Jonathan, o “Jony” como le decían sus amigos y todo el barrio estaba sentado esperando el 266 mientras fumaba un atado de puchos, tenía 16 años, no le importaba el futuro, a él no le importaba nada. Vestía una casaca del Milán trucha comprada en la feria, junto a unos chupines y una gorra “Nike”...
El tiempo no perdona, pero la memoria es terca. Años después de haber dejado atrás la efervescencia de la juventud, un hombre regresa a la calle que lo vio crecer. Allí, frente a una fachada que ya no reconoce y un portón azul que borró el óxido de su pasado, se sienta a contemplar los...