Pequeños no somos

o no tuviéramos hijos.

El hijo nos extiende

y los suyos a él.

Nos atestigua,

habla por nosotros

con su vida.

Pues el ser no concluye

En sí mismo.

Quedamos en ellos,

Así como llevamos

Dentro a nuestros padres.

Enlaces de vida.

Seres encadenados

Unos con otros.

Seguirás actuando y siendo

Mucho después de tu ida

Cuando un hijo hable tu voz,

Repita tus gestos,

Profese tus odios

Y de cualquier otra manera

Declare que es tu hijo.

No es la muerte eso que creemos.

No es un súbito oscurecer

Cuando hijos tuviste.

Te extinguirás en generaciones

Y acaso uno de tus sucesores

Pudiera cumplir tus promesas,

Llenar tus palabras,

Completar tu trayecto,

Hallar aquello que buscaste.

No desesperes. No eres uno.

Ni solo.

Otros te habitan

Y habitarás a tu tiempo en otros.

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