Hoy te vi O siento que te vi Te vi y no pensé que fuera real Por ello la metáfora Ha pasado el tiempo He cambiado Haz cambiado Heridos hasta la médula Sangrando sobre el suelo como aquel ser cuyas llagas yacen en el pecho y en el torso Con garras doblefilo atravesando cada centímetro...
Mi mente es un campo de lirios A su lado está el mar de delirios Ahí el agua es calmada y no sabes si abajo esta frio o tibio Ahora solo busco paz, pues hemos vivido infiernos distintos.
Ven a mi Desnuda tu mente Cambia esa máscara que te has construido, deja caer el traje y encuéntrame Ten por seguro que yo también quiero hacerlo Ten por seguro que seguramente lo único que no será seguro es que sea seguro Pero en ese caso casi nada lo es, más bien, anhelo que seas...
¿Por qué dejarse arrullar en brazos con espinas? ¿Acaso es tanta la necesidad de dormir? ¿o más bien de ser arrullado? ¿O es acaso la necesidad de sentir algo? Aunque sea el más mínimo dolor, al cual, hemos confundido con alivio Gracias a esa maldita costumbre de siempre estar sangrando.
Agradezco al aire que fue respirado Agradezco al tiempo que fue consumido Agradezco al amor que ahora es gratitud Agradezco a las risas que fueron carcajadas Agradezco al llanto que fue llorado Agradezco al sudor que fue derramado Agradezco al dolor que ahora es enseñanza Agradezco al pasado que ahora es mi maestro
Quisiera ser una nube, ligero Flotar hacia donde el viento y las estaciones me lleven Unirme con otras nubes y formar cúmulos Y cuando sea necesario, poder vaciarme y reconstruirme desde el suelo Forjarme a base de calor y evaporación Reconstruirme y ser una nueva nube cada vez Ser solo un espejismo de mi verdadero...