AHORA QUE NO ESTÁS
Se cerraron tus ventanas
Y dejé de ver la luz de tus ojos,
Se fue tu aire,
Como se fueron tu presencia y tu sonrisa,
Y dejaste un enorme vacío
Que me resultará imposible rellenar,
¿Con qué voy a hacerlo?
Estarás presente,
Pero porque en mi corazón
No hay hueco para nadie más;
Seguirás conmigo,
Pero porque vivo estancado en el pasado;
Serás mi mejor compañía,
Pero porque no puedo olvidarte…
Todo se me ha vuelto gris y áspero;
Sórdidos me parecen los amaneceres,
Opacas y mates languidecen las tardes,
Siento que las noches son monocordes y densas
Y los días me amenazan con no acabar.
Sin embargo,
A pesar de mi deplorable imagen,
Una vivaz llama sigue alentando mi pecho,
Dándome las suficientes fuerzas
Para no rendirme,
Para, como David, no ceder ante el gigante
Que quiere verme rendido,
Y me yergo cuando temo estar abatido,
Cuando pienso que nada más queda,
Cuando doy por hecho
Que he llegado al último escalón.
Entonces, y solo entonces,
Sé que tú eres la culpable de mi fortaleza,
Sé que no debo extrañar tu ausencia,
Sé que sigues aquí, conmigo,
Dándome tu amparo… y tu amor.
Y me siento agradecido sabiéndome dichoso,
Dichoso y amado como nunca dejé de serlo,
Ni siquiera ahora,
Ahora que no estás.
Julio´21
OPINIONES Y COMENTARIOS