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Sumisión e indefensión
Como Pancho por su casa
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
5 de febrero de 2026
Un avión militar Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos aterrizó en Ushuaia transportando una delegación bipartidista de congresales de ese país. La comitiva la encabezó Howard Morgan Griffith. No se dieron a conocer los nombres del resto de los visitantes.
Howard Morgan Griffith es republicano. Representa al 9° distrito de Virginia en la Cámara de Representantes de EEUU desde 2011. Fue legislador en la Cámara de Delegados de Virginia (1994–2010), donde ejerció como líder de la mayoría republicana. Es miembro de peso del Comité de Energía y Comercio, uno de los más influyentes del Congreso.
Como era de esperar, el gobierno provincial fue ignorado olímpicamente por el gobierno nacional. Para Milei y Quirno el respeto a los derechos de las provincias no vale ni una llamada telefónica. No es de extrañar. Para el gobierno de La Libertad Avanza, la constitución es un papelito que puede ignorarse las veces que se desee. Para muestra: la llamada Ley Bases es, de hecho, una reforma constitucional encubierta. Pero como en este país a pocos les calienta la violación sistemática de la Constitución, todo sigue como si nada. Como la visita de los estadounidenses que fueron y vinieron a Tierra del Fuego como Pancho por su casa. ¿Y el ministro de indefensión nacional? Bien, gracias. Si te he visto, ni me acuerdo.
Esta visita se produjo luego de la intervención del gobierno nacional al puerto de Ushuaia. Se ha escrito mucho sobre este punto y sus implicancias. No vamos a redundar en el análisis. El 6 de febrero, se realizará un abrazo a la Casa de Tierra del Fuego en repudio al decreto presidencial.
Nos interesa ver esta medida desde otra perspectiva. La de la desintegración nacional en ancas de una política de entrega y sumisión a los intereses políticos, económicos, diplomáticos y militares de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel.
¿A qué está dispuesto el gobierno nacional? A ceder de facto el control militar de Tierra del Fuego. Después verá si puede ceder ese control “legalizado” con un DNU o una ley que avala el parlamento.
Ese control, sumado al dominio británico desde las usurpadas Malvinas, define al Atlántico Sur como un “lago” de EEUU/Reino Unido/OTAN/Israel. Este “lago” estratégico pone bajo su “paraguas” todo el Sector Antártico Argentino, el ya bautizado por los colonizadores británicos “Tierras de la Reina Isabel”, y avanza en la disputa de todo el continente antártico. Así se ejercerá un control absoluto de la más importante vía de navegación comercial y militar, el paso del Atlántico Sur-Pacífico Sur y del Atlántico Sur-Índico Sur.
Milei no se anda con chiquitas. Así como viola una y otra vez la Constitución Nacional usando indiscriminadamente los Decretos de Necesidad y Urgencia ante la impávida mirada de congresales, fiscales y jueces, no tiene reparos en ceder de hecho el control de Tierra del Fuego para hacer de esta isla la base de operaciones de las fuerzas militares de la entente militar mencionada líneas arriba.
Lo curioso es que esto no solo es respaldado por la troupe política oficialista y sus ocasionales socios, sino por sectores militares que se han pasado la vida hablando de la integridad territorial y hoy, ante el proyecto neorivadaviano de disolución nacional y desintegración territorial, hacen como el perro que volteó la olla. ¿Ocupación colonial de nuestros territorios? ¿Pretensiones colonizadoras de más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio argentino? ¿Amenaza sobre el Sector Antártico Argentino? ¿Remate de todo el patrimonio nacional para lo que se reivindica el proyecto Videla-Martínez de Hoz y el del menemismo? ¿Endeudamiento sistemático a manos de la usura internacional? Subordinación y valor para servir a Milei. Como dice el refrán popular, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Es que Dios ciega a quien quiere perderse.
La visita a Tierra del Fuego, replicada luego con otra a Neuquén, no es sino demostración inocultable de una política de subordinación a poderes extranjeros. Cuando fuerzas extranjeras avasallan la soberanía de las provincias con el aplauso del ejecutivo nacional, o negocian con gobiernos provinciales por su cuenta, “de gobierno a gobierno”, lo que se va consolidando es el proyecto de balcanización de nuestra patria. De la connivencia de gobiernos imperialistas extranjeros y oligarquías provinciales no puede resultar más que un grave perjuicio de todo el pueblo de la nación.
Balcanizar América Latina y, en particular, Argentina, es un viejo proyecto imperialista y colonialista. Divide y reinarás. Principio que se aplicó en su momento a las nacientes naciones americanas en el siglo XIX. Y acá en el tiempo, el que se aplicó a sangre y fuego en Irak y hoy se busca imponer en Irán. Partir Irán en cuatro partes abriría el camino directo a completar el cerco sobre Rusia y China; pondría a EEUU en las fronteras rusas y chinas y daría un vuelco en la disputa interimperialista en una región de alto valor estratégico.
En el caso de Palestina, la decisión de EEUU/Israel con aval de muchas potencias europeas y Japón va más allá; se trata del exterminio del pueblo y la nación palestinos.
Facilitar la división de Argentina en tres, cuatro o seis porciones, fáciles de manipular y saquear, es a donde conduce la política del gobierno de Javier Milei. El viaje militar de los congresistas de EEUU es un jalón más en este camino.
Con un gobierno invertebrado como el de La Libertad Avanza, calado hasta la médula por la corrupción institucional y un servilismo que no tiene parangón, el proyecto de balcanización de la Argentina avanza sin prisa pero sin pausa. Con o sin uniforme militar, no conviene ante estos graves sucesos, subestimar ni hacerse el distraído.
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Lebensraum
Eduardo Mariano Lualdi
16 de enero de 2026
Luego de su ataque a la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro de su presidente Nicolás Maduro Moro y su esposa Cilia Flores, Mister Trump siguió con sus amenazas contra Cuba, Nicaragua, Colombia, México y Groenlandia.
El sector del poder de EEUU que representa Trump, sector político, económico y militar integrado por lo más reaccionario de los intereses financieros y una joven oligarquía tecnológica que aspira a dominar el complejo militar-industrial, ha redefinido sus objetivos estratégicos. La nueva Doctrina de Seguridad Nacional de EEUU obliga a rescatar para la actualidad palabras que han sido grabadas en la historia a sangre y fuego. Trump está poniendo en valor su propio Lebensraum, el llamado “espacio vital”, que fue la argucia política e ideológica de la expansión de la Alemania nazi liderada por Adolf Hitler. El Lebensraum, el “espacio vital”, fue la justificación de la guerra imperialista de Alemania y de sus horrendos crímenes contra la humanidad. EEUU vende este “espacio vital” con el rótulo de DonRoe, derivado de la Doctrina Monroe, la que en 1823 definió que América estaba bajo la tutela y el dominio de EEUU.
Trump ha hecho especial hincapié en los últimos días en lo que podríamos llamar la cuestión de Groenlandia. Esta isla integra el Reino de Dinamarca. Su superficie es de 2.160.000 km² y está ubicada entre el océano Ártico y el Atlántico Norte, al noreste de Canadá y al noroeste de Islandia. Está más allá de Canadá, aunque geográficamente se vinculan. Groenlandia es, a su vez, rica en petróleo y tierras raras, y facilita puertos estratégicos que son también una preocupación para el imperialismo estadounidense. Tropas de la UE desembarcaron en Groenlandia en una clara señal de rechazo a las ambiciones territoriales de Trump en detrimento de los intereses de las potencias europeas.
La aspiración trumpista de controlar Groenlandia se debe a razones estratégicas. La principal es que, en el proyecto de Lebensraum de Trump, Groenlandia es una isla estratégica en el dominio del Ártico y del Atlántico Norte.
El Polo Norte, a diferencia de la Antártida, no es una masa continental, sino una capa de hielo. Es objeto de dura disputa entre las distintas potencias imperialistas y colonialistas. La disputa por la soberanía del Polo Norte se centra en la propiedad de los recursos del Ártico y la delimitación de la plataforma continental, involucrando principalmente a Rusia, Canadá, Dinamarca (a través de Groenlandia), Noruega y Estados Unidos. Todas las potencias jerarquizan su importancia en el despliegue estratégico militar.
Y el pleno dominio del Polo Norte asegura en gran medida el control del Atlántico Norte. Trump, definió que su Lebensraum debe extenderse del Polo Norte al Polo Sur. Eso le aseguraría, hipotéticamente, el dominio de todo el Atlántico y, por ende, de las principales rutas marítimas comerciales y militares. Además, con ese dominio de norte a sur, completaría un cerco misilístico contra sus rivales, que quedarían expuestos a ataques en todas las direcciones. Talla aquí y mucho, las inmensas riquezas naturales en toda la extensión del Atlántico de Norte a Sur y su influencia en las riberas de dos continentes.
De ahí la importancia que tiene para nuestra Nación la lucha por la soberanía en los territorios usurpados por el Reino Unido. EEUU, sus estrategas militares, como en 1982, adjudican gran importancia a que el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte mantenga el control de las Islas Malvinas y demás archipiélagos australes y la proyección antártica para asegurar facilidades determinantes en la disputa militar con Rusia y China en este lado del mundo. ¿Eso reduce la ambición de EEUU de poseer dominios en el Atlántico Sur y su zona de influencia usando a la Argentina como base de sus operaciones? No. Por ello avanza, gracias a la política rastrera de la administración de La Libertad Avanza, en su pretensión de instalar una base militar en la porción argentina de la Isla de Tierra del Fuego. La instalación de una segunda antena por parte de la empresa LeoLabs consolida estas pretensiones militares estratégicas.
No solo EEUU proyecta su propio Lebensraum; las demás potencias imperialistas y colonialistas le siguen el paso. Rusia en Ucrania y otras zonas del mundo, China por el dominio del índico-pacífico, “su patio trasero” y su expansión en todas las latitudes del mundo, Europa y su rearme para ser protagonista en la disputa en todo el mundo. Israel lo hace a costa de Gaza y Cisjordania (Palestina), y el sur del Líbano.
El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte hace muchas décadas diseñó su Lebensraum a expensas, entre otros, de nuestra nación, con su expansionismo colonialista en Malvinas y demás archipiélagos australes de indudable soberanía argentina. Y propone expandirlo aspirando a colonizar más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorios argentinos, controlar nuestro extenso litoral marítimo —uno de los más grandes del mundo—, cercenar la Patagonia argentina balcanizando nuestra patria y proyectando sus ambiciones coloniales a expensas del Sector Antártico Argentino y parte del Chileno.
Esta lucha interimperialista y colonialista por los “espacios vitales”, estratégicos militares y de recursos naturales, demuestra, sin lugar a dudas, de que crecen más rápido los factores de una guerra mundial. A diferencia de otros momentos históricos, los peligros de guerra mundial son alimentados por el accionar de una potencia que comienza a declinar, pero que sigue siendo la más grande potencia militar del mundo, muy por encima de cualquiera de sus rivales.
EEUU anunció cifras récord para su presupuesto militar. Trump lo sintetizó al afirmar “nadie puede con nosotros”. Esto, que es una fanfarronada propia de un líder imperialista, no debe subestimarse. Sin embargo, la lucha de los pueblos en más de una oportunidad hizo morder el polvo de la derrota a las potencias imperialistas como EEUU en Vietnam y a la ex URSS (hoy Rusia) en Afganistán. Pero Mister Trump deja así en claro de que apuesta todo al uso de su capacidad militar para mantenerse en la cima del dominio imperialista mundial.
La realidad internacional también nos ha devuelto una palabra que se escribió con la sangre de millones. La proclamada “Vernichtungskrieg”, guerra de exterminio con la que Hitler diseñó la expansión de la Alemania nazi. Fue una práctica genocida, que no se limitó a derrotar al oponente en el campo militar, sino a destruirlo por completo, aniquilando los pueblos que mató o redujo a la esclavitud.
Si se repasan las guerras de los últimos 20 o 30 años, no costará mucho comprender que las potencias imperialistas y colonialistas conciben su expansión mediante esta modalidad. Cada una con sus pretextos, recrea la Vernichtungskrieg. En la historia: la ocupación japonesa de China, asesinando a más de 20 millones de chinos; la guerra desencadenada por Alemania que provocó 60 millones de muertos, 27 millones de los cuales pertenecieron a la entonces Unión Soviética; 6 millones de judíos asesinados en los campos de concentración. Mas acá en el tiempo, 2 millones de asesinados en Vietnam por EEUU y otro tanto, o más, por la entonces URSS en Afganistán, etc., etc., etc. Contemporáneas, la guerra en Siria, en Irak, Sudán, el genocidio del pueblo palestino, las matanzas contra el pueblo de Ucrania, etc.
A veces, la Vernichtungskrieg, el puño de hierro criminal de imperialistas y colonialistas, aparece envuelto en un guante de seda. Pero a su momento siempre queda al descubierto que la seda es solo un engaño para confundir a los pueblos.
El conflicto desatado por Trump en EEUU con la persecución de los inmigrantes usando su instrumento militar de características fascistas, el ICE, hace recordar y mucho a las primeras acciones de las Sturmabteilung (conocidas como las SA), tropas de asalto hitlerianas que a poco de andar espantaron al mundo con sus horrendos crímenes. Cabe aquí recordar que, para avanzar en su dictadura, Hitler provocó en 1933 la quema del Reichstag (Asamblea del Imperio), para imponer sus facultades extraordinarias y así establecer la dictadura del nazismo.
Los pueblos del mundo no deben estar desprevenidos ante posibles provocaciones que “justifiquen” una dictadura fascista en EEUU, con sus inimaginables consecuencias para todos los pueblos, o el inicio de una nueva guerra mundial interimperialista.
¿Los pueblos están condenados a esta tragedia que impulsa Trump y otros imperialistas y colonialistas? No. La lucha de las naciones y los pueblos por su independencia y libertad puede ahorrar al mundo los horrores de una guerra global y la imposición de dictaduras fascistas. Si la lucha de los pueblos no puede derrotar estas maquinaciones de imperialistas y colonialistas y de sus lacayos fascistas, sus acciones abrirán caminos inéditos para la libertad de pueblos y naciones. Los pueblos siempre buscan sus caminos para alcanzar la libertad y la independencia. Esta es una ley de la historia que nunca perderá vigencia.
En nuestra patria, la historia está escrita. En 1806 el pueblo debió elegir entre ser esclavo de otro imperio o abrir camino a su independencia. Luchó y triunfó en 1806 y 1807. Así creó las condiciones para imponer pocos años después una Junta de gobierno patrio en la que confluyeron militares, intelectuales, abogados, sacerdotes, comerciantes criollos e inmigrantes. La Revolución del 25 de mayo de 1810 fue un salto en la lucha por la independencia de toda América. Este proceso se condensó en la Declaración del Congreso de Tucumán en 1816 y se plasmó en el triunfo de Ayacucho en 1824, Tumusla 1825, y la caída del último bastión colonial en Copiapó, Chile, en 1826. El proyecto, aún vigente, fue la Patria Grande con la que soñaron San Martín y Bolívar.
Esta es nuestra responsabilidad histórica. Una patria libre de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo. Al decir de don Julio C. González, una patria libre que organice un nuevo Estado nacional que rompa con las cadenas de la dependencia. Un nuevo Estado en el que el fruto del trabajo de todos sus habitantes sea para su disfrute, en el que la riqueza fluya para satisfacer todas las necesidades de quienes habitan el suelo argentino y para que florezca la democracia grande en la que las diferencias sean motivo de celebración y no de persecución.
Como escribió San Martín en 1825 en las “Máximas a mi hija Merceditas”: “Serás lo que debas ser o no serás nada”. Entonces: Seamos libres, lo demás no importa.
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Algo más sobre la compra de los F16
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
14 de diciembre de 2025
La compra de los viejos F16 a Dinamarca con la gestión de EEUU y que compromete a la Argentina en casi 600 millones de dólares, se realiza en el marco de los Acuerdos de Madrid de octubre de 1989 y de febrero de 1990. En esos Acuerdos firmados por Cavallo y Menem pero que fueron gestionados por Alfonsín-Caputo (que no pudieron rubricarlo porque Alfonsín debió abandonar seis meses antes su gobierno), se nos impuso, entre otros castigos por parte del Reino Unido, la prohibición de acceder a material moderno para las fuerzas armadas argentinas. Esos Acuerdos han sido y son la viga maestra de las relaciones políticas, diplomáticas, económicas y militares de Argentina con el colonialismo británico. En los hechos, significaron la rendición ante el invasor inglés a siete años de la derrota argentina en la Batalla por Malvinas. Esa decisión de claudicación nacional ante el invasor británico fue combatida por muchos actores, especialmente los veteranos de la guerra nacional de Malvinas. Pero desde el punto de vista institucional, es lo que hasta hoy sigue rigiendo la política de diferentes gobiernos con relación a la invasión británica de nuestros territorios. La compra de esos viejos F16 se hizo bajo este “paraguas”. Son aviones viejos (entre 40 y 45 años de antigüedad), sin instrumental especializado y sin armamento. Eran aviones que la propia Dinamarca iba a descartar para reemplazarlos por modernos F35. De acuerdo a información parlamentaria danesa, no se creía posible vender esos aviones. Hasta que apareció un gobierno, el de La Libertad Avanza, totalmente subordinado a las necesidades y objetivos políticos, económicos, diplomáticos y militares de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel, que los compró. Dinamarca agradecida; 300 millones de dólares por aviones que ni pensaba vender es un regalo que no es habitual recibir en ninguna latitud del mundo. Milei lo hizo. Abundar sobre los hechos que certifican esa subordinación estratégica resulta ya innecesario. Sí, poner de relieve que en las decisiones políticas, diplomáticas y militares de esa subordinación, hoy es relevante la complicidad de Javier Milei ante el ataque a la República Bolivariana de Venezuela y a las amenazas a Colombia y México. Resulta en un explícito apoyo a la Nueva Doctrina de Seguridad Nacional de EEUU enunciada por Donald Trump en la que revela su decisión de poner a todo el continente americano bajo su dominio, incluido, desde ya, el estratégico militar. La instalación del radar de la empresa LeoLabs en Tolhuin, radar que se integra a otros ocho y que sirven para el control de la capa inferior de la atmósfera, es un gran avance de EEUU en su objetivo de instalarse en el Atlántico Sur no solo ya en la Tierra del Fuego chilena, sino en la parte argentina de la Isla Grande. Se debe sumar el pedido el 18 de abril de 2024 de incorporación como socio global de la OTAN hecho por Petri en nombre del gobierno nacional. Integra estas decisiones el apoyo incondicional al gobierno genocida de Netanyahu. No cabe duda alguna de que todas estas decisiones del gobierno tendrán para la Argentina consecuencias para nuestros intereses nacionales en el corto, mediano y largo plazo. Al gobierno de Javier Milei los intereses nacionales argentinos no le importa en lo más mínimo. Su política, de matriz neorivadaviana, propicia la desintegración nacional, el fraccionamiento territorial, el endeudamiento usurario sin fin merced a los mesadineristas Toto Caputo y Sturzenegger, y la pérdida de toda capacidad soberana. La restauración de los acuerdos Malcorra-Duncan y Foradori-Duncan, a través del acuerdo Mondino-Lammy, así como muchas otras medidas, demuestra la indiferencia de este gobierno a la soberanía e integridad de nuestra patria y a su franca disposición a destruir a la Nación Argentina. La Argentina es una nación que ya está dividida por la ocupación militar colonialista del Reino Unido. Milei se autodefinió como un “topo”. Según sus palabras, su política responde a esa condición personal. En el lenguaje de la Inteligencia, la caracterización de “topo” no precisa mayores explicaciones. La llegada de los 6 viejos F16 se realizó coincidiendo con la designación del Tte. Gral. Carlos Presti a la cabeza del ministerio de indefensión nacional. Fue una puesta en escena para demostrar un cambio en la política hacia las fuerzas armadas. En efecto, la compra se realizó con la gestión de LLA. Pero de Petri a Presti, lo que hay es continuidad con la política de indefensión nacional, no ruptura. La compra no modifica esta ecuación. La destrucción de Fabricaciones Militares, el achicamiento de FADEA, la privatización de IMPSA, la renuncia de casi 20.000 miembros de las fuerzas armadas por problemas salariales graves, la destrucción de la obra social IOSFA, la pauperización de los Liceos Militares, etc., son ejemplos claros de la sistemática destrucción del sistema de defensa nacional. En un gobierno de entrega nacional, sus ministros son designados porque comparten esos lineamientos y no para que alguno de ellos se le oponga. Es una designación que involucra de manera directa al Ejército en el diseño y aval de políticas que se proponen liquidar toda capacidad autónoma de la Nación Argentina. Como hemos escrito líneas arriba, La Libertad Avanza alienta la desintegración nacional y el fraccionamiento territorial con sus políticas y no solo por lo que hace con relación al Atlántico Sur, Malvinas, Patagonia y vías navegables de nuestros ríos interiores, como el Paraná. Si se observa con atención otros hechos del gobierno, se verá que también alienta el fraccionamiento territorial de provincias argentinas. Cornejo, aliado incondicional de Milei, se pronunció por la separación de Mendoza y luego la de Mendoza y Córdoba. Schiaretti guardó silencio ante semejante desatino. Como en la Argentina a una parte de su dirigencia todo le importa un bledo, Cornejo sigue andando como si proponer la liquidación de la unidad territorial no tuviera la menor importancia. En defensa de la onerosa compra de los viejos F16 daneses, se difunden ideas que merecen ser comentadas. Por ejemplo, que la OTAN y EEUU alientan el rearme argentino. En la guerra de Malvinas, todos los miembros de la OTAN y muy especialmente EEUU —sin cuyo apoyo Inglaterra no podría habernos hecho la guerra del modo que lo hizo—, apoyaron al Reino Unido. Todos. Si a pesar de esa experiencia alguien puede creer que los socios de los colonialistas británicos van a darnos herramientas que comprometan la capacidad militar de los invasores en Malvinas, es o porque no aprendió nada de esa guerra o porque defiende intereses que no son nacionales. La base militar en Malvinas es un emplazamiento clave para el control del paso del Atlántico Sur-Pacífico Sur y Atlántico Sur-Índico Sur. EEUU y la OTAN nunca van a permitir que Argentina ni por asomo comprometa mínimamente la capacidad militar del Reino Unido cristalizada en la base militar de Monte Agradable (Mount Pleasant), la base militar extranjera más grande del hemisferio sur. El Reino Unido nunca va a ceder pacíficamente esos dominios. Pretende colonizar más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorios soberanos argentinos y no tiene ni tendrá ninguna disposición a renegar de esos objetivos colonialistas. El combustible que usan los F16, el JP8 (F34), no se produce en Argentina. Requiere de varios aditivos que los produce EEUU. El JP8 es el combustible militar universalizado en la OTAN desde 1978. Además, vienen sin armas y sin instrumental fundamental. El supuesto acuerdo de EEUU de proveer AMRAAM (Advanced Medium-Range Air-to-Air Missile), un misil aire-aire avanzado de medio alcance, no es más que una declaración. Esos misiles son fabricados por Raytheon, una de las principales corporaciones aeroespaciales y de defensa de Estados Unidos. No vemos posible que EEUU provea a la Argentina de algún armamento que pueda comprometer la integridad de su principal socio en la OTAN. Juan Battaleme, Secretario de Asuntos Internacionales de la Defensa, lo dijo sin eufemismo, no existe ninguna posibilidad de que Argentina use las capacidades de los F16 contra el Reino Unido, porque ese material está directamente bajo el control de EEUU. ¿Por qué no habríamos de creerle? (Ver Paleo acusó a Battaleme de traidor a la patria por la compra de los F-16 ) La afirmación de que los viejos F16 dinamarqueses con los AMRAAM que EEUU nos proveerá el día de la marmota pueden batir a los modernos Eurofighter Typhoon, uno debe tomarla como una exageración inexplicable. El moderno Eurofighter Typhoon es un caza polivalente, bimotor y de gran maniobrabilidad, diseñado y construido por un consorcio de empresas europeas: Airbus (Alemania/España), BAE Systems (Reino Unido) y Leonardo (Italia). Aviones provistos con misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM y Meteor (uno de los misiles BVR más avanzados del mundo). Con capacidad para portar misiles aire-tierra y aire-mar y desarrollar guerra electrónica. El día después de la recepción de los 6 viejos F16, los Eurofighter Typhoon se dieron unas vueltas por los cielos de Malvinas para dejar en claro las cosas. A esa capacidad aérea británica hay que sumar los modernos sistemas de misiles que Israel proveyó al Reino Unido para reforzar la capacidad militar de los colonialistas británicos en los territorios usurpados. No vamos a referirnos al tema del entrenamiento de pilotos que desean adiestrarse para el manejo de aviones con esas características y es lógico que esto deseen, para eso ingresaron a la fuerza aérea. El costo operativo por avión está valuado en US$ 15.000 por hora de acuerdo a todas las fuentes consultadas. Vale la pena mencionar que el presupuesto 2026 enviado por Milei al Congreso reduce aún más las asignaciones para la defensa nacional. Definir qué conviene y qué no para el sistema de defensa nacional del cual es parte el instrumento militar es una definición política. Dime qué quieres ser y te diré qué necesitas. Propiciamos una nación independiente de todo dominio extranjero. Sin amo viejo ni amo nuevo. Libre de todo dominio extranjero. Que su desarrollo sea autónomo, sin dependencias de las potencias colonialistas e imperialistas que procuran subordinar pueblos y naciones con el objetivo de sostener su dominio o de expandirlo. Un sistema de defensa nacional en el que mujeres y hombres sean su capital fundamental, aprendiendo de la experiencia de nuestros combatientes de Malvinas, y que se base, justamente, en las enseñanzas políticas y ejecutivas de la guerra por la independencia, la defensa de los ríos interiores y la guerra nacional de Malvinas.
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F-16 o JF-17
Una polémica muy lejos de las necesidades de la defensa nacional
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador nacional del FPyP
10 de diciembre de 2025
Luego del arribo de algunos de los veinte F-16 comprados por el gobierno de La Libertad Avanza con le gestión del ministro de indefensión nacional Petri y celebrados por su continuador, Tte. Gral. Presti, se ha presentado un curioso debate sobre la utilidad o inutilidad de esta compra. Sus defensores cacarean sobre la compra más importante de armamento para las fuerzas armadas de los últimos 200 años. Milei nunca se las trae con chiquitas. Cuando él se auto elogia se remonta incluso a los albores de la era cristiana.
En los aviones comprados a Dinamarca, sin armamento y sin instrumental adecuado e indispensable para su funcionamiento, se destinaron más de 300 millones de dólares. En un país en el que se repite “no hay plata”, si lo hay para esta clase de negociados.
Sus detractores, lamentan haber elegido esos F-16 en vez de los 34 JF-1 chinos. El más encumbrado defensor de los aviones chinos es el Tte. Gral. Milani, quien ha aparecido en distintos medios alabando las bondades de la oferta del imperialismo chino.
Es tedioso repetir una y otra vez un concepto clave cuando se habla de Defensa Nacional. Ésta refiere a una política de Estado que abarca todos los aspectos de la vida de la Nación. Por eso se la denominada como la Gran Política.
Es absurdo decir que esos F-16 son un salto en la calidad de la defensa nacional cuando el gobierno avanza en sentido contrario a esas necesidades, promoviendo la liquidación de todo resorte de soberanía nacional, entregando nuestro patrimonio a distintas potencias imperialistas, en especial a EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. Esto sin subestimar la claudicación ante los intereses ante otras potencias imperialistas europeas y del imperialismo chino. La disputa por nuestro país de parte de todas esas potencias es cada vez más aguda.
El gobierno de La Libertad Avanza favorece, con su política, la desintegración de la unidad nacional soberana y el fraccionamiento territorial. Argentina ya es un país dividido por la ocupación colonialista británica. La política de La Libertad Avanza hacia el Atlántico Sur, reitero, consolida la desintegración nacional y el fraccionamiento territorial. Hablamos de los territorios ocupados directamente o controlados por los británicos más sus pretensiones de colonizar más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio soberano argentino, incluyendo al Sector Antártico Argentino y amenazando la Patagonia argentina. Aunque esto no elude que hay otros factores de desintegración que este gobierno, de matriz neorivadaviana, promueve con sus políticas.
EEUU ha redefinido su política militar. Boquea: “América para los norteamericanos”. Con esta guía estratégica, se propone tener control absoluto del continente americano desde el Polo Norte al Polo Sur. Ésta sería su base militar continental para enfrentar a China y, eventualmente, a China, Rusia y sus aliados. De ahí su amenaza militar a la República Bolivariana de Venezuela, a Colombia, y también a México. Este rumbo estratégico explica los dichos de Trump sobre Groenlandia y Canadá, aunque, en este caso, recibió una respuesta directa del Reino Unido. Canadá pertenece a la Comunidad Británica de Naciones.
Ningún analista medianamente serio ignora que un ataque militar contra la República Bolivariana de Venezuela puede ser el detonante de un conflicto de alcance de imprevisibles consecuencias. Tampoco que, si EEUU decide atacar esa nación latinoamericana, Nicaragua y Cuba seguirán en la lista. Todo eso llevaría a transformar a América Latina en un nuevo Medio Oriente a costa de territorios de nuestras Patrias y sufrimientos de nuestros Pueblos.
La compra de aviones chinos implicaba un salto estratégico. Nunca estuvo en los papeles este salto. Ni con Néstor Kirchner, ni con Cristina Fernández ni con Alberto Fernández. ¿Por qué? Porque las decisiones que involucran acciones militares tienen una dimensión completamente distinta a los negocios financieros o intercambios comerciales. China es el principal socio comercial de Argentina y posee una base militar en Neuquén. Esto imprime una tensión enorme a la política interna que confronta los intereses de EEUU y sus socios contra el bloque que compone China, Rusia y sus aliados. Como señalamos líneas arriba, la disputa interimperialista por el dominio de la Argentina es cada vez más feroz. Pero redefinir la disposición geopolítica argentina es harina de otro costal. Nunca esos gobiernos pensaron en ese salto geopolítico o por lo menos nunca hubo evidencia de que esto estuviera en sus planes. Hay demasiados hechos que lo demuestran.
Sin una política de independencia nacional, de soberanía en todos los aspectos de la vida de la patria, de defensa de la integridad territorial, la discusión si F-16 o JF-17 es de Perogrullo.
Para definir qué es lo más conveniente para la modernización del instrumento militar, es decir, las fuerzas armadas, es indispensable partir de la decisión de ser una nación independiente de todo dominio extranjero. De sostener la defensa nacional con base en las capacidades autónomas de la toda la Nación. Esas capacidades deben liberarnos de cualquier dependencia extranjera.
La historia ha demostrado una y otra vez que esas dependencias, a la hora de defender los intereses nacionales, nos juegan abiertamente en contra. Para muestra: la guerra nacional de Malvinas. Es necesario, también, definir hipótesis de conflicto e hipótesis de guerra. Se repite bobamente que Argentina no tiene hipótesis de guerra. El Reino Unido anualmente hace ejercicios militares en Malvinas cuya hipótesis es una guerra contra la Argentina. No lo decimos nosotros, lo dicen ellos, los usurpadores. Y no solo lo dicen, lo demuestran anualmente.
En definitiva, repitiendo aquella sentencia de Don Arturo Jauretche, en todos los campos de la vida nacional y muy especialmente en el de la defensa, el problema no es cambiar de collar sino dejar de ser perro.
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Un militar en el gabinete de La Libertad Avanza
El Tte. Gral. Presti, ministro de indefensión nacional
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
27 de noviembre de 2025
Javier Milei ha designado al frente del Ministerio de Indefensión Nacional al Tte. Gral. Presti, quien conservará —fue informado—, su condición de militar en actividad.
No vamos a abundar con explicaciones sobre la política de indefensión del gobierno de La Libertad Avanza, algo que ya hemos hecho en muchas oportunidades.
La gestión del saliente Petri, considerada la peor de todas desde el regreso al sistema constitucional, será continuada en sus aspectos esenciales por Presti. La Argentina seguirá bajo la órbita de los intereses políticos, económicos, diplomáticos y militares de EEUU (el socio mayoritario), el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. Se avanzará en la integración militar con esa tríada iniciada con Petri y el pedido de incorporación como socio global de la OTAN por parte de este gobierno.
Milei ha comprometido su apoyo a la agresión contra la soberanía de Venezuela, violando una política de Estado básica que es la no injerencia en los asuntos internos de otras naciones, ha avalado el genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno genocida de Netanyahu, y ha ratificado su decisión de trasladar la embajada argentina a Jerusalem, violando la ley argentina y las disposiciones de las Naciones Unidas.
Con uniforme o sin él, en actividad o disponibilidad, Presti se incorpora al gabinete para apoyar la política de indefensión de la administración de La Libertad Avanza y el involucramiento de la Argentina en favor de uno de los bloques imperialistas que disputan el mundo en la actualidad y acercan a la humanidad a una nueva guerra mundial.
No es una situación novedosa el apoyo castrense a gobiernos entreguistas. De las muchas gestiones que se pueden mencionar, la más reciente, y por eso recordada, es la de Balza, quien en su momento fue el punto de apoyo militar del gobierno antinacional y entreguista de Carlos Menem. Bajo la gestión de Balza al frente del Ejército, se avanzó a marcha forzada en la desmalvinización pro británica, se produjeron los escándalos de la venta de armas a Croacia, a Ecuador, la muerte del conscripto Carrasco, y la voladura de la planta militar de Río Tercero.
La designación de Presti no es otra cosa que la continuidad de los Acuerdos de Madrid, la Ley de Garantía a las Inversiones Británicas, la revalidación de los Acuerdos Malcorra-Duncan/Foradori-Duncan y su ratificación en los Acuerdos Mondino-Lammy, el aval al Radar en Tierra del Fuego de la empresa LeoLabs, etc., etc., etc.
Solo con un proyecto nacional habrá una defensa nacional integral e integrada que garantice recuperar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular y garantizar la independencia argentina. La defensa de la patria en 1806 y 1807, el establecimiento de la Junta de gobierno patrio de 1810, la declaración de la independencia nacional en 1816, la defensa de la soberanía nacional en 1845 contra la agresión franco/inglesa, las revoluciones antioligárquicas de fines del siglo XIX, las puebladas de principio del siglo XX y la del 17 de octubre de 1945, la reconquista y defensa de Malvinas de 1982, son hitos que señalan el camino para conquistar una patria libre de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo, sin ningún amo.
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Narcotráfico, seguridad y defensa nacional
ESPERTpento
Por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
8 de octubre de 2025
El escándalo de la denuncia y posterior procesamiento de José Luis Espert por sus vínculos con Fred Machado, acusado de lavado de activos provenientes del narcotráfico, ha devuelto a la primera plana el problema acuciante del narcotráfico en nuestro país. Sin temor a equivocarnos, mucho más lo ha hecho el espantoso triple narcofemicidio cometido contra tres jóvenes mujeres a manos de una banda de narcotraficantes cuyo verdadero poder todavía está por conocerse, si es que alguna vez lo alcanzamos a conocer.
El narcotráfico, lo hemos planteado en diferentes oportunidades, no es solo un problema de seguridad, sino que es, también, un problema de Defensa Nacional. Detrás de esas bandas de narcotraficantes, operan distintas potencias colonialistas e imperialistas. Constituyen verdaderas fuerzas de choque de esos poderes asociados a personeros locales de la entrega y la dependencia.
Solo por mencionar algunos casos resonantes, recordamos las acciones de la narcoempresa de aviación Southern Winds, que traficó centenares de kilos de droga hasta que el escándalo tuvo repercusión internacional y debió ser desactivada; el de un avión piloteado por Gustavo y Eduardo Juliá que salió del aeropuerto de Morón con 34 paquetes de cocaína con una pureza del 83 por ciento y un valor en España de 32 millones de euros y, más recientemente, el del puerto de Vicentín, cuando fueron decomisados más de 400 kilos de cocaína. Uno de los detenidos confesó que la carga debía alcanzar la tonelada, y que esa no era la primera vez que despachaban desde ese puerto una carga semejante. A quienes quieran conocer más de este asunto, les recomendamos leer las notas periodísticas del diputado santafesino Carlos Del Frade, quien ha hecho una pormenorizada denuncia del tráfico de droga por ese puerto de Rosario. No por chicana, como suele decirse, también es lícito recordar que fue Mauricio Macri, Patricia Bullrich y el entonces intendente de Avellaneda (municipio del departamento General Obligado en el noreste de la provincia de Santa Fe, donde está la sede de Vicentín), quienes encabezaron la rebelión en favor de la mencionada empresa, a sabiendas de la estafa contra el Estado Nacional por 20 mil millones de pesos cometida por sus directivos y de los negocios ilegales que se llevaban adelante en ese puerto.
La decisión del juez federal Julián Ercolini de activar la investigación por la megaestafa Vicentín después de ser ignorada durante más de cinco años, causó no sólo sorpresa sino además un abanico de especulaciones. Entre los 26 citados a indagatoria, fuertemente comprometidos algunos de ellos por la denuncia de fraude contra la administración pública, aparecen no solamente personas de alto rango nombradas por Mauricio Macri sino también otros estrechamente vinculados al actual gobierno. Entre ellos Javier González Fraga y Lucas Llach. González Fraga era un hombre clave en la alianza de radicales y macristas en Juntos por el Cambio. Llach, a su vez, se había desempeñado como vicepresidente del Banco Central desde la asunción de Macri (diciembre de 2015) hasta junio de 2018, siempre acompañando a Federico Sturzenegger, titular del banco. Hasta hoy cumple funciones cercanas al actual ministro de Desregulación. (1) Lucas Llach fue el autor de aquel Twitter en el que afirmó que él estaba dispuesto no sólo a entregar Malvinas “a England” (sic), sino también a la Isla de Tierra del Fuego.
Admitir ignorancia por parte de las autoridades nacionales y provinciales de ese entonces y de ahora sobre el verdadero alcance del narcotráfico en la Argentina es insostenible. En nuestro país existen numerosos servicios de inteligencia de alcance internacional, nacional y provincial que operan dentro de nuestro territorio. De competencia nacional: las cinco fuerzas federales, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria Argentina y Servicio Penitenciario Federal. Se deben incluir en este lote a los aparatos de inteligencia de las FFAA. Aunque por ley les está prohibido llevar adelante tareas de inteligencia interna, es imposible que la inteligencia estratégica militar no tome conocimiento de actividades ilegales de bandas que responden a distintas centrales extranjeras. Toda novedad de posibles acciones ilegales de bandas extranjeras que obtengan los aparatos de inteligencia de las FFAA, es obligatorio transmitir a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que es la que centraliza toda esa información y acciones de seguridad interna.
En este lote entran las 23 policías provinciales, a las que se suma la de CABA. 24 en total. También se debe agregar el numeroso contingente de Agencias de Seguridad y Consultoras (inteligencia) privadas que componen una red capilar en todo el país. Y, como no podía ser de otro modo, las agencias de inteligencia extranjera, CIA, DEA; MI6, ex KGB, Mosad, etc., etc., etc. Si solo mencionamos en este segmento de espionaje a las agencias de las grandes potencias imperialistas y colonialistas, tendremos más de una decena: EEUU, Reino Unido, Francia, España, Italia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, China, Rusia, Japón, etc. Sin considerar las “colaterales” que abarcan medios periodísticos, científicos y culturales. Una verdadera legión de aparatos de inteligencia que responden a uno u otro centro de poder mundial y que se supone colaboran con la SIDE a requerimiento de esta secretaría.
Es interesante reproducir completa la información publicada por La Política On Line sobre un informe publicado por el diario La Nación, que ilustra de manera muy precisa a lo que nos referimos. Según ese informe, la ministra Bullrich dispuso de información segura sobre el caso de Fred Machado.
Dice la nota:
Un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) de Estados Unidos reveló que el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, sabía de los aportes que el presunto narco y empresario de aviones, Federico “Fred” Machado, le había realizado a José Luis Espert en la campaña de 2019.
Los reportes corresponden al Homeland Security del DHS y fueron dados a conocer este martes. El organismo norteamericano le había enviado al Gobierno argentino en 2021 un memorando en el que indicaba que Machado había incurrido en una serie de delitos durante el gobierno de Mauricio Macri, vinculados al narcotráfico y lavado de activos, y menciona cuatro incidentes puntuales en los últimos años.
El memorando incluía la caída de dos aeronaves, en Venezuela y México, como así también la interceptación de otros dos vuelos, en Guatemala y Belice, todos con cargamentos de cocaína por un total de 6.400 kilos, que traficaba el cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas de México.
El DHS además recordó el episodio conocido como Narco Jet ocurrido en España y que también involucró a una aeronave de Machado. “De fuentes abiertas surge que su empresa South Aviation le alquiló en 2010 un avión a los hermanos Juliá, que finalmente fue interceptado luego de despegar del aeropuerto de San Fernando en Barcelona con 994 kilos de cocaína”, afirma.
El informe también destaca que los aviones de Machado entre 2016 y 2019 realizaron vuelos desde distintas provincias argentinas hacia Perú, Guatemala, Colombia y Panamá, lugares donde el narcotráfico tiene su epicentro.
Por otro lado, los reportes también destacan que Machado mantenía vínculos con el empresario Sergio Daniel Mastropietro, quien es un ejecutivo de empresas del grupo Macri, con quien compartía domicilio en la Ciudad de Buenos Aires en la calle Juez Tedín 2860. Mastropietro “cumple roles ejecutivos en una serie de sociedades, entre las que se destacan la presidencia de Avian Líneas Aéreas S.A., continuadora de MacAir Jet, empresa aerocomercial del Grupo Socma”, asegura un fragmento del informe publicado en La Nación.
Hacia el final, el documento señala: “Teniendo en cuenta el incremento de sus tránsitos desde 2016 y sus vínculos con empresarios ligados a la aviación comercial y a los grupos relacionados con el gobierno 2015-2019, se puede inferir que Machado pudo haber aprovechado su influencia para extender sus operaciones ilegales en nuestro país”.
Esta información da cuenta de que el Ministerio de Seguridad Nacional conocía la presunta participación de Machado en el narcotráfico, además de saber que estaba imputado desde el 2021 en una causa por esa razón en Texas y las transferencias a Espert. Sin embargo, recién en la última semana Bullrich admitió que Machado había realizado aportes a la campaña y transportado en su avión al diputado de La Libertad Avanza.
Machado será extraditado en los próximos días a Estados Unidos, luego de que la Corte Suprema habilitara tal solicitud de la Justicia de Texas, después de haberla frenado durante cuatro años. (2)
¿Cuesta creer, entonces, que el narcotráfico puede actuar sin ser detectado y sin que nadie haya sido informado de, por lo menos, algunos de estos procedimientos delictivos? Por supuesto que cuesta. Y mucho.
Si hasta en el barrio más humilde, cualquier vecino puede describir con exactitud cómo operan las redes de narcotráfico que también regentean el negocio de la trata de personas para la esclavitud sexual o laboral, tráfico de niñas y niños y el contrabando en general y de armas, en particular. Cualquier hijo de vecino puede describir la connivencia de la policía, los políticos y la Justicia, con ese mercado de la muerte que tienen como objetivo nuestra juventud. Un mercadeo que se asienta en las políticas de hambre, desocupación, miseria y entrega, que desde hace décadas destruyen nuestra patria y enferman a nuestro pueblo.
Todo tiene que ver con todo
Hace unas semanas, en broma, Carlos Pagni citó una frase de Cristina Fernández Kirchner, cuando, refiriéndose a cuestiones políticas y económicas que entrelazan la realidad nacional y el escándalo Espert, dijo “todo tiene que ver con todo”. Es cierto, “todo tiene que ver con todo”. Por ejemplo: todo el debate alrededor de la vía navegable del Paraná no solo remite al fabuloso negocio de las exportadoras, sino también a la vía más importante por la que sale la droga del continente suramericano hacia distintas latitudes del planeta. Nacionalizar el comercio exterior no solo hace a una cuestión de soberanía económica para impedir que la Argentina sangre por las barrancas del Río Paraná, como bien sostiene Luciano Orellano en referencia a la fuga de nuestras riquezas. También hace a un problema de seguridad y defensa nacional. El control de nuestras fronteras fluviales es fundamental para garantizar el feliz progreso de nuestros pueblos, de la producción nacional y de la riqueza nacional, acabar con el beneficio de un puñado de monopolios extranjeros y erradicar el contrabando de drogas que entra a nuestro país para intoxicar a nuestra juventud.
La instalación de centenares de chacras en todas las fronteras fluviales, será la base de un sistema de seguridad y defensa nacional en el que el pueblo será el protector del pueblo.
La cuestión de la frontera noreste o noroeste y las dos triples fronteras que vinculan a Argentina con Bolivia, Paraguay y Brasil, también es una cuestión de seguridad y defensa nacional. Se repite “las fronteras argentinas son un colador”. Pero se omite decir que, en vez de tener una política integral para esas fronteras, se utiliza la Gendarmería y la Prefectura para apalear abuelos que se quejan de sus magras jubilaciones.
Cuando decimos política integral, nos referimos a una que retome el control del territorio imponiendo una nueva ley de seguridad de fronteras, otorgando en propiedad la tierra para establecer decenas nuevas chacras y ciudades en las que se vincule de manera virtuosa (como gusta decirse ahora), la producción industrial, agraria y la defensa nacional. Se trata de traer al presente lo que fue la estrategia del General Güemes, que vinculó la organización militar a los derechos del pueblo, lo que le permitió organizar una poderosa fuerza que derrotó una y otra vez las incursiones de los colonialistas españoles. También fue la estrategia del General José de San Martín en la preparación del Ejército de Los Andes. El Libertador creó la base de una industria metalúrgica propia que le garantizó la producción de armas para el ejército libertador. De industria química para la producción de pólvora. De industria metal mecánica para la producción de toda la maquinaria indispensable para realizar el cruce de Los Andes. De la producción agraria y ganadera para la provisión de alimentos para el ejército. De la industria vitivinícola para garantizar el trabajo y los recursos de las provincias cuyanas. No hablamos de nada que no se haya hecho en nuestro país. Volver a las fuentes muchas veces es apropiado.
Esto impone la necesidad de la expropiación de tierras extranjerizadas en nuestras fronteras, extranjerización que se expandió durante la década del 90 con el menemato pero que nunca fue revertida. Así como la Ley de Entidades Financieras de Videla-Martínez de Hoz es, hasta hoy, intocable, como lo son los latifundios extranjeros que socavan nuestra integridad territorial incrustando formaciones “paraestatales” (Estados dentro del Estado argentino), en lugares estratégicos de nuestro país.
El caso de Lewis en Río Negro y de todos los latifundios extranjeros en la Patagonia ejemplifican esto que afirmamos. La política de indefensión nacional que desde hace decenas se lleva adelante por imposición de las potencias extranjeras como castigo infinito por el atrevimiento de enfrentar al colonialismo durante la batalla por Malvinas, deja expuesta a nuestra nación a la aventura de multiplicar el fraccionamiento territorial de parte de cualquier potencia, fraccionamiento que ya sufre nuestro país como consecuencia de la imposición colonial británica sobre nuestros territorios.
La Argentina es un país dependiente, disputado por distintas potencias colonialistas e imperialistas, con parte de su territorio ocupado por el Reino Unido, potencia que aspira a colonizar más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía nacional.
También se impone la necesidad de cumplir y hacer cumplir la ley 26.160 que declara la emergencia en materia de posesión de propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades originarias en Argentina, suspendiendo desalojos y promoviendo el relevamiento de tierras. Es muy curioso que la doctora Victoria Villarruel y el doctor Miguel Ángel Pichetto, clamen contra la aplicación de esta ley que reconoce derechos ancestrales de los pueblos originarios, pero hayan mantenido total silencio con respecto, por ejemplo, al escándalo de estafa y narcotráfico de Vicentín. Cosas tenedes, Cid, que farán fablar las piedras.
La unidad con los pueblos originarios fue una política que desarrollaron nuestros libertadores. Tanto Belgrano, como Güemes y San Martín, prestaron especial atención a esta cuestión. San Martín acordó con los pueblos originarios su paso a través de Los Andes y esto le valió el cuidado de su retaguardia y redundó en información importante para la campaña libertadora. El mensaje del papa Francisco a los organizadores y participantes en la VII reunión del Foro de los pueblos indígenas es muy relevante sobre este punto.
El narcotráfico y todas las actividades delictivas complejas que enferman impunemente a nuestra nación, se retroalimentan con la política de disolución y desintegración nacional del gobierno de La Libertad Avanza. Estos rivadavianos del siglo XXI, súbditos del capital financiero, promotores del endeudamiento sin fin de nuestro país, y destructores de la producción nacional industrial y agraria, solo ofrecen más dependencia y humillación para el pueblo y la Nación.
El caso de Espert/Fred Machado, que no es el único, no es más que un claro ejemplo de lo que decimos. Como señala el documento fundacional del Foro Patriótico y Popular: “La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares. Cómo ya ocurrió en la Guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad! de todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino”.
1) https://motoreconomico.com.ar/nombres-olvidados-de-la-estafa-vicentin-banco-nacion-citan-a-indagatoria-a-gonzalez-fraga-lucas-llach-y-ex-directivos-de-la-empresa/
2) https://www.perfil.com/noticias/politica/el-gobierno-conocia-por-el-departamento-de-seguridad-de-eeuu-que-fred-machado-seria-narco-y-que-le-hizo-aportes-a-espert.phtml
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Información de la Política On Line
Reuniones militares secretas con Inglaterra, mientras Estados Unidos apunta a una base en Ushuaia
La embajada en Reino Unido convocó a militares argentinos de alto rango a una reunión secreta para discutir estrategia de defensa y cooperación.
Por Eduardo Mariano Lualdi,
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
7 de octubre de 2025
Mientras el presidente ocupaba su tiempo en cantar en su fiestita junto a su banda que bien debería llamarse “Los Auténticos (pero auténticos) Decadentes, y Toto Caputo fue de raje a recibir órdenes del súper ministro de Economía de La Libertad Avanza, Scott Bessent, La Política On Line informó de reuniones militares secretas con el Reino Unido. Agrega la página de noticias “mientras EEUU exige una base militar en Ushuaia”, Tierra del Fuego.
Toda la política exterior y militar del gobierno de Milei es de total subordinación a la tríada Washington-Londres-Tel Aviv. Desde el pedido de incorporación de la Argentina como socio global de la OTAN a estas reuniones secretas denunciadas por La Política On Line, el hilo conductor es subordinar a la Argentina a los objetivos políticos, económicos, diplomáticos y militares de esa tríada.
Cada avance en la política de indefensión nacional y de entrega de nuestra soberanía de parte del gobierno de La Libertad Avanza, redunda en la pérdida del ejercicio efectivo de soberanía en mares y tierras usurpados por el Reino Unido. También acrecienta el peligro de secesión muchos otros territorios de indudable soberanía argentina que aspira a colonizar, incluido el Sector Antártico Argentino.
Hemos repetido en muchas oportunidades que la Argentina es ya un país dividido como consecuencia de la ocupación militar colonialistas británica. La que podríamos llamar “Argentina marítima” está dominada por la fuerza militar inglesa, con base en la fortaleza de Monte Agradable (Mount Pleasant), la base militar extranjera más grande del hemisferio sur. Desde esa base británica/OTAN, se pueden desplegar acciones militares contra cualquier país de Sudamérica. Nada para subestimar, cuando EEUU amenaza militarmente a la República Bolivariana de Venezuela, con el despliegue de una poderosa fuerza militar que ha hundido ya varias embarcaciones, con el pretexto del narcotráfico.
El camino de la sumisión nacional no conduce a la felicidad del pueblo. Subordinación política y económica a EEUU, incluida una posible dolarización o más endeudamiento que estaría negociando Caputo en EEUU, y subordinación militar a EEUU-Reino Unido-Israel, solo significará más hambre, desocupación y humillación para nuestro pueblo. Milei es el opuesto a los ideales de los padres fundadores de nuestra independencia. Volver a sus proclamas de independencia es el camino. Libres de toda dominación extranjera, sin amo viejo ni amo nuevo.
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Por decreto, Milei autorizó el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional
Un alineamiento incondicional
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
1 de octubre de 2025
Luego de la reunión de Milei y Trump en EEUU la semana próxima pasada, reunión que arrancó lágrimas de emoción a “Toto” Caputo, el gobierno de La Libertad Avanza, por decreto, ha autorizado el ingreso de tropas de EEUU al territorio nacional ignorando los atributos constitucionales del Congreso de la Nación.
Se trata del ejercicio militar “Tridente”, que se desarrollará en las Bases Navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto General Belgrano del 20 de octubre al 15 de noviembre. Comandará el ejercicio la Fuerza Naval de Operaciones Especiales del Comando Sur de los Estados Unidos.
El decreto en cuestión es una flagrante violación de la Constitución Nacional que, en su artículo Nº 75, inciso 28, y de la ley Nº 25.880, que trata la entrada y salida de tropas del territorio nacional. Los ejercicios deben ser tratados por las Comisiones de Defensa Nacional y Relaciones Exteriores y después tratados en el pleno de la Cámara.
La autorización no expresa más que la continuidad de la política de total subordinación a los intereses estratégicos militares de EEUU/OTAN. Esta subordinación obedece a la necesidad de EEUU en su posicionamiento bélico ante una posible tercera guerra mundial, de tener el dominio absoluto del paso interoceánico Atlántico Sur-Pacífico Sur.
El Atlántico Sudoccidental lo controla militarmente el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que usurpa nuestros archipiélagos australes, y que aspira a colonizar millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía argentina. También incide de manera directa en el control de la proyección antártica. Siempre es bueno recordar que el Reino Unido impuso el nombre de Tierras de la Reina Isabel a las tierras del Sector Antártico Argentino y parte del Chileno.
Hay que sumar a este despliegue el Radar de la Empresa LeoLabs que integra una red global de 8 de radares más el instalado en Ushuaia (9 en total), que son parte del sistema de defensa militar de EEUU/OTAN. (Ver: Radares – LeoLabs | Inteligencia orbital persistente).
No es de menor importancia el aeropuerto privado de Puerto Lobos, en las cercanías de Sierra Grande, Río Negro, que ha pasado a manos de la empresa Manzil S.A. La compra fue realizada por capitales vinculados a Emiratos Árabes Unidos, capitales que habría que investigar a fondo por la relación de los Emiratos con potencias militares de la OTAN.
El aeropuerto de Puerto Lobos, fue inaugurado hace 17 años por el magnate británico Joe Lewis. Se trata de una infraestructura de alto nivel, con una pista de 2.200 metros que lo coloca al nivel de aeropuertos internacionales. Allí pueden descender aviones de gran porte como los que utiliza la OTAN a solo 2 horas de vuelo desde la base militar inglesa de Mount Pleasant en Malvinas.
Como hemos afirmado en publicaciones anteriores, el gobierno de La Libertad Avanza representa un proyecto de disolución nacional, de destrucción de la unidad territorial de nuestra Nación y de sumisión a diversas potencias colonialistas e imperialistas. Lo hemos caracterizado como un proyecto rivadaviano, de subordinación al capital financiero, de dependencia del sistema de deuda externa eterna, anti industrialista, de liquidación de los pequeños y medianos productores del campo, anti productivo, y de liquidación de la ciencia, la tecnología, la salud y la educación nacional. Es un proyecto que viene a coronar el de Videla-Martínez de Hoz, impuesto a sangre y fuego desde el 24 de marzo de 1976.
A este programa político de dependencia, le viene como anillo al dedo, la subordinación militar a EEUU/OTAN e Israel, que Milei reivindica en cada oportunidad que tiene.
Aprender de la historia de lucha de nuestro pueblo por la independencia nacional de todo dominio extranjero, como ordena el Acta de la Independencia de 1816, de las epopeyas libertadoras de los padres fundadores, permite pensar un futuro de libertad de todo dominio extranjero. Ese proceso liberador, cuyo último período arrancó en 1780 con la gigantesca sublevación de los pueblos originarios encabezados por Tupac Amaru y culminó con la liberación de la Isla de Chiloé en 1826, es una poderosa referencia para comprender como fue la confluencia de todas las fuerzas patrióticas y democráticas, que, en 1810, se constituyeron en gobierno patrio, Junta de Gobierno que abrió camino a la lucha por la independencia de nuestra patria y de los pueblos de América del Sur.
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La crisis de los Liceos Militares
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
7 de julio de 2025
La crisis en los Liceos Militares no es más que la crisis provocada por la política de indefensión nacional de la actual administración. Esta crisis amenaza con la liquidación de los Liceos vía el estrangulamiento de sus presupuestos y el consiguiente vaciamiento.
Paupérrimos salarios, con un básico de salario apenas superior a los $200.000, renuncia de más de un centenar de docentes en distintos Liceos, abandono edilicio, etc., son expresión de una política de destrucción del sistema medular de la formación de la reserva para la defensa nacional sometida, desde hace largos años, al desguace sistemático respondiendo a las imposiciones de los países colonialistas e imperialistas, en especial, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Hace algunos años, publicamos con firma de Salvador Aversa (ex liceista del Liceo Gral. Belgrano) y Eduardo Mariano Lualdi, un artículo de opinión criticando la política de desmantelamiento de los Liceos Militares y proponiendo algunos puntos programáticos para su defensa, modernización y generalización.
Como ayer, sostenemos que al contrario de los proyectos de indefensión nacional, uno que jerarquice la defensa nacional como condición excluyente de un proyecto de independencia nacional, debe poner en valor el sistema de educación de los Liceos.
Definimos entonces como propuesta expandir la educación liceista a toda la educación para la formación de la reserva de la defensa nacional, es decir, de la independencia nacional de toda dominación extranjera. Ese sistema educativo debe garantizar un rico conocimiento de la ciencias exactas, de las ciencias sociales — en particular de la Historia Argentina, jerarquizando las luchas por la independencia nacional, incluyendo la Guerra Nacional de Malvinas —, de la naturaleza de la democracia grande practicada por Belgrano, San Martín, Güemes, Artigas, etc., y el aprendizaje de aspectos claves de la formación militar de los reservistas. Esto dotaría a la Argentina de un calificado material humano de reserva, imbuido de altos principios patrióticos y democráticos, altamente capacitados para contribuir a la defensa de la Patria en las circunstancias que esta lo requiera.
Este proyecto educativo tiene un nudo central que es la recuperación de los territorios usurpados por RU, que aspira colonizar millones de kilómetros cuadrados de territorio de indudable soberanía nacional, y que amenaza la integridad territorial de la parte continental de nuestra Nación y al Sector Antártico Argentino.
El actual proyecto de disolución y entrega nacional va en sentido contrario de todas las necesidades de la patria y su pueblo. La supuesta “modernización” del instrumento militar no responde a las verdaderas necesidad de la patria. Esa falsa “modernización” según el ministro de indefensión nacional Luis Petri, se apoya en acuerdos estratégicos con EEUU, El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, e Israel. Nada más alejado de las reales necesidades de la defensa nacional integral, integrada, de carácter patriótico y popular, inspirada en las enseñanzas de los padres fundadores, que supieron integrar el ejército profesional, la milicia y el pueblo en armas, fundamento de la política de Nación en Armas, para garantizar la independencia nacional frente a la voracidad de las potencias colonialistas e imperialistas que arrastran al mundo a una nueva guerra mundial, y del conflicto con el Reino Unido en el Atlántico Sur.
Defender las capacidades de los liceos, exigir salarios dignos, modernizar en un sentido patriótico y democrático sus programas de estudio, es una necesidad para pensar un proyecto que complete el mandato de los Congresista de 1816, de lograr una patria libre de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo.
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Dos comentarios breves
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador nacional del Foro Patriótico y Popular
11 de junio de 2025
Javier Milei: «Volvemos a declarar que en 2026 haremos efectiva nuestra promesa de mudar la embajada argentina a Jerusalén». Milei espera triunfar en las legislativas de octubre, para avanzar en su plan de desguace de nuestra Patria.
Supone que ese hipotético triunfo electoral lo autorizará a avanzar con sus decisiones ignorando las graves consecuencias para nuestra Nación.
El traslado de la Embajada de Tel Aviv a Jerusalén viola la propia ley argentina e ignora decisiones diplomáticas y políticas de carácter internacional. Conlleva la ruptura del acompañamiento histórico de muchos países a la causa de Malvinas y por ende a la consolidación de la ocupación militar colonial británica.
Con Milei, la desmalvinización se ejecuta con la fragmentación de la integridad territorial argentina, siendo el conjunto estratégico del Atlántico Sur, archipiélagos australes, Sector Antártico Argentino, Patagonia argentina y litoral marítimo argentino, los territorios amenazados de manera directa o indirecta por la política del gobierno de La Libertad Avanza.
12 de junio de 2025
Israel atacó Irán. Promete seguir la ofensiva hasta conseguir sus objetivos. Invoca su derecho a la guerra preventiva. Nadie descarta que Irán responderá a este ataque.
Israel está produciendo un genocidio en la Franja de Gaza. Ha provocado más de 60.000 asesinatos y de los cuales más de 20.000 es de niñas y niños. Aparte de sus bombardeos contra civiles indefensos, somete a la población palestina al flagelo del hambre y las enfermedades.
En medio de esta escalada de guerra, Javier Milei, que viene de una visita oficial a Israel, involucra a la Argentina en esta contienda con su seguidismo a los intereses de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. Hizo, con este país, acuerdos de los que poco o nada se conoce en verdad. Lo que afirman los medios locales es tan poco confiable que habrá que esperar para conocer el alcance verdadero de esos convenios.
Argentina está ubicada en la zona estratégica de la unión del Pacífico Sur y el Atlántico Sur y la proyección de este al Índico, y es fundamental su control en un escenario de guerra mundial. Todo lo que está ocurriendo en Tierra del Fuego tiene un aspecto económico y político, pero, principalmente, militar, ya que el entente Washington / Londres / OTAN / Tel Aviv exige asegurar el dominio de esa vasta zona estratégica para garantizar, también, el control total de Malvinas y demás archipiélagos australes. Además, de ese modo, se proyecta para alcanzar el control de la Antártida.
Hemos insistido durante bastante tiempo en el análisis de la situación internacional de que crecen los factores de guerra mundial.
Crece la disputa entre las distintas potencias imperialistas y colonialistas y negros nubarrones de guerra cubren los cielos del mundo. El gobierno fascista y genocida de Netanyahu, parece decidido a empujar al mundo a esa confrontación. La Argentina, en distintas formas, no está al margen de esta contienda y sufrirá las consecuencias.
Estos sucesos ponen siempre en primer plano la necesidad de que Argentina se libre de todo dominio extranjero, y lleve adelante una política independiente que asegure el bienestar de su pueblo y la integridad territorial frente a la voracidad de las potencias extranjeras. La mejor y mayor contribución de Argentina a la paz mundial es luchar por su total y completa independencia, cumpliendo el mandato del acta independentista del 9 de julio de 1816.
Siguiendo el ejemplo de los revolucionarios de Mayo de 1810 y su junta patriótica, sostener y defender las libertades democráticas ganadas por el pueblo y amenazadas por el gobierno de Javier Milei, reconquistar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular y garantizar la independencia argentina.
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Por una nueva independencia nacional
El pueblo encontrará los caminos
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador nacional del Foro Patriótico y Popular
13 de mayo de 2025
Un análisis de algunos aspectos de la situación nacional, a la luz del Documento fundacional del Foro Patriótico y Popular, fundado por el
Tte. Cnel. Adolfo César Philippeaux, el 27 de marzo de 2004.
La visita del almirante Holsey, jefe del Comando Sur de EEUU, demuestra hasta dónde jerarquiza EEUU garantizar su posicionamiento militar en una zona estratégica como es el paso interoceánico Atlántico Sur-Pacífico Sur. Una visita que apunta a liquidar toda posibilidad de que China construya en la provincia argentina un puerto de gran capacidad para avanzar en su penetración en América Latina, en general, y en nuestro país, en particular. La ruta de la seda y el collar de perlas chinas, propuestos por la superpotencia oriental, son arietes que van perforando dominios occidentales considerados seguros. En Ushuaia, China se posicionaría en un lugar estratégico en la disputa de los mares y las rutas comerciales y militares, tal vez no de la magnitud del puerto de Chancay en Perú, pero superior en cuanto a su valor militar estratégico. Desde ese puerto, China se asomaría a la Antártida con total comodidad y estaría en condiciones de disputar la presencia del Reino Unido de Gran Bretaña y sus pretensiones, así como las de EEUU.
El gobierno de Javier Milei ha dado numerosas pruebas de que está completamente decidido a seguir los designios de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. Es una decisión estratégica de carácter militar de esta administración y no solo política, económica y diplomática, cuyo objetivo es involucrar a nuestro país en la disputa mundial entre grandes bloques imperialistas y colonialistas, a favor del que constituyen las potencias antes mencionadas, incluyendo a la Europa continental, países que integran también la OTAN. Milei ya solicitó sumarse a la OTAN como socio global, algo que está pendiente de definición.
La “prueba de amor” de Javier Milei al eje militar Washington-Londres-Tel Aviv, fue su decisivo pronunciamiento el 2 de abril del corriente, ante el monumento a los caídos en la Guerra Nacional de Malvinas. Allí, en presencia de toda la burocracia mileísta, oficiales de las FFAA y de las FFSS, y un reducido grupo de Veteranos de la Guerra de Malvinas, se pronunció en favor del reconocimiento al falaz derecho a la autodeterminación de los británicos ocupantes de Malvinas. En ese escenario de recordación de los caídos por la soberanía y de ratificación de los derechos argentinos, Milei adoptó la posición británica de “respetar los deseos” de los británicos ocupantes de nuestros territorios. Se trata de un gesto clave de la política internacional, de consecuencias mayores en lo interior, de la actual administración de La Libertad Avanza.
Es cierto que hay un puñado de políticos, incluso de VGM, que buscan diluir las responsabilidades de Javier Milei en la política de desmalvinización, apoyándose en lo que administraciones anteriores no hicieron. La falta de una política de Estado, desde 1982 a la actualidad, no es un argumento que sirva para disimular la política antinacional pro imperialista y pro colonialista, de liquidación de la unidad territorial y de disolución nacional que lleva adelante el gobierno de La Libertad Avanza.
Un lago anglonorteamericano
La ocupación militar de las Islas Malvinas tiene su asentamiento militar más importante en la base militar de Monte Agradable, es la cabecera del sistema que integran, además, las Islas de Tristán De Acuña y Santa Helena.
Malvinas es una de las jurisdicciones en que dividió el Reino Unido sus territorios de ultramar en el Atlántico Sur. Las otras son las Georgias, para nosotros San Pedro, y demás islas.
Para Malvinas, su política es imponer para los británicos ocupantes el derecho a la autodeterminación. Respetar, como dijo Milei, su “deseo”.
Al Reino Unido le importa un bledo que este falaz argumento haya sido rechazado una y otra vez por las Naciones Unidas. Es el proyecto político de constituir un Estado Falkland. Contó en su momento con el aval de un grupete de 17 intelectuales y políticos argentinos que sostuvieron y sostienen este argumento. Algunos de ellos, como el Diputado Fernando Iglesias o la Diputada Ajmechet que no firmó aquel documento pro británico, pero es una anglófila fervorosa. Ambos integran la troupe oficialista pro británica, así como la nueva embajadora en Londres, Mariana Plaza.
El otro territorio de ultramar lo integran las islas San Pedro (Georgias del Sur), Santiago (Sándwich del Sur), y otras islas diseminadas por esas latitudes. Para este territorio de ultramar no está planteada su independencia. Quedaría bajo la órbita de la corona británica de manera directa.
Virginia Gamba, en su rol de alta funcionaria de las Naciones Unidas, afirmó hace ya algunos años, que en esa zona operaban los submarinos nucleares del Reino Unido, provistos con misiles intercontinentales del tipo Trident. No tenemos razones para dudar su palabra.
Desde estas posiciones coloniales, el RU se propone apropiarse de todo el Sector Antártico Argentino y parte del Chileno. A Chile lo tientan con incorporarse al Foreign and Commonwealth Office (FCO), el organismo que administra, entre otros asuntos, la pretensión británica sobre la Antártida.
Chile viene de firmar un acuerdo militar estratégico con el Reino Unido. Se sabe que en la parte chilena de la Tierra del Fuego, hay tropas de EEUU, con las que las fuerzas militares de ese país vienen realizando periódicamente ejercicios militares. En los últimos días, se supo de la presencia de tropas kosovares en Malvinas. La internacionalización de Malvinas, mediante la introducción de tropas fieles a la tríada militar EEUU-RU-Israel, es de profunda significación. Kosovo, que tiene una disputa con Serbia y reconocimiento limitado como Estado por parte de la comunidad internacional, es, junto a Estados Unidos, Guatemala, Honduras, y Papúa Nueva Guinea, de las pocas entidades que tienen sus embajadas en Jerusalem. Kosovo forma parte del contingente antirruso europeo.
En Malvinas, la empresa israelí Navitas Petroleum, participa del saqueo de nuestros recursos hidrocarburíferos, junto a la potencia ocupante. Israel también es proveedor de moderno armamento para sostener la ocupación colonial de nuestros territorios. La injerencia israelí en el Atlántico Sur es un factor que debe tenerse en cuenta, de ahora en más, en el escenario de agresión contra nuestro país, en lo que respecta a los territorios usurpados, y de disputa con otras potencias que también buscan tener presencia y capacidad militar en el Atlántico Sur-Pacífico Sur y Atlántico Sur-Índico.
No puede dejarse de lado que China posee una base militar en Neuquén, una base que administra la Agencia Estatal China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC), un organismo que depende del Ministerio de Defensa de China y está vinculado a la Comisión para la Ciencia, la Tecnología y la Industria para la Defensa Nacional. Otra base similar, aunque menor, está instalada en la provincia de San Juan y se complementará con la base en Neuquén.
La visita del almirante Holsey dejó como saldo la propuesta; aún no sabemos más que lo que aportan los diarios argentinos, de una base de submarinos para EEUU. El Atlántico Sur quedaría bajo una pinza militar entre Monte Agradable (Mount Pleasant) y la Base de EEUU en Tierra del Fuego. En esta provincia, en la localidad del Tolhuin, está el radar de la empresa LeoLabs (ver LeoLabs | Inteligencia orbital persistente impulsando la era espacial dinámica). El CEO de la empresa es Tony Frazier, un ingeniero en sistemas recibido en la Universidad de Pensilvania y que gestiona la beca, entre otras, Patti Grace Smith Fellowship para educar a futuros integrantes del sistema de defensa de EEUU.
El radar LeoLabs en Tolhuin es una versión rastreadora de los radares producidos por esta empresa. Es uno de los 9 que la empresa opera mundialmente. Estos están situados en: Costa Rica, en Centroamérica; Texas, Arizona y Alaska, en EEUU; Azores, en Portugal; Western, Australia; Nueva Zelanda; Tierra del Fuego, el Tolhuin, Argentina.
Debe sumarse a estos progresos militares, de inteligencia estratégica y saqueo de nuestros recursos naturales, las empresas imperialistas petroleras que operan en todo el teatro del Atlántico Sur. Cabe mencionar que el nuevo embajador británico en nuestro país, es David Cairns, vicepresidente de la empresa anglonoruega Equinor, una de las beneficiarias del loteo de las riquezas argentinas a manos de distintas empresas extranjeras. La última mala noticia de la administración de La Libertad Avanza, fue la renovación del acuerdo de seguridad con el RU. Al respecto, debe señalarse, como lo hace Guillermo Carmona en una nota de su autoría, que, en 2017, el Reino Unido contrató tecnología de punta en materia de defensa antiaérea, electrónica y ciberseguridad con la adquisición del sistema israelí Rafael Advanced Defence Systems. Componentes de ese sistema se encuentran incorporados en el sistema Sky Sabre por las fuerzas militares británicas en Malvinas.
Este escenario político y militar debe ser observado desde el Ártico a la Antártida para tener una comprensión global de lo que está en discusión. Se conoce la pretensión de EEUU de apropiarse de Groenlandia como un eslabón en la disputa del Ártico y el Atlántico Norte, en particular contra Rusia, que reclama soberanía sobre el Ártico.
La ruta de dominio occidental sobre el Atlántico arranca en Londres, seguiría por Groenlandia, Gibraltar, Isla Ascensión, Santa Helena, Tristán de Acuña, Malvinas, Tolhuin/Tierra del Fuego, Antártida. África plantea otros desafíos geoestratégicos a las potencias occidentales que no abordaremos en esta oportunidad.
Estos dominios atlánticos son suficientes para dar entidad a la pretensión de transformar el Atlántico, de norte a sur, en un verdadero lago anglonorteamericano. Argentina, este empobrecido país de los confines del mundo, al decir del papa Francisco, está dentro de lo que muchos llaman el “patio trasero de EEUU” y otros, no sin razón, “el patio trasero del Reino Unido”, por su dominio militar de Malvinas y sus ambiciosos planes colonizadores de territorios argentinos. Ambas definiciones son verdaderas y se complementan.
Entrega y disolución nacional
Hace unos meses, durante una conversación con un importante dirigente argentino, este nos daba su opinión sobre el verdadero cometido de Milei. Nos dijo: “Milei ha venido a destruir el Estado Nación”. Más allá de si se comparte esta categoría o no, lo que señalaba esta persona es que Milei ha venido a liquidar toda posibilidad de independencia nacional y crear las condiciones para la disolución nacional. Destruir la industria, la ciencia, la técnica, la cultura, etc., como basamento en la disgregación territorial. Lo que otros analistas llaman la “balcanización de Argentina”. Viejo proyecto de varias potencias imperialistas.
Esta política tiene sustentos objetivos. La política de Videla-Martínez de Hoz, sentó las bases de la destrucción de la Argentina que Don Julio C. González caracteriza como “la Argentina industrial, técnica y científica”. El regreso a la Argentina pre peronista.
El Ing. Mauricio Macri afirmó en su momento que debíamos volver a la Argentina de principios de siglo XX. Es decir, la Argentina pre yrigoyenista. Milei, por su parte, fue muchos más allá, abundando argumentos de la Argentina pre roquista, la que se unificó bajo la égida de la oligarquía terrateniente argentina con predominio de los hacendados y comerciantes de Buenos Aires y significó en paralelo, la liquidación de poblaciones enteras de pueblos originarios y del verdadero federalismo. El unitarismo porteño disfrazado de federalismo se consolidó, llevando a las provincias argentinas a un atraso y miseria secular.
La primera presidencia de Roca es previa a la conformación del imperialismo moderno, del capitalismo de la libre concurrencia al capitalismo monopolista. Argentina ya estaba profundamente vinculada a los intereses británicos. Entrado el siglo XX, la dominación imperialista británica se consolida. Pero no es la única. A principios de ese siglo, por ejemplo, el banco más importante era el Deustche Bank (Banco alemán). Milei repudia, como no podía de ser de otro modo, las tres revoluciones que pusieron en jaque a la república oligárquica, pero cuestiona incluso a esa Argentina oligárquica, la de la Ley 1420 de la educación común, gratuita y obligatoria de 1884. Milei encarna una versión actualizada del proyecto rivadaviano, identificado con lo que hoy llamamos AMBA, es decir, una visión estratégica estrechamente imbuida de los intereses de hacendados y comerciantes, de oligarcas e intermediarios. Una política para la que más de 20 millones de ciudadanos sobran.
Milei ha venido a disgregar la unidad nacional, socavando definitivamente las capacidades argentinas para un proyecto independiente. Cuenta a su favor con el visto bueno de numerosos sectores que verían con agrado el estallido de la Argentina, transformándose en varias Republiquetas dóciles a uno u otro imperialismo.
Su discurso del 2 de abril del corriente en el Cenotafio de plaza San Martín, es en este sentido. No hay error en lo que dijo y el ministro de indefensión no tuvo ni arte ni parte en ese discurso, porque si hubiese sido así, habría sido víctima de la guillotina de “la Jefa”. Milei fue allí a decirle al Reino Unido, EEUU e Israel, que está de acuerdo con la secesión de los territorios ocupados a través de la falacia de la “autodeterminación de los británicos residentes en Malvinas”. Nos referimos a más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorio de indudable soberanía argentina.
Es un proyecto, como dijimos líneas arriba, de matriz rivadaviana: secesión territorial y subordinación a la especulación financiera. Fue Rivadavia quien desechó la unidad de las Provincias Unidas de Suramérica – el nombre inscripto en el Acta de la independencia del 9 de julio de 1816 –, al desentenderse de las provincias altoperuanas que habían sido parte de la declaración de la independencia en Tucumán. Y luego operó en la secesión de la Banda Oriental, la actual República Oriental del Uruguay, secesión que nunca aprobó el Libertador José Gervasio de Artigas, quien, por ello, murió en Paraguay.
Esta política de disolución nacional y subordinación al capital financiero, mediante la joda del carry trade para todos, en el que el Estado estimula y protege el robo financiero de la nación, tiene también sustento institucional en la reforma constitucional de 1994. Allí, en un acuerdo insano, se provincializaron recursos nacionales, los que debían ser y habían sido, en cierto grado y medida, patrimonio del conjunto de la nación. La destrucción del federalismo legítimo avanzó hasta el punto de que hoy, sin la asistencia del Estado Nacional, muchas provincias no pueden sobrevivir.
El menemismo vendepatria planteó en su momento la “reingenierización” de la Argentina, imponiendo 6 regiones que absorberían cada una a varias provincias.
Sobisch tuvo un plan para segregar la Patagonia. Este proyecto se respondió desde el Estado Mayor del Ejército bajo la comandancia del Gral. Bendini y hasta fue repudiado por el Obispo de Bariloche.
Luego se postuló la división en tres partes de nuestra Nación. Lo que parecía una humorada, no era tal. Las regiones pobres, una, “peronia del norte”, llenas de originarios, peones rurales, campesinos empobrecidos. La otra, la “peronia del sur”, de la que había que apropiarse riquezas y paisajes de inusitada belleza. Lago Escondido es una muestra de ese proyecto desintegrador. Y la “República del Centro” que abarcaría las provincias más ricas de Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Una construcción territorial que por su gravitación, arrastraría a San Luis y San Juan.
El gobernador mendocino Alfredo Cornejo propuso la independencia de Mendoza. Luego le ofreció a Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba, independizarse en conjunto. Esta propuesta arrastraría a Santa Fe y a Entre Ríos. Milei recomienda que las provincias compitan entre ellas, es decir, avanzando en el proyecto de múltiples Republiquetas, unas sojeras, otras mineras, otras petroleras, que disputan entre sí.
Esa disgregación nacional abunda en la extranjerización de nuestras tierras. 20 millones de las mejores tierras están en manos extranjeras para la especulación. Son tierras que deben ser entregadas en propiedad a los productores en calidad y cantidad de acuerdo a la zona productiva, respetando el texto constitucional que inspiró la ley 26.160 y exigiendo su cabal cumplimiento.
Recuperando las tierras de seguridad de fronteras, donde el Estado radique numerosas nuevas ciudades que vinculen la producción del campo con la industrial y estas con la defensa nacional, siguiendo las enseñanzas de los ejércitos patrios, en particular la que desarrollaron Belgrano, Güemes, Artigas, San Martín, en las que se combinó la producción nacional con el ejército profesional, la organización miliciana y la guerra del pueblo para la defensa de la patria. Esas nuevas ciudades de dimensiones moderadas, serán muy útiles en la lucha contra el narcotráfico, al privar a los narcotraficantes de la ventaja de los grandes conglomerados urbanos, donde es fácil traficar envenenando a nuestro pueblo.
Argentina es un país dividido
Argentina es un país dividido, algo que es olímpicamente ignorado por las elites gobernantes. Su porción este, marítima, insular y su proyección antártica, son objeto de colonización por parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El dominio del Atlántico Sur otorga a una fuerza armada como la británica, el posible control de 6.800 km de litoral marítimo y del estuario del Río de la Plata, la puerta de entrada a los ríos interiores que penetran hasta el corazón de América del Sur. Ese dominio se completa desde el puerto de Montevideo, donde las potencias occidentales tienen gran dominio.
Toda la disputa alrededor de la mal llamada “Hidrovía”, refiere al control estratégico de América del Sur, de gigantescos negocios vinculados a la exportación de la producción de materia prima argentina (por ende de la llamada Pampa Suramericana proveedora de alimentos), y el pingüe negociado del narcotráfico. 500 toneladas de cocaína se decomisaron en el puerto de Vicentín. Según sus imputados, ni la mayor ni la primera. Quedó así al descubierto cuál fue la verdadera razón de aquella vergonzosa campaña encabezada por Patricia Bullrich, por la supuesta defensa de Vicentín cuando el gobierno de Fernández tuvo la ocurrencia de nacionalizar la empresa deudora de más de 20 mil millones de pesos al erario nacional. Coherente de parte de quienes han blanqueado ciento de millones de dólares, sin interesarse ni un poco por su origen. Una práctica que vuelve a repetirse con el anuncio del Toto Caputo, de permitir un nuevo blanqueo. ¡Y estos personajes hablan de corrupción!
Un cambio profundo
No hay posibilidades de un cambio verdadero repitiendo las recetas ya conocidas. La mal llamada “clase dirigente”, integrada por intermediarios y grandes grupos oligárquicos, no tiene ni el menor espíritu patriótico. Nunca lo tuvo. Los hacendados y comerciantes de Buenos Aires que hegemonizaron la organización nacional, nunca tuvieron una mirada más allá del tamaño de sus estancias, ni apreciaron mejor perfume que el olor a bosta de sus vacas. Ayer vacas, hoy soja, minerales, tierras raras, petróleo.
No hay mayores diferencias entre aquellas concepciones y estas. Solo difieren a qué colonialistas e imperialistas buscan someterse.
La propuesta de Milei de retrotraer a la Argentina a las condiciones de principios del siglo XX, oculta que en aquella época más del 90 % de la población era pobre, sin acceso al trabajo digno, el salario suficiente, la educación, la salud, la vivienda, etc. El informe de Bialet Massé es una prueba irrefutable de lo que vivieron los trabajadores en aquella época. Las rebeliones de Vasena y la Patagonia, no fueron sino consecuencia directa de la superexplotación y pauperización al que se sometieron millones de criollos, originarios e inmigrantes.
El camino para salir de tanta miseria y tanta entrega, lo enseñaron los padres fundadores. El problema está en hacer realidad el Acta de la Independencia, de conquistar una patria libre de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo.
Un cambio que implique el nacimiento de un nuevo Estado, tal como, una y otra vez, Don Julio González resumió en sus trabajos. Un nuevo Estado Nacional, al servicio de los intereses del pueblo y de la patria. Un Estado que garantice el trabajo y la producción nacional, la ciencia, la técnica, la cultura, la educación, la salud, etc. Un Estado en el que sea el pueblo el que decida qué se produce, cómo se produce y cómo se distribuye lo que se produce, para que todos los que habitan el suelo argentino disfruten de las riquezas que generan, y no un puñado de beneficiados que, al tiempo que se súper enriquecen, llevan a los paraísos paraísos fiscales los dineros del pueblo al que privan de todo bienestar.
Este Estado podrido es el que permite y legaliza el robo de la riqueza nacional a través de numerosos mecanismos. Privatizaciones, especulación financiera, narcotráfico, trata de personas para la explotación sexual y laboral, deuda externa (fraudulenta, ilegal, usuraria y odiosa, que sin embargo, el pueblo argentino paga con hambre y miseria), etc., que son solo algunos de los mecanismos del saqueo de la riqueza nacional.
La entrega nacional puede ser administrada por uno u otro personaje. Hoy es Milei, un falso profeta, tan ignorante como guarango, “un león de papel”. Hay millones dispuestos a protagonizar una nueva epopeya de independencia nacional. Cuanto más se sumerge en el sufrido pueblo, más patriotismo se encuentra.
Con su lucha, el pueblo descubrirá el origen de sus males y encontrará las soluciones que le permitan acabar con las cadenas que lo oprimen. Lo ha hecho a lo largo de la historia. En 1806 y 1807, en 1810, durante las largas guerras por la independencia. En 1845, en las convulsiones de principios del siglo XX. El 17 de octubre de 1945. El 2 de abril de 1982. En diciembre de 2001.
Como señala el acta constitutiva del Foro Patriótico y Popular, el desafío es recuperar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular y garantizar la independencia argentina.
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La visita del jefe del Comando Sur. Subordinación e indefensión absoluta
Milei y una política de claudicación nacional total
por Eduardo Mariano Lualdi, coordinador nacional del Foro Patriótico y Popular
No es un hecho menor la visita del jefe del Comando Sur, almirante Alvin Holsey y la actitud festiva del presidente y sus ministros y colaboradores. Reafirma la línea de subordinación total del gobierno de La Libertad Avanza al eje imperialista y colonialista de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel. A casi un mes del compromiso de Javier Milei anunciado en el Monumento a los Caídos en la Guerra Nacional de Malvinas de la plaza San Martín, en CABA, de aceptar el derecho a la autodeterminación de los británicos ocupantes de Malvinas, es decir, a la independencia. Una provocación incalificable de parte del presidente de la Nación, en el monumento que preserva el nombre de los 649 héroes nacionales que dieron la vida defendiendo la patria de la agresión colonialista británica.
Es poco lo que se sabe de los acuerdos de Milei con el militar estadounidense. La noticia que circula es que Holsey solicitó, entre otros compromisos, que se remuevan las trabas formales para el libre funcionamiento del radar en Tolhuin, de la empresa de EEUU Leolabs, (seguramente del Pentágono), que integra una cadena de radares para el seguimiento de misiles en la capa inferior de la atmósfera terrestre. Es parte del dispositivo de guerra del eje Washington-Londres-Tel Aviv que busca consolidar posiciones en vistas a una posible tercera guerra mundial.
El radar de Leolabs nunca ha dejado de funcionar, pero distintos reclamos, algunos de los veteranos de la guerra nacional de Malvinas, crean una situación incómoda para EEUU, el gobierno nacional y el de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Remover esta molestia, está en interés del jefe del Comando Sur.
También circula la información de la posible instalación de una base para los submarinos nucleares de la armada de EEUU. De confirmarse, implicaría que Argentina se involucra de lleno en una posible guerra mundial.
Los factores de una posible guerra mundial han crecido con el advenimiento de Donald Trump y su declarada guerra comercial. Sigue la guerra imperialista de Rusia contra Ucrania, el genocidio del pueblo palestino por parte del gobierno fascista y genocida de Netanyahu, crece la amenaza de ataque a Irán, y peligrosos nubarrones de guerra envuelven a la India y Pakistán, una confrontación difícil de dimensionar en sus consecuencias.
Vivimos en un mundo en el que hay 92 conflictos armados de distinta intensidad. En este mundo, el gobierno de La Libertad Avanza se subordina cuerpo a tierra a los intereses de uno de los bloques imperialistas, y avanza en la liquidación de lo poco que aún se conserva del sistema de defensa nacional
Acorde a estas decisiones, en paralelo, avanza la transformación del instrumento militar. Por resolución del ministro de indefensión nacional, Luis Petri, los integrantes de las fuerzas del Ejército y la Armada, trasladados a la frontera norte, comenzarán a ejercer sus nuevas funciones de policía. En poco tiempo, las fuerzas armadas se transformarán en simples fuerzas policiales de frontera (¡si hasta podrán detener por flagrancia!), y las originales fuerzas de frontera, Gendarmería y Prefectura, se liberarán de sus verdaderas funciones, para seguir apaleando jubilados todos los miércoles, de acuerdo al deseo de la ministra Bullrich, partidaria de acallar los reclamos a puro gas lacrimógeno y gas pimienta.
Resulta humillante que este plan de indefensión nacional lleve el nombre del libertador Gral. Martín Miguel de Güemes, único general argentino muerto en combate por la libertad e independencia.
El libertador general Güemes fue un revolucionario, parte de la pléyade revolucionaria que luchó por la independencia americana, incluso dando la vida, por una patria americana libre de todo dominio extranjero, sin amo viejo ni amo nuevo.
Güemes es el opuesto total a figuras como Milei, Petri o Bullrich, quienes llevan a la Argentina a ser una humillada colonia a las órdenes de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel, y también de otras potencias imperialistas. Su ejemplo revolucionario debe ser la guía de todo patriota y todo verdadero demócrata, para ver brillar de nuevo el glorioso sol del 25 de Mayo, cuando el pueblo impuso la Primera Junta de gobierno patrio, y dio comienzo a la última etapa de la lucha americana por la independencia.
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Bullrich y el entendimiento con los colonialistas británicos sobre seguridad
Otro acuerdo para la indefensión nacional
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
30 de abril de 2025
En un nuevo escalón de sumisión nacional ante el colonialismo británico, Patricia Bullrich, informó, a través del propio ministerio que encabeza, que renovó el Memorándum de Entendimiento sobre seguridad, que incluye aspectos claves como la ciberseguridad, área en la que nuestro país es completamente vulnerable, producto de las políticas de indefensión nacional llevadas adelante durante décadas.
Se trata de la renovación de un memorándum firmado en 2018 y que fue parte de los Acuerdos Foradori-Duncan, hoy reeditados por los Acuerdos Mondino-Lammy.
Forjar lazos más fuertes con los colonialistas británicos por parte del gobierno de La Libertad Avanza, es parte de los ejes estratégicos en política exterior de la gestión de Milei, Petri y Bullrich. Se trata de subordinar a la Argentina a los intereses del bloque imperialista y colonialista integrado por EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel.
La potencia ocupante ha reforzado su capacidad militar en las Islas Malvinas y todo el Atlántico Sur con el múltiple propósito de mantener su amenaza sobre la porción continental de nuestro país, el Sector Antártico Argentino, el control de nuestro extenso litoral marítimo y del estuario del Río de la Plata que es la entrada a los ríos interiores hasta el corazón de América del Sur.
Al respecto, debe señalarse, como lo hace Guillermo Carmona en una nota de su autoría, que, en 2017, el Reino Unido contrató tecnología de punta en materia de defensa antiaérea, electrónica y ciberseguridad con la adquisición del sistema israelí Rafael Advanced Defence Systems. Componentes de ese sistema se encuentran incorporados en el sistema Sky Sabre por las fuerzas militares británicas en Malvinas.
Los Acuerdos Mondino-Lammy, los concretados y desconocidos con el jefe del Comando Sur, estos de “seguridad” firmados por Patricia Bullrich, los acuerdos económicos con el Fondo Monetario Internacional, expresan la decisión del gobierno de La Libertad Avanza de subordinar a nuestra nación a los intereses económicos, políticos, financieros, diplomáticos y militares de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel, comprometiendo tanto la soberanía nacional como la integridad territorial de nuestra patria.
Son la expresión moderna de la política rivadaviana de las primeras décadas del siglo XIX, que llevó a la desintegración de las Provincias Unidas de Suramérica (aquellas que, en 1816, en Tucumán, se proclamaron libres de España y de todo otro dominio extranjero), y al usurario empréstito de la casa Baring Brothers, que resultó en una monumental estafa contra los intereses de nuestra Nación. Una vergonzosa estafa, comparable con esta, la del gobierno de Milei y su partido La Libertad Avanza.
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Operativo “Julio Argentino Roca”
Avanza el desmantelamiento del sistema de defensa nacional
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
17 de abril de 2025
Patricia Bullrich y Luis Petri, fracasaron en su primer intento de involucrar a las fuerzas armadas en la seguridad interna, cuando procuraron comprometerlas en la supuesta lucha contra el narcotráfico en Rosario, provincia de Santa Fe. Curiosidades de la política argentina. Hablar de lucha contra el narcotráfico y blanquear miles de millones de dólares sin siquiera husmear sobre su origen, para fumárselo en la timba financiera, en menos de un año de ejercicio económico. Todos, en este bendito país, saben que para desarticular el narcotráfico hay que cortar los mecanismos financieros que le dan sustento y perdurabilidad. El blanqueo de Milei-Caputo, fue, sin dudas, el mejor vehículo para proteger esos capitales engordados con la enfermedad y la muerte de cientos de compatriotas.
Ahora, Bullrich-Petri-Milei, vuelven a la carga, con la decisión de enviar a las militares a las fronteras para reemplazar a la Gendarmería Nacional y a la Prefectura Naval de sus verdaderas funciones de fuerzas de frontera.
Simple. Para un gobierno en el que los ingleses ocupantes de Malvinas tienen derecho a la autodeterminación, es decir, a la independencia, no hay conflicto de ocupación colonial de parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El armado esencial de la cancillería argentina, su sustancia vital, es pro británico. No solo pro británica, sino comprometidamente pro imperialista y pro colonialista.
La desmalvinización, política que Milei lleva a un nuevo nivel, no es más que la continuidad de la guerra colonial por medios políticos, económicos, diplomáticos, culturales, ideológicos, etc. Una política destinada a completar la victoria militar de los colonialistas, que siguen contando con el apoyo de EEUU, la Unión Europea y ahora de Israel, el socio más activo actualmente de los británicos en el Atlántico Sudoccidental, Navitas Petroleum mediante.
Desde la indi-gestión de Diana Mondino y su reedición del pacto Foradori-Duncan con la remozada versión Mondino-Lammy, a la designación de Mariana Plaza como representante inglesa ante la Corte británica, como Embajadora Argentina en Londres, todos los funcionarios designados para atender las relaciones internacionales, son conspicuos defensores del derecho británico a la ocupación de nuestros territorios. Diana Mondino, Gerardo Werthein, Fulvio Pompeo, Jorge Faurie, Fernando Iglesias, Paula Di Chiaro, Mariana Plaza, entre otros, son una legión que avanza en el proyecto de La Libertad Avanza de entregar más de 5 millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía argentina a los colonialistas británicos asociados a EEUU e Israel. Como dijimos en algunas oportunidades, La Libertad Avanza es un proyecto de matriz rivadaviana, de disolución nacional y de subordinación al capital financiero. Recordar la gestión de Rivadavia que significó el desmembramiento de las Provincias Unidas de América del Sur, y el crédito con la Baring Brothers que acabamos de pagar un siglo después de su contrato.
Para esta política santificada el 2 de abril en el Monumento a los Caídos en Malvinas, el Cenotafio en la Plaza San Martín, del barrio de Retiro, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por el propio presidente de la Nación, en un discurso de apenas 6 minutos de duración, no hace falta ningún sistema de defensa nacional. Y la seguridad nacional queda reducida al triste papel de la Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeronáutica, apaleando abuelos jubilados, que reclaman por sus magras jubilaciones.
La política del gobierno de La Libertad Avanza resulta en la destrucción de todo el sistema industrial, técnico y científico. La liquidación de las empresas remanentes de la primera gran barata ejecutada por el gobierno de Carlos Menem, que significó la destrucción de YPF, ferrocarriles, marina mercante, telefonía, industria pesada, industria liviana asociada, proyectos estratégicos aéreos, aeroespaciales, etc., etc. En la “era Milei”, venta de Fabricaciones Militares, IMPSA, en Mendoza, etc., a las que se le sumarán las nuevas privatizaciones reclamadas por el FMI para conceder un nuevo préstamo para, otra vez, salvar a un gobierno prohijado por los especuladores financieros y usureros del Fondo Monetario Mundial. Ayer Macri, 45 mil millones, hoy Milei, 20 mil millones. ¡Vaya el compromiso de doña Kristalina!
El proyecto de liquidar nuestro sistema de defensa nacional, que es mucho más que la degradación del instrumento militar y que abarca todo el orden económico y cultural nacional, no es nuevo. Viene desde la derrota en la Batalla por Malvinas del 14 de junio de 1982. Es el castigo infinito al que Argentina es sometida por su atrevimiento de enfrentar al colonialismo con las armas en la mano en una desigual batalla. El heroísmo de nuestros soldados, suboficiales, oficiales y civiles voluntarios, demostraron aquella verdad sanmartiniana cuando sostuvo el Libertador en carta a un amigo: “Ahora los gringos sabrán que los criollos no somos empanadas, que se comen así nomás sin ningún trabajo”.
La sabia reflexión del Libertador José Francisco de San Martín (el otro, Juan José, es uno que inventó Milei para su autosatisfacción), también le cabe al gobierno actual. Milei debería reflexionar que los criollos no somos empanadas que se comen con solo abrir la boca. En definitiva, los “leones libertarios” no son más que leones de papel, a los que no subestimamos, pero no tememos. Más tarde o más temprano, estos “leones de papel” y los que acudan en su ayuda, serán derrotados. Y el sol de un nuevo 25 de Mayo, alumbrará a la Argentina y a su pueblo.
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La “troupe” de admiradores de Margaret Thatcher
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
13 de octubre de 2024
Una noticia recorrió la Argentina el día 10 de octubre. Refería la información de que el día 9, en la Casa Rosada, nada más ni nada menos que en el salón Héroes de Malvinas, se realizó una reunión de representantes diplomáticos de varios países, entre ellos del Reino Unido, de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Hubo nutrida presencia de diplomáticos argentinos.
La convocatoria fue realizada para ofertar a distintas potencias nuestras riquezas mineras mediante los beneficios que otorga a sus monopolios el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) con el que el gobierno de Milei-Villarruel esperan juntar dólares para pagar los compromisos de deuda pública que comprometen para el año 2025 alrededor de 17 mil millones de dólares, y hasta 2032 un promedio de 20 mil millones. Por boca del propio presidente, el gobierno de La Libertad Avanza se ha juramentado pagar la deuda (ilegítima, ilegal, usuraria, fraudulenta y odiosa), con “el hambre y la sed del pueblo argentino”, repitiendo a Nicolás Avellaneda, quien dijo esa frase allá por 1877.
En este contexto, se presentó ante los extranjeros y propios un mapa de Argentina, detallando los recursos mineros de cada provincia. En dicho mapa faltaban las Islas Malvinas, las demás islas del Atlántico Sur y el Sector Antártico Argentino, todos territorios usurpados por el Reino Unido y/o que aspira a colonizar.
La información que circuló indica que varios de los diplomáticos argentinos señalaron “por la galería” aunque no en público ni de manera oficial, que era vergonzoso el uso de ese mapa de parte de un alto funcionario del Ejecutivo Nacional. Se referían a José Luis Vila, quien está al frente de la Secretaría de Estrategia Nacional de la Jefatura de Gabinete y que actúa en muchos sentidos como viceministro de Guillermo Francos.
Un mapa coherente con la misión de una “secretaría de estrategia antinacional”.
Vila, días después, trató de explicar el uso de un mapa en el que se cercenó parte del territorio argentino. La omisión de los territorios soberanos argentinos usurpados por le Reino Unido por parte de un funcionario de gobierno es más grave aún, porque el mapa de uso oficial y obligatorio de la República Argentina es el Mapa Bicontinental, aprobado por Ley Nº 26.651 sancionada el 20 de octubre de 2010 y publicada en el Boletín Oficial el 16 de noviembre del mismo año. Que a este gobierno y a sus funcionarios les importa un bledo la ley, está más que demostrado, con el uso ilegal e ilegítimo de los DNU, para gobernar a su gusto como si no existiera la división de poderes que impone la Constitución Nacional.
La amable tertulia de remate de las riquezas mineras por parte del viceministro de la Jefatura de Gabinete, ocurrió a pocos días de ser denunciados por la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina la Canciller Diana Mondino y el presidente Javier Milei luego de la firma del Acuerdo de Mondino-Lammy, que restableció las concesiones a los colonialistas británicos otorgadas por el gobierno de Mauricio Macri con la firma del Acuerdo Foradori-Duncan, en respuesta a las exigencias de la entonces primera ministra británica Theresa May.
Algunos amigos de la corriente malvinera, estudiosos de la cuestión Malvinas, entienden que no fue casual la firma del Acuerdo Mondino-Lammy, días antes del anuncio de la supuesta solución del archipiélago de Chagos, en el Índico.
La importancia de esas islas (Chagos) en una posible conflagración mundial entre las potencias, hace dudar que la voluntad británica de respetar el derecho de los pobladores originarios de Chagos (expulsados de su territorio por el propio RU en su momento), sea realmente verdadera. Pero más allá de estas legítimas dudas sobre la repentina buena voluntad británica, el anunció coincide con el acuerdo entre el gobierno de Milei-Villarruel y el gobierno del Reino Unido, conocido como el Acuerdo Mondino-Lammy. El RU parece querer hacernos creer que ofrece devolver Chagos a sus pobladores legítimos, para demostrar su respeto al «ordenamiento jurídico internacional» (una verdadera paparruchada cuando se masacran pueblos enteros sin que a la Comunidad internacional de los “países serios” se le mueva un pelo), al tiempo que mantiene la ocupación colonialista británica en todos los territorios usurpados a la Argentina, porque allí, según la falacia inglesa, existe «el derecho a la autodeterminación de los kelpers».
Sabemos que el dominio del Atlántico Sur, sus vinculaciones interoceánicas y proyección antártica, es fundamental en la perspectiva de una nueva guerra mundial y para el saqueo de los ricos recursos naturales allí existentes. Así que esos estudiosos amigos malvineros creen que lo que hizo Milei-Mondino con el acuerdo con los británicos, no es para nada inocente.
Mientras todo esto ocurre, Villarruel realizó una gira por Europa vendiendo su fruta podrida sobre el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 por el que fue derrocado el gobierno constitucional de la Señora María Estela Martínez de Perón, y refriéndose a cuestiones internas de otros países. Un viajecito que se realizó luego de que el propio Milei ignorara la cuestión Malvinas en su parlamento en las Naciones Unidas, como ha señalado la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina. Al mismo tiempo, también de que el ministro de Indefensión Nacional, Luis Petri, envía oficiales de las FFAA al Medio Oriente, para “participar como observadores”, en la llamada Fuerzas Marítimas Combinadas comandadas por EEUU, acorde con su pedido de ingreso como socio global de la OTAN, avanzando un paso en más en el involucramiento de nuestra nación en conflictos en el que operan intereses de distintas potencias imperialistas. Ni hablar del silencio oficial ante las provocativas declaraciones del primer ministro británico cuando afirmó “la soberanía no se negocia”, para referirse a la ocupación colonial de nuestros territorios.
El gobierno de La Libertad Avanza no deja dudas de que lleva adelante un plan desmalvinizador anunciado cuando Milei se declaró “un admirador de Margaret Thatcher”. Una admiración que se refleja en su política pro inglesa.
Hace meses señalamos que la versión de la política de desmalvinización de Milei-Villarruel es la peor de todas las versiones, porque Victoria Villarruel, usufructuando el protagonismo de su padre en la guerra de Malvinas, dividió a la corriente malvinera para usar la bandera de la justa causa de Malvinas en apoyo del gobierno más vende patria de los últimos tiempos.
Victoria Villarruel expresa ese “nacionalismo” oligárquico, tristemente conocido desde principios del siglo XX (a donde aspira llevarnos Milei), que se reunió en la Liga Patriótica, la del primer pogrom en Argentina en 1919.
Su voto de desempate para aprobar el oprobioso RIGI y las facultades especiales, ahora se manifiesta en políticas contra la salud, la educación, los jubilados y la soberanía nacional, como este escándalo que nos ocupa. El voto de Villarruel garantizó el rumbo de alianza con EEUU-Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte-Israel, una política de consecuencias absolutamente desmalvinizadoras, por mencionar solo uno de los graves resultados para los intereses de nuestra nación.
La política desmalvinizadora del gobierno es tan procaz, que hasta la procesista Victoria Villarruel se ha visto obligada a repudiar el anuncio del Acuerdo Mondino-Lammy, para evitar el riesgo de perder su capital político con el que aspira a una posible candidatura presidencial en un nuevo turno del gobierno fascista de La Libertad Avanza. Sin embargo, la crítica publicada en la Red “X” por Villarruel no tiene ningún reflejo institucional que ponga en jaque la firma del Acuerdo. Es importante tener presente que desde la firma de los vergonzosos Acuerdos de Madrid de 1989 y 1990 (gestionados por Alfonsín-Caputo y firmados por Menem-Cavallo), el Poder Ejecutivo usa el instrumento jurídico de los “Acuerdos” vía cancillería, porque estos no deben pasar por el Congreso de la Nación, algo que debería ocurrir si se tratara de un verdadero Tratado. Pero a los efectos prácticos inmediatos y como antecedente, esos “Acuerdos” —tanto los de Madrid, como estos que mencionamos Foradori-Duncan y Mondino-Lammy—, imponen obligaciones coincidentes con las de un verdadero Tratado, por lo que los derechos nacionales de soberanía quedan gravemente lesionados.
Frente a los hechos protagonizados por el viceministro de la Jefatura de Gabinete y su mapa, hay que tener en cuenta, como señala un prestigioso estudioso y veterano de Malvinas, la incidencia del estoppel. El estoppel es una figura del Derecho Internacional, de origen anglosajón, relacionado con la «teoría de los actos propios», teniendo “especial cuidado el Estado, sus organismos, sus funcionarios, en su decir, su obrar, sus acciones, su exhibición, su publicidad, su legislar, pues dicha figura actúa sobre el mismo ante la comunidad internacional”, cómo expresa el prestigioso profesor y Doctor en Diplomacia Camilo Rodríguez Berrutti (ver «Estoppel: adverar el obrar internacional del Estado» – La Ley T 1986 – E. Sec. Doctrina. Ver: “Estoppel”: Adverar el obrar internacional del EstadoDr. Camilo Hugo Rodriguez Berrutti).
Dato: Se está negociando un acuerdo petrolero con Shell, que sería una buena frutilla para el postre del remate de la patria a manos de la voracidad de las potencias mundiales, entre ellas, nuestro agresor, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Sería una de las razones que explicaría tanta genuflexión de la troupe de admiradores de Margaret Thatcher, liderada por Javier Milei.
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La reedición del Acuerdo Foradori-Duncan
El Acuerdo Mondino-Lammy
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
27/09/2024
La ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, firmó con el Secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, David Lammy, un Acuerdo que restablece el firmado durante el gobierno de Mauricio Macri, conocido como Acuerdo Foradori-Duncan.
El “Foradori-Duncan” fue un Acuerdo que se suscribió respondiendo a las exigencias de los colonialistas británicos. Esas exigencias fueron sintetizadas en una carta que la entonces primera ministra del Reino Unido, Theresa May, le envió a Mauricio Macri. Macri, aceptó todos los reclamos británicos y encomendó a la entonces canciller argentina, Susana Malcorra, que concretara un acuerdo que satisficiera las pretensiones británicas. Eso se plasmó en el conocido acuerdo firmado por el vicecanciller argentino, Carlos Foradori, y el inglés Alan Duncan. Tiempo después, Duncan revelaría que el ignominioso acuerdo se firmó en medio de la borrachera del diplomático argentino. Una vergüenza absoluta.
¿Qué imponía ese acuerdo perjudicando los intereses argentinos? En primer lugar, no había reclamo alguno de los territorios usurpados por el Reino Unido. En segundo lugar, se aceptaban todas las iniciativas británicas que favorecían su dominio sobre el recurso hidrocarburífero, la pesca y la proyección antártica. Además, estableció una ruta aérea San Pablo-Córdoba-Malvinas, exigida por los colonialistas británicos, para garantizar la logística en beneficio de la ocupación ilegal e ilegítima de nuestros territorios. Esa ruta entre Brasil y las Malvinas usurpadas, le garantiza a la potencia ocupante, mejorar la provisión de mercaderías y abaratar los productos que consumen los kelpers. Al mismo tiempo, sienta otro precedente de intercambio con Brasil que solo puede beneficiar a los colonialistas.
El Acuerdo Foradori-Duncan no beneficiaba en nada a la Argentina. Fue derogado en marzo de 2023 por el gobierno de Alberto Fernández, siendo el canciller Santiago Cafiero.
El nuevo acuerdo, ahora suscrito por Mondino-Lammy, es igual de perjudicial para nuestro país y nuestro reclamo de soberanía. Profundiza la entrega de nuestra soberanía en el Atlántico Sudoccidental, legaliza la rapiña de nuestros recursos pesqueros y habilita el saqueo de nuestro petróleo; consolida, además, la pretensión británica sobre el Sector Antártico Argentino y abarata los gastos de la ocupación colonial británica.
Es tan nefasta la reedición del convenio Foradori-Ducan en la versión Mondino-Lammy, que hasta la procesista Victoria Villarruel, vicepresidenta de este gobierno entreguista –quien se auto promociona como gran malvinera–, debió publicar un Twitter en contra del acuerdo suscrito para no quedar pegada a lo anunciado por cancillería y así dinamitar sus aspiraciones políticas. Y aunque no lo diga, en su Twitter reconoce que la decisión del anterior gobierno de derogar el acuerdo Foradori-Duncan, fue justa y necesaria.
De acuerdo a la Constitución que rige nuestro país quien decide la política exterior es el presidente de la nación, sus ministros tienen la condición de secretarios y están supeditados a sus decisiones. Es el propio Milei, cabeza del ejecutivo nacional que comparte con Victoria Villarruel, quien le otorga a los colonialistas británicos beneficios extraordinarios para que amplíen su control del Atlántico Sur, reforzando sus intereses políticos, económicos, diplomáticos y militares. El gobierno de La Libertad Avanza sigue produciendo acciones que violan la Cláusula Transitoria primera de la Constitución Nacional, y configuran infames delitos de traición a la Patria.
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Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas: el voto de Argentina contra los derechos del pueblo y el Estado de Palestina
Una política exterior pro-colonialista
Eduardo Mariano Lualdi,
20 de septiembre de 2024
La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) resolvió este miércoles exigirle a Israel que “ponga fin sin demora a su presencia ilegal en el Territorio Palestino Ocupado”, una decisión que la Argentina rechazó.
La representación nacional fue uno de los 14 votos en contra de esa decisión, y en los días previos a la participación del presidente Javier Milei, que el sábado prevé ofrecer un discurso crítico en la reunión del organismo internacional.
Con 124 votos a favor, 14 en contra y 43 abstenciones, la ONU “exige que Israel ponga fin sin demora a su presencia ilegal en el Territorio Palestino Ocupado, que constituye un hecho ilícito de carácter continuado que genera su responsabilidad internacional, y que lo haga a más tardar 12 meses después de la aprobación de la presente resolución”.
La Argentina votó en contra junto a las representaciones de República Checa, Fiji, Hungría, Israel, Malawi, Micronesia, Nauru, Palaos, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Tonga, Tuvalu y Estados Unidos.
La decisión de Milei ratifica su alineamiento estratégico con EEUU e Israel. Implicó apartarse de una posición histórica de Argentina sobre el tema. En ese sentido, el Gobierno busca avanzar con el traslado de la Embajada en Israel hacia Jerusalem. El rabino Shimon Axel Wahnish, embajador argentino en aquel país, trabaja al respecto con órdenes de Balcarce 50. Es una decisión que ignora la ley argentina sobre la residencia de la Embajada en Israel.
La Ley N.º 14.025, sancionada el 31 de mayo de 1952 y promulgada el 14 de junio de ese mismo año, establece que la embajada Argentina en Israel debe tener por residencia Tel Aviv.
Esta decisión del gobierno de Javier Milei socava decididamente la posición argentina por la soberanía en Malvinas. En la actualidad, hay dos grandes conflictos coloniales. La ocupación de Malvinas y demás territorios ocupados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que aspira a colonizar más de cinco millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía argentina, y la ocupación colonial militar del Estado de Israel contra el Estado de Palestina. Agravan esta decisión del Ejecutivo Nacional, las acciones militares de Israel en la Franja de Gaza, que han costado más de 40.000 víctimas, de las cuales 16.000 son niñas y niños. Las autoridades sanitarias de Palestinas, calculan que no menos de 10.000 personas están bajo los escombros, elevando la cantidad de muertos a más de 50.000.
Se debe tener en cuenta que Israel nunca apoyó el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas y demás territorios usurpados. Por el contrario, siempre apoyó la usurpación británica, y hoy, empresas israelíes, son parte de la rapiña de nuestros recursos hidrocarburíferos en la zona ocupada por los colonialistas británicos.
La posición argentina contra Palestina ha causado profundo malestar en las naciones y pueblos árabes que siempre apoyaron el reclamo argentino por los territorios usurpados por el Reino Unido. En la última reunión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, nuestro país estuvo expuesto a que dicho organismo permitiera la publicación de dos resoluciones diferentes, una reconociendo el derecho a la autodeterminación de los kelpers, contradiciendo el Derecho Internacional que niega a los ciudadanos ingleses residentes en Malvinas, este derecho propio de los pueblos originarios. La población británica en Malvinas no puede reclamar ese derecho porque se trata de una población inserta a partir de la primera ocupación colonial de nuestros territorios, ocurrida en enero de 1833, reiterada a partir de la segunda ocupación iniciada el 14 de junio de 1982.
El Consejo Nacional de Malvinas, recientemente designado, se ha mantenido en silencio ante este voto contra Palestina que perjudica la causa de Malvinas. Tampoco ha emitido opinión sobre los becarios universitarios seleccionados en base a la contestación por parte de éstos de la pregunta “¿Por qué me gustaría conocer a mis vecinos de las Islas Falkland?” dado que Argentina no reconoce la denominación británica “Falklands”, los habitantes ingleses de Malvinas no son nuestros vecinos y la invitación británica viola resoluciones reiteradas de las Naciones Unidas sobre el conflicto colonial entre el Reino Unido y la Argentina, y vulnera abiertamente la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional.
No ha emitido opinión sobre las gestiones del Diputado Fernando Iglesias, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Diputados, para el ingreso de Argentina como socio global de la OTAN. Una negociación que sigue a la iniciada oportunamente por el ministro de Defensa, Luis Petri, unos meses atrás.
EEUU y los países que hoy integran la OTAN, fueron un apoyo fundamental para organizar, abastecer y sostener la agresión colonialista británica en 1982, y hoy son también los que apoyan al Reino Unido en la continuidad de esa agresión colonial. La Constitución de la Unión Europea, aun cuando el Reino Unido la abandonó años atrás, denomina a nuestros territorios usurpados como “Territorios británicos de Ultramar”, incluyendo en esta falaz condición al Sector Antártico Argentino, al que llaman “Sector Antártico Británico”.
Se debe recordar que el actual Diputado Nacional Fernando Iglesias, fue uno de los 17 argentinos (1) que, mediante la declaración “Malvinas, una visión alternativa”, apoyan la secesión de los territorios de Malvinas y otros de nuestra Nación, sosteniendo falazmente el derecho a la independencia de los kelpers, a quienes consideran “sujetos de derecho a la autodeterminación”.
Estas decisiones del gobierno de Javier Milei – Victoria Villarruel, son totalmente perjudiciales para los intereses soberanos de nuestra nación, y la defensa del derecho de todos los pueblos a defender su integridad territorial, su derecho a la autodeterminación y el ejercicio pleno de la soberanía sin tutela colonial o imperial alguna.
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1) Los firmantes fueron: Emilio de Ipola, Pepe Eliaschev, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Jorge Lanata, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antin (Quintín), Luis Alberto Romero, Hilda Sábato, Daniel Sabsay, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli.
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Involucrar a las FFAA en la seguridad interna. Lejos, muy lejos, de su misión
de Defensa Nacional
Milei-Villarruel-Bullrich-Petri, y el
regreso de la Doctrina de la Seguridad Nacional Interna (1)
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del FPyP
14 de enero 2024
Distintos medios oficiales y no oficiales, vienen informando sobre la decisión del gobierno de Milei-Villarruel, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y el ministro de Defensa, Luis Petri, de derogar el Decreto que define el rol de las FFAA, y reemplazarlo por otro que autorice su participación en tareas de Seguridad Interna.
La “nueva misión” implicaría enviar al Ejército a las fronteras para disponer libremente de las fuerzas de la Gendarmería. La Gendarmería abandonará su rol de custodia de las fronteras, su verdadera misión, para ser usada como una fuerza policial para todo servicio.
Las consecuencias de estas decisiones serán gravosas. El Ejército abandonará su misión en la defensa nacional para comprometerlo en la supuesta lucha contra el narcotráfico. En los países que esto ocurrió, México, Colombia y Ecuador, el fracaso de esta decisión es tan rotundo, que debería servir de advertencia para los funcionarios argentinos que impulsan estos cambios.
Por su parte, la Gendarmería, reducirá sus funciones a la de una fuerza policial cuyo mandato primordial será la represión interna. Esta decisión acabará con la Gendarmería como fuerza de frontera, y la sumirá en el barro de los objetivos políticos de un gobierno decidido a liquidar todo el patrimonio nacional. Milei-Villarruel y Bullrich-Petri, van por la imposición de la Doctrina de las Nuevas Amenazas, diseñada por EEUU y resumida en el Documento Santa Fe IV. Esto es en consonancia con el alineamiento estratégico con EEUU, el Reino Unido e Israel, asumido por el gobierno de Milei-Villarruel.
La Doctrina de las Nuevas Amenazas, no es más que la remozada versión de la política de Seguridad Nacional Interna conocida en las décadas de 1960 y 1970.
LA SUPUESTA LUCHA SIN CUARTEL CONTRA EL NARCOTRÁFICO Y LOS DELITOS COMPLEJOS
Argentina es un país que cuenta con cinco fuerzas federales. Estas son: Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeronáutica y Servicio Penitenciario Federal. Todas estas fuerzas, cuentan con sistemas de Inteligencia. Y, además, está la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), ex SIDE.
Las 24 jurisdicciones tienen sus propios cuerpos policiales, los que, a su vez, cuentan también con sus sistemas de Inteligencia. Por lo tanto, en total, hay en la Argentina 29 fuerzas de seguridad, dotada cada uno con sus propios servicios de Inteligencia.
Sin precisar número y sin exagerar, hablamos de no menos de 300.000 hombres entre las fuerzas nacionales y las provinciales dedicados a la seguridad. A esta cifra se le debería sumar el vasto sistema de seguridad e inteligencia privado. No tenemos en cuenta en estas consideraciones, las múltiples asociaciones con entidades de seguridad e inteligencia extranjeras, asociaciones realizadas a través de Acuerdos y otros instrumentos jurídicos que vinculan a la Argentina con los aparatos policiales de distintos países, en particular de países imperialistas. Solo por recordar uno de esos acuerdos, muy importante por cierto, es el que suscribió Lousteau cuando fue embajador en EEUU. Se trató de un Acuerdo entre el Estado de Georgia (EEUU) y Argentina, para el entrenamiento de fuerzas de seguridad de nuestro país por parte de la Guardia Nacional de EEUU. Ese Acuerdo fue seguido por un entendimiento con la DEA/CIA, que suscribió Patricia Bullrich.
¿Toda esta fuerza, todo ese sistema de inteligencia nacional, provincial, etc., resulta inútil para combatir con éxito el narcotráfico? De acuerdo a lo que proponen Patricia Bullrich y Luis Petri, hay que convenir que todo ese sistema nacional y provincial de seguridad es insuficiente e incapaz para enfrentar el narcotráfico y por ello es menester involucrar a las FFAA, cuyo rol no tiene que ver con la actividad policial, sino con la defensa nacional.
La estructura, la distribución, las capacidades de las FFAA solo deberían estar pensadas para la defensa nacional. La composición de esas fuerzas de defensa, su vinculación necesaria con la industria, la ciencia y la tecnología, su entrenamiento, planificación, etc., etc., no tienen nada que ver con todo lo que hace a la formación de fuerzas de seguridad y fuerzas de frontera. Por ejemplo, las FFAA deben estudiar y planificar hipótesis de guerra, es decir, posibles conflictos armados en los que la Argentina podría ver comprometida su integridad territorial por parte de otro Estado.
Argentina es un país con parte de su territorio ocupado por una potencia militar extranjera, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Sabemos que para Bullrich, el macrismo y ahora el gobierno de Milei-Villarruel, no constituye una hipótesis de guerra la ocupación colonial de nuestros territorios por parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Tampoco que la potencia ocupante no oculte su pretensión de colonizar millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía argentina. Hablamos de una extensión infinitamente mayor que las islas australes nuevamente ocupadas a partir del 14 de junio de 1982. Hablamos del cercenamiento de la mayor parte del territorio argentino.
Hablamos de la proyección antártica, de todo el Sector Antártico Argentino, tierras a las que Inglaterra les impuso el nombre de Tierras de la Reina Isabel, y de la amenaza contra la Argentina continental en su extremo sur, es decir, la Patagonia Argentina.
Todos los años, el Reino Unido realiza ejercicios militares cuya hipótesis de guerra es contra la Argentina. Invitamos a revisar el mapa que en su momento el Parlamento Europeo aprobó, y en el que se muestran las bases militares de la Unión Europea y la hipotética proyección de las fuerzas allí estacionadas. Se comprobará que, desde la Base Militar británica de Monte Agradable (Mount Pleasant), en Malvinas, se desprenden tres líneas de despliegue. Una en dirección al Pasaje de Drake, otra en dirección a África y el Océano índico, y otra hacia la Argentina continental.
Esto, para Milei-Villarruel y Bullrich no es un peligro real ni un compromiso de la soberanía argentina.
Ahora bien. ¿Por qué tanta insistencia en involucrar a las FFAA en asuntos de carácter policial?
Hay distintas razones que trataremos de analizar en varios artículos.
LA DOCTRINA DE LAS NUEVAS AMENAZAS Y SU ADAPTACIÓN PARA SU APLICACIÓN EN ARGENTINA. UNA NUEVA VERSIÓN DE LA DOCTRINA DE SEGURIDAD NACIONAL.
La primera razón es eminentemente política. Es un cambio estratégico, que acompaña el realineamiento en política exterior del gobierno asumido el 10 de diciembre de 2023.
El antecedente más próximo fue durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se planteó, como objetivo, transformar a las FFAA en fuerzas de seguridad. Aquellos que suelen ser memoriosos, recordarán la paparruchada del entonces ministro de Defensa, Oscar Aguad, de que “la guerra pesada ya no existía en el mundo” y que ese “cambio” requería de un “urgente modificación del rol de las FFAA”. Así como Aguad inventó el fin de la “guerra pesada”, Petri inventa la urgente necesidad de “modernizar” la legislación de Defensa.
El objetivo real de ese argumento, fue para justificar una nueva reducción del ya reducido presupuesto para la defensa nacional y del instrumento militar, las FFAA, y el cambio definitivo de sus funciones. Las distintas guerras que hoy se desarrollan en diferentes lugares del mundo, echan por tierra esa visión de Aguad sobre el problema de la defensa nacional y las capacidades del instrumento militar.
En aquel momento, la propuesta fue llevar las unidades del Ejército Argentino a las fronteras para reemplazar a la Gendarmería. De ese modo, se liberaba a las fuerzas de frontera de la Gendarmería Nacional de sus funciones específicas, y se las podía destinar a los grandes centros urbanos para usarlas como gran fuerza de choque frente a la protesta social. Fue, de algún modo, el desarrollo inevitable del llamado “Proyecto X” de espionaje contra sectores gremiales, políticos, etc., ejecutado por la Gendarmería durante la gestión de la Dra. Nilda Garré en el gobierno de la Dra. Fernández de Kirchner.
El proyecto, que ahora reflotan Milei-Villarruel y Bullrich-Petri, es cambiar las misiones específicas de las FFAA y las fuerzas de frontera. Esta propuesta, que en aquel momento no se pudo consumar, hubiera sumergido al Ejército y a la Gendarmería en el lodazal político en que se fue hundiendo el Gobierno de Macri por su política.
También circuló por ese entonces la idea de Macri-Bullrich de fusionar en un única fuerza a la Armada Argentina y la Prefectura Naval.
En un país cuya mayor extensión territorial está en el mar, ese proyecto de Macri-Bullrich hubiese significado, por un lado, la liquidación final de la Armada Argentina, ya de por sí raquítica, en su rol de custodia de los mares, y, por otro, la entrega absoluta de la “Pampa Azul” al dominio del Reino Unido, la potencia colonialista ocupante, y de otras potencias imperialistas que depredan nuestras riquezas en el Atlántico Sudoccidental.
Este proyecto fue contemporáneo con el naufragio del Submarino ARA San Juan, naufragio que dejó al descubierto la desidia y el abandono de las tareas estratégicas de la defensa nacional de parte de sus responsables. La muerte de sus 44 tripulantes aún reclama verdad y justicia, algo que, por los últimos fallos judiciales, muchos creen que no se alcanzará.
UN CASTIGO INFINITO
A partir del 14 de junio de 1982, las potencias mundiales, en especial el Reino Unido, le impusieron a la Argentina un “castigo infinito” por la osadía de atreverse a recuperar lo que se la había usurpado en enero de 1833, y por haber defendido esa reconquista.
La Nación Argentina enfrentó con las armas, durante 74 días, a la tercera potencia militar del mundo, asistida en todos los planos por EEUU, apoyada por Europa y consentida por la entonces URSS y China.
Desde ese momento, desde afuera y desde adentro de Argentina, se trabajó para destruir el sistema de defensa nacional, incluido el instrumento militar. Esto se hizo a sabiendas de que si los argentinos fuimos capaces de recuperar y defender nuestros territorios, más allá del resultado circunstancial de la batalla, podíamos volver a hacerlo.
Alfonsín-Caputo negociaron lo que se conocería como los Acuerdos de Madrid, que finalmente firmaron Menem-Cavallo por la salida anticipada de Alfonsín del gobierno. Nos referimos al Acuerdo de octubre de 1989 y el de febrero de 1990.
Esos Acuerdos no solo establecieron el “paraguas británico de soberanía”, tal como los británicos diseñaron en la década de 1970, y que Videla-Martínez de Hoz en cinco oportunidades aceptaron con la presencia del ministro de Economía de la dictadura en sus reuniones en Londres. También impusieron el control de policía de las fuerzas armadas argentinas. Sin autorización británica, la Argentina no puede acceder a ninguna tecnología, militar o dual, que pueda alimentar su sistema de defensa nacional. Esto se ha comprobado en múltiples oportunidades.
Desde el 14 de junio de 1982, se impuso la destrucción del sistema de defensa nacional y se comenzó a maniobrar para “darle nuevos objetivos” al instrumento militar de ese sistema.
Con Menem-Balza, las FFAA fueron usadas para garantizar la política de entrega del menemismo. Fue durante esos años que se promovió la destrucción primordial de la Argentina industrial, técnica y científica, la liquidación del proyecto Cóndor, del submarino argentino a propulsión nuclear, etc.
Se produjo el contrabando de armas a Croacia, la venta de armas a Ecuador, la muerte del soldado Carrasco y la voladura de Río Tercero. Todos estos hechos, que finalmente quedaron impunes, fueron usados para profundizar la destrucción del sistema de defensa nacional y reducir las capacidades del instrumento militar.
Balza elaboró con Menem la política de las misiones al exterior. Las fuerzas militares argentinas en esas misiones, quedaron subordinadas a EEUU, el Reino Unido y otros mandos de la OTAN, justamente todos los que se confabularon para atacar militarmente a la Argentina durante la guerra por las Malvinas. Casualmente, los mismos que nos impusieron “el castigo infinito” por esa osadía.
Lo que siguió después no modificó en nada, o muy poco, esta política.
La política de Estado que se impuso a partir del 14 de junio de 1982 y que sin modificaciones sustanciales sigue hasta la fecha, fue la Indefensión nacional, junto a la política de desmalvinización enfrentada principalmente por los Veteranos de la Guerra Nacional de Malvinas.
A principios del siglo XXI, luego de la profusa difusión del Santa Fe IV, en el que se estableció la doctrina militar de la guerra preventiva y las nuevas amenazas, como siempre ocurre, un coro comenzó a repetir en nuestro país la necesidad de adherir a esas tesis. Lo que se pretendía hacer pasar por novedoso, es la vieja Doctrina de Seguridad Interior, adaptada a los nuevos tiempos que corren.
Bajo el pretexto de la lucha contra esas supuestas nuevas amenazas, lo que se busca es restablecer para las fuerzas armadas la Doctrina de Seguridad Interior, que establece que el “enemigo” está dentro del país, y no es otro más que la propia ciudadanía.
Ya no se trata de defender a los habitantes del suelo argentino de una agresión externa por parte de otro Estado, de defender a lo que es el sustento verdadero de la Patria, su pueblo, ni la integridad territorial cercenada por la ocupación militar colonialista del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, con distintos argumentos, esta doctrina fue rechazada. Es en este período que se promulga el Decreto que estableció que la misión de las FFAA es la de la defensa nacional de una agresión externa de otro Estado. Ese Decreto fue derogado por Macri, y luego restablecido por Alberto Fernández.
Con el triunfo del binomio presidencial, Milei-Villarruel, con Bullrich como ministro de Seguridad y Petri como ministro de Defensa, se avanza raudamente en la modificación de la doctrina militar, imponiendo la de las Nuevas Amenazas, la versión renovada de la Doctrina de Seguridad Interna, teniendo al propio pueblo como enemigo.
Milei-Villarruel-Bullrich-Petri, y el regreso de la Doctrina de la Seguridad Interna (2)
Dolarización y narcotráfico
La santísima trinidad
Tráfico de drogas, tráfico de armas, tráfico de personas
Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el comercio ilegal del crimen organizado suma ganancias anuales de más de US$ 2 billones. De esta cifra, solo el tráfico de drogas mueve unos US$ 320.000 millones al año. La cocaína, con US$ 85.000 millones, y los opiáceos, con US$ 68.000 millones, son las dos sustancias que más dinero generan. El narcotráfico afecta a todas las partes del mundo como zonas de origen, tránsito o destino, y se asocia frecuentemente a otros tipos de delitos como el blanqueo de capitales, la corrupción, el tráfico de armas, el tráfico de personas para la esclavitud sexual y laboral y el tráfico de órganos.
El tráfico de armas legal suma más de US$ 95.000 millones, y el ilegal, muy difícil de cuantificar, más de US$ 20.000 millones.
Se reconoce que 21.000.000 de personas están sometidas en la actualidad a la esclavitud sexual y laboral. Es una cifra muy difícil de precisar porque hay pocos registros de esta actividad criminal en muchos países. En otros, la desaparición de personas no se las vincula al tráfico de personas, sino a otro tipo de delitos.
Se calcula que la esclavitud laboral y sexual arroja una ganancia de US$ 150.000 millones anuales.
Tráfico de drogas, tráfico de armas, tráfico de personas mueven, por lo menos, US$ 600.000 millones anuales, aunque otros estudios hablan de cifras superiores.
Esa inmensa fortuna demuestra que no puede haber tal tráfico sin que los Estados no estén directamente involucrados. En especial, los aparatos estatales de las grandes potencias imperialistas.
El narcotráfico, el tráfico de armas y el tráfico de personas para la esclavitud sexual y laboral, están profundamente enlazados con el sistema Estatal de cada país. Política, Justicia, fuerzas de seguridad o fuerzas militares, como los casos de México, Colombia y Ecuador. En algunos casos, se han transformado en narcoestados, y, en otros, van camino a hacerlo.
El narcotráfico es un instrumento poderoso para destruir pueblos y naciones. Su blanco preferencial son los jóvenes, dado que busca aniquilar la capacidad de respuesta de quienes están, por su naturaleza más, preocupados por alcanzar un mundo libre de padecimientos e injusticias. El narcotráfico es un instrumento directo de la opresión de los pueblos. En su beneficio se conjugan los intereses de las grandes potencias y los socios locales en cada uno de nuestros países.
Las forma más descarada de esa opresión quedó graficada por las dos Guerras del Opio que Inglaterra le impuso a China para obligar a esta nación a permitir el libre comercio y consumo del opio que Gran Bretaña comerciaba.
La primera guerra ocurrió entre 1839 y 1842. La segunda, en la que se involucró también Francia, entre 1856 y 1860. Los británicos coaccionaron a los chinos para firmar los Tratados Desiguales, abriendo varios puertos al comercio exterior y al negocio del opio, y anexionándose Hong Kong (ver Tratado de Nankín y cesión de Hong Kong al Reino Unido). El opio fue erradicado de China con la llegada al poder de Mao Tse Tung.
En nuestro país, el negocio del narcotráfico fue cambiando su naturaleza. De ser un país de tránsito, pasó a ser un país de tránsito, producción y consumo. Podemos remontarnos al período del acuerdo Videla y Banzer. El periodista e investigador Carlos del Frade ha realizado un pormenorizado estudio de esta trama infame de las dictaduras de Argentina y Bolivia.
Las rutas por las que la droga ingresa a la Argentina, tanto para su comercialización interna como en su destino a Europa, son harto conocidas por todas las fuerzas que deberían dedicarse a erradicar el flagelo del narcotráfico. También los “búnker” donde se producen fraccionamiento o mezclas para rebajar el porcentaje del narcótico agregándole productos sumamente dañinos para la salud del adicto.
Basta recordar el escándalo de Southern Winds, una aerolínea dedicada al tráfico de cocaína, con base inicialmente en el Aeropuerto Internacional Córdoba, teniendo posteriormente una segunda base en el Aeroparque Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires. Operó entre 1996 y 2005 desde Tacna, Perú, a donde realizaba vuelos regulares, sin llevar ni traer pasajeros, a la Argentina.
O el escándalo de los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá, quienes en el jet Bombardier Challenger 604, transportaron 944,5 kilogramos de cocaína, desde el aeropuerto internacional de Ezeiza hasta el Aeropuerto de El Prat, en Barcelona, donde fueron detenidos.
Hace algunas semanas, el presidente de Colombia, Petro, publicó una serie de Twitter en los que explica lo que para él son los nuevos rumbos de la salida de la droga en América del Sur. Dice Petro que al producirse el golpe de Estado en Perú que derrocó al presidente Castillo, y encaramó en el gobierno a Dina Boluarte, se produjo el desembarco en Lima de los Marines estadounidenses. Esa posición estratégica de las fuerzas militares de EEUU, le permiten avanzar en el control del Pacífico, de conformidad con su estrategia de reducir a América Latina al patio trasero de los intereses norteamericanos en disputa con China, que avanzó en su penetración, y otros imperialismos.
Los acontecimientos en Ecuador, donde el presidente Lasso ha pedido la colaboración de las fuerzas militares de EEUU, reforzará esta posición dominante.
Según Petro, la droga ya no se despacha por el Pacífico, sino que sale por los ríos interiores de América del Sur, llega a Paraguay, donde EEUU ha establecido una base militar. De allí desciende por el Paraná rumbo al Atlántico. Una de las razones por las que los sectores que se alinean con los intereses estratégicos de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la OTAN (en esta alianza política y militar hay que incorporar a Israel), se oponen denodadamente a la realización de las obras del Canal Magdalena. Hay otras importantes razones para que se opongan, entre ellas militares, muchas vinculadas a pingües negociados, pero esta que citamos es una de ellas.
De ahí la importancia de tener plena soberanía sobre puertos y aeropuertos, acabando con sus privatizaciones. Puertos y aeropuertos sin eslabones trascendentes en un sistema de defensa integral e integrado.
Históricamente, desde 1833, el triángulo de control de la confluencia Pacífico Sur-Atlántico Sur por el pasaje de Drake, se estableció con la ocupación militar de Malvinas en enero de 1833, la base de Puerto Bulnes (hoy Punta Arenas) en 1842 y Montevideo desde bastante antes, desde su separación de las Provincias Unidas. 1
Montevideo fue considerado por los británicos como un enclave fundamental para sus planes de expansión en nuestro continente suramericano. Montevideo era el puerto ideal en el Atlántico y desde allí se podía supervisar y condicionar a Buenos Aires. A su vez, los ingleses consideraban que Buenos Aires podía ser, en determinadas condiciones, la llave de América del Sur para su conquista. Este fue el plan estratégico de los ingleses en 1806 y 1807. Esta fue la causa estratégica de la guerra del Paraná que le impusieron a la Argentina tanto Inglaterra como Francia en 1845 y 1850, y de la Guerra contra el pueblo y la nación de Paraguay, la llamada Guerra de la Triple Alianza, que acabó con el genocidio del pueblo paraguayo.
Ese triángulo de Puerto Bulnes/Punta Arenas, Malvinas, Montevideo, se ha completado con la base de EEUU en Paraguay. Es un cuadrilátero que asegura el control del paso interoceánico entre los dos océanos (Atlántico y Pacífico sur y su proyección al Índico) con la base militar británica de Monte Agradable (Mount Pleasant) y el puerto británico de aguas profundas, puerto comercial y militar en Malvinas (Puerto Argentino). Este dominio está reforzado por la instalación de un radar de la empresa de EEUU asociada a los ingleses, LeoLabs, en el Tolhuin, en la Isla de Tierra del Fuego.
Asegura el control del estuario del Río de la Plata, y desde ahí, el control del Río Paraná, la mal llamada Hidrovía, que llega a Bolivia y al Mato Grosso en Brasil. Así, EEUU y sus aliados se aseguran el control de los ríos interiores hasta el corazón suramericano, para control y dominio de nuestro continente y de sus ricos recursos naturales y reservas de agua dulce.
Las visitas de la Generala Laura Richardson, jefa del Comando Sur, fueron para dejar en claro los intereses estratégicos (políticos, económicos y militares) de EEUU en la región.
La entronización de la dupla presidencial Milei-Villarruel, y la designación de Bullrich en Seguridad y Petri en Defensa, son funcionales a los intereses de esa superpotencia y sus aliados de la OTAN.
En la cuestión del narcotráfico, es importante reparar en la propuesta de dolarización de Milei a la luz de los sucesos en Ecuador.
Aquella dolarización respondió al plan de Cavallo, el ministro de Economía, del que Milei repite su admiración.
Fue Cavallo quien diseñó el proceso de la dolarización ecuatoriana que arrancó con una “convertibilidad” que implicó una brutal devaluación del Sucre (la moneda ecuatoriana) y que hundió a esa nación en una enorme crisis económica seguida de un brutal empobrecimiento de su población.
Ese proceso está analizado en el Boletín Nº 132 del Instituto de Estudios Nacionales del Foro Patriótico y Popular, y lleva por título “Ecuador, un caso testigo. Dolarización y rebelión”.
La dolarización en Ecuador fue muy útil para el lavado de los narcodólares, ya que fueron eliminados todos los controles naturales a los que obligaba el sistema económico ecuatoriano mientras mantuvo su moneda soberana.
Es curioso que Patricia Bullrich y Luis Petri, ministros del gobierno de Milei-Villarruel, hablen de lucha contra el narcotráfico y en su nombre intenten involucrar a las FFAA en ella, a la luz de los resultados de la participación de las fuerzas armadas en México, Colombia y Ecuador, y promuevan entusiastamente la dolarización que propone Milei siguiendo el ejemplo de la dolarización ecuatoriana llevada adelante por Cavallo.
Una de las primeras medidas que se debe tomar por quien realmente desee combatir el narcotráfico, es desmontar el sistema financiero que lo apaña. Ni hablar de impedir cualquier intento de dolarización que liberaría al narcotráfico de todo tipo de control.
Economistas de Ecuador señalan, precisamente, que la dolarización o “mexicanización” de Ecuador (así la definen), se vio muy favorecida por la dolarización impuesta durante el gobierno de Jamil Mahuad por consejo de Cavallo.
La dolarización favoreció el lavado de los dólares provenientes del narcotráfico. Eso le pasó a Panamá, pasó en Ecuador, y eso pasará en Argentina si el proyecto de Milei-Villarruel se lleva a cabo.
Milei-Villarruel-Bullrich-Petri, y el regreso de la Doctrina de la Seguridad Interna (3)
Fuerzas de frontera y fuerzas de seguridad
Suele asociarse la figura del General Martín Miguel de Güemes a la Gendarmería Nacional. Inspirarse en su ejemplo es un magnífico desafío.
Güemes no fue un simple custodio de las fronteras, que por entonces no eran las que hoy delimitan la geografía argentina. Las Provincias Unidas de Sudamérica, tal como las denomina el Acta de la Independencia de 1816, era un territorio que se extendía hasta el bajo Perú y, al este, incluía la Banda Oriental, donde actuaba el otro gran general de la independencia, José Gervasio de Artigas.
Güemes fue un General de dotes militares extraordinarios, clave en la guerra de la independencia americana y para el plan sanmartiniano que se vio en crisis con la muerte, primero, del General Manuel Belgrano en 1820, y el asesinato de Güemes en 1821. El plan de San Martín se apoyaba en la formación de una fuerza regular de 1.500 hombres al mando de Belgrano, y la caballería gaucha de más de 6.000 hombres al mando de Güemes. La presencia de esa fuerza militar en el Alto Perú, hubiera obligado a los militares realistas a aferrar sus tropas en esa región y privarlos de disponer de esa fuerza para atacar a San Martín en el territorio del Virreinato del Perú. Esa fuerza militar aseguraba las fronteras de las Provincias Unidas y hubiera estado en condiciones de avanzar hacia el virreinato peruano, posibilitando una victoria más temprana de las fuerzas libertadoras.
Güemes no solo fue un gran militar, fue también un gran gobernante. En la lucha por la emancipación, tomó una medida fundamental y que le valió el odio de la oligarquía norteña, solo de Salta, si no de toda la región. Al otorgar los fueros militares a los guachos, siervos de los señores feudales asentados en esas tierras desde la conquista española, liberó una fuerza enorme favorable a la revolución. Unió la lucha por la independencia, con los derechos sociales de quienes eran, sin la menor duda, la fuerza motriz de la lucha emancipadora.
Por esa medida se ganó el odio de la oligarquía, que fue la que delató su presencia a las tropas realistas, las que tuvieron la oportunidad de emboscarlo y asesinarlo.
Referenciarse en Güemes habla de la voluntad de una nación libre de todo dominio extranjero, y de la libertad del pueblo.
La Prefectura Naval Argentina es una institución bicentenaria que nació en 1810; es la fuerza de frontera más antigua del país.
Por Decreto del 30 de junio de 1810, el Dr. Mariano Moreno, Secretario de Gobierno y Guerra y encargado de las Relaciones Exteriores, de la Junta de Gobierno revolucionaria, designó al entonces alférez de fragata Martín Jacobo José Thompson como el primer Capitán de Puerto del Río de la Plata. Muchos hombres destacados de nuestra historia ocuparon ese cargo, como Matías de Irigoyen, José Matías Zapiola, Juan Bautista Azopardo, Antonio Toll y Bernadet, Tomás Espora, Francisco Erézcano, entre otros patriotas que participaron de la Guerra de la Independencia.
Aunque en 1969 la Institución modificó su nominación a Prefectura Naval Argentina, tal y como se la conoce hoy en día, no hay dudas de que su origen se vincula a la actividad marina, y que el gran referente, tanto para la Armada como para la Prefectura, es el Almirante Guillermo Brown. Los nombres de Azopardo, Toll y Bernadet, Espora, Erézcano, se asocian a la actuación del gran Almirante de la Independencia.
Asociarse a la figura del Almirante Guillermo Brown como prototipo de patriotas, es, como en el caso del Gral. Güemes, también un magnífico desafío.
Como dice el Documento Fundacional del Foro Patriótico y Popular: Los revolucionarios de la Guerra de la Emancipación nos dejaron como enseñanza que romper las cadenas de la opresión y desarrollar una conciencia patriótica y popular son las únicas bases en las que es posible asentar nuestra defensa como Nación. La lucha del pueblo argentino por la segunda independencia nacional, con la participación en ella de los patriotas militares, edificará los cimientos de las Fuerzas Armadas del nuevo Estado nacional. (…) La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad.
Desde hace largas décadas, se modificó sustancialmente el destino de las fuerzas de frontera (Gendarmería y Prefectura) para usarlas como fuerzas policiales locales. Esta decisión facilitó la penetración del narcotráfico y de las bandas de delitos complejos. Por repetido, no es inoportuno decirlo. Las fronteras argentinas son un colador.
La capacitación de las fuerzas de frontera es muy diferente a las de las fuerzas policiales porque sus cometidos son muy diferentes. O al menos deberían serlo.
En un país con tan vastas fronteras, la protección y seguridad de la Nación exige un calificado entrenamiento y una minuciosa planificación de sus funciones y objetivos.
Colisiona la pretensión del inconstitucional DNU y la llamada Ley Ómnibus, de permitir el acceso a las tierras de frontera a extranjeros, con las necesarias medidas estratégicas para garantizar la soberanía y la integridad territorial.
El acceso ilimitado a la compra de tierras de frontera por parte de terratenientes extranjeros, ya se ejecutó en los gobiernos de Carlos Menem. Toda la política menemista, su continuidad con el gobierno de Macri y ahora con el de Milei-Villarruel, de permitir el libre acceso a tierras de frontera, crearon y crean condiciones para el fraccionamiento territorial.
Milei-Villarruel, Mondino, Pompeo, Di Chiaro y todo el grupo que conduce hoy las relaciones internacionales, de alineamiento estratégico con EEUU, el Reino Unido, la OTAN e Israel, niega el hecho de que la Argentina ya está dividida. La ocupación británica de los archipiélagos australes, la pretensión de colonizar varios millones de kilómetros cuadrados de territorio de indudable soberanía argentina, la pretensión sobre el Sector Antártico Argentino, y el control del Atlántico Sudoccidental por la fuerza militar colonialista del Reino Unido, grafican la fractura del territorio nacional. En la reunión de Milei con Cameron en Davos, el 17 de enero del corriente, según las propias palabras de Milei, la cuestión Malvinas fue un punto más en una vasta agenda. La ocupación colonial de nuestros territorios y la pretensión británica de colonizar millones de kilómetros de territorio argentino, solo fue “un punto más en una vasta agenda”.
Esta fractura de la integridad territorial, más el dominio por parte de terratenientes extranjeros, ingleses, estadounidenses, de diversos países europeos, etc., en la Patagonia Argentina, más la presencia de la base militar China en Neuquén, alimenta los planes de secesión de nuestra Nación. Si a esto le sumamos la propuesta del entonces legislador y actual gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, de separar Mendoza de la Argentina y de invitar a Juan Schiaretti a acompañarlo en la aventura secesionista, sumando a la provincia de Córdoba, se tiene alguna dimensión del peligro que amenaza a nuestra Nación. Hemos llegado al ridículo de que un gobernador reclame la presencia de la flota de EEUU para “custodiar” nuestros mares.
Cabe recordar, que el menemismo planteó dividir la Argentina en seis regiones afirmando que en nuestro país existían “provincias inviables”, y que hasta hubo un plan para independizar la Patagonia. Hoy, encaramados en el gobierno de Milei-Villarruel, vuelve a escucharse el argumento de provincias inviables. Las políticas de Milei-Villarruel, alimentan la balcanización del territorio nacional.
Los beneficios que gozó y goza Joseph Lewis y sus herederos, con 40.000 Ha en las fronteras marítimas en Río Negro, donde posee un aeropuerto en el que pueden descender aviones de gran porte desde Malvinas a solo dos horas de vuelo, y con 15.000 Ha en la frontera cordillerana de esa provincia, sobre Lago Escondido, son resultado y expresión de esas políticas aplicadas desde hace décadas contrarias a la soberanía nacional. Lewis tiene autorización para construir un segundo aeropuerto, en la frontera cordillerana, en línea recta al que posee sobre el Atlántico, lo que permitiría a tropas británicas/OTAN cortar la Argentina continental a la altura de la Patagonia, en poco tiempo y con mínimo costo.
En las inmediaciones de Vaca Muerta, se pretende instalar una “base humanitaria” de EEUU, que se complementaría, sin la menor duda, con la pista de Lewis en Bahía Lobos y, de realizarse, con la segunda en Lago Escondido. El radar de la empresa LeoLabs, complementario de otros distribuidos en los cinco continentes, en Tolhuin, Tierra del Fuego, que denunciaron los combatientes de Malvinas y por lo que han promovido una campaña nacional para lograr su desmantelamiento, completaría este dispositivo de fractura del territorio continental argentino.
Este cuadro esboza las hipótesis reales con las que deben lidiar las fuerzas de frontera y las fuerzas de seguridad. Custodia de las fronteras terrestres, marítima y fluviales. Soberanía y seguridad para todos los habitantes del suelo argentino.
A esta política de soberanía y seguridad, es de vital importancia la continuidad de la Ley Nº 26.160, sancionada a fines de 2006, y que pretenden derogar Milei-Villarruel. Dóciles con la potencia colonial ocupante de nuestros territorios y sus socios militares de EEUU/OTAN, amenazantes con los pueblos originarios. No fueron estas las enseñanzas de los Padres Fundadores. Las políticas de Belgrano, con el “Reglamento para los pueblos de Misiones”, la de Artigas y el “Reglamento de Tierras”, Güemes y el otorgamiento de fueros militares a los peones, y la confraternidad del Gral. San Martín con los mapuches, hablan a las claras de una verdadera estrategia de independencia nacional, que ponía el centro de gravedad en la unidad de todos los habitantes de las entonces Provincias Unidas de Sudamérica.
Como dice el Documento Fundacional del Foro Patriótico y Popular: “Como el Gral. Arenales y Padilla, como el Gral. Artigas y el Comandante Andresito, compartiendo el fragor del combate con los pueblos originarios, nos hermanamos con esos pueblos milenarios en la recuperación de sus tierras, sus culturas y todos sus derechos conculcados.” Este es el común camino de la libertad y la independencia patria.
La defensa de la soberanía también pasa por la lucha contra el crimen organizado, los delitos complejos, el narcotráfico, la trata de personas para la esclavitud sexual y laboral y el tráfico de órganos, siempre prohijados por una u otra potencia extranjeras para lucrar con las desgracias de nuestros pueblos a los que someten al hambre, la enfermedad y la esclavitud. Nada más lejos de esto, que el diseño militar y de seguridad de Milei-Villarruel-Bullrich-Petri, cuyo objetivo real se reduce a organizar una fuerza pretoriana útil a sus planes de entrega del patrimonio nacional.
Finalmente, recordamos uno de los postulados del FPyP, que es un orientador del espíritu que debe alimentar a los hombres que integrar fuerzas de frontera y de seguridad, resumido en el Documento Fundacional.
“La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares. Cómo ya ocurrió en la Guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad! De todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino.”
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Presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados
Desmalvinización y colonialismo.
Fernando Iglesias, la bolilla que faltaba.
Por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
8 de enero de 2024
Con un irregular procedimiento, propio de estos tiempos de golpe institucional, la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación, acaba de designar en la estratégica Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de diputados, como su presidente, al diputado del Pro-LLA Fernando Iglesias, pro inglés sin maquillaje.
Fernando Iglesias se suma al equipo pro británico y pro OTAN/Israel de Diana Mondino, Fulvio Pompeo (designado por el primo Jorge Macri como Secretario de Relaciones Internacionales de CABA), Jorge Faurie y Paola Di Chiaro (designada Secretaria de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur), para retomar, profundizar y garantizar el rumbo desmalvinizador y pro inglés, que en su momento trazó el gobierno del Ing. Mauricio Macri, con los Acuerdos Malcorra-Duncan y Foradori-Duncan.
Fernando Iglesias, más allá de su estilo de matón de la Liga Patriótica, fue uno de los 17 firmantes de un documento con el título de “Malvinas, una visión alternativa”, que llamó a reconocer el derecho a la independencia de los ingleses usurpadores de nuestros territorios (a los que denominó “falklanders”) y fundar la nación Falkland. Es obvio que esa supuesta nueva nación surgida del cercenamiento territorial de nuestro país, se integraría a la Comunidad Británica de Naciones.
Aunque cueste creerlo, 17 supuestos intelectuales, aseguraron que a los británicos en Malvinas les corresponde el derecho a la autodeterminación. ¡Y estos se presentan como “sabios intelectuales”, renovadores del Derecho Internacional!
El documento llevó las firmas de Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Rafael Filippelli, Emilio de Ipola, Vicente Palermo, Marcos Novaro, Eduardo Antón, Jorge Lanata, Gustavo Noriega y Pepe Eliaschev, Luis Alberto Romero, Hilda Sábato, Daniel Sabsay, Roberto Gargarella, José Miguel Onaindia y el mencionado barra brava Fernando Iglesias.
La política desmalvinizadora y antinacional del gobierno de Milei-Villarruel necesita de estos cuzcos garroneros del colonialismo en cargos oficiales, para hacer pasar su política de sumisión a la potencia invasora.
Ratificar el derecho argentino sobre los territorios usurpados y a establecer, como nos manda el Acta de nuestra Independencia nacional, una patria libre de todo dominio extranjero, es una voluntad inquebrantable. Nos alienta el sacrificio de nuestros 649 héroes de Malvinas, el Derecho de los pueblos a la integridad territorial y a la autodeterminación con ejercicio pleno de la soberanía, y el ejemplo de los patriotas de nuestra guerra de Independencia, que el 25 de Mayo de 1810, se decidieron a luchar por poner en pie una nueva y gloriosa nación.
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Consecuencia de la política exterior del gobierno de Milei-Villarruel y la canciller Diana Mondino
La causa de Malvinas, al borde del desastre
por Eduardo Mariano Lualdi
Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular
26 de julio de 2024
Ya durante la campaña electoral, Javier Milei se refirió de manera agraviante a la causa de Malvinas en diferentes oportunidades. Su admiración por Margaret Thatcher, la jefa del colonialismo británica en 1982 y que nos impuso su guerra de ocupación, por Ronald Reagan, el presidente de EEUU que colaboró a destajo para el triunfo militar de los invasores británicos, y su promesa de un alineamiento incondicional con la camarilla fascista de Netanyahu que gobierna el Estado de Israel. Es bueno recordar que Israel nunca votó en los organismos internacionales a favor del reclamo argentino en los organismos internacionales. Por el contrario, siempre lo hizo con el Reino Unido y con EEUU contra la Argentina.
También Mondino aportó lo suyo. En una entrevista concedida a un medio británico, Mondino introdujo la fórmula política de respetar los deseos de la población británica que ocupa nuestros territorios australes. La Argentina nunca concedió hasta este gobierno a dicha proposición inglesa de respetar el deseo de los británicos residentes en nuestros territorios, dado que británicos al fin, solo desean seguir siendo británicos. Siempre se comprometió a respetar sus intereses, pero siempre rechazó aceptar los “deseos” de los ocupantes.
La propuesta de considerar que le corresponde el derecho a la autodeterminación a la población británica ocupante de Malvinas fue rechazada por la comunidad internacional sin dejar lugar a dudas. Se trata de una población inserta, no de un pueblo originario.
Mondino tiene como destacado asesor a Jorge Faurie, bajo cuya dirección política se suscribió el acuerdo conocido como Foradori-Duncan, que fue la aceptación de todas las condiciones británicas que le hizo la entonces Primer Ministro británica Theresa May, al gobierno de Mauricio Macri.
Milei entronizó en la Secretaria de Malvinas a Paola Di Chiaro, una fiel integrante del grupo capitaneado por Fulvio Pompeo desde la fundación Argentina Global (argentinaglobal.org.ar, Esmeralda 288, piso 4, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
Pompeo es un personaje poco conocido por la inmensa mayoría de la ciudadanía. Es secretario de Relaciones Internacionales del PRO y Presidente de la Fundación Argentina Global, educado en la Universidad Westminster en Londres, Inglaterra, un hombre que siempre resulta gravitante en lo que hace al trazado de la política internacional pro inglesa tanto del gobierno de Macri, en su momento, como el actual de Milei-Villarruel.
Asumida la dupla ejecutiva de Milei-Villarruel, la política de desmalvinización del gobierno de La Libertad Avanza no se ahorró acciones. Nos hemos referido oportunamente a la peligrosidad de esta política desmalvinización que se apoya en los supuestos pergaminos de la hija de un combatiente de Malvinas. No los de ella, que no los tiene, sino de su padre, que integró las tropas de la Compañía de Comandos 602 en Malvinas. Nos referimos al Tte. Cnel. Eduardo Marcelo Villarruel, segundo jefe de esa compañía, de destacada actuación durante la guerra contra el invasor inglés.
Sería largo enumerar las brutalidades de la cancillería sobre un tema crucial para nuestra nación, ya que se trata del objetivo británico de apropiarse de millones de kilómetros cuadrados de territorios de indudable soberanía argentina. En alguna oportunidad nos hemos referido a las dimensiones del objetivo expansionista del imperialismo inglés en estas latitudes, contra los territorios argentinos. Es prudente recordar de lo que hablamos:
1) 1.639.900 km² invadidos directamente,
2) 1.430.367 km² en disputa por la Plataforma Continental,
3) 965.597 km² de territorio del Sector Antártico Argentino, al que Inglaterra le impuso el nombre de “Territorios de la Reina Isabel” (Queen Elizabeth Land). (1) Un total 4.035.864 km² de territorio argentino.
La Argentina continental abarca un total 2.791.820 km².
El total de la superficie de nuestro país (ejercicio efectivo de soberanía o posible) es de:
6.827.684 km² (4.035.864 km² + 2.791.820 km²).
De esos 6.827.684 km², 4.035.864 km² están gravemente comprometidos por la mencionada ocupación colonial.
Hablamos de casi el 60% del total de nuestro territorio.
Esto sin mencionar los ricos recursos naturales que rapiña el imperialismo inglés por su ocupación militar, robo gracias al cual ha sostenido esa ocupación, ni su amenaza a la Patagonia Argentina, extremo sur de nuestro país y del continente Suramericano. El plan británico, y no tan solo británico, de dividir a la Argentina continental a la altura de Bahía Blanca, es harto conocido. Se debe tener en cuenta que la Argentina es un país cuyo territorio ya está dividido. La Argentina marítima se encuentra ocupada en gran parte por la task force británica, amén de los territorios insulares y todo lo que conlleva el ejercicio compulsivo de la soberanía por parte de los colonialistas. En Malvinas, los británicos, tienen la más grande y moderna base militar en Monte Agradable (Mount Pleasant), y están proyectando un puerto de aguas profundas para el recalado de buques comerciales pero, en especial, de grandes buques militares.
Desde el dominio del Atlántico sud occidental, se amenaza la soberanía de los ríos interiores de la Argentina y Suramérica. La situación de pérdida de la soberanía nacional en nuestros ríos interiores es conocida y ha sido minuciosamente estudiada por distintos autores. (2) Sin abundar en detalles, las últimas acciones del gobierno de La Libertad Avanza a través de su ministerio de Relaciones Exteriores sobre la cuestión Malvinas no pueden pasarse por alto. La concepción geoestratégica de este gobierno, en especial de Milei y Mondino, es la mejor expresión de las concepciones oligárquicas que han configurado nuestra nación desde que los grandes propietarios de tierra la diseñaron desde 1880 sobre la base del exterminio de las poblaciones originarias al sur y al norte, y la subordinación, principalmente al imperialismo inglés, cuando nuestro país complementó su economía a los intereses británicos. Hablamos “del granero del mundo”, la Argentina de principios del siglo XX que reivindica Milei, cuando más del 90% de la población era pobre y carecía de todo derecho.
La concepción geoestratégica de estos personajes se reduce a la dimensión de sus latifundios y las posibilidades como exportadores de materia prima. Porque, justamente, personajes como Espert y la propia Mondino, entre otros, son terratenientes (muchos de los cuales son extranjeros como el inglés Lewis). Su visión de la Nación se limita a la extensión de sus vastas propiedades y la obtención de una renta parasitaria sobre la que se ha explayado Carlos Ríos (3), en numerosas oportunidades.
La oligarquía argentina siempre actuó de espalda al mar y a Malvinas, En el caso de Mondino, se debe agregar que tiene intereses como integrante de una familia de banqueros, por lo que le suma a la miopía estratégica propia de su sector de latifundistas, la de los especuladores financieros, a la cabeza de los cuales se ubican tanto el “Toto” Caputo como Sturzenegger, quienes impulsan una política anti-industrialista. Son los ejecutores del plan de Martínez de Hoz y Videla llevado adelante a partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, de acabar con la Argentina técnica, industrial y científica, como explica el Dr. Julio C. González, en numerosas obras suyas.
No solo demuestra esa concepción geoestratégica de subordinación a Inglaterra la absurda comparación con un departamento ocupado por inquilinos con que Mondino se refirió a los territorios usurpados (4). No solo a la ausencia de pronunciamiento de los países del Mercosur sobre Malvinas por propia iniciativa de este gobierno y su cancillería. No solo por el reciente voto contra Palestina en la Asamblea de las Naciones Unidas. No solo el desastre al que se asomó la Argentina por la estulticia de su ministerio de relaciones exteriores en el Comité de los 24, cuando algunos países propusieron un pronunciamiento en favor del derecho a la autodeterminación de los británicos ocupantes de Malvinas. Estos hechos son graves, pero reparemos en algo tanto más grave, pero de lo que poco se habla.
Hay poca conciencia de la trascendencia de una decisión estratégica del gobierno de Milei-Villarruel. El alineamiento con EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte e Israel, es de una gravedad difícil de dimensionar para los intereses nacionales, ya que nos involucra de lleno en la disputa de las distintas potencias mundiales cuando crece el peligro de una nueva guerra mundial. Pero la decisión de Milei de llevar la embajada argentina a Jerusalén, acarreará consecuencias peligrosas e irreparables para los intereses nacionales y, en especial, para la causa de Malvinas. No se aprecia que la llamada “clase dirigente argentina”, esté vitalmente preocupada por esta gravísima e irresponsable decisión.
No solo porque rompe con la tradición política y diplomática de nuestro país con respecto a ese conflicto. No sólo porque ignora la ley argentina que impone la residencia de nuestra embajada en Israel cuando el establecimiento de las relaciones diplomáticas (5). No solo porque ignora los derechos territoriales y de soberanía que le caben al pueblo y la Nación de Palestina. O porque confronta sin necesidad ni razón con el mundo árabe.
A Milei todo el andamiaje jurídico y legal nacional le importa un comino. Lo pone de manifiesto cada vez que puede. El famoso Decreto 70/23, la primera versión de la Ley Bases y la aprobada por el Congreso de la Nación en medio de vergonzosas transfugueadas, no es sino una reforma constitucional encubierta. Esto, a propios y ajenos les importó un bledo, y cambiaron intereses nacionales por cargos bien rentados en el exterior o supuestas prebendas sectoriales.
Apenas un puñado de países, encabezados por EEUU, tienen sus embajadas en Jerusalén. La Argentina, así, se sumaría a ese pequeño grupo reaccionario cómplice de los crímenes de ocupación contra el pueblo y la nación palestina.
La decisión de Milei-Villarruel de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, implica el apoyo a la ocupación colonial militar de territorios palestinos. Las Naciones Unidas se ha referido en numerosas ocasiones sobre la ocupación colonial de los territorios palestinos por parte de Israel, la potencia ocupante. Y ha definido en el documento “La condición jurídica de Jerusalén”, la situación de estos territorios.
En la votación última del Comité de los 24, Comité de Descolonización, Siria, como indudable expresión del sentimiento de los pueblos y naciones árabes contra nuestro país por el comportamiento del gobierno actual, se abstuvo por primera vez de apoyar la causa argentina sobre Malvinas. No cabe duda alguna que fue una advertencia de lo que está por venir si la Argentina concreta el traslado de su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
¿Qué razón tendrán los países árabes que históricamente han sostenido el reclamo argentino sobre Malvinas, de mantener esa posición, si nuestro país establece su embajada en Jerusalén, respaldando la ocupación colonial-militar de los territorios palestinos por parte de Israel? ¿Por qué sería legítimo para el gobierno argentino apoyar la ocupación colonial israelí y esperar que esos países se opongan a la ocupación británica en Malvinas?
Si alguna nación, por despecho, apoya la mentira del derecho a la autodeterminación de los kelpers, se habrá abierto un camino de irreparables perjuicios para la Argentina. Luego, bastará que cualquier organismo internacional, incluso alguno de escasa importancia, avale esa falacia del derecho a la autodeterminación de los británicos ocupantes de Malvinas y otros territorios argentinos usurpados, para que el Reino Unido de un paso fundamental en su proyecto de independizar los territorios de Malvinas bajo el nombre de Estado Falklands. Siempre, el Reino Unido, en todos los territorios que usurpó, acabó por dividirlos estableciendo Estados que responden a sus intereses. Así engordó la Comunidad Británica de Naciones (British Commonwealth of Nations), a la que espera incorporar el llamado “Estado Falklands”, que, alguna vez, 17 “intelectuales” argentinos, defendieron en un documento titulado “Malvinas, una visión alternativa”. Cipayos no faltan nunca por estas tierras.
Notas
1)
Por ahora el Continente Antártico se halla
bajo la fórmula del paraguas de soberanía por la vigencia temporal
del Tratado Antártico.
2)
“La Argentina sangra por las barrancas del Río Paraná” de
Luciano Orellano, Editorial Ágora,
3)
Carlos Ríos, Cátedra de Economía política del Instituto de
Estudios Nacionales del Foro Patriótico y popular.
4)
Ver “La canciller argentina tiene un inquilino en Malvinas”,
del Dr. César Augusto Lerena.
5)
La Embajada argentina en Israel fue designada
en Tel Aviv mediante una legislación que se votó en el Congreso. Se
trata de la ley
14.025, la cual fue sancionada el
31 de mayo de 1952 y se promulgó el 14 de junio del mismo año.
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La malvinización es incompatible con la política de Milei-Villarruel
La incoherencia entre la realidad y el discurso
por Eduardo Mariano Lualdi
Director/Editor de CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina
8 de abril de 2024
He escuchado con atención el discurso de la vicepresidenta con motivo de un acto de homenaje a los Veteranos de Guerra de Malvinas en el Senado de la Nación. En su intervención, la Dra. Victoria Villarruel reivindicó la causa de Malvinas y elogió a nuestros Veteranos de Malvinas. No se refirió a la lucha por malvinizar que los propios Veteranos de guerra de Malvinas libraron estos 42 años, malvinización que el pueblo acompañó con la modestia y el amor que solo el verdadero pueblo puede brindar. Nosotros luchamos por malvinizar en tiempos en que la Dra. Villarruel empezaba a militar junto a Karina Mujica y luego a Cecilia Pando en defensa de los responsables de la represión dictatorial, y realizaba visitas al dictador Videla y a otros personajes siniestros de la dictadura militar.
Para hablar de la desmalvinización, se debe señalar como uno de esos primeros responsables a Bignone, último turno dictatorial, cuando los combatientes fueron ocultados, silenciados y dispersados, para impedir que su voz fuera escuchada por el pueblo y su ejemplo de heroísmo fuera conocido y reivindicado.
La desmalvinización se profundizó con el gobierno de Alfonsín, durante el cual, con la intervención del canciller Caputo, se pergeñaron los infames Acuerdos de Madrid de 1989 y 1990. Como Alfonsín debió abandonar seis meses antes el gobierno, fueron los hoy aliados del gobierno de Milei-Villarruel, los menemistas, quienes los firmaron. Más precisamente, fueron Menem y Cavallo, que por entonces oficiaba de canciller de la Argentina.
La Dra. Villarruel, seguramente, debe haber leído el libro del Dr. Julio C. González, “Los tratados de paz de la guerra de Malvinas. Hambre y desocupación para los argentinos”. Se trata de un libro fundamental para comprender la causa de Malvinas, escrito por un hombre que fue preso durante siete años y medio, por la dictadura que la Dra. Villarruel reivindica. Por ello descartamos que debe conocer muy bien las nefastas consecuencias de esos Acuerdos, sobre los que hoy no dice palabra alguna.
Como escribimos líneas arriba, Carlos Menem fue el suscriptor de la más vergonzosa entrega al imperialismo inglés de nuestros territorios usurpados y de mucho del patrimonio nacional, los Acuerdos de Madrid de octubre de 1989 y febrero de 1990. Firmó también otros Acuerdos y Entendimientos con el Reino Unido, etc.; impulsó la política de las relaciones carnales con EEUU y los ositos Winnie Pooh para enamorar a los kelpers. Impuso la Ley de Garantía a las Inversiones británicas Nº 24.184.
También transformó a la Argentina en socia extra OTAN. Etc., etc., etc.
Estas medidas, y muchas otras, fueron parte de la herencia del menemismo en la cuestión Malvinas, que ningún gobierno quiso remover por completo. Recordemos que siguen vigente la mayoría de ellos, en especial, los humillantes Acuerdos de Madrid I y II.
Hace tiempo, la propia Dra. Villarruel señalaba estos hechos. Sus enemigos dentro de La Libertad Avanza, cuando ella ya no pudo maniobrar más para impedir el tratamiento del inconstitucional mega DNU, se lo recordaron. Reprodujeron esos Twitter donde la Dra. Villarruel denunciaba a Menem y su gobierno. Pero ya se sabe que en Argentina un político hoy dice una cosa y mañana otra. Así se comporta la “casta”, con la que tanto se llena la boca hablando “jamoncito” (apodo que la Dra. Villarruel le impuso al presidente), casta en la que se incluye con su práctica política la Dra. Villarruel, mal que le pese.
¿Cómo va a malvinizar el gobierno de Milei-Villarruel si este gobierno ata a nuestro país a los intereses de EEUU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la OTAN e Israel, justamente los que dan sostén a la ocupación colonial británica de nuestros territorios? El Reino Unido es el principal socio de EEUU en la OTAN; EEUU es el principal soporte de la ocupación colonial británica de nuestros territorios; Israel participa de la explotación (saqueo) de nuestro petróleo en Malvinas, y es proveedor de armamento para las tropas británicas usurpadoras.
Si apoyándonos en este eje estratégico, la Dra. Villarruel pretende convencernos de que así recuperaremos Malvinas, la historia le desdice a cada momento.
El comportamiento político del gobierno en política internacional y en relación con la cuestión Malvinas no deja duda alguna. Milei declara su admiración por Margaret Thatcher; Milei guarda silencio en la reunión con Cameron en Davos en la que el canciller británico le dice que la cuestión de la soberanía no está en discusión; silencio de Mondino cuando Cameron provocativamente visitó Malvinas; silencio de la cancillería cuando el Reino Unido extendió unilateralmente e ilegítimamente la zona de exclusión en Malvinas a más de 400.000 km².
Absoluto secreto sobre los acuerdos con Blinken, como siempre ocurre con estos acuerdos espurios, son totalmente desconocidos por el pueblo; silencio ante los acuerdos con el Jefe de la CIA; silencio ante el ingreso de tropas del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU en nuestro Paraná. Silencio, Silencio y silencio, ante la pretensión británica de colonizar cinco millones de kilómetros cuadrados de territorio indudablemente argentino.
Las definiciones del presidente durante la entrevista con Fantino realizada este mismo día 8 de abril, no pueden tomarse seriamente. ¿Una base de EEUU en Ushuaia expresa un acto de voluntad soberana? ¿La presencia de EEUU en Tierra del Fuego nos confirma nuestros derechos sobre la Antártida? Paparruchadas. Nadie puede creer que EEUU dejará de apoyar al Reino Unido en su ocupación colonial o que le dará la espalda en su pretensión de apropiarse del Sector Antártico Argentino, al que Inglaterra le impuso el nombre de “Tierras de la Reina Isabel”. También Galtieri creyó que EEUU apoyaría a la Argentina en 1982. Compró la chuchería de la “triple bandera” que le ofreció tal vez el Departamento de Estado yanqui. Alexander Haig, “judas” como lo llamó el propio Galtieri, se encargó de demostrar cuán equivocado estaba el dictador argentino.
Hay Veteranos de Guerra de Malvinas que, a pesar del manifiesto alineamiento con EEUU, el Reino Unido y la OTAN por parte del gobierno, parecen comprometidos con el proyecto político de Milei-Villarruel. ¿Cómo es posible? No seremos nosotros los que demos respuesta a este interrogante. No nos corresponde. Incluso algunos de esos Veteranos de Guerra proclaman su amor por la vicepresidenta y promueven su candidatura a presidente de la Nación en 2027 (!!) o, si Milei cae producto de su política, imaginan el ascenso a la presidencia por Villarruel merced a la Ley de Acefalía.
Como siempre hemos afirmado cuando debimos referirnos a situaciones en las que Veteranos de Guerra de Malvinas se han involucrado en defensa de políticas antinacionales y antipopulares. A ellos los respetamos y amamos cuando se trata de su heroica actuación en Malvinas. Pero en cuanto a su intervención en la política doméstica, en la defensa de las políticas antinacionales como fue con Macri en su momento y hoy con el gobierno de Milei-Villarruel, les caben las mismas objeciones que a cualquiera político defensor de este proyecto profundamente antinacional y antipopular.
No van a venir con la chicana de que somos pro chinos o pro kirchneristas por nuestras críticas. Nosotros resistimos cualquier archivo.
Es bueno recordar que fue en CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina, que se denunció, si no la primera vez, seguro entre las primeras, la instalación de la Base Militar china en Neuquén. Lo dijimos entonces y lo repetimos siempre: no queremos ninguna base extranjera en nuestro territorio. Ni base china, ni base yanqui. Ninguna base.
Fuimos muy críticos de los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner, como del gobierno del Dr. Alberto Fernández sobre muchos aspectos de sus políticas para la cuestión Malvinas y otros rubros de la soberanía nacional. Quien lo desee, puede repasar todos los editoriales de CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina en la página Foro Patriótico y Popular (foropatrioticoypopular.com). También pueden, esa misma página web, acceder a alguno de los más de 160 Boletines del Instituto de Estudios Nacionales del FPyP, que abordan distintos debates sobre la cuestión nacional.
Hoy criticamos y nos oponemos a las políticas del gobierno de Milei-Villarruel, porque agravan la situación de dependencia y de sufrimientos del pueblo. Criticamos una política que avanza en la destrucción de todo el sistema de Defensa Nacional, el sistema de ciencia y técnica indispensable para un desarrollo nacional independiente y autónomo de esa defensa integral e integrada.
La política de Milei-Villarruel crea las condiciones para transformar al instrumento militar en una guardia pretoriana como pretende ensayarse en Rosario, en ancas del problema del narcotráfico, del que ya no puede ocultarse las relaciones promiscuas entre poder político, económico, financiero, judicial y policial, como ha señalado hasta el papa Francisco. Esta transformación del instrumento militar en una policía militarizada, es lo que propone la Dra. Bullrich y el ministro Petri, subordinando a intereses extranjeros el destino militar de la Nación, y de acuerdo a los dictados de la estrategia de EEUU resumidas en el documento sobre las nuevas amenazas conocido como “Santa Fe 4”.
No tuvimos ni tenemos expectativas en este gobierno porque comprendemos en esencia sus objetivos. No en vano, Milei ha repetido hasta el cansancio que quiere volver a la Argentina a las condiciones de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando la inmensa mayoría de la población vivía en condiciones inhumanas y el país estaba subordinado a los intereses británicos y de otros imperialismos.
Tampoco vemos una fuerte defensa de Malvinas o de sus Veteranos de parte de este gobierno. Lo que vemos es un uso politiquero de la causa de Malvinas, para ampliar la base política, social y militar de este gobierno, y para el proyecto personal de la Dra. Villarruel.
No compramos los espejitos de colores que se están ofreciendo en nombre de la soberanía en Malvinas. Diplomas, medallas, recitados y hasta lágrimas que no surgen por la política genuflexa de estos funcionarios ante los colonialistas británicos, sino por chiches y abalorios encantadores pero inútiles.
La teoría de que ocupando espacios de poder en este Estado podrido y corrupto se alcanzará la felicidad del pueblo y la independencia de la patria, es pura charlatanería. Es una zanahoria que muchas veces muchos sectores compraron, para luego lamentarse del estado de indefensión y decadencia al que han arrastrado a la Nación.
Ni Javier Milei, ni Victoria Villarruel, agitando la cuestión Malvinas, son opciones para alcanzar una patria libre de todo dominio extranjero y hacer realidad el proyecto de los padres fundadores. No arriaremos nunca la bandera de Belgrano, “Ni amo viejo, ni amo nuevo, ningún amo”. Ni yanquis, ni rusos, ni chinos, ni ingleses. Ningún amo.
No renunciamos al mandato libertador de nuestro General José de San Martín, cuando antes de emprender la gran hazaña tras los Andes, proclamó “seamos libres, lo demás no importa nada”.
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