¿Volviste,tan rápido?,que martirio,¡por Dios!,»exclamaron mis ojos»,respondía el llanto:»lo siento,no era mi intención obstruir tu vista,pero tenía que liberar todo el estrés y caos que el corazón me estaba provocando». De repente alguien gritó:¡Yo!,yo no he provocado nada,solo anhelaba que no ocurriera de nuevo lo de la última vez,que mis sentimientos quedaran transparentes ante los ojos de los demás»,exclamó mi corazón.
Pero,por sorpresa,apareció un ser gritando aun mas fuerte,haciendo estremecer todo mi cuerpo.¡Silencio!,todos hablan,todos se quejan,todos discuten,¿que acaso sus oídos no funcionan?,¿que jamás logran escucharme? ,¡yo!,¡siempre yo!,debo de lidiar con todos ustedes juntos,como avalancha y con esa,con esa maldita voz que nunca se calla,¡NUNCA!.Todo quedó en silencio,nadie se atrevió a emitir siquiera un solo sonido,¿quién era este individuo?,entre miradas unos a los otros,esa pregunta se hacían.
«Pensamientos,me dicen,me encuentro allí en el cerebro»,exclamó con total calma dicho individuo;aun así nadie se interesó en hablar,sin más remedio,pensamientos comenzó su discurso…
«Me encuentro maquinando las ideas de todos ustedes,día y noche,nunca puedo parar,pueden creer que hasta en la noche que se supone que es hora de descansar,tomar un respiro de el exhaustante día,¡yo no puedo hacerlo!,¡carajo!. Cosas buenas y ¡pum! ahora son malas,estamos en calma,¡corran,terremoto!,todo puede pasar en cuestión de segundos. Es complejo lidiar con todo eso,me siento inexplicablemente felíz,luego estoy triste,vamos a suicidarnos en nuestro llanto y no sé el por qué de este sentimiento.
Bueno,dirán que estoy loco,pero es que no soy yo,es esa jodida voz que siempre me habla,que nunca puede descansar. He logrado adaptarme un poco,pero,bueno no se asusten,no todo es malo,ni está perdido del todo,algunas veces esa voz da buenas ideas y alegra mi día».
En ese punto,todos sonrieron y en una sola voz dijeron:»¡bienvenido!,ahora eres parte del equipo».
«Ahora todos a sus lugares,pronto despertara este bastardo,la próxima semana volveremos a charlar».
Mientras mi cuerpo convulsionaba,a fondo terminaba de escuchar la charla entre mis órganos,pero,al despertar postrado en la cama de un hospital,no logre volver a escucharlos,»pensé»por lo menos ya se que debo callarme.
Cuánto cuento cuántico
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