Pensé tener la vida perfecta, la pareja perfecta, todo perfecto y al final me di cuanta de que no era así.

Es increíble como de la noche a la mañana la vida da tantas vueltas de las cuales muchas de las veces no estamos preparados para el giro y acabamos mareados con las ideas que no concuerdan o no encajan una con otra, caminos que se cruzan y te encuentras de frente al mundo sin saber que rumbo tomar ante la indecisión de caminar por lo vivido o caminar por lo que viene y es incierto. Terminamos con la mirada nublada que no nos permite ver mas allá de lo que hay a nuestro alrededor, por mas que limpiemos los ojos simplemente no logramos visualizar lo que hay ante nosotros tan solo oscuridad, tan solo soledad.

Caminar por la calle tocando las paredes para sentir que vives, arrastrando los pies para no flaquear y caer ante el intento de sobrevivir, con los ojos vidriosos que no ayudan, la mirada cansada, las ideas que chocan unas con otras, el cuerpo que pesa cargando los recuerdos, cargando los momentos.

Y al final perdí. Perdí el sentido de vivir, las ganas de salir y respirar. Abrí los ojos y solo vi oscuridad, los cerré y solo te veía a ti. entonces decidí mantenerlos cerrados para que no desaparecieras aunque eso sea el final de mi historia.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS