Él navega en los mares de sus pensamientos, naufraga en sus temores, divaga todo el tiempo, su cabeza es un cauz, hay una tormenta, un completo desastre de emociones y es que ve cada cosa insignificante, se siente ajeno a este mundo, viviendo sin de verdad vivir; hay voces que le hablan todo el tiempo, son su verdadera companía, sin embargo, se siente solo, se rodea de personas que ni siquiera le agradan, todos ven a alguien que no existe, porque no miran de verdad.
-Ya cállate! deja de hablar de mí, solo yo te escucho idiota.
OPINIONES Y COMENTARIOS