¡NO A LA EXPLOTACIÓN!

El concepto errado de libertad del hombre moderno lo ha llevado no sólo a su prisión interna o mental, sino también a su prisión física. Muy grave el asunto. Hay que corregirnos con urgencia.

Debemos hacer nuevas reglas de juego.

La enfermedad surge de un desequilibrio entre el mundo físico y el mundo mental. Tanto, pero tanto hemos explotado a nuestra madre tierra… que estas son las consecuencias… una epidemia… que es una enfermedad colectiva porque el desequilibrio es global, es entre hombre y naturaleza, entre masculino y femenino, entre mundo interno y mundo externo; por supuesto que la energía femenina reprimida ha tenido que liberarse para buscar el equilibrio con su complementario y armonizarse en un solo ser… Somos parte de la naturaleza y como tal tenemos que respetarla, señores y señoras.

¡Basta de cualquier tipo de explotación!

¡No a la explotación de madre tierra!
¡No a la explotación sexual!
¡No a la explotación infantil!
¡No a la explotación del prójimo!
¡No a la explotación de los animales!
¡No a la explotación de los bosques!

¡Basta ya! ¡Stop!

El respeto a madre tierra y al prójimo es nuestra primera regla de juego, somos uno con ellos…

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