LA MANO DEL PADRE
Mateo era huérfano desde los cinco años. Su padre había sufrido una desgraciada caída al día siguiente de una noche en la que la madre tuvo insomnio. Un insomnio durante el que ella estuvo especialmente cariñosa para conseguir que su marido le prometiese arreglar la lámpara del vestíbulo, una enorme araña que colgaba del techo...