Arrastrado por las olas
Vuelve el pez al nado
Y él insistentemente
Sigue improvisando
No encuentra su lugar en ningún lado
Está atado a moverse sin descanso
La marea le recuerda su pecado
El pez ya está destinado
Pues en el mar está su nado
Y aunque sueña abandonarlo
Siempre será un pez salado
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