En un lejano reino, donde los caballeros, magos entre otros, luchaban por mantener la paz y la supervivencia de la humanidad ante Gurak. Gurak es el más temible enemigo de todos. Este, que declaro la guerra ya hace mucho tiempo, a pesar de ser que lo han estado tratando de destruir desde hace siglos, siempre se ha logrado escapar y deja en ruinas todo donde sea que haya pasado. Por tal razón es que todo el mundo se llenó de monstruos que evitan el poder vivir tranquilamente sin tener que estar en guardia. Para ello, se tomó la decisión de edificar muros que resguardan las ciudades y con ello varias personas se especializaron en diferentes ramas para poder defender la ciudad como para hacer que esta prospere.

Con el paso del tiempo en que se logró mantener a raya los estragos que este traía y de esta forma fue que nacieron los tiempos en que se decidió volver a enfrentar a Gurak y así recuperar las tierras que habían sido quitadas por él. El único problema era que, además de contar con la imagen que tenían por parte de las leyendas que habían pasado de generación en generación, no se contaba con algo exacto para poder identificarlo.

Durante varias expediciones que se realizaron, se trató de comprender y estudiar a la mayoría de los monstruos que rondaban cerca para poder combatirlos con eficacia y, a la vez, poder encontrar una forma de expandirse. El crecimiento del reino, durante las últimas décadas, había sido fruto de tales decisiones. A pesar de no ser el único reino ni el más grande entre los que existían actualmente, no se quedaba atrás y tenía presente que deberían de llegar a tener relaciones con los demás en caso de llegar a necesitar en alguna ocasión el apoyo de los demás para poder salir adelante.

Llegando la hora de ir en busca de lo que nunca pudieron comprender, comenzaban a olvidarse de Gurak y pensar que esto no se trataba nada más que un mito y que las verdaderas amenazas eran nada más ni nada menos que los monstruos que lograban ahora mantenerlos a raya. Pero la realidad no era esa. Desde las sombras esperaba este ser con suma paciencia para volver a mostrarse delante de todos y hacer que el mundo regresara nuevamente a estar en un gran desastre y estrago sin poder aguantar en esta ocasión el poder sobrevivir nadie.

Pero, entre tantos ignorantes había todavía quienes mantenían la firme idea de que Gurak era real y que podría regresar en cualquier momento y atacar sin previo aviso. Por ello es que se mantenían en guardia y protegiendo desde atrás a todos los que desconocían de esto. Sigilosos, pero, a la vez, eran bulliciosos si se trataba de hacer algún escandalo para hacer que nadie se fijara en lo que sucedía en realidad. Sera que en esta ocasión este grupo no tendrá entre manos algo más que proteger al pueblo o al mundo, como puede que sean otro tipo de amenaza como lo es Gurak.

Mientras tanto, fuera de este lado de la moneda, el reino estaba por llegar a ver que lo que está oculto más allá de la historia y la verdad, era lo que en realidad debían de combatir. Las grandes ciudades y el desarrollo que se tenía no era algo que se conseguía con gran y, por ello, al sonar la alarma de ataque contra el reino, fue el inicio de una nueva era en la que los monstr5uos se fortalecieron y lograron ir en contra de todo lo que tenían. La muerte de varias personas ante este inusual ataque y sorpresivo a la vez, fue vi8sto como el contrataque de Gurak. Los pocos soldados que lograron sobrevivir sólo pudieron describir lo sucedido como el haber visto que entre las llamas que ardían con fuerza, una silueta se asomaba y hacía que todos los monstruos se apartaran y le cedieran paso. También que, con un aura amenazadora, el miedo que recorrían sus cuerpos los hizo, a muchos de ellos, no lograr escapar de esta tragedia y terminar muriendo conjuntamente con la pequeña aldea.

Tras el escuchar que no era el único lugar que fue atacado de la misma manera y que la misma descripción de los pocos sobrevivientes, algunos que terminaron cayendo en la locura, todos los rasgas que podían describir no era nada más ni nada menos que las mismas características que contaban en las historias. Por ello, todos los reinos, tuvieron que dar inicio a una alianza parcial y, tomando en cuenta lo que decían estas personas que antes estuvieron preparándose desde las sombras, crearon varios grupos especializados para combatir esta amenaza que había vuelta después de tanto tiempo.

El reloj volvió a correr, el tiempo era todo lo que se necesitaba para conocer si sería el fin de la paz en el mundo y si este podría sobrevivir de este desastre.

El inicio de una nueva era

– Andaba en un viaje que hicimos con mis compañeros, después de haber tenido una buena batalla. Regresábamos en un carro, donde sólo íbamos cuatro. Fue una dura pelea que habíamos tenido contra Gurak y, aunque no habíamos logrado capturarlo, se nos pidió regresar. Todo iba tranquilo durante el camino, estaba tan tranquilo y me sentía con grandes deseos de ver a mi padre y madre, después de no haberlos visto durante tanto tiempo –.

Durante el camino, fueron atrapados por uno de los monstruos de Gurak. Todos se pusieron en posición de combate. Pero, antes de comenzar la batalla, se les fue esparcido un polvo, este hizo que perdieran fuerzas. Con las pocas fuerzas que tenían, empezó a atacar aquel monstruo. Ellos no podían continuar así, por lo que decidieron escapar. Corrieron en dirección al bosque, ya que ahí no le sería tan fácil atraparlos, mientras recuperaban las fuerzas para combatir contra aquel monstruo. Pero durante el escape fue atrapado uno de ellos.

Kir, al darse cuenta de esto, quiso regresar ayudar, pero fue envuelto, junto con los otros, en un torbellino, que los llevó a otra parte lejos de su compañero. Todos, tratando de sujetarse y aferrarse a no ser llevado por el torbellino, trataron de luchar y tomar de la mano a su compañero. Sin embargo, tal lucha fue en vana al terminar sin lograr ni uno de sus objetivos. Al ver como volaban en el aire y, antes de caer al suelo, todos terminaron perdiendo la consciencia al terminar mareados y de estar dando vueltas en el torbellino. De la misma manera, sus fuerzas se habían agotado y ya no podrían moverse, aunque estuvieran conscientes de lo que había sucedido durante el camino de regreso a casa.

Al despertar, Kir miro a su alrededor y, mientras se levantaba, tuvo que colocar su mano derecha en su cabeza al sentir el dolor provocado por el fuerte golpe que había tenido anteriormente. Al ver de un lado a otro, logro ver a lo lejos que uno de sus compañeros estaba caminando de regreso y en dirección a él. Kir, preguntando por el otro compañero, no dudo ni un momento en la respuesta que obtuvo de la expresión del rostro de este al morderse un poco el labio y dejar notar un poco de tristeza y remordimiento.

Kir, entendiendo que ahora habían perdido a un compañero y que el otro posiblemente también podría haber muerto en manos de los que se lo llevaron, sólo tuvo que resignarse a continuar el camino los dos. El reportar dos bajas ante este tipo de labor que hacían ya no era nada raro. Esto fue en aumento tras haber pasado ya ocho años desde que Gurak se dio a conocer y ataco a todos. Dejando como consecuencia varios muertos, viudas, huérfanos y personas dolidas por los seres queridos que perdieron en aquel día sin poder hacer nada y los que estaban perdiendo actualmente.

Kir con el compañero que quedaba, mientras pensaban en como reportar todo lo sucedido ante el rey, seguían sin comprender como fue que se les pudo escapar nuevamente la oportunidad o es que ellos no eran lo suficientemente fuertes como para poder hacerle frente. El ser que pudieron siquiera seguir con vida ya era todo un milagro. Todos los ataques que no habían disminuido en lo más mínimo, era la forma en que Gurak ataco.

Kir, pensando – ¿cómo puede haber alguien así de poderoso? Y, además, este no es un ser que busque mantener la paz, sino que la esta destruyendo. Por cuanto tiempo más podremos continuar si no se llega a destruir a este ser maligno – frunció el ceño y apretó con fuerza el puño dando a conocer su frustración. Y, el compañero, que estaba perdiendo sus fuerzas y su vista empezaba a nublarse, dijo – creo que será mejor que tomemos un descanso y nos alejemos un poco del camino para encontrar un lugar donde acampar y resguardarnos por el día de hoy – Kir – tienes razón, vamos en busca de un lugar – el compañero, siendo persuadido por sus instintos, señalo un camino a su derecha y continuo dirigiendo a Kir hacia donde presentía que debían de estar.

Al llegar a un lugar un poco profundo en el bosque, Kir se preguntaba hacia donde se dirigían y si era buena idea poder dirigirse demasiado lejos del camino. Pero, lo que no se imaginaba era lo que estaba sucediendo con su compañero, ya que no lograba notar con exactitud lo que sucedía en su mente a demás de mostrar que estaba un poco mal. Kir, intentando hacer que descansara un poco y de esta manera darle un pequeño chequeo a las posibles heridas que tuviera con gravedad. Sin embargo, este no quiso e insistía en continuar hasta llegar donde estuvieran bien. Bueno, siendo este ultimo instante en que logro mantener la cordura, dijo – hey Kir. Quisiera que me ayudaras en algo – Kir – Dime en que te puedo ayudar – El compañero – creo que no me será posible regresar al reino nuevamente y que no volveré a ver a mi familia. Por ello, me gustaría que les dijeras lo feliz que he sido de poder haber estado con ellos durante todo este tiempo – Kir, con dejando una pequeña risa irónica mientras decía – este… no creo que sea el indicado para hacer tal cosa. Es siempre mejor si lo haces por si mismo y no le haces que otro lo haga por ti – el compañero – eso es todo lo que te pido – Kir – vamos, no… – de pronto algo comenzó a cambiar en el aspecto de su compañero.

Un aura negra que salía de su compañero, seguida por una forma descontrolada que empezó a manifestarse en él, fue lo que indico que nada había sido tan bueno como lo imaginaban. Al parecer su compañero había sido convertido también en un monstruo de alguna forma que ellos aun no comprendían. Por ello, Kir tratando de encontrar una forma de hacer que el se mantuviera aún consciente y no se dejase llevar por la conversión, le gritaba una y otra vez que se calmara y luchara por seguir vivo, que el debía de ir y hablar con su familia. Pero todo fue en vano. En cuestión de unos minutos su compañero ya se había convertido en un monstruo por completo. Kir, sin tener otra opción más que matarlo, dio el ultimo ataque con el que despidió a su compañero.

Kir, regresando sólo, pensaba – hasta cuando todo vuelva a la normalidad podré al fin ser feliz ¿verdad? O es que acaso deberé de luchar y ver a mucha gente morir enfrente de mis ojos o incluso por mi propia espada sin compasión alguna – y así continuo hasta llegar a la capital para dar su reporte de lo que había sucedido en la misión y lo que sucedió con todos sus compañeros como la separación de los grupos después de lograr ahuyentara Gurak o eso era lo que pensaban. El ser que nadie más lo había visto y vivido para poder contarlo con firmeza, aún era desconocido quien era Gurak.

Mientras caminaba en las calles de la capital, Kir miraba como había todavía muchas personas que podían vivir sin preocupaciones de lo que sucederá en el mañana. Los niños estaban jugando, las personas comercializaban como socializaban entre sí. Varios grupos que estaban con grandes anhelos de ser vistos como los héroes de su propia historia.

De esta forma siguió viendo este panorama hasta llegar con Rico para darle el informe de la misión. Al ver que Rico estaba ocupado con otros grupos que se enlistaban para ir al campo de batalla, por lo que prefirió esperar a que terminara para luego pasar él a dar el reporte.

Ya, una vez que Kir pudo comenzar a dar su reporte, Rico le dijo – en pocas palabras me estas diciendo que esta misión ha sido como muchas otras en las que no todos regresan y casi todos son eliminados en un momento en la que se cree que esta casi todo bien – Kir – así – Rico – entonces, dime ¿Cómo crees que me siento cuando recibo tales reportes? – Kir – no puedo imaginármelo – Rico – pues bien, si no lo entiendes no te juzgare, así que sólo te lo diré – se puso de pie y luego, de forma calmada, continuo diciendo – la verdad no me puedo seguir preocupando por las bajas de unos cuantos mientras la batalla que se lleva es mayor a lo que estamos pasando en este momento por lo que será mejor dar por asentado que esto ya no tendremos que seguir hablando e ir en busca de más personas que los reemplace para continuar defendiendo nuestros territorios y no permitir que ese monstruo siga – Kir, sin hacer ni un comentario ante lo que le decía Rico, decidió guardar todo lo que quería recriminarle en ese momento y seguir caminado de regreso a una posada donde dormir y pasar esa noche.

Al día siguiente, Kir tomo sus cosas y dio comienzo nuevamente de regreso al frente de batalla. Él, que en esta ocasión decidió irse sólo en lugar de buscar un equipo al cual unirse para dirigirse en contra de los monstruos, estaba completamente convencido que esto no debería de seguir así y que posiblemente había una salida que nadie se había atrevido a buscar para evitar más muertes de muchos preciados aliados como de compañeros.

Kir, aunque no era alguien tan joven al estar ya casi por los veinticuatro años, estaba dispuesto en ir en busca de aquella forma que había sido quedado únicamente en las historias que pasaban. En ellas se contaban que antes de que Gurak desapareciera, se había librado una gran batalla y el método con el cual se le había llegado a vencer estaba totalmente grabado y guardado en una cueva en lo profundo de lo que ahora ya era su territorio y que nadie se atrevía a cruzar.

Con todas las fuerzas que tenia y con una fuerte convicción se dirigió para entrar en lo profundo de lo que ahora era territorio enemigo y el peligro era mayor que en donde se encontraban con sus compañeros caídos durante la pelea. Pero, esto era lo que menos le preocupaba. Para Kir, el poder ir sólo le era suficientemente bueno como el hecho de no tener que preocuparse por otros que están bajo su protección y no les puede dejar solos de lo contrario los podría terminar perdiendo.

Conforme se adentraba más y más, todo empezaba a cambiar. En el lugar donde se encontraba, a cada momento era necesario parar y esconderse detrás de los arbustos o incluso tener que trepar en los árboles parar no llamar la atención. Mientras se lograba ver a varias bestias luchando incluso entre sí, era la mejor oportunidad para poder salir de ahí y alejarse lo más que se le fuese posible así no tener que llamar la atención de estas.

Entre donde se encontraba actualmente Kir, era un poco difícil lograr comprender y guiarse con un mapa como era antes. No podía creer que ahora ya era difícil de entender donde se encontraba. En sus pensamientos llevaba la misión que tenía que cumplir, el cual era “encontrar como fue que Gurak regreso después de que no había visto seña de él durante tanto tiempo”.

Entre el camino que se volvía cada vez un poco más y más difícil de seguir, esto era debido a que se encontraba con derrumbes como el hecho de estar cada vez más empinado, Kir seguía a pesar de las heridas que obtenía al ir en dirección de la cueva. El ver que contra los que habían estado peleando todo este tiempo no eran nada en comparación de los que estaba encontrando ahora, le hacía mantenerse al margen de tener una buena distancia y no provocarlos hasta llegar a su meta. Por ello, conforme estaba más cerca de poder estar en la entrada de la cueva, le hizo llegar a pensar – Si Gurak es el que gobierna sobre todas estas criaturas, entonces ¿seré capaz de hacer algo contra él? Pero, si no lo intento, no puedo asegurar de que tan fuerte sea o también si habrá alguna posibilidad de lograr frenar toda esta masacre que se podría llegar aparecer en cualquier momento – dejo escapar una pequeña risa irónica con un “Ja” y luego dijo – de todas maneras ya me encuentro aquí y también, si lo que hemos estado viendo no es una masacre, no quiero ni imaginarme cual será una verdadera masacre – miró hacia arriba donde la cueva ya estaba a muy poco.

Kir, con una pequeña llama que se podía ver que se encendía en sus ojos y un a chispa que provocaba que su fuerza se renovara a pesar del cansancio por llegar hasta ahí, se fueron como si nada de los días que había pasado para llegar hasta donde estaba ahora fuera más que una insignificante memoria del olvido. Por ello, al estirar su mano para poder sujetarse y terminar de subir, tuvo en frente la entrada a la cueva.

Kir, parándose y viendo la oscura cueva, vio por un momento desde lo alto en que se encontraba a todos los que estaban caminando en el bosque. Todos estos monstruos, criaturas creadas por Gurak, eran los enemigos contra los que varios de sus compañeros han caído sin mencionar las grandes ciudades que han sido masacradas al no poder continuar con la defensa en contra de ellos.

Kir, empezando a dar los primeros pasos para adentrarse en ella, de pronto, sintiendo como un terrible miedo se apoderaba de su cuerpo al cruzar la línea que era nada más que la entrada a la cueva, le hizo caer de rodillas. Kir, que no llevaba consigo nada más que una espada y su mochila con provisiones como algunos medicamentos, trato de ir en contra de este sentimiento

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Siendo que estaba cerca a la pared, se apoyó de en esta para poder volver a pararse. Kir, sabiendo que sería completamente inoportuno si sacaba la espada para tratar de poder pararse, decidió no desenfundarla hasta llegar hasta donde sea que le llevase esta cueva. Sin embargo, llegando a una parte en la que se dividía en dos caminos, sin mencionar que la cueva ahora empezaba a ser más húmeda, vio que en el centro de esta división había un pequeño hueco del cual podría utilizar como refugio para poder recuperar un poco de energía antes de continuar. Esto era porque él sabía de qué era completamente inútil si continuaba así de débil y bajo el control todavía del miedo en todo su cuerpo que apenas y le dejaba moverse.

Kir, arrastrándose hasta llegar hasta aquel hueco, se recostó ahí y decidió comer unos tamales que traía y beber un poco de agua. Una vez pudo hacer esto, prefirió dormir un poco. Pero, debido al peligro que podría haber en esta cueva a pesar de no haberse topado con nadie durante todo este tiempo en que estuvo dentro de la misma. Pero todo este miedo que se apodero de él y que aún no había sido capaz de deshacerse del mismo, era prueba suficiente de que no había nada seguro en esta. Por ello, coloco una pequeña cuerda con una campana en la entrada de este hueco para que lo alertara de cualquier cosa. Era cierto que estaba en un callejón sin salida. Pero eso no le impediría pelear con todas sus fuerzas, o las que se le fuese permitido usar, por lograr mantenerse vivo. Sin entender todavía cual era la razón por la que, a pesar del miedo que recorría en todo su cuerpo, todavía fue capaz de avanzar muy adentro sin dejar que nada se lo impidiese, se podría llamar también una locura o simplemente que todavía era la valentía de un loco que quiso ir en busca de su muerte a pesar de la advertencia que recorría en todo su cuerpo.

Entre un sueño profundo, Kir pudo sentir aquella aura que le hacía congelar, era como si por fin pudiera verlo con claridad. Podía sentir que lo que estaba más adelante era en realidad algo mucho más allá de sus posibilidades siquiera de lograr sobrevivir. Pero, como en su corazón también sentía que era algo más que un deber el poder llegar al fondo de este lugar y que el miedo que tenía no era más que unas cadenas que lo mantendrían muy lejos de su objetivo si no las tomaba y rompía. Mientras más profundo era su sueño, más era la forma en que percibía y afirmaba lo que tenía que hacer.

Kir, entre tantos pensamientos que lo seguían hasta en los sueños, todos le hacían la misma pregunta – si has ido con todas tus fuerzas y, como un loco y ciego, has olvidado que no hay nadie que te pueda sacar de esta situación en la que te has metido. ¿estas seguro de lo que vas hacer? O es simplemente un capricho que deseas realizar. El sueño de un héroe o algo similar que nunca va a ser realidad ya que no tienes nada de que te convierta en algo así – Kir, mientras sus pensamientos aún lo hacían entender que no podía seguir avanzando más a pesar de la convicción con la que dio inicio, de pronto se dio cuenta de algo que no pasaba y lo había evitado. Se despertó y dijo – Cierto, yo no he venido por nada de eso. No me importa ser el ser más odiado o ser alguien que se ha de convertir en una leyenda. Tampoco quiero ser el héroe de alguien más ni mucho menos de todo el reino. Yo he venido por una sola cosa y es ver a Gurak y detenerlo sin importar nada más – se levanto y, viendo que todo estaba bien, alzo nuevamente aquella campana.

Se levanto, sintiendo aún con fuerza aquella aura que le había paralizado desde que entro, se levantó y dijo – ya verás, no dejare que me llenes de miedo tan fácilmente y, aunque el miedo parezca apoderarse de mí, he de cargar con el e iré con todo esto en contra de todo lo que tengas preparado – y así dio un respiro profundamente. Viendo ya con más claridad, logro ver que la división que le hacía ver no era más que una ilusión y que la verdadera entrada era ese hueco en le se encontraba. Ahora sólo quedaba encontrar la forma de hacer que el camino se llegase a ser visible.

Viendo que no seria algo que el ponerse a pensar a la ligera le permitiese, tomo una roca de la cueva y la lanzo con fuerza, de tal manera que al chocar en contra de la pared, hizo una grieta. Kir, viendo que esta grieta dejaba salir aquella aura con más intensidad, comenzó a golpearlo con todas sus fuerzas hasta que esta ya no pudo más y termino destrozándose y dejando el camino libre para que él pudiera continuar.

Siguiendo con paso firme a pesar de las dudas, Kir se iba adentrando más y más hasta que vio como la salida de ese corredor le dejo mostrar un lugar mucho más grande dentro de la cueva. Este lugar, que está llena de pináculos afilados arriba, y con un bosque interno abajo, era como una caída libre del cual había posibilidad de que la salida de esta no fuese posible, ya que el escalar esta gran pared tendría que requerirse de una gran resistencia, sin mencionar que esto podría tardar hasta por unos dos días, lo cual era completamente absurdo de que alguien en su sano juicio entrara en esta trampa. Además, dejando eso de lado, al ser que se tendría que lanzar, no era segura el poder seguir vivo al llegar al suelo más bien parecía que era mayor la probabilidad de morir y el tener que preocuparse por salir de ahí ya sería lo último en que preocuparse.

Kir, sabiendo que este podría ser su final, grito con fuerza – ¡¡Que todo esto no es nada para mí!! ¡¡que importa lo demás que pase desde ahora!! – y así se lanzó al vacío sin pensar en una forma lógica. Mientras caía a gran velocidad, pensó – creo que seré el tonto más grande de todos – se rio y luego dijo – je, como si alguien me recordase y se preocupara por mí – todo lo que veía era como el panorama iba cambiando conforme se acercaba más al suelo.

Las criaturas que se podían ahora ver desde la distancia, eran todos muchos más fuerte que con los que se encontró durante las afueras de la cueva. Pero, por alguna razón indescriptible, junto los brazos de tal manera que él se convirtió en una flecha humana con el único propósito de ser como una bomba al tocar el suelo. Y así cada vez era más y más la cercanía al impacto que estaba por dar. Con esto en mente y sabiendo que era lo último, con la mano derecha tomo su espada y la saco poniendo esta como si fuese la punta de la flecha.

Kir, cerrando los ojos y viendo llegar su destino, pensó – si mi impacto terminando siendo un éxito, habré evitado que estos monstruos lleguen a ver la luz fuera de esta cueva y terminen haciendo más estragos. Pero, si no funcionara, no me arrepiento de todas formas el haber intentado esto – y comenzó a concentrar toda su energía en la punta de la espada, de la cual empezó a salir una luz dorada en la punta.

Los monstruos, viendo esta luz y sintiendo que debían de destruirla, empezaron a dirigirse en dirección a la misma. Con todas sus fuerzas dieron inicio a un gran bombardeo en contra de Kir. Ellos, que poseían grandes habilidades elementales, empezaron a lanzar sus mejores ataques. Pero, a pesar de ello, Kir logro evadir cada uno de estos y mantener su curso sin ningún inconveniente. El brillo, que cada vez se iba intensificando, era el último recurso de Kir por ir en contra de todo esto que le estuvo trayendo muy malos momentos.

Kir, sintiendo que todo podría haber sido mejor si fuera contra Gurak con quien finalmente terminara con este ataque pero, aunque sea esta pequeña parte de los que pueden ser del ejercito que había juntado, podría verse como una forma de lograr ganar tiempo para todos los que vienen por detrás. Eso es lo que creía Kir sin tomar en cuenta de que su propio ataque era incierto en ser lo suficientemente fuerte como para poder hacerles daño a todos o eliminarlos.

Estando ya en posición de poder tocar todo. Pero, como un despertar, sintió como que algo le llamaba y le decía – estas seguro de que aquí será el final de todo. Acaso no serás capaz de ver las generaciones que viene detrás de ti y encaminarlo en sus sueños por ver el nuevo día sin que tengan que temer a lo que sucederá – Kir, tomando la espada con la otra mano, recordó que aún tenia algo más que esta simple caída. El miedo que se había apoderado de él y se mantuvo con firmeza a pesar de su decisión en terminar muriendo, ahora se había convertido en algo más que no conocía.

Kir, unos segundo antes de impactar, dijo como un susurro – yo no soy alguien que ha de dejarse manejar por lo que la vida este llamando “destino” ni mucho menos por todos estos obstáculos que han de aparecer en mi camino. Hoy demostrare que mi poder es más allá de lo que cualquiera puede imaginarse –. Tomo con la otra mano su espada. En este momento que con las dos manos sostenía su espada, dio giros y giros. De tal manera que se volvió un remolino hasta chocar con el suelo.

El impacto que dio al hacer contacto con el suelo fue de tal manera que mando a volar a todos los monstruos que estuvieron a no más de un radio de diez metros a la redonda. Y, en el lugar que aterrizo, un gran cráter se había hecho. Entre una inmensa manta de polvo, se vio a lo lejos la silueta de Kir quien iba caminando y saliendo de esta.

Kir, que había logrado evitar su muerte, ahora sabia que nunca fue en vano todo lo que había sucedido durante tanto tiempo, pero el simple hecho de que su fuerza no la había podido usar en otras ocasiones, era la suficiente prueba de que el temor era lo que le había perseguido antes pero ahora ya no se dejaría dominar como fue en el pasado.

Entre toda esta conmoción, todos los monstruos fueron en su ataque. Kir, levantando su espada, comenzó a lanzar un ataque tras otro. Unos le daban golpes bajos como fusionaban sus ataques. De esta manera tos el lugar se vio envuelto en una tormenta de fuego, rayos que salían y recorrían de un lado a otro. Desde los diferentes ataques que hacían temblar toda la tierra, se vieron cómo eran levantadas montículos grandes y pequeños de tierra para impedir que Kir continuara su trayectoria. Entre picos afilados hasta agujeros que aparecían por debajo0 de sus pies, todo era evadido o era destruido hasta llegar a golpear a cada uno de los que estaban detrás de él.

Kir, que empezaba a emitir un aura oscura a su alrededor, mostraba una sonrisa malévola en su rostro. Esto, que no podía dejar de hacer ni mucho menos ocultarlo, era completado con una mirada afilada que les advertía a todo el que se cruzara en su camino que no deberían de interferir y seria mejor si es que se apartaban por completo, si valoraban sus vidas. Sin hacer caso a este aviso, se veía a cada instante rodeado por más y más monstruos, hasta que Kir empezó a cansarse de seguir con esto.

Por ello, una vez recobro la cordura, vio que la situación en la que se hallaba no era favorable en ni un sentido que tratase de pensar. Por tal razón, mientras jadeaba debido al cansancio, posiciono su espada detrás de él para poder tomar fuerza mientras corría con todas sus fuerzas y, de esta forma hacer una salida entre todos estos monstruos. Lo primordial en este punto era el poder conseguir un lugar donde poder descansar mientras recuperaba fuerzas para continuar con este viaje.

Kir, fijando con una mirada afilada una pequeña cueva a lo lejos, silenciosamente se abrió paso entre todos ellos hasta haberlos perdido y estar ya casi por llegar a este lugar. Deteniéndose, se apoyó en un árbol mientras trataba de recuperar el aliento. El sudor que recorría por su frente, era la mayor muestra de que él ya se encontraba en su limite y podía terminar colapsando en cualquier momento. El haber peleado y sacado toda su fuerza que siempre mantuvo guardada de un solo golpe, fue demasiado como para poder medir hasta donde le era posible resistir.

Dando la vuelta para ver que no le siguiera ni uno de los monstruos, siguió caminando hasta poder llegar al único lugar que consideró seguro para pasar la noche. Mientras caminaba, su mente aún se encontraba nublado y no le dejaba recobrar por completo sus pensamientos. Lo único que podía decir ahora era que el ahora siniestra que le rodeaba no se había ido por completo. Era como si de repente había perdido la cordura, volviéndose en una persona que no hace más que matar y abrirse paso entre todos hasta poder ver su meta enfrente de él. El ver que Gurak podría ser el que esta enfrente de él y fuera esta la única lucha que desearía hacer y los demás se volvían insignificante en su mente y Gurak se volviese su único objetivo. Un objetivo que no esta aún completo al ser incierto lo que realmente quería hacer al llegar estar frente a este.

Kir, recostándose en un lado de la oscura cueva, pudo su mano derecha sobre su brazo izquierdo debido al dolor que tenia en esta parte tras ser lastimado mientras escapaba. Sin pensar más y estar completamente fatigado por todo lo que sucedió durante este día y seguir viendo que logro, de alguna manera lograr mantenerse con vida. La fatiga, que no era únicamente física, había llegado a su limite por lo que termino conciliando el sueño en cuanto logro componerse bien en aquel lugar.

Al llegar el día siguiente, Kir se propuso continuar hasta llegar al centro, donde parecía que podría ser el lugar donde se encontraba Gurak. Por ello, una vez comiendo algo y viendo si había frutas o alguna planta comestible mientras caminaba, noto que todo estaba de alguna forma muy tranquila sin lograr haber algo que llegase a quitarle esa sensación de poder mantenerse con la guardia baja.

Mientras seguía caminando, vio a lo lejos una pequeña casa. Esto le parecía raro ya que no era conveniente para alguien vivir aquí. Pero, al reaccionar como es que él entro en este lugar, pensó – y si la persona que esta en este lugar hizo una locura como lo hice yo, y ahora tuvo que quedarse viviendo aquí sin poder encontrar una manera de escapar. Y si… – con una expresión de preocupación – si es que ya no hay nadie que viva ahí siendo que este también se convierta en mi vida de aquí en adelante – sin más que aceptar si este fuese su destino de ahora en adelante, continúo acercándose a esta casa. La cual, tras examinar desde fuera, no parecía dañada ni nada más bien parecía estar en mejores condiciones de las que podía esperar desde que la vio. Las paredes, a pesar de estar hechas de madera, no estaban deterioradas ni dañadas por algún tipo de hongo o plaga. También al ver que la puerta estaba abierta, entro y pudo notar que el interior estaba muy limpio como para decir que nadie vivía ahí. Al seguir explorando la casa, noto que en ella se encontraban varios cuartos muy bien cuidados. Al llegar a ver la cocina, noto que esta, de alguna manera, contaba con agua y estaba llena de frutas y verduras como condimentos para cocinar.

Kir, al ver que alguien vivía aquí, pensó – será mejor que espero afuera para que no termine pensando mal quien sea que viva aquí. No deseo causar un problema que lamente después por ser imprudente – se dio la vuelta para dirigirse a la salida. Pero, en cuanto termino de dar la vuelta, vio a una señorita malhumorada y enfadada que lo miraba con gran desprecio.

Kir, que estaba por dar una explicación por el cual se encontraba dentro, se vio de pronto en una situación un poco peligrosa. Esto fue debido a que la señorita dio comienzo a una pelea. Los trastos que estaban bien guardados, de pronto estaban todos rotos. Aquella cocina, en cuestión de unos minutos, se había vuelto en un completo desastre.

Tras haber pasado ya todo, se podía ver en aquel escenario a un hombre completamente jadeando y a una mujer sobre él. La mujer, que sujetaba las dos manos del hombre y no dejaría que se moviera ni por un poco, se podía notar como ella también estaba tratando de retomar el aliento. Los dos, que se miraban uno al otro, denotaban que esto no estaba bien. La cocina hecha un desastre y el calor que se desprendía, termino con unas lagrimas de la señorita que decía – ¿cómo puede ser que halla alguien que interrumpa mi casa en cuanto salgo? ¿no pudiste sólo seguir sin tratar de poner tu sucia mirada en el hogar de alguien más? – Kir, apartando su mirada, dijo con voz de culpa – lo, lo siento. No era mi intención el tener que entrar en tu casa. Es sólo que me dio curiosidad el ver que había alguien viviendo aquí y que no era el único en este lugar – ella – si eso era todo lo que tenia que hacer, no tenias que destruir mi casa – Kir, enojado y en desacuerdo, contesto – ¡¿ah?! ¿Cómo que destruí tu casa? Fuiste tu misma quien hizo esto. Yo estaba por salir cuando llegaste y comenzaste hacer un gran alboroto. Además, ni siquiera me dejaste dar una explicación – de pronto se escucho el gruñido del estómago de Kir. La señorita, que viéndolo con enojo, se quito de encima de él en cuanto escucho eso y dijo – ve y sólo siéntate en el comedor – Kir, avergonzado – gra… gracias – y se retiro de la cocina sin decir algo más.

En cuestión de unos minutos, Kir ya estaba comiendo una deliciosa comida. El, mientras comía como si no hubiese un mañana vio que la señorita, a pesar de encontrarse de mal humor por lo pasado, considero el hacerle esta comida y no dejarle quedarse sin hambre. Kir, que se sentía más cómodo al verla cerca de él, le hacia perderse en una completa calma y ya no prestar atención a lo que había estado sintiendo desde que entro en la cueva.

Una vez termino de comer, agradeciéndole a la señorita, dijo – hey, sabes – dio una sonrisa – que piensas si salimos de aquí – ella – dime, ¿hay algo bueno fuera de este lugar? – Kir, sorprendido, dijo – cómo, acaso no has estado fuera de este lugar – ella – pues, bueno, salir de este lugar nunca trae nada bueno – Kir pensó al escuchar esto – cierto, si ella vive aquí sola, por supuesto que no hay nada bueno fuera de esta casa. Los monstruos que están al acecho en cada momento es algo con lo que ha tenido que lidiar por si misma. No puedo dejar que ella continué aquí – Kir – sabes, hay muchas cosas buenas fuera de aquí que de seguro te gustara. Pero, antes de ello, debemos de salir de este lugar y te mostrare lo bueno de este mundo fuera de la cueva – ella – si es tan bueno, dime ¿por qué razón estas tú aquí? – Kir – estoy aquí por Gurak – ella, como entrar en shock, pensó – este humano, está aquí por Gurak. Que trae en manos para entrar en este lugar únicamente por ello. Será mejor que lo averigüe antes de que esto termine en algo malo – luego di9jo – dime, que es lo que te interés a de Gurak – Kir – bueno, para ser sincero, no lo sé con claridad – ella pensó – este tipo, acaso es un idiota o qué. Como puede estar aquí buscando algo sin saber el por qué. Me da ganas de golpearlo hasta que quede inconsciente, tal vez así pueda pensar con más claridad que así como se encuentra en este momento – Kir – pero, sé que cuando me lo encuentre sabre lo que deseo hacer con Gurak – ella – hacer. Que esta pensando este idiota, es que no tiene cerebro en esa cabeza suya – mientras Kir pensaba – es cierto, debo de ir en contra de Gurak. No sé como será ese día, lo único que puedo decir es que debo de ir por todos los que han caído en sus garras. Por ello sabre lo que he de hacer cuando lo tenga enfrente de mí – ella – si tanto es que quieres ver a Gurak – desvió por un momento su mirada – por lo menos sabes como se ve ¿verdad? – Kir – por supuesto que no lo sé – ella – ¡¡¡¿QUÉ?!!!, ¡¡entonces como piensas reconocerlo!! – Kir – es simple, cuando lo vea lo sabre. Lograré sentir que se trata de Gurak en el primer momento en que lo vea frente a mí – ella, ya con dolor de cabeza por esta conversación – bueno, has lo que quieras, no importa lo que termines haciendo. No estoy tan segura si lograras reconocer a Gurak cuando lo tengas en tu vista, pero, lo único que puedo hacer es darte suerte con ello – Kir – gracias, pero me gustaría que tu tamb9ien me acompañaras en este recorrido – ella, pensando – cierto, debo de conocer como son en verdad los humanos como cuales son sus debilidades. Puedo aprovechar esta oportunidad para poder conocerlos mejor y así saber que tan fuerte son realmente –, dijo – creo que puedo acompañarte, pero déjame decirte una cosa – Kir – ¿Cuál? – ella – no vas a encontrar a Gurak en ni otro lugar de esta cueva, por lo que te sugiero salir de aquí e ir en su búsqueda en lo más profundo de las montañas olvidadas – Kir – y ¿cómo es que sabes eso? – ella – créeme, yo sé mejor que nadie a donde desea ir Gurak como sus intenciones. Por lo que no deberías de dudar en mí por un solo segundo – Kir – bueno, no sé si pueda hacer eso – ella – vamos, acaso hay alguien más que pueda vivir en este lugar como lo hago yo – Kir pensó – tiene razón, si Gurak estuviera en este lugar ella no estaría viva. Si lo que hace es dejar un desastre en todo lugar donde pase, este lugar estaría destruido y ni ella podría estar viva en este momento – luego dijo – está bien, creeré en la dices e iremos hacia donde has dicho – ella – está decidido, en ese caso, sólo déjame empacar algunas cosas y podremos irnos – Kir – de acuerdo – reaccionando mientras ella se daba la vuelta para ir a empacar lo que iba a llevar, dijo – por cierto, ¿cómo te llamas? – ella – bueno, mi nombre no es tan importante – Kir – pero me sentiría mal si no sé cómo te llamas – ella – está bien, puedes llamarme Guk – Kir – mucho gusto Gur, mi nombre es Kir. Pero “Kr” suena como un nombre extraño para una mujer – ella – no sé por qué lo dices pero yo considero que tu nombre es mucho más raro que el mío, así que preferiría que no te metieras con mi nombre – Kir, al ver una aura peligrosa alrededor de ella mientras le decía esto, le hizo ver que sería mejor que cuidase sus palabras y respondió inmediatamente – no lo volveré a mencionar – Guk – gracias – y continuó con lo que estaba haciendo.

Algo inesperado en las montañas olvidadas

Al salir de aquel lugar, comenzaron a dirigirse hasta lograr llegar a ver que los monstruos estaban esperando a sus nuevas presas con tanta paciencia que no podrían decir si esto era como la hora de casería. El premio que estaba en juego en este momento era algo mayor a lo que ellos habían sentido antes. Sus instintos les decía que debían de estar preparados para todo lo que venia y si lograban su objetivo terminarían con una amenaza mayor a la que podrían haber imaginado antes.

Por ello, sin hacer ruido, Kir tomo la mano de Guk y no dejo que hiciera ni un ruido mientras analizaba con una detallada mirada lo que hacían ellos. Viendo que no sería tan fácil el pasar a través de ellos sin tener que exponerse al peligro, esto era sin mencionar que toda la adrenalina que tuvo el día anterior no le ayudaría en esta ocasión y seria algo descabellado el tratar de jugar con la suerte que tuvo la vez pasada. Kir, también tomando en cuenta que en esta ocasión no andaba solo, aunque lograse volver a sacar toda la adrenalina que tuvo el día anterior, no podría protegerla ya que su razonamiento se perdería con ello y esto terminaría en una tragedia más que lamentaría por toda su vida.

Así que, viendo que todos comenzaron a juntarse en ese punto, le hizo una seña con la mano a Guk para que le siguiera y lo rodearan. Pero Guk, viendo que no seria buena idea lo que pasaba por su mente, le susurro – hey, no vayas por ahí. Yo conozco el lugar indicado para poder salir de este lugar y poder cambiar nuestra suerte. Pero debes de seguirme. Si no lo hacer, no puedo asegurar que puedas quedar ileso de esto – Kir, pensando – cierto, no puedo negarme a lo que ella dice. Además, no puedo hacerme el listo cuando apenas llevo unos días desde que entre en esta cueva, sin mencionar que sólo llevo un día, bueno, dos con el día de hoy aquí abajo. Y, en el caso de Guk, tiene mucho más tiempo y conoce el lugar mejor que yo. Si no fuese así, ella ya no estaría viva en este momento –, luego susurro – esta bien, te sigo – Guk asintió con la cabeza y lo guio por el lado izquierdo, que era el lado contrario del que deseaba tomar Kir.

Comenzaron a caminar sin hacer mucho ruido y, aprovechando que los monstruos por alguna extraña razón no lograban prestarles atención a sus presencias, era la mejor oportunidad que podrían tener para salir sin tener que pelear y tener una mala forma el final de este. Sin embargo, bajo la guía de Guk, ahora ya se encontraba yendo por otro camino el cual era completamente seguro.

Mientras estaban pasando de un lugar a otro, Kir noto que en ni un momento se encontraron con monstruos o algún otro obstáculo. A pesar de ser esto algo muy sospechoso, Kir siguió sus instintos que le decía que en este momento puede confiar completamente en Guk y que todo saldría bien.

Conforme pasaban de un lugar a otra, tuvieron que caminar por bastante tiempo. Subieron algunos lugares montañosos como el bajar por algunos barrancos. Esto, hasta cierto punto, era un poco increíble el que todo esto fuese posible dentro de una cueva, sin mencionar que la iluminación que era conforme le día de afuera. Por ello es que se podía distinguir bien el día y la noche. Había algo que hacia que todo lo que contemplaba era lo suficientemente preparado para la supervivencia y la coexistencia de todos los que habitaban en aquel lugar. Pero, el conocer que este lugar era el más peligroso para los humanos, no se podía ignorar que se encontraba en una clase de guardería de los que después de que logren salir de ese lugar se convertiría en una completa locura y destrucción para ellos. Kir, tomando como base el destruir a Gurak, no pensaba que era necesariamente tomarlos a la ligera. En su mente tenía que, después de tratar con Gurak, él tendría que volver y encargarse ellos también para que no llegase hacer ni un estrago en el reino.

Luego de haber pasado ya unos cinco días, al fin se vieron frente a la gran pared que deberían de escalar para salir de es lugar. Lo que quedaba ahora era conseguir la forma de poder subir sin que los atacaran y más importante aún, el poder resistir escalar sin para por unos dos o tres días seguidos. Puesto que la inmensa pared era lo suficientemente alto que no sería posible conseguir como descansar. Era como una trampa mortal y, a pesar de haber logrado sobrevivir una vez, no significa que lo haría una segunda vez como fue la vez anterior.

Guk, mirando la pared como algo insignificante, dijo – toma mi mano y no la sueltes por nada. A partir de ahora yo me encargare de todo – Kir, sin dudar un momento en sus palabras, tomo con fuerza la mano de Guk. Ella, teniendo en cuenta la fuerza de Kir, se preparó para saltar. Guk, cerrando sus ojos por unos segundos, mientras en su mente comenzaba a calcular las coordenadas para que esta acción no fuese en vano. Luego, abriendo sus ojos, miro fijamente la pared y visualizo su objetivo que era el llegar a la cima de esta.

Guk, saltando con fuerza, jalo a Kir como si se tratase de una hoja de papel. Guk, con tan sólo un salto, con la fuerza que empleo, logro llegar hasta la mitad de la pared. Al tocar la pared, como si se tratase de un camino completamente recto, ella dio inicio el escalar en esta. Guk, corriendo con una gran velocidad, se vio una gran ventisca de polvo que se levantaba detrás de ella.

Esta pared, que Kir había creído que era completamente imposible o un gran reto el poder escalarla, ahora lo veía desde otro punto de vista. Kir, sin soltar para nada la mano de Guk, miro por un instante su rostro y la expresión que tenia en ese momento. Kir, mientras se fijó en esto, pensó – no me había dado cuenta que ella tenia una expresión de estar determinada y que nadie se lo puede quitar. Al parecer tiene una línea trazada que nadie podrá llegar a borrarlo tan fácilmente. Sin mencionar que – por un momento pudo notar algo que nunca había hecho, era sus ojos azules que cambiaban de un momento a otro en rojo y viceversa – esto me recuerda que… esos ojos los había visto en algún lado. Pero nunca creí ver unos ojos que cambien tan repentinamente de color. ¿por qué no lo pude notar antes? – de pronto se vio la cima de esta gran pared.

Al estar a punto de llegar, Kir vio por un momento hacia abajo, pero, debido al polvo que se había levantado, no logro ver nada. Luego volvió su mirada a la cima, la cual ya estaba a unos cuantos pasos más de lograr estar fuera de este gran agujero.

Al llegar a la cima, Guk no parecía haberse cansado en lo más mínimo. Mientras tanto, Kir, se había sorprendido la fuerza y lo habilidosa que debía de ser Guk, ya que nadie lograría hacer eso si no tenia un gran entrenamiento para hacer. Sin embargo, el simple hecho de seguir como si nada hubiera sido esta hazaña que había presenciado, significaba que contaba con una gran resistencia que no se ganaba tan fácilmente. Esto hizo a Kir preguntarse de quien era en realidad Guk.

Guk, una vez que estaban ya ahí, comenzó a caminar en dirección a la salida de esta cueva. Kir, regresando rápidamente en sí, miro atrás y luego le siguió. Sin siquiera ser conocidos de hace mucho tiempo, el ver que ella pudo confiar en él, a pesar de que era un completo desconocido hasta hace poco, era una gran ventaja para poder salir de ese lugar, pero también significaba que para ella él no significaba el más mínimo peligro.

Al ver que estaban ya fuera de aquel lugar y la luz del sol se podía ver al frente. Kir dijo – al fin podré salir de aquí y continuar mi búsqueda de Gurak –. Mientras tanto, Guk sólo lo miró fríamente y continúo caminando sin ponerle mayor importancia. Entre una y otra cosa que había pasado durante el corto tiempo en que estuvieron ahí adentro, era algo de lo que Kir podría llegar a contar de haber entrado en un lugar tan peligroso y poder seguir vivo para contarlo.

Una vez que salieron de la cueva, el atardecer se aproximaba. Guk, viendo que no era necesario apresurar las cosas, le dijo a Kir que sería bueno que tomaran un descanso y continuarían el siguiente día con su marcha. Sin objeción alguna, Guk saco unas sabanas que llevaba consigo para poder cubrirse del frio y, para no cargar con mucha carga que terminase siendo innecesaria, sólo traía con ella lo que considero más importante.

En el caso de Kir, que no portaba nada de eso, sólo tuvo que aprovechar el calor que les proporcionaba la fogata que hicieron para cocinar los alimentos y mantener cierta distancia de Guk. Esta distancia lo hacía porque ella no quería que estuviera demasiado cerca.

Al día siguiente, los se levantaron con le salir del sol. Tomando algo ligero y nutritivo como desayuno, dieron inicio a su travesía hacia las montañas olvidadas. Según se contaba que estas montañas obtuvieron ese nombre al ser que una vez fue un lugar en el se fundo un gran reino que después termino en la ruina y ya nadie recuerdo el motivo, incluso se cree que este podría ser un simple cuento que se a traído de generación en generación. Pero, la misteriosa aura que trae consigo el simple hecho de verlas es lo que siempre le hace honor a su nombre, esto sin mencionar que nadie ha ido ha ese lugar debido a que los monstruos están cubriendo el paso hacia ese lugar, volviéndose en un camino muy peligroso conforme se acercan a este sitio.

Desde el avance en este camino, Kir trato de mantenerse siempre en alerta y ver que todo estuviera completamente bien y sin presentar ni un peligro mayor a la que pudiesen soportar. Sin embargo, entre la distancia de dos desconocidos, lo cual no se podía ver de otra manera la ser que no tenían mucho tiempo de haberse conocido, los dos mantenían silencio durante el camino y sólo se centraban en mantener en mente lo que cada uno estaba buscando sin preguntar al otro su verdadera intención, el cual era obvio que había más de lo que aparentaban.

Mientras iban logrando ir en contra de cada una de las dificultades que se les presentaban, los dos daban por sentado que era mejor mantener el distanciamiento. Este instinto que les marcaba que era imprescindible seguir así y no acercarse demasiado al otro si es de que deseaban que nada se convirtiera en la interferencia de lo que buscaban en sí, posiblemente estuviera en lo cierto y el que le hicieran caso era la mejor decisión que pudieron haber tomado. Sin embargo, el mantener este distanciamiento durante el tiempo que fuese necesario en este viaje, no significaba que tendría que ser necesariamente lo más fácil si al ser que ellos dos de vez en cuando tendían en hacer más de algún intercambio de palabras.

La incomodidad, que no existía, como la vergüenza, que se había desvanecido más bien parecía que trato de nacer, pero no logró hacerlo, fue la chispa que pudo hacer que su relación mejorara o empeorara en tan poco tiempo. Entre las tácticas que empezaron hacer, los dos lo hacían en completa sincronía que las palabras sobraban, lo único que necesitaron fue hacerse una o dos señas para entender el papel que deberían de tomar cada uno para mantener el paso y no ralentizara el tiempo que recorrían para llegar a su destino.

Al estar frente a la entrada a las montañas olvidadas, era algo muy raro el ver que era completamente calmado y sin nada que fuese peligroso para cualquiera que llegase a ese lugar. Kir, que estuvo viendo que este lugar se encontraba lleno de muchos frutos y era completamente habitable para todos, se preguntaba si esto esta bien. En su interior sentía que algo no encajaba. El conocer si eran las historias y los rumores que escucho sobre este lugar lo que estaba mal o el que estuvieran pasando por alto algo que se escondía en ese lugar, eran las únicas cosas que se le pasaban en la mente.

Guk, viendo también que había algo mal, decidió detenerse al estar casi por llegar a la pradera que se encontraba en medio de estas montañas que la rodeaban. Mirando hacia atrás, logró darse cuenta que las montañas servían como si fuesen los guardianes de ese lugar. Pero, lo que no lograba entender, era si estaba bien si seguían avanzando sin tomar en cuanta el peligro que debía de guardar este lugar.

Sin vacilar por un momento, los dos se vieron fijamente y, comprendiendo que ambos pensaban lo mismo acerca del panorama que le daba este lugar, decidieron avanzar hasta llegar al centro de este lugar y ver lo que realmente les escondía a los dos. Pero, entre las sombras de los árboles, una silueta o más bien dos, los seguían con mucho sigilo y una distancia razonable haciendo que ni uno de los dos se diera cuenta de sus presencias. Sin embargo, entre más se adentraban y la llegada a este lugar era menor, una pequeña pared muy delgada y que era transparente para no ser notado tan fácilmente, fue lo que les detuvo a los dos. Guk, dando un paso adelante, coloco su mano derecha sobre la barrera y, cerrando los ojos, intento entender de que se trataba este antes de atravesarlo. Por ello, Kir, manteniéndose al margen en esta ocasión, miro de un lado a otro para estar seguro de que no hubiese nada mal o que alguien les estuviera siguiendo y preparado para atacarlos.

Guk, saliendo una luz negra rojiza de su palma, logro abrir una pequeña abertura en esta barrera y, luego de hacer esto, asintió con la cabeza para indicarle a Kir que era posible continuar. Kir, viendo esta señal, la siguió hasta entrar en esta barrera la cual, cerrándose al estar dentro los dos, era como si se tratase de una trampa. Los dos, viendo un poco nerviosos a los lados, se cruzaron sus ojos, como si la vista del otro también fuese la suya, y luego continuaron recto.

Al ser que esto no era como un tipo de espejismo, el lugar era tal y como lo habían visto antes de entrar en la barrera. Por ello, pudieron confirmar que la barrera no era otra cosa más que una forma de seguridad para que nadie pudiese entrar en este lugar. Sin embargo, el motivo por el cual era posible notar lo que hay dentro de la misma sin intentar ocultarlo, no parecía una forma razonable de proteger este lugar. Sino, lo que les daba a entender, era como si se tratase de una arena de batalla, en la cual únicamente pueden ingresar los más fuertes mientras los débiles permanecían fuera para no ser lastimados.

Conforme se acercaban al centro de esta pradera, se dieron cuenta que, sin mencionar la gran y extensa vegetación que había alrededor del lugar, no había nada más. Luego, viendo al frente que se encontraba un tipo de arena hecha de piedra y acero. Esta arena era completamente plena y no contaba con nada más. Si este lugar no se tratase de un lugar de la cual no tienen mayor conocimiento, podrían dar por asentado que era un buen lugar para poder afrontarse diferentes personas y poder hacer un gran espectáculo con su fuerzas y destrezas que poseía cada una de ellas.

En este gran escenario, al acercarse a la arena, de la nada se vieron como dos personas saltaron de la nada y aparecieron delante de ellos. Se trataba de un hombre y una mujer, estos dos que se paraban de forma muy arrogante, dijeron a la vez – hoy tenemos nuestras presas – luego, la mujer, continuó diciendo – ya ha pasado tanto tiempo desde que vi a un par de personas apareciendo en este lugar. Saben, durante todo este tiempo siempre he estado un poco cansada de esperar a encontrar con quien jugar – el hombre – no se lo tomen muy a pecho. Pero, como ella dijo, los monstruos que han aparecido por aquí no han sido para nada divertido el aburrimiento es lo único que hemos tenido. Pero, ahora que ustedes han logrado traspasar nuestra barrera, significa que deben de valer la pena para pasar el rato. Así que – los dos a la vez – sin nada más que agregar es tiempo de que la pelea empiece – y se lanzaron en contra de Kir y Guk sin darles tiempo de decir algo.

Entre cada uno de los ataques que ellos dos iban lanzando, eran esquivados por Kir y Guk. Pero, mientras más tiempo pasaba, ellos iban aumentando la velocidad con la que intentaban golpearlos e incluso les hacia retroceder un poco a los dos. La manera en que estos dos tipos les trataban de golpear era tan de3liberado que no era tan fácil saber lo que tenían pensado hacer, sin mencionar que no tenían un control en si de sus ataques. Por ello se podía decir que se basaban más que todo de su fuerza y velocidad.

Guk, que era atacado por la mujer, comenzó a pensar – ella no es como alguien contra quien me halla enfrentado antes. Pero, debo de admitir que será una buena forma de podre calentar. Ya hace mucho tiempo que no me muevo y, si no hago un poco de ejercicio y entrenamiento, creo que terminaría siendo una completa vaga. Eso sin mencionar que una se pone rígido – y dio una pequeña sonrisa de estar a gusta con lo que estaba pasando. Kir, que trataba de mantener el ritmo de su contrincante, pensaba – si no me apresuro en encontrar una forma de poder contraatacar será mi fin. Pero, como nunca había visto a personas como ellos, no creo que pueda reaccionar tan rápido como ellos. Sin embargo, me parece que ellos no conocen nada más que golpear a su contrincante. La única forma de saber cuales son sus habilidades o si mi deducción es correcta, es que consiga ver una abertura para hacerlo actuar como es debido – y continúo defendiéndose de cada ataque.

Conforme los puños de estos dos empezaban hacer estragos el lugar, Kir y Guk consiguieron, en un descuido de ellos, lograr contratacar. Estas dos al lograr apenas detener el ataque que les dieron, mientras dejaron una gran marca al ser que les hicieron retroceder a la fuerza. Por ello, viendo que estos dos intrusos no eran tan débiles, dijeron – esto es interesante – luego comenzaron a correr para reencontrarse con Kir y Guk mientras iban intercalándose entre ellos para poder despistarlos.

En la mira de los dos no se encontraba Kir, a quien en realidad deseaban atacar de primero era Guk. Si lograban acertar con éxito el golpe que tenían preparado, podrían decir que es uno menos. Pero, cuando estuvieron a punto de dar este golpe, Kir se interpuso entre ellos. Guk, que miraba el fin de Kir con este golpe, pensó – creo que no podre quitarlo a tiempo – y, a la vez, empezaba a emanar de ella un aura tenebrosa.

Al ser absorbido el ataque por Kir, quien quedo de pie, pero sin poder dar un paso al frente, fueron rápidamente contratacados por Guk. Al ver como salía por arriba en su encuentro, los dos trataron de separarse inmediatamente, de tal manera que este ataque sorpresa no les llegase afectar. Sin embrago, al sentir en sus cuerpos recorrer este miedo que emanaba del aura de Guk, se quedaron paralizados, mientras pensaban – quien rayos es esta gente. ¿contra quién es que nos hemos metido? – y recibieron el golpe de Guk, que hizo estallar todo ese lugar a no más de unos dos metros a la redonda.

Kir, quien fue testigo de este poder y, que a puras penas logro sobrevivir al ser golpeado por el poder que desprendió tal impacto, se encontraba aún de pie. Pero, entre la gran cortina de polvo que se desplego, salieron los dos contrincantes con una gran sonrisa en sus rostros. La mujer decía – saben. Hacia ya mucho tiempo que no me divertía tanto como el día de hoy. Creo que no debemos de seguir subestimándolos, ¿verdad? – el hombre – tienes razón, si no hubiera sido por que logramos reaccionar a última hora, esto seria un completo desastre. Pero, ya es tiempo de que dejemos de jugar y nos pongamos serios. Por ello, prepárense – y volvieron atacar sin contenerse en esta ocasión. El único fin ahora era deshacerse de ellos dos y no volverlos a subestimar.

Guk, que se encontraba jadeando por la fuerza y energía que tuvo que invertir en tal golpe, estaba casi agotada y no podría continuar por mucho tiempo más. Por ello, Kir, tratando de poder moverse, noto que algo empezaba a cubrir su cuerpo. En ese momento entendió que debería dejarse llevar nuevamente. Si fuese algo tan fácil el comprender que el poder que estaba ahora en su interior era mucho más de lo que podría manejar, él ya lo hubiese usado desde que inicio esta batalla.

Kir, pensando – bueno, después de todo no hay nada gratis. Y, como ya nadie debe de estar esperándome, ya sólo queda ahora dejar que todo fluya sin parar – cerro los ojos. Y, como una niebla negra y espesa que empezaba a surgir desde sus pies hasta llegar a su cabeza, sus contrincantes decidieron dejar a Guk a un lado y deshacerse de Kir antes de que se vuelva un completo peligro.

Con gran desesperación, los dos juntaron sus puños y dieron su mejor golpe que les era posible. Pero, siendo ya demasiado tarde, vieron como un gran estruendo se dejo oír mientras ellos eran lanzados en el aire hasta caer. En ese momento en que rebotaron en la tierra y escupieron lago de sangre, dirigieron la vista a Kir. Pero, al verlo, vieron un gran aura oscura y densa que emanaba a su alrededor.

Mientras trataban de comprender sus posiciones, se dijeron entre sí – pero, ¿Qué es esto? Si nosotros termináramos siendo los malos de la historia, entonces por qué él no deja sacar esta gran aura de ser un villano como nosotros en lugar de ser un héroe que salvara a todos –. Sin perder de vista lo que tenían delante de ellos, se dispusieron a levantarse y contratacar otra vez. Sin embargo, al levantarse, sólo sintieron una mirada asesina detrás de ellos que fue seguido por una gran tormenta de sangre a su vista. Después de ver esta lluvia de sangre, los dos cayeron al suelo y, con la última gota de conciencia que les quedaban, dijeron – ya hemos recordado. Nos equivocamos al elegir contra quien luchamos. Ya que ella es G… – y su conciencia se perdió por completo, dejando así la muerte de los dos.

Kir, que estaba ya fuera de sí, vio a Guk y se dirigió en su contra para atacarla. Pero ella, levantando la mano y dejando salir su aura nuevamente, dijo – tú no puedes ir en contra de mí, así que deja de causarme problemas – gestas dos auras chocaron una contra la otra, haciendo a Kir decir – aún no es el momento para ninguno de los dos… – y después de eso caer en el suelo ya completamente desbastado. Guk, que sintió esta gran aura que casi se le igualaba, dijo – creo que termine encontrándome con quien no debía, pero hora ya es tarde como para… – y también termino desplomada en el suelo. De esta manera se dejó un panorama sangriento, donde los únicos sobrevivientes fueron los dos intrusos. Sin querer, los dos dejaron salir parte de lo que ocultaban, el cual no era otra que su fuerza a través de la oscuridad. Pero, la mayor pregunta que se tenía en ese instante era el por qué los dos compartían esta misma característica. Esto fue tan confuso, en este lugar será que los héroes de verdad existen o todos se terminaran cubriendo por las tinieblas de esta oscuridad. La última cosa que los dos recordaran es que el lugar en la que terminaron luchando no debían de haber matado a sus guardianes, ya que no saben en sí si lo que protegían era algo tan importante que no había nadie más para hacerlo que ellos.

3 Un par problemático

Después de todo lo sucedido en aquel lugar, todo comenzó a ir como si nada hubiese pasado en primer lugar. Por ello, Kir y Guk, continuaron su caminar por la pradera. Al ser que este lugar no era como se pintaba. La forma en que varias bestias se mantenían al margen de este lugar y únicamente los más fuertes se atrevían a dirigirse a ella, es el paradigma que ocultaba.

Al ser que iban viendo que la arena en ni un momento se termino usando para el combate que tuvieron contra esa pareja que los desafío, pensaron que sería mejor tener que examinar que era en realidad este y porque no lo usaron. Pero, por más que intentaron dar vueltas alrededor de la misma o pararse en ella, no hubo nada diferente. Todo lo que estuvieron haciendo durante este tiempo, termino siendo en vano y tiempo perdido.

Al darse por vencidos, continuaron viendo que había más allá de esta pradera y que no tenían ni un motivo por el cual continuar en este lugar. Sin mencionar que la pelea les hizo darse cuenta de que sus poderes eran más allá de lo que tenían en mente el uno del otro. Si no fuese tan difícil de preguntárselo al otro sin llegar a ser que comenzara a dudar el motivo por el cual quería saber, no tendrían que quedarse esperando a encontrar las respuestas con el pasar del tiempo.

Al ir avanzando hacia delante, decidieron continuar su camino en medio de unas de las montañas del olvido, como tratando de tener que volver a subir y bajar la montaña al ser más fácil sólo pasar en medio de ella. La forma en que la barrera les permitió salir sin tener que aplicar nada a ella, le hizo más fácil el tener que pasar y, de esta manera, hacer un menor tiempo para llegar a su próxima parada.

Al comenzar adentrarse en medio de las montañas en dirección al este, todo parecía ser tranquilo. Bueno, esa sería una buena definición si no se tratase de que en realidad una espesa neblina comenzó a descender sobre ellos. Para no terminar por camino separados, tuvieron que juntarse un poco más de lo usual, siendo que siempre tomaban una cierta distancia durante todo el viaje que hicieron entre los dos. La forma en que este bajo no era nada normal. Al ser que el sol ya tenía unas tres horas desde que salió y el ser que estaba completamente despejado cuando entraron, podían notar que era como una clase de trampa. Guk, que pensaba – esto… ¿acaso será alguna clase de hechizo? – mientras miraba que la silueta de Kir se iba perdiendo cada vez más entre la espesa neblina. Sin importar lo tan hábil que fuese ni la buena visión que tuviese, el perderse en esta neblina era algo muy probable.

Kir, que, viendo apenas la silueta de Guk, pensó – creo que seria mejor si la toma de la mano a que la termine perdiendo de vista. Pero, hay algo que me incomoda de esta situación – y rápidamente tomo, en cuanto logro verlo, la mano de Guk con fuerza, de tal manera que Guk dijo – Auch – algo enojada, le continúo diciendo – debes de ser más cuidadoso, si no lo eres, me dejaras lastimada mi mano – Kir – perdóname, no era mi intención. Sólo quería que no terminemos separándonos y perdiéndonos solos en este lugar – y le tomo de la mano con menor fuerza, Guk – tienes razón en eso. Pero sólo no lo hagas descuidadamente –.

Mientras seguían avanzando, todo era cada vez más difícil de distinguir lo que estaba frente a ellos. Si no fuese por que se tomaron de la mano para no perderse, ya estarían distanciados. Sin perder el rumbo, trataron de seguir a sus instintos como una brújula. Guk, que era quien iba al frente, arrastraba a Kir con ella sin decir una sola palabra.

Kir, dándose cuenta que si continuaba así, después de darse cuenta que estaba casi como caminando en círculos, dijo – creo que será mejor que tomemos un descanso – Guk – no podemos hacer eso – Kir, sorprendido ante la respuesta de Guk, respondió – ¿por qué? – Guk, dirigiendo su mirada de un lado a otro – creo que ya es demasiado tarde como para regresar y sería una mala idea si tomamos un pequeño descanso en una situación como esta… – de pronto se detuvo.

Guk, sintiendo que algo les estaba tratando de rodear, cerro los ojos para poder concentrarse más y lograr entender quien era en realidad o qué era lo que les estaba por emboscar. Sintiendo que detrás de ellos venía a gran velocidad y que la neblina no le era impedimento como para despistarlo, entendió que su objetivo era ellos desde que entraron aquí. Por ello, jalando con fuerza a Kir, grito – ¡NO TE DISTRAIGAS POR NADA! – y al instante en qué dijo eso, Kir entendió que algo andaba mal.

Mientras ellos se preparaban para defenderse, este ser iba corriendo con una gran sonrisa en su rostro y una mirada asesina y brillante que desprendía de sus ojos. La ligereza y habilidad en como podía verlos a los dos sin ningún problema, es lo que le haría un oponente problemático. Pero, a pesar de que los podía ver bien, al acercarse a ellos y dar su primer golpe, fue repelido por Guk rápidamente y con una gran fuerza que le hizo deslizarse un poco entre el suelo.

Una vez que se detuvo, miro por un instante a los dos y luego volvió atacar, pero esta vez fue en zigzag para que no llegara a predecir su movimiento y ser bloqueado nuevamente por Guk. Sin saber que Kir también estaba comenzando a ponerse serio, fue un mal calculo que hizo, puesto que volvió a ser repelido su ataque como si no se tratase de nada importante. Por ello, viendo con más calma que ellos dos estaban tratando de sincronizarse y poder cubrir al otro haciendo que su desventaja fuese menor, entendió que debería de usar su poder sin restricción alguna.

Respirando profundamente, un aura poderosa comenzó a salir de ella. El color azul que desprendía esta aura, era cada vez más intenso que cubría la neblina que estaba a su alrededor. Esto fue de tal manera que en cuestión de unos segundos fue eclipsado todo el lugar por esta aura. Y, con una gran explosión a su alrededor, la fuerza que se disparó alrededor casi hacía que Kir y Guk salieran volando.

Con un poco de sudor en la frente, por el miedo de tener que enfrentar alguien mayor de sus capacidades, es que los dos se guiaban únicamente por sus instintos al ser que la vista no les permitía ver lo que en realidad hacia el enemigo, esto fue debido a que la blanca neblina ahora era completamente azul marino por el aura que desprendió el contrincante.

Sin esperar más tiempo, este se volvió a lanzar sobre ellos hasta hacer que comenzaran a retroceder. Kir y Guk, que se encontraban en aprietos y, al ser que no podían soltar la mano del otro, ya que si lo hacían el peligro al que se enfrentaban sería mucho mayor. Por ello, apretando un poco más fuerte sus manos y tratando de ir defendiéndose a la vez, hacia que pudieran mantenerse de pie sin ser lastimados por completo por los golpes que recibían por parte de este.

Siendo llevados cada vez más contra la pared, la diabólica sonrisa de los dos comenzó a salir. El enemigo, que se detuvo al ver esta reacción de parte de ellos, se preguntaba que era lo que les pasaba y también dijo – será que estas dos personas se han vuelto locos al estar al borde de la muerte. Bueno, no los culpo por no querer aceptar la realidad. Será mejor que termine con esto de una buena vez. Ya me he divertido con ellos, aunque también podría torturarlos un poco antes de que mueran – luego, como un lunático, se rio mientras decía – ¡esto es interesante!, si siguen así de seguro que me harán divertirme mucho – y luego, poniendo nuevamente su mirada hacia los dos, coloco la mano derecha detrás de su espalda con la intención de poder ganar impulso al dar el siguiente golpe.

Con un gran estruendo y una gran fuerza que hizo que todo alrededor terminase volando, este les golpeo hasta que los dos terminaron girando y chocando en contra de una pared de tierra. Kir, quien fue el que amortiguó el impacto, escupió un poco de sangre. Gurak, que no pretendía ser vista como alguien tan débil, comenzó a sacar de su ser aquella aura siniestra hasta poder lograr rivalizar con el de su enemigo.

Al chocar estas dos, se pudo notar que el de Gurak aún era inferior. Pero, con el simple hecho de poder tener ahora más espacio para movilizarse sin que hubiese algo que le obstruyera esto, fue que soltó la mano de Kir y comenzó a contratacar. Viendo con mucho cuidado lo que la rodeaba, fue que pudo notar que esta aura que cubría ahora el lugar, estaba completamente controlada. Por ello, cualquier movimiento que hiciese, seria previsto por este y las posibilidades de ganar no sería tan fácil sin analizar con mucho cuidado la situación en la que se encontraban.

Guk, respirando profundamente, lanzo un golpe desde la distancio en la cual su una luz negra salió de su puño y fue condesado como si se tratase de una aguja que recorría a la velocidad de la luz. Esta, al llegar a su enemigo, lo traspaso dejando una pequeña herida. Este ataque aún le hizo falta más fuerza para lograr que le hiciese algún daño. Con un chasquido, Guk se lanzó en contra de este sin tomar ni una precaución para evitar que los que estuvieran a su alrededor no salieran lesionados. Juntando sus dos manos una bola llena de su aura fue hecha y, a pesar de no ser más grande que una pelota de fútbol, la poderosa energía que estaba en ella podía ser sentido, incluso por los más débiles.

Al lanzar este ataque, todo alrededor comenzó a hincharse como si se tratase de un globo que se llenaba por aire. Pero, al tocar a su enemigo, logro hacer que este tuviera que concentrarse con toda su aura para evitar que le hiciese un daño mayor del que lograse resistir. Y cuando esta, quitando sus manos de encima de las cadenas que comenzaron a formarse a su alrededor y tratando de atarla con el fin de que no pudiera moverse libremente, vio como como su enemigo estaba de pie con una sonrisa al no poder realizarle nada con aquel ataque.

El enemigo, ya algo cansado por tal actuación, dijo – ya basta de juegos. He estado tolerando estos juegos infantiles de ustedes, pero ya es hora de terminar – con la gran aura que le rodeaba fue impulsada con gran fuerza en contra de ellos. Sin embargo, al impactar contra el aura de Guk, logró hacer que saliera volando sin tener piedad de nada. Hubiese sido el final de los dos si, justamente a última hora, no fuese que Kir logro lanzar su aura.

El aura de Kir, que comenzó a desbordar de un color negro rojizo, lleno de una gran maldad proveniente de la misma detuvo con éxito aquel ataque. Pero, siendo que lo saco repentinamente, su conocimiento lo perdió y empezó a atacar a su enemigo sin descanso. Destellos que salían al chocar el aura y poder de Kir en contra de este enemigo, fue como un espectáculo de luces. Pero, Guk, que se encontraba contra la pared en donde termino cayendo, se levantó y dijo – no puedo permitir que sea humillada contra alguien de este nivel – y su aura nuevamente empezó a salir, pero en esta ocasión no se contuvo.

Al ser que exploto el lugar en el que se encontraban, todo fue como un sueño para el enemigo que vio todo cubierta por una oscuridad completa. Y, siendo lo último que pudo decir, los vio a los dos mientras susurraba – me equivoqué, no debí enfrentar a estos dos. No creí que ya estarían en un nivel así. Si tan sólo… – de repente de su boca escupió una gran cantidad de sangre y sus ojos, que estaban poniéndose blancos tras comenzar a perder la conciencia, ya sólo pudo pensar esta última frase – ellos, ellos no son personas comunes. Son los que han de… – y de esta forma murió en medio de esta locura. Pero, antes de perder su vida, logro enviar una pequeña luz que era un mensaje hacia alguien que se ocultaba en medio de este devastador escenario.

Pero, a pesar de que su enemigo ya no se encontraba, entre una neblina blanca que se dispersaba en el aire, la oscuridad comenzó apoderarse de todo el ambiente. Entre unos rayos color rojo y amrillo, empezaron a caer y conmocionar todo el lugar. Kir y Guk, que estaban llegando a sus límites, tenían una mirada penetrante y, a la vez, llena de una inmensa oscuridad que no les dejaba ver más allá de lo que tenían frente.

Con un solo golpe, fue que empezaron a luchar entre sí. Kir y Guk, que iban chocando sus golpes de un lado a otro, iban dejando a su paso una gran destrucción. Todo el lugar temblaba ante sus pasos. Por ello, mientras sus miradas estuvieran únicamente enfocadas en destruir sin parar, no había nadie que les hiciera frente. El duelo, que hizo arder todo el lugar, se extendía a más lugares.

Entre todo el extremo de estas montañas, se fueron alejando del lugar y entraron al castillo de Ferir. En este4 castillo, en el que se hallaba una de los guardianes del bosque y también general de los monstruos que estaban atacando al reino, fue en cuestión de unos minutos para que terminaran destruido y sin poder hacer nada.

Kir y Guk, que se hacían más y más daño entre sí, se encontraban sangrando en diferentes partes. Pero, lo que era más tenebroso, fue en el momento en que los dos comenzaron a escupir sangre de la boca y cayeron al suelo. Mientras trataban de volverse a levantarse y, estando aún bajo control de sus auras, sólo miraban a un enemigo más enfrente de ellos. El ver que no podían hacer nada por tocarlo y hacer que se arrepintiera de cruzarse en su camino, era suficiente motivo para que se volvieran a levantar, aunque fuese tambaleando.

Acercándose poco a poco, los dos apretaron con fuerza sus dientes y se apoyaron en la única cosa que les seguía dando fuerza “eliminar al oponente”. Pero, con tan sólo llamas detrás de ellos y grandes desastres dejado a su paso, no podía haber nada más que hacer por querer tratar de hacerles regresar en sí.

Los dos, al estar casi cerca del otro, comenzaron a concentrar toda su fuerza y poder que les quedaba en este último golpe que darían. Siendo que con cada segundo que pasaba, sus corazones comenzaron a latir con más fuerza y algo en sus mentes les comenzó a decir – ¡vamos! ¿qué estas esperando?, no dejes rastro de tu enemigo – mientras oían esta voz y otras que le decían “es tu oportunidad” “nada puede ser mejor que eliminar todo obstáculo del camino” “¿eres fuerte? Pues, ¡demuéstralo y destrúyelo!” “Nadie te entiende, así que no es necesario que existan esos infelices” “no dejes que crean que eres un debilucho y destroza todo lo que no te agrada” hasta hacer que los dos terminaran en un tormento. Entre un tornado que se formaba a su alrededor, el último golpe que dieron los dos fue tan fuertes, que dejo todo el lugar en completa ruina. Sus golpes dieron en la cara de cada uno y, a la vez, les hizo llegar a caer uno encima del otro juntando sus manos al quedar inconscientes.

Entre tanto caos, lo que quedo fue sólo la destrucción y, varios que se involucraron directa o indirectamente con ellos, ya no podrían contarlo. Pero, alguien que los vio desde lejos, sólo se esfumo antes de que la pelea terminase por miedo de no poder controlar lo que estaba pasando. Sin embargo, esto se volvería en un problema más adelante.

Al despertar, los dos estaban viendo como la luz del atardecer les molestaba un poco los ojos. Luego, levantándose, comenzaron a ver un poco todo a su alrededor y, con gran sorpresa tras ver como estaba todo, se levantaron inmediatamente y, aún queriendo decir algo, todo lo que lograron fue un – ah~, Humn – nada más y luego quedar en silencio.

Mientras se pasaban la mano derecha en su cabello como queriendo de pensar que nada había ocurrido, sintieron que sería mejor caminar otro poco y encontrar un lugar donde más poder pasar la noche que estaba ya muy cerca. Entre tanto caos que estaba a su alrededor, el olor de la sangre que se había derramado era algo fuerte.

Hasta el siguiente día, no dijeron nada y no quisieron buscar una explicación sobre todo lo que había pasado. Lo que sí seguía siendo igual, era el hecho de que casi podían entender lo que sucedía con tan sólo ver al otro al rostro. La incomodidad no fue bienvenida por ellos, así que todo seguía siendo como era siempre.

Al despertar, lo que vio enfrente de ellos ya era un nuevo camino. Al parecer, mientras estuvieron yendo sin control por todo el lugar, terminaron llegando a una nueva dirección que les llevaría hasta el nuevo objetivo que tendrían. Mientras Kir no llegase a encontrarse cara a cara con Gurak, no dejaría de caminar. En este momento, por alguna razón los dos empezaban a dejar de sentir lastima por tener que aplastar a todo aquel que se interpusiera en su camino y no les dejase seguir avanzando más.

Sin embargo, todos los que tenían en mente algo más, posiblemente se volverían sus enemigos y, con la pequeña conexión que tenían más la determinación de terminar en soledad al matar a su compañero sin piedad ni teniendo ni un sentido de culpa, era lo que les hacia poder continuar el viaje juntos. Puesto que sentían lo mismo, sus objetivos se mantenían y lo cumplirían hasta llegar a su propia muerte. Una gota de sudor muy fría, que recorría sus frentes, era la muestra de que estaban listos para dar otra pelea cuando fuese necesario. Al estar inconscientes de sus acciones, ya no sería un problema cuando ellos entendieron que sus manos ya se habían manchado de tanta sangre. Incluso, durante toda su vida, habían estado matando y ahora arrasaron con todos los que se encontraron, pero no sintieron ni la más mínima decepción o tristeza, ni siquiera el remordimiento les atacaba. Sólo una sonrisa en sus rostros, tras sentir tal adrenalina, era lo que se mantenía sin ninguna muestra de arrepentimiento.

Con la mira al horizonte, los dos forjaron el resto del camino. Pero, por otro lado, durante el resto del viaje hasta dejar por completo las montañas del olvido, todo el camino se llenó con sangre de los que se atrevieron a enfrentarlos sin tomar su debida precaución. Con la gran laguna de sangre que iban haciendo, los rumores de que una pareja estaba haciendo estragos en las líneas de defensa y a varios guardianes de diferentes lugares sin discriminación alguna, llegaron a gran velocidad a los oídos de muchos.

En medio de este lugar, ahora los dos podían conocer que sus posiciones ya no eran necesarias y que, mientras se mantuviesen juntos, no habría quien se interpusiera en su camino. Por ello, lo que parecía que era una compañía pasajera, ahora sería la mejor alianza hasta que todo acabase. En un manto negro, en el que se cubrieron, sus ojos estaban completamente cegados de la luz y ahora ya sólo la oscuridad era lo que pueden ver con mayor claridad que nada.

Al llegar al fin a una aldea, los dos estaba pasando sin hacer ni el más mínimo rastro de sospecha. En esta aldea, donde los aldeanos no eran personas sino una clase de bestias avanzadas que trataban de vivir más una mejor vida que los demás. El cambio de como veían el mundo y el deber de convivir con su entorno, era una muy buena muestra de que incluso ellos podían tratar de vivir como un ser humano y no como monstruos que sólo saben atacar y nada más.

En lo que iban caminando, notaron que incluso contaban con un pequeño mercado en donde ofrecían variedades de frutas y verduras. Kir, mientras miraba esto, pensó – conque ellos son vegetarianos, pero, hay posibilidad que también coman carne, por lo que no se puede descartar esa posibilidad –. En las calles del pueblo se podía ver como niños, hijos de estas bestias, corrían alegremente por el lugar sin tener miedo a que algo les llegase a molestar o aterrorizar.

Guk, que estaba callada y trataba de no mirar mucho a los alrededores, dijo – creo que sería bueno quedarnos esta noche en este lugar. Además, nuestro viaje aún es muy largo – Kir – claro – Guk – mira ese lugar de ahí. Parece que también tienen lugar para quienes vienen de paso. Me imagino que debe de haber muchos que viajan para poder explorar lo alrededores – Kir – será mejor que nos acerquemos y preguntemos, ya que, si hay un lugar como este, no sería de esperar que también nos encontremos con otro como este en el resto del camino. Si es así, podríamos hacer algunas paradas para poder abastecernos y conseguir conocer y averiguar más de como es que conviven entre ellos –. Comenzaron a caminar en dirección a la puerta de una taberna en la que parecía que también daban alojamiento para viajeros. Pero, como era de esperar, en aquel lugar había varios de ellos bebiendo y cantando o hablando entre sí. Algunos de todos los que estaban, posiblemente por el licor, estaban llorando o quejándose de no poder contar con las mejores cosas para poder vivir como reyes. Había otros que, con gran dolor en su corazón, contaban como fue que habían perdido a sus familias y ahora se habían vuelto en viajeros solitarios que iban en busca de encontrar a los culpables que habían invadido sus hogares para poder cobrar venganza.

Kir y Guk, tomando asiento, vieron como el cantinero se acerco a ellos y les sirvió un vaso de agua. Guk, tomando el vaso, lo movió un poco entre la mesa y luego dijo – deme un poco de vino tinto o un coñac – luego Kir dijo – para mí deme un Venado – y el cantinero sólo asintió con la cabeza y fue a prepararles sus pedidos. Sin embargo, al ser que Kir reacciono, si había un sistema monetario en el lugar, ahora cómo haría para poder pagar lo que pidió. En cierta manera era cierta que no le importaba tener que matar a las personas, pero, aún en lo profundo de su ser, sentía cierta pizca de dignidad ante lo que era el deber a otras personas y ser un descarado por completo y tratar de ser honesto con otras cosas.

En el momento en que el cantinero les paso sus tragos, Guk saco de su bolsillo dos monedas con las que pago. Al parecer ella ya había logrado tener en algún momento contacto con ellos al ser que le aceptaron estas y no dijeron nada. Kir, que estaba a punto de ver si traía consigo alguna moneda u objeto que fuera de valor para ellos y de esta manera pagar lo que pidió. Pero, Guk, le dijo “no” con un suave y delicado movimiento de su cabeza.

Los dos tomaron lo que pidieron como si fuera todo lo que necesitaban y el haber estado alejado de sus labios secos ahora estaban en el paraíso. Con un “agh” animado es que mostraban el placer de poder sentir un buen trago y, a la vez, una forma de poder dejar de pensar en todo lo que estuvieron haciendo y pensando durante todo el camino.

Conforme la noche empezaba a entrar, toda la taberna se animaba más y más. Entre sollozos y alegría, alguna buena historia se podía escuchar entre amores, el bien y el mal, así como ha sido el trato de la vida para cada uno de los que se encontraban dentro. Con caras ya un poco rojas y algunos ya ebrios, el canto y el baile también se presentaban en el lugar que les dio el hombro para poder desahogar y encontrar consuelo entre la frialdad del mañana y poder apaciguar, aunque fuera por un momento, los pesares de la vida que cargan en sus hombros.

Kir y Guk, que ya se habían pasado algunas copas de un Wiski, Botran y un poco de vino, estaban viendo como todo les daba vueltas. Kir, que no había tenido interés en beber, en aquel momento no encontraba mejor cobijo que en aquellas copas junto a Guk. Guk que, a pesar de estar también ya casi fuera de sus sentidos, la sonrisa no llego a su rostro sino sólo unas pequeñas palabras murmuradas hacia Kir que le decía suavemente y con dolor y tristeza en ellas – por favor, vamos a nuestra habitación. Tengo algo que hacer – luego, bajando la copa vacía, trato de pararse, sin embargo, las fuerzas se le escapaban de su cuerpo. Kir, que apenas logro sacar las fuerzas que a-un le quedaban, la tomo entre brazos y, pidiendo un cuarto al cantinero, se dirigió a la derecha donde se encontraba la entrada hacia las habitaciones. Por un momento el la miro y luego comenzó a caminar. Viendo las escaleras, subió con la mayor delicadeza que le fue posible debido a su estado. A pesar de que en momentos llegaba a ver doble las cosas, no dejo que sus setnidos llegasen a fallarle antes de lograr estar en el cuarto.

Guk, que ya no abrió sus ojos durante este lapso de tiempo, estaba sintiendo como su cuerpo estaba ardiendo, por lo que deseaba deshacerse de este sentir y quitarse toda la ropa que le incomodaba bastante haciéndole sentir sofocada. Pero, mientras se movía un poco, Kir debía de tomarla con mayor firmeza para no dejarla caer al suelo.

Al llegar a la puerta de su habitación, Kir abrió la puerta y, mirando que solamente había una cama en el lugar, llevo con sus ultimas fuerzas a Guk a la cama. La recostó y, viendo la luz de la luna que entraba por la ventana, cerro las cortinas. Luego de haber hecho eso, al costado de la cama, sucumbió murmurando – ya no sé si soy alguien que pueda ser llamado ser un humano – al caer al suelo, ya no intento levantarse y dijo, con una lagrima en sus mejillas – me estoy convirtiendo en quien nunca debí haber dejado salir. Y eso es… – quedo completamente dormido.

Durante el resto de la noche, los dos durmieron profundamente mientras recordaban algunas cosas del pasado, tanto como promesas que hicieron, algunas rotas, otras que estaban con la ambición de poder hacerlas realidad, así como sus quejas de como les trata la vida. Todo lo que bebieron fue una simple excusa para poder desahogarse de todo lo que portaban en sus corazones y lo más profundo de su ser. Pero esto nunca dejaron salir ni una palabra ni lagrima hasta quedar completamente solos. Las lagrimas de Guk, que estaba en la cama, como las de Kir, fue lo que adorno aquella noche como sus confesiones que no recordarían al día siguiente. Lo más importante que salió de sus labios, no fue recordado y quedo como si le aire se lo llevase con su soplido hasta dejarlo en nada.

Al día siguiente, cuando la luz del sol empezaba a rozar la espalda de las montañas, Guk se despertó. Llevando su mano a la cabeza debido al dolor de cabeza, vio el techo y luego se levantó. Al pararse, sintió como su pie izquierdo topo con algo en el suelo. Ella, asomándose, vio como estaba Kir tirado. Levantándolo, lo recostó en la cama. Al estar a punto de salir de la habitación, él se despertó al igual como lo hizo ella.

Al ver que ella estaba despierta y, sin recordar lo que sucedió la noche anterior, dieron por asentado que era mejor no tratar de recordar para sumar un nuevo capítulo a sus cargas que llevaban consigo. Al bajar, comieron algo y luego decidieron partir, por supuesto que primero pidieron indicaciones para conocer si había alguna otra aldea cerca.

Mientras ellos salían del pueblo, a lo lejos lograron escuchar como hablaban de ellos sin saber que los tenían enfrente. Lo que chismoseaban era que llegarían a sus aldeas y lo destruirían si no hacían algo. Por lo que el tratar de encontrar a mercenarios y otros con gran fuerza y destreza, para que se encargase de los dos. Claro que esto les hacia gracia ya que no habían sido parado con anterioridad. Pero los dos trataron de mantener la compostura hasta salir del pueblo.

Durante el resto del camino, se encontraron con una guarida, esta, a pesar de verse abandonada, la curiosidad les gano y entraron a ver como era por dentro. Mientras que exploraban, esta no era peculiar de lo que usualmente se podría decir que fue hecho con un conducto subterráneo donde escondían todos sus secretos que hacían ahí.

Mientras se adentraban en el subterráneo, sus instintos les hizo ponerse en guardia. Delante de ellos sólo había un callejón sin salida. Dándose la vuelta, detrás de ellos ya se encontraban un gran grupo que los rodeaba. Al darse cuenta de que era una trampa desde el principio, se vieron a los ojos y con ellos se proponían ponerse en guardia y atacar en cuanto fuese el momento para ello.

El líder de ese grupo, dando unos pasos al frente, ordeno que todos atacaran sin piedad y que no se contuvieran por nada. Al ser que el lugar era un poco estrecho, el recibir ataques mágicos como de armas, era difícil de poder esquivar. Así que, Kir haciéndose pasar por la carnada, se lanzo al contraataque sin importarle lo que pudiese pasarle. En cambio, Guk miro firmemente lo que ocurría con el lugar y trato de entender en la situación en la que se encontraban y como solucionar este problema.

Al escuchar un estruendo, se dio cuenta que el subterráneo podría colapsar si continuaban lanzando ataque sin ninguna precaución. Así que, haciendo uso de su aura, grito – ¡KIR! – y corrió a gran velocidad en la única dirección hacia la salida. Kir, que estaba ya un poco herido debido a los impactos que tuvo que recibir, alzo la mano en dirección a Guk, quien le tomo de la mano y se lo llevo atravesando a todos los que estaban atacándoles.

Kir, haciendo uso de un poco de su propia aura, ayudo a Guk con el cuidar la retaguardia hasta salir de aquel lugar. Mientras todos iban detrás de ellos, Guk se detuvo por un instante y volteo. Ella, con una mirada irritante, lanzo un gran puñetazo contra la pared haciendo que todo el subterráneo sucumbiera y enterrara a todos sus perseguidores.

Al salir de aquel lugar, en las afueras los estaban esperando unos tres individuos que, con un chasquido, desaparecieron de su vista sin dejar ni un rastro de haber estado ahí. Guk y Kir, en el momento en que sintieron la fuerza de esos individuos, sólo pudieron pensar que sería muy problemático si se llegasen a encontrar con ellos más adelante. El ser que sus mismo poder aún no podían controlar por completo, los dejaba en desventaja. Y, el tener que sacarlo a la fuerza como había sucedido en otras ocasiones, los volvería completamente irrazonables, perdiendo de esta manera sus objetivos y echando a la basura todo lo que habían trabajado. Para evitar esto, tuvieron que hacer un acuerdo entre ellos. En este acuerdo, el cual tuvieron que firmar aplicando un poco de sus auras, prometieron que no se llegarían a traicionar hasta que terminara por completo su cometido. También en el mismo quedo que a partir de ahora tratarían de hablarse un poco y el tener mantener un perfil bajo o por lo menos no tan amenazador, sería la forma en que tratarían de vivir hasta que este ya no fuese necesario. Por supuesto que en su camino también tendrían que tratar con personas como con monstruos e ir conociendo más sobre el mundo de estos dos. Si alguno les llegase amenazar, no dudarían en destruirlos. El bien y el mal no les interesaba, ya sólo el cumplir su meta era todo lo que deseaban ahora.

Gracias a todos por leer esta historia. Con ella hemos llegado a finalizar la No. 18 de los 26 que es la meta que tengo para crear. Sus comentarios me gustaría oírlos para poder ir mejorando la forma en que escribo y describo los diferentes escenarios, para que los pueda desarrollar mejor y darles buenas historias y con la mejor caligrafía que pueda.

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