz de sentir amor nuevamente. No fui en busca de ella. Ella simplemente llegó y llegó para quedarse. Les pido que la respeten de la misma forma que lo hacen conmigo»
Agache la mirada y me enfoqué en mi platillo. Veía los vegetales como si fuesen la cosa más interesante del salón.
«Que ya terminé su discurso por favor» Pensé
-«Bea?»
Salté al escuchar mi nombre. Sentía que el corazón se me había atorado en la garganta, me levanté y me paré a su lado.
Adira me veía esperando que yo dijese algo.
«Que diablos digo!?«
-«Hola…» Mi voz temblaba, busque algo para enfocar mi atención y encontré a Liam sentado al otro lado de la mesa.
-«Sí, soy humano, creo que debo aclarar lo que ya es evidente…» Continué mientras buscaba la mano de Adira.
-«Pero si alguien tiene algún problema con eso, que hable ahora!»
El salón permaneció en silencio y yo podía jurar que lo único que se escuchaba en ese momento eran los latidos de mi corazón.
«Acaso fui demasiado lejos!?»
Escuché que Adira soltó una risilla, cuando voltee a verla ya no pudo contenerse y soltó una carcajada.
Todos en el salón hicieron lo mismo, reían y aplaudían.
-«Bien hecho amor» Dijo Adira. Finalmente pude sentirme tranquila. La presentación había terminado y yo no lo había hecho tan mal… o eso creí.
«Espero no tener que hacer eso de nuevo»
Adira y yo caminamos al rededor del salón, ella me presentaba a un sin fin de personas y yo no lograba retener ningún nombre.
«Si hay un examen al final, seguro reprobaré»
Fue hasta que tuve de frente a los hermanos de Adira que me puse realmente nerviosa.
Nikolai era serio y firme, incluso algo inaccesible.
Inclinó la cabeza y besó mi mano para después retirarse casi de inmediato.
Victoria era todo lo opuesto a Nikolai, al ver que nos acercábamos, corrió hacía nosotras y nos recibió con un abrazo.
-«Estoy tan feliz de que Adira te encontrara» Dijo sonriendo. -«Me preocupaba que se quedara igual de malhumorada que mi hermano»
-«Creo que exageras» Contestó Adira.
-«Por supuesto» Dijo Victoria mientras me guiñaba un ojo. -«Cuenta conmigo para lo que necesites»
Victoria se despidió y desapareció entre la multitud.
Emilia llamó a Adira desde lejos con una expresión sería en su rostro.
-«Ahora vuelvo» Dijo Adira -«Ve a disfrutar la fiesta»
Antes de que pudiese contestar, Adira se alejó.
No había pasado ni una hora desde que anunció nuestra relación y ya me había dejado sola.
«Acaso soy como un pasatiempo para ella? Algo que usa para distraerse después de que termina sus deberes?» Pensé.
Me sentía completamente sola a pesar de estar rodeada de tantas personas y los pensamientos negativos lo hacían aún peor.
«Basta Bea, estás viendo fantasmas dónde no los hay… no es que no existan los fantasmas… seguro si hay porque…»
-«Necesitas un trago?» Dijo Liam interrumpiendo mis pensamientos.
-«Bebiendo solo otra vez?» Pregunté.
LIAM
Thiago y yo habíamos tenido un desacuerdo, últimamente no lograba expresar lo que sentía y eso a él le molestaba mucho. Durante la fiesta él había decidido darme un espacio y me había dejado solo.
-«Así que, tú y la reina he?» Pregunté ignorando su pregunta, no quería que me preguntara por Thiago.
-«Lo sé. Que loco no?» Contestó Bea.
-«Más de lo que te imaginas»
-«Que quieres decir con eso?» Preguntó Bea un tanto molesta.
-«Bea, Adira es la REINA. Sabes muy poco sobre ella y el mundo que está bajo su mando.»
Llevaba muchas décadas viendo como se apilaban los cuerpos de los inmortales que desobedecían las reglas. El hecho de que ella nos hubiera perdonado era algo que no podía olvidar.
-«Bueno, eso es algo que planeo arreglar» Dijo Bea mientras se alejaba de mí.
-«Solo intento que entiendas, por favor ten cuidado»
Cuando terminé de hablar, ella ya se había marchado.
Tomé la copa de vino y la bebí hasta el fondo. Bea era la segunda persona que me dejaba solo esa noche.
El chico de las bebidas pasó a rellenar mi copa y sin pensar en nadie la levanté derramando un poco del vino.
-«Salud por mí!»
ADIRA
La noche transcurrió y Emilia me pasó la nueva información que había llegado a ella.
Me paré a la mitad de las escaleras principales y pedí la atención de todos los presentes.
-«El recelo hostil de Kyle ya es evidente para todos nosotros» Comencé. -«Encontramos rastros de él y de los inmortales que se han ido sumando a su ejército»
Los murmullos se hicieron presentes en el salón.
-«No solamente eso» Continué -«Hemos descubierto, que de alguna manera, que aún desconocemos, ha estado creando híbridos»
Esta vez los murmullos fueron acompañados de rostros de asombro y espanto, algunos incluso parecían no entender lo que pasaba.
-«No sabemos cuántos son, pero sabemos que son increíblemente fuertes. Si queremos derrotarlo debemos empezar a prepararnos ya.»
Voltee hacia Emilia y ella asintió con la cabeza.
-«Ahora. Nos preparábamos para la guerra»
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