Un sueño muy real
Estaba tumbada en la playa. Las suaves olas moldeaban la arena de forma sinuosa y yo me dejaba llevar por ese vaivén lento, constante. Ese rugir me adentraba cada vez más en mis pensamientos. Sin querer, dibujé dos corazones superpuestos en la arena, junto a mi toalla, casi de manera instintiva. A veces, el pensamiento...