Adira -Capítulo 18-

Adira -Capítulo 18-

Sand A Alvarez

29/04/2021

LIAM

Llegué al salón de juntas cuando ya había varios líderes en la mesa. De un lado había vampiros y del otro estaban los lobos. Esto no era algo que yo esperaba, pero tome asiento del lado de los lobos.
Se escuchaban susurros a mi alrededor, todos parecían nerviosos y comentaban sobre el tema de la junta.
Yo también estaba nervioso, tenía miedo de que la reina me reconociera.
La mayoría de nosotros no solíamos contar con la presencia de la reina, mucho menos de los tres hermanos de la familia real.

Empezaron a entrar varios brujos al salón.

«Vaya, estas serán grandes noticias»

Los brujos no socializaban con lobos ni vampiros y ahora habían sido convocados para la junta.

El salón se quedó en completo silencio y todos nos levantamos a la entrada de la familia real.

-«Pueden sentarse» Dijo la reina mientras tomaba su lugar. Nikolai y Victoria se sentaron a la derecha e izquierda de Adira.

Los tres eran muy parecidos físicamente excepto que Victoria y Nikolai tenían ojos color violeta. Victoria comenzó la junta, ella era casi la versión noble de Adira.

-«Quiero agradecerle a todos los que nos han hecho llegar información sobre nuestra situación actual…»
Victoria continuó con un todo delicado y amable.
-«Para aquellos que aún no están enterados, nuestro hermano Kyle ha estado reclutando lobos con el fin de crear un ejército para quitarle el trono a nuestra reina Adira»
Victoria pausó unos segundos para que los susurros en el salón se silenciaran.
-«No solo ha estado reclutando lobos de nuestra comunidad. Tenemos razones para creer que también ha estado convirtiendo a humanos ilegalmente con el fin de acrecentar su manada»

Nikolai tomó la palabra
-«Hasta ahora ninguno de ustedes se ha unido a Kyle y así deben continuar. Si alguno de ustedes decide traicionar a la reina sabremos quien fue e indudablemente pagaran las consecuencias»

Todos sabíamos de lo que la familia real era capaz. Las amenazas ya no eran necesarias.

-«Si alguno de ustedes sabe de su paradero o escucha nueva información, deberá reportarse con nosotros inmediatamente»

Nikolai volteó hacia Adira y todos esperamos a que ella diera parte de su discurso.

ADIRA

Tenía la atención absoluta de todos en el salón. Victoria y Nikolai habían hecho un excelente trabajo. Yo sentía una mezcla de adrenalina y rabia. Mi rabia era hacía Kyle, un sentimiento que había estado hirviendo durante décadas.
Tener a todos los líderes presentes me hacía creer que por fin en esta ocasión todos unidos, podríamos acabar con la vida de mi hermano.

Mantuve una expresión neutral mientras veía al rededor del salón, intentando descifrar si había alguien ausente.
El amigo de Bea intentaba pasar desapercibido con la mirada agachada. Igual que un estudiante sin preparación en una clase.

Me preparé mentalmente antes de hablar, hice una pausa lo suficientemente larga para que todos en el salón tomarán seriamente mis palabras, había aprendido en todos estos años, que es más importante el tono en que dices las cosas que las palabras en sí.

-«Por décadas» Comencé. -«Hemos refinado nuestra forma de vida para poder vivir en paz y armonía. Alimentándonos de humanos sin revelar nuestros secretos»

Pausé un tanto sorprendida por mi selección de palabras, me sentí como una impostora al recordar a Bea. Nuestras mascotas sabían nuestro origen, pero también estaban conscientes de que tarde o temprano su vampiro los convertiría o los mataría.

Pero sabía, mientras daba mi discurso, que mi intención no era convertir ni matar a Bea.

-«Lo que Kyle quiere es un caos absoluto, estamos aquí esta noche. Porque necesito saber, que cuando se llegue el momento. Podré contar con ustedes»

-«Tienes mi lealtad» Escuché decir a Victoria mientras se arrodillaba ante mí al igual que Nikolai.

Uno de los líderes más antiguos también se arrodilló y lo siguieron los vampiros, después los lobos y finalmente los brujos.

Miré a mi alrededor, todos arrodillados frente a mí.
Los dejé en esa posición unos segundos hasta que me sentí completamente satisfecha.

-«Pueden levantarse» Les ordené.

-«Cuando se llegue el momento, llamaré a cada uno de ustedes. Por ahora doy por concluida esta reunión»

BEA

Esperé con Thiago afuera del salón de juntas. Adira y sus hermanos salieron primero.
Thiago inclinó la cabeza mientras Adira pasaba frente a nosotros y yo hice lo mismo, sin embargo ella pasó sin voltear a vernos, como si no estuviéramos ahí.

Liam finalmente llegó con nosotros.
-«Quieres un trago?» Preguntó Thiago, Liam asintió con la cabeza. Los tres caminamos hacía el bar, yo seguía a Adira con la mirada. Me fascinaba ver como todos la respetaban y le temían al mismo tiempo.

«Que significa ser ahora de su propiedad? Como será nuestra relación ahora?»

ADIRA

Mientras observaba por la ventana del cuarto piso, vi salir a Bea con su amigo. Ambos subieron al auto y se marcharon.
Mi corazón se encontraba en conflicto, no sabía como funcionaría nuestro acuerdo y eso me tenía inusualmente nerviosa.

Mis sentimientos hacia ella me asustaban y no quería cometer los mismos errores del pasado.

BEA

Caminaba de regreso a mi apartamento después de una larga jornada laboral. La voz familiar de Adira retumbo en mis entrañas.

-«Bea…»

Volteé a mis alrededores y no lograba verla entre tanta oscuridad.

-«Estoy aquí» La escuché decir detrás de mí.

Salté hacía enfrente intentando alejarme un poco, cuando volteé a verla, sus ojos color miel eran rojos como carbones ardientes.

-«A que le temes Bea?» Su voz siniestra me ocasionó un escalofrío en todo el cuerpo. Nunca la había escuchado hablar así.

-«N…nada» Contesté mientras caminaba hacía atrás intentando alejarme un poco más.

Adira parecía poseída, goteaba sangre de sus colmillos afilados, sus ojos no me apartaban la vistan.
La mujer que yo conocía no parecía estar detrás de esos ojos ardientes y fríos.

-«Te dije que regresaría por ti»

-«Adira, yo…» Pero antes de que pudiese terminar de hablar, Adira se abalanzó sobre mí. Intente esquivarla, pero fui demasiado lenta para ella. Me tomó por el cuello y sin dudarlo un segundo, atravesó mi cuello con sus afilados colmillos.

No había nada que yo pudiese hacer.

Mi cuerpo se empezó a debilitar y mi visión poco a poco se nubló.

Desperté empapada en sudor.

Me senté en la orilla de la cama intentando calmarme. Este sueño no había sido nada parecido al anterior y me molestaba sentir miedo a causa de una pesadilla. Me levanté y caminé hasta el baño, el piso estaba helado, pero necesitaba mojarme la cara para regresar a la realidad.

Mientras regresaba a la cama escuché una voz familiar en la sala.

-«Hola, Bea. Estás lista para cumplir con nuestro acuerdo?»

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