La piel suicida
Por capricho de la diosa Fortuna se mueve entre sus iguales sintiéndose superior a todos ellos. A regañadientes lo reconocen como el más talentoso, el más rico, el más joven y el más guapo, tragándose sus tachuelas de envidia y sus lisonjas, a sorbos cortos, con el aperitivo de media tarde. Él se deja querer y pone...