Obras Independientes

Obras con la etiqueta: gratitud

La vida es sueño

Ojo de Gato

Alfonsina, anciana y frágil, se aferra a sus recuerdos mientras el Alzheimer borra su presente. Con el cariño de su enfermera, María, revive momentos de su vida a través de la poesía, mientras sus hijos, ocupados y distantes, la dejan sola. Una reflexión sobre el olvido, el amor familiar y el inexorable paso del tiempo.
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Los 56

Ojo de Gato

Cumplir 56 es raro. No suena redondo como los 50. No tiene la épica de los 40. No impresiona como los 60. 56 es como ese piso del edificio al que casi nadie va, pero donde, si te pierdes, encuentras una azotea con una vista brutal. Ayer me cantaron “Happy Birthday”. Sí, muy a mi...
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Mi tío Coco Álvarez no era mi tío de sangre, pero eso es un detalle menor que solo le importa a los notarios, a los árboles genealógicos y a la gente que no entiende nada de la vida. Para mí era mi tío. Punto. Así, sin ADN, sin papeles, sin prueba de laboratorio ni esas...
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Gato Interespacial

Ojo de Gato

Quinto de primaria. Al día siguiente tenía examen de ciencias naturales. Tema: el sistema solar, la rotación, la traslación y todos esos movimientos que la Tierra hace sin pedir permiso y sin marearse. Yo estaba en mi cuarto, supuestamente estudiando. Digo “supuestamente” porque tenía el libro abierto, sí. El cuaderno también. El lápiz en la...
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Te quiero Compadrito

Ojo de Gato

Una historia divertida sobre amistad verdadera, travesuras, un grito de amor fraternal y una anécdota inolvidable en un hotel del Cusco. “Te quiero, Compadrito” celebra 45 años de risas, lealtad y cariño del bueno. ¡No te la pierdas!
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Un viaje, una chica, una pelea, un héroe inesperado y hasta un himno nacional en una boîte de Tacna. Esta es la historia de una aventura juvenil en 1985, cuando creíamos que el mundo nos quedaba chico y el amor duraba una noche.
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Un gato al volante

Ojo de Gato

Cuando era chico, quizá tendría unos catorce, aprendí a manejar antes de afeitarme. No por necesidad, ni por urgencia, sino por una ambición casi litúrgica: ganarme el privilegio de manejar el auto del Gato Mayor, mi papá. El auto en cuestión era una leyenda: un Volkswagen Escarabajo del año 77, color blanco humo, con aros...
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