Juntos recorremos el mundo,
por encima de toda negativa,
porque amarnos no necesita un nombre,
solo la tibieza de una ternura.
Ven,
nadie podrá molestarnos.
Con la esperanza desbordada,
acerca tu agitado pecho
y tomemos la mano del camino
bajo la alameda.
Saldremos a encontrarnos
en un mismo sendero,
amor.
No quiero un nombre;
solo te quiero a ti
OPINIONES Y COMENTARIOS