El que autentica una falsedad se convierte en su autor. —Atribuido a los gremios de copistas medievales, sin fuente verificable. Episodio III El códice de las manos cortadas
Soy Óscar Valente. Hay una fotografía en mi despacho —el 214, en la Facultad de Historia— que a nadie se le ha ocurrido preguntarme por qué está ahí. No es que sea un misterio, exactamente. O sí, pero de esos que la gente intuye que no conviene tocar. Está en la estantería más alta, junto...