Tinta mojada

Tinta mojada

Julián V.

10/04/2026

2 Aplausos

0 Puntos

25 Lecturas

Miércoles, 15 de mayo de XXXX

Sigo con la cabeza revolucionada, y las ideas rebotando hasta que ya no sé ni en qué estoy pensando. Tendría que contárselo, porque si no lo saco va a ir a peor. Pero soltarle mis dudas tampoco ayudará. Más bien lo contrario. El trabajo una mierda. Todo una mierda. Pero ya lo arreglaré la semana que viene, voy a ver si duermo.

Viernes, 17 de mayo de XXXX

Al final hoy no nos vemos. Sé que tiene mucho lío, y que no es su culpa, pero no puedo evitar pensar que no le está poniendo muchas ganas. He tratado de recuperar sensaciones, a ver si me cambia el ánimo, porque estoy siempre con el enfado zumbando en la cabeza y ya no sé si todo esto lo estoy provocando yo. He vuelto al día en que nos conocimos, enrollándonos en el autobús como dos adolescentes, con toda la ropa empapada y la caricia del olor eléctrico de después de la tormenta. Ha sido intenso incluso recordarlo. Pero luego he pensado que si no hubiera llovido, el picnic no se habría cancelado, y no habríamos acabado resguardándonos en aquel portal, ni habríamos compartido después el viaje en bus. Que habría llegado al picnic, y seguramente allí me hubiera vuelto a encontrar con E__, y entonces vete a saber qué habría pasado.

Y me da rabia, porque empiezo echando de menos esa sensación que teníamos al principio, y acabo pensando que M__ pasa de mí, y al rato que soy solo yo que estoy sacando las cosas de quicio, y luego que no, que no es cosa mía, y voy de una cosa a la otra… al final se me va a desenroscar la cabeza de tanto darle vueltas.

Sábado, 18 de mayo de XXXX

Esta noche he soñado con el día del picnic. En el sueño ese día no hubo tormenta, y cuando llegué al parque estaban todos allí. E__ también, claro. Al principio nos evitábamos y yo me dedicaba a hablar con otra gente. Cortamos la tarta, se abrieron los regalos, pero el día se alargaba, como si estuviera esperando a que pasara lo que tenía que pasar antes de poder terminar. Habíamos cantado el cumpleaños feliz varias veces, y yo había agotado todas las conversaciones posibles con todo el mundo, pero no se hacía de noche. Hasta que me encuentro de frente con E__, y ya no podemos evitarnos más. Total, que hablamos un rato y quedamos para el día siguiente y, ahora sí, llega por fin el atardecer, con su luz dorada y todo. El resto es confuso, y no tengo claro cómo pasaron las cosas, pero sé que al día siguiente nos enrollamos y que fue algo intenso, eléctrico, y me quedé con la seguridad de que íbamos a volver a ser pareja, como si fuera algo que ya hubiera ocurrido. Tenía también otra sensación. Tanto al empezar a hablar con E__ como después al enrollarnos, noto claramente que M__ está cerca. Primero en el parque y también al día siguiente, que no sé ni dónde estamos, pero sé que ha pasado a mi lado, y teníamos que encontrarnos y no lo estamos haciendo.

Luego he ido a comer donde mis padres, pero me he venido pronto porque también estaba mi hermano. Me voy a poner una peli para hacer tiempo, que por la noche he quedado con M__.

Lunes, 20 de mayo de XXXX

Creía que lo de la semana pasada estaba arreglado, pero no. El jefe pasa de lo que le digo, me va a tocar deshacerlo todo y volver a empezar.

Jueves, 23 de mayo de XXXX

Llevo toda la semana saliendo a las mil. Hoy hemos conseguido entregar por fin. Encima no paro de darle vueltas a lo del fin de semana. Estuvo bien, pero me pongo a recordar algunas cosas que me dijo, y joder, parece que no le importara cómo me va a sentar lo que me suelta. Y luego apenas hemos hablado esta semana. Tengo que parar de repasar frases en mi cabeza, como si quisiera reescribir lo que pasó. Me voy a dar un paseo, que todavía hace sol y necesito que me dé el aire.

Viernes, 24 de mayo de XXXX

Ayer por la noche, después de hablar un rato con M__, estuve repasando diarios antiguos. Estuvimos charlando y haciendo planes para el fin de semana, pero acabé con una sensación rara. Me preguntó por el trabajo, pero no me apetecía volver a eso: si le explicaba mi semana de mierda, el malestar se contagiaba, pero si no lo hacía, crecería dentro de mí. No paraba de contarme sus cosas, de buen humor. Supongo que quería animarme, pero yo tenía la sensación de estar viéndome desde fuera sin entender qué estaba pasando. La sensación de no estar ahí.

Luego cogí los cuadernos de hace un par de años, de cuando estaba con E__, ya al final, y ahora es como verse en un espejo. Yo, quejándome de que sus dudas no me dejan espacio. De que está asfixiándonos, que me quita las ganas, y no se da ni cuenta. Me leo y no me reconozco. Ahora entiendo lo que estaba pidiendo. Como si estuviéramos en los cuerpos cambiados. Y en medio de la tormenta de pensamientos he tenido un momento de claridad: ha sido pensar que tengo que hablar con M__, y explicarle cómo estoy, y me ha llegado una sensación de tranquilidad. Ha sido un descanso. Me voy ahora al curro. Cuando salga hemos quedado para comer en el parque. Qué ganas de contarle.

Viernes otra vez

No ha reaccionado bien. Aquel día no llovía. Tengo que corregirlo.

Votación a partir del 01/05

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS