No quería.

Yo no quería amarte,

pero te amé, y eso me duele más que tu adiós.

Te di todos mis sueños

y con ninguno me quede.

Creí que tenía todo,

y sólo me quedó este vacío que camina conmigo

en cada rincón de mi vida.

Me hiciste vivir una mentira y ahora sólo conozco de fracasos, golpes y silencios.

Quisiera que vieras lo que quedó de mí,

pero sé que no te importa en absoluto, que te es indiferente,

el que yo ahora camine derrotado, con tu recuerdo clavado a mi pecho

y tu amor amargo rodeado de desprecio.

Etiquetas: poesía

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