Poemas labrados

Poemas labrados

Bastián Sebill

28/08/2018

Besarte quisiera

No beso como quisiera,

ni te quiero como debiera,

aunque un beso te debiera

y quererte yo quisiera.

No te besaria sin quererte,

ni te querría sin besarte,

porque en el amor

si se besa, se quiere,

si se quiere, se besa.

Por eso…

es un arte besarte

y quererte

hasta que muera.

Rencuentro

Anoche

busqué encontrarte.

Te hallé

en la oscuridad.

Desnuda, angelical,

radiante.

En busca de amor

y mucho más.

El tiempo

fue paciente.

Comprendió

nuestra ansiedad.

Se fue

dejándonos solos,

solos en la

intimidad.

Te miré

con manos ciegas

y encontré

tu debilidad.

Tu rostro…

durmió en mi pecho

con total naturalidad.

Así terminó el encuentro,

de un amor sin igual.

Los ojos fueron cayendo…

A mí…

me durmió sus besos.

A ella…

mi suavidad.

Pensamientos

Pienso…

y al pensar

siento

sobre el amor

y la vida,

pero…

al sentir

tu piel

entre la mía,

y tus besos

acariciando

mi mejilla

siento…

y al sentir,

pienso…

que eres

el amor

de mi vida.

Mi primer llanto

Un llanto de nueve lunas

explotó en la habitación.

En aquella ocasión

mis angustias fueron inoportunas.

Fue tan grande la emoción

que no lo pude evitar.

Difícil es de explicar,

presten mucha atención.

Ese día lo recordaré,

por primera vez respiré

y de asfixia morí después,

al enterarme que mi madre

mi nacimiento no podía ver.

Nueve lunas esperé nacer,

todos los días

estuvo presente,

justo hoy que decidí salir

ella no pudo asistir.

Con palabras dulces mi padre me consoló.

Con atención su historia escuché yo.

En la vida… a veces hay que decidir.

Para que yo viviera, ella eligió morir.

Triste es la razón de mi existir,

y aunque me cueste vivir,

le haré honor a mi madre

y la disfrutare con mi padre.

Sera mi mandato en esta vida,

contar la historia de su partida

que con mucha fuerza y dolor,

eligió que era mejor.

Le dejó a este mundo

una gran enseñanza.

Es más fuerte el amor,

y jamás…

hay que perder la esperanza.

Reflejo

Tuve miedo de mirarte

el día de nuestro encuentro.

No sería como antes,

sólo vería un momento.

Te vi en el espejo.

¡No eres mi reflejo!

Si soy lo que devuelves…

me he convertido en un viejo.

Es tiempo

Soy un hombre

muy viejo…

que se muere

lentamente…


No puedo

en mi mente

guardar lo vivido,

son tantos

momentos acontecidos,

que la cuenta he perdido.

Que se apiade de mí,

a Dios le pido,

y se lleve estos despojos

de una vida interminable

el próximo instante

que cierre mis ojos.

Casi todo

He perdido todo.

El trabajo…

la casa donde supe habitar

familia, amigos…

esposa a quien amar.

He perdido el habla

ya nadie se toma un tiempo

para conversar.

Vivo donde puedo,

donde encuentro un descansar.

Donde otros murieron…

tomo su lugar.

He perdido casi todo…

menos la dignidad.

Es lo único que me queda,

además de mi humanidad.

Vivo en la calle,

¡Que más da!

Antes era una persona,

hoy un monumento más

del paisaje de la ciudad.

He perdido el tiempo

de las cosas

que ya no volverán.

Desearía tener otro final.

Hacer que mis manos

vuelvan a hablar,

y sobre un piano dejarlas reposar.

Porque una vez fui pianista,

y eso nadie…

me lo va a arrebatar.

Mirada transparente

Si supieras que al mirarte

mis ojos se sonrojan

y en mis pómulos dibujas

una sonrisa vergonzosa.

¡Esos luceros que por ojos llevas!

calan en mis huesos

calan mis venas.

Mujer de astros azules

aunque sea unas palabras,

te pido hoy modules.

¡Si esos labios hablaran

como tus ojos lo hacen!

hasta podría enamorarme.

Si es hermoso

contemplarte,

¿Cómo será besarte?


Recuerdo

Escribo

porque anoche

lloré.


Un amor encontrado.

Un te quiero.

Un nunca te olvidaré.


Un sentimiento correspondido.

Un padre recordado

El nacimiento de un bebé.


Escribo

para no olvidar

que una vez…

recordé.

Acúname Papá

Tus manos envueltas

en el calor de las mías

es lo único que pedís

al terminar cada día,

sin ellas no te dormís.

Me siento en tu cama,

acomodas la almohada

y sonreís de felicidad,

porque una vez más

la noche tendrá un final

de amor incondicional.

Me quedo mirándote,

con la luz apagada

mientras el sueño

de tu ojos se adueña,

y en un instante

tu alma sueña,

recuerdos cotidianos,

con el calor de nuestras manos

que se unieron una noche más.

Ven hija… no temas,

mis manos tendrás

siempre que quieras soñar.

Soltar

Tengo angustia en la mirada

y llanto en mi corazón

sin saber la razón

camino bajo el sol

de una ardiente primavera

buscando en mis manos

ése vacío que queda

cuando ya no estás.

Debo seguir solo,

volver el tiempo atrás

no será la solución.

La vida que me quede

viviré pensado en ti

como el mejor regalo

que una vez recibí.

Aunque de otra me enamore

te llevaré en mi mente.

Tuyo será mi corazón,

mío tu recuerdo,

de ella todo mi amor.

Sueño perdido

Vuelvo a mi sueño

donde todo es realidad,

de cabeza puedo caminar.


Volar es natural

en una ciudad inventada,

y en mi sueño soñar

que estoy soñando

una realidad que no es tanto.


Los ausentes están vivos

jugando a la eternidad

atrapados en un cielo

sin premio ni castigos.


Un sueño es la verdad

de deseos reprimidos,

de momentos hoy vividos

convertidos en realidad.


Recordar es posible,

si despertamos exaltados.

Cayendo a esta realidad,

con enojo maldecimos,


los ojos apretamos

para caer en un insomnio,

y volver a soñar lo soñado

nos ponemos de costado.


Imposible retomar,

el hilo ya perdimos

de un sueño que por soñar

nos quedamos dormidos.


Vuela ya

Dormido en la fiesta está

un hombre de mayor edad

cansado de tanto ruido

y tanta soledad,


de un amor perdido

difícil de olvidar.

Duerme un sueño profundo

imposible de despertar.


Ese hombre es mi papá

que extraña su otra mitad,

con ansias de volar a sus brazos

que hace mucho dejó de escuchar.


Haz de estar dormido

para tu deseo cumplir.

Ve padre mío…

es momento de partir,


yo quedo

en gran compañía…

y tú una nueva vida

comienzas a vivir.

Recordándote en tu día

Me duele

que hoy no estés.

Si tal vez

pudiera enfocar,

pero ya ves,

mis ojos se volvieron a nublar.

Es muy difícil

dejarte de olvidar,

porque…

cada vez que te pienso

comienzo a recordar.

que antes cumplías años

y hoy solo…

los puedo contar.

Reyes magos

En mi basto

mundo de papel

creía en el niño de Belén,

que atraía los reyes magos;

hacedores de sorpresas

ilusiones y regalos.

La estrella mayor los guiaba noche y día.

Sin descansar llegaron hasta el portal

donde el niño nacía.

Con ofrendas

de oro, mirra e incienso

se hicieron leyendas

recorriendo el desierto extenso.

En mi cabecita

esa historia,

era diferente y chiquita.

De tres reyes

hechos de yeso,

que sin saber cómo

caminaban con tanto peso.

De la habitación más lejana,

sorteaban escalones, puertas

y hasta ventanas.

Con el paso de las estrellas

sus pasos escuchaba,

mi corazón se aceleraba

imaginando que llegaban las sorpresas.

Ese primer seis de enero

me desperté sobresaltado.

Un regalo colgado del becerro

con mi nombre grabado,

esperaba ser descubierto

y con los ojos

empapados de desconcierto,

descubrí que la historia

de los reyes magos

tenía mucho más de cierto

de lo que pudiera imaginar.

¡Podía con mi regalo jugar!

Hoy no me es difícil recordar

lo que de niño pensaba.

Verlos por casa caminar

hasta llegar a la morada

de ese niño que al nacer

trajo desde Belén

otros regalos que al crecer

a nosotros nos modelen.

Así recuerdo cada Enero.

Hoy sigo recordando

mi primer regalo…

el que se fue volando

y regresa a mi manos

cada vez que necesito imaginarlo.

El amor

Quiero hacerte el amor

y detener el tiempo,

para sentir tu sabor

y no morir en el intento.


Quiero hacerte el amor

para susurrarle al viento

y sentir en mi interior,

que eres lo que yo siento.

Quiero hacerte el amor,

para aprender de tu cuerpo

que ama en silencio

y no comete ningún error.

Quiero hacerte el amor

porque es el mejor momento,

donde no existe la razón…

…solo hay sentimientos.


Todo vuelve

Yace inerte

la muerte

buscando compañía,

sin saber

que su suerte

es no permanecer

con vida.

¡Tantas almas sorprendidas!

¡Tanto llanto Olvidado!

Perdida está la muerte,

por creerse confiada,

hoy yace inerte,

sola, triste, olvidada…

la que se llevó tanta gente

sorprendida por la vida,

ha sido derrotada.

Extraño

Besar tus ojos

Rozar tus pies

Robarte un secreto


Besar tus Labios

Sentir tu piel

Contarte un cuento


Dormir abrazados

Reír de placer

Saborear el encuentro


Viajar en tus sueños

Tenerte un instante

Sentirme amado


Extraño ese presente,

y que hoy… sea pasado.

Añoranzas

Quisiera subir… desde tu ventana verte dormir.

Saber si sonríes al soñar.

Si tu brazo se estira buscando compañía.

Si bailas al compás de una melodía.

Si el espejo de tu cama refleja tu alma.

Si brindas con vino en noches veladas.

Si tus ojos siguen buscando nuevo amanecer.

Todo pasó… aquí sigues estando.

Tu vida es otra… sigo esperando.

El tiempo es oro… la vida pasada.

Escapo el amor… y la enamorada.

Es momento de vernos las caras.

Tocar nuestras manos… acariciar la mirada.

Hoy eres mi inspiración… y lo serás mañana.

Amor incondicional

¿Ya te vas hijo mío?

¡Abrígate!

Mira que afuera

hace frío.

Repetía mí máma

en época invernal.

El clima está fatal.

Es hora de ir en la cama.

¡Cómo nos cuidaba la vieja!

A costa de sus desvelos,

la fiebre nos bajaba.

Los días eran de ensueños.

A todos… su voz nos calmaba.

Daba gusto enfermarse

entre trece hermanos.

Era el momento de disfrutarse

y de tomarse las manos.

Antes de acostarse

dejaba en cada habitación

un beso reconfortante,

y al apagar la luz nos daba su bendición.

¡Hasta mañana Mamá! ella recibía.

Así es como se despedía

de nosotros cada día,

hasta aquel sábado fatal

en que fue su despedida.

¡Cómo llore aquella tarde!

¡Qué desconsuelo mortal!

¡Justo vos tuviste que partir!

¡Qué cruel es esto de vivir!

Fue difícil tu voz olvidar.

No más abrazos al descansar,

ni secretos de… “hijo Te amo”.

Alcánzame la mano Mamá.

Siempre te voy a Amar.

Definitivamente tal vez

El para siempre acaba rápido,

el nunca más, jamás se cumple.

El mejor amigo en un destello

puede convertirse en desconocido

y puede volverse un desconocido,

tu mejor amigo.

Conocer a alguien

puede llevarte la vida

y aun así lo intentas,

porque vale la pena.

Puede el amor

terminar en una noche.

Puede para toda la vida

ser un regalo que no debes olvidar.

No hay nada que dure cien años,

pero al amor siempre tendrás.

Hasta después de la muerte

es la única compañía que sentirás.

Día a día

Hoy me levantaré

y tendré un día terrible,

o uno bueno, sin saber que mañana

nada recordaré.

Mi cerebro despierto vive,

pero cuando duermo,

muere otra vez.

Así es mi vida

todos los días.

Vivo un día

a la vez.

El tiempo pasará…

y me veré veinte años más viejo

frente al espejo.

No puedo hacer nada,

cuando mi cerebro

juega esta mala pasada.

Así he nacido, así moriré.

Es como morir cada día,

para al siguiente,

volver a nacer.

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